viernes, 22 de noviembre de 2013

LECTURAS Y COMENTARIO DE DOMINGO XXXIV T.O.CICLO C - 24 DE NOVIEMBRE 2013

¿PUEDE JESÚS SER NUESTRO REY?.
  


1. Antes de la Misa se distribuyen velas a los fieles y se enciende el cirio pascual colocado sobre el altar, igual que durante el tiempo pascual. Después del signo de la cruz y el saludo inicial, el celebrante se dirige con estas o semejantes palabras:

En comunión con el Santo Padre Francisco, que concluye hoy en Roma el Año de la fe, también nosotros queremos dar cumplimiento al camino, personal y comunitario que hemos vivido. Demos gracias a nuestro Señor por el tiempo de renovación que nos ha concedido. Junto con la Iglesia universal, reflexionemos también sobre cómo la hemos vivido y si se ha renovado nuestro compromiso por la fe. La solemnidad de Jesucristo Rey del Universo alarga la perspectiva de nuestra reflexión y nos remite a aprovechar la certeza de la fe en la promesa de que el Señor nos ha hecho y que conservamos en nosotros con la esperanza que no decepciona.

2. Sigue el acto penitencial con la aspersión de los fieles
(para recordar el bautismo como inicio del camino de la fe).

3. Liturgia de la Palabra (XXXIV Domingo del Tiempo Ordinario, Año C, Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo.

PRIMERA LECTURA

Lectura del segundo libro de Samuel 5,1-3

En aquellos días, todas las tribus de Israel fueron a Hebrón a ver a David y le dijeron: «Hueso tuyo y carne tuya somos; ya hace tiempo, cuando todavía Saúl era nuestro rey, eras tú quien dirigías las entradas y salidas de Israel. Además el Señor te ha prometido: "Tú serás el pastor de mi pueblo Israel, tú serás el jefe de Israel."».
Todos los ancianos de Israel fueron a Hebrón a ver al rey, y el rey David hizo con ellos un pacto en Hebrón, en presencia del Señor, y ellos ungieron a David como rey de Israel.

SALMO RESPONSORIAL (Sal 121)

Que alegria cuando me dijeron: “vamos a la casa del Señor”

Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la casa del Señor»!.
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén. R.

Allá suben las tribus, las tribus del Señor,
según la costumbre de Israel,
aL celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 1,12-20

Damos gracias a Dios Padre, que nos ha hecho capaces de compartir la herencia del pueblo santo en la luz. Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas, y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido, por cuya sangre hemos recibido la redención, el perdón de los pecados. Él es imagen de Dios invisible, primogénito de toda criatura; porque por medio de él fueron creadas todas las cosas: celestes y terrestres, visibles e invisibles, Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades; todo fue creado por él y para él. Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él. Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia. Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, y así es el primero en todo. Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud. Y por él quiso reconciliar consigo todos los seres: los del cielo y los de la tierra, haciendo la paz por la sangre de su cruz.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Lucas 23,35-43

En aquel tiempo, las autoridades hacían muecas a Jesús, diciendo: «A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido.»
Se burlaban de él también los soldados, ofreciéndole vinagre y diciendo: «Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo.».
Había encima un letrero en escritura griega, latina y hebrea: «Éste es el rey de los judíos.».
Uno de los malhechores crucificados lo insultaba, diciendo: «¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros.».
Pero el otro lo increpaba: «¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en el mismo suplicio? Y lo nuestro es justo, porque recibimos el pago de lo que hicimos; en cambio, éste no ha faltado en nada.»
Y decía: «Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino.»
Jesús le respondió: «Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso.».

EL CREDO

a) Después de la homilía, el celebrante introduce a los fieles con estas o semejantes palabras:
Hace un año, al inicio del Año de la fe, nos ha sido entregado el texto del Símbolo de la fe. Nuestra tarea no era solamente aprender la fórmula del Credo de memoria. San Agustín dice: “estas breves fórmulas son presentadas a los fieles  para que, creyendo, se rindan ante Dios, rendidos ante él vivan rectamente, viviendo rectamente purifiquen su corazón y, una vez purificado el corazón, comprendan lo que creen”.
Hoy devolvemos el Credo. Con las velas encendidas, recordando el bautismo como inicio del camino de nuestra fe y la misión de todo cristiano de darla en testimonio, queremos profesar solemnemente en la Iglesia, comunidad de los creyentes, nuestra adhesión a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo..

b) Se encienden las velas con el cirio pascual.

