jueves, 12 de noviembre de 2020

LECTURA Y COMENTARIO DOMINGO XXXIII T.O. CICLO A - 15 NOVIEMBRE 2020

 

DOMINGO XXXIII T.O. - CICLO A – 15 NOVIEMBRE 2020

 

PEREZA

 



 

COMENTARIO

 

La figura más significativa es la de este último administrador, el que recibe sólo un talento de plata y se lo guarda hasta la vuelta del dueño. Temiendo complicarse la vida, el administrador aquel debió pensar: "Si lo guardo y se lo devuelvo al dueño en cuanto vuelva, no podrá decirme nada; por el contrario, si negocio con él puede salirme mal".

Pero el dueño, al llegar, le llama "negligente y holgazán", y lo despide de su trabajo, porque lo que había que hacer no era guardar el dinero, sino arriesgarse y sacarle fruto. ¡Y pensar que el administrador había obrado así por prudencia, creyendo que aquello era lo más sensato que podía hacer para no perder el dinero! ¡Qué imprudente había sido, en realidad! Todo esto es más o menos lo que hacemos nosotros cuando decimos: "Yo estoy en paz con Dios porque no hago daño a nadie, porque no me meto con nadie, y voy a misa y rezo". (...).

No es eso lo que quiere Dios, no es eso lo que predica Jesucristo. Un cristiano no queda en paz con Dios porque no haga daño a nadie: actuar así es hacer lo que el administrador que se guarda su talento y no lo hace rendir. Un cristiano queda en paz con Dios cuando se esfuerza porque los dones que tiene sirvan para que avance la causa del Evangelio en el mundo, para que crezca un poco más en el mundo la esperanza, el amor, la fe.

Y ello, aunque suponga complicaciones, riesgos, errores. Porque si uno se queda encerrado sin preocuparse de nada, sin duda no se encontrará con ningún riesgo ni problema, pero al final Dios le llamará "negligente y holgazán", como al administrador del talento. Por el contrario, si uno quiere ser fiel, sin duda se encontrará con momentos poco claros, y se equivocará probablemente más de una vez. Pero Dios podrá decirle al final que ha sido fiel a lo que él quería: que los dones que él ofrece a los hombres den fruto.

R.P. Roland Vicente Castro Juárez

 

ANTIFONA DE ENTRADA     Jr 29, 11-12.14.

Dice el Señor: “Tengo designios de paz y no de aflicción, me invocaran y yo los escuchare; los congregare sacándolos de los países y comarcas por donde los disperse”.

 

ORACION COLECTA

Concédenos, Señor, Dios nuestro, alegrarnos siempre en tu servicio, porque en dedicarnos a ti, autor de todos los bienes, consiste la felicidad completa y verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

PRIMERA LECTURA

Lectura del Libro de los Proverbios 31, 10-13. 19-20. 30-31

Una mujer hacendosa, ¿quién la hallará?, vale mucho más que las perlas.

Su marido se fía de ella y no le faltan riquezas.

Le trae ganancias y no pérdidas todos los días de su vida. Adquiere lana y lino, los trabaja con la destreza de sus manos.

Extiende la mano hacia el huso y sostiene con la palma la rueca. Abre sus manos al necesitado y extiende el brazo al pobre.

Engañosa es la gracia, fugaz la hermosura; la que teme al Señor merece alabanza.

Cántenle por el éxito de su trabajo, que sus obras la alaben en la plaza.

 

SALMO RESPONSORIAL (127)

 

Dichoso el que teme al Señor.

 

¡Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos!. Comerás del fruto de tu trabajo, serás dichoso, te irá bien. R.

 

Tu mujer como parra fecunda, en medio de tu casa; tus hijos como renuevos de olivo alrededor de tu mesa. R.

 

Esta es la bendición del hombre que teme al Señor. Que el Señor te bendiga desde Sión, que veas la prosperidad de Jerusalén, todos los días de tu vida. R.

 

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Tesalonicenses 5, 1-6

Hermanos: En lo referente al tiempo y a las circunstancias no necesitan que lo escriba.

Saben perfectamente que el Día del Señor llegará como un ladrón en la noche. Cuando estén diciendo: «paz y seguridad», entonces, de improviso, les sobrevendrá la ruina, como los dolores de parto a la que está encinta, y no podrán escapar.

Pero ustedes, hermanos, no viven en tinieblas para que ese día no los sorprenda como un ladrón, porque todos son hijos de la luz e hijos del día; no lo son de la noche ni de las tinieblas.

Así, pues, no durmamos como los demás, sino estemos vigilantes y vivamos sobriamente.

