viernes, 14 de noviembre de 2025

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XXXIII T.O. CICLO C - 16 NOVIEMBRE 2025

 

CON SU PERSEVERANCIA SALVARÁN SUS ALMAS

 


COMENTARIO

 

Jesús pasa estos últimos días enseñando en el Templo, centro de la vida religiosa de Israel, indicando así la seguridad con que lleva a cabo su misión y la autoridad de la que se siente investido. El templo de Jerusalén era una de las maravillas del mundo antiguo. En torno a Jesús, las gentes lo contemplan, se sienten a gusto ante aquel formidable esplendor. Dios está allí, en su casa. Y ellos son realmente el pueblo elegido. De todo eso que están viendo, dice Jesús, no quedará piedra sobre piedra. La reacción es inmediata, todo judío sabe muy bien que la destrucción del templo anunciará el final de los tiempos. Maestro ¿cuál será la señal? ¿Cuándo ocurrirá eso? Como siempre Jesús, desecha la curiosidad un tanto inútil y va derecho a lo que hay que hacer para reaccionar debidamente en las circunstancias angustiosas. Sobre todo, responde, no crean demasiado pronto en el fin del mundo. Habrá seguramente más de un parto dramático, pero de tal o cual destrucción surgirá una vida más grande.

Los discípulos no han de esperar que se les dé una fecha próxima y definitiva de la parusía (La Segunda Venida de Cristo en gloria): pese a la caída de Jerusalén y a la destrucción del Templo en el año 70, pese a las persecuciones contemporáneas, deben seguir esperando y habituarse a mantener su firmeza en la espera.

Por tanto, hay que tener muy en cuenta que no hay ninguna descripción del fin del mundo. El centro del relato se encuentra en una frase a mitad del texto: "Pero antes de todo eso..." Lucas quiere explicar que no se sabe cuándo ocurrirá el fin del mundo, y al preguntar los discípulos a Jesús cuando vendrá el día, la respuesta consiste en decir que deben suceder muchas cosas que parecerán el fin sin serlo. Lo que importa, pues, no es conocer la fecha de la parusía, sino tener claro que "antes de todo eso" los discípulos serán perseguidos. No serán unas persecuciones reservadas al tiempo final, sino que la persecución se convertirá en característica fundamental de la vida del cristiano mientras dure la historia del mundo.

El optimismo y la confianza empapan las palabras de Jesús: "yo les daré palabras y sabiduría...", "ni un cabello de su cabeza perecerá", "salvarán sus almas". Al tiempo que Lucas escribe su evangelio es testigo de que esta Buena Nueva está llegando "a los confines de la tierra" (Hch. 1.9) entre odios y cárceles, pero, sobre todo, con la fuerza de la presencia del Señor, que hace mantener constantes a los discípulos.

Testimonio, fe en la asistencia del Señor a sus testigos y perseverancia en la lucha y los sufrimientos son algunos de los puntos a subrayar en estas últimas palabras que Jesús dirige a todo el pueblo.

R.P. Roland Vicente Castro Juárez

 

 ANTIFONA DE ENTRADA Jr 29, 11-12.14

Dice el Señor: «Tengo designios de paz y no de aflicción, me invocarán y yo los escucharé; los congregaré sacándolos de los países y comarcas por donde los dispersé».


ORACION COLECTA

Concédenos, Señor, Dios nuestro, alegrarnos siempre en tu servicio, porque en dedicarnos a ti, autor de todos los bienes, consiste la felicidad completa y verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

PRIMERA LECTURA

Lectura del Profeta Malaquías 3, 19-20a

He aquí que llega el día, ardiente como un horno, en el que todos los orgullosos y malhechores serán como paja; los consumirá el día que está llegando, dice el Señor del universo, y no les dejará ni copa ni raíz. Pero a ustedes, los que temen mi nombre, los iluminará un sol de justicia y hallarán salud a su sombra.

 

SALMO RESPONSORIAL (Sal 97, 5-9)

 

El Señor llega para regir la tierra con justicia.

 

Tañan la cítara para el Señor, suenen los instrumentos: con clarines y al son de trompetas, aclamen al Rey y Señor. R.

 

Retumbe el mar y cuanto contiene, la tierra y cuantos la habitan; aplaudan los ríos, aclamen los montes. R.

 

Al Señor, que llega para regir la tierra. R.

 

Regirá el orbe con justicia y los pueblos con rectitud. R.

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 3, 7-12

Hermanos: Ya saben ustedes cómo tienen que imitar nuestro ejemplo: No vivimos entre ustedes sin trabajar, no comimos de balde el pan de nadie, sino que, con cansancio y fatiga, día y noche, trabajamos a fin de no ser una carga para ninguno de ustedes. No porque no tuviéramos derecho, sino para darles nosotros un modelo que imitar. Además, cuando estábamos entre ustedes, les mandábamos que, si alguno no quiere trabajar, que no coma. Porque nos hemos enterado de que algunos viven desordenadamente, sin trabajar, antes bien metiéndose en todo. A esos les mandamos y exhortamos, por el Señor Jesucristo, que trabajen con sosiego para comer su propio pan.

