Masada se encuentra situada en la cima de una roca
aislada en el límite entre el desierto de Judea y el valle del Mar Muerto;
aproximadamente a 25 km
al sur de Ein-ghedi.
La roca de forma romboidal, muy angosta en el extremo
norte, mide aproximadamente 600
metros en sentido longitudinal (norte-sur) y alrededor
de 300 metros
en su parte más ancha. Presenta hacia el este un precipicio de unos 400 metros , que llega
hasta la orilla del mar muerto. La ladera occidental tiene una altura
aproximada de 100 metros
sobre el nivel del mar. Todas estas características ocasionan que los accesos
naturales; ya se trate del "camino de la serpiente" (al E) como de la
"piedra blanca"(la
Leuké de Josefo, situada al W) o los senderos que suben el
barranco por las caras norte o sur; sean arduos y difíciles de seguir.
El nombre del lugar, que solamente poseemos en
transcripción griega, puede ser una referencia a estas características del
mismo ya que posiblemente se trate de una derivación de la forma aramea
"metzad" (cima, plaza fuerte, lugar defendido).
2.
Historia de la exploracion.

De las descripciones de los muchos exploradores y las diversas expediciones que siguieron a Wolcott, podemos ver las más importantes, entre ellas, nos encontramos primero, la del oficial de la marina americana J.W. Lynch, que exploró el Mar Muerto con sus barcos. El 29 de abril de 1848 mandó a varios de sus ayudantes a visitar Masada, quedándose él en su campamento, cuando llegaron sus ayudantes, y le comunicaron una serie de datos, él los apuntó en su libro. Aunque tomaron equivocadamente la "ascensión romana", que se halla al norte, por el "camino de serpiente", fueron los primeros en suponer que los "agujeros" del precipicio noroeste eran depósitos de agua. También se fijaron en el edificio "cuadrado".
En enero de 1851 el erudito francés F. de Saulcy
visitó Masada. También él se equivocó al situar el "camino de
serpiente" en el norte. Subió por la rampa romana, que identificó
exactamente, pero erró al atribuir la puerta bizantina a Herodes.
De Saulcy, hizo
excavaciones en la capilla, que la tomó por un palacio, para descibrir sus
mosaicos. Se llevó muestras de los mosaicos, hoy queda muy poco de estos
mosaicos. El creyó que los almacenes pertenecían al tiempo de Yonatán y es muy
raro que identificara la piscina grande con un almacén. A él se debe el primer
plano publicado (aunque hay muchos errores) de Masada y de los campamentos del
asedio.
En 1852 un estudioso holandés, oficial de marina, Van
der Velde, visitó Masada y, en 1854, publicó sus impresiones. Aunque no aportó
mucha información nueva, fue el primero en reconocer la capilla como tal.
El siguiente explorador, fue el erudito A. Guillaume
Rey, que llegó a Masada el 24 de enero de 1858. Publicó un plano más detallado
que el de De Saulcy; pero cometió una serie de errores graves al identificar
los edificios. Rechazó la idea de De Saulcy de tomar la capilla por un palacio,
sosteniendo la teoría de que se trataba de una casa de baños del período de
Herodes, y consideró los almacenes como cuarteles. Por otro lado es interesante
ver que identificó correctamente la terraza superior con el palacio de Herodes,
descrito por Flavio Josefo. Descartó la sugerencia de De Saulcy de que la puerta bizantina pertenecía a la
época de Herodes y la atribuyó al período árabe. También se equivocó al tomar
la gran piscina por almacenes.
En 1863 el erudito alemán F. Tuch publicó un libro
sobre Masada, a la luz de las descripciones de Flavio Josefo y de diversos viajeros.
Aunque él personalmente no visitó Masada, su libro tiene importancia para las
fuentes de historia de Masada.
H.B. Tristram visitó Masada en 1864 y, nuevamente, en
1871. En sus libros La tierra de Israel y La tierra de Moad describe sus
impresiones del viaje. Es interesante el que Tristam se diera cuneta de las
maravillosas condiciones acústicas al pie del acantilado.