 

ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO   Jn 15, 4ª.5b.                                                              

Aleluya. Permanezcan en mí, y yo en ustedes, dice el Señor; el que permanece en mi da fruto abundante. Aleluya.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según San Mateo 25, 14-30

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: Un hombre que se iba al extranjero llamó a sus empleados y los dejó encargados de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos de plata; a otro, dos; a otro, uno; a cada cual según su capacidad. Luego se marchó.

[El que recibió cinco talentos fue en seguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos.

En cambio, el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.]

Al cabo de mucho tiempo volvió el señor de aquellos empleados y se puso a ajustar las cuentas con ellos.

Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco. Su señor le dijo: Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor.

Se acercó luego el que había recibido dos talentos, y dijo: Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos.

Su señor le dijo: Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor.

Finalmente, se acercó el que había recibido un talento y dijo: Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces; tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo.

El señor le respondió: Eres un empleado negligente y holgazán. ¿Con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo?. Pues debías haber puesto mi dinero en el banco para que al volver yo pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese empleado inútil échenlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes.

 

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos, hermanos, al Señor, que no se deja ganar en generosidad, diciendo juntos:  R.- Te rogamos, óyenos.

 

1.- Por el Papa Francisco y demás pastores de la Iglesia: para que asistidos por el Espíritu Santo nos ayuden a caminar con esperanza hacia la patria celestial. Oremos. R.

 

2.- Por los bautizados: para que hagamos fructificar con responsabilidad el precioso talento de nuestra fe: la vida divina recibida en el bautismo, la Palabra de Dios, los sacramentos y la vocación personal. Oremos. R.

 

3.- Por los padres y madres de familia: para que apoyándose recíprocamente eduquen a sus hijos teniendo en cuenta el horizonte de la vida eterna. Oremos. R.

 

4.- Por los educadores en todo nivel: para que teniendo en cuenta el valor y la dignidad de la mujer, los inculquen y promuevan con sus actitudes y enseñanzas. Oremos. R.

 

5.- Por toda mujer de nuestro país: para que siendo consciente de su dignidad y noble vocación, viva conforme a ella, inspire respeto y sea valorada y respetada por todos. Oremos. R.

 

6.- Por cada habitante de nuestro país: para que sabiéndose creado a imagen de Dios, reconozcan los dones y talentos recibidos y los desarrolle para enriquecer la sociedad  promover el bien común. Oremos. R.

 

7.- Por los que participamos en esta eucaristía: para que puesta nuestra confianza en el Señor, trabajemos por su Reino con perseverancia, ilusión y entrega. Oremos. R.

 

Que tu sabiduría, Señor, nos haga gustar de los bienes, de tu Reino y que permanezcamos vigilantes mientras esperamos la llegada definitiva de tu Hijo, que vive y reinan por los siglos de los siglos. Amen.

 

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, que estos dones, ofrecidos ante la mirada de tu majestad, nos consigan la gracia de servirte y nos obtengan el fruto de una eternidad dichosa. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

ANTIFONA DE COMUNION    Sal 72, 28.

Para mí lo bueno es estar junto a Dios, hacer del Señor Dios mi refugio.

 

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Señor, después de recibir el don sagrado del sacramento, te pedimos humildemente que nos haga crecer en el amor lo que tu Hijo no nos mandó realizar en memoria suya. El, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

 

Lunes 16: Ap 1, 1-4; 2, 1-5ª; Sal 1; Lc 18, 35-43.

Martes 17: Ap 3, 1-6.14-22;  Sal 14;  Lc 19, 1-10.

Miércoles 18: Ap 4, 1-11; Sal 150;  Lc 19, 11-28.

Jueves 19: Ap 5, 1-10; Sal 149;  Lc 19, 41-44.

Viernes 20: Ap 10, 8-11;  Sal 118; Lc 19, 45-48.

Sábado 21: Ap 11, 4-12; Sal 143; Lc 20, 27-40.

Domingo 22: Ez 34, 11-12. 15-17;  Sal 22; Cor 15, 20-26-28; Mt 25, 31-46.

 

COMENTARIOS AL EVANGELIO

Mt 25. 14-30

 

1.- En cuanto a la parábola que leemos hoy (y siguiendo lo que dice C.H. Dodd en "Las parábolas del Reino", pág. 140-147), se puede intentar llegar a lo que esta parábola significaría en la situación real de la vida de JC. De este modo vemos que la parábola encuentra su centro de interés en el momento de rendir cuentas. Los dos primeros empleados han aumentado el capital y son alabados, mientras que el tercero, que creía que su cautela y honradez serían alabadas, se encuentra ante un duro vituperio.