 

 ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO Lc 21, 28bc

Aleluya. Levántense, alcen la cabeza: se acerca su liberación. Aleluya.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 21, 5-19

En aquel tiempo, como algunos hablaban del templo, de lo bellamente adornado que estaba con piedra de calidad y exvotos, Jesús les dijo: «Esto que contemplan, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida». Ellos le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?». Él dijo: «Miren que nadie los engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre diciendo: “Yo soy”, o bien: “Está llegando el tiempo”; no vayan tras ellos. Cuando oigan noticias de guerras y de revoluciones, no tengan pánico. Porque es necesario que eso ocurra primero, pero el fin no será enseguida».

Entonces les decía: «Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países, hambres y pestes. Habrá también fenómenos espantosos y grandes signos en el cielo. Pero antes de todo eso les echarán mano, los perseguirán, entregándolos a las sinagogas y a las cárceles, y haciéndoles comparecer ante reyes y gobernadores, por causa de mi nombre. Esto les servirá de ocasión para dar testimonio. Por ello, métanse bien en la cabeza que no tienen que preparar su defensa, porque yo les daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario de ustedes. Y hasta sus padres, y parientes, y hermanos, y amigos los entregarán, y matarán a algunos de ustedes, y todos los odiarán a causa de mi nombre. Pero ni un cabello de su cabeza perecerá; con su perseverancia salvarán sus almas».

 

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos confiados en la intercesión de Jesucristo, el rostro misericordioso del Padre.

 

1. Por el Papa, por los Obispos, sacerdotes y diáconos, para que sepan transmitir el rostro misericordioso de Dios. Roguemos al Señor.

 

2. Por todas las naciones y por sus habitantes; para que puedan servir mejor a Dios Padre todopoderoso en la paz, en la justicia y en la prosperidad. Roguemos al Señor.

 

3. Por nosotros aquí reunidos en el nombre de Cristo; para que crezcamos en la fe, en la esperanza y en el amor a Dios y a los hombres. Roguemos al Señor.

 

4. Por nuestros difuntos; para que el Señor les dé el descanso eterno, los reciba en su Reino y los corone de gloria. Roguemos al Señor. Roguemos al Señor.

 

Te pedimos, Padre de misericordia, que ilumines benignamente a tu familia; para que, adhiriéndose a cuanto te agrada, obtenga de ti toda clase de bienes. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

 ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, que estos dones, ofrecidos ante la mirada de tu majestad, nos consigan la gracia de servirte y nos obtengan el fruto de una eternidad dichosa. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ANTIFONA DE COMUNION Mc 11, 23-24

En verdad les digo: todo cuanto pidan en la oración, crean que se lo han concedido y lo obtendrán, dice el Señor.

 

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Señor, después de recibir el don sagrado del sacramento, te pedimos humildemente que nos haga crecer en el amor lo que tu Hijo nos mandó realizar en memoria suya. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 17: 1M 1, 10-1.41-43.53-57.62-64; Sal 118, 53.61.134.150.155.158; Lc 18, 35-43

Martes 18: 2M 6, 18-31; Sal 3, 2-3. 4-5. 6-7; Lc 19, 1-10

Miércoles 19: 2M 1.20-31; Sal 26, 1.56.8ab y 15; Lc 19, 11-28

Jueves 20: 1M 2, 15-29; Sal 49, 1-2. 5-6. 14-15; Lc 19, 41-44

Viernes 21: 1M 4, 36-37. 52-59; Sal: 1Cro 29, 10-13; Lc 19, 45-48

Sábado 22: 1M 6, 1-13; Sal 9, 2-3. 4 y 6. 16 y 19; Lc 20, 27-40

Domingo 23: 2S 5, 1-3; Sal 121; Col 1, 12-20; Col 1, 12-20; Lc 23, 35-43.

 

COMENTARIOS AL EVANGELIO

Lc 21, 5-19

Par: /Mt/24/01-14  /Mc/13/01-13

 

1.- PARUSIA/VENIDA.

La expectación de una parusía cercana puede estar teñida de engaño. No existe una fecha fijada en el curso de la historia. El "tiempo" (en la traducción se habla de "momento") se sitúa más allá de todas las crisis y los conflictos humanos (guerras, revoluciones, terremotos, hambre, peste, espantos y grandes signos en el cielo...). Todo esto pertenece al antes, y los cristianos se han de preparar para vivir el largo tiempo de la historia. En ese "antes" largo y conflictivo, los cristianos vivirán una etapa llena de persecuciones. Se trata de rehacer ahora en su historia el mismo camino de Jesús hacia la cruz ("os harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre"): serán acusados de herejía por la sinagoga y de traición por los tribunales del Estado. Su fuerza radicará en la paciencia mientras se espera la nueva vida que viene de la resurrección.

J. NASPLEDA - MISA DOMINICAL 1989/22


 

2.- A) Jesús amonesta a sus discípulos acerca de su retorno. Todo lo humano, aun los frutos del fervor religioso, como el templo, es caduco. Todo perecerá. Las guerras, las catástrofes son herencia de la condición humana. No deben tomarse nunca como presagios de que el fin está inmediato. Aunque recuerden constantemente al hombre la condición caduca en que se encuentra, le recuerden la urgencia de la conversión, y le inspiren el anhelo de transformación de esta triste condición en la cual se desenvuelve su existencia. No debe seguirse a los falsos profetas que en todo ello ven señales del fin del mundo (cf. Mt 24. 4-14; Mc 13. 5=13).