El celebrante dice:

Reciban la luz de Cristo.

c) El celebrante reza la oración:

En el bautismo se hicieron luz en Cristo.
Caminad siempre como hijos de la luz
para que perseverando en la fe,
puedan salir al encuentro del Señor que viene,
con todos los santos, en el reino de los cielos.

d) Toda la comunidad canta o reza solemnemente el Credo.

CREDO NICENOCONSTANTINOPOLITANO

Creo en un solo DIOS, PADRE todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, JESUCRISTO, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz. Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros los hombres y por nuestra salvación, bajó del cielo; y por obra del Espíritu Santo se encarnó de  María,  la  Virgen,  y  se  hizo  hombre.
Y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el ESPÍRITU SANTO, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo la iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

e) Se termina con la siguiente oración:

Dios nuestro Padre,
Escucha a tus hijos que profesarn juntos
La fe de su bautismo
Dales siempre la ayuda de tu gracia.
Iluminalos cada dia con la luz de la fe.
Guialos con el Espiritu Santo
Por los caminos de este mundo,
Para que encuentren a sus hermanos,
Y sean los evangelizadores que necesitas
Para hacer conocer la buena nueva
De la savlacion
Entonces todos los hombres
Reunidos en un solo rebaño
Conducido por un solo pastor,
Tu Hijo Jesús,
Recibiran en herencvia la dicha
Y el descanso preometido
A aquellos que se dejan guiar hacia ti,
Que eres Dios y vives por lso siglos de los siglos.

PLEGARIA UNIVERSAL

Queridisimos hermanos, invoquemos a Cristo, el Rey del Universo, sea unanime nuestra oracion, en esta unidad de fe, que el Espiritu Santo genera en nuestros corazones. Digamos juntos:
R.- Escuchanos, Señor.

1.- Por la Santa Iglesia Católica, para que siempre fiel a su Maestro, Jesucrsto, anuncie a todo el mundo la salvación recibida. Escuchanos, Señor

2.- Por nuestro Papa Francisco, el Obispo N, los presbiteros y diaconos para que acompañados por el Espiritu Santo profesen valerosamente la fe en el Salvador. Escuchanos, Señor

3.- Por los laicos dedicados al cuidado pastoral, para que se dejen guiar por tu Palabra, que ilumina y salva. Escuchanos, Señor

4.- Por nuestras familias, para que inspirados por ti, sepan afrontar con fe y amor reciproco las dificultades y pruebas de la vida. Escuchanos, Señor

5.- Por nuestros queridos difuntos, para que la fe en el Cristo resucitado que los animaba durante la vida terrena se transforme en la certeza de estar con él en su Reino. Escuchanos, Señor

6.- Por nosotros aquí presentes, para que sepamos seguir a Cristo y nos hagamos portadores de su Evangelio a las personas con que nos encontramos en el camino de nuestra vida. Escuchanos, Señor

Señor Jesucristo, Rey del Universo, vuelvete propicvio a estos fieles tuyos; ellos  confian solo en ti: reanima en ellos la fe y haz que esten siempre dispuetos a profesarla. Tú que vies y reinas por lo ssiglos de los siglos.