Pero esta respuesta a su conducta no la recibe por ser demasiado miedoso y cobarde, sino por algo peor: el señor le había confiado su dinero para que lo hiciera fructificar, y él no ha cumplido con esta misión; es por lo tanto, un empleado inútil e infiel, no sólo un empleado miedoso.

En la situación en la que hablaba JC la aplicación era fácil. Los judíos piadosos buscaban su seguridad personal en la observancia de la Ley, con el fin de hacer méritos ante Dios, pero entre tanto, por su exclusivismo egoísta, la religión de Israel se convertía en una magnitud estéril: los pecadores, los gentiles, el pueblo sencillo, no se beneficiaban de la observancia farisaica de la Ley, y Dios no percibía intereses de su capital. Por ello, Israel será desposeído de lo que tiene, y se dará a un nuevo pueblo que, aceptando el riesgo que implica toda inversión, sea capaz de hacer fructificar los dones recibidos.

Esta aplicación inicial se transformó posteriormente, pasando la parábola a tener finalidad parenética, ilustrando la máxima "al que tiene se le dará": el que trabaja sus capacidades y su fe las aumenta; al que no las trabaja, se le degradan y las pierde. Y aún hay, finalmente, un tercer estadio de interpretación: la preocupación pasa entonces a la segunda venida de JC, que se ve representado en el retorno del dueño, y la parábola comprendida como imagen del juicio final: el empleado infiel será echado "fuera a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes".

J. LLIGADAS

MISA DOMINICAL 1975/20


2.

En aquel tiempo el que recibía una prenda de otro, si la enterraba en el suelo, en un lugar seguro, quedaba libre de toda responsabilidad. Nuestro hombre no lo pensó dos veces: fue y se dio prisa en enterrar el dinero de su señor, que le quemaba las manos. Ahora ya puede sentirse tranquilo: ha cumplido. Cuando el señor se presente, ya irá a desenterrarlo y correrá a devolverlo: "Aquí tienes lo tuyo". Como quien se quita un peso de encima, mientras piensa: y ahora dejadme en paz y no me molestéis más.

J. TOTOSAUS - MISA DOMINICAL 1978/21


 

3. PARABOLA/ALEGORIA.

Las últimas palabras del domingo pasado eran una invitación a vivir con la mirada puesta en el futuro: "Velad porque no sabéis el día ni la hora". El texto de hoy enlaza con esta invitación por medio de una partícula explicativa que, por razones obvias, ha quedado fuera de la traducción litúrgica. Así pues el texto quiere insistir y ahondar en la invitación del domingo pasado. Lo hace por medio de una parábola. Es la historia imaginada de un hombre que marcha al extranjero y confía sus bienes a tres empleados. A su vuelta, pasado mucho tiempo, alaba la actividad llevada a cabo por dos de los empleados y recrimina la inactividad del tercero.

* Comentario.-Cuando el texto es una parábola, una tendencia bastante frecuente es interpretar ésta en sentido alegórico, es decir, atribuyendo a cada personaje y situación de la misma un significado concreto. Interpretación alegórica de la parábola de hoy sería la siguiente: el hombre que se marcha es Jesús subiendo al cielo. Los talentos, las capacidades que cada cristiano tiene.

La vuelta, la segunda venida de Jesús al final de los tiempos. El tiempo entre la marcha y la vuelta de Jesús, la historia humana.

El rendimiento de cuentas, el juicio final en el que cada uno deberá responder de las capacidades recibidas. El premio y el castigo, el cielo y el infierno.

La interpretación alegórica de las parábolas tiene varios inconvenientes: ruptura con el contexto literario, desmenuzamiento y falta de sentido unitario, pérdida de plasticidad y de evocación, ausencia de criterios uniformes de trasposición, subjetivismo. Demasiados inconvenientes. Vamos a evitar, pues, todos hablar de la parábola de hoy en términos alegóricos. En su lugar fijémonos en la impresión de conjunto dentro del contexto. Lo podemos sintetizar de la siguiente manera: el desconocimiento del día y de la hora no debe inducirnos a pensar que ese día y esa hora no existen.

Algo ha cambiado en la actitud de los cristianos del tiempo de Mateo respecto a la venida del Señor. Parecen quedar ya lejos el interés y la excitación de ánimo reflejados en la segunda carta que Pablo había escrito a los cristianos de la ciudad griega de Tesalónica. A estos cristianos Pablo les pedía que no perdieran el juicio ni vivieran en continua zozobra por lo que ellos consideraban inminente venida del Señor (cf. 2 T 2. 1-2). En tiempo de Mateo, la actitud parece haber pasado al extremo contrario: de la zozobra al desinterés e indiferencia. ¿La venida del Señor? ¿Una historia abierta al futuro de Dios y al encuentro con Él? A los cristianos del tiempo de Mateo éstas les debían parecer ya preguntas carentes de sentido y tal vez ridículas.