Identificó la capilla como tal durante su primera
visita, pero la atribuyó a la
Edad Media. En su segunda visita cambió de parecer y dijo que
era una sinagoga. E plano que hizo de Masada debió de haber sido dibujado de
memoria. Marca un momento crítico en la historia de la investigación de Masada la "Inspección
de la Palestina
del Oeste", que se llevó a cabo por la Fundación de Exploraciones
de Palestina, encabezada por Kitchener, Warren y Conder. A Warren se le debe el
descubrimiento del "camino de serpiente", o al menos una parte. El
fue el primero en subir a Masada por el este.
El momento crítico para el trazado de mapas de Masada
lo representa la visita hecha por Conder
en marzo de 1875, sus planos fueron los primeros que se aproximaron algo
a la realidad.
Los primeros estudios sobre el campamento romano se
deben al famoso erudito A.V. Domaszewski, el cual en 1909 publicó, en colaboración
con su colega R.E. Brünnow, sus trabajos sobre Masada en el tercer volumen de
su monumental obra Die Provincia Arabica. V Domaszewski, cuyo interés
particular estaba concentrado en los campamentos romanos, se dedicó
principalmente al Praetorium de los campamentos B y C.
En 1905 el erudito alemán G.D. Sandel visitó Masada y
a él se debe no solo la identificación de las filas de "cuevas" en el
acantilado noroeste como depósitos de agua, sino también la certeza observación
de que estos depósitos se alimentaban por canales especiales que destilaban el
agua de lluvia. Estos descubrimientos, junto con otros que ya hemos mencionado,
parecen haber sido olvidados con el tiempo y fueron mucho después
redescubiertos por las juventudes israelitas.
Los estudios más profundos fueron, los realizados por
el sabio alemán Adolf Schulten, que fue uno de los pioneros eruditos al pasar
todo un mes en Masada, en 1932, y son sus planos lo que dieron la base a los
futuros estudios de las ruinas.
A pesar de sus importantes
aportaciones a la investigación de Masada, Schulten cometió varios errores
fundamentales. Rechazó la sugerencia de Robinson de identificar el
"palacio colgante", descrito por Flavio Josefo, con las ruinas del
acantilado del norte. En cambio, aceptó la teoría de Conder de que se trataba
de un palacio del oeste, sin aportar razones convincentes. Ambos tenían razón
al afirmar que se trataba de un palacio.
La primera publicación con planos de las estructuras
del acantilado del norte, identificadas con el palacio de Herodes, descritas
por Flavio Josefo, vio la luz en 1953, obra de Micha Livneh, miembro del
Kibbutz Ma'ayan Baruch.
Un tal
Shmaryahu Guttman, fue el primero que describió correctamente el "camino
de serpiente", también fue el primero en reconstruir el campamento romano,
avanzó mucho en el sistema hidráulico de Herodes.
Yigael Yadin como jefe de la expedición que en dos
etapas de 11 meses cada una entre los años 1963-65, escavó la mayoría de los
edificios así como un campamento romano; se encargó así mismo de restaurar esos
edificios "in situ". Encontró de la mayor utilidad la descripción de
Sxhulten sobre la organización de su expedición.
Esta expedición estaba formada por un gran número de
arqueólogos y por miles de voluntarios.
3.
Historia.
La única fuente significativa de información acerca de
Masada la constituyen los escritos de Flavio Josefo (Anti. 14,15; De Bello...,
1,2,4,7). Según esta fuente, Masada fue fortificada primero por
el sumo sacerdote Jonatán (DE Bello, 7, 285), pero se discute si ese Jonatán es
el hermano de Judas Macabeo o Alejandro Janneo (también llamado Jonatán). En otro pasaje la construcción se atribuye a
"antiguos reyes" (4, 399). De hecho en el 40 a .c. Herodes con su familia huyó de
Jerusalén a Masada ante la persecución de Matatías Antígono, elegido rey por
los Partos. Ante la resistencia de la fortaleza al asedio, luego
de pasado el peligro Herodes la acondicionó como refugio ante el doble peligro
que le acechaba por un lado el pueblo
judio que podía destronarlo y reinstaurar la dinastía anterior, y el otro mayor
y más serio constituido por Cleopatra reina de Egipto (cfr. De Bello, 7, 300). Aparentemente esta transformación de Masada en una
poderosa fortaleza tuvo lugar entre el 37 y 31 o.c., época en que se
construyeron la mayoría de sus edificios y fortificaciones.
