YO SOY LA PUERTA DE LAS OVEJAS
Los domingos anteriores, nos han presentado
diversos momentos de la experiencia pascual de los discípulos del Señor. Las
lecturas de este domingo nos ayudan a preguntarnos quién es para nosotros este
Cristo resucitado, de quien nos dice el libro de los Hechos de los Apóstoles
que "Dios lo ha constituido Mesías y Señor": ¿es verdaderamente el
Señor de nuestras vidas?
En el A.T., el culto es la puerta que establece la
comunicación entre en mundo divino y el terrestre. El peregrino que sube a la
ciudad santa viene a franquear las puertas del templo para acercarse a Dios
(Sal 110,4). Pero si Israel, aun atravesando estas puertas, no busca a su Dios,
el templo se torna inútil y engañoso, y Jerusalén pierde su razón de ser. Hoy,
Jesús se presenta como puerta, como acceso al Padre (Ef 3. 16). Hay que
"pasar" por él si se quiere llegar a los pastos que dan la vida en
plenitud, porque él ha venido "para que tengamos vida abundante".
Tomando la comparación,
bastante habitual en los escritores bíblicos, de los pastores (dirigentes) y
las ovejas (pueblo), se rechaza a quienes guían al pueblo mirando en beneficio
de sus propios intereses económicos y políticos. Son ladrones y bandidos. La
salvación pasa necesariamente por Jesús.
Dos detalles del texto se
pueden recordar: Jesús camina delante y conoce a sus ovejas. Él es el camino
verdadero y viviente. Su vida y su muerte están patentes ante los ojos de
todos. No dirige su comunidad desde un despacho. La
metáfora de la "puerta" insinúa el camino que recorrió el mismo
Jesús, "caminando delante de las ovejas", "dejándoles un
ejemplo", su humilde servicio, su entrega a la muerte, que hizo de él
"Pastor Supremo" y "Pastor auténtico". No les queda otro
camino de legitimación a los que quieren ejercer en la Iglesia un ministerio
pastoral.
Por otra parte, en la
comunidad de Jesús no funciona en base a números de carnet o apellidos. El
conocimiento es personal. Él conoce el nombre de cada oveja, y ellas le conocen
a él. Nada tiene de parecido a un ejército o a una gran empresa. Rebaño y pastor
son uno. Jesús es la puerta de entrada de la comunidad cristiana más allá de
las herencias sociales en materia de religión. Una puerta siempre abierta es
una posibilidad que se ofrece y no es nunca un obstáculo. La comunidad y sus
pastores de cada momento habrán de cuidar para no estrechar ni agrandar su
dintel, modificando lo establecido por el único pastor. La fidelidad al Señor
es el alimento de su rebaño.
R.P. Roland Vicente Castro Juárez
ANTIFONA DE ENTRADA Sal 32, 5-6
La misericordia del Señor llena la tierra, la
Palabra del Señor hizo el cielo. Aleluya.
ORACION COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, condúcenos a la asamblea gozosa del cielo,
para que la debilidad del rebaño llegue hasta donde le ha precedido la fortaleza
del Pastor. Él, que vive y reina contigo.
PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de los Hechos de los
Apóstoles 2, 14a.36-41
El día de Pentecostés Pedro, poniéndose en
pie junto a los Once, levantó su voz y declaró: «Con toda seguridad conozca
toda la casa de Israel que, al mismo Jesús, a quien ustedes crucificaron, Dios
lo ha constituido Señor y Mesías». Al oír esto, se les traspasó el corazón, y
preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles: «¿Qué tenemos que hacer, hermanos?» Pedro les contestó: «Conviértanse y sea bautizado cada uno de
ustedes en el nombre de Jesús, el Mesías, para perdón de sus pecados, y
recibirán el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale para ustedes y para
sus hijos, y para los que están lejos, para cuantos llamare así el Señor Dios
nuestro». Con estas y otras muchas razones dio testimonio y los exhortaba
diciendo: «Sálvense de esta generación perversa». Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día fueron
agregadas unas tres mil personas.
SALMO RESPONSORIAL
(Sal 22, 1-6)
El Señor es mi pastor, nada me falta.
El Señor es mi
pastor, nada me falta, en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia
fuentes tranquilas y repara mis fuerzas. R.
Me guía por el
sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo, tu vara y tu cayado me sosiegan. R.
Preparas una mesa
ante mí, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa
rebosa. R.
Tu bondad y tu
misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del
Señor por años sin término. R.
SEGUNDA LECTURA
Lectura
de la primera carta del apóstol san Pedro 2, 20b-25
Queridos
hermanos: Que aguanten cuando sufren por hacer el bien, eso es una gracia de
parte de Dios. Pues para esto han sido llamados, porque también Cristo padeció
por ustedes, dejándoles un ejemplo para
que sigan sus huellas. Él no cometió pecado
ni encontraron engaño en su boca. Él no devolvía el insulto cuando lo
insultaban; sufriendo no profería amenazas; sino que se entregaba al que juzga
rectamente. Él llevó nuestros pecados en su cuerpo hasta el leño, para que,
muertos a los pecados, vivamos para la justicia. Con sus heridas ustedes fueron
curados. Pues andaban errantes como ovejas, pero ahora se han convertido al
pastor y guardián de sus almas.
ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO Jn 10, 14
Aleluya. Yo
soy el Buen Pastor —dice el Señor—, que conozco a mis ovejas, y las mías me
conocen. Aleluya.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio
según san Juan 10, 1-10
En aquel tiempo, dijo Jesús: «En verdad, en
verdad les digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas,
sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por
la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas
atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca
fuera. Cuando ha sacado todas las suyas caminan delante de ellas, y las ovejas
lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no le seguirán, sino que huirán
de él, porque no conocen la voz de los extraños. Jesús les puso esta
comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús: «En verdad,
en verdad les digo: yo soy la puerta de las ovejas.