B) El discípulo de Jesús tiene como herencia, en el tiempo inmediato, la persecución. No debe extrañarse de ello. Ni debe extrañarse, aunque la traición le rodee, aun la traición de los de su misma casa. La opción por Jesús es tan radical que rompe aun los lazos más íntimos entre los hombres (cf. 14. 25-27; 12. 51-53). Pero el cristiano perseguido está en manos de Dios. Él le salvará. A su estilo. Por sus caminos. Hará incluso que la persecución sea ocasión de un testimonio más glorioso, irresistible, en favor de Jesús, el primer perseguido, el perseguido en sus discípulos. La sangre de los mártires es semilla de cristianos. Y esta persecución es siempre signo de las realidades futuras y últimas.

COMENTARIOS BIBLICOS-5. Pág. 571-572


 

3.- Jesús no vino a destruir directamente el judaísmo. Por eso, ha confesado, con los fariseos y los apocalípticos, que los muertos de Israel (Abraham, Isaac, Jacob...) han encontrado en Dios la hondura de su vida (20. 27-40). Sin embargo, cuando Israel se encierra en sus fronteras y no admite la purificación que Jesús le ha transmitido (cf. 19. 45-48), su templo (su presente religioso) se ha venido a convertir en una pura realidad del mundo. Pertenece a las funciones de la tierra que no tiene más ley que el perecer y que por tanto se dirige hacia su ruina (21. 5-6). Con toda su belleza y con su antigua hondura de señal de Dios sobre la tierra el templo de Sión lleva en sí mismo los rasgos de la muerte. ¿Cuándo? Precisamente Jesús habla en el templo (19. 47-48; 21. 37-38); desde allí supera lo que es sólo realidad que pasa y nos dirige hacia la auténtica verdad definitiva. Por eso, los discípulos preguntan: ¿Cuándo? En vez de responder directamente, Jesús dirige nuestros ojos hacia el destino universal del cosmos y la historia. Con eso entramos en ambiente apocalíptico.

Ante todo, este problema, la pregunta que formula la inquietud humana sigue siendo: ¿Cuándo? Quisiéramos saber cómo adivinar el sentido del futuro, las fechas del final, la forma de vencer su angustia. En el fondo, esa actitud responde al miedo; es miedo ante la vida y falta de confianza ante el destino que, para nosotros, viene a recibir los rasgos de Dios Padre. Frente a toda esa pregunta el Evangelio no presenta soluciones hechas; lo que importa es arriesgarse en la verdad del Cristo.

Aunque vivamos apoyados en el Cristo, escucharemos voces que nos dicen "yo soy" y "el momento está cercano". Sentiremos la dureza de la guerra, el odio en la familia y la dureza de una vida que parece convertirse en sin-sentido. Todo eso implica que estamos sosteniendo la batalla decisiva, la agonía de los tiempos que se acaban. Pues bien, Jesús nos dice: "estad tranquilos"; por muy terrible que parezca el rumbo de las cosas de la tierra, nunca puede convertirse en destrucción o ruina decisiva. Decisivo sólo es Cristo (21.8-9). Sobre el fondo de la inseguridad cósmica, sobre el riesgo de la inquietud política que enloquece decisivamente por momentos, los discípulos de Cristo pueden mantenerse siempre firmes. Su firmeza está basada en la asistencia de Jesús, el Cristo; por eso pueden conservarla en medio de las persecuciones de la historia, en el centro de unas condiciones que parecen plenamente adversas (21. 10-19).

Esta firmeza de la iglesia (los discípulos) en medio de la inseguridad de un mundo que vacila, en el interior de una sociedad que se rebela contra todos los valores de lo justo y de lo santo, es testimonio y consecuencia de la verdad de Jesucristo. Nos acecha la tentación de prescindir de la exigencia de Jesús y convertirnos simplemente a los valores de este mundo (violencia, compromiso con el poder, riqueza, propaganda...).

Pues bien, en medio de la duda, el evangelio nos promete que sólo en JC encontraremos la firmeza sólida (y la victoria) de la vida.

VICTORIA/FRACASO  Lc/21/18: Esa victoria de Jesús no se confunde con el fin feliz de una novela. Desde una perspectiva de la tierra, el fin será un fracaso; supondrá probablemente soledad respecto a los antiguos amigos y a los miembros del grupo familiar que busca el éxito o progreso en esta vida; supondrá dificultades con respecto a los poderes de este mundo, que siempre desconfían del que anuncia otras verdades y exigencias; parecerá que las leyes de la naturaleza y de la historia se ríen de la ilusión y de la utopía del cristiano. Pues bien, cuando todo se haya unido para señalar la vanidad de la vida del cristiano, Jesús se ha permitido añadir una palabra: "No se perderá un cabello de vuestra cabeza" (21.18). Nada de Jesús está perdido con la Pascua; nada del cristiano puede perderse en el camino de su cruz y su fracaso, pues la vida de la Pascua lo devuelve todo victorioso y transformado.

COMENTARIOS A LA BIBLIA LITURGICA NT - EDIC MAROVA/MADRID 1976.Pág. 1398ss.


