viernes, 27 de noviembre de 2015

CANTOS DE ADVIENTO CICLO C

CANTOS DE ADVIENTO CICLO C 

I DE ADVIENTO

01.- CERCA ESTÁ EL SEÑOR.

CERCA ESTÁ EL SEÑOR, CERCA ESTÁ EL SEÑOR.  CERCA DE MI PUEBLO, CERCA DEL QUE LUCHA POR AMOR.  CERCA ESTÁ EL SEÑOR, CERCA ESTÁ EL SEÑOR,
ES EL PEREGRINO QUE COMPARTE MI DOLOR.

1.- También está el Señor, le conoceréis,   en el que lucha por la igualdad.
También está el Señor, le conoceréis,
en el que canta la libertad.
También está el Señor, no olvidéis su voz,  sufre el gran dolor del oprimido.

2.- También está el Señor, le conoceréis,  en el obrero en su taller.
También está el Señor, le conoceréis,
en el anciano en su vejez.
También está el Señor, no olvidéis su voz,  en el hospital junto al enfermo.

3.- Jesús es el Señor, le conoceréis,
Él es la vida, es la verdad.
Jesús es el Señor, le conoceréis,
es el camino de libertad.
Jesús es el Señor, no olvidéis su voz,
es el Redentor de nuestro pueblo.

02.- LLEGARA LA LIBERTAD

1.- Caminamos hacia el sol
Esperando la verdad,
La mentira, la opresión
Cuando vengas, cesarán.

LLEGARÁ CON LA LUZ
LA ESPERADA LIBERTAD (2V.).

2.- Construimos hoy la paz,
en la lucha y el dolor;
nuestro mundo surge ya
en la espera del Señor.

3.- Te esperamos, tú vendrás,
a librarnos del temor;
la alegría, la amistad,
son ya signos de tu amor.

03.- SABER QUE VENDRAS

1.- En este mundo que Cristo nos da, hacemos la ofrenda del pan, el pan de nuestro trabajo sin fin, y el vino de nuestro cantar. Traigo ante ti nuestra justa inquietud, amar la justicia y la paz.

SABER QUE VENDRÁS, SABER QUE ESTARÁS,  PARTIENDO A LOS POBRES TU PAN. (2V.)

2.- La sed de todos los hombres sin luz, la pena y el triste llorar, el odio de los que mueren sin fe, cansados de tanto luchar. En la patena de nuestra oblación acepta la vida Señor.

04.- LIBERTADOR DE NAZARETH

LIBERTADOR DE NAZARETH,
VEN JUNTO A MÍ, VEN JUNTO A MÍ. LIBERTADOR DE NAZARETH.
¿QUÉ PUEDO HACER SIN TI?. (2v).

1.- Yo sé que eres camino, que eres la vida y la verdad, yo sé que el que te sigue, sabe a donde va, quiero vivir tu vida, seguir tus huellas tener tu luz, quiero beber tu cáliz, quiero llevar tu cruz.

2.- Quiero encender mi fuego, alumbrar mi vida y seguirte a ti, quiero escucharte siempre, quiero luchar por ti. Busco un mensaje nuevo, te necesito libertador, no puedo estar sin rumbo, no puedo estar sin Dios.

05.- VEN, VEN SEÑOR NO TARDES
VEN, VEN SEÑOR, NO TARDES,

VEN, VEN, QUE TE ESPERAMOS.
VEN, VEN SEÑOR, NO TARDES,
VEN PRONTO, SEÑOR.

1.- El mundo muere de frío,
el alma perdió el calor,
los hombres no son hermanos,
el mundo no tiene amor.

2.- Envuelto en sombría noche,
el mundo sin paz, no ve,
buscando va una esperanza,
buscando, Señor, la fe.

3.- Al mundo le falta vida,
al mundo le falta luz,
al mundo le falta el cielo,
al mundo le faltas Tú.

II DE ADVIENTO

06.- UN PUEBLO QUE CAMINA

UN PUEBLO QUE CAMINA POR EL MUNDO GRITANDO: “VEN, SEÑOR”.
UN PUEBLO QUE BUSCA EN ESTA VIDA LA GRAN LIBERACIÓN.

1.- Los pobres siempre esperan el amanecer  de un día más justo y sin opresión. Los pobres hemos puesto la esperanza en Ti, Libertador.

2.- Salvaste nuestra vida de la esclavitud,  esclavos de la ley, sirviendo en el temor. Nosotros hemos puesto la esperanza en Ti, Dios del Amor.

3.- El mundo por la guerra sangra sin razón,  familias destrozadas buscan un hogar. El mundo tiene puesta su esperanza en Ti, Dios de la Paz.

07.- ARRIESGATE

TODOS UNIDOS EN LA VIDA, VAMOS BUSCANDO UN HORIZONTE: ARRIÉSGATE (3) HAY ALGO MÁS ARRIÉSGATE (3) SIN VACILAR.

1.- Ningún camino es largo para el que cree, ningún esfuerzo es grande para el que ama, ninguna cruz vacía para el que lucha.

2.- Cambiemos las promesas en realidades, luchemos como hermanos por la justicia, sembremos hoy la aurora de un nuevo día.

3.- El pan que trabajamos con nuestras manos, el cáliz que llevamos con alegría, traerán la primavera a nuestras vidas.

08.- VEN SALVADOR

VEN SALVADOR, VEN SIN TARDAR,
DANOS TU GRACIA Y TU PAZ.
VEN SALVADOR, VEN SIN TARDAR,
DANOS TU FUERZA Y VERDAD.

1.- Nos diste tu palabra,
es firme nuestra espera;
Iremos tras tus huellas,
Sabemos que vendrás,
Ven, ven Señor Jesús.

2.- Los hombres de mi pueblo,
esperan que tu vengas;
que se abran horizontes,
por donde caminar
Ven, ven Señor Jesús.

3.- Vendrás con los que luchan,
por una tierra nueva,
vendrás con los que cantan,
justicia y hermandad.
Ven, ven Señor Jesús.

09.- ALLANAD LOS CAMINOS

Allanad, allanad los caminos, que viene el Señor. Pasará, pasará por tu lado sediento de amor.  Allanad, allanad los caminos, que viene el Señor. Pasará, pasará por tu lado sediento de amor.
Él camina con vosotros, no le conocéis,
te acompaña en tu camino, vives tú con él.

Es el pobre que se acerca buscando tu comprensión,  es el triste que deambula sediento de paz y amor.

Tú has de ser quien pondrá la sonrisa en su corazón, sembrarás una flor en su campo falto de Dios.

Tú has de ser quien pondrá la sonrisa en su corazón,  sembrarás una flor en su campo falto de Dios.

Caminad, caminad los senderos que marca el Señor.
Y quitad, y quitad las espinas de su corazón.

Él te busca, él te llama, quiere tu lealtad,  entre rejas, en las guerras, esperando está.

Vive enfermo en las cabañas con hambre de luz y pan,  es el rico de dinero que harto de todo está.