Probablemente, aunque no tengamos documentación ni
información alguna sobre el particular, a la muerte de Herodes (6 d.c.), fue
ocupada por una guarnición romana hasta que en el 66 d.c. la fortaleza fue capturada
mediante una estratagema por Menahen, hijo de Judas el Galileo, al mando de un
grupo de Zelotas, los primeros tiempos de la guerra judía. Cuando Menahen fue
asesinado en Jerusalén por el líder de los rebeldes de la capital Eleazar ben Ananías,
los restos de la banda de Manahen escaparon a Masada al mando de el sobrino de
este Eleazar ben Yair. Allí mantuvo un foco de resistencia al poder romano, así
como un centro de refugio para los fugitivos, hasta que el 72 d.c. Flavio Silva
gobernador romano le pone sitio al mando de la décima legión. Durante un año se
prolongó el asedio que culminó cuando, abierta una brecha en la muralla, los
defensores de masada prefirieron suicidarse en masa, antes de caer en manos de
los opresores. Luego de la caída de Masada esta volvió a convertirse
en el puesto de una guarnición romana. En los siglos V y VI Masada fue el asentamiento de un
grupo de monjes bizantinos que instalaron allí su monasterio.
4.
Descripción.
a) Primitivos asentamientos.
Los primeros ocupantes conocidos del lugar
pertenecieron al periódo Calcolítico (IV milenio a.c.)Sus huellas se
encontraron en una pequeña cueva de la parte inferior del acantilado del sur:
restos de plantas, tejidos, esteras y fragmentos de alfarería del Calcolítico
que fueron hallados en unos hoyos, como para soportar recipientes hechos en el
suelo. Pero no se debe pensar que se trataba de una comunidad sedentaria
establecida en Masada, sino de uno de los tantos grupos que vivían en cuevas,
como en el resto de Judea en esa época.
b) Periodo herodiano.
- Palacio-Villa Meridional.
Uno de los edificios de Herodes, descrito largamente
por Flavio Josefo y que ha despertado la curiosidad de los eruditos que
visitaron Masada, es el Palacio Real. La fijación exacta de este edificio se
debe a las Agrupaciones Juveniles israelitas que empezaron a escalar Masada
para descubrir sus secretos. La busca del verdadero emplazamiento del palacio no
fue casual, pues a pesar de que la mayoría de los investigadores creían que se
trataba del gran edificio situado al norte, la tal edificación, pese a ser la
mayor de Masada, no correspondía a los detalles de la descripción de Flavio
Josefo. Podemos preguntarnos por qué se construyó esta villa
en un lugar tan apartado con tanta dificultad de construcción, a tal punto que
requería la edificación de muros de
contención antes de comenzar las obras. Varias son las razones. Se trata del
punto más alto de la roca, por ende el de mejor vista; se encuentra cerca de
las cisternas (de las que hablaremos después), y del camino que lleva a ellas;
pero sobre todo el factor principal es el clima, ya que este emplazamiento
permite que las terrazas inferiores
estén protegidas por el sol y del viento sur por las paredes rocosas.
La terraza inferior.
Empezaremos la descripción del edificio, por la
terraza inferior. Esta terraza se encuentra situada aproximadamente a 35 metros de la cima. Y
contiene las ruinas de un edificio cuadrangular con pinturas y una doble
columnata.
La roca de Masada se adelgaza hacia el norte y su
parte más estrecha se encuentra en este lugar. Para poder edificar aquí, los
arquitectos de Herodes tuvieron que idear alguna clase de plataforma artificial
con ayuda de poderosos muros de contención.
Respecto a la edificación en sí, la parte inferior de
los muros de este terraza estuvieron decorados con pinturas, que se habían
conservado principalmente en la cara sudoeste. Las pinturas encontradas
representan el estilo predominante en el Imperio Romano de aquella época.
Pinturas similares, se han encontrado en otras edificaciones del país,
pertenecientes al periodo de Herodes: los artistas se proponían dar a la parte
inferior de las paredes, de yeso, la apariencia de piedra y mármol. Para eso
pintaban líneas que imitaban las vetas del mármol. De esta forma está decorada
toda la parte baja, tanto el lado inferior como el exterior, de las paredes que
circundaban el recinto. Los pilares de las columnas de esta edificación
estaban formados por varios tambores de piedras blandas estucados y acanalados
por fuera, de manera que presentaban la apariencia de columnas monolíticas
esculpidas de una sola pieza. Estaban coronadas por capiteles corintios
pintados y dorados.