COMENTARIO

Con esta celebración terminamos el ciclo litúrgico C y que mejor que celebrando a Jesucristo, Rey del universo. La realeza de Cristo es un dato del evangelio, pero no es fácil ver qué es lo que aporta a nuestras vidas de hoy. ¿En qué sentido puede Jesús ser nuestro Rey?.
Partamos  de la noción de realeza: se caracteriza por su relación con la realidad política, o sea con un poder en la ida colectiva. Un rey era la felicidad o la desdicha de sus  súbditos por su buena o mala política. ¿Tiene una política Jesús rey?
Algunos creen que en el evangelio pueden encontrarse todos los elementos para ella. Aplicándolos, tendríamos a Jesús como rey.
En la práctica las cosas no han ido muy bien. A lo largo de toda la historia de la Iglesia a Jesucristo se le ha vinculado con regímenes conservadores o ideologías de izquierda. Pero para la mayoría de los cristianos, el evangelio no tiene nada que ver con la política ¿Jesús es rey?.
¡Perfectamente!.  No se trata más que de los “corazones”, de una relación muy especial y muy privada con Jesús. Dejemos para “los otros” la política sucia y villana.
 Si las estructuras colectivas hacen desgraciados a muchos hermanos nuestros, nosotros cantaremos cánticos y haremos magníficas plegarias por la paz
y el bienestar del mundo. Como vemos, esquematizando las cosas en su mas alto grado, se trata de dos tentaciones opuestas: vincular a Jesús a una política o llevarlo muy lejos de toda política. ¿Es  posible salir de este dilema?. Creo que si, en la medida en que nos dejemos empapar de las bienaventuranzas, que son la carta magna de la “política”  de Jesús: “Más vale ser pobre que egoístamente rico y explotador de los pobres”.
Los políticos se reirán de eso. Lógico. Pero también nos reímos nosotros cuando los políticos nos dicen que es posible que muchos hombres vivan juntos de una forma justa y feliz (tal es la definición de la política) sin cambiar los corazones. Así es como Jesús será realmente nuestro rey. No sólo reinando en los corazones, sino en unos corazones cambiados.  Es preciso que los cristianos tomen más conciencia de la importancia de las realidades colectivas, y por tanto de la política, para la felicidad de muchos, sobre todo de los pobres, de los indefensos. Entonces es cuando el evangelio revela su fuerza social. No ofrece un régimen político ideal, pero critica sin cansancio todos los regímenes concretos. 
Forma hombres capaces de concebir mejores regímenes y sobre todo capaces de comprometerse.
Cuando los hombres superan sus problemas personales para intentar construir sobre las bienaventuranzas un mundo  más  fraternal,   allí reina  Jesucristo.

7. Antes de la Misa o después de que termine, se pueden exponer, en un lugar preparado para ese fin, al lado del altar, las reliquias de los santos (el patrono del lugar). Se reza la letanía de todos los santos u otra oración adecuada (una oración al patrono del lugar), pidiendo la fe viva para la comunidad cristiana y la fuerza para profesarla. Sigue la bendición con las reliquias y la despedida.


PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 25: Dn 1, 1-6-20; Sal ; Dn 3, 52-56; Lc 21, 1-4.
Martes 26: Dn 2, 31-45; Sal: Dn 3, 57-61; Lc 21, 5-11.
Miércoles 27: Dn 5, 1-6.13-14.16-17.23-28; Sal; Nd 3, 62-67; Lc 21, 12-19.
Jueves 28: Dn 6, 12-28; Sal; Dn 3, 68-74; Lc 21, 20-28.
Viernes 29: Dn 7, 2-14; Sal: Dn 4, 75-81; Lc 21, 20-28.
Sábado 30:   San Andrés apóstol (F) Rm 10, 9-18; Sal 18; Mt 4, 18-22.
Domingo 01 Dic.: Domingo I de Adviento. Is 2, 1-5; Sal 121; Rm 13, 11-14; Mt 24, 37-44.



viernes, 15 de noviembre de 2013

LECTURAS Y COMENTARIO DEL DOMINGO XXXIII T.O. CICLO C - 17 NOVIEMBRE 2013

CON SU PERSEVERANCIA SALVARÁN SUS ALMAS



PRIMERA LECTURA

Lectura de la profecía de Malaquias 3,19-20a

Miren que llega el día, ardiente como un horno: malvados y perversos serán la paja, y los quemaré el día que ha de venir –dice el Señor de los ejércitos–, y no quedará de ellos ni rama ni raíz. Pero a los que honran mi nombre los iluminará un sol de justicia que lleva la salud en las alas.

SALMO RESPONSORIAL (Sal 97)

El Señor llega para regir los pueblos con rectitud

Toquen la cítara para el Señor,
suenen los instrumentos: con clarines y al son de trompetas,
aclamen al Rey y Señor. R.

Retumbe el mar y cuanto contiene,
la tierra y cuantos la habitan; aplaudan los ríos,
aclamen los montes al Señor, que llega para regir la tierra. R.

Regirá el orbe con justicia y los pueblos con rectitud. R.