Allanad y quitad los pedriscos que hay al andar, descansadle los pies al descalzo que andando va. Allanad y quitad los pedriscos que hay al andar, descansadle los pies al descalzo que andando va. (2V)

10.- VAMOS A PREPARAR LOS CAMINOS

VAMOS A PREPARAR EL CAMINO DEL SEÑOR.  VAMOS A CONSTRUIR LA CIUDAD DE NUESTRO DIOS.
VENDRÁ EL SEÑOR CON LA AURORA, EL BRILLARÁ EN LA MAÑANA,  PREGONARÁ LA VERDAD.  VENDRÁ EL SEÑOR CON SU FUERZA,  ÉL ROMPERA LAS CADENAS, ÉL NOS DARÁ LA LIBERTAD.

1.- El estará a nuestro lado, El guiará nuestros pasos, Él nos dará la salvación. Nos limpiará del pecado, ya no seremos esclavos, Él nos dará la libertad.

2.- Visitará nuestras casas, nos llenará de esperanza, Él nos dará la salvación. Compartirán nuestros cantos, todos seremos hermanos, Él nos dará la libertad.

3.- Caminará con nosotros, nunca estaremos ya solos, El nos dará la salvación. El cumplirá la promesa, y llevará nuestras penas, El nos dará la libertad.

III DE ADVIENTO

11.- VEN SEÑOR NO TARDES

VEN SEÑOR, NO TARDES MÁS, VEN SEÑOR EL MUNDO TE ESPERA, VEN SEÑOR NO TARDES MÁS, QUE SIN TÍ NO HAY SALVACIÓN.

1.- Sobre la tierra se oyó una voz de promesa, un nuevo tallo dará la raíz de Jese. Sobre la tierra se oyó una voz de esperanza, el hágase de la Virgen milagro de fe.

2.- Hacia tu encuentro vendrán los humildes y pobres, hacia tu encuentro vendrán los que anhelan la paz, hacia tu encuentro vendrán los que buscan tu reino, los que han sabido sufrir por lograr libertad.

3.- Hoy más que nunca Señor necesito consuelo, hoy más que nunca Señor necesito perdón, hoy más que nunca Señor necesito alegría, hoy más que nunca Señor necesito tu amor.

12.- TU ERES LA PARTE DE NUESTRA HERENCIA

TÚ ERES LA PARTE DE NUESTRA HERENCIA, DE TI NOS VIENE LA LIBERTAD.

1.- Refugio en los momentos de peligro, buscamos en Ti nuestra alegría,  y en todos los que entregan por el pueblo sus fuerzas, ilusiones y la vida.

2.- Que fácil adorar a dioses falsos, poniendo la ilusión en el dinero,
siguiendo sin pensar en los de arriba, aceptando sus bodas y su credo.

3.- Yo envidio al esplendor de sus banquetes y el oro que ostentan en sus fiestas, prefiero cantar con los sencillos
canciones de un pueblo que despierta.

4.- Tu siempre vas delante de nosotros,
sin dejar que la muerte nos oprima,
por eso al caminar vamos alegres,
nos muestras el sendero de la vida.

13.- ACEPTA SEÑOR EL VINO Y EL PAN

ACEPTA, SEÑOR, EL VINO Y EL PAN, CON ELLOS TRAEMOS LA OFRENDA A TU ALTAR.

Sobre el Altar, Señor, va nuestra ofrenda: el abrazo sincero al hermano
perdonándonos nuestras ofensas.

Sobre el Altar, Señor, va nuestra ofrenda: trabajar por un mundo más justo de igualdad y concordia fraterna.

Sobre el Altar, Señor, va nuestra ofrenda: convertir nuestra vida pasada
al mensaje de tu Buena Nueva.

14.- NO PODEMOS CAMINAR (J.A. ESPINOSA)

NO PODEMOS CAMINAR, CON HAMBRE BAJO EL SOL
DANOS SIEMPRE EL MISMO PAN, TU CUERPO Y SANGRE, SEÑOR.
                  
1.- Comamos todos de este pan, el pan de la unidad, en un Cuerpo nos unió el Señor por medio del amor.

2.- Señor, yo tengo sed de Ti, sediento estoy  de Dios. Pero pronto llegaré a ver, el rostro del Señor.

3.- Por el desierto el pueblo va, cantando su dolor, en la noche brillará tu luz, nos guía la verdad.

15.- TU ERES EL DIOS QUE NOS SALVA

1.- Tú eres el Dios que nos salva,
la luz que nos ilumina,
la mano que nos sostiene
y el techo que nos cobija. (2v.)

TE DAMOS GRACIAS SEÑOR,
TE DAMOS GRACIAS SEÑOR./ (BIS)

2.- Te damos gracias Señor,
porque has depuesto la ira,
y has detenido ante el pueblo,
la mano que lo castiga. (2V.)

3.-  Y sacaremos con gozo
del manantial de la vida,
las aguas que dan al hombre
la fuerza que resucita. (2V.)

4.- Entonces proclamaremos,
cantadle con alegría,
el nombre de Dios es grande,
su caridad infinita. (2V.)

5.- Que alabe al Señor la tierra,
contadle sus maravillas,
que grande en medio del pueblo,
el Dios que nos justifica. (2V.)

16.- LA VIRGEN SUEÑA CAMINOS

1.- La Virgen sueña caminos,
está a la espera;
la Virgen sabe que el niño,
está muy cerca.

De Nazaret a Belén, hay una senda;
por ella van los que creen,
en las promesas.

LOS QUE SOÑÁIS Y ESPERÁIS
LA BUENA NUEVA,
ABRID LAS PUERTAS AL NIÑO, QUE ESTÁ MUY CERCA,
EL SEÑOR CERCA ESTÁ,
EL VIENE CON LA PAZ.
EL SEÑOR CERCA ESTÁ,
EL TRAE LA VERDAD.

2.- En estos días del año, el pueblo espera, que venga pronto el Mesías, a nuestra tierra.

En la ciudad de Belén, llama a las puertas, pregunta en las posadas, y no hay respuesta.

3.- La tarde ya lo sospecha, está alerta,
El sol le dice a la luna, que no se duerma.

A la ciudad de Belén, vendrá una estrella, vendrá con todo el que quiera, cruzar fronteras.

IV DE ADVIENTO

17.- CANTO DE MARÍA

1.- Yo canto al Señor porque es grande,
me alegro en el Dios que me salva,
feliz me dirán las naciones,
en mí descansó su mirada.

UNIDOS A TODOS LOS PUEBLOS,
CANTAMOS AL DIOS QUE NOS SALVA.
 
2.- Él hizo en mí obras grandes,
su amor es más fuerte que el tiempo,
triunfó sobre el mal de este mundo,
derriba a los hombres soberbios.
 
3.- No quiere el poder de unos pocos,
del polvo a los pobres levanta,
dio pan a los hombres hambrientos,
dejando a los ricos sin nada.
 
4.- Libera a todos los hombres,
cumpliendo la eterna promesa
que hizo en favor de su pueblo,
los pueblos de toda la tierra.

18-  HAY UN AIRE NAVIDEÑO

1.- Hay un aire navideño, ALELUYA;
y los niños hacen bailes, ALELUYA;
sus cantos brindan, al recién nacido Rey, amor y alegría nos vino a traer.