Pero si la zozobra que Pablo criticaba era mala, también lo es el otro extremo del péndulo anímico, probablemente también el nuestro en esta cuestión. Con la parábola de hoy Mateo quiere reavivar no la zozobra (esto queda para frustrados, personas que han perdido el tren de la vida, agoreros y fatalistas), sino la vigilancia, es decir, la actitud abierta al futuro de Dios y de nosotros con Él. Una vez más, la plástica y la crudeza de las imágenes (esto es una parábola) ayudan más que cien palabras a despertar esta actitud abierta o de vigilancia y que en la parábola se expresa como actividad económica. Jesús era un maravilloso maestro del lenguaje. No estropeemos su lenguaje lleno de garra ni lo entenebrezcamos con nuestras alegorías del miedo. Miremos sin más hacia fuera de nosotros y hacia adelante, hacia la línea del horizonte en que el Hombre (cada uno de nosotros) y Dios se funden en un abrazo. Es el día y la hora.

ALBERTO BENITO - DABAR 1987/55


 

5.- Cada uno puede esconderlos de muchas maneras. Por ejemplo: cuando nos desentendemos de ellos; incluso creyendo, vivimos en realidad de espaldas a Dios, por nuestra cuenta y riesgo, procurando sólo lo que nos conviene. O cuando nuestra vida cristiana es superficial; realizamos el bien cuando nos es fácil, pero dejamos de lado lo que nos cuesta un esfuerzo, como nuestras verdaderas responsabilidades o lo que nos pide la caridad que debemos a los demás. Vivimos un cristianismo muy flojo.

O también cuando nuestra fe es demasiado rutinaria y nos limitamos a ir tirando, sin aprovechar toda la riqueza y la fuerza de los dones que Dios nos da para que -poco a poco y sencillamente- vayamos creciendo como hijos y nos vayamos asemejando a la imagen de su Hijo, Jesús. Cada uno de nosotros debe considerar con responsabilidad cómo trabaja los dones de Dios, es decir, si está respondiendo a lo que Dios espera de él.

J. COLOMER - MISA DOMINICAL 1987/21


 

6.- La parábola de los talentos, como la de las diez doncellas, de hace una semana, tiene un fuerte matiz escatológico, con insistencia en la tarea que cada uno recibe en este tiempo de espera de la venida del Señor.

El que va al extranjero es una persona importante que libremente, porque así lo quiere, confía sus bienes a los criados, de acuerdo con la capacidad de cada uno de ellos, puesto que los conoce en profundidad. Hasta la vuelta del Señor, los protagonistas son los sirvientes, que usan de modos distintos los bienes que se les confiaron: dos de ellos arriesgan lo que tienen y -sin que se diga cómo- consiguen duplicar los bienes, mientras que el tercero -con miedo de perderlo todo- guarda temerosamente lo que se le confió. El punto más importante de la parábola es la reprobación del tercero de los empleados, que viene preparada por las palabras del señor a los dos primeros: ambos reciben la misma alabanza, no por la cantidad de capital que han conseguido, sino porque los dos pusieron en juego los bienes confiados y los hicieron progresar, y el señor les dice que en esto consiste la fidelidad. La invitación hecha por su señor tiene resonancias de recompensa escatológica.

No ocurre así con el tercero de los empleados. Este excusa su falta de actividad en el respeto, el miedo y las exigencias de su amo; ni siquiera se atrevió a colocar el dinero en un banco. Se quedó con los brazos cruzados quizá porque creía que su señor regresaría pronto y se ocuparía personalmente de lo que era suyo. No ha tenido interés alguno en aumentar los bienes en que el señor le hizo participar gratuitamente.

¿A quién iba dirigida la parábola de Jesús? En general, a todos aquellos que ponen en primer lugar la propia seguridad y comodidad en lugar de buscar el crecimiento de los bienes del Señor. Concretamente, quizás a los que se consideraban guardianes de la Ley, muy preocupados para que ellos no faltasen en nada y por guardarla en toda su auténtica pureza y muy poco, en cambio, por buscar auténticos intereses de Aquel que se la confió. El tercer siervo es llamado "negligente y holgazán", en contraposición con los otros dos, que son fieles y cumplidores. De este modo nos vamos dando cuenta de que la espera debe ser en todo momento activa y responsable. El que hace fructificar el don recibido, recibe aún más, mientras que quien no da fruto alguno pierde incluso el primer don con que el señor lo había asociado a sí mismo. Este último empleado, finalmente, es sacado fuera y separado de la fiesta a la que han sido invitados los demás.

