viernes, 23 de junio de 2023

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XII T.O. CICLO A - 25 JUNIO 2023

 

 “NO TENGAN MIEDO”


COMENTARIO

                                                            

¿Cuáles son nuestros miedos? Ante todos esos “No tengan miedo, teman, no teman” del texto de hoy, Hay muchos más mártires en la actualidad que en los primeros tiempos de la iglesia y tenemos la tentación de olvidar a aquellos que teniendo razones muy poderosas para tener miedo han podido dominar su miedo y estos son los misioneros heroicos del evangelio.

Pero, ¿de que “miedo” me habla el evangelio? No se trata de nuestros temores “personales”: miedo al sufrimiento, a la vejez o a las bombas inteligentes. El evangelio de hoy habla del miedo ante lo que pide la fe, miedo a comprometerse, miedo a trabajar en la catequesis o en un apostolado difícil, miedo a perder allí el tiempo, el dinero y quizás el alma. Cuando Mateo escribió, su iglesia conocía toda clase de dificultades internas y de persecuciones externas. Presenta tres banderas en lo alto para entusiasmar nuestro corazón.

Primer estímulo: no tengan miedo de proclamar el evangelio. Durante su vida pública, Jesús no podía revelarlo todo, no habrían comprendido lo que él era, su mensaje fue progresando en la sombra. Pero también hubo una pascua y un Pentecostés. Los miedosos del viernes santo se hicieron líderes de un inmenso gentío. Deberíamos sumergirnos con frecuencia en esta atmósfera de seguridad y de audacia de los primeros cristianos (Lee Hechos de los Apóstoles). Nos ha entrado un extraño miedo, miedo a ser “triunfalistas”, seguramente habría que volver a encontrar la modestia y la discreción, pero no para hundirnos en un cristianismo de mudos. En medio del griterío del mundo hay que hacer oír el grito del evangelio: “Proclamen la buena nueva a todas las gentes a la luz del día, sobre los techos”.

¡Guerra al respeto humano! Probablemente nunca nos encontraremos ante verdugos decidido a hacernos pisotear el crucifijo, pero cuando sintamos la tentación de avergonzarnos de Cristo, por ejemplo, en nuestro ambiente laboral, debemos recordar a tiempo su advertencia: “El que se pronuncie por mí ante los hombres, me pronunciaré yo también ante el Padre, al que me niegue ante los hombres, lo negaré yo a mi vez ante el Padre”.

Segundo estímulo a nuestros hermanos amenazados de tortura y de muerte: “Tampoco tengan miedo de los que matan el cuerpo, teman al que puede acabar con alma y cuerpo en el fuego”. Sólo hay que temer una cosa: que nos aparten de Cristo, que nos alejen de la vida eterna con Dios. Decir como San Pablo: “Si Dios está por nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Rom 8, 31). ¿Tenemos miedo ante todo de las cosas y de las personas que pueden debilitar nuestra fe?.

Tercer estímulo: tenemos un Padre en el cielo, Jesús con comparaciones sabrosas, nos dice verdades capitales: “Ni un gorrión cae al suelo sin que lo disponga el Padre de ustedes; hasta los pelos de su cabeza están contados”. ¿Es posible evocar mejor la providencia?. No se trata de la súper organización de un Dios ordenador, sino de la atención de un Padre que nos dice por medio de su Hijo: “Ya lo sabes, para mí vales más que todos los gorriones del mundo”.

R.P. Roland Vicente Castro Juárez

 

ANTIFONA DE ENTRADA  Sal 27, 8-9.

El Señor es mi fuerza para su pueblo, apoyo y salvación para su Ungido. Salva a tu pueblo, Señor, y bendice tu heredad, se su pastor por siempre.

 

ORACION COLECTA

Concédenos, tener siempre, Señor respeto y amor a tu santo nombre, porque jamás dejas de dirigir a quienes estableces en el sólido fundamento de tu amor.  Por nuestro Señor Jesucristo.

 

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Jeremías 20, 10-13

Dijo Jeremías: “Yo oía la murmuración de la gente: “Hay terror por todas partes; denunciemos a Jeremías”. Hasta mis amigos esperan que yo de un paso en falso: “A ver si se deja engañar, y entonces lo venceremos, nos vengaremos de el”. Pero el Señor está contigo, como un guerrero poderoso; mis enemigos caerán y no podrán conmigo. Se avergonzarán de su fracaso, sufrirán una humillación eterna que no se olvidara. Señor todopoderoso, que examinas al justo y sondeas lo íntimo del corazón, hazme ver como castigas a esa gente, porque a ti he confiado mi causa. Canten al Señor, alaben al Señor que libro la vida del pobre de manos de los malvados”.

 

SALMO RESPONSORIAL (Sal 68)

 

Que me escuche tu gran bondad, Señor.

 

Por ti he aguantado afrentas, la vergüenza cubrió mi rostro. Soy un extraño para mis hermanos, un extranjero para los hijos de mi madre; porque me devora el celo de tu templo y las afrentas con que te afrentas caen sobre mí. R.

 

Pero mi oración se dirige a ti, Dios mío, el día de tu favor; que me escuche tu gran bondad, que tu fidelidad me ayude. Respóndeme, Señor, con la bondad de tu gracia; por tu gran compasión, vuélvete hacia mí. R.

 

Mírenlo, los humildes y alégrense, busquen al Señor, y revivirá su corazón. Que el Señor escucha a sus pobres, y no desprecia a sus cautivos. Alábenlo el cielo y la tierra, las aguas y cuanto bulle en ellas. R.   

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 5, 12-15.

Hermanos: Por un solo hombre entro el pecado en el mundo, y por el pecado entro la muerte y así la muerte paso a todos los hombres, porque todos pecaron. Porque, antes que hubiera la ley había pecado en el mundo, pero el pecado no se tenía en cuenta porque no había ley. A pesar de eso, la muerte desde Adán hasta Moisés, incluso sobre los que no habían pecado con una desobediencia como la de Adán, que era figura del que había de venir. Sin embargo, el don no es como el delito; si por el delito de uno murieron todos, ¡Cuánto más la gracia otorgada por Dios, el don de la gracia que correspondía a un solo hombre, Jesucristo, se ha desbordado sobre todos!

 

ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO Jn 15, 26b, 27a

Aleluya. El Espíritu de la verdad dará testimonio de mi – dice el Señor -; y también ustedes darán testimonio. Aleluya.

 

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según San Mateo 10, 26-33.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: “No tengan miedo a los hombres, porque no hay nada secreto que no llegue a descubrirse; nada hay escondido que no llegue a saberse. Lo que les digo de noche díganlo ustedes en pleno día, y lo que escuchen al oído pregónelo desde la azotea. No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma.

 Teman, más bien, al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unas moneditas? Y, sin embargo, ni uno de ellos cae al suelo sin que el Padre de ustedes lo disponga. En cuanto a ustedes, hasta los cabellos de la cabeza Él los tiene contados. Por eso, no tengan miedo; no hay comparación entre ustedes y los gorriones. Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte delante de mi padre que está en el cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negare delante de mi Padre que está en el cielo”.

 

PLEGARIA UNIVERSAL

A Dios que en su gran bondad siempre nos escucha, digámosle: Escúchanos, Señor

 

1.- Por la Iglesia: para que continúe en el mundo la obra salvadora de Jesucristo. Oremos. R.

 

2.- Por los pastores del pueblo de Dios: para que, viviendo en comunión con el sucesor de Pedro, promuevan la unidad de los cristianos. Oremos. R.

