jueves, 4 de septiembre de 2025

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XXIII T.O. CICLO C - 7 SETIEMBRE 2025

 QUIERO AMARTE POR ENCIMA DE TODO

  


COMENTARIO

 

Dice el evangelio que "mucha gente acompañaba a Jesús". El paso del Señor, con sus milagros admirables, con su enseñanza sorprendente, con su persona fascinadora, iba arrancando "seguidores", con toda la carga de entusiasmo y también de ambigüedad. “Si alguno viene a mí y no me ama más que...”. ¿A quién dijo esto Jesús?: “volviéndose a un gran gentío”, Jesús pide que lo prefieran a él por encima de todo lo demás. El “cristiano” no se define como una persona que ha optado por una ideología, por unas creencias y unos principios, ni siquiera por un comportamiento. No, el cristiano es esencialmente un hombre que un día comprendió que Jesús le pide que lo prefiera a él a todo lo demás.

Si él ve que esto es una locura, pero que es maravilloso, es que el amor ha entrado en su vida. No un amor, sino el amor en el cual y por el cual lo amará todo y lo vivirá todo. Hay que multiplicarse en “todo”, porque mientras que con Jesús se viva algo parcial, con “peros” y con “condiciones” se estará dando vuelta en torno a la fe cristiana, pero sin entrar en ella.  A esta indispensable reflexión es a la que aluden las dos parábolas sobre la torre y la batalla. Incluso hay que hacer notar que para seguir a Jesús uno debe sentarse a calcular, pues seguirlo no siempre es fácil... Pero quizás sea una tentación insistir demasiado sobre todo en unas perspectivas desalentadoras: “Llevar la cruz... renunciar a sus bienes...” No, hay que ir directamente a la declaración de amor: “Jesús, quiero amarte por encima de todo”.

Si nuestra declaración es todavía tímida y vacilante no nos preocupemos. Se lo decimos a uno que no dejará de seducirnos mil veces más de lo que nosotros intentaremos amarlo. Es una escalada absolutamente única del amor que se apoya en dos seguridades tan firmes como una roca.

La primera es esa invitación a Cristo a amarlo por encima de todo lo demás. Es él el que ha lanzado la idea. Él es más que todo y está por encima de todo porque lo es todo. Amarle exige un corazón inmenso y un ansia enorme de vivir, no una rendición a nuestra tarea de hombres.

Nuestra segunda seguridad: los ejemplos. Hace dos mil años que muchos hombres y mujeres vienen diciéndole a Jesús: “Te prefiero a todo lo demás” ¿Ha habido acaso uno solo que haya quedado decepcionado? ¿Uno solo de los que creyeron realmente en ese amor, de los que intentaron vivirlo realmente? Algunos de ellos, los santos canonizados, nos han dado un ejemplo bien visible. Otros, millares y millares, dirán algún día que hacer esta apuesta por el amor de Cristo no siempre resultó fácil, pero a qué otra cosa puede verse convidado un hombre en esta tierra que sea más ambicioso y más plenificante. Jesús el que nos lo aconseja. ¡Su amor nos va a costar! Muchos vacilaremos; no son muchos los que hoy le dicen al Señor “quiero preferirte a todo lo demás”, al menos por lo que de ordinario se ve y se escucha. Pero miremos ante todo el amor que podríamos vivir con Jesús y entonces echemos nuestros cálculos, permaneciendo a la luz de este amor. ¡A qué renunciar, qué cruz llevar, a qué otro amor habrá que decir que no si no lo podemos vivir junto a Jesús? No se podrá seguir a Jesús cargado de maletas, ni tampoco cantando todo el tiempo. Pero ¡Qué sol es el que nos acompañará en el camino! Lo ha prometido Jesús con una seguridad asombrosa: “El que me sigue no anda en las tinieblas”.

R.P. Roland Vicente Castro Juárez

 

ANTIFONA DE ENTRADA Sal 118, 137.124

Señor, tú eres justo, tus mandamientos son rectos. Trata con misericordia a tu siervo.

 

 ORACION COLECTA

Oh, Dios, por ti nos ha venido la redención y se nos ofrece la adopción filial; mira con bondad a los hijos de tu amor, para que cuantos creemos en Cristo alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de la Sabiduría 9, 13-18

¿Qué hombre conocerá el designio de Dios?, o ¿quién se imaginará lo que el Señor quiere? Los pensamientos de los mortales son frágiles e inseguros nuestros razonamientos, porque el cuerpo mortal oprime el alma y esta tienda terrena abruma la mente pensativa. Si apenas vislumbramos lo que hay sobre la tierra y con fatiga descubrimos lo que está a nuestro alcance, ¿quién rastreará lo que está en el cielo?, ¿quién conocerá tus designios, si tú no le das sabiduría y le envías tu santo espíritu desde lo alto? Así se enderezaron las sendas de los terrestres, los hombres aprendieron lo que te agrada y se salvaron por la sabiduría».