La terraza que acabamos de describir servía como lugar
de descanso, desde el cual se disfrutaba de una hermosa vista hacia el este
presentaba una pequeña edificación subterránea que consistía en tres habitaciones que los primeros
exploradores consideraron almacenes; la investigación posterior demostró que se
trataba de una sala de baños de uso privado que presentaba la misma disposición
de tres habitaciones de las termas clásicas y que describiremos más adelante al
tratar de la gran casa de baños construida por Herodes en la cima.
La
terraza central
Se encuentra a 18 metros de la cima y a
16 de la terraza inferior aproximadamente. Presenta ruinas de una construcción
circular consistente en dos muros concéntricos con la parte superior
cuidadosamente nivelada. Presenta pilares cuadrangulares adosados a las paredes
con nichos entre sí. Esta edificación muestra restos que permiten suponer que
había estado techada, ya que hacia su parte sur se encontraron pilastras cuya
función habría sido sostenerla. Tras los lados este y oeste se encontraron restos de
habitaciones. El edificio circular posiblemente hubiera tenido una
doble fila de columnas apoyada sobre los muros que acabamos de describir y que
constituyen los únicos restos actuales. Dichos muros habrían servido también de
sostén al piso de madera. Se cree que toda la construcción estaba dedicada al
descanso y al recreo como las de la terraza inferior. Se trataría de un sitio
para reposar, comer y gozar del panorama. El tipo de arquitectura seria similar
al de muchas construcciones de la época, ejemplo de la cual tenemos en la
superficie de la tumba de Petra o de las pinturas murales de Pompeya. La parte inferior de las paredes sur estuvieron
decoradas con pinturas pero no se conserva ninguna de estas. En el lado sudoeste se encuentra el comienzo de una
escalera escalada en la roca y que comunica con la terraza inferior por la que
se podía subir y bajar sin ser visto desde fuera. La parte superior de esta
escalera de derrumbó hace mucho tiempo.
La terraza superior
Este es el único lugar de todo el palacio que sirvió
de vivienda. Constaba de dos partes. Al norte una estructura semicircular
construida con paredes dobles como las de la terraza central y que servía de
porche. Este porche se encontraba embellecido con pilares y columnas; que a
juzgar por los restos, a diferencia de las de la terraza inferior, serían de
estilo jónico. Al sur del porche se hallaba la zona de habitaciones.
Esta en su origen albergaba solamente cuatro y varios corredores (obviamente la
construcción no estaba dedicada para albergar mucha gente). También este sector dedicado a vivienda había sido
profusamente decorado, incluso con mayor suntuosidad que las terrazas
anteriores, conservándose aún gran parte de mosaicos que recubrían los suelos.
De las pinturas que recubrían las paredes y el techo no quedan muchos rastros
debido al desgaste y al ataque de los sucesivos habitantes de esta zona del
palacio.
El palacio estaba separado del resto de las
construcciones de la cima por un gran muro enyesado, que dejaba un estrecho
pasadizo en su extremo este, en el que se encontraba la entrada.
- Palacio Occidental
El edificio mayor de Masada es el que se encuentra en
el extremo oeste de la roca, cerca de la rampa romana. Esta edificación, que
cubre un aérea de 3.240 m2 ,
impresionó siempre a cuantos visitaron Masada, este palacio siempre se
confundió con el palacio descrito por Flavio Josefo. Las líneas generales de
este palacio ya se veían antes de empezar las excavaciones, pero sus detalles y
funciones, se vieron después e haber hecho las excavaciones.
El edificio constaba de tres alas principales. El ala
sudoeste correspondía a la parte habitable, consistente en grandes estancias y
pequeños cuartos de servicio alrededor de un patio central. El ala segunda, que
comunicaba con la parte norte, también comprendía una serie de habitaciones en
torno a otro patio central; pero ésta era únicamente un ala de servicio, aunque
es posible que en su parte norte se hubiera utilizado para vivienda del
personal administrativo del palacio. La tercer ala se encuentra al oeste del edificio y une a las otras dos.
Originariamente sirvió de almacén y de administración.
