VENCER LA RUTINA
COMENTARIO
Comenzamos el año litúrgico en el ciclo A. Vamos a tener a Mateo como evangelista base. “Hermanos, ¡Despierten de su sueño!”. Nuestro sueño es la rutina. La rutina nos oculta el transcurrir inexorable de los días.
Jesús describe esta rutina: “En tiempos de
Noé, la gente comía, bebía, se casaba…”. Un hombre supo ver las cosas a tiempo:
“Noé entró en el arca”. Pero los demás siguieron viviendo hasta que, “cuando
menos lo esperaban, llegó el diluvio y se los llevó a todos”. La rutina nos
traga a todos. Piensen en esos “debería reaccionar…, es preciso que actúe… ¡es
tremendo cómo pasan los años! si pudiera volver…, si los jóvenes supieran”.
Nosotros lo sabemos. Basta con escuchar a
Jesús: “Dos hombres estarán en el campo, al uno se lo llevarán y al otro lo
dejarán; dos mujeres estarán moliendo, a unas mismas tareas, unos duermen y
otros viven. Unos no se preparan para nada y otros están dispuestos.
¿Despiertos a qué? La llamada a la
vigilancia, lo repite Jesús, es a una vigilancia de buena calidad. Puede tomar
el aspecto de una angustia paralizante, o convertirse en un “¿para qué?” que
suponga un desprecio del mundo y de las taras terrenas. No, la vigilancia
evangélica es por el contrario una vida actual poderosa, ya que en ella se
verifica constantemente la calidad de interés y de atención de lo que uno está
haciendo.
Nuestra costumbre (comer-.tele-.auto),
nuestras preocupaciones (ganar más; acaba esta tarea) nuestros proyectos de
ocio (el fin de semana, las vacaciones). ¿Hacer todo esto de nosotros unos
hombres que utilizamos la vida a fondo? ¿O es el amor, es decir la vida al cien
por ciento? ¿Dónde está el servicio fraternal, los afanes misioneros, la
oración? “No tengo tiempo” es a veces el grito de la vida intensa. Pero a
menudo es la canción de la rutina, porque la rutina canta muy bien.
La vigilancia cristiana no es más que la
vida ante Dios, la vida con Dios. Se hacen exactamente las mismas cosas, pero
esas cosas tienen un interés más, una densidad. “A uno se lo llevarán y al otro
lo dejarán”. Los vigilantes se arraigan ya en lo eterno, los rutinarios se
quedan en la superficie de las coas y en cada momento corren el peligro de
verse barridos.
La verdadera vigilancia, lejos de quitar el
gusto por las coas de la vida, les da el sabor de las iniciaciones de los
aprendizajes apasionantes. ¡Qué maravilla convertirse a través de todo lo que
uno vive en una persona que se construye para la eternidad y que construye una
parte de la humanidad eterna!
¿La anti-rutina? Reflexionar recuperarse,
no dejar que sea el reloj lo único que dicta nuestra vida, no dejarse atar por
la agenda, por los automatismos, por el “siempre he hecho esto”.
El cristiano “que está preparado” es aquel
que vive lo ordinario tan libremente tan conscientemente que esto lo mantiene
despierto para lo inesperado incluida la hora extraordinaria la última quizás
traicionera: “Esten vigilantes para que no los sorprenda”.
R.P. Roland Vicente Castro Juárez
ANTIFONA DE ENTRADA (Sal 24, 1-3)
A ti levanto mi alma, Dios mío, en ti confío;
no quede yo defraudado, que no triunfen de mí mis enemigos, pues los que
esperan en ti no quedan defraudados.
ORACION COLECTA
Concede a tus fieles, Dios todopoderoso, el deseo de salir acompañados
de buenas obras al encuentro de Cristo que viene, para que, colocados a su
derecha, merezcan poseer el Reino de los Cielos. Por nuestro Señor Jesucristo.
PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de Isaías 2, 1-5
Visión de Isaías, hijo de Amós, acerca de
Judá y de Jerusalén. En los días futuros estará firme el monte de la casa del
Señor, en la cumbre de las montañas, más elevado que las colinas. Hacia él
confluirán todas las naciones, caminarán pueblos numerosos y dirán: «Vengan,
subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob. Él nos instruirá en
sus caminos y marcharemos por sus sendas; porque de Sion saldrá la ley, la
Palabra del Señor de Jerusalén». Juzgará entre las naciones, será árbitro de
pueblos numerosos. De las
espadas forjarán arados, de las lanzas, podaderas. No alzará la espada pueblo contra
pueblo, no se adiestrarán para la guerra. Casa de Jacob, vengan; caminemos a la
luz del Señor.