 

3.- Por los que son humillados, tratados injustamente o abandonados; para que el Señor se les manifieste con su bondad y en nosotros crezca la solidaridad con ellos. Oremos. R.

 

4.- Por los que hacen el mal, persiguen a los juntos o fomentar la violencia: para que se dejen tocar el corazón por Dios y cambien de vida. Oremos. R.

 

5.- Por los difuntos: para que los méritos de Cristo les alcance la gloria del cielo. Oremos. R.

 

6.- Por los que compartimos esta Eucaristía: para que, cimentados en Cristo, no desfallezcamos en la vivencia de nuestra fe. Oremos. R.

 

Escucha a tus hijos que te suplican, y nunca permitas que nos apartemos de ti. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza y concédenos que, purificados por su eficacia, te ofrezcamos el obsequio agradable de nuestro corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ANTIFONA DE COMUNION Jn 10, 11-15.  

Yo soy el buen Pastor, yo doy mi vida por las ovejas, dice el Señor.

 

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Renovados por la recepción del Cuerpo santo y de la Sangre preciosa, imploramos tu bondad, Señor, para obtener con segura clemencia lo que celebramos con fidelidad constante. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 26: Gn 12, 1-9; Sal 32; Mt 7, 1-5

Martes 27: Gn 13, 2.5-18; Sal 14; Mt 7, 6.12-14

Miércoles 28: Hch 3, 1-10; Sal 18; Ga 1, 11-20; Jn 21, 15-19.

Jueves 29: Hch 12, 1-11; Sal 33; 2Tm 4, 6-8.17-18; Mt 16, 13-19.

Viernes 30: Gn 17, 1.9-10.15-22; Sal 127; Mt 8, 1-4.

Sábado 01: Gn 18, 1-15; Sal: Lc 1, 46-55; Mt 8, 5-17.

Domingo 02: 2R 4, 8-11. 14-16a; Sal 88; Rm 6, 3-4.8-11; Mt 10, 37-42.

 

COMENTARIOS AL EVANGELIO
Mt 10, 26-33

 

1.- Texto. Una característica muy acusada de Mateo es el reordenar diversas palabras de Jesús formando unidades discursivas. El texto de hoy pertenece a la segunda de estas unidades, que abarca la totalidad del cap. 10. Hilo conductor de la unidad: dificultades de los doce para el cumplimiento de su misión dentro de Israel. Es importante subrayar que los horizontes de esta misión no son universales sino estrictamente locales. Así se señala explícitamente al comienzo de la unidad: "No vayáis al extranjero" (Mt 10,5). Se trata, pues, de una misión destinada al que, a estas alturas de la obra, aparece todavía como único y verdadero Pueblo de Dios. Subrayemos también lo siguiente: se trata de una misión destinada a quienes se profesan creyentes. De algunos de estos creyentes se ha dicho que son lobos. "Os mando como ovejas entre lobos" (Mt 10, 16). Con estos antecedentes no tiene, pues, nada de extraño que los enviados puedan sentir miedo. De ahí la triple invitación "no tengáis miedo" (vs. 20, 28 y 31). En realidad, el texto de hoy puede calificarse de esfuerzo de Jesús con vistas a lograr que los enviados superen el miedo que sin duda sentirán en el decurso de la misión. El texto enumera diversas razones para superar el miedo.

La primera razón es de corte sapiencial-proverbial. Son los vs. 26 y 27. Nada hay cubierto que no deba descubrirse, ni escondido que no deba saberse (vs. 26). La razón tiene un innegable aire indefinido. Tal vez por ello no hay que buscar detrás de ella un sentido particularizado sino una impresión global que se trata de transmitir. Su conexión con el v. 27 permite entenderla en el sentido de que el proceso desencadenado por la palabra de Jesús es irreversible y nadie lo puede detener, por más obstáculos que ponga.

Segunda razón. v. 28. No es a los hombres sino a Dios a quien hay que temer.

Tercera razón. Vs. 29 y 30. Los enviados han de saber que cuentan con la protección y cariño de Dios. Versículos muy logrados debido a la plástica de las imágenes empleadas. Los tres últimos versículos no son, propiamente hablando, razones para superar el miedo. Incluso a nivel de formulación son distintos de los anteriores. "Todo el que se ponga de mi parte, todo el que me niegue". La formulación general e impersonal abre el texto a situaciones y tiempos que trascienden el mero momento histórico de los doce. La misión tiene que ver con la persona de Jesús. Se trata de una novedad importante dentro de Israel. Asumirla o rechazarla no es indiferente.

Sugerencias para el comentario:

-Los obstáculos a la Palabra de Dios surgen en el interior mismo del Pueblo de Dios. -El texto no tiene en cuenta una dialéctica creencia-increencia, sino una dialéctica entre diversas formas de creencia dentro del propio Pueblo de Dios.

-Ser cristiano y ser religioso no se confunden. Pueden ser actitudes diferentes e incluso contrapuestas.

-Israel e Iglesia son términos intercambiables. Lo acontecido en Israel es perfectamente repetible en la Iglesia.

ALBERTO BENITO - DABAR 1987/34


 

2.- Observación metodológica.

Un evangelio es una composición literaria formada por unos relatos que previamente habían tenido una razón de ser y un sentido autónomo. Surgidos aisladamente en otro tiempo, estos relatos fueron recogidos más tarde por un autor, reuniéndolos en vastos conjuntos. Debido a esta conjuntación, la interpretación de los relatos debe hacerse a partir del marco de tales conjuntos y según el puesto que a cada uno le asignó el autor dentro de ellos, pudiendo muy bien suceder que un relato tenga ahora un sentido distinto al que tuvo en su existencia pre-literaria. La tarea de la exegesis es descubrir este nuevo sentido que el relato adquiere como pieza del engranaje literario. Esta toma de conciencia literaria es relativamente reciente. De ahí que los resultados de la exegesis puedan parecer a algunos poco tradicionales. Contexto.

A la proclamación de las líneas maestras del Reino de los Cielos (caps. 5-7), Mateo hace seguir una serie de relatos, fundamentalmente curaciones, a través de los cuales quiere poner de manifiesto el significado de esas líneas.

Literariamente hablando, los caps. 8-9 son dramatizaciones.

En ellas ha ido apareciendo por vez primera en la obra una oposición a Jesús. Esta oposición viene representada por los letrados, los fariseos y los discípulos de Juan. Es una oposición religiosa, que termina acusando a Jesús de no religioso, de demoníaco (cfr. Mt. 9, 34). Acto seguido, Mateo elabora un cuadro de contrarréplica que comienza en 9, 35: los grupos religiosos están creando personas maltrechas y derrengadas; son necesarias nuevas personas religiosas, nuevos trabajadores que no agobien ni abrumen. Dentro del cuadro de contrarréplica, el cap. 10 lo componen una serie de palabras de recomendación, de aviso y de ánimo.

Sentido del texto.

La unidad temática y el tono de las palabras están perfectamente marcados por la triple exhortación a no tener miedo (vs. 26, 28 y 31). Miedo ¿a quién? Texto litúrgico: a los hombres. Inexacto. El contexto indica que no se trata de los hombres en general sino de los hombres religiosos (cfr. Mt. 10, 25 y 9, 34). Son los hombres del fundamentalismo religioso. Es la oposición religiosa que Mateo ha ido haciendo aparecer a lo largo de los caps. 8 y 9 como contra-personaje de Jesús. ¿Quién no tiene que tener miedo? Los apóstoles. Exacto. Pero en Mateo este término no tiene sentido jerárquico. Designa la totalidad de los discípulos de Jesús y que Mateo reduce significativamente a doce: frente al viejo Israel de las doce tribus, el nuevo Israel de los doce.

