CON SU
PERSEVERANCIA SALVARÁN SUS ALMAS
COMENTARIO
Jesús pasa estos últimos días enseñando en
el Templo, centro de la vida religiosa de Israel, indicando así la seguridad
con que lleva a cabo su misión y la autoridad de la que se siente investido. El
templo de Jerusalén era una de las maravillas del mundo antiguo. En torno a
Jesús, las gentes lo contemplan, se sienten a gusto ante aquel formidable
esplendor. Dios está allí, en su casa. Y ellos son realmente el pueblo elegido.
De todo eso que están viendo, dice Jesús, no quedará piedra sobre piedra. La
reacción es inmediata, todo judío sabe muy bien que la destrucción del templo
anunciará el final de los tiempos. Maestro ¿cuál será la señal? ¿Cuándo
ocurrirá eso? Como siempre Jesús, desecha la curiosidad un tanto inútil y va
derecho a lo que hay que hacer para reaccionar debidamente en las
circunstancias angustiosas. Sobre todo, responde, no crean demasiado pronto en
el fin del mundo. Habrá seguramente más de un parto dramático, pero de tal o cual
destrucción surgirá una vida más grande.
Los discípulos no han de
esperar que se les dé una fecha próxima y definitiva de la parusía (La Segunda
Venida de Cristo en gloria): pese a la caída de Jerusalén y a la destrucción
del Templo en el año 70, pese a las persecuciones contemporáneas, deben seguir
esperando y habituarse a mantener su firmeza en la espera.
Por tanto, hay que tener
muy en cuenta que no hay ninguna descripción del fin del mundo. El centro del
relato se encuentra en una frase a mitad del texto: "Pero antes de todo
eso..." Lucas quiere explicar que no se sabe cuándo ocurrirá el fin del
mundo, y al preguntar los discípulos a Jesús cuando vendrá el día, la respuesta
consiste en decir que deben suceder muchas cosas que parecerán el fin sin serlo.
Lo que importa, pues, no es conocer la fecha de la parusía, sino tener claro
que "antes de todo eso" los discípulos serán perseguidos. No serán
unas persecuciones reservadas al tiempo final, sino que la persecución se
convertirá en característica fundamental de la vida del cristiano mientras dure
la historia del mundo.
El optimismo y la confianza
empapan las palabras de Jesús: "yo les daré palabras y sabiduría...",
"ni un cabello de su cabeza perecerá", "salvarán sus
almas". Al tiempo que Lucas escribe su evangelio es testigo de que esta
Buena Nueva está llegando "a los confines de la tierra" (Hch. 1.9)
entre odios y cárceles, pero, sobre todo, con la fuerza de la presencia del
Señor, que hace mantener constantes a los discípulos.
Testimonio, fe en la asistencia
del Señor a sus testigos y perseverancia en la lucha y los sufrimientos son
algunos de los puntos a subrayar en estas últimas palabras que Jesús dirige a
todo el pueblo.
R.P.
Roland Vicente Castro Juárez
ANTIFONA DE ENTRADA Jr 29, 11-12.14
Dice el Señor: «Tengo designios de paz y no de aflicción, me invocarán
y yo los escucharé; los congregaré sacándolos de los países y comarcas por
donde los dispersé».
ORACION COLECTA
Concédenos,
Señor, Dios nuestro, alegrarnos siempre en tu servicio, porque en dedicarnos a ti, autor de todos los
bienes, consiste la felicidad completa y verdadera. Por nuestro Señor
Jesucristo.
PRIMERA LECTURA
Lectura del Profeta Malaquías 3, 19-20a
He aquí que llega el día, ardiente como un
horno, en el que todos los orgullosos y malhechores serán como paja; los consumirá el día que está llegando, dice el Señor del universo, y no les dejará ni copa ni
raíz. Pero a ustedes, los que temen mi nombre, los iluminará un sol de justicia
y hallarán salud a su sombra.
SALMO
RESPONSORIAL (Sal 97, 5-9)
El Señor llega para regir la tierra con
justicia.
Tañan la cítara para el Señor, suenen los
instrumentos: con clarines y al son de trompetas, aclamen al Rey y Señor. R.
Retumbe el mar y cuanto contiene, la tierra y
cuantos la habitan; aplaudan los ríos, aclamen los montes. R.
Al Señor, que llega para regir la tierra. R.
Regirá el orbe con justicia y los pueblos con
rectitud. R.
SEGUNDA LECTURA
Lectura de la segunda
carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 3,
7-12
Hermanos:
Ya saben ustedes cómo tienen que imitar nuestro ejemplo: No vivimos entre
ustedes sin trabajar, no comimos de balde el pan de nadie, sino que, con
cansancio y fatiga, día y noche, trabajamos a fin de no ser una carga para
ninguno de ustedes. No porque no tuviéramos derecho, sino para darles nosotros
un modelo que imitar. Además, cuando estábamos entre ustedes, les mandábamos que,
si alguno no quiere trabajar, que no coma. Porque nos hemos enterado de que
algunos viven desordenadamente, sin trabajar, antes bien metiéndose en todo. A
esos les mandamos y exhortamos, por el Señor Jesucristo, que trabajen con
sosiego para comer su propio pan.
ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO Lc 21, 28bc
Aleluya. Levántense, alcen la
cabeza: se acerca su liberación. Aleluya.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 21, 5-19
En aquel tiempo, como algunos hablaban del
templo, de lo bellamente adornado que estaba con piedra de calidad y exvotos,
Jesús les dijo: «Esto que contemplan, llegarán días en que no quedará piedra sobre
piedra que no sea destruida». Ellos le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo va a ser
eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?». Él dijo:
«Miren que nadie los engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre diciendo: “Yo
soy”, o bien: “Está llegando el tiempo”; no vayan tras ellos. Cuando oigan
noticias de guerras y de revoluciones, no tengan pánico. Porque es necesario
que eso ocurra primero, pero el fin no será enseguida».
Entonces les decía: «Se alzará pueblo contra
pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países,
hambres y pestes. Habrá también fenómenos espantosos y grandes signos en el
cielo. Pero antes de todo eso les echarán mano, los perseguirán, entregándolos
a las sinagogas y a las cárceles, y haciéndoles comparecer ante reyes y
gobernadores, por causa de mi nombre. Esto les servirá de ocasión para dar testimonio. Por ello, métanse bien en la cabeza que no tienen que preparar su defensa, porque
yo les daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir
ningún adversario de ustedes. Y hasta sus padres, y parientes, y hermanos, y
amigos los entregarán, y matarán a algunos de ustedes, y todos los odiarán a
causa de mi nombre. Pero ni un cabello de su cabeza perecerá; con su
perseverancia salvarán sus almas».
PLEGARIA UNIVERSAL
Oremos confiados en la intercesión de
Jesucristo, el rostro misericordioso del Padre.
1. Por el Papa, por los Obispos, sacerdotes y
diáconos, para que sepan transmitir el rostro misericordioso de Dios. Roguemos
al Señor.
2. Por todas las naciones y por sus habitantes;
para que puedan servir mejor a Dios Padre todopoderoso en la paz, en la
justicia y en la prosperidad. Roguemos al Señor.
3. Por nosotros aquí reunidos en el nombre de
Cristo; para que crezcamos en la fe, en la esperanza y en el amor a Dios y a
los hombres. Roguemos al Señor.
4. Por nuestros difuntos; para que el Señor les
dé el descanso eterno, los reciba en su Reino y los corone de gloria. Roguemos
al Señor. Roguemos al Señor.
Te pedimos, Padre de misericordia, que ilumines
benignamente a tu familia; para que, adhiriéndose a cuanto te agrada, obtenga
de ti toda clase de bienes. Por Jesucristo nuestro Señor.
ORACION SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, que estos dones, ofrecidos ante
la mirada de tu majestad, nos consigan la gracia de servirte y nos obtengan el
fruto de una eternidad dichosa. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTIFONA DE COMUNION Mc 11, 23-24
En verdad les
digo: todo cuanto pidan en la oración, crean que se lo han concedido y lo obtendrán,
dice el Señor.
ORACION DESPUES DE LA COMUNION
Señor,
después de recibir el don sagrado del sacramento, te pedimos humildemente que
nos haga crecer en el amor lo que tu Hijo nos mandó realizar en memoria suya.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
PALABRA DE DIOS Y
SANTORAL DE CADA DÍA
Lunes 17: 1M 1, 10-1.41-43.53-57.62-64; Sal 118,
53.61.134.150.155.158; Lc 18, 35-43
Martes 18: 2M 6, 18-31; Sal 3, 2-3. 4-5. 6-7; Lc 19, 1-10
Miércoles 19: 2M 1.20-31; Sal 26, 1.56.8ab y 15; Lc 19, 11-28
Jueves 20: 1M 2, 15-29; Sal 49, 1-2. 5-6. 14-15; Lc 19, 41-44
Viernes 21: 1M 4, 36-37. 52-59; Sal: 1Cro 29, 10-13; Lc 19,
45-48
Sábado 22: 1M 6, 1-13; Sal 9, 2-3. 4 y 6. 16 y 19; Lc 20,
27-40
Domingo 23: 2S 5, 1-3; Sal 121; Col 1, 12-20; Col 1, 12-20; Lc
23, 35-43.
COMENTARIOS AL EVANGELIO
Lc 21,
5-19
Par: /Mt/24/01-14 /Mc/13/01-13
1.- PARUSIA/VENIDA.
La expectación de una
parusía cercana puede estar teñida de engaño. No existe una fecha fijada en el
curso de la historia. El "tiempo" (en la traducción se habla de
"momento") se sitúa más allá de todas las crisis y los conflictos
humanos (guerras, revoluciones, terremotos, hambre, peste, espantos y grandes
signos en el cielo...). Todo esto pertenece al antes, y los cristianos se han
de preparar para vivir el largo tiempo de la historia. En ese "antes"
largo y conflictivo, los cristianos vivirán una etapa llena de persecuciones.
Se trata de rehacer ahora en su historia el mismo camino de Jesús hacia la cruz
("os harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi
nombre"): serán acusados de herejía por la sinagoga y de traición por los
tribunales del Estado. Su fuerza radicará en la paciencia mientras se espera la
nueva vida que viene de la resurrección.
J. NASPLEDA - MISA
DOMINICAL 1989/22
2.- A) Jesús amonesta a sus
discípulos acerca de su retorno. Todo lo humano, aun los frutos del fervor
religioso, como el templo, es caduco. Todo perecerá. Las guerras, las
catástrofes son herencia de la condición humana. No deben tomarse nunca como
presagios de que el fin está inmediato. Aunque recuerden constantemente al
hombre la condición caduca en que se encuentra, le recuerden la urgencia de la
conversión, y le inspiren el anhelo de transformación de esta triste condición
en la cual se desenvuelve su existencia. No debe seguirse a los falsos profetas
que en todo ello ven señales del fin del mundo (cf. Mt 24. 4-14; Mc 13. 5=13).