SALMO
RESPONSORIAL Sal 121, 1-2.4-9
Vamos alegres a la casa del Señor.
¡Qué alegría cuando me dijeron: «Vamos a la
casa del Señor»!. Ya están pisando nuestros pies tus umbrales, Jerusalén. R.
Allá suben las tribus, las tribus del Señor,
según la costumbre de Israel, a celebrar el nombre del Señor; en ella están los
tribunales de justicia, en el palacio de David. R.
Deseen la paz a Jerusalén: «Vivan seguros
los que te aman, haya paz dentro de tus muros, seguridad en tus palacios». R.
Por mis hermanos y compañeros, voy a decir:
«La paz contigo». Por la casa del Señor, nuestro Dios, te deseo todo bien. R.
SEGUNDA LECTURA
Lectura de la carta del
apóstol san Pablo a los Romanos 13, 11-14a
Hermanos:
Compórtense reconociendo el momento en que viven, pues ya es hora de
despertarse del sueño, porque ahora la salvación está más cerca de nosotros que
cuando abrazamos la fe. La noche está avanzada, el día está cerca: dejemos,
pues, las obras de las tinieblas y pongámonos las armas de la luz. Andemos como
en pleno día, con dignidad. Nada de comilonas y borracheras, nada de lujuria y
desenfreno, nada de riñas y envidias. Revestíos más bien del Señor Jesucristo.
ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO Sal 84, 8
Aleluya. Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación. Aleluya.
EVANGELIO
Lectura del santo
Evangelio según san Mateo 24, 37-44
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga el Hijo del Hombre, pasará como en tiempo de Noé. En los días
antes del diluvio, la gente comía y bebía, se casaban los hombres y las mujeres
tomaban esposo, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo
esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando
venga el Hijo del Hombre: dos hombres estarán en el campo, a uno se lo llevarán
y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo, a una se la llevarán y a
otra la dejarán. Por tanto, estén en vela, porque no saben qué día vendrá su
Señor. Comprendan que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene
el ladrón, estaría en vela y no dejaría que abrieran un boquete en su casa. Por
eso, estén también ustedes preparados, porque a la hora que menos piensen viene
el Hijo del Hombre».
PLEGARIA
UNIVERSAL
Hermanos,
pidámosle confiadamente al Señor que despierte su poder y venga a salvarnos.
1.- Por el papa León, los
obispos y sacerdotes, para que a través de sus manos continúe llegando a toda
la humanidad la acción salvadora de Dios. Roguemos al Señor.
2. Para que se afiance la paz
en el mundo y la gracia de Cristo lleve los corazones a crear un mundo lleno de
esperanza. Roguemos al Señor.
3.- Para que el Señor, con su
venida, alivie los dolores de los enfermos, dé paz y alegría a los que sufren
en su espíritu y libere al mundo de los males. Roguemos al Señor.
4.- Para que nosotros estemos
siempre alertas a la llegada de Cristo y las preocupaciones de la vida no nos
distraigan. Roguemos al Señor.
Escucha nuestras
súplicas y despierta en nosotros el deseo vivo de la llegada del reino, por
Jesucristo nuestro Señor.
ORACION SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los
dones que te ofrecemos, escogidos de los bienes que hemos recibido de ti, y lo
que nos concedes celebrar con devoción durante nuestra vida mortal sea para
nosotros premio de tu redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTIFONA DE COMUNION Sal 84, 13
El
Señor nos dará la lluvia, y nuestra tierra dará su fruto.
ORACION DESPUES DE LA COMUNION
Fructifique en nosotros, Señor, la celebración de
estos sacramentos, con los que tú nos enseñas,
ya en este mundo que pasa, a descubrir el valor de los bienes del cielo y a
poner en ellos nuestro corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PALABRA
DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA
Lunes 01: Is 2, 1-5; Sal 121, 1-2.
4-5. 6-7.8-9; Mt 8, 5-11.
Martes 02: Is 11, 1-10; Sal 71,
1-2. 7-8.12-13. 17; Lc 10, 21-24.