JOSÉ ROCA

MISA DOMINICAL 1993/14

 

viernes, 6 de noviembre de 2020

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XXXII T,O, CICLO A - 8 NOVIEMBRE 2020

 

 

“LLEGA EL ESPOSOS, SALGAN A RECIBIRLO!.”



 

COMENTARIO

 

Podemos imaginar a diez doncellas de honor con sus vestidos alegres, sus sonrisas, el novio algo serio, la novia radiante, pero, una palabra dura viene a deshacer los sueños: cinco de aquellas muchachas eran “necias”. El proyector quedará fijo sobre ellas e irá detallando con crueldad su falta de sentido común. Inútil hacer preguntas sobre las cinco “sensatas” que se niegan brutalmente a compartir su aceite: no es ese el problema. Una parábola traza su camino sin preocuparse de los elementos que no enlazan.

Intentemos así ir directamente a la elección de ese aceite que escasea, ¿Qué falta  corre el peligro de hacer de nosotros unos hombres necios?.

El necio de la parábola es el cristiano que había partido bien, pero que no se ha fijado en las distancias, que cae de nuevo enseguida en su vida vulgar, poco evangélica. Las cinco necias representan los alientos cortos, la gente desarmada ante las esperas y la duración del tiempo. Corren el peligro de verse asustadas ante el grito repentino: “¡Qué llega el novio!. Salgan a recibirlo.

Uno piensa sin embargo en ese encuentro final. Se sabe que para que tengan éxito hay que encontrar ya a Jesús aquí abajo, en la oración, en la eucarística, en el evangelio, en los sacramentos del hermano (Mt 25, 40). Pero todas esas cosas cuestan, y se dan largas sin fin: “Mañana empezaré en serio”. ¡Se cree uno dueño del tiempo!.

Incluso cuando durante un retiro, bajo el choc de un acontecimiento o de un testimonio desconcertante, tenemos un fuerte encuentro con Jesucristo, no escuchamos bastante su advertencia urgente y casi ansiosa, ya que nos conoce muy bien: “¡Vigilen!” ¡Vigilen!. Que no saben el día ni la hora”.

¿Hay que pensar entonces tan sólo en esa hora? No, estar dispuesto ante el gran grito es vivir lo más intensamente posible lo que uno está viviendo. La espiritualidad del presente”, o sea el bueno uso de la vida cotidiana, nos convierte en los mejores candidatos para el encuentro. Sentido evangélico del tiempo: el aceite para mañana se compra hoy. Hay que tener valentía para vivir a pleno tiempo el evangelio, sea cual fuere la duración de ciertos períodos difíciles.

Si no.. Hay que llegar hasta el fondo de estas bodas tristes, aplastar las narices contra el portón cerrado, escuchar las palabras más duras todavía que aplastan toda esperanza: “No los conozco”. El último día, Jesús no podrá reconocer más que a “los suyos” a los que hayan intentado ser una luz de evangelio sin descanso, reponiendo constantemente su provisión de aceite.

Si este tremendo “no les conozco” no impresiona tal como Jesús quiere que nos impresione, reflexionemos sobre los dos comportamientos, el de las sensatas y el de las necias. ¿Dónde está nuestra lámpara?.

R.P. Roland Vicente Castro Juárez

 

ANTIFONA DE ENTRADA     Sal 87,3

Llegue hasta ti mi suplica, inclina tu oído a mi clamor, Señor.

 

ORACION COLECTA

Dios de poder y misericordia, aparta, propicio de nosotros toda adversidad, para que, bien dispuestos cuerpo y espíritu, podamos aspirar libremente a lo que te pertenece. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

PRIMERA LECTURA

Lectura del Libro de la Sabiduría 6, 12-16

Radiante e inmarcesible es la sabiduría; fácilmente la ven los que la aman y la encuentran los que la buscan.

Se anticipa a darse a conocer a los que la desean.

Quien temprano la busca no se fatigará, pues a su puerta la hallará sentada.

Pensar en ella es prudencia consumada, y quien vela por ella, pronto se verá sin afanes. Ella misma busca por todas partes a los que son dignos de ella; en los caminos se les muestra benévola y les sale al encuentro en todos sus pensamientos.

 

SALMO RESPONSORIAL (62)

 

Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío.

 

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agotada, sin agua. R.

 

¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria!. Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios. R.

 

Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote. Me saciaré como de enjundia y de manteca y mis labios te alabarán jubilosos. R.

 

En el lecho me acuerdo de ti y velando medito en ti, porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo. R.