HEY HEY HEY LA LA LA LA
HEY HEY HEY ALELUYA
HEY HEY HEY LA LA LA LA
HEY HEY HEH ALELUYA

2.- Juntemos las manos, ALELUYA;
a su amor cantemos ALELUYA;
los niños felices, bailan para el niño Rey, amor y alegría, nos vino a traer.
INSTRUMENTAL

3.- Hay un aire navideño, ALELUYA;
y los niños hacen bailes, ALELUYA;
sus cantos brindan, al recién nacido Rey, amor y alegría nos vino a traer.
CORO (6V.)

19.- COMO LO HIZO MARÍA

1.- No sólo el vino y el pan,
te venimos a ofrecer,
queremos darte algo más
te entregamos nuestro ser.

COMO LO HIZO MARÍA,
QUE TU PALABRA ESCUCHÓ,
Y DIJO UN SÍ GENEROSO,
PARA ACEPTAR TU MISIÓN.

2.- Hoy quedan sobre este altar,
nuestras vidas hoy Señor,
haz que sepamos luchar,
para conservar tu amor.

20.- DIJO QUE SI MARÍA

1.- Dijo que sí María,
cuando al amanecer,
pudo ofrecer su casa, 
al Santo de Israel.
Era un jardín la Virgen,
Dios quiso ser clavel;
nunca mi pobre tierra
fuera tan buen vergel. (2)

DIJO QUE SI MARÍA, Y AL RECIBIRLE A EL, EN SU MORADA HUMILDE,  NOS ACOGIÓ TAMBIÉN.   MADRE DE DIOS Y NUESTRA, VIRGEN DE NAZARETH,   EN TU JARDÍN DE AMORES  YO QUIERO FLORECER. (2V.)

2.- Dijo que sí María,
cuando al amanecer,
supo que Dios quería
en su jardín nacer.
Por madre la quería
ella le dio su ser;
nunca mi pobre tierra
fuera tan buen vergel. (2v)

3.- Dijo que sí María,
cuando al amanecer,
Dios la envolvió en su sombra
con todo su poder.
De sus entrañas puras
el cielo va a nacer;
nunca mi pobre tierra
fuera tan buen vergel. (2v)

21.- SANTA MARIA DE LA ESPERANZA

SANTA MARÍA DE LA ESPERANZA
MANTÉN EL RITMO DE NUESTRA ESPERA.(2V).

1.- Nos diste al Esperado de los tiempos, mil veces prometido en los profetas. Y nosotros de nuevo deseamos, que vuelva a repetirnos sus promesas.

2.- Brillaste como aurora del gran día,
plantaba Dios su tienda en nuestro suelo. Y nosotros soñamos con su vuelta, queremos la llegada de su reino.

3.- Viviste con la cruz de la esperanza,
tensando en el amor la larga espera;
Y nosotros buscamos con los hombres,
el nuevo amanecer de nuestra tierra.

22.- BIENVENIDA NAVIDAD

TILÍN, TILÍN, TILÍN. TOLÓN, TOLÓN, TOLÓN. TALÁN, TALÁN, TALÁN, TILÍN, TOLÓN, TALÁN, BIENVENIDA NAVIDAD.

La gente se quiere mucho, el día de
navidad, que lindo que todo el año la
gente se quiera igual; que lindo que
todo el año la gente se quiera igual.

Se perdonan las maldades, todo se
hace con bondad: por eso seas
bienvenida mi querida navidad.
Por eso seas bienvenida mi querida navidad.

TILÍN, TILÍN, TILÍN. TOLÓN, TOLÓN, TOLÓN. TALÁN, TALÁN, TALÁN, TILÍN, TOLÓN, TALÁN, BIENVENIDA NAVIDAD.

Estrellita de la noche que sales para
alumbrar, ilumina al que está solo el
día de navidad; ilumina al que está
solo el día de navidad.

Todos cantan en la noche del día de
navidad, que lindo que esas canciones nos lleven a la amistad; que lindo que esas canciones nos lleven a la amistad.

V SAGRADA FAMILIA

23.- EN BELEN (CARLOS MONTERO)

EN BELÉN NO HABÍA CAMPANAS.
EN BELÉN NO HABÍA ALEGRÍA.
EN BELÉN  UN NIÑO LLORABA,
MIENTRAS SU MADRE SUFRÍA.
Y SIN EMBARGO EN BELÉN
ERA DIOS EL QUE NACÍA. (2v).

1. No hubo en Belén personas influyentes  no hubo en Belén cumplidos ni agasajos, en Belén hubo sencilla y llana gente, hubo en Belén pobreza y desamparo.

2. No hubo en Belén banquetes ni festejos no hubo en Belén despliegue de invitados en Belén hubo ternura y sentimiento, hubo en Belén total anonimato.

3. No hubo en Belén revuelo y parabienes no hubo en Belén folklore ni regalos, en Belén hubo pastores en silencio, hubo en Belén susurros y recato.

24.- MI CASA SERA BELEN

Señor que casa no hallaste cuando naciste en Belén, Hoy te ofrezco la mía, mi casa será Belén. Tú que eres luz y eres vida, ven a mi vida a nacer
Y Te Cuidaré, Como Te Cuidó María Como Te Cuidó José (2v).

Mi casa será Belén, si vive mi puerta abierta, Y si mi mente está alerta, al resplandor de la fe, La fe que tuvo María, la fe que tuvo José

Señor que casa no hallaste cuando naciste en Belén, hoy te ofrezco la mía, mi casa será Belén, Tú que eres luz y eres vida, ven a mi vida a nacer
Y Te Cuidaré, Como Te Cuidó María Como Te Cuidó José (2v).

Mi casa será Belén si doy mi llave a los pobres, y si sé amar a los hombres con el amor de tu ley, Igual que amaba María, Igual que amaba José.

Señor que casa no hallaste cuando naciste en Belén, hoy te ofrezco la mía, mi casa será Belén, tú que eres luz y eres vida, ven a mi vida a nacer
Y Te Cuidaré, Como Te Cuidó María Como Te Cuidó José (2v).

25. - DIME POR QUE
 
DIME, DIME, JESÚS, QUE NACISTE EN BELÉN DIME, DIME, JESÚS, DIME... DIME, POR QUÉ.
 
¿Por qué si trajiste la paz, hoy existe la guerra?. ¿Por qué si trajiste el amor, vive el odio en la tierra?. 
¿Por qué olvidaremos, Señor, que nacemos hermanos, siendo hijos de Dios al que Padre llamamos?
 
¿Por qué, si trajiste la luz, vive el mundo entre sombras? ¿Por qué, si trajiste el perdón, muchos, hoy no perdonan? ¿Por qué olvidaremos, Señor, que nacemos hermanos,
siendo hijos de Dios al que Padre llamamos?
 
¿Por qué, si sembraste unidad, va le gente dispersa? ¿Por qué, si eres tú comunión, nuestras unión se disgrega?
¿Por qué olvidaremos, Señor, que nacemos hermanos, siendo hijos de Dios al que Padre llamamos?

26.- EN BELEN LAS CAMPANAS TOCAN

No me despierten al niño (Shshsh.......)
quiero que duerma, anoche estuvo jugando con las estrellas.