 

SALMO RESPONSORIAL (Sal 89)

 

Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.

 

Tú reduces el hombre a polvo, diciendo: «Retornen, hijos de Adán». Mil años en tu presencia son un ayer que pasó; una vela nocturna. R.

 

Si tú los retiras son como un sueño, como hierba que se renueva que florece y se renueva por la mañana, y por la tarde la siegan y se seca. R.

 

Enséñanos a calcular nuestros años, para que adquiramos un corazón sensato. Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo? Ten compasión de tus siervos. R.

 

Por la mañana sácianos de tu misericordia, y toda nuestra vida será alegría y júbilo. Baje a nosotros la bondad del Señor y haga prósperas las obras de nuestras manos. Sí, haga prósperas las obras de nuestras manos. R.

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Filemón 9b-10.12-17

Querido hermano: Yo, Pablo, anciano, y ahora prisionero por Cristo Jesús, te recomiendo a Onésimo, mi hijo, a quien engendré en la prisión. Te lo envío como a hijo. Me hubiera gustado retenerlo junto a mí, para que me sirviera en nombre tuyo en esta prisión que sufro por el Evangelio; pero no he querido retenerlo sin contar contigo: así me harás este favor, no a la fuerza, sino con toda libertad. Quizá se apartó de ti por breve tiempo para que lo recobres ahora para siempre; y no como esclavo, sino como algo mejor que un esclavo, como un hermano querido, que, si lo es mucho para mí, cuánto más para ti, humanamente y en el Señor. Si me consideras compañero tuyo, recíbelo a él como a mí.

 

ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO Sal 118, 135

Aleluya. Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, enséñame tus decretos. Aleluya.

 

 EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 14, 25-33

En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; Él se volvió y les dijo: «Si alguno viene a mí y no pospone a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no carga con su cruz y viene en pos de mí, no puede ser discípulo mío. Así, ¿quién de ustedes, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: "Este hombre empezó a construir y no pudo acabar". ¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrán salir al paso del que lo ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz. Así pues, todo aquel de entre ustedes que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío».

 

PLEGARIA UNIVERSAL

Pidamos al Señor, que escuche nuestras plegarias y atienda a nuestras peticiones:

 

1-. Por la Santa Iglesia de Dios, para que el Señor le conceda la paz y la unidad, la guarde de todo mal y acreciente el número de sus hijos. Roguemos al Señor

 

2.- Por los gobernantes para que sean más honrados, más justos y sean ejemplo de servicio al bien común de todos. Roguemos al Señor.

 

3.- Por todos los aquí reunidos en el nombre de Jesús, para que seamos verdaderos seguidores y discípulos de Cristo. Roguemos al Señor

 

4.- Por nuestros difuntos, para que el Señor de la vida les abra las puertas de su casa del cielo. Roguemos al Señor.

 

Señor, Dios todopoderoso y eterno, escucha nuestras oraciones y envíanos la sabiduría de tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

 ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Oh, Dios, autor de la piedad sincera y de la paz, te pedimos que con esta ofrenda veneremos dignamente tu grandeza y nuestra unión se haga más fuerte por la participación en este sagrado misterio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ANTIFONA DE COMUNION Jn 8, 12

Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida, dice el Señor.

 

 ORACION DESPUES DE LA COMUNION.

Concede, Señor, a tus fieles, alimentados con tu Palabra y vivificados con el sacramento del cielo, beneficiarse de los dones de tu Hijo amado, de tal manera que merezcamos participar siempre de su vida. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 08: Mi 5, 1-4ª (o bien Rm 8, 28-30); Sal 12; Mt 1, 1-16. 18-23

Martes 09: Col 2, 6-15; Sal 144, 1-2. 8-9. 10-11; Lc 6, 12-19

Miércoles 10:  Col 3, 1-11; Sal 144, 2-3. 10-11. 12-13ab; Lc 6, 20-26

Jueves 11: Col 3, 12-17; Sal 150, 1. 3-4. 5-6; Lc 6, 27-38

Viernes 12: 1Tm 1, 1-2. 12-14; Sal 15, 1-2ª y 5. 7-8. 11; Lc 6, 39-42

Sábado 13: 1Tm 1, 15-17; Sal 112, 1-2. 3-4. 5ª y 6-7; Lc 6, 43-49

Domingo 14: Ex 32, 7-11.13-14; Sal 50; 1Tm 1, 12-17; Lc 15, 1-32

 

COMENTARIOS AL EVANGELIO

Lc 14, 25-33

 

1.- CAMINO/DISCIPULO/Lc

Una vez más aparece explícita la perspectiva del camino. Un camino que Lc concibe como reproducción del de Jesús, que es quien va delante marcándolo. Hacer este camino es ser discípulo de Jesús. Tres veces se repite la expresión, formando parte de una estructura de frase condicional. Nos hallamos efectivamente ante un texto en el que Lc recoge tres condiciones para ser discípulo de Jesús.