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Tesalonicenses 4, 13-17

Hermanos: No queremos que ignoren la suerte de los difuntos para que no se aflijan como los hombres sin esperanza.

Pues si creemos que Jesús ha muerto y resucitado, del mismo modo a los que han muerto en Jesús, Dios los llevará con él.

[Esto es lo que os decimos como Palabra del Señor: Nosotros, los que vivimos y quedamos para su venida, no aventajaremos a los difuntos.

Pues él mismo, el Señor, a la voz del arcángel y al son de la trompeta divina, descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán en primer lugar.

Después nosotros, los que aún vivimos, seremos arrebatados con ellos en la nube, al encuentro del Señor, en el aire. Y así estaremos siempre con el Señor.

 

ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO                          Mt 24, 42ª.44                                                               

Aleluya. Estén vigilantes y preparados, porque a la hora que menos piensen viene el Hijo del Hombre. Aleluya.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según San Mateo 25, 1-13

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: El Reino de los Cielos se parecerá a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo.

Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas.

El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron.

A medianoche se oyó una voz: «¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!».

Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas.

Y las necias dijeron a las sensatas: «Dennos un poco de su aceite, que se nos apagan las lámparas.».

Pero las sensatas contestaron: «Por si acaso no hay bastante para ustedes y nosotras, mejor es que vayan a la tienda y se lo compren.».

Mientras iban a comprarlo llegó el esposo y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: «Señor, señor, ábrenos.».

Pero él respondió: «Se lo aseguro: no los conozco.».

Por tanto, velen, porque no saben el día ni la hora.

 

PLEGARIA UNIVERSAL

Dirijamos nuestras suplicas al Padre de la vida como hijos que se abandonan a su ternura con filial confianza: R. Te lo pedimos, Padre, fuente de la vida.

 

1.- Por el Papa y los que animan nuestra fe: para que impulsados por el fuego del Espíritu, nos sigan animando a mantener abierto y pronto el corazón para acoger al Señor, que llegara sin avisarnos previamente. Roguemos al Señor. R.

 

2.- Por las comunidades y cada uno de sus miembros: para que estén atentos para acoger al Señor, que el momento oportuno nos ofrece consuelo y fortaleza para superar las pruebas de la vida. Roguemos al Señor. R.

 

3.- Por las familias más vulnerables y sufridas: para que en la solidaridad de vecinos, amigos y conocidos, sientan que Dios nunca los abandona. Roguemos al Señor. R.

 

 4.- Por nuestros niños y jóvenes desorientados y expuestos a la influencia del mal: para que encuentren comprensión y apoyo en los mayores y sintiéndose sinceramente amados, se dejen ayudar. Roguemos al Señor. R.

 

5.- Por los que con heroísmo siguen cuidándola salud y la vida de todos: para que tengan los espacios necesarios de recuperación y sientan el apoyo de sus superiores, familiares y amigos. Roguemos al Señor. R.

 

6.- Por todos nosotros: para que sostenidos por la fe, sintamos la cercanía del Señor que sufre con nosotros y  nos sostiene enn esta larga prueba y de este modo podamos apoyar a quienes se sienten desfallecer. Roguemos al Señor. R.

 

Padre bueno, lleno de compasión y de ternura, dejamos en tu corazón y en tus manos providentes nuestros agobios y necesidades porque estamos seguros de tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Mira con bondad, Señor los sacrificios que te presentamos para que alcancemos con piadoso afecto lo que actualizamos sacramentalmente de la pasión de tu Hijo. El que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

ANTIFONA DE COMUNION      Sal 22, 1-2

El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas.

 

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Alimentados con este don sagrado, te damos gracias, Señor, invocando tu misericordia, para que, mediante la acción de tu Espíritu, permanezca la gracia de la verdad en quienes penetro la fuerza del cielo. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

 

Lunes 09: Ez 47, 1-2.8-9.12; Sal 45; Jn 2, 13-22.

Martes 10: Tit 2, 1-8.11-14, Sal 36, Lc 17, 7-10.

Miércoles 11: Tit 3, 1-7; Sal 22; Lc 17, 11-19.

Jueves 12. Flm 7-20; Sal 145; Lc 17, 20-25.

Viernes 13: Jn 4-9; Sal 118; Lc 17, 26-37.

Sábado 14: Jn 5-8; Sal 111, Lc 18, 1-8.

Domingo 15: Prov 31, 10-13. 19-20. 30-31; Sal 127; Te 5, 1-6.; Mt 25, 14-30.