El nuevo Pueblo de Dios no debe tener miedo a los fundamentalistas religiosos. Tres razones. Primera: la concepción religiosa de Jesús seguirá adelante a pesar de la oposición también religiosa de los fundamentalistas (vs. 26-27). Segunda: Estos acudirán incluso a métodos mortales (v. 28a). Pero la integridad física no da la medida de la persona. La integridad personal no se agota con la integridad física. La integridad personal no la mata ni siquiera el arma mortífera del fundamentalista religioso. No es a éste a quien hay que tener miedo, sino a Dios, porque es Dios quien da la verdadera medida de la persona (v. 28b). Ahora bien, ¡Dios está de vuestra parte, pequeño rebaño! ¡Dios es padre! La pérdida de la integridad física no os debe asustar. Esta pérdida tiene un sentido y Dios no está ausente. Con los vs. 29-31 Mateo trata de salir al paso de una concepción judicial y terrorífica de Dios que el vs. 28 podría aparentemente sugerir.

Los vs. 32-33 añaden una tercera razón por la que el nuevo Pueblo de Dios no debe tener miedo a los correligionarios intransigentes: Jesús mismo sale garante del nuevo Pueblo. A la solidaridad por Jesús, éste corresponde con su solidaridad ante el Padre. Solidario con la suerte adversa del Maestro, el discípulo puede llegar a experimentar desánimo y ganas de retirarse. El texto de hoy quiere salir al paso de este comprensible estado de ánimo, infundiendo en el discípulo ilusión y esperanza contra toda esperanza.

DABAR 1981/37


 

3.- Reemprendemos el evangelio de Mateo en la última parte de las instrucciones dadas por Jesús a los Doce cuando los envía, que vamos a leer hoy y el próximo domingo. Y estas sentencias de Jesús deben leerse sobre la base de la misión. El evangelio de hoy está dominado por los imperativos que se hacen a los discípulos: no tengáis miedo (a los hombres, a los que matan el cuerpo, porque valéis más que los gorriones) y temed (al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo).

La fe y la adhesión personal de los discípulos a Jesús deben manifestarse en la proclamación abierta y clara del mensaje del Maestro. El motivo por el cual el creyente-testigo no debe temer es que aquéllos que se oponen al mensaje no tienen un poder real sobre la vida ("matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma" = vida). El único dueño y señor de la vida y el que tiene poder sobre ella es Dios; si acaso es a Él a quien debe "temerse", puesto que solamente El decide el destino de salvación o de condenación de cada hombre según la actuación de éste con respecto a los demás.

Un segundo motivo para no tener miedo dando testimonio de Cristo es la confianza en el Padre. Si su providencia llega incluso a los seres a los que apenas damos valor, mucho más tiene en cuenta la vida de cada hombre. No es que el Padre desee la muerte del discípulo o testigo de Cristo; lo que quiere el Padre es que este mensaje de amor llegue a todos. La muerte, si viene por esta causa, es el sello de este testimonio y Dios está presente -como lo estuvo en la Cruz- en aquél que da este testimonio, dándole la vida y la salvación definitivas.

La vida o la muerte, la salvación o la perdición definitiva de cada persona depende de la postura que cada uno tome ante Cristo. Lo que debe decirse a pleno día y pregonarse desde la azotea para que todos puedan oírlo es básicamente que se pertenece a Cristo, que somos solidarios con El por la adhesión de fe, de amor, de entrega personal. A este reconocimiento o confesión pública que el discípulo hace de Cristo corresponde un reconocimiento que Cristo hace del discípulo ante el Padre: así, el destino final de cada hombre depende de la palabra de reconocimiento o negación que Cristo pronuncia sobre él ante el Padre. (Mt es el único evangelista sinóptico que habla aquí directamente del "yo" y no usa la expresión "el Hijo del Hombre", insistiendo así en la autoridad definitiva del mismo Jesús. Véase también este texto en relación con Mt 25).

JOSEP ROCA - MISA DOMINICAL 1981/13

 

PROPUESTA DE CANTOS DOMINGO XII T.O. CICLO A

Tema: Confiar en el amor providente de Dios

 

01.- EL SEÑOR ES MI FUERZA

 

EL SEÑOR ES MI FUERZA,

MI ROCA Y SALVACIÓN.

 

1. Tú me guías por sendas de justicia

me enseñas la verdad

Tú me das el valor para la lucha

sin miedo avanzaré.

 

2. Iluminas las sombras de mi vida

al mundo das la luz

aunque pase por valles de tiniebla

yo nunca temeré.

 

3. Yo confío el destino de mi vida

al Dios de mi salud

a los pobres  enseñas el camino

su escudo eres Tú.

 

4. El Señor es la fuerza de su pueblo

su gran libertador

Tú le haces vivir en confianza

seguro en tu poder.

 

02.- TUS PALABRAS ALIENTAN MI VIDA

TUS PALABRAS ALIENTAN MI VIDA,

TU PRESENCIA CONFORTA MI FE.

ERES VIDA VERDAD Y CAMINO.

ERES FUERZA QUE AYUDA A VENCER.

 

No te tomes descanso en la lucha.

Sé testigo del reino de Dios.

Sigue siendo ese trigo que muere

Para ser una espiga mejor.

 

Y si acaso perdieras la vida

Porque estorba a los hombres tu luz,

No eres tú solamente el que muere:

Cristo sufre contigo en la cruz.

 

Es posible que digan algunos

Que es absurda tu forma de ser,

Piensa entonces que no eres del mundo

Aunque Dios te ha llamado de él.

 

Cuando todos te cierran sus puertas

Aun pensando que dan gloria a Dios,

Es tan sólo un fracaso aparente:

 Eso hicieron con Cristo, el Señor.

 

03.- ESTE ES EL MOMENTO

1.- Este es el momento de alegrar la mesa

con el vino y con el pan, que consagraremos

y que ofreceremos y que hemos de comulgar.

Este es el momento de llegar confiados

a la mesa del altar, porque tu palabra vivificadora

nos acaba de llamar.

 

PADRE DE JESÚS BENDICE LO QUE PRESENTAMOS HOY,

Y QUE AL PREPARAR TÚ MESA

SE RENUEVE EL GOZO DE SABER TU AMOR. (BIS).

 

2.- Pan de nuestras vidas, pan de nuestras manos,

pan de nuestra juventud, pan que te entregamos

juntos como hermanos en señal de gratitud.

Vino de la tierra buena y generosa vino te ofrecemos hoy,

lleva nuestras luchas, lleva nuestras penas,

lleva nuestra sed de amar.

 

04.- TE PRESENTAMOS EL VINO Y EL PAN (J.A. Espinosa)

TE PRESENTAMOS EL VINO Y EL PAN,

BENDITO SEAS POR SIEMPRE, SEÑOR. (2)

 

Bendito seas, Señor,

por este pan que nos diste,

fruto de la tierra

y del trabajo de los hombres.

 

Bendito seas, Señor,

el vino Tú nos lo diste,

fruto de la tierra

y del trabajo de los hombres.

 

05.- ANTE TI, SEÑOR, PRESENTAMOS HOY (Erdozain)

ANTE TI, SEÑOR, PRESENTAMOS HOY,

PRESENTAMOS VINO Y PAN.