 

4.- "Maestro, ¿cuándo va a ser eso?..": Aunque Lucas se inspira en el evangelio de Marcos, no obstante pone el acento en algunos elementos que presentan su concepción de los acontecimientos finales. Cuando se escribe este evangelio, Jerusalén ya ha sido destruida y el interrogante que planea sobre la primera comunidad es el de descifrar si estos signos manifiestan ya la proximidad del fin.

- "Cuidado con que nadie os engañe...": La expectación de una Parusía cercana puede estar teñida de engaño. No existe una fecha fijada en el curso de la historia. El "tiempo" (en la traducción se habla de "momento") se sitúa más allá de todas las crisis y los conflictos humanos (guerras, revoluciones, terremotos, hambre, peste, espantos y grandes signos en el cielo...). Todo eso pertenece al antes, y los cristianos se han de preparar para vivir el largo tiempo de la historia.

- "Pero antes de todo eso os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a los tribunales...": En ese "antes" largo y conflictivo, los cristianos vivirán una etapa llena de persecuciones. Se trata de rehacer ahora en su historia el mismo camino de Jesús hacia la cruz ("os harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre"): serán acusados de herejía por la sinagoga y de traición por los tribunales del Estado. Su fuerza radicará en la paciencia mientras se espera la nueva vida que viene de la resurrección. Pero fijémonos como Lucas acentúa la lejanía del fin poniendo de relieve la duración de los sufrimientos de los creyentes en medio de la historia.

J. NASPLEDA - MISA DOMINICAL 1989/22

 


5 -"Cuidado con dejarse extraviar... porque muchos dirán: 'Ha llegado el momento'. No los sigáis..." Todas las doctrinas de tipo "adventistas" fundadas sobre una susodicha profecía precisa del retorno de Cristo, quedan destruidas por esa palabra de Jesús. Hay que vivir, día tras día, sin saber la fecha... sin dejarse seducir por los falsos-mesías, sin dejarse amedrentar por los hechos aterradores de la historia.

PALABRA DE DIOS PARA CADA DIA 2 - EVANG. DE PENTECOSTES A ADVIENTO - EDIT. CLARET/BARCELONA 1983.Pág. 299


 

6. TIEMPO-LINEAL   HT/CICLICA.

Lucas hace una lectura de la historia desde el futuro, desde el fin. Es sabido que los griegos hacían una lectura cíclica de la historia bajo la categoría del eterno retorno. Todo es igual, todo vuelve a empezar, todo retorna. Para Lucas, en cambio, hay un punto final al que converge la historia y todas las cosas bajo la providencia de Dios. "Ni un cabello de vuestra cabeza perecerá". La historia es una representación bajo la atenta mirada de Dios. La ciudad de Dios camina mezclada, y con frecuencia confundida, con la ciudad terrena en el escenario de la historia. Hay que leer la historia con los ojos de Dios y saber esperar.

MARTÍNEZ DE VADILLO - DABAR 1989/56


 

7.- Texto. En su línea habitual Lucas no se detiene en mayores detalles para enmarcar el punto de vista de Jesús sobre el futuro del Templo de Jerusalén. A su vez, este futuro le sirve sólo de ocasión para hablar sobre el futuro de los creyentes en Jesús. A ellos se refiere la expresión "por causa de mi nombre" que resuena dos veces en el texto, vs. 12 y 17.

El texto trata, pues, del futuro de los creyentes y no del fin del mundo. Así se afirma expresamente en el v. 9: el final no vendrá en seguida. Es cierto que, dado el significado y valor absolutos que tenía el Templo de Jerusalén para cualquier judío, hablar de su destrucción podía interpretarse en sentido de fin de mundo, como de hecho así habría de hacerse. Pero el texto de Lucas es tajante al respecto: "Cuidado con que nadie os engañe..., no vayáis tras ellos".

A partir del v. 10 emerge en toda su fuerza la perspectiva de futuro para el creyente de Jesús. Es una perspectiva histórica y realista. El escenario es el mundo, este mundo nuestro, con sus leyes naturales dolorosas y, lo que es peor, con sus enfrentamientos y odios mortales, incluso entre personas por cuyas venas corre una misma sangre. Es, sin embargo, aquí, en medio de este escenario y panorama, cuando resuenan con fuerza las dos frases rituales: "Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá. Vuestra perseverancia os salvará" (prefiero esta traducción a la formulada por la traducción litúrgica). Estas frases constituyen el culmen y el dato central de todo el texto. Ambas tienen algo de proverbial y mucho de paradójico. Son de las frases chocantes, en las que Jesús era un consumado maestro. El sentido de las mismas está en su capacidad de generar certeza y confianza. En cualquier caso, ambas frases abren al creyente a la perspectiva que tiene su origen en la realidad de Dios.

Comentario. En la vida de los individuos y de los grupos existen a veces desastres con los que el mundo parece acabarse. Esto es lo que los judíos experimentaron a raíz de la destrucción de su Templo en el 70 d.C. Este Templo era su referencia y su razón de ser, algo demasiado importante y entrañable como para no afectar y trastocar sus vidas en caso de desaparición.

En la perspectiva de Lucas, sin embargo, el desastre del Templo queda relativizado y enmarcado dentro del devenir de la historia humana de los territorios del Imperio Romano durante el siglo I de nuestra era.