 SEGUNDA LECTURA

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 3,7-12

Ya saben cómo tienen que imitar nuestro ejemplo: no vivimos entre ustedes sin trabajar, nadie nos dio de balde el pan que comimos, sino que trabajamos y nos cansamos día y noche, a fin de no ser carga para nadie.
No es que no tuviésemos derecho para hacerlo, pero quisimos daros un ejemplo que imitar. Cuando vivimos con ustedes se lo mandamos: El que no trabaja, que no coma.
Porque nos hemos enterado de que algunos viven sin trabajar, muy ocupados en no hacer nada. Pues a esos les mandamos y recomendamos, por el Señor Jesucristo, que trabajen con tranquilidad para ganarse el pan.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Lucas 21,5-19

En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos.
Jesús les dijo: «Esto que contemplan, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido.».
Ellos le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?».
Él contestó: «Cuidado con que nadie los engañe. Porque muchos vendrán usurpando mi nombre, diciendo: "Yo soy", o bien: "El momento está cerca"; no vayan tras ellos. Cuando oigan noticias de guerras y de revoluciones, no tengan pánico. Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá en seguida.».
Luego les dijo: «Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países epidemias y hambre. Habrá también espantos y grandes signos en el cielo. Pero antes de todo eso les echarán mano, los perseguirán, entregándolos a las sinagogas y a la cárcel, y los harán comparecer ante reyes y gobernadores, por causa mía.
Así tendran ocasión de dar testimonio. Hagan propósito de no preparar su defensa, porque yo les daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario suyo..
Y hasta sus padres, y parientes, y hermanos, y amigos los traicionarán, y matarán a algunos de ustedes, y todos los odiarán por causa mía. Pero ni un cabello de su cabeza perecerá; con su perseverancia salvaran sus almas.».

CREDO NICENOCONSTANTINOPOLITANO

Creo en un solo DIOS, PADRE todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, JESUCRISTO, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz. Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros los hombres y por nuestra salvación, bajó del cielo; y por obra del Espíritu Santo se encarnó de  María,  la  Virgen,  y  se  hizo  hombre.
Y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el ESPÍRITU SANTO, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo la iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos al Señor, nuestro Dios:

1.- Por la Iglesia; para que sea en medio del mundo como una luz que anuncia al que ha de renovar tgodas las cosas. Roguemos al Señor.

2. Por todos los que trabajan por la construcción de un  mundo más humano, más justo, según el proyecto de Dios; para que no se desalienten y perseveren en su empeño. Roguemos al Señor.

3.- Por los jovenes, dueños del futuro inmediato; para que encuentren orientacion, guia y apoyo en la proyección de sus ideales nobles y no vean defraudadas sus esperanzas. Roguemos al Señor.

4.- Por nosotros, aquí reunidos; para que, conviviendo y desvivendonos, afrontemos la vida con optimismo cristiano. Rguemos al Señor.

Escucha, Señor la oración de tu pueblo, que pone su confianza en tu amor. Pro Jesucristo nuestro Señor.

