viernes, 31 de octubre de 2025

LECTURAS Y COMENTARIOS DOMINGO TODOS LOS DIFUNTOS CICLO C - 02 NOVIEMBRE 2025

 LOS FIELES DIFUNTOS

  

COMENTARIO

Las tres Iglesias: Se llama Iglesia a la asociación de los que creen en Jesucristo. La Iglesia se divide en tres grupos. Iglesia triunfante: los que ya se salvaron y están en el cielo (los que festejamos ayer). Iglesia militante: los que estamos en la tierra luchando por hacer el bien y evitar el mal.  Iglesia sufriente: los que están en el purgatorio purificándose de sus pecados, de las manchas que afean su alma. El Catecismo de la Iglesia Católica, publicado por el Papa Juan Pablo II en 1992, es un texto de máxima autoridad para todos los católicos del mundo y dice cinco cosas acerca del Purgatorio: 1ª. Los que mueren en gracia y amistad de Dios, pero no perfectamente purificados, sufren después de su muerte una purificación, para obtener la completa hermosura de su alma (1030).

2ª. La Iglesia llama Purgatorio a esa purificación, y ha hablado de ella en el Concilio de Florencia y en el Concilio de Trento. La Iglesia para hablar de que será como un fuego purificador, se basa en aquella frase de San Pablo que dice: "La obra de cada uno quedará al descubierto, el día en que pasen por fuego. Las obras que cada cual ha hecho se probarán en el fuego". (1Cor. 3, 14).

3ª. La práctica de orar por los difuntos es sumamente antigua. El libro 2º. de los Macabeos en la S. Biblia dice: "Mandó Juan Macabeo ofrecer sacrificios por los muertos, para que quedaran libres de sus pecados" (2Mac. 12, 46).

4ª. La Iglesia desde los primeros siglos ha tenido la costumbre de orar por los difuntos (Cuenta San Agustín que su madre Santa Mónica lo único que les pidió al morir fue esto: "No se olviden de ofrecer oraciones por mi alma").

5ª. San Gregorio Magno afirma: "Si Jesucristo dijo que hay faltas que no serán perdonadas ni en este mundo ni en el otro, es señal de que hay faltas que sí son perdonadas en el otro mundo. Para que Dios perdone a los difuntos las faltas veniales que tenían sin perdonar en el momento de su muerte, para eso ofrecemos misas, oraciones y limosnas por su eterno descanso".

De San Gregorio se narran dos hechos interesantes. El primero, que él ofreció 30 misas por el alma de un difunto, y después el muerto se le apareció en sueños a darle las gracias porque por esas misas había logrado salir del purgatorio. Y el segundo, que un día estando celebrando la Misa, elevó San Gregorio la Santa Hostia y se quedó con ella en lo alto por mucho tiempo. Sus ayudantes le preguntaron después por qué se había quedado tanto tiempo con la hostia elevada en sus manos, y les respondió: "Es que vi que mientras ofrecía la Santa Hostia a Dios, descansaban las benditas almas del purgatorio". Desde tiempos de San Gregorio (año 600) se ha popularizado mucho en la Iglesia Católica la costumbre de ofrecer misas por el descanso de las benditas almas.

La respuesta de San Agustín: a este gran Santo le preguntó uno: "¿Cuánto rezarán por mí cuando yo me haya muerto?", y él le respondió: "Eso depende de cuánto rezas tú por los difuntos. Porque el evangelio dice que la medida que cada uno emplea para dar a los demás, esa medida se empleará para darle a él". ¿Vamos a rezar más por los difuntos? ¿Vamos a ofrecer por ellos misas, comuniones, ayudas a los pobres y otras buenas obras? Los muertos nunca jamás vienen a espantar a nadie, pero sí rezan y obtienen favores a favor de los que rezan por ellos.

Pbro. Roland Vicente Castro Juárez

 ANTIFONA DE ENTRADA  1 Ts 4, 14; 1 Co 15, 22

Del mismo modo que Jesús ha muerto y resucitado, Dios llevará con Él, por medio de Jesús, a los que han muerto. Lo mismo que en Adán mueren todos, así en Cristo todos serán vivificados. Se dice el Gloria.