La perspectiva de Lucas es conscientemente histórica, una conciencia que puede parecer pesimista y negativa y que, sin embargo, no lo es. El cuadro histórico del texto refleja las condiciones reales que se daban en el siglo I d. C. No hay en ello una valoración pesimista de la historia, sino la constatación realista de lo que sucedía y que, lamentablemente, seguiría sucediendo. El mundo era y es así.

En un mundo así es donde vive el creyente en Jesús. El texto de hoy es una invitación a tomar conciencia de las dificultades y de los riesgos. La historia es inevitablemente compleja, hoy más que nunca, tal vez, porque los hilos de la historia contemporánea son probablemente más numerosos y más complejos que nunca. El creyente en Jesús no es un iluso al respecto. Pero el creyente es alguien con una paz y una confianza especiales, derivadas de su trato y familiaridad con Dios. Le pase lo que le pase, el creyente no se vive a sí mismo desde el desamparo y la indefensión. El texto de hoy es, en primera instancia, una invitación a la paz interior y a la confianza. Jesús lo formula mucho mejor y más gráficamente: "Ni un cabello de vuestra cabeza perecerá".

A. BENITO - DABAR/89/56


 

8.- Texto. Lucas lo sitúa en el templo y van a ser precisamente unos comentarios anónimos sobre la belleza y riquezas del templo los que van a motivar el tajante comentario de Jesús sobre su destrucción en un futuro que no precisa (vs. 5-6). Es el detonante para la pregunta sobre el cuándo preciso y las señales premonitorias de esa destrucción (v. 7). Lo que sigue pone de manifiesto que Jesús no entra en la dinámica de la pregunta. A lo largo de los domingos de este año hemos tenido ocasión de constatar cómo en sus respuestas el Jesús de Lucas corrige a menudo los planteamientos de sus interlocutores. Hoy nos hallamos ante un nuevo caso. Jesús comienza haciendo unas recomendaciones: "Cuidado con que nadie os engañe" a propósito del cuándo o de las señales; "no vayáis tras ellos; no tengáis pánico". Cierra estas recomendaciones una afirmación rotunda: "El final no vendrá en seguida". En otras palabras: Jesús desautoriza toda especulación sobre el cuándo y las señales. Más aún: guerras y desórdenes no son señal alguna de fin de mundo. Los que hablan en este sentido son simples embaucadores. Guerras y desórdenes son, desgraciada y lamentablemente, una necesidad. ¡Es impresionante el realismo de Jesús! Lo mismo pasa con los terremotos, epidemias y fenómenos cósmicos. Nada de esto es señal de fin de mundo. Esto supuesto a partir del v. 12 y ya hasta el final, Jesús aborda lo que sí tiene importancia según él. Y aquí sí que prevé un tiempo no lejano: "Antes de todo eso os echarán mano, os perseguirán... por causa de mi nombre". Aunque no lo diga explícitamente, Lucas presupone que son los discípulos (léase cristianos) los interlocutores-destinatarios de las palabras de Jesús. De nuevo el acoso, la acusación, la comparecencia ante los tribunales. Las mismas situaciones con que nos encontrábamos hace cuatro domingos. Y aún prevé otra: la muerte. ¡La muerte a manos de quien menos se podía esperar! El odio total por causa del estilo de vida de Jesús, que no es otro sino el compromiso con los valores del Reino. Este es el cuadro que Jesús pinta ante los suyos, el futuro que les espera. Este es el futuro que interesa y no el de las especulaciones sobre el fin del mundo. Y de cara a ese futuro dos nuevas recomendaciones: espontaneidad y tesón. El versículo final tiene dos posibles acepciones; con vuestra perseverancia ganaréis vuestra vida o ganad vuestra vida con vuestra perseverancia.

Comentario. Lo que hace cuatro domingos era sólo un presupuesto, hoy es un dato explícito: Lucas no espera un final inminente de esta historia nuestra. Perspectiva de futuro y perspectiva final no se mezclan ni se confunden, como puede ser el caso, por ejemplo, en Marcos. La destrucción del templo no es el final; las guerras y cataclismos no son el final. Son otra cosa, pertenecen a otra dinámica, misteriosa, realística, pero no premonitoria de fin de mundo. Lucas da un mentís a los profetas de fin del mundo. Son agoreros embaucadores. "No vayáis tras ellos". Lo que hay que hacer a cambio es asumir esta historia en toda su crudeza.

Apostar en ella desde los valores del Reino y caminar. Sin discursos retóricos de autodefensa. Con la espontaneidad y el frescor del espíritu de Jesús. Dando cabida a su lenguaje, a su sabiduría, a lo imprevisible divino, en la sencilla e imponderable certeza de que, a pesar de perder la vida en el empeño, ésta se gana. Porque todo es gracia con el Dios de Jesús.

A. BENITO - DABAR 1986/56


 

9.- Texto. La admiración de la belleza del templo por parte de algunos (v. 5) provoca la llamada de atención de Jesús acerca del futuro de ese templo (v. 6). Pregunta por el cuándo y las señales admonitorias de ese futuro (v. 7). Jesús comienza su respuesta invitando a los oyentes a ponerse en guardia ante determinadas personas y determinados acontecimientos (vs. 8-9). Continúa luego hablando de cataclismos y convulsiones (vs. 10-11), para centrarse en las dificultades y riesgos mortales que los oyentes tendrán que afrontar previamente (vs. 12-13). Jesús concluye su respuesta con una invitación a la confianza y a la esperanza (vs. 14-19).