Empezando por el ala primera, por su pare sudoeste,
tenemos una estancia que tenía tres entradas. En el suelo se observan tres depresiones, recubiertas
de yeso, que servían aparentemente para sostener un dosel o un trono. Este área
se hallaba bajo una imponente capa de ceniza, entre la que encontramos cientos
de piezas de bronce fino y de recipientes de hueso, objetos realmente propios
de un palacio, se hallaron también restos de dos columnas pintadas, encontradas
en el patio, cuyas paredes, cubiertas de estuco blanco de los tiempos de Herodes,
imitaban la piedra. En el suelo se encontraron montones de piedras y cascotes,
señal de que esta edificación tuvo originariamente dos pisos.
Pero se descubrió que aquel lugar lleno de piedras y
cascotes había sido un gran patio cuadrado del conjunto residencial. Desde este
patio se llegaba al salón del trono. Este palacio era el lugar de las ceremonias
palaciegas, el verdadero palacio real de Herodes en Masada, esto se ve no solo
por du tamaño, sino por el lujo de su construcción y dependencias. Por ejemplo
en las habitaciones del servicio, se encontró la cocina, con un gran horno. Al este del edificio, cerca de la entrada trasera, que
servía como puerta privada del rey, en una de las estancias, después de quitar
los cascotes, y a unas veinte o treinta pulgadas sobre el nivel del suelo
original se encontraron fragmentos de mosaico de colores, desperdigados en el
mayor desorden, pero la destrucción solo había afectado a la mitad del suelo y
había quedado intacta la otra mitad del suelo.
Es interesante comprobar cómo Herodes, incluso en sus
edificios de Masada, no quiso ofender la susceptibilidad de su familia ni de
los ciudadanos judíos, ya que no utilizó
representaciones de figura humana o animales en los mosaicos. El mosaico
encontrado presentaba un dibujo geométrico, que era usual en el mundo
helenístico de entonces. Pero en el centro, el tema de la decoración del mosaico
estaba tomado de motivos de plantas, con diseños muy característicos del arte
judaico. En el centro de nuestro suelo de mosaico se veía un círculo, dentro
del cual había otro círculo, motivo muy común en el arte judío de ese período.
A través del destrozo ocasionado a la mitad del suelo
se pudo ver, el sistema que se había empleado para la colocación de los mosaicos.
Sobre el lecho de yeso, preparado para recibir las piedras, se veían las líneas
que marcaban exactamente los bordes del suelo y los diseños principales para
guiar a los artistas en la colocación de las piezas del mosaico. Esta estancia
del suelo coloreado, era el vestíbulo de entrada que daba paso al salón del
trono.
En la sección noroeste del ala residencial del
palacio, donde estaban las habitaciones de servicio se encontró una pequeña
casa de baños privada. Había también una piscina de agua fría y un cuarto de baño
para agua caliente, esta se calentaba por medio de un horno colocado en la
pared trasera. La bañera se hallaba en un nicho poco profundo, en forma de arco. El suelo de este cuarto era de
mosaico, con un dibujo simple de cuadros envolvente. Las paredes enyesadas están
bien conservadas y, en una de ellas, había una pequeña repisa empotrada para
sostener la lámpara de aceite. Incluso el pequeño pasillo que conducía al
cuarto de baño estaba decorado con mosaico. Su diseño es un simple motivo
geométrico, consistente en un círculo dentro de un cuadro compuesto de
segmentos radiales, ejecutado en mosaicos de colores, algunos de ellos poco
corrientes. Tan impresionantes como las dos primeras alas del
palacio son los inmensos almacenes del ala oeste. Prueba que la edificación
estaba planeada para que sus ocupantes pudieran vivir independientes, sin tener
que recurrir a los otros edificios públicos ni a los almacenes centrales de
Masada. La dimensión del almacén que se encuentra fuera, en el extremo oeste,
mide unos 63 m
de longitud.
En tiempos de Herodes estos recintos contenían objetos
más costosos y refinados que los que se guardaban en los almacenes públicos.
Prueba de ello eran los fragmentos delicados, tales como frascos y pomos de
aceite cosmético que se hallaban por el suelo. En el suelo se encontraron
cientos de jarras rotas, cubiertas de una espesa capa de ceniza.
La entrada principal del palacio se haría desde el
lado norte, a través de un largo corredor de paredes enyesadas. Este corredor
daba acceso al ala de servicio, los almacenes y el núcleo residencial. Bajo el suelo de la parte norte del palacio se descubrió
un pozo revestido de yeso, alimentado por canales que recogían el agua de
lluvia de los tejados, esto también prueba la independencia de los habitantes
del palacio respecto de los otros edificios de Masada. Este palacio personal de
Herodes tenía todos los servicios necesarios.