 

COMENTARIOS AL EVANGELIO

Mt 25, 1-13

 

1.- Comenzamos a leer hoy el cap. 25 de Mt, que terminaremos dentro de 15 días, en la solemnidad de Xto Rey. Para situar la parábola de hoy en su ambiente, citamos estas palabras de J. Jeremías: "Después de que el día se ha pasado en bailes y otras diversiones, tiene lugar la cena de la boda después de la caída de la noche. A la luz de las antorchas es conducida luego la novia a la casa del esposo. Finalmente un mensajero anuncia la llegada del esposo, que hasta entonces ha tenido que permanecer fuera de la casa; las mujeres dejan a la novia y van con antorchas al encuentro del esposo... La demora está ocasionada por el regateo sobre los regalos a los parientes más cercanos a la novia... El punto cumbre de las fiestas de la boda es la entrada del novio en la casa" (Las parábolas de Jesús, pag. 210-211). (...)

La mejor explicación de la actitud que se expresa con el hecho de velar nos la dan las dos parábolas restantes de Mt 25.: una vida de fidelidad al don recibido y de servicio a los demás, especialmente a los pequeños (cf. evangelio del próximo domingo y de Xto Rey). Dentro del ministerio de Jesús, la parábola debió tener una primera aplicación. Con él se ha hecho presente el Reino de Dios, él es el Esposo que invita a la fiesta de bodas y esto exige una respuesta personal antes de que se cierre la puerta. La comunidad de Mt y la Iglesia de todos los tiempos se sirve también de ella para reforzar su llamada -siempre urgente- a tomar una decisión ante Xto y a vivir de tal manera que se esté a punto de recibirle en cualquier momento y a recibirlo en cada hermano.

J. ROCA - MISA DOMINICAL 19/81/21


 

2. OMISIÓN.NEUTRALIDAD. EL TEÓRICO "NO HACER NADA MALO" ES TAMBIÉN UNA MANERA DE HACER EL MAL.ALGO ASÍ COMO EL NEGAR AUXILIO EN CARRETERA.

Las cinco jóvenes poco previsoras reciben una dura sentencia condenatoria sin haber hecho nada malo. Ni siquiera maltrataron a los criados, como el mayordomo infiel. Tropezamos aquí con el tema clásico de la omisión y la neutralidad. El teórico "no hacer nada malo" es también una manera de hacer el mal. Algo así como el negar auxilio en carretera. Es no dar de comer al hambriento, es no vestir al desnudo. La neutralidad no existe. Todos estamos siempre comprometidos. Lo importante es saber con qué o con quién.

EUCARISTÍA 1990/52


 

3. I/SANTA-PECADORA: DIEZ VÍRGENES, NECIAS Y SENSATAS, IMAGEN DE LA IGLESIA ANTES DE LAS BODAS.

Los primeros cristianos han querido ver a la Iglesia-esposa en las diez vírgenes, tanto las prudentes como las necias, pues la Iglesia, antes que las bodas se celebren, está compuesta de buenos y pecadores; en este sentido esta parábola tiene mucha semejanza con la red que recoge toda clase de peces, buenos y menos buenos (Mt 13, 48), a la sala de banquetes donde se reúnen justos y pecadores (Mt 22. 10), al campo, donde crecen tanto la buena como la mala semilla (Mt 13. 24-30). La Iglesia es, pues, semejante a un cortejo de hombres que caminan hacia el Señor; de ellos, unos tienen encendidas las lámparas de su vigilancia, mientras que los restantes no se preocupan de alimentar su fe. Los primeros procuran vivir sin dispersar su atención en mil cosas fútiles, ya que han escogido a Cristo y ponen los medios necesarios para permanecer fieles a Él; los otros se contentan con una pertenencia al grupo de los creyentes puramente sociológica. La discriminación sólo se hará al término del periplo de la Iglesia sobre la tierra, en el día de las nupcias de Cristo con la humanidad que permanezca fiel.

MAERTENS-FRISQUE - NUEVA GUIA DE LA ASAMBLEA CRISTIANA VII - MAROVA MADRID 1969.Pág. 251 s.


 

4.- La primera impresión que produce la lectura de la parábola de las vírgenes prudentes y necias es un interrogante: ¿qué pasaría si las prudentes hubieran prestado el aceite y todas tuvieran las lámparas encendidas?, ¿castigaría el Buen Dios a las que compartieron el aceite? Si Jesús quisiera decir eso que pensamos a primera vista habría que hablar de una contradicción y constatar inmediatamente que el mismo Jesús nos manda multitud de veces repartir nuestro aceite.

La conclusión es fácil: Jesús está hablando de alguna exigencia que no se puede resolver con aceite prestado. Tanto en el mundo de la fe como en el de la realidad humana hay multitud de valores que son ardua adquisición o no se tienen.