Miércoles 03: Is 25, 6-10ª; Sal 22, 1-3ª.3b-4.5.6; Mt 15, 29-37.
Jueves 04: Is 26, 1-6; Sal 117, 1
y 8-9.19-21.25-27ª; Mt 7, 21.24-27.
Viernes 05: Is 29, 17-24; Sal 26,
1.4.13-14; Mt 9, 27-31.
Sábado 06: Is 30, 19-21.23-26; Sal
146, 1-2.3-4.5-6; Mt 9, 35-10, 1.6-8.
Domingo 07: Is 11, 1-10; Sal 71;
Rm 15, 4-9; Mt 3, 1-12.
COMENTARIOS
AL EVANGELIO
Mt 24, 37-44
1.-
-"Viene el Hijo del Hombre". Ciertamente. Velar es estar despierto,
permanecer atento en un tiempo en que lo más normal sería estar durmiendo o
vivir despreocupado. Y debemos acogerlo "con buenas obras" (colecta).
La vida no es una rueda que da vueltas sin ton ni son. Tiene profundidad y
sentido, que se abrirán con la venida del Hijo del Hombre. Este pensamiento
(que novenarios y sermones aprovechaban para provocar miedo) es esperanzador.
No nos encontraremos frente a un azar ciego y sin rostro o con un juez
arbitrario y colérico. Le conocemos a Jesús y sabemos con quién nos la jugamos:
¿quién mejor que él para poner de manifiesto, simplemente qué es nuestra vida y
cuál es nuestro corazón?
J. TOTOSAUS.
MISA DOMINICAL 1980/22
El Evangelio se
hace historia en el curso litúrgico que hoy inauguramos: estarán dos chicas en
la oficina: una creerá y otra seguirá en las tinieblas exteriores; estarán dos
hombres en el taller: uno asumirá la salvación de Dios, y otro seguirá
renegando de la vida; estarán dos pecadores crucificados por la vida: uno
volverá sus ojos a la Cruz de Jesús, otro seguirá blasfemando. Sucederá como en
los días de Noé: vendrá el diluvio en forma de cáncer, de muerte del hijo, de
desgracia familiar o social, y se los llevará la desesperación. Estad en vela,
porque no sabéis cuándo vendrá el Señor. Pero, en el año que comienza, unas
personas concretas se encontrarán con el Hijo del Hombre que viene: será una
predicación, el matrimonio que van a contraer, un testimonio, un fracaso, una enfermedad...
Incluso alguien que nunca tropezó con JC, lo encontrará cara a cara en la
muerte. "Estad siempre preparados, porque a la hora que menos penséis,
viene el Hijo del Hombre".
MIGUEL
FLAMARIQUE VALERDI - ESCRUTAD LAS ESCRITURAS - REFLEXIONES - SOBRE EL CICLO A
DESCLÉE DE BROUWER/BILBAO 1989 .Pág. 17
3.- Invitación
a la vigilancia. El futuro del hombre no está escrito ni programado. Tampoco
hay horóscopos para el futuro del mundo. Y Dios no se somete a los conjuros del
mago o a las visiones apocalípticas. El Espíritu sopla donde y cuando quiere.
El Hijo del Hombre es imprevisible y sorprendente, aunque siempre debe ser lo
más querido y esperado. Viene como el ladrón, pero no para robar, sino para
regalar. Si acaso, ladrón de corazones. Hay que vigilar pues, pero no para
defenderse, sino para quitar defensas; no para esconderse, sino para salir al
encuentro, preparando los caminos. La venida del Hijo del Hombre no será un
diluvio devastador, sino una lluvia refrigeradora y saciante. "Esta vigilancia
no es una "obsesión tensa" por la salvación personal, sino una
"atención serena" para ser fieles a la misión de cada uno.