COMENTARIO

El templo de Jerusalén era una de las maravillas del mundo antiguo. En torno  a Jesús, las gentes lo contemplan, se sienten a gusto ante aquel formidable esplendor. Dios está allí, en su casa. Y ellos son realmente el pueblo elegido. De todo eso que están viendo, dice Jesús, no quedará piedra sobre piedra. La reacción es inmediata, todo judío sabe muy bien que la destrucción del templo anunciará el final de los tiempos. Maestro ¿cuál será la señal? ¿Cuándo ocurrirá eso? Como siempre Jesús, desecha la curiosidad un tanto inútil y va derecho a lo que hay que hacer para reaccionar debidamente en las circunstancias angustiosas. Sobre todo responde, no crean demasiado pronto en el fin del mundo. Habrá seguramente más de un parto dramático, pero de tal o cual destrucción surgirá una vida más grande.
Los discípulos no han de esperar que se les dé una fecha próxima y definitiva de la parusía (La Segunda Venida de Cristo en gloria): pese a la caída de Jerusalén y a la destrucción del Templo en el año 70, pese a las persecuciones contemporáneas, deben seguir esperando y habituarse a mantener su firmeza en la espera.
Por tanto, hay que tener muy en cuenta que no hay ninguna descripción del fin del mundo. El centro del relato se encuentra en una frase a mitad del texto: "Pero antes de todo eso..." Lucas quiere explicar que no se sabe cuando ocurrirá el fin del mundo, y al preguntar los discípulos a Jesús cuando vendrá el día, la respuesta consiste en decir que deben suceder muchas cosas que parecerán el fin sin serlo. Lo que importa, pues, no es conocer la fecha de la parusía, sino tener claro que "antes de todo eso" los discípulos serán perseguidos. No serán unas persecuciones reservadas al tiempo final, sino que la persecución se convertirá en característica fundamental de la vida del cristiano mientras dure la historia del mundo.
El optimismo y la confianza empapan las palabras de Jesús: "yo les daré palabras y sabiduría...", "ni un cabello de su cabeza perecerá", "salvarán sus almas". Al tiempo que Lucas escribe su evangelio es testigo de que esta Buena Nueva está llegando "a los confines de la tierra" (Hch. 1.9) entre odios y cárceles, pero sobre todo, con la fuerza de la presencia del Señor, que hace mantener constantes a los discípulos.
Testimonio, fe en la asistencia del Señor a sus testigos y perseverancia en la lucha y los sufrimientos son algunos de los puntos a subrayar en estas últimas palabras que Jesús dirige a todo el pueblo.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 18: 1M 1, 10-15.41-43.54-57.62-64, Sal 118; Lc 18, 35-43.
Martes 19: 2M  6,  18-31; Sal 3;  Lc   19,   1-10.
Miércoles 20: 2M 7, 1.20-31; Sal 16; Lc 19, 11-28.
Jueves 21: La Presentación de la Santísima Virgen María (MO). 1M 2, 15-19; Sal 29; Lc 19, 41-44 ( o bien Za 2, 14-17; Sal: Lc 1, 46-47; Mt 12, 46-50).
Viernes 22: Santa Cecilia, virgen y mártir (MO) 1M 4, 36-37; Sal: 1Cro 29, 10-12; Lc  19, 45-48.
Sábado 23: 1M  6,   1-12;  Sal 9;  Lc 20, 27-40.
Domingo 24: Jesucristo, Rey del Universo (S)  2S 5, 1-3; Sal 121; Col 1, 12-20; Lc 23, 35-43.

viernes, 8 de noviembre de 2013

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XXXII T.O. CICLO C - 10 NOVIEMBRE 2013

LA VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE




PRIMERA LECTURA

Lectura del segundo libro de los Macabeos 6.1. 7,1-2.9-14

El Rey Antíoco envío a un consejero ateniense para que obligara a los judíos a abandonar las costumbres de sus padres y a no vivir confirme a las leyes de Dios. En aquellos días, arrestaron a siete hermanos con su madre. El rey los hizo azotar con látigos y nervios para forzarlos a comer carne de cerdo, prohibida por la Ley.
Uno de ellos habló en nombre de los demás: «¿Qué pretendes sacar de nosotros? Estamos dispuestos a morir antes que quebrantar la ley de nuestros padres.».
El segundo, estando para morir, dijo: «Tú, malvado, nos arrancas la vida presente; pero, cuando hayamos muerto por su ley, el rey del universo nos resucitará para una vida eterna.».
Después se divertían con el tercero. Invitado a sacar la lengua, lo hizo en seguida, y alargó las manos con gran valor. Y habló dignamente: «De Dios las recibí, y por sus leyes las desprecio; espero recobrarlas del mismo Dios.».
El rey y su corte se asombraron del valor con que el joven despreciaba los tormentos. Cuando murió éste, torturaron de modo semejante al cuarto. Y, cuando estaba para morir, dijo: «Vale la pena morir a manos de los hombres, cuando se espera que Dios mismo nos resucitará. Tú, en cambio, no resucitarás para la vida.».

SALMO RESPONSORIAL (Sal 16)

Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor

Señor, escucha mi apelación,
atiende a mis clamores,
presta oído a mi súplica,
que en mis labios no hay engaño. R.

Mis pies estuvieron firmes en tus caminos,
y no vacilaron mis pasos.
Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío;
inclina el oído y escucha mis palabras. R.