En Belén las campanas tocan solas
Tilín-tilingo, tilín-tilonga (2).

Tilín-tilingo, tin tilín-tilonga
las campanas de Belén
tocan la gloria.

No me despierten al niño El tiene sueno, anoche estuvo jugando
con los luceros.

27.- CARPINTERO FINO

Señor San José, carpintero fino. (2V.)
Hazme una cunita, para el niño lindo. (2V.)

AZUCENA KACHUM, CLAVELINA KACHUM, NIÑUCHA WAJAMPÍ, UPILLACHI NAIPA. . (2V.)

VI EPIFANIA

28.- YA VIENEN LOS REYES.

1.- Ya vienen los Reyes magos, (2v.)
al nidito de Belén.

OLÉ OLÉ HOLANDA Y OLÉ
HOLANDA YA SE VE,
YA SE VE, YA SE VE.

2.- Cargaditos de juguetes, (2v.)
para el Niño de Belén.

3.- La Virgen va caminando, (2v.)
caminito de Belén.

4.- Como el camino es tan largo, (2v.)
pide el niño de beber.

5.- No pidas agua mi vida, (2v.)
No pidas agua mi bien.

6.- Que los ríos vienen turbios, (2v.)
y no se puede beber.

7.- Ya vienen los Reyes magos, (2v.)
al nidito de Belén.

8.- Cargaditos de juguetes, (2v.)
para el Niño de Belén..

29.- LA VIRGEN LLEVA UNA ROSA

1.- La Virgen lleva una rosa, en su divina pechera, que se la dio San José, el día de noche buena.

A BELÉN PASTORES, PASTORES CHIQUITOS QUE HA NACIDO EL REY DE LOS ANGELITOS. (2V.).

2.- Todo Belén está en fiesta, todo es placer y alegría; que ha nacido un tierno infante, que es un sol de maravilla.

30.- LOS REYES MAGOS

Llegaron ya los Reyes y eran tres,
Melchor, Gaspar y el negro Baltazar,
arrope y miel le llevarán,
y un poncho blanco de alpaca real. (2V.).

Changos y chinitas duérmanse,
que ya Melchor, Gaspar y Baltazar,
todos los regalos dejarán,
para jugar mañana al despertar.

El Niño Dios muy bien lo agradeció,
comió la miel y el poncho lo abrigó,
y fue después que sonrió,
y a medianoche el sol relumbró.

31.- LOS MAGOS

NO SE SI ERAN REYES, NO SE SI ERAN TRES, LO MAS IMPORTANTE, ES QUE FUERON A BELEN. (2V.)

1.- Ellos vieron en la estrella un extraño resplandor, y por ella descubrieron al rey de la creación.

2.- Y la estrella los condujo hasta el Dios que hizo la luz, y su  ciencia encontró al  punto sentido y senda en Jesús.

3.- Con la estrella y con los magos por la senda de la fe, para hallar al Dios nacido debemos ir a Belén.

4.- Cada hombre a cada instante una estrella de seguir, si seguimos nuestra estrella a Dios tenemos que ir.

32.- BIENVENIDA NAVIDAD

TILÍN, TILÍN, TILÍN. TOLÓN, TOLÓN, TOLÓN. TALÁN, TALÁN, TALÁN, TILÍN, TOLÓN, TALÁN, BIENVENIDA NAVIDAD.
La gente se quiere mucho, el día de
navidad, que lindo que todo el año la
gente se quiera igual; que lindo que
todo el año la gente se quiera igual.

Se perdonan las maldades, todo se
hace con bondad: por eso seas
bienvenida mi querida navidad.
Por eso seas bienvenida mi querida navidad.

TILÍN, TILÍN, TILÍN. TOLÓN, TOLÓN, TOLÓN. TALÁN, TALÁN, TALÁN, TILÍN, TOLÓN, TALÁN, BIENVENIDA NAVIDAD.

Estrellita de la noche que sales para
alumbrar, ilumina al que está solo el
día de navidad; ilumina al que está
solo el día de navidad.

Todos cantan en la noche del día de
navidad, que lindo que esas canciones nos lleven a la amistad; que lindo que esas canciones nos lleven a la amistad.

33.- HA NACIDO EL SALVADOR

ALELUYA, ALELUYA, HA NACIDO EL SALVADOR.
ALELUYA, ALELUYA, HA NACIDO EL SALVADOR

Escuchad hermanos, una gran noticia:
Hoy en Belén de Judas,
os ha nacido el Salvador

 ALELUYA, ALELUYA….

Escuchad hermanos una gran noticia:
Gloria en los cielos a Dios,
Y aquí en la tierra al hombre paz.

ALELUYA, ALELUYA….

 Escuchad hermanos una gran noticia:
Dios a su hijo envió,
Es Jesucristo Salvador.

ALELUYA, ALELUYA….




















LECTURAS Y COMENTARIO I DOMINGO DE ADVIENTO CICLO C -29 NOVIEMBRE 2015

LA VIDA DESPIERTA


ORACION COLECTA
Dios todopoderoso aviva en tus fieles al comenzar el adviento, el deseo de salir al encuentro de Cristo, que viene, acompañados por las buenas obras, para que, colocados un día a su derecha, merezcan poseer el reino eterno. Por Jesucristo nuestro Señor.

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Jeremías 33,14-16

Miren que llegan días –oráculo del Señor– en que cumpliré la promesa que hice a la casa de Israel y a la casa de Judá. En aquellos días y en aquella hora suscitaré a David un vástago legítimo, que hará justicia y derecho en la tierra. En aquellos días se salvará Judá y en Jerusalén vivirán tranquilos, y la llamarán así: Señor-nuestra-Justicia.

SALMO RESPONSORIAL (Sal 24 )

A ti, Señor, levanto mi alma

Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas,
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres  mi Dios y Salvador. R.

El Señor es bueno y recto,
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los  humildes. R.

Las sendas del Señor son misericordia y lealtad,
para los que guardan su alianza y sus mandatos.
El Señor se confía con sus fieles
y les da conocer su alianza. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 3,12–4, 1-2

Que el Señor les colme y los haga rebosar de amor mutuo y de amor a todos, lo mismo que nosotros los amamos. Y que así los fortalezca internamente; para que, cuando Jesús nuestro Señor vuelva acompañado de todos sus santos, los presenten santos e irreprensibles ante Dios nuestro padre. Para terminar, hermanos, por Cristo Jesús les rogamos y exhortamos: han aprendido de nosotros como proceder para agradar a Dios: pues procedan así y sigan adelante. Ya conocen las instrucciones que os dimos en nombre del Señor Jesús.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 21,25-28.34-36

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y del oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad, ante lo que se le viene encima al mundo, pues los astros temblarán.
Entonces, verán al Hijo del Hombre venir en una nube, con gran poder y majestad. Cuando empiece a suceder esto, levántense, alcen la cabeza; se acerca vuestra liberación.».