B) El discípulo de Jesús
tiene como herencia, en el tiempo inmediato, la persecución. No debe extrañarse
de ello. Ni debe extrañarse, aunque la traición le rodee, aun la traición de
los de su misma casa. La opción por Jesús es tan radical que rompe aun los
lazos más íntimos entre los hombres (cf. 14. 25-27; 12. 51-53). Pero el
cristiano perseguido está en manos de Dios. Él le salvará. A su estilo. Por sus
caminos. Hará incluso que la persecución sea ocasión de un testimonio más
glorioso, irresistible, en favor de Jesús, el primer perseguido, el perseguido
en sus discípulos. La sangre de los mártires es semilla de cristianos. Y esta
persecución es siempre signo de las realidades futuras y últimas.
COMENTARIOS BIBLICOS-5.
Pág. 571-572
3.- Jesús no vino a
destruir directamente el judaísmo. Por eso, ha confesado, con los fariseos y
los apocalípticos, que los muertos de Israel (Abraham, Isaac, Jacob...) han
encontrado en Dios la hondura de su vida (20. 27-40). Sin embargo, cuando
Israel se encierra en sus fronteras y no admite la purificación que Jesús le ha
transmitido (cf. 19. 45-48), su templo (su presente religioso) se ha venido a
convertir en una pura realidad del mundo. Pertenece a las funciones de la
tierra que no tiene más ley que el perecer y que por tanto se dirige hacia su
ruina (21. 5-6). Con toda su belleza y con su antigua hondura de señal de Dios
sobre la tierra el templo de Sión lleva en sí mismo los rasgos de la muerte.
¿Cuándo? Precisamente Jesús habla en el templo (19. 47-48; 21. 37-38); desde
allí supera lo que es sólo realidad que pasa y nos dirige hacia la auténtica
verdad definitiva. Por eso, los discípulos preguntan: ¿Cuándo? En vez de
responder directamente, Jesús dirige nuestros ojos hacia el destino universal
del cosmos y la historia. Con eso entramos en ambiente apocalíptico.
Ante todo, este problema,
la pregunta que formula la inquietud humana sigue siendo: ¿Cuándo? Quisiéramos
saber cómo adivinar el sentido del futuro, las fechas del final, la forma de
vencer su angustia. En el fondo, esa actitud responde al miedo; es miedo ante
la vida y falta de confianza ante el destino que, para nosotros, viene a
recibir los rasgos de Dios Padre. Frente a toda esa pregunta el Evangelio no
presenta soluciones hechas; lo que importa es arriesgarse en la verdad del
Cristo.
Aunque vivamos apoyados en
el Cristo, escucharemos voces que nos dicen "yo soy" y "el
momento está cercano". Sentiremos la dureza de la guerra, el odio en la
familia y la dureza de una vida que parece convertirse en sin-sentido. Todo eso
implica que estamos sosteniendo la batalla decisiva, la agonía de los tiempos
que se acaban. Pues bien, Jesús nos dice: "estad tranquilos"; por muy
terrible que parezca el rumbo de las cosas de la tierra, nunca puede
convertirse en destrucción o ruina decisiva. Decisivo sólo es Cristo (21.8-9).
Sobre el fondo de la inseguridad cósmica, sobre el riesgo de la inquietud
política que enloquece decisivamente por momentos, los discípulos de Cristo
pueden mantenerse siempre firmes. Su firmeza está basada en la asistencia de
Jesús, el Cristo; por eso pueden conservarla en medio de las persecuciones de
la historia, en el centro de unas condiciones que parecen plenamente adversas
(21. 10-19).
Esta firmeza de la iglesia
(los discípulos) en medio de la inseguridad de un mundo que vacila, en el
interior de una sociedad que se rebela contra todos los valores de lo justo y
de lo santo, es testimonio y consecuencia de la verdad de Jesucristo. Nos
acecha la tentación de prescindir de la exigencia de Jesús y convertirnos
simplemente a los valores de este mundo (violencia, compromiso con el poder,
riqueza, propaganda...).
Pues bien, en medio de la
duda, el evangelio nos promete que sólo en JC encontraremos la firmeza sólida
(y la victoria) de la vida.
VICTORIA/FRACASO Lc/21/18: Esa victoria de Jesús no se confunde con el fin
feliz de una novela. Desde una perspectiva de la tierra, el fin será un
fracaso; supondrá probablemente soledad respecto a los antiguos amigos y a los
miembros del grupo familiar que busca el éxito o progreso en esta vida;
supondrá dificultades con respecto a los poderes de este mundo, que siempre
desconfían del que anuncia otras verdades y exigencias; parecerá que las leyes
de la naturaleza y de la historia se ríen de la ilusión y de la utopía del
cristiano. Pues bien, cuando todo se haya unido para señalar la vanidad de la
vida del cristiano, Jesús se ha permitido añadir una palabra: "No se
perderá un cabello de vuestra cabeza" (21.18). Nada de Jesús está perdido
con la Pascua; nada del cristiano puede perderse en el camino de su cruz y su
fracaso, pues la vida de la Pascua lo devuelve todo victorioso y transformado.