En la formulación de las mismas nos encontramos de nuevo con el lenguaje desconcertante y agresivo, hiriente incluso, de Jesús.

Son formulaciones de choque, necesarias en una cultura cuyo vehículo prácticamente exclusivo de enseñanza era la palabra hablada. ¿Qué mejor forma de facilitar la memorización que la frase contundente e hiriente? "El que no odia a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, a su propia vida, no puede ser discípulo mío". La traducción litúrgica ha tenido miedo y en vez de odiar ha traducido posponer. No cabe duda que una frase como ésta tenía garantizada la memorización por lo monstruoso de su formulación. Pero una formulación así no era un fin sino un medio didáctico para conseguir un fin, que no es otro que el de dar vueltas y vueltas a la frase hasta dar con su sentido. Y este sentido no es el de una renuncia voluntaria a los vínculos afectivos de la familia, como ha escrito un comentarista reciente. Lo que Jesús pide al discípulo no es romper con la familia lo que le pide es una disponibilidad total y absoluta. Jesús enuncia incisivamente el principio de la disponibilidad, dejando para sus oyentes la especificación concreta de las consecuencias.

"El que no lleva su propia cruz no puede ser discípulo mío". Como formulación no se trata de ninguna metáfora. La crucifixión era la pena de muerte en la Palestina dominada por Roma. Jesús habla del riesgo de su camino e invita al discípulo a correr ese riesgo. "El que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío". El adiós a los bienes, a todos los bienes. ¡Ya lo creo que una frase así se le queda grabada a cualquiera! La formulación es de nuevo realista e hiriente. ¿Qué pasaría si el dinero dejara de ser el móvil de la actuación humana? Pues esto es ni más ni menos lo que Jesús pide con esta frase. Una vez más nos hallamos ante un enunciado incisivo, que deja a los oyentes la especificación concreta de las consecuencias.

En estas condiciones no cabe duda que ser discípulo de Jesús no es un camino fácil. Nos lo recuerda Lc cuando introduce en el texto la parábola de un particular que quiere construir una fortificación para proteger sus tierras y la parábola de un rey que va a emprender una guerra. La fortificación a construir es cara; la guerra a emprender, desigual (un ejército de diez mil contra uno que dobla sus efectivos). Es decir, en ambos casos se trata de empresas difíciles y problemáticas y que, por ello mismo, no se pueden afrontar a la ligera. Ser discípulo de Jesús es también una empresa difícil, que tampoco se puede afrontar a la ligera.

 

COMENTARIO. Bajo la forma de condiciones del caminar cristiano lo que en realidad sigue ofreciéndonos Lc son nuevos rasgos de ese caminar. Estos nuevos rasgos son tres: absoluta disponibilidad, riesgo de muerte, el dinero no es ya la razón de ser y de actuar. H/3-TENDENCIAS: La sola enumeración deja entrever su dificultad. Como ya veíamos el domingo pasado, esta dificultad no es de orden extrínseco sino intrínseco. Los rasgos de hoy apuntan hacia tendencias muy arraigadas en la sicología de la persona. El mínimo esfuerzo y el repliegue en uno mismo, el instinto de vivir, la seguridad del dinero: tres tendencias que parecen muy naturales.

De esto se concluye que el ser cristiano no se ventila en el orden de la moralidad sino en el de las estructuras personales.

MDTS/SER-CR: Estamos demasiado habituados a pensar que ser cristiano es cumplir los mandamientos, cuando este cumplimiento es en realidad tarea común del cristiano y del que no lo es. Ser cristiano presupone, por supuesto, ese cumplimiento; pero no se agota en él ni mucho menos se especifica por él. Ser cristiano es una forma diferente de ser persona, una forma que se ventila en el profundo e invisible ámbito de las estructuras sicológicas, tales como la necesidad de repliegue, el instinto de vivir y la seguridad.

A. BENITO - DABAR 1989, 45


 

2.-Después de escuchar la parábola de los invitados al banquete, los oyentes de Jesús podían llegar a creer que la entrada en el Reino de Dios era cosa de chiquillos y que todo consistía en aceptar la invitación que se hace a todo el mundo. Sin embargo, la cosa no es tan simple y tiene sus dificultades.

Por eso Mateo precisa el sentido de la parábola hablándonos seguidamente del vestido apropiado que hay que llevar al banquete de bodas (22. 11-14), y Lucas recoge una serie de palabras de Jesús sobre las exigencias que hace a cuantos quieran ser discípulos y entrar en el Reino de Dios.

Cuanto se presenta como un obstáculo en el seguimiento de Cristo debe ser eliminado sin contemplaciones. No importa que se trate de los vínculos más legítimos o de los más grandes bienes. Todo debe sacrificarse con tal de seguir a Cristo hasta la muerte, incluso la propia vida.