COMENTARIO

Comenzamos hoy un nuevo año litúrgico y Jesús abre nuestro adviento con una serie de imperativos: ¡Pónganse en pie!, ¡Levanten la cabeza!, ¡Estén sobre aviso!, ¡Manténganse despiertos!, ¡Oren!. Casi diríamos que se trata de un despertar muscular; hay que desterrar la imagen de unos cristianos que caminan cansados o asustadizos por la vida. Van con la cabeza erguida, hacia la fantástica aventura de un mundo nuevo: “Verán al hijo del hombre venir en la plenitud de su poder y de su gloria”. Evidentemente, para los cristianos la vida es tan difícil como para los demás: la misma mezcla de esperanza y decepciones, de trabajos logrados y de fracasos.  La enorme diferencia está en que nosotros sabemos que todo esto tiene un sentido global, aunque en detalle las cosas nos parezcan oscuras. Sabemos de dónde venimos y adónde vamos: nacidos del amor, vivimos bajo una mirada de amor y vamos hacia el amor. 
A veces nos dicen: ¿Qué cambios producen la fe en ustedes?” ¡Lo cambia todo! Como el sol, vivimos la misma cosas, pero en la luz. “El  que me sigue, dice Jesús no  camina en la noche” Caminamos ajo el sol de la primera venida de Cristo: navidad. Y avanzamos hacia el esplendor de su última venida. Vivir  tan luminosamente, mantenerse en el amor y en la esperanza, eso es el despertar cristiano. “¡Permanezcan despiertos!”.¿Por qué no tomar esto como una invitación a nuestro propio despertar de cristianos? ¡Sentir ganas de vivir a fondo nuestra fe!. ¿Es posible describir esta vida despierta?. Cada mañana es un hallazgo de Jesucristo y de su evangelio.
Volvemos a tomar, mediante una pequeña lectura, una oración o una meditación más larga, la resolución de estar atentos a Dios, a nuestra tarea a las personas con las que hemos de tratar. Pero habrá que vigilar la “pesadez de nuestro corazón”. “Cuidado, nos dice crudamente Jesús no se les embote la mente con el vicio, la bebida y los agobios de la vida”.
Y nos muestra además dónde podemos encontrar esta voluntad de despertar; “¡Oren!”.
Los que descuidan este imperativo deberían dejarse penetrar hoy por la grave advertencia final: “Pidan fuerza en todo momento para escapar de todo lo que va a venir y poder así manteneros en pie delante de mi”.

PLEGARIA UNIVERSAL

Elevamos nuestras oraciones al Señor, que por medio de Jesucristo, nos llama a participar de la vida, y le decimos: Ayúdanos a estar vigilantes:

1.- Por el Papa Francisco, que con su fe y su sabiduría, esta demostrando la pujanza universal  de  la  Iglesia.  Roguemos al Señor.

2.- Por los Obispos, los sacerdotes, diáconos, ministros y todos aquellos que trabajan en la Iglesia por el bien de sus hermanos. Roguemos al Señor.

3.- Por los gobernantes, los políticos, los profesores, los periodistas y los artistas para que su trabajo coincida con la esperanza que trae el  adviento.   Roguemos  al Señor.

4.- Por los pobres, los marginados, los tristes, los que están solos, para que todos el pueblo de Dios los tenga en cuenta en estos días que, jubilosos, esperamos al Señor. Roguemos al Señor.

5.-  Por todos aquellos que son prisioneros del consumismo, de la adoración al dinero, del egoísmo y de la insolidaridad hacia los hermanos, para que el Niño que esperamos les traiga pobreza en el espíritu. Roguemos al Señor.

Acepta Padre nuestras suplicas humildes y confiadas que te dirigimos hoy al iniciarse el tiempo de Adviento. Por Jesucristo nuestro Señor.

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor este pan y este vino, escogidos de entre los bienes que hemos recibido de ti, y concédenos que esta eucaristía, que nos permites celebrar ahora en nuestra vida mortal, sea para nosotros prenda salvación eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Señor, que fructifique en nosotros la celebración de estos sacramentos, con los que tu nos enseñas, ya en nuestra vida mortal a descubrir el valor de los bienes eternos y a poner en ellos nuestro corazón. Por Jesucristo nuestro Señor.

ACCION DE GRACIAS

Bajo tu amparo nos acogemos,
Santa Madre de Dios;
no deseches las oraciones
que te dirigimos
en nuestras necesidades,
antes bien
Líbranos  de todo peligro,
¡Oh Virgen Gloriosa y bendita!
Amen.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes:  San Andres, apóstol (F)
Rom 10, 9-18; Sal 18; Mt 4, 18-22.
Martes:  Is 11, 1-10; Sal 71; Lc 10, 21-24.
Miércoles:  Is 25, 6-10ª;  Sal 22;  Mt 15,  29-37.
Jueves:  San Francisco Javier, Presbitero (MO)
Is 26, 1-6; Sal 117; Mt 7, 21.24-27.
Viernes:   Is   29,  17-24;  Sal  26;  Mt 9,  27-31.
Sábado:  Is 30, 18-21.23-26; Sal 146; Mt 9, 35—10, 1.6-8.
Domingo: II de Adviento

Bar 5, 1-9; Sal 125;  Flp 1,  4-6.8-11;  Lc 3, 1-6.

COMENTARIOS AL EVANGELIO
Lc 21, 25-28. 34-36

1. Texto. El ciclo litúrgico que hoy comienza nos va a familiarizar con Lucas, autor de un evangelio diferente de los de Mateo, Marcos o Juan, a pesar de contar con bastante material común.
El texto de hoy se sitúa dentro del recinto del templo. A la observación hecha por algunos sobre la belleza de este templo, Jesús contrapone el futuro de destrucción que le amenaza. Esta destrucción, sin embargo, no debe confundirse con la implantación definitiva y feliz del Reino de Dios, la cual estará precedida por un tiempo de protagonismo religioso no judío. En este punto entronca el texto de hoy.
Los dos primeros versículos describen un gigantesco cataclismo cósmico y el consiguiente pavor de la humanidad. El cataclismo es calificado como temblor de las potencias celestiales. Sigue a continuación la descripción grandiosa, pero escueta, de la llegada del Hijo del Hombre, que pondrá fin a las dificultades y sufrimientos de los cristianos comprometidos. "Se acerca vuestra liberación". La descripción de la llegada del Hijo del Hombre está tomada también de un libro apocalíptico como es el libro de Daniel. Por último, el texto se hace interpelativo: tened cuidado, estad siempre despiertos. La traducción litúrgica añade inexactamente una tercera interpelación: manteneos en pie. El texto original dice más bien lo siguiente: "Estad siempre despiertos, pidiendo fuerza para escapar de todo lo que está por venir y poder así manteneros en pie ante el Hijo del Hombre".
Lo que está por venir no se refiere al cataclismo cósmico, sino al futuro de dificultad y de sufrimiento que le espera al cristiano comprometido. Las dos interpelaciones van dirigidas a estos cristianos y quieren ser una invitación a vivir con la atención puesta en el reino de Dios por llegar y a no desfallecer a causa de las dificultades.
Comentario. Es conveniente recordar lo dicho hace un par de domingos a propósito de Marcos. También el texto de Lucas recoge situaciones e imágenes tomadas de la literatura profética y apocalíptica. Se trata de un lenguaje gráfico y metafórico, cuya verdad, por tanto, no hay que buscarla en lo que se describe, sino en lo que se trasluce y sugiere. No estamos ante la crónica de un futuro anunciado, sino ante la magia de un futuro mejor. Evocación y sugerencia no de fin de mundo, sino de fin de un mundo como el que hacemos.
El elemento central del texto es el pronombre personal plural "vosotros". Su referente son los discípulos, término que en Lucas es inequívocamente sinónimo de creyente o cristiano comprometido en la causa del Reino de Dios. Como le pasó a Jesús, también el creyente experimenta la incomprensión y la amenaza de los de dentro y de los de fuera. En una situación así es muy humana la tentación a desentenderse de todo, mandar todo a paseo y refugiarse en agentes inhibidores, llámense diversión, bebida o afán de dinero. El texto de hoy quiere ser una llamada de atención y una invitación al cristianismo comprometido. Una invitación a mirar en perspectiva de utopía. O quizá más exactamente: una palabra de ánimo y una confirmación de la esperanza que él ha depositado en el Hijo del Hombre.
DABAR 19