COMENTARIOS A LA BIBLIA
LITURGICA NT - EDIC MAROVA/MADRID 1976.Pág. 1398ss.
4.- "Maestro, ¿cuándo
va a ser eso?..": Aunque Lucas se inspira en el evangelio de Marcos, no
obstante pone el acento en algunos elementos que presentan su concepción de los
acontecimientos finales. Cuando se escribe este evangelio, Jerusalén ya ha sido
destruida y el interrogante que planea sobre la primera comunidad es el de
descifrar si estos signos manifiestan ya la proximidad del fin.
- "Cuidado con que
nadie os engañe...": La expectación de una Parusía cercana puede estar
teñida de engaño. No existe una fecha fijada en el curso de la historia. El
"tiempo" (en la traducción se habla de "momento") se sitúa
más allá de todas las crisis y los conflictos humanos (guerras, revoluciones,
terremotos, hambre, peste, espantos y grandes signos en el cielo...). Todo eso
pertenece al antes, y los cristianos se han de preparar para vivir el largo
tiempo de la historia.
- "Pero antes de todo
eso os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a los tribunales...": En
ese "antes" largo y conflictivo, los cristianos vivirán una etapa
llena de persecuciones. Se trata de rehacer ahora en su historia el mismo
camino de Jesús hacia la cruz ("os harán comparecer ante reyes y
gobernadores por causa de mi nombre"): serán acusados de herejía por la
sinagoga y de traición por los tribunales del Estado. Su fuerza radicará en la
paciencia mientras se espera la nueva vida que viene de la resurrección. Pero
fijémonos como Lucas acentúa la lejanía del fin poniendo de relieve la duración
de los sufrimientos de los creyentes en medio de la historia.
J. NASPLEDA - MISA
DOMINICAL 1989/22
5 -"Cuidado con
dejarse extraviar... porque muchos dirán: 'Ha llegado el momento'. No los sigáis..."
Todas las doctrinas de tipo "adventistas" fundadas sobre una
susodicha profecía precisa del retorno de Cristo, quedan destruidas por esa
palabra de Jesús. Hay que vivir, día tras día, sin saber la fecha... sin
dejarse seducir por los falsos-mesías, sin dejarse amedrentar por los hechos
aterradores de la historia.
PALABRA DE DIOS PARA CADA
DIA 2 - EVANG. DE PENTECOSTES A ADVIENTO - EDIT. CLARET/BARCELONA 1983.Pág. 299
Lucas hace una lectura de
la historia desde el futuro, desde el fin. Es sabido que los griegos hacían una
lectura cíclica de la historia bajo la categoría del eterno retorno. Todo es
igual, todo vuelve a empezar, todo retorna. Para Lucas, en cambio, hay un punto
final al que converge la historia y todas las cosas bajo la providencia de
Dios. "Ni un cabello de vuestra cabeza perecerá". La historia es una
representación bajo la atenta mirada de Dios. La ciudad de Dios camina
mezclada, y con frecuencia confundida, con la ciudad terrena en el escenario de
la historia. Hay que leer la historia con los ojos de Dios y saber esperar.
MARTÍNEZ DE VADILLO - DABAR
1989/56
7.- Texto. En su línea
habitual Lucas no se detiene en mayores detalles para enmarcar el punto de
vista de Jesús sobre el futuro del Templo de Jerusalén. A su vez, este futuro
le sirve sólo de ocasión para hablar sobre el futuro de los creyentes en Jesús.
A ellos se refiere la expresión "por causa de mi nombre" que resuena
dos veces en el texto, vs. 12 y 17.
El texto trata, pues, del
futuro de los creyentes y no del fin del mundo. Así se afirma expresamente en
el v. 9: el final no vendrá en seguida. Es cierto que, dado el significado y
valor absolutos que tenía el Templo de Jerusalén para cualquier judío, hablar
de su destrucción podía interpretarse en sentido de fin de mundo, como de hecho
así habría de hacerse. Pero el texto de Lucas es tajante al respecto:
"Cuidado con que nadie os engañe..., no vayáis tras ellos".
A partir del v. 10 emerge
en toda su fuerza la perspectiva de futuro para el creyente de Jesús. Es una
perspectiva histórica y realista. El escenario es el mundo, este mundo nuestro,
con sus leyes naturales dolorosas y, lo que es peor, con sus enfrentamientos y
odios mortales, incluso entre personas por cuyas venas corre una misma sangre.
Es, sin embargo, aquí, en medio de este escenario y panorama, cuando resuenan
con fuerza las dos frases rituales: "Pero ni un cabello de vuestra cabeza
perecerá. Vuestra perseverancia os salvará" (prefiero esta traducción a la
formulada por la traducción litúrgica). Estas frases constituyen el culmen y el
dato central de todo el texto. Ambas tienen algo de proverbial y mucho de
paradójico. Son de las frases chocantes, en las que Jesús era un consumado
maestro. El sentido de las mismas está en su capacidad de generar certeza y
confianza. En cualquier caso, ambas frases abren al creyente a la perspectiva
que tiene su origen en la realidad de Dios.
Comentario. En la vida de
los individuos y de los grupos existen a veces desastres con los que el mundo
parece acabarse. Esto es lo que los judíos experimentaron a raíz de la
destrucción de su Templo en el 70 d.C. Este Templo era su referencia y su razón
de ser, algo demasiado importante y entrañable como para no afectar y trastocar
sus vidas en caso de desaparición.