La intelección de ambas parábolas depende del v. 33, que es el último de nuestra lectura. Sólo así puede evitarse su aparente ambigüedad. Pues pudiera parecer que Jesús aconseja que se abandone la voluntad de entrar en su discipulado cuando, después de pensarlo a fondo, uno se siente incapaz de cumplir todo cuanto esto exige. Pero en realidad Jesús quiere decir solo, y nada menos, que para ser su discípulo hace falta una actitud de total desprendimiento y que esto no debe olvidarlo nadie. A veces esta actitud deberá traducirse en renuncias efectivas, pero en cualquier caso el discípulo de Jesús deberá estar a punto de dejarlo todo por la causa del Evangelio. Por otra parte queda bien claro que lo único necesario para todos los hombres es entrar en el Reino de los Cielos, y que esto no es posible a cuantos resisten la llamada de Jesús.


 

3. J/ABSOLUTO.

Hay en los versículos de este evangelio una fórmula que aparece dos veces: ése "no puede ser discípulo mío" (vv. 27 y 33). Esta doble conclusión, este refrán podemos decir, dirige la interpretación del texto. Se nos invita a una meditación sobre las condiciones requeridas a cualquiera que desee ser discípulo de Jesús.

¿Cuáles son estas condiciones? En una primera lectura vemos ya una característica. Las condiciones exigidas a la candidatura del discípulo recaen sobre la relación de éste con las diversas y numerosas, muy numerosas realidades, que llenan su vida. Se trata del padre, de la madre, de la esposa, de los hijos, de los hermanos, de las hermanas, de la propia vida y, finalmente, de todos los bienes. La panoplia es abundante; nos preguntaríamos si en la vida del hombre existe algo que quede fuera de la relación establecida entre Jesús y el que se hace su discípulo.

Esa relación compromete toda la vida, todo cuanto llena la existencia humana. Es un punto importante que hay que subrayar.

Nada debe escapar al influjo que Jesús ejerce sobre la vida de su discípulo y que éste último va a aceptar libremente.

La adhesión a Jesús lleva, pues, a un comportamiento nuevo de cara a todas las cosas. (...).

Doctrina difícil de entender y que hay que introducir lealmente en la vida. Se entiende que el autor de la primera lectura hable de la dificultad de conocer el designio de Dios, la llamada de Dios dirigida a cada uno. Este conocimiento no puede venir más que de Dios mismo, que comunica su Sabiduría y su Espíritu.

Ojalá los cristianos de hoy estén atentos a esa Sabiduría, a este Espíritu, a fin de vivir en verdad la llamada de Jesús a amarle más que a todo, a seguirle llevando la propia cruz, a renunciar a todos los bienes; en una palabra, a llevar a cabo las opciones decisivas que hacen de cada uno sal para el mundo.

LOUIS MONLOUBOU - LEER Y PREDICAR EL EVANGELIO DE LUCAS EDIT. SAL TERRAE SANTANDER 1982.Pág. 244

 


 

4.- -UNAS PALABRAS DURAS.

El Evangelio de hoy suena duro al oído y al corazón; suena duro porque es duro. Dos ejemplos claros: "el que no odia (sic el original) a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, a su propia vida, no puede ser discípulo mío" (Lc. 14, 26); "el que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío" (Lc 14,33). No son afirmaciones fáciles de asimilar; y lo más grave del asunto es que no se trata de un pasaje aislado, sino de una constante a lo largo de todo el evangelio de Lucas: seguir a Jesús implica radicalidad. Jesús es un Señor incompatible con otros señoríos.

Así que estas palabras no acaban de gustarnos (bien lo demostramos en la práctica nuestra de cada día), y por eso les buscamos la vuelta, como sea y a cualquier precio: -Para unos la cuestión se resuelve diciendo que se trata de expresiones simbólicas; es verdad que el estilo oriental es muy gráfico, chocante, para facilitar la memorización de las enseñanzas, hiriente incluso, como es el caso que nos ocupa; es cierto que no podemos tomar al pie de la letra determinadas expresiones (v. gr.: "el que no odia a su padre y a su madre..."), pero tampoco podemos retorcerlas hasta el extremo de hacer irreconocible el sentido que esas expresiones encierran, el sentido, fuerte y duro, de unas frases que, en última instancia, no son fruto del capricho o de la casualidad sino que son totalmente intencionadas y buscadas.

DABAR 1989, 45


 

5.- Texto. En el primer versículo Lucas retoma el hilo conductor de la parte central de su obra: el camino hacia Jerusalén. Lo hacen juntos Jesús y gran cantidad de gente, y Lucas considera que ha llegado el momento de detenerse para reflexionar sobre el hecho mismo de estar en camino. Si alguno viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío.

Esta traducción refleja un cierto pudor o un cierto reparo. El texto griego no habla de posponer, sino de odiar. Realmente la frase suena muy fuerte: Si alguno viene conmigo y no odia a...