Comentario: Con el nuevo ciclo litúrgico estrenamos también autor. Ya tendremos tiempo de ir familiarizándonos con Lucas, de descubrir su tacto exquisito, su interés por lo cotidiano y el detalle personal, su atención a los insignificantes y marginados. El ciclo litúrgico quiere que comencemos la andadura con la mirada puesta en el horizonte, hay una coincidencia de fondo y forma entre la descripción de este horizonte por parte de Lucas y de la de Marcos de hace dos domingos. Ambos se sirven del lenguaje figurativo, común en los profetas. Grandes cataclismos y angustias. A propósito de estas imágenes conviene recordar que sobre el origen y el final del mundo la Biblia no hace ninguna descripción científica sino que manifiesta lo que es importante para la salvación del hombre. Y lo que es importante para el hombre (éste es el fondo de las imágenes) es que la historia que éste construye no es buena, pero que no por ello es abocada a la fatalidad. Y no lo está gracias al empeño de Dios. ¿Qué mejor forma de expresar que caminamos hacia un mundo nuevo que hace saltar en añicos el mundo viejo? 
La Biblia es cualquier cosa menos un libro pesimista en lo referente al futuro del hombre. Lo que ocurre es que la salvación no espera del hombre, de ese hombre histórico con sus fracasos, mil veces puestos de manifiesto y siempre presentes, sino de Dios, o por lo menos del hombre que se apoya en Dios y le escucha. Expresión perfecta de este tipo de hombre es el Hijo del Hombre. El título mismo es evocador del alcance universal que Lucas le confiere al futuro. Cuando habla de las gentes se está refiriendo a la totalidad de la humanidad. Toda ella está llamada a la plena manifestación de su anhelo. Será la gran liberación. Anclado en lo humano y en lo divino el Hijo del hombre hace posible el ansia de liberación de la humanidad toda.
Cuando se camina es primordial saber que el camino conduce a alguna parte. Gracias al hijo del Hombre sabemos esa parte a la que el camino de la historia humana conduce. Pero así como la maleza del camino puede entorpecer o incluso ocultar la meta, así también las preocupaciones, agobios y crápulas (mejor traducción que vicios). Lucas, el evangelista del camino, dedica la segunda parte del texto de hoy a hacer una llamada a vivir conscientemente con la mirada puesta en la meta. No para tener miedo aquel día, sino para infundirnos ánimo y confianza en medio de las dificultades del camino. ¿No es acaso verdad que muchas veces vivimos como si la historia no tuviera rumbo ni sentido? Surge entonces la mentalidad del "carpe diem": aferrarse al presente porque no hay futuro o éste es problemático. ¡Manteneos en pie ante el Hijo del Hombre!, nos grita hoy Lucas. Levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra gran liberación¡ Luchad por ella. ¡Qué gran necesidad de este grito tenemos en nuestros días!
ALBERTO BENITO
DABAR 1985, 1

3.- Contexto. Jesús está enseñando en el Templo de Jerusalén. En Lc.21, 5-24 su enseñanza ha versado sobre la relatividad de la historia judía. A partir del v. 25 la enseñanza versa sobre la relatividad de la historia no judía. Tengamos en cuenta que las expresiones gentil, gente, designan a toda persona no judía.
Comentario. Se distinguen dos partes. La primera es expositiva.
Se presentan unos hechos (vs. 25-27). A la vista de estos hechos se invita a adoptar una actitud. Segunda parte exhortativa (vs. 28. 34-36). Los hechos expuestos son: conmoción cósmica, angustia humana, presencia majestuosa del Hijo del Hombre. No se habla de desaparición sino de cataclismos. Se pinta una situación caótica de la que cabe esperar lo peor. Y, sin embargo, lo que aparece es una figura majestuosa. Habitualmente se interpretan estos hechos como fin del mundo en el sentido más literal del término. Creo que una tal interpretación no hace justicia a un texto en el que lo verdaderamente importante es la presencia majestuosa del Hijo del Hombre cuando toda esperanza humana parece haber desaparecido. No hay ni una sola página en la Biblia que trate del cosmos, de su origen o su final. La Biblia no es un libro de ciencia. Y sí, en cambio, no hay una sola página en ella que no trate del hombre, de sus esperanzas y desesperanzas. Esta es una de ellas. Frente a la desesperanza, la presencia gloriosa del Hijo del Hombre que devuelve lo que parecía imposible: la ilusión, la certeza de nuestros mejores sueños, es decir, de los sueños utópicos. Alzad la mirada. Estad atentos. No os encerréis y empobrezcáis en las cuatro paredes de una vida sin horizontes.
Huid de una vida miope, rastrera. Se trata de todo un programa, de toda una actitud que debe caracterizar a quien se diga cristiano.
DABAR 1982, 1

4. - Lc. 21, 25-28 se mueve en el mismo ámbito de realidades que Mc.13, 24-27, comentado hace dos domingos. Vistos comparativamente ambos, el montaje de Lucas tiene un poder de sugestión y una fuerza dramática superiores al de Marcos. La angustia y miedo de unas gentes que corren enloquecidas, el estruendo ensordecedor del mar: nada de esto se encuentra en el relato visionario de Marcos.
El caos fantástico del final de la historia, nos remite al caos fantástico de los comienzos (Gen. 1,2), cuando la Palabra de Dios introdujo armonía, belleza y bondad. Al final de las historia volverá a resonar esa misma Palabra poderosa, pero entonces será la Palabra encarnada, Jesús de Nazaret. Y se producirá armonía y bondad; lo que Lucas llama liberación (v. 28). La humanidad dejará de caminar bajo el yugo de sus propias creaciones injustas, esclavizantes y angustiadoras. Será la nueva creación. Hablando con propiedad, no se tratará de un final, sino de la manifestación desvelada de la verdadera finalidad de toda la existencia humana.
Esta esperanza liberadora no es pasiva. Al contrario, está hecha de esperas activas, de vigilancia, de preparación. Este es el punto que desarrolla Lucas en los vs. 34-36 y que constituye la novedad del evangelio de hoy respecto al de hace dos domingos. La esperanza final debe nutrirse de esperas activas; de ahí la necesidad de evitar todo modo de existencia que impida la visibilidad del horizonte. Hay que vivir con la mirada alta y los brazos ágiles, y no encerrarse en el cuarto oscuro de la propia problemática sin perspectivas, un cuarto en el que cada uno va dando tumbos con ramplonería por falta de amplitud de miras.
DABAR 1976, 1