Todos los que han venido antes de mí son
ladrones y bandidos; pero las ovejas no les escucharon. Yo soy la puerta: quien
entra por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón
no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan
vida y la tengan abundante.
PLEGARIA
UNIVERSAL
Hermanos, Jesús está en la presencia de Dios, su
Padre, e intercede por nosotros. Por eso digamos confiadamente: . Te lo
pedimos, Señor.
1.- Para
que la iglesia, viviendo el mandamiento del amor, sea signo de esperanza en los
cielos nuevos y la tierra nueva. Oremos. R.
2.- Para
que el Papa y los obispos transmitan la alegría de la Pascua y muestren a todos
la salvación de Dios. Oremos. R.
3.- Para
que los misioneros laicos y los consagrados que anuncian el Evangelio
encuentren en Cristo, que está a la derecha del Padre, toda la fuerza y
perseverancia que necesitan. Oremos. R.
4.- Para
que nuestra fe, afianzada en la vida nueva del Resucitado, nos ayude a
sobrellevar las dificultades y problemas sin perder la esperanza. Oremos. R.
5.- Para
que el Espíritu del Señor esté con los enfermos que pronto morirán, los
conforte y les dé fe en la vida eterna. Oremos. R.
6.- Para
que la celebración del misterio de la Pascua de Cristo nos anime a anunciar el
Evangelio con fe, alegría y valentía. Oremos. R.
Señor Jesucristo, que en el seno de la Trinidad
haces presente a todas las personas, escucha nuestras oraciones y haz que un
día gocemos contigo de la gloria. Tú, que vives y reinas por los siglos de los
siglos. R. Amén.
ORACION SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, alegrarnos siempre por estos misterios pascuales y
que la actualización continua de tu obra redentora sea para nosotros fuente de
gozo incesante. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTIFONA DE COMUNION
Ha
resucitado el Buen Pastor, que dio la vida por sus ovejas y se dignó morir por
su rebaño. Aleluya.
ORACION DESPUES DE LA COMUNION
Pastor bueno, vela compasivo sobre tu rebaño y
conduce a los pastos eternos a las ovejas que has redimido con la sangre
preciosa de tu Hijo. Él, que vive y
reina por los siglos de los siglos.
PALABRA
DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA
Lunes 27: Is
6, 1-8; (o bien: 1Co 4, 1-5); Sal 116, 1.2; Mt 28, 28, 16-20.
Martes 28: Hch
11, 19-26; Sal 86, 1-3. 4-5. 6-7; Jn 10, 22-30
Miércoles 29: Hch 12, 24—13,5; Sal 66, 2-3. 5.6 y 8; Jn 12, 44-50
Jueves 30: Hch
13, 13-25; Sal 88, 2-3. 21-22. 25 y 27; Jn 13, 16-20
Viernes 01: Hch 13, 26-33; Sal 2, 6-7. 8-9. 10-11; Jn 14, 1-6
Sábado 02: Hch
13, 44-52; Sal 97, 1-2ab. 2cd-3ab. 3cd-4; Jn 14, 7-14
Domingo 03: Hch 6, 1-7; Sal 32,1-2. 4-5. 18-19; 1P 2, 4-9; Jn 14, 1-12
COMENTARIOS
AL EVANGELIO
Jn 10. 1-10
01.- J/MEDIADOR-UNICO J/BUEN-PASTOR.
"La puerta de las ovejas". A la
verdad, en el pasaje evangélico de hoy tiene más relieve la metáfora de la
"puerta" que la del "pastor". Habrá que prestarle la
atención que se merece, siempre en referencia obligada al misterio pascual.
Cristo se ha convertido en "la puerta de
las ovejas", en Mediador único por el que pueden salvarse los hombres, en
virtud de su muerte-resurrección: "Tenemos entrada libre al santuario, en
virtud de la sangre de Jesús; contamos con el camino nuevo y vivo que él ha
inaugurado para nosotros a través de la cortina, o sea de su carne" (Hb
10. 19; Mt 27. 51). Es, pues, la misma humanidad pascual de Cristo la que se ha
convertido en puerta de acceso al "santuario", a los bienes de la
salvación, a "los pastos", a "la vida abundante".
...................
-Un único Pastor y muchos pastores.
La derivación al tema del ministerio pastoral
está justificada por el mismo texto evangélico (y no sólo por ser hoy jornada
de oración por las vocaciones).
Antes de subir al Padre, Cristo resucitado
confió a unos hombres su misma misión pastoral, para que su obra salvadora se
hiciera eficazmente presente para todas las generaciones. No le suceden ni le
suplantan. Son signos de su presencia y testigos de su amor de entrega. Cristo
sigue siendo el único Pastor auténtico, presente a su Iglesia a través de la
actividad ministerial de sus representantes.
Requisito indispensable para ello:
"entrar por la puerta". La metáfora de la "puerta" insinúa
el camino que recorrió el mismo Jesús, "caminando delante de las
ovejas", "dejándoles un ejemplo", su humilde servicio, su
entrega a la muerte, que hizo de él "Pastor Supremo" y "Pastor
auténtico". No les queda otro camino de legitimación a los que quieren
ejercer en la Iglesia un ministerio pastoral.
IGNACIO OÑATIBIA- MISA DOMINICAL 1990/10.
2.- Contexto. Continuación de la respuesta a
una pregunta formulada por los fariseos. Pregunta de los fariseos: "¿Somos
también nosotros ciegos?" (Jn. 9, 40). Respuesta de Jesús; Jn. 9, 41 - 10,
18. El evangelio de hoy no se puede, pues, comprender sin hacer referencia al
capítulo 9 (curación del ciego). Este capítulo ya ha sido comentado el cuarto
domingo de cuaresma.