En la perspectiva de Lucas,
sin embargo, el desastre del Templo queda relativizado y enmarcado dentro del
devenir de la historia humana de los territorios del Imperio Romano durante el
siglo I de nuestra era.
La perspectiva de Lucas es
conscientemente histórica, una conciencia que puede parecer pesimista y
negativa y que, sin embargo, no lo es. El cuadro histórico del texto refleja
las condiciones reales que se daban en el siglo I d. C. No hay en ello una
valoración pesimista de la historia, sino la constatación realista de lo que
sucedía y que, lamentablemente, seguiría sucediendo. El mundo era y es así.
En un mundo así es donde
vive el creyente en Jesús. El texto de hoy es una invitación a tomar conciencia
de las dificultades y de los riesgos. La historia es inevitablemente compleja,
hoy más que nunca, tal vez, porque los hilos de la historia contemporánea son
probablemente más numerosos y más complejos que nunca. El creyente en Jesús no
es un iluso al respecto. Pero el creyente es alguien con una paz y una
confianza especiales, derivadas de su trato y familiaridad con Dios. Le pase lo
que le pase, el creyente no se vive a sí mismo desde el desamparo y la
indefensión. El texto de hoy es, en primera instancia, una invitación a la paz
interior y a la confianza. Jesús lo formula mucho mejor y más gráficamente:
"Ni un cabello de vuestra cabeza perecerá".
A. BENITO - DABAR/89/56
8.- Texto. Lucas lo sitúa
en el templo y van a ser precisamente unos comentarios anónimos sobre la
belleza y riquezas del templo los que van a motivar el tajante comentario de
Jesús sobre su destrucción en un futuro que no precisa (vs. 5-6). Es el
detonante para la pregunta sobre el cuándo preciso y las señales premonitorias
de esa destrucción (v. 7). Lo que sigue pone de manifiesto que Jesús no entra
en la dinámica de la pregunta. A lo largo de los domingos de este año hemos
tenido ocasión de constatar cómo en sus respuestas el Jesús de Lucas corrige a
menudo los planteamientos de sus interlocutores. Hoy nos hallamos ante un nuevo
caso. Jesús comienza haciendo unas recomendaciones: "Cuidado con que nadie
os engañe" a propósito del cuándo o de las señales; "no vayáis tras
ellos; no tengáis pánico". Cierra estas recomendaciones una afirmación
rotunda: "El final no vendrá en seguida". En otras palabras: Jesús
desautoriza toda especulación sobre el cuándo y las señales. Más aún: guerras y
desórdenes no son señal alguna de fin de mundo. Los que hablan en este sentido
son simples embaucadores. Guerras y desórdenes son, desgraciada y lamentablemente,
una necesidad. ¡Es impresionante el realismo de Jesús! Lo mismo pasa con los
terremotos, epidemias y fenómenos cósmicos. Nada de esto es señal de fin de
mundo. Esto supuesto a partir del v. 12 y ya hasta el final, Jesús aborda lo
que sí tiene importancia según él. Y aquí sí que prevé un tiempo no lejano:
"Antes de todo eso os echarán mano, os perseguirán... por causa de mi
nombre". Aunque no lo diga explícitamente, Lucas presupone que son los
discípulos (léase cristianos) los interlocutores-destinatarios de las palabras
de Jesús. De nuevo el acoso, la acusación, la comparecencia ante los
tribunales. Las mismas situaciones con que nos encontrábamos hace cuatro
domingos. Y aún prevé otra: la muerte. ¡La muerte a manos de quien menos se
podía esperar! El odio total por causa del estilo de vida de Jesús, que no es
otro sino el compromiso con los valores del Reino. Este es el cuadro que Jesús
pinta ante los suyos, el futuro que les espera. Este es el futuro que interesa
y no el de las especulaciones sobre el fin del mundo. Y de cara a ese futuro
dos nuevas recomendaciones: espontaneidad y tesón. El versículo final tiene dos
posibles acepciones; con vuestra perseverancia ganaréis vuestra vida o ganad
vuestra vida con vuestra perseverancia.
Comentario. Lo que hace
cuatro domingos era sólo un presupuesto, hoy es un dato explícito: Lucas no
espera un final inminente de esta historia nuestra. Perspectiva de futuro y
perspectiva final no se mezclan ni se confunden, como puede ser el caso, por
ejemplo, en Marcos. La destrucción del templo no es el final; las guerras y
cataclismos no son el final. Son otra cosa, pertenecen a otra dinámica,
misteriosa, realística, pero no premonitoria de fin de mundo. Lucas da un
mentís a los profetas de fin del mundo. Son agoreros embaucadores. "No
vayáis tras ellos". Lo que hay que hacer a cambio es asumir esta historia
en toda su crudeza.
Apostar en ella desde los
valores del Reino y caminar. Sin discursos retóricos de autodefensa. Con la
espontaneidad y el frescor del espíritu de Jesús. Dando cabida a su lenguaje, a
su sabiduría, a lo imprevisible divino, en la sencilla e imponderable certeza
de que, a pesar de perder la vida en el empeño, ésta se gana. Porque todo es
gracia con el Dios de Jesús.