CARITAS
LA MAS URGENTE RECONVERSION - ADVIENTO Y NAVIDAD 1983.Pág. 12
4.- VICIA/QUE-ES
En tiempo de
Noé, refiere el Libro del Génesis (6,6-12), "toda la tierra estaba llena
de iniquidad; la tierra estaba corrompida, porque todo mortal había corrompido
su camino sobre ella". El texto evangélico no parece subrayar de manera
particular la maldad de los hombres y el hecho de la violencia, sino más bien
su vivir despreocupado. Como en tiempo de Noé, los hombres se preocupan poco de
la cuestión fundamental, es decir, de su relación con Dios, enteramente
zambullidos en las preocupaciones cotidianas. Viven tranquilos, sin tener idea
del juicio de Dios que les amenaza. Porque en la vuelta del Señor habrá
precisamente un "discernimiento": salvación para los que han vigilado
y condenación para los que no se han preocupado de nada (24,40-41; 24,51;
25,12). Ahora podemos comprender ya algún aspecto de la vigilancia. Es la
negativa a indagar curiosamente sobre el cómo y el cuándo. Es la actitud del
que constantemente permanece alerta y atento; lo contrario es la actitud del
que no se entera de nada. Contiene también un aspecto de "sobriedad".
En un pasaje paralelo, pero colocado en otro contexto, Lucas (/Lc/17/25-33:CZ/VIGILANCIA)
va más allá: la vigilancia es el camino de la cruz, el camino de la donación, y
no de la conservación: "Acordaos de la mujer de Lot". El que intente
salvar su vida la perderá, y el que la pierda la conservará.
BRUNO MAGGIONI
- EL RELATO DE MATEO EDIC. PAULINAS/MADRID 1982.Pág. 256
5.- Jesús
compara la venida del Hijo del Hombre a lo que sucedió cuando el diluvio. Pero
la venida del Hijo del Hombre no será un diluvio devastador, sino una lluvia
pacífica y fecunda. Lo que pasa es que no avisa. Y la gente ni está preparada
ni se da cuenta. Los grandes acontecimientos no suelen anunciarse al son de
trompetas. El ladrón tampoco avisa, ni la muerte, ni los cambios culturales, ni
las reformas religiosas. Cuando nos damos cuenta, están ahí.
Pues de eso se
trata, de darse cuenta. No es que hayamos de vivir temerosos, como si en
cualquier esquina nos alcanzara la goma-2 asesina o la navaja ladrona.
Temerosos no, porque es falta de fe; pero tampoco inconscientes o dormidos. La
consigna es «vigilad». Vigilad porque el Hijo del Hombre viene en cada momento;
porque la verdad y la justicia necesitan ser defendidas en cada instante;
porque la solidaridad, como el amor, no descansa; porque la libertad hay que
ejercitarla en cada hora. Vigilad, para que no os perdáis la gracia del
encuentro.
La gente, como
en tiempos de Noé, come, bebe, se casa, trabaja, se divierte, pero está
insatisfecha y vacía y no se da cuenta de nada. La gente no ve más allá de su
cartera o del plato de comida.
CARITAS
LA MANO AMIGA DE DIOS - ADVIENTO Y NAVIDAD 1989.Págs. 19
6.- Texto. El
ciclo litúrgico que hoy comienza va a tener a Mateo como evangelista base. Al
igual que en la apertura de los restantes ciclos, el texto está tomado de la
parte final del Evangelio. Un verbo domina en él: venir. Venida del Hijo del
Hombre, del diluvio, de un ladrón. De estas venidas, dos, la del diluvio y la
del ladrón, sirven de referencia aclaratoria de la tercera, la del Hijo del Hombre,
expresión cuyos orígenes literarios controlables se remontan al singular libro
de Daniel.
Las tres
venidas tienen un dato en común: su imprevisibilidad y, consiguientemente, el
desconocimiento del momento exacto de las mismas. A la luz de este dato, el
interés del texto se centra en despertar en los lectores una actitud vigilante
a fin de que no les coja desprevenidos la venida del Hijo del Hombre.
Comentario. La
venida del Hijo del Hombre es un acontecimiento de índole histórica universal
que no se debe identificar ni confundir con la muerte de las personas. La
vigilancia y preparación para ese acontecimiento es una actitud consciente y
tampoco se debe identificar ni confundir con el estado de gracia de Dios.
El texto
refleja una concepción de la historia que da respuesta a una pregunta
existencial y no a una pregunta moral.
La pregunta
existencial indaga por el sentido de la historia humana: ¿hacia dónde camina el
ser humano?
El texto
responde a esta pregunta afirmando que la historia humana termina en una
peripecia, cuyo protagonista es Dios. El ser humano vive bajo el polo de
atracción de Dios, quien en un momento humanamente imprevisible, pero cierto,
obrará una mudanza repentina de la actual situación o condición humana.