Guárdame como a las niñas de tus ojos,
a la sombra de tus alas escóndeme.
Yo con mi apelación vengo a tu presencia,
y al despertar me saciaré de tu semblante. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 2,16–3,5

Que Jesucristo, nuestro Señor, y Dios, nuestro Padre, que nos ha amado tanto y nos ha regalado un consuelo permanente y una gran esperanza, les consuele internamente y les dé fuerza para toda clase de palabras y de obras buenas. Por lo demás, hermanos, recen por nosotros, para que la palabra de Dios siga el avance glorioso que comenzó entre vosotros, y para que nos libre de los hombres perversos y malvados, porque la fe no es de todos. El Señor, que es fiel, les dará fuerzas y los librará del Maligno. Por el Señor, estamos seguros de que ya cumplen y seguirán cumpliendo todo lo que les hemos enseñado. Que el Señor dirija su corazón, para que amen a Dios y tengan constancia de Cristo.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Lucas 20,27-38

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos saduceos, que niegan la resurrección, y le preguntaron: «Maestro, Moisés nos dejó escrito: Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer, pero sin hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano. Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos. Y el segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete murieron sin dejar hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete han estado casados con ella.».
Jesús les contestó: «En esta vida, hombres y mujeres se casan; pero los que sean juzgados dignos de la vida futura y de la resurrección de entre los muertos no se casarán. Pues ya no pueden morir, son como ángeles; son hijos de Dios, porque participan en la resurrección. Y que resucitan los muertos, el mismo Moisés lo indica en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor "Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob." No es Dios de muertos, sino de vivos; porque para él todos están vivos.».

CREDO NICENOCONSTANTINOPOLITANO

Creo en un solo DIOS, PADRE todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, JESUCRISTO, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz. Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros los hombres y por nuestra salvación, bajó del cielo; y por obra del Espíritu Santo se encarnó de  María,  la  Virgen,  y  se  hizo  hombre.
Y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el ESPÍRITU SANTO, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo la iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos al Señor nuestro Dios, que queire que todos alcancemos la plenitud de la vida:

1.- Por la Iglesia; para que con la palabra y los signos de vida cristiana lleve a todos los hombres la esperanza de la resurrección. Roguemos al Señor.

2.- Por los que viven en la incertidumbre y la desesperanza; para que descubran que Dios no es Dios de muertos, sino de vivos. Roguemos al Señor.

3.- Por todas las gentes que viven todavia una vida infrahumana en la ignorancia y la acrencia de lo necesario; para que puedan resurgir de su situacion desesperada y desarrollar su vida con dignidad. Roguemos al Señor.

4.- Por los aquí reunidos; para que la palabra de Dios prosiga el avance gloriso que comenzo entre nostoros. Roguemos al Señor.

Escucha, Señor la oracion de tu Iglesia, que quieree hacer suyos los anhelos de toda la humanidad y concedenos lo que te pedimos. Por Jesucristo nuestro Señor.