Decíamos entonces que la autoridad judía ha
procesado y sentenciado al ciego; en realidad de verdad, el procesado y
sentenciado es Jesús. Por eso aparece Jesús en primer plano al final del
capítulo (9, 35-41). Pero su aparición provoca un golpe de escena: es Jesús
quien realmente abre un proceso en el mundo, proceso que trastoca las
posiciones y la valoración de las mismas (9, 39). El ver no depende de unas
prácticas, sino de la adhesión incondicional a la persona de Jesús (9, 35-38).
Texto y sentido del texto. Una fórmula
solemne introduce una serie de referencias y situaciones tomadas de la vida de
los pastores (vs. 1-5). Los fariseos (interlocutores de Jesús) no captan el
sentido (v. 6). Jesús explicita ese sentido (versículos 7-10). Este es el
esquema formal global. Vayamos a los detalles. Los vs.1-2 formulan dos
enunciados generales antitéticos ("el que no entra por la puerta... es
ladrón, el que entra por la puerta es pastor"). Los vs. 3-4 se fijan en el
pastor y enumeran todas las acciones que realiza desde que entra al aprisco
hasta que se pone al frente de las ovejas fuera ya del aprisco. La enumeración
sigue bien el orden real de las acciones, excepto al comienzo: "Las ovejas
atienden su voz, él va llamando por el nombre a sus ovejas". ¡Para
escuchar, antes hay que haber llamado! Invirtiendo el orden (procedimiento que
da lugar a una anomalía), el autor trata de resaltar precisamente esa escucha,
que vuelve a recoger al final de la enumeración ("porque conocen su
voz"). El v.5 se fija en el que no ha entrado por la puerta, insistiendo
de nuevo en el conocimiento de la voz.
De la explicitación del sentido (Jn. 10,
7-18), el texto litúrgico sólo recoge la que hace referencia a la puerta (vs.
7-10). La misma fórmula solemne que en 10, 1 introduce la identificación
Jesús-puerta. El significado de la puerta ya ha quedado formulado en los vs.
1-2: el uso o no uso de ella para entrar en el aprisco constituye a uno en
pastor o ladrón. A este nivel de significado funciona la identificación
Jesús-puerta. El uso o no uso de Jesús (valga la expresión) constituye a uno en
pastor o ladrón. Esto es lo que formula el v. 8 en sentido negativo absoluto
("todos"). No olvidemos que los interlocutores de Jesús son los
fariseos, es decir, los guías del pueblo judío.
El v. 8 dice, pues, que los guías de Israel
no hacen uso de la puerta, es decir, no aceptan a Jesús. Se saca después la
consecuencia de acuerdo a lo dicho en el v. 5. El v. 8 explícita el sentido del
enunciado del v. 1: los guías de Israel, puesto que no aceptan a Jesús, son
ladrones; creen que ven, pero toda su visión la fundamentan en unas prácticas y
no en Jesús; por eso son ciegos (cfr. Jn. 9, 35-38). Este es su pecado, al que
siguen aferrados (cfr. Jn. 9, 41).
El v. 9 comienza formulando la misma
identificación Jesús-puerta, para pasar después a indicar las ventajas que
reporta el entrar al aprisco por la puerta. Estas ventajas están formuladas en
futuro porque su disfrute está condicionado al paso por la puerta. Se trata,
pues, de un futuro lógico, no de un futuro temporal-escatológico. La duda está
en si los destinatarios de estas ventajas son los pastores o las ovejas. No
parece que el v.9 sea una explicitación del v. 2 puesto que en el v. 10 no se
habla del pastor, sino del ladrón que viene a robar, contraponiéndose su
actuación con la de Jesús. Por todo esto, parece más coherente pensar que los
destinatarios de las ventajas son las ovejas. Se prepara así el paso a los vs.
11-17, donde se trata de Jesús como pastor de las ovejas.
Las ovejas, que hacen uso de la puerta, es
decir, los que aceptan a Jesús, están a salvo, gozan de plena libertad y tienen
abundancia de pastos. Jesús no ha venido a imponer una reglamentación de cargas
y prácticas. Una puerta de par en par jamás es obstáculo. Jesús ha venido para
que los hombres vivan la pura alegría de saberse con sentido.
DABAR 1978/26
3.- Los pastores solían reunir sus rebaños en
un mismo corral y confiarlos a la vigilancia de uno solo (el guarda), mientras
los demás pernoctaban confiadamente en sus casas y regresaban al amanecer. El
corral era un cerco de piedras con una sola puerta y sin cobertizo.
Por la mañana resultaba fácil a cada uno
distinguir sus propias ovejas, bastaba con llamarlas con un silbido peculiar
para que todas acudieran a él y le siguieran. Lo que se dice del
"nombre" con el que el pastor llama a cada una parece más propio de
un ganado mayor, como sucede, por ejemplo, con las vacas; aquí se destaca ese
rasgo expresamente en atención a su significado simbólico, a la relación
personal que se da entre el buen pastor y sus ovejas, es decir, entre Jesús y
los suyos.
Los oyentes no comprenden la
"comparación". La "comparación" o la "parábola"
(como dicen los sinópticos) es un género literario en el que se visualiza una
enseñanza utilizando imágenes tomadas de la vida corriente. Dada su concisión y
su expresión indirecta, en imágenes, resulta enigmática si no se interpreta su
significado (Cfr. Mt 13, 13). Jesús explica el significado de cada punto de su
"comparación".
Sorprendentemente comienza por algo que
parecía más bien indiferente: "Yo soy la puerta", es decir, el que
permite el acceso al rebaño y, sobre todo, el que discierne al pastor legítimo
del falso pastor que viene a robar y tiene que saltar el muro. Todo pastor
verdadero recibe de Cristo la misión legítima para pastorear las ovejas.