El texto
inculca la conciencia de esta peripecia universal, invitando a evitar la
actitud inconsciente de que nada muda ni puede mudar.
Resulta
enormemente evocadora la expresión misma "Hijo del Hombre". En el
libro de Daniel, a donde, como hemos dicho, la expresión se remonta, la figura
del Hijo del Hombre está a mitad de camino entre lo divino y lo humano, lo
individual y lo colectivo. En el Hijo del Hombre se conjugan armónicamente Dios
y Hombre, incluyéndose ambos sin confundirse. El texto de Mateo nos habla de
esta fusión inconfundible. La historia, por fin, aparece como abrazo de sus dos
protagonistas Dios y Hombre. Es natural que, tras el abrazo, todo tenga que ser
diferente.
A. BENITO -
DABAR 1992/01
7.- Texto.
Presenta el siguiente desarrollo: el versículo inicial establece una
comparación entre la venida del Hijo del Hombre y la época de Noé. Los
versículos siguientes 38-41 explican el sentido de esa comparación. Por último,
los versículos 42-44 extraen la consecuencia.
En la
explicación del sentido de la comparación el aspecto clave es que, por lo
imprevisible del diluvio, éste cogió a todos por sorpresa. Con la venida del
Hijo del Hombre puede pasar lo mismo: que, dado su carácter imprevisible, coja
a todos por sorpresa. Este factor sorpresa es lo que expresan los dos ejemplos
gráficos de los dos hombres y las dos mujeres.
Toda la
dinámica del texto está encaminada a contrarrestar el factor sorpresa. De ahí
la formulación de la consecuencia en términos de invitación a estar en vela y
estar preparados, dos expresiones equivalentes, pertenecientes al campo de la
atención y cuyo opuesto es la despreocupación. Entre ambas invitaciones en
imperativo (estad) hay una constatación en indicativo, a pesar de que la
traducción litúrgica emplee también en este caso el imperativo (comprended).
Más bien se trata de la constatación de algo en lo que los interlocutores están
de acuerdo para después, en base a ese acuerdo, avanzar con un tipo de
argumentación a fortiori. Comprendéis perfectamente que un dueño esté en vela
en caso de conocer la hora en que su casa va a ser asaltada. Pues con mucha más
razón habrá que estarlo en caso de desconocimiento de la hora, cosa que sucede
precisamente con la venida del Hijo del Hombre.
Comentario.
Habría que tener la mentalidad y la psicología reinantes en los ambientes
religiosos judíos contemporáneos de Jesús para comprender este texto en todo su
significado. En esos ambientes se vivía la espera inminente de un ser divino
que pusiera fin al estado de cosas existente. En este sentido se hacían las más
variadas especulaciones sin renunciar, sin embargo, a una actitud de espera.
Hablar de la imprevisibilidad de la venida, cortar con todo tipo de
especulaciones sobre ella, era un auténtico mazazo. Pero su contrapartida
podría resultar igualmente peligrosa y contraproducente: de la espera podía
caerse en una despreocupación apática.
Es precisamente
esta despreocupación la que el texto de hoy quiere combatir con su referencia a
los acontecimientos de los que hablan los capítulos 6 y 7 del Génesis y con su
apremio a estar en vela y preparados. Se trata, en definitiva, de hacer
despertar de la despreocupación, de reavivar un sentido de la historia que
podía perderse o que, caso de nuestros días, casi se ha perdido.
Una cosa debe
quedar clara: el texto de hoy es una reflexión y una forma de postura sobre la
historia y no una referencia a la muerte de las personas y a la preparación
moral para afrontar adecuadamente esa muerte. Es urgente liberar a este texto
de toda referencia a la muerte y a la preparación al bien morir. La
interpretación que fuera por esta línea estaría absolutamente fuera de lugar y
contribuiría, además, a atormentar y traumatizar la gente.
Esto supuesto,
hay que reconocer que el texto está escrito desde un modelo cultural y
literario de no fácil comprensión para nosotros. Pero lo importante y duradero
no es el modelo, sino lo que en él subyace. Y lo que subyace es una visión
gozosa de la historia, porque la desbloquea y la abre al futuro de Dios.
El texto nos
invita a vivir sabiendo que Dios es más Dios de lo que le dejamos ser ahora.