Pero, crudeza de forma aparte, el fondo es claro: ser discípulo mío se repite tres veces (vs. 26,27y 33); es como un estribillo.

Encuadradas por él hay dos pequeñas parábolas explicativas (vs. 28-32). Antes de construir un edificio, uno se sienta primero a calcular; antes de emprender una guerra, un rey se sienta primero a deliberar. El edificio a construir es muy caro (una torre-palacio); la guerra a emprender es muy desigual (un ejército de diez mil contra otro que dobla esos efectivos). Es decir, en ambos casos se trata de empresas muy difíciles y problemáticas y, por ello mismo, hay que afrontarlas con seriedad y no a la ligera. Así es como hay que afrontar la difícil empresa de ser discípulo de Jesús.

Comentario. Las dos parábolas nos hacen tomar conciencia de que ser discípulo de Jesús es una empresa muy difícil y los vs. 26,27 y 33 nos informan de esa dificultad. Pero, de nuevo la información emplea un lenguaje agresivo y paradójico. Con lo cual nuestra perplejidad ante el texto de hoy es total y absoluta.

Empecemos por el lenguaje. Es duro e hiriente hasta tal punto que lo dulcificamos. ¿Es posible que Jesús nos hable de odiar a los seres más queridos e incluso a nosotros mismos cuando en Lc/06/27 nos ha pedido amar a nuestros enemigos y hacer el bien a los que nos odien? Y, sin embargo, la frase de hoy hay que mantenerla tal y como suena, en toda su crudeza. Será la única manera de que suframos un shock tan fuerte que nos lleve a perder el conocimiento. Cuando después despertemos y empecemos a resituarnos, lo haremos desde una disponibilidad hasta entonces insospechada por nosotros. Habremos empezado a descubrir que este odiar significa estar disponibles a todo y a todos. La información de Jesús habla después de la cruz: es la pena de muerte impuesta por los romanos. Por último, el adiós a los bienes, a todos los bienes. Un nuevo golpe del divino boxeador.

¡A ver cómo despertamos después de encajarlo! Y del lenguaje al contenido. Vemos que éste no es de corte moral.

Para ser sus discípulos, Jesús no nos pide que cumplamos los mandamientos, que seamos buenos. Nos pide que seamos absolutamente disponibles, que contemos con la posibilidad de la agresión y de la muerte decretada, que no tengamos la obsesión del dinero. Lo específico del hecho cristiano no es la moral.

Esta es un hecho humano. Ser discípulo (CR/CREATURA-NUEVA de Jesús no es ser bueno (todos los hombres tienen que serlo, diría Jesús), sino ser diferente. Desde esta perspectiva de actitud diferente es desde donde hay que enfocar la dificultad de ser cristiano.

Empleo indistintamente las expresiones ser discípulo y ser cristiano. Comentando este texto en el año 1622 escribía Maldonado: "¿Es necesaria tanta reflexión para hacerse cristiano? ¿Ha podido Cristo desanimar de esta empresa a quienes no se ven capaces de tanto sacrificio? Se ha respondido distinguiendo entre los discípulos propiamente dichos, llamados a lo más, y los simples fieles. Pero no hay en el texto huellas de una tal distinción". Creo, en efecto, que el texto de hoy no distingue entre discípulos y simples fieles. Discípulo de Jesús se es o no se es, pero no hay grados o estados de perfección en el hecho de serlo. Distinciones de este tipo sólo sirven para desvirtuar el hecho cristiano, además de introducir valoraciones injustas entre cristianos de primera y de segunda.

A. BENITO - DABAR 1986, 46


 

6.- Jesús piensa en los que, después de entusiasmarse por él y dejar sus ambiciones para dedicarse a la obra del evangelio, volverían atrás, buscando una vida más "normal" y más segura, según las normas del hombre común. Jesús necesita discípulos que se comprometan de una vez, y cree que el hombre puede jugarse la vida de una vez por él. Las comparaciones que Jesús propone quieren evidenciar que hacerse discípulo de Cristo es una cosa seria: mejor no empezar, si no se está dispuesto a ir hasta el final. ¿Por qué esta comparación con el rey que va a la guerra? Porque el que se libera para servir en la labor del evangelio es, en realidad, un rey, al que Dios concederá unas satisfacciones profundas que nadie podría proporcionarle (cf. Mc 10, 30). Pero también debe saber que la lucha es contra el "dueño de este mundo", el demonio, el cual intentará pararlo con mil pruebas y trampas inesperadas. De no haberse entregado totalmente, el discípulo llegaría con toda certeza a una quiebra, y sería mucho peor que no haber empezado.

A algunos Jesús les pide alejarse de los suyos y de los problemas familiares. A todos les muestra que nunca serán libres para responder a las llamadas de Dios, si se niegan a pensar en forma totalmente nueva los lazos familiares, el uso de su tiempo y lo que sacrifican a la convivencia con los de su ambiente.