ANTE TI, SEÑOR, Y EN TU ALTAR

PRESENTAMOS COMO OFRENDA LA AMISTAD.

[Bis todo]

 

1. Con el pan, Señor, te llevamos hoy

el esfuerzo y el dolor.

Con el pan, Señor, te entregamos hoy,

te entregamos nuestro amor.

 

2. Presentamos hoy en tu altar de amor,

presentamos la oración:

que el pan, Señor, se transforme hoy

en maná de salvación.

 

3. La amistad, la paz, la fraternidad,

nos exiges en tu altar;

La amistad, la paz, la fraternidad,

presentamos con el pan.

 

06.- NO TENGO MIEDO

Cristo, tu Cruz es respuesta real

para este mundo, para este tiempo

que huye en temores.

Tú eres Camino, eres Verdad, eres la Vida.

 

NO TENGO MIEDO DE LA LIBERTAD, 

NO TENGO MIEDO, SEÑOR DE LA VIDA,

ME QUIERO ENTREGAR.

TOMA MIS MANOS MI VOZ Y MI ANDAR 

Y YO ALZARÉ ALTO LA CRUZ DERRAMADA DE AMOR,

PARA QUE SEA BANDERA DE LA JUVENTUD,

TU TRIUNFO SANTO QUE JUNTO A MI CANTO

SE HARÁN FUERTE LUZ

PARA QUE VEAN TU ROSTRO, JESÚS,

HOMBRES CON SED, HOMBRES VALIENTES 

QUE QUIERAN SEGUIR TU CAMINAR.

 

Al verte herido reinando en la Cruz,

dices mi nombre,

Suenan tambores al escucharte.

Oigo las voces de aquellos hombres

que tienen hambre.

 

Santa María, me acojo a tu amor,

pido tu fuego que arde de ruegos hoy por tus hijos.

Virgen María, Rosa del cielo, oye mi canto.

 

07.- MÁS QUE UN PAN

El Señor nos dio un pan que es mucho más,

Es mucho más, mucho más (3v)

que un simple pan.   

          

Mi Señor nos dio un pan que es mucho más, 

Es mucho más, mucho más (3v)

que un simple pan (bis)

 

POR ESO LLAMO A ESTE PAN EL PAN DE VIDA, 

EL PAN DE VIDA, EL PAN DE DIOS.

POR ESO LLAMO A ESTE PAN EL PAN DE VIDA, 

EL PAN DEL CIELO, EL PAN DE DIOS.

 

08.- NO TEMAÍS (F. Palazon)

 

      DO           SOL   LAm

/ NO DEBÉIS SENTIR TEMOR

    MIm     FA      SOL7

PUES YO ESTARÉ CON VOSOTROS:

       LAm          RE7      SOL

VIVID SIEMPRE EN CONVERSIÓN,

          FA              DO    SOL7  DO

QUE YO QUIERO DESDE AQUÍ ILUMINAROS. /

 

     DO

1.Si Dios está con nosotros

     LAm    SOL    DO

¿a quién podremos temer?

      RE7              SOL

Si Dios es nuestro abogado,

LAm      RE7     SOL

El nos sabrá defender.

 

2. Vivo yo, mas no soy yo,

es Cristo quien vive en mí,

por eso todo lo puedo

en aquel que me conforta.

 

3. Los necios según el mundo

son los sabios para Dios,

los débiles son los fuertes

a quienes Él escogió.

 

09.- MARIA TESTIGO

DICHOSO QUIEN, EN SU VIDA,

VIVE COMO VIVIÓ MARÍA (2V)

SIEMPRE AMANDO A LOS DEMÁS,

SIEMPRE SIRVIENDO A LOS DEMÁS (2V).

 

Con tu entrega permitiste,

que nos acompañe Dios,

y creciendo El a tu lado

compartía nuestra vida.

 

En tu canto de alabanza

retrataste a nuestro mundo

donde siempre los pequeños

del Señor son preferidos.

 

Que sigamos la palabra

de Dios Padre el que nos ama,

por María todos sepan

que su amor a todos llega.

 

010.- FELICES SON LOS POBRES

Felices son los pobres, los que todo lo han dejado,

porque es de ellos el Reino de los cielos.

Felices los que lloran al ver a sus hermanos,

porque encontrarán consuelo a su tristeza.

 

FELICES SEREMOS

SI VAMOS POR LAS SENDAS,

SIGUIENDO TU SOMBRA AL CAMINAR;

FELICES SEREMOS SEÑOR.

 

Felices los que firmes, superan las desdichas,

porque encontrarán el premio de su firmeza.

Felices los que buscan y luchan por la paz,

porque están forjando la tierra para todos.

 

Felices los que miran con limpio corazón,

porque encontrarán el rostro del Dios vivo.

Felices los que tienen sed y hambre de justicia,

porque se verán satisfechos para siempre.

 

 

viernes, 16 de junio de 2023

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XI T.O. ERCICLO A - 18 JUNIO 2023

 LOS DOCE

  

COMENTARIO

 

“Estos son los nombres de los doce apóstoles.”. conocemos a los cuatro privilegiados: Pedro, Andrés, Santiago y Juan. Otros nos resultan familiares: Felipe, Tomás, Mateo, Judas. Pero, ¿y Bartolomé, Tadeo, el hijo de Alfeo, el Zelote...? Casi nada sabemos de ellos.

Por otra parte, todos quedan eclipsados por la personalidad de Jesús y su propio hechizo: No veían más que a él, su palabra y sus milagros, su libertad, su forma de amar, sobre todo a los pequeños. Esas doce miradas sobre Jesús nos han dado a Jesús, nuestra certeza de la resurrección nos viene de ellos, somos una iglesia “apostólica”.                          

De allí vienen la firmeza y el calor de nuestra fe. Otras religiones tienen textos hermosos, bellas leyendas, pero sólo los cristianos pueden mirar y escuchar a Dios hecho visible por un hombre que vivió en tal lugar, en tal época y que dijo cosas sumamente claras. El conocimiento de ese hombre se lo debemos a los apóstoles, a los doce grandes testigos. Ellos nos dicen: él era así, actuaba de este modo, decía...

Por medio de los doce entramos también en esa inmensa congregación que se llama iglesia y que hoy se prefiere llamar “el Pueblo de Dios”. Cada domingo tomamos contacto con este aspecto capital de nuestra fe: vivir como pueblo en y por la iglesia de Cristo que es la iglesia de los apóstoles. “Creo en la iglesia apostólica”.

Ya desde el primer momento lo quiso así Jesús: rehacer un pueblo. La elección de doce compañeros evocaba a los doce hijos de Jacob y a las doce tribus de Israel, es decir una totalidad Jesús vino para todos, la orden que dio a los apóstoles: “Vayan más bien a las ovejas perdidas de Israel”, señala simplemente el comienzo de esta agrupación, la llamada al antiguo pueblo que habría debido ser el más dispuesto para constituir el nuevo. Pero el final del evangelio abre el mundo entero a los apóstoles: “Hagan discípulos de todas las naciones”.

Cuando buscaban a alguien que sustituyese a Judas, Pedro dijo: “Hace falta uno que haya sido testigo de su resurrección se asocie a nosotros, uno de los que nos acompañaron mientras vivía con nosotros el Señor Jesús” (Hech 1, 21-22). Esta frase abre el círculo de los doce: no eran ellos los únicos en rodear a Jesús, el evangelio habla también de 72 discípulos. Si el papel de los doce fue único como fundamento de la iglesia, la noción misma de apóstol se amplió a todo cristiano y lleva consigo los dos mismos caracteres esenciales, la compañía con Jesús y la fe comunicativa en la resurrección: “¡Resucitó!”. Nosotros pertenecemos a ese movimiento que nació el día en que Jesús quiso vivir rodeado de los doce. Si a veces nos sentimos descontentos de la iglesia, del Papa, de los obispos y de nuestro párroco, examinemos las cosas con Jesús.