ACEITE/SB: El aceite y la lámpara encendida significan aquí algo personal e intransferible, que forma parte de la propia identidad, que está o no está en toda la biografía personal. Sin eso que aquí se significa, el hombre no es hombre, el hombre es irreconocible incluso para Dios: "no os conozco".

¿Qué significa tener aceite y tener lámparas encendidas? La liturgia sugiere una cierta identidad entre el aceite de la parábola y la Sabiduría (Sb 6. 13-17), y entre las lámparas apagadas y la aflicción desesperada ante la muerte (1 T 4. 13-17). Según esto, Dios no podría hacer nada por un hombre sin luz y sin esperanza, y esto no porque a Dios le falte misericordia, sino por la imposibilidad radical de poder llamar hombre a una vida sin luz y sin sentido.

Sólo nos queda una salida: o afirmamos que no hay hombres sin luz, aunque sea mínima, o aceptar que si nos faltara ese mínimo estaríamos inevitablemente excluidos de la fiesta del Padre. De vigilar esa seria posibilidad que pesa sobre cada uno de nosotros nos habla la liturgia de estos domingos.

¿Se puede ser optimista? Parece que sí; no por lo fácil que pueda parecer tener luz, sino porque Dios nos hizo heridos y marcados por ella. Lo leemos hoy: "La sabiduría se anticipa a darse a conocer a los que la desean...", "ella busca por todas partes a los que son dignos de ella".

JAIME CEIDE - ABC/DIARIO - DOMINGO 11-11-90/Pág. 95


 

5. PARUSIA/FUTURO:

El texto responde a una concepción de la peripecia humana con final en sintonía divina. Se trata de una concepción GLOBAL de la historia, de su sentido y dirección. Como tal concepción global no se la puede reducir ni confundir con la muerte individual de las personas. El desconocimiento del día y de la hora no se refiere al hecho de nuestra muerte, de la que tampoco conocemos el momento. La venida del Hijo del hombre no tiene nada que ver con el día de nuestra muerte. Resulta, pues, totalmente desfasado interpretar la invitación a velar como una invitación a estar preparados para la muerte.

El texto no encierra tremendismos ni terrores, sino una concepción religiosa y positiva de la historia. El acontecer humano tiene sentido y se nos invita a vivir sabiendo que lo tiene. Por aquí va la invitación a velar.

El riesgo que hoy corremos, tal como lo empezaban a correr los contemporáneos de Mateo, es el pensar que el futuro divino se demora porque tal futuro no existe. Por aquí va uno de los problemas del hombre contemporáneo. De ahí su convulsivo aferramiento al goce del presente. El texto de hoy nos invita a salir de ese aferramiento limitante, estéril y falto de horizonte. El asunto es grave y ciertamente muy complejo. Pero el discípulo de Jesús debe caracterizarse, entre otras cosas, por vivir sabedor del horizonte que arranca en Dios.

ALBERTO BENITO - DABAR/90/55


 

6.- La parábola es una llamada a nuestra responsabilidad. Precisamente porque sabemos que el Padre nos invita a la gran fiesta, no tenemos que dejarnos perder la "sabiduría radiante" que, como dice la 1a.lectura es "inmarcesible; fácilmente la ven los que la aman y la encuentran los que la buscan".

Esta celebración de hoy tiene que ensanchar nuestro corazón y ahondar nuestro gozo de sabernos llamados al gran banquete de bodas: ya estamos en la casa de la novia con las lámparas encendidas, pero aún no ha llegado el novio. Entretanto la Eucaristía tiene que multiplicar y renovar, cada domingo, el aceite de nuestras lámparas, la verdadera sabiduría, que es JC. Y al mismo tiempo tiene que ser una intimación y una llamada -que bien necesitamos- a la responsabilidad de nuestra vida cristiana.

Recordemos otra palabra de Jesús: "Que así resplandezca vuestra luz ante los hombres para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre del cielo" (Mt 5. 16). Es así como tenemos que esperar al Señor: encendidas las lámparas de nuestras buenas obras.

J. TOTOSAUS - MISA DOMINICAL 1978/20


 

7.- El hecho de que las sensatas no den parte de su aceite significa que la actitud que ellas representan no puede adquirirse sin preparación, sino que tiene su precio.

El hecho de que el Señor no les abra la puerta significa que las necias no pueden en realidad entrar en la sala del banquete; es algo parecido a lo que sucede con un profano en música, que no puede "entrar" en una sinfonía, sino que siempre se quedará fuera de ella, a pesar de lo que puedan desear los músicos (Mt 11, 17)