EUCARISTÍA 1989, 42


 

7.- CZ/LLEVAR

Este "llevar la cruz" parece hacer referencia a un momento muy concreto de la vida del condenado: el momento en que el condenado a muerte abandona la sala del tribunal para salir a la calle con la cruz ante la multitud hostil que lo abuchea. Lo más terrible no es la ejecución al final del camino, sino el hondo sentimiento de haber sido expulsado de la comunidad, de hallarse sin defensa y de ser objeto del desprecio general. De donde se deduciría que seguir a Jesús significa arriesgarse a llevar un tipo de vida que es tan difícil como el último camino del condenado a muerte.

Duras pueden parecer estas palabras, pero ahí están.

EUCARISTÍA 1986, 43

 

PROPUESTA DE CANTOS TIEMPO ORDINARIO XXIII 2025 CICLO C –

(07 SETIEMBRE 2025)

 

01.- CON ALEGRIA EN EL CORAZON (Joaquín Madurga)

CON ALEGRÍA EN EL CORAZÓN

QUEREMOS CANTARTE SEÑOR;

CON ESPERANZA, CON FE Y CON AMOR

QUEREMOS LLEGAR A TU MESA SEÑOR.

 

1.- Con alegría de amistad compartida

en una comida

Con esperanza de escuchar tu palabra

que da la vida.

 

2.- Con alegría de fiesta de hermanos

en la Eucaristía;

Con la fe y el amor que exige el juntarnos

en tu comida.

 

3.- Con alegría los primeros cristianos

su amor compartían;

Con esperanza seguiremos sus huellas

y ejemplo de vida.

 

02.- PUEBLO SANTO Y ELEGIDO (J.P. Martins)

1.- Caminamos hacia ti,

oh ciudad de nuestro Dios,

construyendo en este mundo

la verdad y el amor.

 

PUEBLO SANTO Y ELEGIDO

CONGREGADO EN EL AMOR,

VAS BUSCANDO, PEREGRINO,

LA CIUDAD DE NUESTRO DIOS.

 

2.- Avanzamos, peregrinos,

con Jesús, nuestra esperanza.

Él nos salva, Él nos guía,

con la luz de su palabra.

 

3.- Quien tiene hambre de justicia,

quien anhela la verdad,

en la mesa del Señor

su Palabra encontrará.

 

4.- Reunidos en la Iglesia

proclamamos su verdad:

Jesucristo es el que salva

dando al mundo su amistad.

 

5.- Los caminos de este mundo

son caminos sin final:

sólo Cristo es el sendero

que conduce a la verdad.

 

6.- Cuando llegue el momento

de nuestra hora final,

Jesucristo, nuestro hermano,

nos dará su eternidad.

 

03.- CAMINARE EN PRESENCIA DEL SEÑOR (J.A. Espinoza)

CAMINARÉ EN PRESENCIA DEL SEÑOR,

CAMINARÉ EN PRESENCIA DEL SEÑOR.

 

1.- Amo al Señor porque escucha mi voz suplicante,

Porque inclina su oído hacia mí,

El día que lo invoco.

 

2.- Me envolvían redes de muerte,

Caí en tristeza y en angustia,

Invoqué el Nombre del Señor:

¡Señor, Salva Mi Vida!

 

3.- El Señor es benigno y justo,

nuestro Dios es compasivo,

el Señor guarda a los sencillos,

estando yo sin fuerzas me salvó.

 

4.- Alma mía, recobra tu calma,

que el Señor fue bueno contigo,

arrancó mi alma de la muerte,

mis ojos de las lágrimas,

mis pies de la caída.

 

04.- TRAEMOS A TU ALTAR

TRAEMOS A TU ALTAR

CON EL VINO Y EL PAN

NUESTRAS OFRENDAS.

TRAEMOS A TU ALTAR

CON LOS HOMBRES SU AFÁN

Y SUS PROBLEMAS.

 

1.- Con los hombres que trabajan el pan con sudor

ofrecemos nuestro esfuerzo,

por lo hombres que no tienen trabajo ni pan

te pedimos el sustento.

 

2.- Con los hombres cuyas vidas son fruto de bien

ofrecemos nuestra entrega,

por los hombres cuyas vidas son pena y dolor,

que sepamos estar cerca.

 

3.- Con los hombres que construyen un mundo de paz

ofrecemos nuestras manos,

por los hombres que padecen la guerra y el mal,

que seamos solidarios.