Jesús es también el verdadero pastor. Otros
han pretendido ser el Mesías prometido (Cfr. Hch 5, 36s.), pero el pueblo no
les ha escuchado; en cambio, a Jesús le ha escuchado el pueblo, como se vieron
obligados a reconocer sus propios enemigos (11, 48; 12, 19). Los falsos
pastores no son en este caso los fariseos, sino aquellos que se hicieron pasar
por el Mesías y llevaron al pueblo a la desolación.
De nuevo Jesús vuelve al símil de la puerta.
Pero ahora no se trata de la puerta por donde entra el pastor legítimo, sino de
la puerta que se abre para que los hombres tengan acceso a la comunidad de
salvación, a la vida y a la libertad de los hijos de Dios.
Precisamente ésta es la misión de Jesús: dar
vida a sus ovejas, dar vida abundante e, incluso, desvivirse por ellas hasta el
extremo de la cruz. Los falsos pastores buscan las ovejas para aprovecharse de
ellas, despojarlas y conducirlas a la ruina.
EUCARISTÍA 1981/23.
4.- MESIAS/SEÑOR
El título de Mesías mira hacia el pasado:
Jesús lleva a cumplimiento las profecías mesiánicas; el de Señor, hacia el
futuro: Jesús volverá y su vuelta inaugurará la fase gloriosa del Reino de
Dios.
5.- /JN/EV: RECOGE
NO LO QUE ÉL DICE SINO LO QUE ÉL ES.
Acerca del lenguaje de Jesús en el cuarto
evangelio, hay que decir que este lenguaje no reproduce el modo de hablar de
Jesús. Jesús habló más bien en la línea recogida en los sinópticos. El lenguaje
de Jesús en el cuarto evangelio es la verbalización, puesta por el autor en
labios de Jesús, del significado de su persona. Las palabras de Jesús en el
cuarto evangelio no reproducen lo que él dijo, sino lo que él es.
A. BENITO - DABAR 1990/27.
6.- Texto.
Versículos 1-6. El autor califica estos
versículos de comparación. Es decir, nos hallamos ante un símil o semejanza
entre dos situaciones. Para poder entenderlas habrá, pues, que conocer las dos
situaciones que se comparan. El desconocimiento de una de ellas haría
ininteligible la comparación.
Una de las situaciones es la formulada por la
misma comparación: un aprisco, la puerta de acceso, el depredador, el pastor,
la actividad del pastor, resaltando especialmente la compenetración mutua entre
ovejas y pastor. La comprensión de esta situación no plantea especiales
dificultades. Basta asomarse a los usos y costumbres de los pastores.
¿Cuál es la otra situación con la que ésta se
compara?. El autor comenta que los destinatarios de la comparación no
entendieron de qué les hablaba. Al desconocer la segunda de las situaciones es
lógico que no entiendan la comparación.
Versículos 7-10. Formulan la otra situación.
Lo comparado son la puerta del aprisco y Jesús. La comparación entre el pastor
y Jesús no se hace en estos versículos, sino a partir del v. 11.
Comentario. Los destinatarios de la
comparación son los fariseos, a quienes se les acaba de decir que si fueran
ciegos no tendrían pecado, pero que, como dicen ver, su pecado persiste (ver
Jn. 9, 41).- Los fariseos están caracterizados en el cuarto Evangelio como
hombres de la Ley, guardianes y responsables de la misma. A Juan le han
preguntado por qué bautizaba siendo así que no podía hacerlo (ver Jn 1, 25). A
Jesús le han venido con una adúltera a la que la Ley prescribe lapidar (ver Jn.
8, 3-5). A Jesús le recuerdan que para que un testimonio tenga validez debe
estar avalado por dos testigos, a lo que Jesús responde que efectivamente
cuenta con dos testigos: él mismo y el Padre (ver Jn, 8, 13 y 8, 17-18). Al
ex-ciego le interrogan porque en su curación se ha lesionado la Ley del Sábado
(ver 9, 14).
Lo que los protagonistas no entienden, sí lo
entiende en cambio el lector, que es para quien en realidad escribe el autor.
El lector percibe muy bien que el mensaje que el autor quiere transmitirle
guarda relación con la ley, en la que los fariseos se hallan instalados y que,
sin embargo, constituye su pecado, pecado del que ellos ni siquiera son
conscientes. Por eso no pueden entender los fariseos el sentido de la
comparación. En ella, en definitiva, se afirma que el acceso al aprisco no pasa
por la Ley, sino por Jesús. No es un comportamiento inmoral lo que el autor
critica en los fariseos, sino algo mucho más hondo y complejo: una estructura
mental esclerótica, una actitud monolítica y cerrada. Este pecado es de verdad
un auténtico drama por su carga de ironía fatal, que destruye al personaje
cuanto más consciente, dueño y bueno éste se cree.
Es muy duro con la Ley el texto de hoy. El
tono tajante de las afirmaciones en los vs. 8 y 10 así lo pone de manifiesto.
Sin demagogia ni palabrería, por supuesto, hay que mantener este aspecto del
mensaje que el autor parece querer transmitirnos. J/LEY
Jesús es el fin de la Ley porque la Ley mató
a Jesús. Por aquí van los tiros de Pablo cuando hace de la cruz el emblema
cristiano.
En contraste con la anterior dureza está el
v.9 y la última afirmación del v. 10. Te recomiendo que cuando hayas terminado
de leer estos versículos, leas todo el capítulo 9. Y si no tienes demasiada
prisa, lee también 5, 1-9 (fíjate en la multitud de tullidos en la piscina de
cinco pórticos) y 8, 1-11. Estos textos explican los vs. 9-10 de hoy.