Podemos y a veces debemos criticar, para ser miembros vivos de la iglesia, pero lo que tiene que preocuparnos de veras es que la iglesia entera sea una reunión muy viva en torno a Jesús y un anuncio muy vivo de su evangelio.

Cuando el amor a la iglesia y el ardor misionero llenan el corazón de un cristiano, está en el surco de los apóstoles y Jesús lo mira como uno de los suyos.

Pbro. Roland Vicente Castro Juárez

 

ANTIFONA DE ENTRADA  Sal 26, 7-9

Escúchame, Señor, que te llamo. Tú eres mi auxilio; no me deseches, no me abandones, Dios de mi salvación.

 

ORACION COLECTA

Oh Dios, fuerza de los que en ti esperan, escucha con bondad nuestras suplicas y pues sin ti nada puede la fragilidad de nuestra naturaleza, concédenos siempre la ayuda de tu gracia, para que, al poner en practica tus mandamientos, te agrademos con nuestros deseos y acciones. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro del Éxodo 19, 2-6ª

En aquellos días, los israelitas llegaron al desierto del Sinaí y acamparon allí, frente a la montaña, y le dijo: “Así dirás a la descendencia de Jacob, a los hijos de Israel: “Ya ustedes han visto lo que he hecho con los egipcios, y como a ustedes los he llevado sobre alas de águila y los he traído a mí. Ahora, pues, si de veras escuchan mi voz y guardan mi alianza, ustedes serán el pueblo de mi propiedad entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; serán para mí un reino de sacerdotes y una nación santa”.

 

SALMO RESPONSORIAL (Sal 99)

 

Nosotros somos su pueblo y ovejas de su rebaño.

 

Aclama al Señor, tierra entera, sirvan al Señor con alegría, entren en su presencia con vítores. R.

 

Sepan que el Señor es Dios: que Él nos hizo y somos suyos, su pueblo y ovejas de su rebaño. R.

 

El Señor es bueno, su misericordia es eterna, su fidelidad por todas las edades. R.

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 5, 6-11

Hermanos: Cuando nosotros todavía estábamos sin fuerza para salvarnos, Cristo murió por los pecadores en el tiempo señalado; en verdad, a duras penas habrá quien muera por una persona justa; por un hombre de bien tal vez se atrevería uno a morir; la prueba de que Dios nos ama es que, siendo nosotros todavía pecadores, Cristo murió por nosotros. ¡Con cuanta más razón, pues, justificados ahora por su sangre, seremos por El salvos del castigo!. Si, cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, ¡con cuanta más razón, estando ya reconciliados, seremos salvos por su vida!. Y no solo eso, sino que también nos gloriamos en Dios, mediante

 Nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación.

 

ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO Mc 1, 15                                          

Aleluya. Esta cerca el Reino de Dios: conviértanse y crean en el Evangelio. Aleluya.

 

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Mateo 9, 36—10, 8

En aquel tiempo, al ver Jesús a la gente, sintió compasión de ellos, porque estaban cansados y abandonados, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos, rueguen, pues al dueño de la cosecha que mande trabajadores a recogerla”. Y llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencias.

Estos son los nombres de los doce apóstoles el primero Simón. Llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé, Tomas y Mateo, el publicano; Santiago el Alfeo, y Tadeo; Simón el Celote, y Judas Iscariote, el que lo entrego. A estos doce los envío Jesús con estas instrucciones: “No vayan a tierra de paganos, ni entren en las ciudades de Samaria, sino vayan a las ovejas descarriadas de Israel. Vayan y proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. Curen enfermos, resuciten murtos, limpien leprosos, expulsen demonios. Lo que han recibido gratis, denlo gratis”.

 

 PLEGARIA UNIVERSAL

Sabiendo que somos propiedad del Señor, y dispuestos a guardar su alianza, oremos diciendo: R.-Te lo pedimos, Señor.

 

1.-  Para que, con obras y palabras, la Iglesia proclame que el Reino de Dios está cerca. Oremos. R.

 

2.- Para que los pastores del pueblo de Dios no cesen de promover la reconciliación de los cristianos. Oremos. R.

 

3.- Para que el Señor suscite en el seno de las familias y comunidades cristianas vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa. Oremos. R.

 

4.- Para que los consagrados y misioneros trabajen con ilusión y entrega en el servicio a los enfermos, pobres y necesitados. Oremos. R.

 

5.- Para que Jesús se haga presente en nuestras vidas, y compartamos con generosidad y responsabilidad los bienes que recibimos de él. Oremos. R.

 

Te lo pedimos a ti, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Oh, Dios, que según la doble condición de los dones que presentamos, alimentas a los hombres y los renuevas sacramentalmente, concédenos, por tu bondad que no nos falte su ayuda para el cuerpo y el Espíritu. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

ANTIFONA DE COMUNION   Sal 26, 4

Una cosa pido al Señor, eso buscare: habitar en la casa del Señor por los días de mi vida.

 

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Señor, esta santa comunión contigo que hemos recibido, anticipo de la unión de los fieles en ti, realice también la unidad en tu Iglesia. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 19: 2Co 6, 1-10; Sal 97; Mt 5, 38-42.

Martes 20: 2Co 8, 1-9; Sal 145; Mt 5, 43-48

Miércoles 21: 2Co 9, 6-11; Sal 111; Mt 6, 1-6.16-18.

Jueves 22:  2Co 11, 1-11; Sal 110; Mt 6, 7-15

Viernes 23: 2Co 11, 18.21b-30; Sal 33; Mt 6, 19-23.

Sábado 24: Is 49, 1-6; Sal 138; Hch 13, 22-26; Lc 1, 57-66.80.

Domingo 25: Jr 20, 10-13; Sal 68; Rm 5, 12-15; Mt 10, 26-33.

 

COMENTARIOS AL EVANGELIO
Mt 9, 36-10, 8

Par: Mc 6, 7-13   Lc 9, 1-6

 

1.- El pasado domingo leíamos la llamada personal de JC: "Sígueme" (una llamada dirigida especialmente a los "pecadores"). Pero esta llamada personal no es individual. No se termina en aquello que se denominaba "salvar el alma". Sino que JC llama para enviar. Es decir, para continuar su tarea -su misión- de conducir la humanidad hacia el Padre, hacia el Reino, la plenitud que el hombre anhela y que Dios realiza porque ama.

Convendrá insistir en la homilía en que esto nos afecta a todos. C/MISION:Quizá en los últimos años se ha insistido -a veces unilateralmente- en la necesidad de formar "comunidades cristianas", de "sentirse comunidad", sin percibir suficientemente que la comunidad no es un fin en sí mismo. Louis Evely escribía recientemente: "Es verdad que los cristianos se reunirán entre ellos para compartir la Palabra, el Pan y el Perdón, pero su encontrarse momentáneo simboliza y prepara la unificación del mundo y se termina con una dispersión hacia los no cristianos. Una comunidad cristiana es una contradicción en sus términos. Los cristianos no están para vivir entre ellos, como tampoco la sal o la levadura no están para conservarse en un pote. Los cristianos sólo forman asambleas litúrgicas, provisionales y proféticas" ("Avui", 14 de mayo). Más allá de la exageración de estas palabras, debe reconocerse que se hallan confirmadas sustancialmente por las de JC al llamar a los apóstoles.