 

05.- ESTE PAN Y VINO SEÑOR

ESTE PAN Y VINO, SEÑOR

SE TRANSFORMARÁN

EN TU CUERPO Y SANGRE, SEÑOR

EN NUESTRO MANJAR (BIS)

 

Gracias al sol y al labrador

En el altar florecen hoy

Las espigas, los racimos

Que presentamos a Dios

 

Lo que sembré con mi dolor

Lo que pedí en mi oración

Hoy son frutos, son ofrendas

Que presentamos a Dios

 

ESTE PAN Y VINO, SEÑOR

SE TRANSFORMARÁN

EN TU CUERPO Y SANGRE, SEÑOR

EN NUESTRO MANJAR (BIS)

 

06.- DANOS DE TU PAN SEÑOR

DANOS DE TU PAN, SEÑOR,

DANOS DE TU PAN. [BIS)

 

QUE ES COMO EL AMOR, TU PAN,

ES COMO EL AMOR;

CUÁNTO MÁS SE DA, SEÑOR,

MÁS ABUNDARÁ. [BIS]

 

1.- Siento pena de la gente

que va errante como oveja sin pastor,

tengo miedo desfallezcan

si no encuentran un apoyo en su aflicción.

 

2.- Cinco panes y dos peces

compartidos con amor con los demás,

son el signo del milagro

que en el mundo logra la fraternidad.

 

3.- Repartid con los hermanos,

repartid con los hambrientos vuestro pan,

y en la mesa de los hombres

para todos habrá pan hasta sobrar.

 

07.- TU ERES MI BIEN (Cesáreo Garabain)

1.- Solo Tú eres mi plenitud,

eres mi apoyo, mi fuerza y mi luz,

eres mi vida y mi juventud,

eres mi gozo y mi cruz.

 

SOLO TÚ ERES TODO MI BIEN,

SOLO TÚ, SOLO TÚ.

SOLO TÚ ERES MI PLENITUD

SOLO TÚ, SOLO TÚ.

 

2.- Samaritana siempre con sed

cuando en la tarde abrasaba el calor

pero me diste un día a beber

del manantial de tu amor.

 

3.- Siento a mi lado tu palpitar

por el camino que va hacia Emaús,

das un sentido a mi caminar,

mi Salvador eres Tú.

 

08.- DONDE ESTA TU TESORO (Brotes de Olivo)

No atesores en la tierra,
donde la herrumbre corroe,
donde los ladrones roban,
y la polilla carcome.
Atesora en las alturas,
allí la herrumbre no existe,
la polilla no devora
y el ladrón de Dios se viste.


CONFIAD EN LA VIDA,
ESPERAD SIEMPRE EN DIOS;
AL CREARTE YA TE AMABA,
Y EN TU VIDA ÉL CONFIÓ.
NO HAY FORTUNA MÁS GRANDE,
QUE ESPERAR SIEMPRE EN DIOS,
Y SI EN DIOS TÚ CONFÍAS,
ÉL VIVE EN TU CORAZÓN.


No te preocupe tu vida,
el vestido o alimento,
es más la vida que el pan,
y que la ropa el cuerpo.
El ave nunca sembró,
ni recogió en graneros,
el Dios Padre lo alimenta:
sois vosotros más que ellos.


CONFIAD EN LA VIDA,
ESPERAD SIEMPRE EN DIOS;
AL CREARTE YA TE AMABA,
Y EN TU VIDA ÉL CONFIÓ.
NO HAY FORTUNA MÁS GRANDE,
QUE ESPERAR SIEMPRE EN DIOS,
Y SI EN DIOS TÚ CONFÍAS,
ÉL VIVE EN TU CORAZÓN.
CONFIAD EN LA VIDA,

 

Tu tesoro puede estar
en el cielo o en arcón,
y donde está tu tesoro,
allí está tu corazón.
No hay riqueza más grande
que el tesoro de tu amor,
es tesoro que no muere
porque es riqueza de Dios.


ESPERAD SIEMPRE EN DIOS;
AL CREARTE YA TE AMABA,
Y EN TU VIDA ÉL CONFIÓ.
NO HAY FORTUNA MÁS GRANDE,
QUE ESPERAR SIEMPRE EN DIOS,
Y SI EN DIOS TÚ CONFÍAS,
ÉL VIVE EN TU CORAZÓN.

 

09.- ANTES QUE TE FORMARAS EL TE CONOCIA (Gilmer Torres Ruiz)

Antes que te formaras,

dentro del vientre de tu madre,

antes que tú nacieras,

te conocía y te consagré.

 

Para ser mi profeta,

de las naciones, Yo te escogí;

irás donde te envíe,

y lo que te mande proclamarás.

 

Tengo que gritar,

tengo que arriesgar;

¡ay, de mí, si no lo hago!

¿Cómo escapar de ti,

cómo no hablar

si tu voz me quema dentro?

 

Tengo que andar,

tengo que luchar;

¡ay, de mí, si no lo hago!

¿Cómo escapar de ti,

cómo no hablar

si tu voz me quema dentro?

 

No temas arriesgarte

porque contigo Yo estaré;

no temas anunciarme,

porque en tu boca Yo hablaré.

Te encargo hoy mi pueblo,

para arrancar y derribar,

para edificar,

destruirás y plantarás.