 

ORACION COLECTA

Escucha con bondad, Señor, nuestras súplicas para que, al confesar nuestra fe en tu Hijo resucitado de entre los muertos, se afiance también nuestra esperanza en la futura resurrección de tus siervos. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Job 19, 1.23-27a

Respondió Job a sus amigos: «¡Ojalá se escribieran mis palabras, ojalá se grabaran en cobre, con cincel de hierro y en plomo se escribieran para siempre en la roca! Yo sé que está vivo mi Redentor, y que al final se alzará sobre el polvo: después que me arranquen la piel, ya sin carne, veré a Dios; yo mismo lo veré, y no otro, mis propios ojos lo verán».

 

SALMO RESPONSORIAL (Sal 24, 6-7.17-18.20-21)

 

Los que esperan en ti, Señor, no quedan defraudados.

 

Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas; acuérdate de mí con misericordia, por tu bondad, Señor. R.

 

Ensancha mi corazón oprimido y sácame de mis tribulaciones. Mira mis trabajos y mis penas y perdona todos mis pecados. R.

 

Guarda mi vida y líbrame, no quede yo defraudado de haber acudido a ti. La inocencia y la rectitud me protegerán, porque espero en ti. R.

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 3, 20-21

Hermanos: Nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo. Él transformará nuestro cuerpo humilde, según el modelo de su cuerpo glorioso, con esa energía que posee para sometérselo todo.

 

ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO Jn 3, 16

Aleluya. Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único. Todo el que cree en Él tiene vida eterna. Aleluya.

 

 EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Marcos 15, 33-39; 16, 1-6

Al llegar el mediodía, toda la región quedó en tinieblas hasta la media tarde. Y, a la media tarde, Jesús clamó con voz potente: «Eloí, Eloí, lamá sabaktaní (que significa: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»). Algunos de los presentes, al oírlo, decían: «Está llamando a Elías. Y uno echó a correr y, empapando una esponja en vinagre, la sujetó a una caña y le daba de beber diciendo: «Veamos si viene Elías a bajarlo». Y Jesús, dando un fuerte grito, expiró. El velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. El centurión, que estaba enfrente, al ver cómo había expirado, dijo: «Realmente este hombre era Hijo de Dios. Pasado el sábado, María Magdalena, María, la de Santiago, y Salomé compraron aromas para ir a embalsamar a Jesús. Y muy temprano, el primer día de la semana, al salir el sol, fueron al sepulcro. Y se decían unas a otras: ¿Quién nos correrá la piedra de la entrada del sepulcro?». Al mirar, vieron que la piedra estaba corrida, y eso que era muy grande. Entraron en el sepulcro y vieron a un joven sentado a la derecha, vestido de blanco. Y se asustaron. Él les dijo: «No se asusten. ¿Buscan a Jesús el Nazareno, el crucificado? No está aquí. Ha resucitado. Vean el sitio donde lo pusieron».

 

PLEGARIA UNIVERSAL

A Cristo, que ha vencido la muerte con su cruz y su resurrección, elevemos nuestra oración confiada diciendo:

 

1.- Por la Iglesia, para que anuncie con fuerza a sus hijos el evangelio de la vida y del amor. Roguemos al Señor.

 

2. Por todas las naciones y sus habitantes: para que puedan servir mejor a Dios Padre todopoderoso en la paz, en la justicia y en la prosperidad temporal. Roguemos al Señor.

 

3.- Por nuestros difuntos: para que el Señor les dé, el descanso eterno, los reciba en su reino y los corone de gloria. Roguemos al Señor.

 

4.- Por todos nosotros los que escuchamos el mensaje del evangelio para que vivamos abiertos a los hermanos y les ofrezcamos nuestra ayuda y nuestra fe. Roguemos al Señor.