A. BENITO - DABAR 1987/28.
DOMINGO 4 DE PASCUA
El Domingo del Buen Pastor
De
las varias imágenes que en el NT intentan describir quién es Jesús para
nosotros (el Cordero, el Señor, el Rey, la Piedra angular, el Hijo del Hombre,
la Luz, el Siervo, la Verdad, la Vida), en este domingo 4° de Pascua cada año
se nos presenta Jesús como el Buen Pastor, siguiendo el capítulo 10 del
evangelio de Juan.
De
este capítulo cada año se lee un pasaje distinto. En este ciclo A escuchamos
sus primeros versículos, los que se refieren a Cristo como el Pastor auténtico
y también como la Puerta de entrada para pastores y ovejas.
Hechos
2, 14a.36-41. Dios lo ha constituido Señor y
Mesías
Del
discurso de Pedro el día de Pentecostés, que habíamos leído en gran parte el
domingo pasado, escuchamos hoy su conclusión, que es también el resumen de todo
el "kerigma" de Pedro en sus varios discursos, o sea, del núcleo
evangelizador que contienen: "sepa, pues, todo Israel que a ese Jesús, a
quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías".
El
efecto del discurso es inmediato, y muchos de los oyentes de Pedro se
preguntan: "¿qué hemos de hacer?". Lo que sigue es como el camino programático
de lo que significa la iniciación cristiana, desde la fe al bautismo y a la
agregación a la comunidad.
No
podía ser otro hoy el salmo intercalado entre las lecturas: "el
Señor es mi pastor, nada me falta". No tanto como eco a la primera lectura
de hoy, sino por sintonía con el ambiente de toda la celebración, con la clave
central del Buen Pastor.
1 Pedro 2, 20b-25. Habéis
vuelto al pastor de vuestras vidas
Para
un cristiano que tiene que soportar dificultades y sufrimientos, según Pedro en
su carta, el mejor modelo es Cristo Jesús: "padeció su pasión por
vosotros, dejándoos un ejemplo para que sigáis sus huellas".
Al
describir este ejemplo que nos ha dejado Jesús, la carta hace como un resumen
del cuarto cántico del Siervo, en Isaías 53: "él no cometió pecado ni
encontraron engaño en su boca... cargado con nuestros pecados subió al leño...
para que nosotros vivamos para la justicia. Sus heridas nos han curado".
Y
describe lo que significa en la vida de un cristiano el haber encontrado a
Cristo Jesús: "si, obrando el bien, soportáis el sufrimiento, hacéis una
cosa hermosa ante Dios, pues para esto habéis sido llamados". Además, este
encuentro con Jesús, buen Pastor, debe representar un cambio en la vida:
"andabais descarriados como ovejas, pero ahora habéis vuelto al pastor y
guardián de vuestras vidas".
Juan 10, 1-10. Yo soy la puerta de las
ovejas
Del
capítulo que Juan dedica a desarrollar la comparación del Pastor y las ovejas,
este año leemos los primeros versículos.
Ya
hablan -aunque menos explícitamente que los pasajes de otros ciclos- de Cristo
como el auténtico Pastor, que "conoce a sus ovejas", que da la vida
por ellas, que ha venido "para que tengan vida y la tengan
abundante".
Pero,
sobre todo, al explicar a los fariseos la intención de sus palabras, insiste
más en que él mismo, Cristo Jesús, es la legítima Puerta que da acceso a
pastores y ovejas al redil de Dios.
Cristo, el Pastor
El
protagonista de hoy, como no podía ser de otra manera en Pascua, es Cristo
Jesús, que se proclama a sí mismo como el Buen Pastor y la Puerta.
Puede
ser que no nos guste mucho el símil del pastor y las ovejas, sobre todo si nos
fijamos en lo del "rebaño" y que todas las ovejas "le
siguen". Parecería como si se favoreciese una visión paternalista y
gregaria de la comunidad eclesial. O podemos pensar que tal vez los que vivimos
en ciudades no entenderemos el símil empleado por Jesús.
Sin
embargo, no es la intención de Cristo ese tono peyorativo del
"rebaño" y del seguimiento al pastor, porque él les describe con
rasgos claramente personalistas y de respeto a la libertad de cada uno. Y
tampoco es verdad que los "urbanos" no podamos entender las
características de un pastor y su relación con las ovejas, aunque no veamos
cada día rebaños que cruzan nuestras calles o autopistas.
Otros
textos del día también inciden en el mismo tema de Cristo como el buen Pastor.
La carta de Pedro termina diciendo a sus lectores: "habéis vuelto al
pastor y guardián de vuestras vidas"; la oración colecta pide que "el
débil rebaño de tu Hijo tenga parte en la admirable victoria de su
Pastor"; el versículo del aleluya anticipa ya el contenido del evangelio:
"yo soy el Buen Pastor, conozco a mis ovejas y las mías me conocen";
la antífona de la comunión afirma que "ha resucitado el Buen Pastor que
dio la vida por sus ovejas y se dignó morir por su grey"; la poscomunión
llama Pastor a Dios Padre: "Pastor bueno... haz que el rebaño adquirido
por la sangre de tu Hijo pueda gozar...".
Cristo, la Puerta
Pero
hoy Jesús se presenta sobre todo como la Puerta por la hay que entrar y salir.
Puerta significa acceso, entrada, mediación, acogida.
Las
palabras de Jesús se aplican, ante todo, a los pastores mismos. Los que entran
por esa puerta son guías y pastores legítimos. A los que no entran por ella,
sino que "saltan por otra parte", los compara Jesús a los ladrones,
los bandidos y los extraños, que vienen a robar y matar, o a aprovecharse de
las ovejas en favor propio.