COMENTARIO

Los tres evangelios sinópticos, ya al final de la vida pública de Jesús, nos ofrecen una serie de controversias entre las que figura ésta con los saduceos. El texto de Lc. coincide hasta el v.33 con los textos de Mc y de Mt. Los saduceos eran unos personajes relevantes en la vida política del país, pertenecían más a un partido político que a una secta religiosa. Eran los "colaboracionistas" de la ocupación romana de Palestina. Entre ellas figuraban los sumos sacerdotes. No admitían más autoridad doctrinal que el Pentateuco (los 5 libros atribuidos a Moisés), razón por la que negaban la resurrección de los cuerpos (cf. Hch 23.8), ya que en el Pentateuco no se dice nada al respecto. Este grupo de saduceos se acercan al Maestro con el ánimo de hacerle quedar en ridículo.
Inventan una historia extraña, pero posible, teniendo en cuenta lo dispuesto por la llamada ley de "levirato" (Dt 25. 5s; Gn 38. 8). Probablemente se trata de una objeción típica que utilizaban los saduceos en sus controversias con los fariseos, que sí creían en la resurrección.
En primer lugar, Jesús resuelve la dificultad y denuncia a la vez la ignorancia de sus adversarios  sobre  la Sagrada  Escritura.  Jesús  niega el presupuesto de que el matrimonio continúe en la otra vida, entendiendo la resurrección de modo semejante a como la entiende Pablo en 1 Cor 15, 35-50: la vida resucitada es de otro tipo, y los que entran en ella (que se caracterizan sobre todo porque "ya no pueden morir") viven de manera distinta, sin matrimonio (este es el sentido de la referencia a los ángeles; no significa esta referencia que en la otra vida no existe el cuerpo, sino que en ella el sexo no tendrá función). La nueva situación se define por el hecho de que "son hijos de Dios", debido a que "participan en la resurrección" de Jesucristo.
Resuelta la dificultad, Jesús ofrece un argumento positivo en favor de la Resurrección.
 Se apoya en Ex 3,6 y procede según costumbre rabínica. Sin duda hay en el Antiguo Testamento. Otros textos más explícitos que hablan de la resurrección de la carne, pero Jesús prefiere éste por ser del Pentateuco, que, según dijimos, era la única autoridad doctrinal aceptada por los saduceos.
La fuerza del argumento está en que la Palabra de Dios con todas sus promesas a los patriarcas no valdría nada si Dios no les salvara del último enemigo, de la muerte. Si Dios salva, Dios es un Dios de vivos y no de muertos.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 11: San Martin de Tours, Obispo (MO) Sb 1, 1-7; Sal 138; Lc 17, 1-6.
Martes 12: San Josafat, Obispo y mártir (MO) Sb 2, 23—3, 9; Sal 33; Lc 17, 7-10.
Miércoles 13: Sb 6, 1-11; Sal 81; Lc 17, 11-19.
Jueves 14: Sb 7, 22—8,1; Sal 118; Lc 17, 20-25.
Viernes 15: Sb 13, 1-9; Sal 18; Lc 17, 26-37.
Sábado 16: Sb 18, 14-16; 19, 6-9; Sal 104; Lc 18, 1-8.
Domingo 17: Ml 3, 19-20ª; Sal 97; 2Ts 3, 7-12; Lc 21, 5-19.



viernes, 25 de octubre de 2013

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XXX TIEMPO ORDINARIO CICLO C - 27 OCTUBRE 2013

“¡TEN PIEDAD!”.
  


PRIMERA LECTURA
Lectura del libro del Eclesiástico 35,12-14.16-18
El Señor es un Dios justo, que no puede ser parcial; no es parcial contra el pobre, escucha las súplicas del oprimido; no desoye los gritos del huérfano o de la viuda cuando repite su queja; sus penas consiguen su favor, y su grito alcanza las nubes; los gritos del pobre atraviesan las nubes y hasta alcanzar a Dios no descansan; no ceja hasta que Dios le atiende, y el juez justo le hace justicia.

SALMO RESPONSORIAL (Sal 32)

Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R.

El Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria. 
Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias. R.

El Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
El Señor redime a sus siervos,
no será castigado quien se acoge a él . R
.
SEGUNDA LECTURA
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo 4,6-8.16-18
Estoy a punto de ser sacrificado, y el momento de mi partida es inminente. He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe. Ahora me aguarda la corona merecida, con la que el Señor, juez justo, me premiará en aquel día; y no sólo a mí, sino a todos los que tienen amor a su venida.
La primera vez que me defendí, todos me abandonaron, y nadie me asistió. Que Dios los perdone. Pero el Señor me ayudó y me dio fuerzas para anunciar íntegro el mensaje, de modo que lo oyeran todos los gentiles. Él me libró de la boca del león. El Señor seguirá librándome de todo mal, me salvará y me llevará a su reino del cielo. A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Lucas 18,9-14
En aquel tiempo, a algunos que, teniéndose por justos, se sentían seguros de sí mismos y despreciaban a los demás, dijo Jesús esta parábola: «Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, un publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior: "¡Oh Dios!, te doy gracias, porque no soy como los demás: ladrones, injustos, adúlteros; ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo." El publicano, en cambio, se quedó atrás y no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo; sólo se golpeaba el pecho, diciendo: "¡Oh Dios!, ten compasión de este pecador." Les digo que éste bajó a su casa justificado, y aquél no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.».

CREDO NICENOCONSTANTINOPOLITANO

Creo en un solo DIOS, PADRE todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, JESUCRISTO, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz. Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros los hombres y por nuestra salvación, bajó del cielo; y por obra del Espíritu Santo se encarnó de  María,  la  Virgen,  y  se  hizo  hombre.
Y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el ESPÍRITU SANTO, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo la iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

PLEGARIA UNIVERSAL
Escucha Dios de bondad nuestras plegarias:

1.-  Por todos los cristianos para que valoremos la gracia del bautismo por el cual hemos sido constituidos hijos de Dios. Roguemos al Señor.