También se encuentra una serie de villas más pequeñas
y modestas en el estilo del ala residencial del gran palacio, pero más
modestas. Dos de estas se encuentran en la parte este del palacio sobre
pequeñas colinas de la cima; otras dos cerca de los almacenes y otra al sur del
palacio. Sin duda se trataba de las viviendas para la familia del rey.
Su planta general sigue la disposición descrita
respecto al palacio estancias alrededor de un gran patio, parte del cual era un
salón techado, a través del cual se llegaba a la habitación principal. A pesar
del mal uso de estos edificios durante las épocas sucesivas, algunos de ellos conservan
su decoración, consistente en paneles rectangulares rojos y negros semejantes a
las del gran palacio.
Entre el palacio y estas villas se encuentra una
edificación consistente en una piscina inmensa con escalones en un extremo. Se
trata de una piscina que permitía bañarse con una cantidad mínima de agua. Todo
alrededor de la misma había un muro con nichos que permitía dejar la ropa
durante el baño. Probablemente esta piscina seguía en uso durante la rebelión
judía.
Los palacios de Masada que acabamos de describir confirman
que en su origen esta era una ciudadela real, proyectada para dar albergue a Herodes
y su familia en época de emergencia proporcionándoles al mismo tiempo el mismo
grado de comodidad del que disfrutaban en Jerusalén y otras ciudades.
- Termas.
Al sur del palacio del norte se encuentra un gran
edificio formado por cuatro habitaciones y un vestíbulo construidos en un
estilo romano tradicional, lo más notable de esta construcción a simple vista
es el espesor de sus muros que llega al 1,80 m . lo que hizo que se creyera una
fortaleza, destinada a custodiar los palacios y almacenes. Sin embargo al
comenzar al excavaciones se demostró que se trataba de una casa de baños. La
habitación mayor constituía el caldarium. Bajo el suelo de este, sostenido por
más de 200 diminutos pilares de arcilla se encontraba el hipocausto. Las
paredes de la habitación superior estaban atravesadas por tuberías de arcilla
que permitían la circulación del aire caliente que llegaba a ellas desde un
horno adjunto al edificio a través del hipocausto. Esto permitía que el
caldario, que carecía por completo de huecos alcanzara muy altas temperaturas.
Vertiendo agua sobre el suelo recalentado se obtenía un baño de vapor. En un
nicho semicircular situado al norte se encontraba un bañera de cuarzo, hoy
desaparecida, a la que llegaba el agua por medio de tuberías de plomo y brotaba
en ella a presión como una fuente. En el lado opuesto de esta habitación, en
una celda rectangular se encontraba la bañera para el agua caliente. El suelo
de esta habitación en su origen estaba cubierto de mosaicos cambiado más
adelante por un pavimento de baldosas blancas y negras formando un diseño
geométrico. Las otras habitaciones,
tanto el tepidarium como el apoditerium (vestíbulo) se encontraban
completamente decorados con frescos del estilo de los ya descritos anteriormente,
y con pisos de mosaicos, también sustituidos en algunos lugares por baldosas.
En general tanto en la planificación como en sus
detalles técnicos esta casa de baños recuerda otras de la época de Herodes
encontradas tanto en Jericó como en Herodion; aun más, recuerda el de las más
bellas de Herculano y Pompeya.
- Depósitos.
Los depósitos públicos situados al este y al sur de
las termas, con las que formaba un complejo ubicado al sur de la villa-palacio
del norte, consistía en largas y delgadas habitaciones de paredes de alrededor
de 3 m de
altura, construidas con una doble fila de grandes bloques de piedra dolomítica
sin pulir. Dichas habitaciones se encuentran distribuidas en dos bloques
principales, uno pequeño formado por cuatro habitaciones y ubicado hacia el
este y uno mayor formando por once, más al sur. Ambos bloques estaban separados
por un camino que corría de este a oeste. En estos almacenes se almacenaban
diferente tipos de bienes: desde aceite y vinos a frutos secos e incluso
frescos. También se depositaban armas (esto en la época de Herodes, pero no se
encontró ninguna durante las excavaciones) y también metales como estaño y
otros.