Pre-texto. Lenguaje profético y apocalíptico, consistente en expresar un juicio de valor negativo sirviéndose del vehículo simbólico de imágenes y situaciones dantescas y truculentas. Este lenguaje enjuicia negativamente la realidad social tal y como ésta es construida en la práctica. No tiene valor de crónica futurista de sucesos.

El templo como centro neurálgico del universo (cfr. Is. 60; Ageo 2, 6-9). Tocar el templo era tocar la tierra toda.

FUTURO/ALIENACION: Sentido del texto. "Llegará un día" es expresión típicamente profética para desplazar la atención de los oyentes hacia el futuro, despertando en ellos el ansia de un tiempo mejor del que ahora están viviendo. Para este desplazamiento fue surgiendo toda una literatura tremendista, morbosa en ocasiones y tras de la que en muchos casos se escondían personalidades frustradas e incapaces de vivir el presente (agoreros, predicadores de desastres, etc.). Son estas personalidades y esta literatura lo que Jesús descalifica en los vs. 8-9. Para Jesús, el futuro no puede ser una válvula de escape a las frustraciones y a la incapacidad de vivir el presente.

Y, sin embargo, tampoco Jesús renuncia al futuro como tiempo cualitativamente nuevo respecto al presente. Lo que pasa es que Jesús entiende ese futuro como un espacio abierto desde el compromiso en la realidad cotidiana presente. De ahí que sus palabras se centren fundamentalmente en esa realidad cotidiana, tejida de dificultades y riesgos, los cuales tienen su origen en los círculos mismos de relaciones del discípulo. Por eso es importante que el discípulo mantega su ilusión y su esperanza contra toda esperanza. A esto es invitado por Jesús. De esta manera Lucas entiende el discurso sobre el fin del mundo como una invitación a comprometerse esperanzadoramente en el presente.

DABAR/80/58


 

10.- Este texto pertenece al llamado "apocalipsis sinóptico", que en Lucas se prolonga hasta el v. 36. Respecto a dicho "apocalipsis" es preciso notar lo siguiente: a) los tres textos reúnen a su modo diferentes frases de Jesús sobre el mismo tema, pero la redacción se ha hecho bajo el influjo de la vida de la primitiva comunidad y su catequesis; b) especialmente en Marcos y en Mateo se adivina la persuasión de que la venida del Señor es inminente; c) sin embargo, el motivo dominante es en los tres una llamada a la vigilancia y a la oración ante un acontecimiento que, a pesar de todas las señales, acaecerá repentinamente y cuando menos se espere.

Aunque Lucas sigue fundamentalmente a Marcos, en este caso se aparta de él más de lo común. A diferencia de Marcos, Lucas distingue entre lo que se refiere a la ruina de Jerusalén (que es el tipo o la imagen profética del fin del mundo, con las catástrofes y tribulaciones que le han de preceder) y lo que tiene un sentido escatológico directo. Parece indudable que el discurso de Lucas tiene un carácter más histórico, debido a que escribió su evangelio después de la destrucción de Jerusalén y pudo referirse a este suceso con mayor riqueza de detalles (vv. 20 y 21).

Jesús no responde exactamente a la pregunta que le han hecho sus discípulos. Se refiere ciertamente al futuro, pero no para descubrirlo en todos sus detalles, sino únicamente para indicar los peligros que se avecinan y advertir a sus discípulos que estén preparados. Les dice, en primer lugar, que no hagan caso de los falsos mesías. Pues estos hombres se levantarán para proclamar el advenimiento de los tiempos mesiánicos, pero no anunciarán el reinado de Dios tal y como Jesús lo entiende (10, 9), sino como una reivindicación política de Israel.

En segundo lugar, dice que estas revoluciones que han de venir no son aún la señal del fin, pero no dice de qué fin se trata. Posiblemente se refiere al último fin, al fin del mundo. Antes del fin, los discípulos de Jesús serán perseguidos por judíos y gentiles. Y sus padecimientos durante el tiempo de persecución serán un buen "testimonio" en su favor cuando llegue el juicio final. La traducción que aparece en el texto no es correcta, pues no se trata aquí del testimonio de los apóstoles ante los tribunales humanos.

Jesús quiere ahora inspirar confianza y dar ánimo a sus discípulos. Si ellos han de ser llevados ante los tribunales por su causa es lógico que Jesús no los abandone en esta ocasión. Por eso les promete ser él mismo su abogado y darles aquella sabiduría que van a necesitar (según Mt 10, 20: "el Espíritu de vuestro Padre", y según Mc 13, 11 y Lc 12, 12: "el Espíritu Santo"). Esto no quiere decir que saldrán ilesos de los tribunales humanos; pero sí que su causa, que es la misma causa de Jesús, reportará una victoria moral y el Evangelio se propagará por el mundo. También Jesús fue llevado ante los tribunales y padeció y murió bajo Poncio Pilato, pero resucitó y sus apóstoles predicaron el Evangelio por la fuerza de la Resurrección.