El mismo número de doce es símbolo de una convocación universal (las doce tribus que son figura de un nuevo pueblo que debe incluir a toda la humanidad) Y lo confirman los tres momentos que hallamos en la elección: 1)percepción amorosa de la situación de las gentes extenuadas y abandonadas, sin pastor que guíe hacia la vida; 2)llamada a unos discípulos, a unos creyentes, no individualmente, sino como comunidad, como iglesia 3)misión de estos discípulos para que anuncien y realicen el Reino (un tema secundario es que JC los envíe inicialmente "a las ovejas descarriadas de Israel": el paso a todos los pueblos no vendrá hasta después de la Resurrección).

J. GOMIS - MISA DOMINICAL 1978/12

 


 

2. I/MUNDO. I/MISION.

La Iglesia, colectiva e individualmente -es decir, la Iglesia en su conjunto y los creyentes como individuos, de uno en uno- tiene una misión clara que cumplir, un quehacer idéntico a todo lo largo de la historia. Los matices de ese quehacer podrán mudar con los tiempos y habrá que esforzarse por encontrar el modo mejor de cumplirlo en cada momento. Pero la misión, el quehacer, son claros como la luz. Y las lecturas de hoy hablan de ello.

La Iglesia -toda la Iglesia y cada uno de nosotros- debe servir de puente entre Dios y la humanidad, debe servir de testigo del amor de Dios a los hombres. La fe, que es la respuesta humana a la invitación divina, debe reflejarse de tal modo en la tierra en que vivimos que cada creyente y el conjunto de todos los creyentes seamos testimonio de la gran Verdad: Dios nos ama con la más alta y profunda forma de amor. Y toda la actividad eclesial ha de estar dirigida a ese fin: ser espejos del amor de Dios. Dicho así puede no sonar a nada o sonar a cosa superdicha y hasta un poco cursi. Pensándolo bien resulta grandioso y comprometedor.

Solemos decir que "somos humanos" y como tales, imperfectos. De acuerdo. Pero eso no puede ser fácil disculpa para no cumplir nuestra tarea fundamental. Una cosa es que haya imperfecciones en el cumplimiento del deber y otra muy distinta es que nos equivoquemos de "deber", lo cual sería definitivamente grave, mortal de necesidad. Y nos equivocaríamos de "deber" si creyéramos -y actuáramos en consecuencia- que la Iglesia está para echar en cara al mundo su incredulidad, por ejemplo; o para servir de "modelo" a los demás; o para constituir un pequeño refugio de "salvados", un gesto en el que vivir "los elegidos" (¿no se ha dicho tantas veces pomposamente aquello de que "fuera de la Iglesia no hay salvación"?)... De este modo la Iglesia se convertiría en orgulloso testimonio de un desamor. Exactamente lo contrario al deseo de Dios. Una terrible traición que nos descalificaría definitivamente. Conviene, por tanto, pensar en serio si hemos caído o estamos en peligro de caer en este equívoco bien como colectividad eclesial bien como individuos.

CR/A-MUNDO: Ser cristiano sucesor para los nuevos tiempos del antiguo Israel comporta un talante de "simpatía" hacia el mundo que ha de ser salvado por el amor de Dios y no por nuestros trabajos denodados y sudorosos o por nuestras connivencias y coincidencias personales. Pertenecer a la Iglesia no es colocarse el cartel de "anti..." tantas cosas, como si creer fuera una afirmación de exclusivismos: es levantar bandera de comprensión, de abrazo universal, de radical aceptación de cuánto puede ser "salvado" es decir, de TODO. Con demasiada frecuencia "cristiano" -¡y más todavía "católico"!- viene a ser sinónimo, en la mente de muchos, de "conservador, retrógrado y anti...". En nombre del cristianismo se toman actitudes de protesta contra esto y aquello; pero pocas veces se toman actitudes de aceptación y alabanza, de apertura y comprensión... Nada, sin embargo, tan positivo como una fe que debe ser testigo de lo más positivo del mundo que es el amor de Dios a los hombres.

La imagen de la Iglesia que deberían tener todos los hombres grabada en el corazón es la imagen de una realidad acogedora y no excluyente, la imagen de un "recinto" en el que todos caben porque a todos se les recibe con amor. Pero tal imagen es imposible si cada uno de nosotros y la institución eclesial en sus manifestaciones no nos sentimos desde dentro testigos del amor, en lugar de sentirnos testigos de la justicia o de una especie de no santa revancha espiritual. En eso pecó gravemente Israel. ¿No hemos pecado nosotros igual? ¿No hemos hecho que el N.T. huela demasiado a Viejo? Algo de esto confesó la Iglesia en el Vaticano II. La conversión es, al fin y al cabo, la raíz de todas las actitudes cristianas. Nuestra constante conversión es de dirigirnos hacia el Amor y su más eficaz testimonio.

BERNARDINO M. HERNANDO - VIDA NUEVA 1975/06/07-985

 


 

3. MISION/VOCACION:

Más importante parece ser la expresión de la conciencia que Cristo adquiere de su papel de rabí en su tierra. Al contrario de los rabinos de su tiempo, que se rodeaban de algunos discípulos en una escuela o a la puerta de una ciudad, Jesús quiere ser un rabino ambulante: no se trata de esperar a que los discípulos vengan a Él, hay que ir a su encuentro y abordarles en su situación vivencial. Cristo no será, pues, como los sacerdotes del Templo que reciben materias de sacrificio y dinero de los fieles, pero sin preocuparse de su salvación; tampoco será como los fariseos, que no se ocupan más que de las almas de excepción; va a las "ovejas perdidas" de Israel: perdidas y olvidadas (v. 35). Si acepta tener discípulos, no lo será, a la manera de los rabinos de su tiempo, para razonar con ellos, sino para hacerles compartir sus periplos misionales y atraer su atención hacia las ovejas abandonadas (vv. 36 y 10, 1).

Esta perspectiva es absolutamente nueva en los hábitos de los rabinos de Israel y hace, automáticamente, de la misión una obra de "compasión" (v. 36) y de misericordia para con los pobres, los enfermos y los pecadores (vv. 7-8), "ovejas sin pastores" (v. 36) de las que ni sacerdotes, ni fariseos, ni rabinos se dignan preocuparse.

Contrariamente a los otros sinópticos, Mateo nos da la lista de los doce apóstoles no en el momento en que Cristo les llama (Mc 3, 16-19; Lc 6, 14-16), sino en el momento en que los envía. De esa forma se manifiesta más sensible a la misión de los apóstoles que a su vocación. Al mencionar al colegio apostólico al comienzo del discurso de misión, quiere al mismo tiempo establecer un nexo entre colegialidad apostólica y misión, tal como insistirá en subrayarlo Hch/02/14; Mc/01/36 y Lc/09/32.

La misión no apunta, sin embargo, más que a las ovejas de Israel. Jesús excluye incluso nominalmente a los paganos y a los samaritanos (vv. 5-6). Seguramente tiene conciencia de que su mesianidad no beneficia todavía más que al pueblo elegido.

Comparte la mentalidad de su tiempo según la cual el llamamiento de los paganos al Reino queda situado tan sólo en el futuro escatológico, como acto gratuito de Dios. Jesús esperaba de tal forma la congregación de las naciones como una iniciativa escatológica de su Padre, que no se ha preocupado de su llamamiento durante su vida pública (Lc 13, 23-30; Mc 7, 24-30).