Hasta el momento las condiciones de nuestro mundo no son las más idóneas para
que Dios pueda manifestarse como realmente es. Pero estamos invitados a vivir
desde la íntima certeza de que no va a ser siempre así. La razón de la
esperanza es ese futuro del Dios que aún desconocemos. Vivir así en la vida es
lo que significa estar en vela y preparados.
ALBERTO BENITO
- DABAR 1989/01
8.- Percatarse
de que la historia (la particular y la general) tiene un sentido. Vivir sabiendo
que tiene sentido: he aquí el significado de la invitación del texto de hoy.
Conciencia de perspectiva, percepción del horizonte. ¡Que existen! ¡Porque
existen! He aquí la vigilancia y la preparación de las que el texto de hoy nos
habla. No habla de la muerte ni del estado de gracia en el momento de la
muerte. Es muy posible que, al leer este texto, alguien piense en ello o hable
de ello. ¡Que no lo haga, por favor! Ni el Hijo del Hombre es la muerte ni el
estar preparado es el estado de gracia. El Hijo del Hombre es el sentido mismo
de la historia, que no es otro que Dios (una buena ocasión para recomendar la
lectura de San Agustín). El estar preparado es ser consciente de ese sentido,
estar abierto a las inquietudes de la trascendencia. Estar en vela es mirar en
lontananza. El texto de hoy es todo lo contrario de una escuela de terrores y
de miedos. Dicho más llanamente: es una invitación a la perspectiva y al
optimismo. Invitación tanto más necesaria cuanto que con más frecuencia de lo
deseable nos encerramos dentro de las cuatro paredes de un universo
impremeditado y sin sentido.
ALBERTO BENITO
- DABAR 1986/01
9.- 1.- La
alusión a los días de Noé antes del diluvio se hace para explicarnos cómo la
venida del Señor será repentina y sin previo aviso. A diferencia de lo ocurrido
cuando la destrucción de Jerusalén, no hay señales claras que determinen el
momento del fin del mundo. Por eso los hombres harán su vida como si tal cosa y
serán sorprendidos como lo fueron en tiempos del diluvio.
2.- La venida
del Hijo del Hombre, la parusía, sorprenderá a los hombres en medio de sus
faenas y diversiones. No todos serán elegidos y congregados de los cuatro
vientos de la tierra por los ángeles (v. 31). Uno será tomado y otro dejado.
Los hombres, que han crecido juntos, como la cizaña y el trigo, serán separados
en aquel día del juicio. Para los justos será un juicio de salvación (cfr. Lc
21. 28); para los impíos, de condenación.
3. La
incertidumbre del fin es una advertencia para que vivamos vigilantes en todo momento,
pues cualquiera puede ser el decisivo. Vigilar es estar abierto por la
esperanza hacia el futuro del Señor que viene, es también estar dispuesto a
reconocerle en los pobres y necesitados y a cumplir en cada caso el mandamiento
del amor. Es también orar. Sólo el que vigila está preparado para el encuentro
con Dios en Cristo. La expresión "vuestro señor" no es original de
Jesús, sino del evangelista.
La breve
parábola del dueño de la casa que no puede dormir despreocupado porque no
conoce la hora en que el ladrón puede robarle, señala claramente cuál debe ser
la actitud del cristiano. Así que la espera de la venida del Señor, que vendrá
repentinamente como un ladrón que no anuncia la hora de su visita, lejos de ser
una buena excusa para evadirse de todos los problemas, es una severa
advertencia para vivir atentos la hora de nuestra responsabilidad. Los
cristianos deben demostrar que esperan al Señor preparando los caminos de su
advenimiento, deben ser los más activos de los hombres en la construcción del
mundo. Nuestra sociedad parece cada vez más estúpida e insensible a la verdad y
a la justicia. Sin embargo, la justicia vendrá en su día. ¿No es hora ya de
despertar del sueño?
EUCARISTÍA
1980/55
PROPUESTA DE CANTOS DOMINGO I DE ADVIENTO CICLO A
01.-LLEGARA
LA LIBERTAD J.A. Espinoza)
Caminando
hacia el sol
esperando
la verdad,
la
mentira, la opresión,
cuando
vengas, cesarán.
LLEGARÁ
CON LA LUZ
LA
ESPERADA LIBERTAD. (bis)
Construimos
hoy la paz
en
la lucha y el dolor;
nuestro
mundo surge ya
en
la espera del Señor.