5.- En el anuncio original de Jesús, el acontecimiento del último día se concentró totalmente en el retorno del Señor. Ahora bien, en la primera comunidad, esta misma espera se fue clarificando en el sentido de que era precisamente su Señor glorificado el que había de retornar como administrador de la causa de Dios, para llevar a cabo un juicio de purificación y liberación de la creación, y, después, devolver a Dios el dominio sobre el mundo (cf. 1Co/15/25-28).
Así se resume, pues, la expectativa escatológica en la confiada figura del Señor. Los bautizados reconocerán al Hijo del Hombre, que vendrá sobre la nube (v. 27), revestido de la gloria del Señor, la cual -al contrario que las mismas nubes(v. 25s)- no producirá temor: ese temor natural que sobrecoja a las bautizados será vencido de inmediato por el amable (inspirador de confianza) acercamiento del Señor. Aquellos se pondrán en pie y levantarán su cabeza a la vista del poder salvador (v. 28).
Desde esa presentación hace el evangelio una llamada a la firmeza de la fe de los discípulos. Se exige, por tanto, que se atrevan a salir al encuentro de la gloria de Cristo y que, en unión a él, se mantengan firmes ante la magnificencia del suceso, es decir, ante la tremenda magnitud que cobra una confrontación con la poderosa actuación de Dios al descubierto (no oculta ya). El mantenerse firme y levantar la cabeza exige, a su vez, haber crecido y haberse fortalecido, lo cual se aprende precisamente en la "escuela del evangelio".
Adviento significa, por tanto, iluminar los "últimos acontecimientos" en la actual existencia de la iglesia y del individuo. Navidad no es más que un signo de promesa, una bondadosa predicción de lo que está por acontecer. Quien madure para comprender aquellas circunstancias, puede celebrar hasta infantilmente (con la sencillez que exige Jesús a sus discípulos) la fiesta de Belén. Por lo demás, oración y actitud de espera confiada (esperanza) preparan al discípulo para recibir "de pie" al Señor.
EUCA 1988, 56

6.- Este pasaje pertenece al "apocalipsis sinóptico" según la versión de Lucas. Para comprenderlo mejor, conviene recordar las características comunes a las tres versiones sinópticas.
De acuerdo con el género literario apocalíptico, utilizado ya frecuentemente en el A.T., se habla aquí de cataclismos en la tierra y en el cielo como señales que anteceden a la venida del "día del Señor" (cfr. Is 24, 17-23; 34,4) y a la manifestación sobre las nubes del "Hijo del Hombre". Las "potencias del cielo' son las estrellas, que los antiguos pensaban sólidamente clavadas en el firmamento.
El autor comparte la opinión extendida entre los primeros cristianos sobre la inminente venida del Señor. Con todo, distingue claramente entre la destrucción de Jerusalén y el fin del mundo. Todos estos fenómenos en la tierra y en el cielo son señales del fin del mundo; pero, hasta que llegue este fin y después de la destrucción de Jerusalén, hay un tiempo indefinido, que el autor llama "tiempo de los gentiles": "Jerusalén será pisoteada por los gentiles, hasta que se cumpla el tiempo de los gentiles' (v. 24). Lucas piensa, lo mismo que Pablo (Rom 11, 11-32), que los gentiles reemplazarán al pueblo de Israel hasta que éste se convierta masivamente. Y sólo entonces será el fin.
El fin del mundo no es para los cristianos motivo de espanto, sino de una gran esperanza, pues entonces serán liberados definitivamente. Mientras la destrucción de Jerusalén se anuncia como un suceso previsible que dará tiempo a la huida (vv. 29-32), "aquel día" (o "Día del Señor") vendrá de pronto sobre todos los hombres y nadie podrá escapar. De manera que sólo se salvarán los que estén preparados, pues para ellos será un día de liberación. Para destacar el carácter repentino de este magno acontecimiento, Lucas lo compara a un "lazo" o trampa de cazador; más exactamente, a la losa que cae sobre los pájaros cuando están comiendo tranquilamente el cebo. Otro símil utilizado por Mateo (24, 42-44) es el del ladrón que horada el muro de barro y entra en la casa cuando sus habitantes están dormidos. También Lucas, en otro lugar, nos dice que "el Hijo del Hombre vendrá cuando nadie lo espere", como un ladrón en la noche (Lc 12, 39s). Por esta razón Jesús exhorta a sus discípulos para que vigilen y estén preparados.
VICIA/QUÉ-ES:Que el objetivo del "apocalipsis sinóptico" no sea otro que llamar a la vigilancia y, consiguientemente, a la oración, está claro. De ahí que Mateo se extienda después con una serie de parábolas alusivas a la vigilancia (como aquella tan conocida de las vírgenes fatuas y las prudentes). Vigilar es estar atentos a lo verdaderamente importante y decisivo, cuando todos nos empuja al despiste y al aturdimiento, al sueño. Vigilar es tener los ojos muy abiertos en medio de la noche. El que vigila está en pie, siempre "de puntillas" por la esperanza, a la expectativa de lo sorprendente, de la sorprendente venida del Señor. Esto es también fijarse en las señales o signos de los tiempos, responder en cada momento y situación a las concretas exigencias del evangelio. La esperanza cristiana no es simplemente estar a la espera, no es aguardar, sino preparar los caminos para la pronta venida del Señor.  ESPERA/ESPERANZA
EUCARISTÍA 1982, 54

7.- Jesús se expresó en las imágenes de la apocalíptica judía. Lo mismo hizo la comunidad primitiva. En los sinópticos hay una evidente evolución en el contenido de las afirmaciones escatológicas.
En Marcos se siente el entusiasmo escatológico de la primera comunidad. En Mateo la época de la Iglesia es ya más larga y en Lucas el fin se traslada a una época lejana porque la etapa de la Iglesia apenas ha empezado. Los sinópticos no intentan descubrir el fin del mundo, sino exhortar a la perseverancia. Lucas insiste en la vigilancia para no dejarse absorber por las preocupaciones terrenas.
El discurso sobre la parusía, en Lucas, tiene un carácter mucho más parenético que en Marcos. En el centro del discurso hay una apremiante invitación a la constancia sobria y vigilante. Lucas no elimina la parusía, pero insiste en la disponibilidad. En este pasaje no se trata de apocalíptica sino de escatología. MUNDO/FIN:Las imágenes apocalípticas se usan para afirmaciones escatológicas. La escatología significa simplemente espera y estructuración del futuro sobre la base del pasado. Es inexacto hablar del fin del mundo, sino el inicio del mundo tal como lo quiso y lo programó Dios. En lenguaje bíblico lo que llamamos fin del mundo habría que llamarlo "el futuro del mundo". Es la transformación del mundo, no su aniquilación. El mundo es el lugar de la encarnación de Dios. Es evidente que la creación y la redención no actúan la una contra la otra, sino la una en la otra... Hay que tomarse este mundo en serio. Dios se lo ha tomado tan en serio que le dio a su propio Hijo (Jn 3,16).
PERE FRANQUESA
MISA DOMINICAL 1985, 23