A. BENITO - DABAR 1986/56
9.- Texto. La admiración de
la belleza del templo por parte de algunos (v. 5) provoca la llamada de
atención de Jesús acerca del futuro de ese templo (v. 6). Pregunta por el
cuándo y las señales admonitorias de ese futuro (v. 7). Jesús comienza su
respuesta invitando a los oyentes a ponerse en guardia ante determinadas
personas y determinados acontecimientos (vs. 8-9). Continúa luego hablando de
cataclismos y convulsiones (vs. 10-11), para centrarse en las dificultades y
riesgos mortales que los oyentes tendrán que afrontar previamente (vs. 12-13).
Jesús concluye su respuesta con una invitación a la confianza y a la esperanza
(vs. 14-19).
Pre-texto. Lenguaje
profético y apocalíptico, consistente en expresar un juicio de valor negativo
sirviéndose del vehículo simbólico de imágenes y situaciones dantescas y
truculentas. Este lenguaje enjuicia negativamente la realidad social tal y como
ésta es construida en la práctica. No tiene valor de crónica futurista de
sucesos.
El templo como centro
neurálgico del universo (cfr. Is. 60; Ageo 2, 6-9). Tocar el templo era tocar
la tierra toda.
FUTURO/ALIENACION:
Sentido del texto. "Llegará un día" es expresión típicamente
profética para desplazar la atención de los oyentes hacia el futuro,
despertando en ellos el ansia de un tiempo mejor del que ahora están viviendo.
Para este desplazamiento fue surgiendo toda una literatura tremendista, morbosa
en ocasiones y tras de la que en muchos casos se escondían personalidades
frustradas e incapaces de vivir el presente (agoreros, predicadores de
desastres, etc.). Son estas personalidades y esta literatura lo que Jesús
descalifica en los vs. 8-9. Para Jesús, el futuro no puede ser una válvula de
escape a las frustraciones y a la incapacidad de vivir el presente.
Y, sin embargo, tampoco
Jesús renuncia al futuro como tiempo cualitativamente nuevo respecto al
presente. Lo que pasa es que Jesús entiende ese futuro como un espacio abierto
desde el compromiso en la realidad cotidiana presente. De ahí que sus palabras
se centren fundamentalmente en esa realidad cotidiana, tejida de dificultades y
riesgos, los cuales tienen su origen en los círculos mismos de relaciones del
discípulo. Por eso es importante que el discípulo mantega su ilusión y su
esperanza contra toda esperanza. A esto es invitado por Jesús. De esta manera
Lucas entiende el discurso sobre el fin del mundo como una invitación a
comprometerse esperanzadoramente en el presente.
DABAR/80/58
10.- Este texto pertenece
al llamado "apocalipsis sinóptico", que en Lucas se prolonga hasta el
v. 36. Respecto a dicho "apocalipsis" es preciso notar lo siguiente:
a) los tres textos reúnen a su modo diferentes frases de Jesús sobre el mismo
tema, pero la redacción se ha hecho bajo el influjo de la vida de la primitiva
comunidad y su catequesis; b) especialmente en Marcos y en Mateo se adivina la
persuasión de que la venida del Señor es inminente; c) sin embargo, el motivo
dominante es en los tres una llamada a la vigilancia y a la oración ante un
acontecimiento que, a pesar de todas las señales, acaecerá repentinamente y
cuando menos se espere.
Aunque Lucas sigue
fundamentalmente a Marcos, en este caso se aparta de él más de lo común. A
diferencia de Marcos, Lucas distingue entre lo que se refiere a la ruina de
Jerusalén (que es el tipo o la imagen profética del fin del mundo, con las
catástrofes y tribulaciones que le han de preceder) y lo que tiene un sentido
escatológico directo. Parece indudable que el discurso de Lucas tiene un
carácter más histórico, debido a que escribió su evangelio después de la
destrucción de Jerusalén y pudo referirse a este suceso con mayor riqueza de
detalles (vv. 20 y 21).
Jesús no responde
exactamente a la pregunta que le han hecho sus discípulos. Se refiere
ciertamente al futuro, pero no para descubrirlo en todos sus detalles, sino
únicamente para indicar los peligros que se avecinan y advertir a sus
discípulos que estén preparados. Les dice, en primer lugar, que no hagan caso
de los falsos mesías. Pues estos hombres se levantarán para proclamar el
advenimiento de los tiempos mesiánicos, pero no anunciarán el reinado de Dios
tal y como Jesús lo entiende (10, 9), sino como una reivindicación política de
Israel.
En segundo lugar, dice que
estas revoluciones que han de venir no son aún la señal del fin, pero no dice
de qué fin se trata. Posiblemente se refiere al último fin, al fin del mundo.
Antes del fin, los discípulos de Jesús serán perseguidos por judíos y gentiles.
Y sus padecimientos durante el tiempo de persecución serán un buen
"testimonio" en su favor cuando llegue el juicio final. La traducción
que aparece en el texto no es correcta, pues no se trata aquí del testimonio de
los apóstoles ante los tribunales humanos.
Jesús quiere ahora inspirar
confianza y dar ánimo a sus discípulos. Si ellos han de ser llevados ante los
tribunales por su causa es lógico que Jesús no los abandone en esta ocasión.
Por eso les promete ser él mismo su abogado y darles aquella sabiduría que van
a necesitar (según Mt 10, 20: "el Espíritu de vuestro Padre", y según
Mc 13, 11 y Lc 12, 12: "el Espíritu Santo"). Esto no quiere decir que
saldrán ilesos de los tribunales humanos; pero sí que su causa, que es la misma
causa de Jesús, reportará una victoria moral y el Evangelio se propagará por el
mundo. También Jesús fue llevado ante los tribunales y padeció y murió bajo
Poncio Pilato, pero resucitó y sus apóstoles predicaron el Evangelio por la
fuerza de la Resurrección.