De nuevo se afirma que la persecución y el odio se cebarán en sus personas. Incluso que serán traicionados por parientes y amigos. Se dice también que algunos de ellos morirán en estas persecuciones, aunque la mayoría escapará con vida. Los pocos que pierdan la vida terrena morirán con la esperanza de alcanzar así la verdadera vida. Todos se salvarán si perseveran hasta el fin: "Salvar el alma" significa lo mismo que "salvar la vida", toda la vida, incluyendo la del cuerpo: "ni un cabello de vuestra cabeza perecerá".

EUCARISTÍA 1986/54


 

PROPUESTA DE CANTOS TIEMPO ORDINARIO XXXIII 2025 CICLO C –

(16 De NOVIEMBRE 2025

 

01.- CANTA JERUSALEN (Kairoi)

CANTA  JERUSALÉN

CANTA JERUSALÉN

CANTA  JERUSALÉN.

 

1.- Eres pueblo santo escogido

por la gracia del Señor

juntos caminamos en la fe

que nos conduce a nuestro Dios.

 

2.- Eres tú la tierra que promete

a los hombres el Señor

eres la promesa de los siglos

donde nace el Salvador.

 

3.- Vives en confianza esperando

que algún día sea mejor

pero tu esperanza se sostiene

en el cristo Redentor.

 

4.- Vives la alegría de la vida

si contigo va el Señor

sufres en tu cuerpo y en tu alma

está escrito el amor.

 

5.- Canta tu alabanza con el canto

que te ofrezca el corazón

oh Jerusalén, Él es tu fuerza,

tu verdad y tu perdón.

 

02.- VAMOS CANTANDO AL SEÑOR (J.A. Espinoza)

VAMOS CANTANDO AL SEÑOR:

ÉL ES NUESTRA ALEGRÍA.

 

1.- La luz de un nuevo día

venció a la oscuridad,

que brille en nuestras almas

la luz de la verdad.

 

2.- La roca que nos salva

es Cristo, nuestro Dios,

lleguemos dando gracias

a nuestro redentor.

 

3.- Los cielos y la tierra

aclaman al Señor:

"Ha hecho maravillas,

inmenso es su amor".

 

4.- Unidos como hermanos

venimos a tu altar,

que llenes nuestras vidas

de amor y de amistad.

 

03.- VIENEN CON ALEGRIA (Cesareo Garabain)

Vienen con alegría Señor,

cantando vienen con alegría, Señor,

los que caminan por la vida, Señor,

sembrando tu paz y amor.

 

Vienen con alegría Señor,

cantando vienen con alegría, Señor,

los que caminan por la vida, Señor,

sembrando tu paz y amor.

 

Vienen trayendo la esperanza

a un mundo cargado de ansiedad

a un mundo que busca y que no alcanza

caminos de amor y de amistad.

 

Vienen trayendo entre sus manos

esfuerzos de hermanos por la paz,

deseos de un mundo más humano

 

04.- IGLESIA PEREGRINA

Todos unidos formando un solo cuerpo,

un Pueblo que en la Pascua nació;

miembros de Cristo en sangre redimidos,

Iglesia Peregrina de Dios.

Vive en nosotros la fuerza del Espíritu

que el Hijo desde el Padre envió,

él nos conduce, nos guía y alimenta,

Iglesia peregrina de Dios.

 

SOMOS EN LA TIERRA

SEMILLA DE OTRO REINO,

SOMOS TESTIMONIO DE AMOR.

PAZ PARA LAS GUERRAS

Y LUZ ENTRE LAS SOMBRAS

IGLESIA PEREGRINA DE DIOS.

PAZ PARA LAS GUERRAS

Y LUZ ENTRE LAS SOMBRAS

IGLESIA PEREGRINA DE DIOS.

 

Rugen tormentas y a veces nuestra barca

parece que ha perdido el timón,

miras con miedo, no tienes confianza,

Iglesia peregrina de Dios.

Una esperanza nos llena de alegría:

presencia que el Señor prometió.

Vamos cantando, él viene con nosotros,

Iglesia peregrina de Dios.

 

Todos nacidos en un solo bautismo,

unidos en la misma comunión,

todos viviendo en una misma casa,

Iglesia peregrina de Dios.

Todos prendidos en una misma suerte,

ligados a la misma salvación.

Somos un cuerpo y Cristo es la Cabeza,

Iglesia peregrina de Dios.

 

05.- TE OFRECEMOS, SEÑOR

TE OFRECEMOS SEÑOR,

ESTE PAN Y ESTE VINO,

QUE EN TU CUERPO Y TU SANGRE

QUEDARAN CONVERTIDOS.

 

Con el vino y el pan

te ofrecemos el fruto de nuestro trabajo,

la ilusión de vivir,

el placer y el dolor, la alegría y el llanto.

 

Juntamente, Señor,

te ofrecemos la vida que Tú nos has dado,

la esperanza, la fe y el amor,

que nos hace sentirnos hermanos.

 

06.- VINO Y PAN (Camacho)

Vino y pan en oblación

esperan el milagro del Señor.

 

Ve nuestra ofrenda sobre tu santo altar:

era en los campos dulce vid y trigal.

 

Pero tú, por tu bondad

transformas nuestra ofrenda en ti, Señor.

Toma mi vida y también cambiará.

Llena mi alma de tu gracia y tu paz.

Amén.