Te
esperamos, Tú vendrás
a
librarnos del temor;
la
alegría, la amistad
son
ya signos de tu amor.
02.- CERCA
ESTA EL SEÑOR
CERCA
ESTÁ EL SEÑOR, CERCA ESTÁ EL SEÑOR,
CERCA
DE MI PUEBLO, CERCA DEL QUE LUCHA CON AMOR.
CERCA
ESTÁ EL SEÑOR, CERCA ESTÁ EL SEÑOR,
ES
EL PEREGRINO QUE COMPARTE MI DOLOR.
1.-
También está el Señor, lo conoceréis
en
el que lucha por la igualdad;
también
está el Señor, le conocereis
en
el que canta la libertad;
también
está el Señor, no olviden su voz,
sufre
el gran dolor del oprimido.
2.- También está el Señor, lo conocerán
en
el obrero en su taller;
también
está el Señor, lo conocerán
en
el anciano en su vejez;
también
está el Señor, no olviden su voz,
en
el hospital, junto al enfermo.
3.-
Jesús es el Señor, lo conocerán,
Él
es la vida, es la verdad.
Jesús
es el Señor, lo conocerán,
es
el camino de libertad.
Jesús
es el Señor, no olviden su voz,
es
el Redentor de nuestro pueblo
03.- VEN SEÑOR A NUESTRAS VIDAS (Antonio Alcalde)
VEN
SEÑOR, A NUESTRA VIDA,
QUE
YA ESTAMOS EN ADVIENTO;
VEN
PRONTO, QUE TE ESPERAMOS
Y
SALIMOS A TU ENCUENTRO;
VEN
SEÑOR, A NUESTRA VIDA
VENGA
A NOSOTROS TU REINO.
1.-
Lo anunciaron los profetas
y
le vieron desde lejos;
para
cumplir sus promesas
vino
a salvar a su pueblo.
2.-
Nuestro mundo está esperando,
el
Señor sigue viniendo:
ahora
viene por la gracia
al
corazón de su pueblo.
3.-
Como Rey de las naciones
y
Señor del universo,
vendrá
al final de la historia
a
reunir a su pueblo.
4.-
“Preparadle los caminos”
Juan
predica en el desierto,
la
Virgen Madre concibe
la
Palabra en el silencio.
04.- A TI
LEVANTO MI ALMA (Salmo 24) (Francisco Palazón)
A
TI LEVANTO MI ALMA
DIOS
MIO EN TI CONFIO
PUES
LOS QUE ESPERAN EN TI
NO
QUEDARÁN DEFRAUDADOS
PUES
LOS QUE ESPERAN EN TI
NO
QUEDARÁN DEFRAUDADOS.
1.-
Enséñame tus caminos
instrúyeme
en tus sendas.
Haz
que camine con lealtad
porque
Tú eres mi Dios y Salvador.
2.-
Recuerda Señor que tu ternura
y
tu misericordia son eternas.
Por
tu inmensa bondad no te acuerdes
de
mis pecados de juventud.
05.- SABER
QUE VENDRÁS
En este mundo que Cristo nos da,
hacemos la ofrenda del pan.
El pan de nuestro trabajo sin fin,
el vino de nuestro cantar.
Traigo ante ti nuestra justa inquietud
"Amar
la justicia y la paz".
SABER
QUE VENDRÁS, SABER QUE ESTARÁS
PARTIENDO
A LOS POBRES TU PAN,
SABER
QUE VENDRÁS, SABER QUE ESTARÁS
PARTIENDO
A LOS POBRES TU PAN.
La
sed de todos los hombres sin luz
la
pena y el triste llorar,
el
odio de los que mueren sin fe
cansados
de tanto luchar.
En
la patena de nuestra oblación
acepta
la vida Señor.
06.- VEN, VEN
SEÑOR NO TARDES
VEN,
VEN SEÑOR NO TARDES
VEN,
VEN QUE TE ESPERAMOS.
VEN,
VEN, SEÑOR NO TARDES
VEN
PRONTO, SEÑOR.
El
mundo muere de frí - o,
el
alma perdió el calor,
los
hombres no son herma-nos
el
mundo no tiene amo-ooooor.
Envuelto
en sombría noche
el
mundo, sin paz no ve
buscando
va una esperanza
buscando
Señor, tu fe.