 

Recibe, Señor, nuestra humilde petición; y concede a los que han muerto en tu gracia el perdón y la plenitud de la vida; y a nosotros, por su intercesión, vivir en la fe y en la esperanza de nuestra resurrección en Cristo tu Hijo, vencedor de la muerte, Señor de vivos y muertos, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta en tu bondad nuestras ofrendas, Señor, para que tus siervos difuntos sean recibidos en la gloria con tu Hijo, a quien nos unimos por este gran sacramento de piedad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ANTIFONA DE COMUNION Jn 11, 25-26

Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá, y el que está vivo y cree en mí no morirá para siempre, dice el Señor.

 

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Te pedimos, Señor, que tus siervos difuntos, por quienes hemos celebrado el Misterio pascual, lleguen a la mansión de la luz y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 03: Is 58, 6-11; Sal 1; 1Co 12, 31-13, 13; Mt 11, 25-30

Martes 04: Rm 12, 5-16ª; Sal 130, 1.2.3; Lc 14,15-24

Miércoles 05: Rm 13, 8-10; Sal 111, 1-2.4-5. 9; Lc 14,25-33

Jueves 06: Rm 14, 7-12; Sal 26, 1.4.13-14; Lc 15, 1-10

Viernes 07: Rm 15, 14-21; Sal 97, 1.2-3ab.3cd-4; Lc 16, 1-8

Sábado 08: Rm 16, 3-9.16.22-27; Sal 144,2-3.4-5.10-11; Lc 16, 9-15

Domingo 09: Ez 47, 1-2.8-9.12; Sal 45, 2-3.5-6.8-9; 1Co 3, 9c.11.16-17; Jn 2, 13-22

 

LECTURAS PARA LOS DIFUNTOS Y EXEQUIAS

 

TEXTOS EVANGÉLICOS

1ª.: Mt 05. 01-12a

2ª.: Mt 11. 25-30

3ª.: Mt 25. 01-13 

4ª.: Mt 25. 31-46 

5ª.: Mc 10. 13-16 

6ª.: Mc 15. 33-39. 16. 01-06 

7ª.: Lc/07/11-17

7-1. VE/RS 
Delante de un sufrimiento te emocionas, te compadeces. En este momento quiero contemplar la emoción que embarga tu corazón; y quiero escuchar las palabras que dices a esa madre: "¡No llores!". 

Delante de todos los muertos de la tierra tienes siempre los mismos sentimientos; y tu intención es siempre la misma: quieres resucitarles a todos... quieres suprimir todas las lágrimas (Ap 21. 4) porque tu opción es la vida, porque eres el Dios de los vivos y no el de los muertos.

Yo avanzo, lo sé, hacia mi propia muerte. Pero creo en tu promesa:  creo que mi muerte no será el último acto sino el penúltimo. Antes de acusar a Dios, como se oye tan a menudo -"¡Si existiera Dios, no tendríamos todas esas desgracias!"- se debería comenzar por no parar la historia humana con ese penúltimo acto. El proyecto final de Dios es la "vida eterna". Pero hay que creer en ella.

"Jesús dijo: Muchacho...levántate..." Es muy importante caer en la  cuenta de que ese tipo de resurrección, por muy notable que sea como  signo, no nos muestra más que una pequeña parte de las posibilidades  de Jesús y de su mensaje real sobre la resurrección: ciertamente aquí  Jesús reanima a un muchacho, pero no es más que una recuperación  temporal de la vida -¡ese muchacho volverá a morir cuando sea!-;  Jesús, por su propia resurrección nos revelará otro tipo de VIDA  RESUCITADA: una vida nunca más sometida a la muerte, un modo de  vida completamente nuevo que sobrepasa todos los marcos humanos. 