El sistema para el almacenamiento de tales vituallas
era muy sofisticado. Cada almacén tenía su propio tipo de recipientes: jarras
de vino, jarras de aceite o jarras para harina, etc.; cada una de ellas con su
forma particular. La mayoría de los recipientes hallados en las ruinas pertenecen
a la época de Herodes.
La única entrada a los almacenes, en la época de su
construcción se encontraba en el extremo oeste, a través de un edificio
rectangular. Compuesto de muchas estancias alrededor de un patio. En este
edificio tenía lugar las funciones administrativas y de distribución de los
bienes almacenados.
Esta entrada fue clausurada en tiempos de los Zelotas
que habilitaron una más pequeña y fácil de defender.
- El edificio de la
guarnición.
Al sur de los almacenes la primera de las grandes
ruinas pertenecen a un edificio cuadrado que sirvió de alojamiento a la
guarnición romana. El edificio constituido también por estancias dispuestas
alrededor de un patio central. A su vez cada unidad de vivienda comprendía una
gran estancia (un patio cerrado) y dos pequeñas habitaciones adyacentes. En
tiempos de Herodes debieron vivir aquí los altos administradores o quizás la
guarnición de la fortaleza. Este edificio fue el único de Masada originariamente
construido para ser habitado. En medio del patio hay una construcción perteneciente
al período posterior al bizantino. También del período Zelota hay construcciones
adosadas a esta.
c) El período de los Zelotas.
Los numerosos hallazgos de este breve período de siete
años, comprendidos entre el 66 y 73 de la era cristiana, arrojan mucha luz
acerca del carácter de los Zelotas, su estilo de vida en Masada y el final de
la guerra judía. La suntuosidad de los palacios y el pequeño número de las
habitaciones de las construcciones herodianas hacían poco apropiadas las
instalaciones para las necesidades de los Zelotas, quienes los utilizaron
entonces solamente como puestos de comandos o edificios públicos y
comunitarios. Así mismo toda su ornamentación fue desmantelada para ser
utilizada como material de construcción y amueblamiento. El palacio del norte aparentemente fue utilizado como
centro de defensa y centro administrativo. El palacio occidental parece haber recibido el mismo
uso aunque también hay elementos que permiten sospechar su uso como habitación.
Los pequeños palacios fueron divididos en diferentes compartimentos de manera
que sirviera de habitación de varias familias de Zelotas. Entre sus ruinas se
han encontrado numerosos frascos de alabastro conteniendo productos cosméticos,
así como grandes cantidades de monedas.
Pero la mayoría de los Zelotas habitaba la muralla de
Casamatas, a la que adosaron construcciones precarias de barro y piedras donde
se han encontrado restos de su vida diaria tales como trozos de cuero tela,
cestos y objetos de bronce, vidrio y piedra. Así como pequeños hornos de cocina
y nichos para guardar diferentes objetos. Las torres servían principalmente como lugares comunes
o talleres.
- Mikva'ot.
Fueron encontrados dos Mikva'ot (baños rituales) uno
al norte y otro al sur construidos con total fidelidad a las normas halakkikas.
Estas normas prescriben que al menos una parte del agua de estos baños debe ser
pura es decir de agua de lluvia y debe caer directamente sobre ellos. El mikveh
del sur fue construido en una casamata de la muralla y consiste en tres
piscinas impermeabilizadas con yeso. La más grande estaba destinada a recolectar
el agua de lluvia del techo, la cual era conducida a la segunda piscina, que
era la usada para la inmersión, mediante un delgado caño de arcilla. A través
de este orificio algo del agua de lluvia podía ser mezclada con otra traída de
otro lugar. La tercera piscina se utilizaba para lavado común de pies y manos
previo a la inmersión. Fuera de la casamata existía un pequeño vestuario.
El baño del norte responde a las mismas
características.
- La Sinagoga.
Un edificio rectangular orientado hacia Jerusalén se
encuentra en la muralla de Casamata. Presenta cuatro hileras de bancos
dispuestas a lo largo de las paredes. También contenía gran número de lámparas
de barro y un ostracon con la inscripción "ma'aser kohen", así como
restos de dos rollos de pergaminos. Estos últimos se encontraron enterrados en
sendos hoyos encontrados en una pequeña habitación en el muro opuesto a la
entrada. Si duda se trataba de la genizah. El salón principal presentaba una
doble hilera de columnas. La planta que hemos descrito pertenece al período
Zelota, pero el plan original del edificio en la época de Herodes era algo
diferente; aunque posiblemente también fué utilizado como sinagoga. Un salón alargado con un banco extendiéndose alrededor
de tres de las paredes en uno de los pequeños palacios pudo ser una bet
midrash.