Él mismo, Cristo Jesús, es un Pastor que ha entrado por la puerta
legítima, enviado por Dios. Y él, a su vez, es el verdadero Maestro, el Camino,
la bienvenida de Dios a su Reino. "El que entre por mí se salvará".
Como dice Pablo, "por él unos y otros tenemos acceso al Padre" (Ef
2,18). Y como razona el autor de la carta a los hebreos, "tenemos la
seguridad para entrar en el Santuario en virtud de la sangre de Jesús, por este
camino nuevo y vivo, inaugurado por él para nosotros a través de su propia
carne" (Hb 10, 19). El domingo que viene leeremos, en el evangelio, una
afirmación del mismo Jesús en la última cena: "nadie va al Padre sino por
mí".
Jesús
es también la Puerta para todos los que quieren salvarse. Es la Puerta abierta
que invita a entrar en el Reino, una Puerta que es una verdadera bienvenida a
la casa del Padre.
En
la l' lectura hemos visto cuál es el camino de la iniciación cristiana, o sea,
de entrada en el Reino de Cristo: a) después del discurso evangelizador de
Pedro; b) viene la conversión y la fe por parte de muchos: ¿"qué hemos de
hacer?"; e) Pedro les dice que se conviertan, que abandonen su camino
anterior, propio de una "generación perversa"; d) o sea, que crean en
Jesús; e) los que creen, reciben el Bautismo, que es perdón de pecados y a la
vez don del Espíritu; f) bautismo que es universal, para todos los que se
sientan llamados por Dios; y g) así quedan agregados a la comunidad eclesial,
la comunidad del Resucitado, el nuevo Israel, que empieza a crecer nada menos
que con tres mil nuevos miembros.
El programa de vida de esta comunidad ya lo leímos el segundo domingo
de Pascua en el primer "sumario" de Lucas: doctrina, fracción del
pan, oración, fraternidad.
Ese es el camino auténtico, la Puerta por la que se entra en la
comunidad de la salvación. En un mundo que busca respuestas al sentido de la
vida y ensaya caminos y puertas diferentes para la felicidad o el progreso, la
respuesta de Dios es hoy clara: la Puerta verdadera es Cristo, el Señor.
Aunque entrar por la Puerta que es Cristo no significa sólo estar
bautizado o haber inscrito el nombre en una comunidad, sino oír su voz,
seguirle e imitarle.
Lecciones para los "pastores" de hoy
Cristo dedica palabras muy duras a los fariseos, que eran en verdad
"malos pastores" del pueblo. Por contraste, las cualidades que debe
tener un buen pastor les hacen falta hoy, en positivo, a todos los que de
alguna manera son "pastores" en la comunidad como colaboradores de
Cristo a favor de todos: ante todo los ministros ordenados, desde el Papa hasta
los obispos, presbíteros y diáconos, pero también los padres, los educadores,
los catequistas, los que llamamos "agentes pastorales" de una
comunidad. Todos participan en un grado u otro del ministerio pastoral de
Cristo Jesús.
Y a todos ellos les va bien recordar que el auténtico pastor:
a)
entra por la puerta legítima y no, como los ladrones, por la puerta falsa; no
se arroga él mismo el ministerio, sino que lo recibe de la Iglesia, y en el
caso de los ministros ordenados, sellado con un sacramento; no puede actuar
como los falsos profetas o guías ciegos que no conducen a la salvación, sino a
la perdición; si Pedro predica con valentía y autoridad, es porque ha oído de
labios del mismo Maestro la palabra: "apacienta a mis ovejas";
b) conoce a sus ovejas, las llama por su nombre: ¿no es esta una
invitación a que los pastores conozcan y respeten a cada persona, con sus
características, su temperamento y formación? ¿se puede decir que conocemos a
cada oveja por su nombre, a cada persona en su contexto y sus circunstancias, y
no considerar que todas son iguales y tratarlas "gregariamente"?;
e) "va delante de las ovejas", camina precediéndolas: da la
cara por ellas si acecha el peligro, las conduce por caminos seguros, les da
ejemplo de servicialidad, de entrega por los demás, de desinterés, de vida de
oración, de lucha por la justicia; es como Jesús, que en su decidida marcha
hacia Jerusalén, iba delante de sus discípulos (cf. Me 10, 32) y, en la última
cena, se ciñó la toalla y les dio un magnífico ejemplo dé servicialidad
fraterna, y al final les dijo: "vosotros también debéis lavaros los pies
unos a otros, porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como
yo he hecho con vosotros";
e)
anuncia a todos la buena noticia de la resurrección de Cristo con el mismo
entusiasmo que el primer Papa, Pedro, y los demás apóstoles, que no podían
guardar para sí la gran convicción y llenaron el mundo de su anuncio;
f)
no se aprovecha a favor propio de la misión que se le ha encomendado, sino que
debe estar dispuesto a defender y dar su vida por las ovejas, como Cristo…
Va llamando por su nombre a sus ovejas
Además,
las lecturas de hoy nos invitan a pensar si nuestro método evangelizador es
como el de Cristo: conociendo a cada uno y respetando su situación y su
cultura. Pablo y Bernabé predicaban a judíos y a paganos. Lo hacían con una
pedagogía adecuada a cada caso. También de ellos se puede decir que
"conocían a sus ovejas" y respetaban su situación cultural y
religiosa. Si sus oyentes eran judíos, partían del AT y les intentaban
convencer de que en Jesús de Nazaret se cumplían las promesas. Si eran paganos,
partían del Dios Creador, de la hermosura de este mundo, de los valores que
entendían sus oyentes, y de ahí les llevaban a Cristo Jesús.
En
la tarea misionera que la Iglesia ha ido desarrollando desde hace muchos
siglos, es notorio, en algunas ocasiones, el esfuerzo de inculturación de la
teología y de la liturgia según las características culturales de cada pueblo.