 

07.- TE PRESENTAMOS EL VINO Y EL PAN (J.A. Espinoza)

TE PRESENTAMOS EL VINO Y EL PAN

BENDITO SEAS POR SIEMPRE SEÑOR

 

1.- Bendito seas, Señor

por este pan que nos diste,

fruto de la tierra y del trabajo de los hombres

 

2.- Bendito seas, Señor,

el vino tú nos lo diste,

fruto de la tierra y del trabajo de los hombres

 

08.- ENTRE TUS MANOS

ENTRE TUS MANOS ESTÁ MI VIDA SEÑOR,

ENTRE TUS MANOS PONGO MI EXISTIR.

HAY QUE MORIR PARA VIVIR,

ENTRE TUS MANOS CONFÍO MI SER.

 

1.- Si el grano de trigo no muere,

si no muere sólo quedará,

pero si muere en abundancia dará

un fruto eterno que no morirá.

 

2.- Es mi anhelo, mi anhelo creciente

en el surco, contigo morir;

y fecunda será la simiente, Señor,

revestida de eterno vivir.

 

3.- Y si vivimos, para él vivimos;

y si morimos, para él morimos.

Sea que vivamos o que muramos,

somos del Señor, somos del Señor.

 

4.- Cuando diere por fruto una espiga,

a los rayos de ardiente calor,

tu reinado tendrá nueva vida de amor,

en una Hostia de eterno esplendor.

 

09.- VIVE DIOS

Cuando sientes que se queman

tus entrañas por amor

y te entregas al llamado sin temor.

Cuando están en armonía voluntad y corazón,

te iluminas y en tu cuerpo vive Dios.

 

VIVE DIOS, POR SIEMPRE VIVE DIOS,

EN TU VIDA Y EN TU HISTORIA VIVE DIOS.

VIVE DIOS, POR SIEMPRE VIVE DIOS.

POR TU MUERTE Y POR TU GLORIA VIVE DIOS.

 

Cuando estás en la penumbra

aguardando lo peor

y desprecias tu existencia y su valor,

si no encuentras un sentido,

anda y busca en tu interior

y verás que aún en tu cuerpo vive Dios.

 

En la pena y la alegría,

en el llanto y la canción,

en lo malo y en lo bueno del dolor,

en la duda o la confianza,

con la lluvia y con el sol,

 

10.-  EL VIVE

Vive Jesús el Señor

Vive Jesús el Señor. (bis)

 

Él vive, Él vive, Él vive,

vive, vive Jesús el Señor. (bis)

 

Vive Jesús el Señor

Vive Jesús el Señor. (bis)

 

Él vive, Él vive, Él vive,

vive, vive Jesús el Señor.

 

11.- FIESTA DEL BANQUETE

FIESTA DEL BANQUETE,

MESA DEL SEÑOR,

PAN DE EUCARISTÍA,

SANGRE DE REDENCIÓN. (Bis)

 

Este Pan que nos das por manjar

es el Pan de unidad y de fraternidad.

Hacia Ti vamos hoy, a tu altar

Tú nos das la ilusión en nuestro caminar.

 

FIESTA DEL BANQUETE,

MESA DEL SEÑOR,

PAN DE EUCARISTÍA,

SANGRE DE REDENCIÓN. (Bis)

 

Escuché hoy su voz en mi caminar,

conocí al Señor en la fracción del Pan.

Pan de vida eterna, Cuerpo del Señor

Cáliz de la Alianza, fuente de Salvación.

 

FIESTA DEL BANQUETE,

MESA DEL SEÑOR,

PAN DE EUCARISTÍA,

SANGRE DE REDENCIÓN. (Bis)

 

12.- MARIA, LA MADRE BUENA (Kairoi)

Tantas cosas en la vida,

nos ofrecen plenitud;

y no son más que mentiras

que desgastan la inquietud.

Tú has llenado mi existencia

al quererme de verdad,

yo quisiera Madre buena

amarte más.

En silencio escuchabas

las palabras de Jesús,

y lo hacías pan de vida

meditando en tu interior.

La semilla que ha caído

ya germina y está en flor.

Con el corazón en fiesta cantaré:

 

AVE MARÍA. AVE MARÍA. AVE MARÍA. AVE MARÍA

 

Desde que yo era muy niño

has estado junto a mí

y guiado  de tu mano

aprendí a decir "sí".

Al calor de la esperanza,

nunca se enfrió mi fe,

y en la noche más oscura,

fuiste luz.

No me dejes Madre mía,

ven conmigo a caminar.

Quiero compartir mi vida

y crear fraternidad;

tantas cosas en nosotros

son el fruto de tu amor,

la plegaria más sencilla cantaré:

 

13.- CRISTO TE NECESITA

1.- Cristo te necesita para amar, para amar,

Cristo te necesita para amar. [bis todo]

 

NO TE IMPORTEN LAS RAZAS NI EL COLOR DE LA PIEL,

AMA A TODOS COMO HERMANOS Y HAZ EL BIEN.

[bis todo]

 

2.- Al que sufre y al triste dale amor,

dale amor, al humilde y al pobre, dale amor. [bis todo]

 

3.- Al que vive a tu lado dale amor, dale amor,

al que viene de lejos dale amor. [bis todo]

 

4.- Al que habla otra lengua dale amor, dale amor,

al que piensa distinto dale amor. [bis todo]

 

5.- Al amigo de siempre dale amor, dale amor,

al que no te saluda, dale amor. [bis todo]