2.- Por los trabajos pastorales que se realizan en las diferentes parroquias,  para que el Señor los confirme con su gracia. Roguemos al Señor.
3.- Por los que viven en la miseria, para que Dios un día los favorezca con su gracia y la caridad cristiana los ayude. Roguemos al Señor.

4.- Por nuestros hermanos difuntos, para que encuentren el perdón de sus pecados y alcancen la gloria de la bienaventuranza eterna. Roguemos al Señor

Padre bueno atiende nuestra suplicas según tu voluntad. Por Jesucristo nuestro Señor.

COMENTARIO

El fariseo y el publicano saben orar; comienza por “Dios mío”. Se ponen en presencia de Dios. Es preciso que la presencia de Dios, evocada intensamente, llene enseguida el espacio en donde vamos a orar: el lugar de nuestra oración, nuestro pensamiento y nuestro corazón, todos los minutos de nuestra cita con Dios. Sino aunque quizás quisiéramos orar, nos habríamos quedado con nosotros mismos.
Así, pues, esos dos hombres han comenzado bien. Entonces ¿por qué la oración del fariseo se viene abajo, mientras que la del publicano se levanta victoriosamente hacia Dios? “Les aseguro”. Dice Jesús, este bajó a su casa a bien con Dios,  y aquel no”.
El fariseo había invocado a Dios, pero lo oculta enseguida con su enorme YO. Yo hago estoy esto y no soy como éste ni como aquel. ¿Acaso puede estar Dios ni un segundo con ese hombre lleno de sí mismo?.
El publicano impresiona a Dios con su humilde súplica: “¡Ten piedad!”. Este “ten piedad” es una oración densa y exacta, en línea muy recta con lo que Jesús nos reveló. Dios nos mira con misericordia, con una piedad amorosa, con una comprensión que hace gemir su corazón cuando ve que también  Él nuestro gime: “Un corazón quebrantado, Señor, tú no lo desprecias”. (Salmo penitencial). Esta misericordia de Dios no es general, sino que ella espera nuestra llamada y él entonces se apiada.
En esta presencia de Dios que supo mantener dentro de su pequeñez, el publicano puede introducir un “yo” pero en el  último lugar de su plegaria. Y junto a ella se cuela otra palabra: “pecador”. ¡Ten compasión de mí, pecador!.
La oración cristiana es una cita de amor y por tanto un tú y un yo, pero hay que procurar sobre todo que el TU siga siendo grande e inmenso y que nuestro yo sea pequeño, modesto, lúcido: “Yo pecador”.
Utilicemos a fondo esta parábola para desarraigar en nosotros la convicción farisaica tan difícil de arrancar: creer que basta con hacer cosas buenas para ser un hombre bueno y agradar a Dios: “Yo hago esto y aquello”. La primera cristiana María, era de otra opinión: “Hágase en mí según tu palabra”. ¡Qué cambio tan radical!.
En ése el cambio de esta parábola: empieza con un hombre que hace mucho, que está seguro de sí y que se cree justo: termina con otro  hombre seguro de Dios y que se hace justo porque supo decir: “Ten piedad de mí, Señor”.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 28: Señor de los Milagros (F) Nm 21, 4b-29; Sal 83; Flp 2, 5-12; Jn 3, 11-16.
Martes 29: Santos Simón y Judas, apóstales (f) Ef 2, 19-22; Sal 18; Lc 6, 12-19.
Miércoles 30: Rm 8, 26-30; Sal 12; Lc 12, 22-30.
Jueves 31: Rm 8, 31b-39; Sal 108; Lc 13, 31-35.
Viernes 01: Solemnidad de todos los santos (precepto). Ap 7, 2-4.9-14; Sal 23; 1Jn 3, 1-3; Mt 5, 1-12ª.
Sábado 02:   Conmemoración de todos los fieles difuntos. Jb 19, 1.23-27ª; Sal 24; Flp 3, 20-21; Mc 15, 33-39; 16, 1-6.
Domingo 03: San Martin de Porres, religioso (S) Is, 58, 6-11; Sal 1; 1Co 12, 31—13, 13;Mt 11, 25-30.