Desde el Vaticano II, la Iglesia se ha decidido a adoptar las lenguas vivas de
cada región para su celebración litúrgica: cosa que ya en el siglo IX
intentaron realizar los hermanos Cirilo y Metodio en tierras eslavas, y otros
misioneros en el siglo XVI por el lejano Oriente. Aunque no ha sido una opción
seguida en otras ocasiones.
Para
evangelizar a las personas y a los pueblos, además del paso que se ha dado del
latín a las más de cuatrocientas lenguas en que ahora se celebra la liturgia en
la Iglesia, todavía queda mucho por hacer en la búsqueda de un lenguaje más
accesible para el hombre de hoy. Es un esfuerzo continuado de encarnación,
tanto en la labor evangelizadora como en la celebrativa.
Como
el pastor, según dice Jesús, conoce a sus ovejas, y como Pablo y Bernabé se
adaptaban a la situación cultural de fe de sus auditorios, los cristianos de
hoy -en particular los que tienen alguna clase de autoridad o misión
catequética y evangelizadora- también tendremos que adaptarnos a la situación
de fe de las personas: de los novios que vienen a pedir la boda por la Iglesia,
o de las familias que piden el Bautismo o la Primera Comunión o el entierro
eclesiástico para los suyos.
Deberíamos
ser universales, cada uno en su ambiente. No sólo en el ministerio pastoral de
los ordenados en la comunidad, sino también en nuestro servicio de educación de
los jóvenes o de atención a los ancianos o en la catequesis o en nuestro
diálogo con los alejados o con personas de otra cultura y religión, deberíamos
aprender el método del Buen Pastor, método de cercanía, de acompañamiento, de
conocimiento de cada persona.
El Buen Pastor nos habla y nos alimenta en la Eucaristía
En
la Eucaristía tal vez sea el momento privilegiado en que nosotros, seguidores
de Jesús, "escuchamos su voz", hacemos caso de lo que nos dice y nos
alimentamos con su Cuerpo y Sangre, cuando él, como el auténtico Buen Pastor,
"nos da la vida eterna".
En
la oración sobre las ofrendas de hoy expresamos una vez más una
"definición" de lo que sucede cada vez que celebramos la Eucaristía,
como memorial de la muerte salvadora de Cristo: "que la actualización
repetida de nuestra redención sea para nosotros fuente de gozo incesante".
Aunque
luego, fuera de la celebración, a lo largo del día y de la semana, debemos
seguir siendo discípulos de Cristo que escuchan su voz y le siguen en su estilo
de vida. En el "domingo del Buen Pastor", haremos bien en examinarnos
si nosotros somos "buenas ovejas", buenos discípulos de Cristo Jesús,
con una relación vital e interpersonal con él, no sólo "creyendo en
él", sino siguiéndole, imitándole. Porque nos ha dicho Pedro que Cristo
"nos dejó un ejemplo para que sigamos sus huellas".
LOS DOMINGOS DEL CICLO A
(JOSE ALDAZABAL)
PROPUESTA DE
CANTOS DOMINGO IV DE PASCUA CICLO A 2026
DOMINGO IV DE
PASCUA (26 DE ABRIL)
01.- TOMADOS DE LA MANO
CON JESÚS YO VOY,
LE SIGO COMO OVEJA
QUE ENCONTRÓ AL PASTOR.
TOMADO DE LA MANO,
CON JESÚS YO VOY
ADONDE ÉL VA (2 VECES).
Si Jesús me dice:
"Amigo,
deja todo y ven conmigo,
donde todo es más hermoso
y más feliz".
Si Jesús me dice:
"Amigo,
deja todo y ven
conmigo".
Yo, mi mano pondré en la
suya
e iré con Él.
Yo te llevaré amigo,
a un lugar conmigo,
donde el sol y las
estrellas
aún brillan más.
Yo te llevaré amigo,
a un lugar conmigo,
donde todo es más hermoso
y más feliz.
02.- ALEGRIA DE VIVIR (Manuel de Terry)
CANTANDO
LA ALEGRÍA DE VIVIR,
LLEGUEMOS
A LA CASA DEL SEÑOR;
MARCHANDO
TODOS JUNTOS COMO HERMANOS,
ANDEMOS
LOS CAMINOS HACIA DIOS.
1.-
Venid entremos todos dando gracias;
venid,
cantemos todos al Señor,
gritemos
a la Roca que nos salva,
cantemos
la alabanza a nuestro Dios.
2.-
La paz del Señor sea con vosotros:
la
paz que llena sola el corazón,
la
paz de estar unidos como hermanos,
la
paz que nos promete nuestro Dios.
3.-
Entremos por las puertas dando gracias,
podamos
al Señor también perdón,
perdón
por nuestra falta a los hermanos,
perdón
por nuestro pobre corazón.
4.-
Sabed que Dios nos hizo y somos suyos;
sabed
que el Señor es nuestro Dios.
Nosotros
somos pueblo y las ovejas,
ovejas
del rebaño del Señor.
03.- A LA MESA DEL SEÑOR (Alberto Taule)
A
la mesa del Señor,
miembros
vivos de la Iglesia;
no
dejamos de cantar,
al
Pastor que nos sustenta.
Nos
reúne en torno a Él,
vencedor,
resucitado;
y
nos habla al corazón,
conduciendo
nuestros pasos.
Nos
sentamos a comer,
este
cuerpo maltratado;
nos
llenamos de su amor,
y
de amor a los hermanos.
04.- NEGRA ES LA UVA
Negra es la uva, largo el camino
duro el trabajo, rojo es
el vino
campo chileno trigo
amarillo
manos que hacen pan.