Al
mundo le falta vida
al
mundo le falta luz;
al
mundo le falta el cielo
al
mundo le falta tú.
07.-
LIBERTADOR DE NAZARETH (Carmelo Erdozain)
LIBERTADOR
DE NAZARET
VEN
JUNTO A MÍ, VEN JUNTO A MÍ.
LIBERTADOR
DE NAZARET
¿QUÉ
PUEDO HACER SIN TI? (bis)
1.-
Yo sé que eres camino,
que
eres la vida y la verdad;
yo
sé que el que te sigue
sabe
a dónde va.
Quiero
vivir tu vida,
seguir
tus huellas, tener tu luz;
quiero
beber tu cáliz,
quiero
llevar tu cruz.
2.-
Quiero encender mi fuego,
alumbrar
mi vida y seguirte a ti;
quiero
escucharte siempre,
quiero
luchar por ti.
Busco
un mensaje nuevo,
te
necesito, libertador;
no
puedo estar sin rumbo,
no
puedo estar sin Dios.
08.- EL SEÑOR
VENDRA (J. Pedro Martins)
AL
FIN DEL MUNDO VENDRA EL SEÑOR,
TODOS
SALDREMOS A SU ENCUENTRO,
EL
SEÑOR VENDRÁ, EL SEÑOR VENDRÁ.
1.-
Mirad hacia lo alto,
porque
pronto llegará el salvador,
el
salvador es nuestro Dios,
creador
del cielo y de la tierra.
2.-
Nuestro Dios nunca se duerme
y
aparta nuestros pasos del mal.
El
Señor protege nuestras vidas,
hasta
el día en que el venga.
09.- ESPERAD
EN EL SEÑOR (Kairoi)
Esperad
al Señor, despiertos velad,
vigilad
él vendrá, llegará el Señor,
la
luz encendida, dispuesta la mesa,
atento
el corazón (bis)
atento
el corazón.
10.- SANTA
MARIA DE LA ESPERANZA (J.A. Espinoza)
SANTA
MARÍA DE LA ESPERANZA
MANTÉN
EL RITMO DE NUESTRA ESPERA,
MANTÉN
EL RITMO DE NUESTRA ESPERA.
1.-
Nos diste al esperado de los tiempos
mil
veces prometido en los profetas
y
nosotros de nuevo deseamos
que
vuelva a repetirnos sus promesas.
2.-
Brillaste como aurora del gran día,
plantaba
Dios su tienda en nuestro suelo,
y
nosotros soñamos con su vuelta,
queremos
la llegada de su Reino.
3.-
Viviste con la cruz de la esperanza
tensando
en el amor la larga espera
y
nosotros buscamos con los hombres
el
nuevo amanecer de nuestra tierra.
4.-
Esperaste cuando todos vacilaban
el
triunfo de Jesús sobre la muerte
y
nosotros esperamos que su vida
anime
nuestro mundo para siempre.
11.- SI TU
VOLVIERAS (A. Mejia)
Si
tú volvieras a pasar
entre
nosotros, oh Señor
encontrarías
de verdad
una
inquieta juventud.
Pero
hallarías a demás
tu
alegría y tu dolor.
Si
tú volvieras hoy, quizá,
te
quedarías, oh Señor.
Hemos
nacido en el amor;
él
nos dará la libertad.
Sólo
viviendo en tu verdad,
caminaremos
hacia ti
A
quien se inquieta por saber
si
en tu Iglesia hay salvación,
le
mostraremos con amor
cuanto
el Espíritu operó.
Porque
la Iglesia sólo está
donde
hay Espíritu de amor.
El
que pregunte dónde estás,
en
nuestra vida te hallará.
12.-ANUNCIANDO
TU VENIDA (Francisco Palazon)
ANUNCIANDO
TU VENIDA Y EL RECUERDO DE TU AMOR,
TE
DAMOS GRACIAS, SEÑOR.
Porque
no empleaste oro ni plata para comprarnos,
sino
tu Sangre preciosa en un madero colgado
Por
tu palabra de vida, por el buen samaritano,
por
la inquietante pregunta: «Abel, ¿dónde está tu hermano?»
Porque
eres fuente de gracia, porque amas a los humanos,
porque
el Espíritu envías para que te conozcamos,
porque
nunca te conformas con plegarias ni con cantos,
porque
exiges testimonio de lo que aquí celebramos.