De esa forma ha actualizado una economía de la salvación que es "primeramente para los judíos" (Rom 1, 16) y que Lucas respetará escrupulosamente en su redacción de los Hechos por la forma en que presentará la extensión de la Buena Nueva a partir de Jerusalén y de Judea.

Es un hecho innegable que la conciencia misionera de la Iglesia y de los apóstoles se fue ampliando progresivamente. Textos como el de Mt 10, en el que el evangelista se preocupa, sin embargo, de elaborar una teología de la misión, se sitúa aún en una perspectiva limitada a Israel; será precisa la persecución para que los apóstoles salgan de Jerusalén y comiencen a extenderse en la Diáspora.

Pero no por eso deja de ser menos cierto que la Iglesia es misionera por esencia y que la relación con el mundo no cristiano es constitutiva de su vocación. La Eucaristía no puede comprenderse sino en la medida en que llama a ese universalismo a los cristianos que reúne.

MAERTENS-FRISQUE - NUEVA GUIA DE LA ASAMBLEA CRISTIANA V - MAROVA MADRID 1969. Pág. 65

 


 

4.- Contexto. Compárese Mt. 9, 36 con Mt. 5, 1. Entre ambos textos hay una relación literaria clara. Ambos constituyen el comienzo de una sección discursiva. En 5, 1 comenzaba la primera compilación de palabras de Jesús (sermón de la montaña, caps. 5-7); en 9, 36 comienza la segunda compilación.

Texto. Una circunstancia (las gentes) motiva una reacción psicológica de Jesús (9, 36), unas palabras a sus discípulos (9, 37-38) y una transmisión de autoridad (10, 1). Mención concreta de los nombres (10, 2-4). Envío y código del enviado (10, 5-8). La articulación literaria del texto es clara. Esta misma concatenación es la razón por la que los discípulos de 9, 37 y los doce apóstoles de 10, 2 son las mismas personas. En Mateo, discípulo y apóstol son términos equivalentes.

Pre-texto. "Como ovejas que no tienen pastor": expresión clásica para designar al pueblo de Israel en cuanto carente de dirección.

Se encuentra en los libros históricos (Núm. 27, 17; 1 rey. 22, 17; 2 Crón. 18, 16), en los proféticos (Ez. 34, 5; Zac. 10, 2) y en los de carácter didáctico (Judit 11, 19). En Mt. 9, 36 el pueblo carente de dirección es la muchedumbre en torno a Jesús. Ahora bien, desde Mt. 5, 1 el autor distingue entre muchedumbre y discípulos como dos grupos distintos. Los discípulos son los destinatarios del sermón del monte. El monte, en la tradición judía, es el Sinaí, donde quedó constituido el pueblo de Dios. En la concepción de Mateo el sermón del monte es, pues, el canon constitutivo del nuevo pueblo de Dios. Este pueblo de Dios Mateo lo esquematiza usando el modelo clásico: las doce tribus. Los doce apóstoles representan, pues, al pueblo de Dios en su totalidad.

Sentido del texto. Evidentemente, se trata de un texto de misión. ¿Quiénes son los enviados? ¿Los doce en cuanto pueblo de Dios o en cuanto miembros-guías dentro del pueblo de Dios? A la luz del texto y del pre-texto, "los doce" es sinónimo de un "pueblo de Dios". Mateo ha compuesto un texto eclesiológico, no un texto jerárquico o de vocación específica. Se trata, pues, de la misión de todo el pueblo de Dios (sacerdotes+seglares, diríamos hoy). ¿A quiénes? "A las gentes". Mateo entiende por gentes todos los que escuchan la palabra de Jesús, pero no la ponen en práctica (cfr. final del sermón del monte, 7, 24-27). Todas aquellas gentes eran "cristianos", es decir, oían y seguían a Cristo, pero no eran sus discípulos. Discípulo es el que pone en práctica el programa del Reino (cfr. Mt. 5-7). Este programa es algo más que una ética; es una renovación integral del mundo; es una alternativa a los modelos sociológicos al uso (incluso éticamente buenos). Hay muchos modelos; hay muchos "cristianos"; pero faltan trabajadores del Reino. Ya en tiempo de Jesús el número de estos trabajadores del Reino era escaso en comparación con la gran muchedumbre que seguía a Jesús. Y ya entonces algo faltaba en la religiosa sociedad judía. Esa falta motiva la profunda conmoción de Jesús, su invitación a pedir trabajadores al Padre y el envío de los escasos trabajadores con que cuenta (9, 36 - 10, 4).

Desde este momento los discípulos adquieren una nueva connotación. Hasta ahora se les llamaba discípulos en razón de su relación con el maestro (relación hacia dentro); ahora se les llama también apóstoles, es decir, enviados, en razón de su relación con la demás gente (relación hacia fuera).

La gente a la que son enviados son el antiguo pueblo judío, el Israel en sentido étnico (10, 5-6). Este Israel era precisamente el que debía ofrecer a los demás pueblos del mundo una alternativa de vida distinta, la alternativa de Reino de Dios. De ahí el interés y los esfuerzos de Jesús por dar forma en Israel a esa alternativa. Los milagros son las señales de ella. Esas señales, en cuanto expresión de la presencia de Dios, son pura gracia de Dios y, por tanto, no es algo sobre lo que se pueda especular en beneficio propio (10, 8).

DABAR 1978/36

 

PROPUESTA DE CANTOS DOMINGO XI DEL T.O. CICLO A 2023

 

TEMA: Llamada de los discípulos y envio

 

01.- A LA FIESTA DEL SEÑOR (Juanjo Elezkano)

 

A LA FIESTA DEL SEÑOR    

A LA FIESTA DEL SEÑOR

A LA FIESTA DEL SEÑOR

HOY VENIMOS A ESCUCHAR

A CANTAR Y A PERDONAR

A LA FIESTA DEL SEÑOR. (2V)

 

1. Y antes de entrar en esta fiesta

hay que dejar ante la puerta nuestro mal

que si el Señor hoy te perdona

no es por cumplir ni por querer disimular

es porque Dios nos ama a todos de verdad

y es porque tú y yo debemos perdonar.

 

2. Dile al Señor lo que te pasa

lo que te hace hoy sufrir y hasta llorar

dile también que tienes días

en que parece que todo es felicidad

dale las gracias porque te ama de verdad

pídele ánimo y ganas de avanzar.  

 

02.- ALREDEDOR DE TU MESA (Francisco Palazón)

 

ALREDEDOR DE TU MESA,

VENIMOS A RECORDAR. (2)

QUE TU PALABRA ES CAMINO,

TU CUERPO FRATERNIDAD. (2)

 

Hemos venido a tu Mesa

a recordar el misterio de tu amor.

Con nuestras manos manchadas,

arrepentidos buscamos tu perdón.

 

Juntos y a veces sin vernos,

olvidamos tu presencia, sin sentir

que se interrumpe el camino,

si no vamos como hermanos hacia Ti.

 

03.- PUEBLO SANTO Y ELEGIDO (J.P. Martins)

 

1. Caminamos hacia ti,

oh ciudad de nuestro Dios,

construyendo en este mundo

la verdad y el amor.

 

PUEBLO SANTO Y ELEGIDO

CONGREGADO EN EL AMOR,

VAS BUSCANDO, PEREGRINO,

LA CIUDAD DE NUESTRO DIOS.

 

2. Avanzamos, peregrinos,

con Jesús, nuestra esperanza.