De nuevo se afirma que la
persecución y el odio se cebarán en sus personas. Incluso que serán
traicionados por parientes y amigos. Se dice también que algunos de ellos
morirán en estas persecuciones, aunque la mayoría escapará con vida. Los pocos
que pierdan la vida terrena morirán con la esperanza de alcanzar así la
verdadera vida. Todos se salvarán si perseveran hasta el fin: "Salvar el
alma" significa lo mismo que "salvar la vida", toda la vida,
incluyendo la del cuerpo: "ni un cabello de vuestra cabeza perecerá".
EUCARISTÍA 1986/54
PROPUESTA DE CANTOS TIEMPO ORDINARIO
XXXIII 2025 CICLO C –
(16 De NOVIEMBRE 2025
01.- CANTA JERUSALEN (Kairoi)
CANTA JERUSALÉN
CANTA JERUSALÉN
CANTA JERUSALÉN.
1.- Eres pueblo santo escogido
por la gracia del Señor
juntos caminamos en la fe
que nos conduce a nuestro Dios.
2.- Eres tú la tierra que promete
a los hombres el Señor
eres la promesa de los siglos
donde nace el Salvador.
3.- Vives en confianza esperando
que algún día sea mejor
pero tu esperanza se sostiene
en el cristo Redentor.
4.- Vives la alegría de la vida
si contigo va el Señor
sufres en tu cuerpo y en tu alma
está escrito el amor.
5.- Canta tu alabanza con el canto
que te ofrezca el corazón
oh Jerusalén, Él es tu fuerza,
tu verdad y tu perdón.
02.- VAMOS CANTANDO AL SEÑOR (J.A. Espinoza)
VAMOS CANTANDO AL SEÑOR:
ÉL ES NUESTRA ALEGRÍA.
1.- La luz de un nuevo día
venció a la oscuridad,
que brille en nuestras almas
la luz de la verdad.
2.- La roca que nos salva
es Cristo, nuestro Dios,
lleguemos dando gracias
a nuestro redentor.
3.- Los cielos y la tierra
aclaman al Señor:
"Ha hecho maravillas,
inmenso es su amor".
4.- Unidos como hermanos
venimos a tu altar,
que llenes nuestras vidas
de amor y de amistad.
03.- VIENEN CON ALEGRIA (Cesareo Garabain)
Vienen con alegría Señor,
cantando vienen con alegría, Señor,
los que caminan por la vida, Señor,
sembrando tu paz y amor.
Vienen con alegría Señor,
cantando vienen con alegría, Señor,
los que caminan por la vida, Señor,
sembrando tu paz y amor.
Vienen trayendo la esperanza
a un mundo cargado de ansiedad
a un mundo que busca y que no alcanza
caminos de amor y de amistad.
Vienen trayendo entre sus manos
esfuerzos de hermanos por la paz,
deseos de un mundo más humano
04.- IGLESIA PEREGRINA
Todos unidos formando un solo cuerpo,
un Pueblo que en la Pascua nació;
miembros de Cristo en sangre redimidos,
Iglesia Peregrina de Dios.
Vive en nosotros la fuerza del Espíritu
que el Hijo desde el Padre envió,
él nos conduce, nos guía y alimenta,
Iglesia peregrina de Dios.
SOMOS EN LA TIERRA
SEMILLA DE OTRO REINO,
SOMOS TESTIMONIO DE AMOR.
PAZ PARA LAS GUERRAS
Y LUZ ENTRE LAS SOMBRAS
IGLESIA PEREGRINA DE DIOS.
PAZ PARA LAS GUERRAS
Y LUZ ENTRE LAS SOMBRAS
IGLESIA PEREGRINA DE DIOS.
Rugen tormentas y a veces nuestra barca
parece que ha perdido el timón,
miras con miedo, no tienes confianza,
Iglesia peregrina de Dios.
Una esperanza nos llena de alegría:
presencia que el Señor prometió.
Vamos cantando, él viene con nosotros,
Iglesia peregrina de Dios.
Todos nacidos en un solo bautismo,
unidos en la misma comunión,
todos viviendo en una misma casa,
Iglesia peregrina de Dios.
Todos prendidos en una misma suerte,
ligados a la misma salvación.
Somos un cuerpo y Cristo es la Cabeza,
Iglesia peregrina de Dios.
05.- TE OFRECEMOS, SEÑOR
TE OFRECEMOS SEÑOR,
ESTE PAN Y ESTE VINO,
QUE EN TU CUERPO Y TU SANGRE
QUEDARAN CONVERTIDOS.
Con el vino y el pan
te ofrecemos el fruto de nuestro trabajo,
la ilusión de vivir,
el placer y el dolor, la alegría y el llanto.
Juntamente, Señor,
te ofrecemos la vida que Tú nos has dado,
la esperanza, la fe y el amor,
que nos hace sentirnos hermanos.
06.- VINO Y PAN (Camacho)
Vino y pan en oblación
esperan el milagro del Señor.
Ve nuestra ofrenda sobre tu santo altar:
era en los campos dulce vid y trigal.
Pero tú, por tu bondad
transformas nuestra ofrenda en ti, Señor.