 

Tengo que gritar,

tengo que arriesgar;

¡ay, de mí, si no lo hago!

¿Cómo escapar de ti,

cómo no hablar

si tu voz me quema dentro?

 

Tengo que andar,

tengo que luchar;

¡ay, de mí, si no lo hago!

¿Cómo escapar de ti,

cómo no hablar

si tu voz me quema dentro?

 

Deja a tus hermanos,

deja a tu padre y a tu madre;

abandona tu casa,

porque la tierra gritando está.

Nada traigas contigo,

porque a tu lado Yo estaré;

es hora de luchar,

porque mi pueblo sufriendo está.

 

10.- ANUNCIAREMOS TU REINO, SEÑOR (Cristóbal Halfter)

Anunciaremos tu Reino, Señor,

tu Reino, Señor, tu Reino.

 

Reino de paz y justicia,

Reino de vida y verdad.

Tu Reino, Señor, tu Reino.

 

Reino de amor y de gracia,

Reino que habita en nosotros.

Tu Reino, Señor, tu Reino.

 

Reino que sufre violencia,

Reino que no es de este mundo.

Tu Reino, Señor, tu Reino.

 

Reino que ya ha comenzado,

Reino que no tendrá fin.

Tu Reino, Señor, tu Reino.

 

11.- ARCILLA ENTRE TUS MANOS (Kairoi)

Eres madre muy sencilla,

criatura del Señor,

Virgen pobre, Madre mía,

llena de gracia y amor.

Fuiste arcilla entre sus manos

y el Señor te modeló,

aceptaste ser su esclava,

siempre dócil a su voz.

 

Yo quiero ser arcilla entre sus manos,

yo quiero ser vasija de su amor,

Quiero dejar lo mío para Él, para Él.

 

No entendías sus palabras

pero respondes con fe,

dejas que su amor te guíe

confiando siempre en Él.

Por su Espíritu de vida

te dejaste transformar,

te abandonas en sus manos,

para hacer su voluntad.

 

12.- CUANDO CRISTO VENGA EN SU GLORIA

Cuando Cristo venga en gloria

Yo no me voy a quedar

Cuando Cristo venga en gloria

Yo no me voy a quedar.

 

Seremos levantados con poder

Seremos levantados con poder

Seremos levantados con poder

Para la nueva Jerusalén

A que tú te vas, que yo también (Bis)

Para la nueva Jerusalén

A que tú te vas, que yo también

Para la nueva Jerusalén.

 

Hay un fuego que me está quemando

es el Espíritu Santo que está bautizando. (2)

Aquí se canta, aquí se ora

se alaba a Cristo a toda hora. (2)

 

Seremos levantados con poder

Seremos levantados con poder

Seremos levantados con poder

Para la nueva Jerusalén

A que tú te vas, que yo también

Para la nueva Jerusalén

A que tú te vas, que yo también

Para la nueva Jerusalén.

Cuando Cristo venga en gloria

Yo no me voy a quedar

Cuando Cristo venga en gloria

Yo no me voy a quedar

 

Seremos levantados con poder

Seremos levantados con poder

Seremos levantados con poder

Para la nueva Jerusalén

A que tú te vas, que yo también

Para la nueva Jerusalén

A que tú te vas, que yo también

Para la nueva Jerusalén

 

Hay un fuego que me está quemando

es el Espíritu Santo que está bautizando. (2)

Aquí se canta, aquí se ora

se alaba a Cristo a toda hora. (2)

 

Seremos levantados con poder

Seremos levantados con poder

Seremos levantados con poder

Para la nueva Jerusalén

A que tú te vas, que yo también

Para la nueva Jerusalén

A que tú te vas, que yo también

Para la nueva Jerusalén

 

13.- HIMNO VIRGEN DE LAS MERCEDES

MADRE DE LAS MERCEDES,

BENDITA SIEMPRE BENDITA,

ENTRE TODAS LAS MUJERES

 Y EN LOS DESIGNIOS DE DIOS (BIS)

 

Te contemplamos gozosos,

vestida de blanco lino,

engalanada en tu trono,

llena de luz en tu altar.

 

Admiramos humildes

tu rostro de madre hermosa

con la herida en tu cuello,

con cetro de majestad.

 

MADRE DE LAS MERCEDES,

BENDITA SIEMPRE BENDITA,

ENTRE TODAS LAS MUJERES

 Y EN LOS DESIGNIOS DE DIOS (BIS)

 

Estrella del evangelio,

por Juan Pablo proclamada,

Paita oh Madre Santa

siempre te alabara.

 

Madre de las Mercedes

 como hijos peregrinos

venimos desde muy lejos

a compartir tu bondad. (2)

 

MADRE DE LAS MERCEDES,

BENDITA SIEMPRE BENDITA,

ENTRE TODAS LAS MUJERES

 Y EN LOS DESIGNIOS DE DIOS (BIS)