Él nos salva, Él nos guía,

con la luz de su palabra.

 

3. Quien tiene hambre de justicia,

quien anhela la verdad,

en la mesa del Señor

su Palabra encontrará.

 

4. Reunidos en la Iglesia

proclamamos su verdad:

Jesucristo es el que salva

dando al mundo su amistad.

 

5. Los caminos de este mundo

son caminos sin final:

sólo Cristo es el sendero

que conduce a la verdad.

 

6. Cuando llegue el momento

de nuestra hora final,

Jesucristo, nuestro hermano,

nos dará su eternidad.

 

04.- ACEPTA SEÑOR EL VINO Y EL PAN (Joaquin Madurga)

 

ACEPTA SEÑOR EL VINO Y EL PAN

CON ELLOS TRAEMOS TU OFRENDA A TU ALTAR

 

1-. Sobre tu altar Señor va nuestra ofrenda

el abrazo sincero al hermano

perdonándonos nuestras ofensas.

 

2.-Sobre el Altar, Señor, va nuestra ofrenda:

trabajar por un mundo más justo de igualdad

y concordia fraterna.

 

3.- Sobre el Altar, Señor, va nuestra ofrenda:

convertir nuestra vida pasada

al mensaje de tu Buena Nueva.

 

05.- PAN SABROSO (Carmelo Erdozain)

 

Pan sabroso del trigal,

vino nuevo de amistad,

hoy le llevamos, le presentamos,

ellos serán sacramento y manjar.

 

Presentemos al Señor

como ofrenda, nuestro amor,

nuestro trabajo, nuestro descanso:

ellos serán, nuestra humilde oblación.

 

Le llevamos al Señor

la pobreza y el dolor,

nuestras cosechas, nuestras ofrendas,

ellas serán, nuestra liberación.

 

06.- ENVIA MENSAJEROS

 

ENVÍA MENSAJEROS, SEÑOR, POR EL MUNDO ENTERO;

ENVÍA MENSAJEROS, QUE PROCLAMEN TU GLORIA. ALELUYA.

 

1.- Cristo los escogió, para ser sus testigos;

para que sean luz que brille en el mundo.

 

2.- Después de conocer tu divina elección,

ellos te han ofrecido su vida y corazón.

 

3.- Para llegar a Ti, siguiendo tu camino,

infúndeles, Señor, el gozo de servir

 

07.- ID Y ENSEÑAD (Cesareo Garabain)

 

Sois la semilla que ha de crecer,

sois estrella que ha de brillar,

sois levadura, sois grano de sal,

antorcha que ha de alumbrar.

 

Sois la mañana que vuelve a nacer,

sois la espiga que empieza a granar,

sois aguijón y caricia a la vez,

testigos que voy a enviar.

 

Id, amigos, por el mundo anunciando el amor,

mensajeros de la vida, de la paz y el perdón.

Sed, amigos, los testigos de mi resurrección,

id llevando mi presencia, con vosotros estoy.

 

Sois una llama que ha de encender

resplandores de fe y caridad.

Sois los pastores que han de guiar

al mundo por sendas de paz.

Sois los amigos que quise escoger,

sois palabra que intento gritar,

sois reino nuevo que empieza a engendrar

justicia, amor y verdad.

 

Sois fuego y savia que vine a traer,

sois la ola que agita la mar;

la levadura pequeña de ayer

fermenta la masa del pan.

Una ciudad no se puede esconder

ni los montes se han de ocultar,

en vuestras obras que buscan el bien,

los hombres al Padre verán.

 

08.- TAN CERCA DE MI (Cesareo Garabain)

 

TAN CERCA DE MÍ, TAN CERCA DE MÍ,

QUE HASTA LO PUEDO TOCAR,

JESÚS ESTÁ AQUÍ.

 

1.- Ya no busco a Cristo en las alturas

ni le buscaré en la oscuridad.

Dentro de mi ser, en mi corazón,

siento que Jesús conmigo está.

 

2.- Yo le contaré lo que me pasa,

como a mis amigos le hablaré.

Yo no sé si es Él quien habita en mí,

o si soy yo quien habito en El.

 

3.- Mírale a tu lado, caminando,

en las alegrías y el dolor.

A tu lado va, siempre al caminar,

Él es un amigo de verdad.

 

09.- ALMA MISIONERA

 

Señor, toma mi vida nueva

antes de que la espera

desgaste años en mi

estoy dispuesta a lo que quieras

no importa lo que sea

tu llámame a servir

 

LLÉVAME DONDE LOS HOMBRES

NECESITEN TUS PALABRAS

NECESITEN MIS GANAS DE VIVIR

DONDE FALTE LA ESPERANZA

DONDE FALTE LA ALEGRÍA

SIMPLEMENTE POR NO SABER DE TI

 

Te doy mi corazón sincero

para gritar sin miedo

Tu grandeza, Señor

Tendré mis manos sin cansancio

tu historia entre los labios

y fuerza en la oración

 

Y así en marcha iré cantando

por calles predicando

lo bello que es tu amor

Señor tengo alma misionera

condúceme a la tierra

que tenga sed de ti.

 

10.- PESCADOR DE HOMBRES

 

Tú Has venido a la orilla

No has buscado a sabios ni a ricos

Tan solo quieres que yo te siga.

 

SEÑOR, ME HAS MIRADO A LOS OJOS

SONRIENDO, HAS DICHO MI NOMBRE

EN LA ARENA, HE DEJADO MI BARCA

JUNTO A TI, BUSCARÉ OTRO MAR.

 

Tú Sabes bien lo que tengo

En mi barca, no hay oro ni plata

Tan solo redes y mi trabajo.

 

Señor, me has mirado a los ojos

Sonriendo, has dicho mi nombre

En la arena, he dejado mi barca

Junto a ti, buscaré otro mar.

 

Tú Necesitas mis manos

Mi cansancio que a otros descanse

Amor que quiera seguir amando.

 

Señor, me has mirado a los ojos

Sonriendo, has dicho mi nombre

En la arena, he dejado mi barca

Junto a ti, buscaré otro mar.

 

Tú Pescador de otros lagos

Ansia eterna de almas que esperan

Amigo bueno, que así me llamas

 

Señor, me has mirado a los ojos

Sonriendo, has dicho mi nombre

En la arena, he dejado mi barca

Junto a ti, buscaré otro mar

 

Junto a ti, buscaré otro mar

Junto a ti, buscaré otro mar

Junto a ti, buscaré otro mar.

 

11.- MARIA MADRE BUENA (Kairoi)

 

Tantas cosas en la vida

nos ofrecen plenitud,

y no son más que mentiras

que desgastan la inquietud.

Tú has llenado mi existencia

al quererme de verdad,

yo quisiera Madre buena amarte más.

 

En silencio escuchabas

la palabra de Jesús,

y la hacías pan de vida

meditando en tu interior.

La semilla que ha caído

ya germina y está en flor,

con el corazón en fiesta cantaré.

 

AVE MARÍA, AVE MARÍA,

AVE MARÍA, AVE MARÍA.

 

Desde que yo era muy niño

has estado junto a mí,

y guiado de tu mano

aprendí a decir sí.

Al calor de la esperanza

nunca se enfrió mi Fe,

y en la noche más oscura fuiste luz.

 

No me dejes Madre mía

ven conmigo al caminar,

quiero compartir mi vida

y crear fraternidad.

Muchas cosas en nosotros

son el fruto de tu amor,

la plegaria más sencilla cantaré.