Toma mi vida y también cambiará.
Llena mi alma de tu gracia y tu paz.
Amén.
07.- TE PRESENTAMOS EL VINO Y EL PAN (J.A. Espinoza)
TE PRESENTAMOS EL VINO Y EL PAN
BENDITO SEAS POR SIEMPRE SEÑOR
1.- Bendito seas, Señor
por este pan que nos diste,
fruto de la tierra y del trabajo de los hombres
2.- Bendito seas, Señor,
el vino tú nos lo diste,
fruto de la tierra y del trabajo de los hombres
08.- ENTRE TUS MANOS
ENTRE TUS MANOS ESTÁ MI VIDA SEÑOR,
ENTRE TUS MANOS PONGO MI EXISTIR.
HAY QUE MORIR PARA VIVIR,
ENTRE TUS MANOS CONFÍO MI SER.
1.- Si el grano de trigo no muere,
si no muere sólo quedará,
pero si muere en abundancia dará
un fruto eterno que no morirá.
2.- Es mi anhelo, mi anhelo creciente
en el surco, contigo morir;
y fecunda será la simiente, Señor,
revestida de eterno vivir.
3.- Y si vivimos, para él vivimos;
y si morimos, para él morimos.
Sea que vivamos o que muramos,
somos del Señor, somos del Señor.
4.- Cuando diere por fruto una espiga,
a los rayos de ardiente calor,
tu reinado tendrá nueva vida de amor,
en una Hostia de eterno esplendor.
09.- VIVE DIOS
Cuando sientes que se queman
tus entrañas por amor
y te entregas al llamado sin temor.
Cuando están en armonía voluntad y corazón,
te iluminas y en tu cuerpo vive Dios.
VIVE DIOS, POR SIEMPRE VIVE DIOS,
EN TU VIDA Y EN TU HISTORIA VIVE DIOS.
VIVE DIOS, POR SIEMPRE VIVE DIOS.
POR TU MUERTE Y POR TU GLORIA VIVE DIOS.
Cuando estás en la penumbra
aguardando lo peor
y desprecias tu existencia y su valor,
si no encuentras un sentido,
anda y busca en tu interior
y verás que aún en tu cuerpo vive Dios.
En la pena y la alegría,
en el llanto y la canción,
en lo malo y en lo bueno del dolor,
en la duda o la confianza,
con la lluvia y con el sol,
10.- EL VIVE
Vive Jesús el Señor
Vive Jesús el Señor. (bis)
Él vive, Él vive, Él vive,
vive, vive Jesús el Señor. (bis)
Vive Jesús el Señor
Vive Jesús el Señor. (bis)
Él vive, Él vive, Él vive,
vive, vive Jesús el Señor.
11.- FIESTA DEL BANQUETE
FIESTA DEL BANQUETE,
MESA DEL SEÑOR,
PAN DE EUCARISTÍA,
SANGRE DE REDENCIÓN. (Bis)
Este Pan que nos das por manjar
es el Pan de unidad y de fraternidad.
Hacia Ti vamos hoy, a tu altar
Tú nos das la ilusión en nuestro caminar.
FIESTA DEL BANQUETE,
MESA DEL SEÑOR,
PAN DE EUCARISTÍA,
SANGRE DE REDENCIÓN. (Bis)
Escuché hoy su voz en mi caminar,
conocí al Señor en la fracción del Pan.
Pan de vida eterna, Cuerpo del Señor
Cáliz de la Alianza, fuente de Salvación.
FIESTA DEL BANQUETE,
MESA DEL SEÑOR,
PAN DE EUCARISTÍA,
SANGRE DE REDENCIÓN. (Bis)
12.- MARIA, LA MADRE BUENA (Kairoi)
Tantas cosas en la vida,
nos ofrecen plenitud;
y no son más que mentiras
que desgastan la inquietud.
Tú has llenado mi existencia
al quererme de verdad,
yo quisiera Madre buena
amarte más.
En silencio escuchabas
las palabras de Jesús,
y lo hacías pan de vida
meditando en tu interior.
La semilla que ha caído
ya germina y está en flor.
Con el corazón en fiesta cantaré:
AVE MARÍA. AVE MARÍA. AVE MARÍA. AVE MARÍA
Desde que yo era muy niño
has estado junto a mí
y guiado
de tu mano
aprendí a decir "sí".
Al calor de la esperanza,
nunca se enfrió mi fe,
y en la noche más oscura,
fuiste luz.
No me dejes Madre mía,
ven conmigo a caminar.
Quiero compartir mi vida
y crear fraternidad;
tantas cosas en nosotros
son el fruto de tu amor,
la plegaria más sencilla cantaré:
13.- CRISTO TE NECESITA
1.- Cristo te necesita para amar, para amar,
Cristo te necesita para amar. [bis todo]
NO TE IMPORTEN LAS RAZAS NI EL COLOR DE LA PIEL,
AMA A TODOS COMO HERMANOS Y HAZ EL BIEN.
[bis todo]
2.- Al que sufre y al triste dale amor,
dale amor, al humilde y al pobre, dale amor. [bis
todo]
3.- Al que vive a tu lado dale amor, dale amor,
al que viene de lejos dale amor. [bis todo]
4.- Al que habla otra lengua dale amor, dale
amor,
al que piensa distinto dale amor. [bis todo]
5.- Al amigo de siempre dale amor, dale amor,
al que no te saluda, dale amor. [bis todo]