- Ostraca.
Más de 700 fueron encontrados en las distintas
estancias la mayoría escritos en hebreo o arameo. Además de su gran valor
paleográfico, ya que sin lugar a duda pueden fecharse entre el 66 y 73 después
de Cristo, arrojan también mucha luz sobre la organización de vida en Masada,
así como sobre el carácter religioso y nacionalista de los defensores, quienes
observaban escrupulosamente las leyes rituales. Cerca de la mitad de ellos
fueron encontrados en las proximidades de los depósitos. Los de este tipo
contenían una o más letras hebreas y posiblemente esté conectado con el sistema
Zelota de racionamiento. Reviste especial interés once pequeños ostracas
inscritos con un sólo nombre, escritos por la misma mano, y que podría ser
utilizados por los últimos diez sobrevivientes de masada para elegir a quien
mataría a los otros nueve y después se suicidaría; según la descripción Flavio
Josefo.
- Rollos.
Trozos de catorce rollos conteniendo textos bíblicos y
sectarios fueron encontrados en Masada. Constituyen los primeros descubiertos
fuera de cuevas. Los textos bíblicos, que incluyen partes de los libros de
Génesis, Levítico, Deuteronomio, Salmos, Ezequiel, así como parte del original
hebreo de la Sabiduría
de ben Sirá (Eclesiástico). El texto de estos libros es casi idénticos al texto
masorético con muy pequeñas variantes.
Entre los Apócrifos destaca el libro de los Jubileos y
entre los sectarios un rollo de los Cantos para el sábado idéntico al hallado
en Qumrám. Esto último probaría que miembros de la secta del mar muerto
participaron en la guerra judía.
d) Sitio romano
Flavio Silva en su esfuerzo por conquistar masada
rodeó la fortaleza con un muro de sitio fortificado po medio de torres.
Alrededor de la base de la roca de Masada estableció ocho campamentos los
mayores de los cuales se encontraban al este y al noroeste. En este último
estableció su cuartel general y es por este frente por el que construyó la
rampa de asalto de tierra y piedras en la que erigió una torre de asalto desde
la cual atacó la muralla con arietes y catapultas, y la última noche de sitio
con antorchas. Luego de la caída de Masada una guarnición romana
quedó establecida ahí por lo menos cuarenta años desde el 73 al 111 fecha a la que
pertenece la moneda más nueva de las encontradas. Aparentemente la guarnición
utilizó el campamento del noroeste como el lugar primordial de vivienda aunque
también hay restos de su estancia en la fortaleza.
e) El período bizantino.
Un grupo de monjes se estableció, luego de una serie
de terremotos que habían destruido gran parte de los edificios anteriores, en
la cima de la montaña durante los siglos V y VI. Dadas sus condiciones de vida ascética sus
construcciones no son muy llamativas. Descuella la capilla construida al sur
del edificio de la guarnición. Consistía principalmente en una gran sala, cuyas
paredes se conservan hasta una altura considerable, y en las que se aprecian
adornos tan originales como trozos de cerámica y pequeñas piedras formando un
diseño geométrico o floral. Del mosaico que cubría el pavimento se conserva solo
un pequeño trozo en la esquina oeste. A lo largo de la esquina noroeste del
salón se encuentra una habitación larga, probablemente la vivienda de los
guardianes del templo. Al norte del gran salón había uno más pequeño cuyo
pavimento está cubierto por un mosaico bizantino casi completo, cuyo estilo nos
permite datar toda la construcción en el siglo V.
Los monjes vivían
en celdas de piedra desparramadas por la cima o en las cuevas de la
ladera. Se supone que abandonaron el lugar, forzados por la invasión persa o
musulmana de principios del siglo VII. Desde entonces, Masada ya no ha tenido ningún
habitante.
[1] * YADIN,Y.: MASADA. La
fortaleza de Herodes y el último bastión de los Zelotes, Barcelona, 19772
* YADIN, Y.:
voz "MASADA", en Encyclopaedia Judaica, vol 11.,
Jerusalén, 1971.