8.
Este pasaje hay que situarlo, lo mismo que los dos evangelios anteriores (ciclos A y B), dentro de ese difícil contexto del anuncio de la ruina de Jerusalén. Sirviéndose de los términos habituales de la apocalíptica y de la escatología judías para describir esa caída, el Señor atribuía a ese acontecimiento la amplitud misma de cumplimiento de los últimos tiempos.
a) El pasaje de este día sigue inmediatamente a la descripción del asedio de Jerusalén (vv. 20-24). Todo sucede como si se tratara de una catástrofe cósmica que trastorna incluso los astros y sume a los hombres en la mayor confusión (vv.25-26). Era un procedimiento clásico de los apocalipsis judíos describir la ruina de una ciudad como un "Día de Yahveh" que llevaba consigo catástrofes de orden cósmico (Is 24, 10-23; 13, 6-10; Jer 4, 23-26). Así, después de Babilonia, Samaria, Gomorra y otras muchas ciudades paganas, Jerusalén va a experimentar a su vez el "Día de Yahvé". Al comentar (más discretamente por lo demás, que el texto paralelo de Mateo) la descripción de la destrucción de Jerusalén mediante ciertas imágenes de orden cósmico, Lucas no pretende necesariamente anunciar el fin del mundo, no hace más que amoldarse al género literario de los apocalipsis para decir, tan sólo, que la caída de Jerusalén será una etapa decisiva en la implantación del reino de Yahvé en el mundo. La intervención de toda la naturaleza en el momento de la caída de Jerusalén sigue siendo un reflejo de una concepción bíblica que presenta el reino mesiánico como una nueva creación que pone en entredicho los fundamentos de la antigua (Jl 3, 1-5; Ag 2, 6; Is 65, 17). La caída de Jerusalén es, así, la aurora de una creación de nuevo cuño.
b) Después de haber subrayado la repercusión cósmica del hundimiento de Jerusalén, Lucas anuncia la "venida del Hijo del hombre entre nubes" (v. 27). Se trata, evidentemente, del misterioso personaje anunciado por Daniel (7, 13-14) y a quien se confiará el juicio de las naciones. Para Lucas, esta manifestación del Hijo del hombre-Señor de los pueblos coincide con la caída de Jerusalén. Se comprende mejor esta sustitución si se tiene presente que el templo era considerado precisamente como el punto de la gran concentración de las naciones bajo el imperio de Yahvé (Is 60) y que Cristo tuvo especial cuidado en atribuir esa prerrogativa a "aquel que viene" o a "aquel que viene sobre la nube" (Mt 21, 61-64; 23, 37-39). "Venir sobre la nube" designa un personaje aureolado por la gloria divina: los cristianos aplicarán, pues, sin dificultad, esta expresión a Cristo resucitado. Cristo "viene sobre la nube" desde el momento de su resurrección, y todo acontecimiento que sirve para establecer su soberanía sobre el mundo es una nueva "venida sobre la nube" de aquel que ha adquirido todo imperio sobre el mundo, para ser siempre y hasta el fin de los tiempos "El que viene" (Ap 1, 7; cf. Ap 14, 14). Se puede, pues, decir que el tiempo de la Iglesia, inaugurada con la resurrección, y, más concretamente, el día en que la Iglesia se liberó totalmente del judaísmo, constituye la "venida del Hijo del hombre".
c) Después de haber hecho de la caída de Sión el acontecimiento inaugural de la nueva creación y que constituye una etapa importante en la "venida del Señor", San Lucas pasa a las aplicaciones morales. Se dirige en particular a la "generación" de sus contemporáneos (vv. 31-32) para enseñarla a ver en la caída de Sión un "signo" de la "proximidad" del Reino (vv. 27-31). Por lo demás, esa proximidad no es esencialmente de orden temporal, como si el fin del mundo fuera a producirse de inmediato; se trata más bien de una proximidad ontológica: en cada acontecimiento de la historia de la salvación y de la historia de los hombres, el Reino futuro está presente y se trata de aprender a descubrirlo. La vigilancia es precisamente la virtud de aquel que está bastante preocupado por la extensión de la soberanía del Hijo del hombre para descubrirla en germen en cada uno y "en todo". La caída de Jerusalén ha sido un jalón en la venida del Señor sobre la nube porque ha obligado a la Iglesia a abrirse decididamente a las naciones y a establecer un culto espiritual, liberado del particularismo del templo. Pero cada etapa de la evangelización del mundo, vinculada, por lo demás, a cada etapa de humanización del planeta, es también un jalón de esa venida del Hijo del hombre. Cada conversión del corazón, mediante la que el hombre se abre más y más a la acción del Espíritu del Resucitado y cuenta un poco menos con la "carne", es una nueva manifestación de esa venida. Cada asamblea eucarística, reunida precisamente "hasta que El vuelva" y beneficiaria de esa gloria y de ese poder del Hijo del hombre sobre la nube, es, finalmente, el jalón por excelencia de ese acontecimiento.
MAERTENS-FRISQUE
NUEVA GUIA DE LA ASAMBLEA CRISTIANA I
MAROVA MADRID 1969.Pág. 30

9.- Esta es una parte del Apocalipsis sinóptico. Parece que aquí también se inspiran algunos de los mensajes que ayer u hoy nos llegan del cielo. Pero si lo traducimos en anuncio profético o evangélico, veríamos que el acento no se pone en la angustia, sino en la liberación; no en las potencias del cielo, sino en el Hijo del hombre, que está en el cielo. No es un mensaje de terror, sino de vigilancia y esperanza. Nuestro problema ahora no es el miedo, sino el conformismo, la despreocupación, el aturdimiento: «mente embotada» por el consumo de cada día.
El mundo no es bueno; por eso no podemos dormir hasta que no venga el Hijo del hombre, o sea, hasta que no se construya un mundo nuevo, hasta que todos los hijos de los hombres no se traten como hermanos.
CARITAS
UN DIOS PARA TU HERMANO
ADVIENTO Y NAVIDAD 1991.Págs. 24 s.

10. ACI DIGITAL 2003
34. Lo único que sabemos acerca de la fecha del "último día", es que vendrá de improviso. (Mat. 24, 39:"Y no conocieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la Parusía del Hijo del Hombre"; I Tes. 5, 2 y 4: "Vosotros mismos sabéis perfectamente que, como ladrón de noche, así viene el día del Señor. Mas vosotros, hermanos, no vivís en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón" y II Pedro 3,10: "Quien quiere amar la vida y ver días felices, aparte su lengua del mal y sus labios de palabras engañosas").
Por lo cual los cálculos de la ciencia acerca de la catástrofe universal valen tan poco con ciertas profecías particulares. Velad, pues, orando en todo tiempo (v. 36).