ACÉPTALOS, RECÍBELOS
Y DANOS TU CUERPO Y TU
SANGRE. (bis)
Te presentamos estas
ofrendas
un poco de pan, un poco de
vino
manos agrestes, rostros
cansados,
trabajo de campesino.
05.- ACEPTA SEÑOR EL VINO Y EL PAN (Joaquin Madurga)
ACEPTA
SEÑOR EL VINO Y EL PAN
CON
ELLOS TRAEMOS TU OFRENDA A TU ALTAR
1.-
Sobre tu altar Señor va nuestra ofrenda
el
abrazo sincero al hermano
perdonándonos
nuestras ofensas.
2.-
Sobre el Altar, Señor, va nuestra ofrenda:
trabajar
por un mundo más justo de igualdad
y
concordia fraterna.
3.-
Sobre el Altar, Señor, va nuestra ofrenda:
convertir
nuestra vida pasada
al
mensaje de tu Buena Nueva.
06.- EL BUEN PASTOR (Brotes de Olivo)
YO
SOY EL BUEN PASTOR
Y
CONOZCO A MIS OVEJAS,
Y
TODAS LAS DEL REDIL
ME
CONOCEN A MÍ.
DEL
REDIL LA PUERTA SOY:
DEJO
ENTRAR A MIS OVEJAS,
ELLAS
CONOCEN MI VOZ,
ES
LA VOZ DE SU PASTOR.
1.-
Al redil del cielo
se
entra por la puerta,
sí
es por otra parte
eres
un ladrón.
2.-
El que viene hacia Mí
tendrá
vida abundante,
yo
mi vida entregaré
por
las reses del redil.
3.-
También tengo otras ovejas,
que
no son de este aprisco,
a
ellas debo apacentar
y
ellas oirán mi voz.
07.- BUEN PASTOR (Cesareo Garabain)
CON
PENA VA EL PASTOR
CANTANDO
VA A VOLVER
TRAYENDO
ENTRE SUS BRAZOS
LA
OVEJA QUE SE FUÉ. (BIS)
1.-
Huyendo de mi casa
un
día me alejé
qué
triste me buscaba
al
ver que me marché.
2.-
Por ver si me encontraba
salió
al anochecer
gritando
me llamaba
no
quise responder.
3.-
A solas y con miedo
llorando
le busqué
y
cómo me abrazaba
apenas
le encontré.
4.-
Los cielos hacen fiesta
y
cantan cuando ven
que
Dios está contento
pues
vuelvo a estar con Él.
08.- RESUCITO EL BUEN PASTOR (Joaquin Alcalde)
RESUCITÓ
EL BUEN PASTOR,
QUE
MURIÓ POR DARNOS VIDA,
TE
DAMOS GRACIAS, SEÑOR,
POR
ESTA PASCUA FLORIDA,
EN
QUE HA TRIUNFADO TU AMOR.
1.-
En el árbol de la Cruz,
la
muerte quedó vencida;
brotó
el gozo del dolor,
y
la salud, de la herida.
2.-
La medida del amor,
es
ser amor sin medida;
a
hombros lleva el Buen Pastor,
la
Cruz, la oveja perdida.
3.-
Para el único Señor,
la
gloria que le es debida;
al
Padre, al Hijo y al Amor,
la
adoración más rendida.
09.- MARIA, MUSICA DE DIOS (Kairoi)
Me
quedé sin voz con que cantar,
y
mi alma vacía, dormía en sequedad.
Y
pensé para mí: me pondré en sus manos,
manos
de Madre, me dejaré en su amor.
Y
TÚ, MARÍA, HAZME MÚSICA DE DIOS.
Y
TÚ, MARÍA, ANIMA TÚ LAS CUERDAS DE MI ALMA.
¡ALELUYA!,
AMÉN. (2)
María,
acompaña, Tú, mi caminar.
Yo
solo no puedo, ayúdame a andar.
Y
pensé para mí: me pondré en sus manos,
manos
de Madre, me dejaré en su amor.
10.- ID Y ENSEÑAD (Cesareo Garabain)
Sois
la semilla que ha de crecer,
sois
estrella que ha de brillar,
sois
levadura, sois grano de sal,
antorcha
que ha de alumbrar.
Sois
la mañana que vuelve a nacer,
sois
la espiga que empieza a granar,
sois
aguijón y caricia a la vez,
testigos
que voy a enviar.
ID,
AMIGOS, POR EL MUNDO ANUNCIANDO EL AMOR,
MENSAJEROS
DE LA VIDA, DE LA PAZ Y EL PERDÓN.
SED,
AMIGOS, LOS TESTIGOS DE MI RESURRECCIÓN,
ID
LLEVANDO MI PRESENCIA, CON VOSOTROS ESTOY.
Sois
una llama que ha de encender
resplandores
de fe y caridad.
Sois
los pastores que han de guiar
al
mundo por sendas de paz.
Sois
los amigos que quise escoger,
sois
palabra que intento gritar,
sois
reino nuevo que empieza a engendrar
justicia,
amor y verdad.
Sois
fuego y savia que vine a traer,
sois
la ola que agita la mar;
la
levadura pequeña de ayer
fermenta
la masa del pan.
Una
ciudad no se puede esconder
ni
los montes se han de ocultar,
en
vuestras obras que buscan el bien,
los
hombres al Padre verán.
11.- SANTA MARIA DEL AMEN (J.A. Espinoza)
MADRE
DE TODOS LOS HOMBRES,
ENSÉÑANOS
A DECIR AMÉN.
Cuando
la noche se acerca
y
se oscurece la fe.
Cuando
el dolor nos oprime
y
la ilusión ya no brilla.
Cuando
aparece la luz
y
nos sentimos felices.
Cuando
nos llegue la muerte
y
Tú nos lleves al cielo.