NOEL QUESSON - PALABRA DE DIOS PARA CADA DIA 2 – EVANG. DE PENTECOSTES A ADVIENTO - EDIT. CLARET/BARCELONA 1983./Pág. 178


 

8ª.: Lc 12. 35-40 

9ª.: Lc 23. 33/39-43 

10ª.: Lc 23, 44-49. 24, 01-06

10-1. VE/MU 
DON DEL PADRE QUE NOS CREO PORQUE NOS AMA. El bellísimo evangelio de Lc, presenta los tres pasos: la muerte del Justo -el Hijo- en manos del Padre, la sepultura y el anuncio de la resurrección: "Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí". Jesús es "el que vive", es decir, el Viviente por excelencia. ¿No podríamos decir a los que van al cementerio: "Vuestros parientes y amigos no están en los nichos: ellos viven, están con el que vive"?

...................

La vida plena responde a las aspiraciones más profundas del corazón humano (¡cuántas cosas hacemos para alargar la vida, para luchar contra la enfermedad y la muerte!). Pero la experiencia constante es que, más pronto o más tarde, todos morimos, porque somos hijos de esta tierra, perecederos ("por Adán murieron todos").  Jesús, también. Las mujeres van al sepulcro como nosotros al cementerio y allí escuchan unas palabras bien extrañas: "¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí". Este anuncio no nace de la tierra, no puede nacer de ella; viene de lo alto: Lucas dice que lo anuncian "dos hombres con vestidos refulgentes". Jesús es "el que vive"; es decir, el Viviente. No debemos buscarle entre los muertos, sino con el Padre. Y si sufrió la muerte, fue para vencer la muerte y arrancarle su dominio sobre los hombres.

-El Hijo. -Judíos y romanos, autoridad civil y religiosa, se habían puesto de acuerdo para arrancarle la vida, para quitarlo de la luz y hacerlo callar definitivamente. En este instante supremo, "Jesús gritó con fuerza: Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu. Y dicho esto, expiró". ¡Acto supremo de fe y de esperanza confiadas!: Jesús sabe que está en manos del Padre y se abandona en ellas, como a lo largo de su vida sabía y se había abandonado. Porque fue el Hijo y se comportó como tal, en los momentos claros y en los oscuros, en los de gozo y en los de abatimiento. Jesús es ahora el Viviente, el que ha vencido la muerte y vive con el Padre.

-Los cristianos. -"Mirad que amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!" El camino del Hijo es el camino de los hijos; avanzamos hacia el triunfo de Jesús; cuando celebramos su victoria anunciamos la nuestra. Nuestra vida no se agota en lo que vemos y tocamos, en lo que podemos darnos unos a otros: como Jesús, hemos nacido de Dios y a Dios retornamos, nuestro aliento está en manos del Padre. Tal es la promesa hecha a "los cristianos", a los que viven como él vivió.

La muerte no es para el cristiano la nada y la destrucción: si rompe unos lazos, quedan otros, y tanto si vivimos como si morimos estamos siempre en las mismas manos: las del Padre.

-Dios todo en todo. -El hombre fue hecho para la vida, no para la muerte: para que Dios sea todo en todos. Los cipreses de nuestros cementerios hunden sus raíces en el suelo, pero señalan a lo alto.  También nosotros, hijos de la tierra, apuntamos a lo alto.

Que este deseo sea realidad no es, con todo, obra de nuestras manos ni de nuestra inteligencia. Es don del Padre que nos creó porque nos ama, que nos envió a su Hijo porque nos ama, que nos hará florecer en plenitud de vida porque nos ama. La aventura de nuestra vida desemboca en Dios.

J. TOTOSAUS - MISA DOMINICAL 1990, 20


 

10-2. MU/ACEPTACION.
La aceptación de la muerte, poniendo en manos de Dios lo que de él  hemos recibido (v.46), es la actuación suprema de nuestra libertad, el  acto más importante de la vida, en el que debemos hacer plena  realidad lo que durante la vida hemos ido tratando de realizar: el  despojo progresivo de nosotros mismos, siendo  seres-de-Dios-para-los-hombres.

Imitaremos a Cristo en su resurrección (24. 5-6) si le hemos imitado antes, de la manera dicha, en su muerte, siguiéndole como verdaderos discípulos de cerca y no de lejos. 

COMENTARIOS BIBLICOS-6. Pág. 503


 

10-3.- Texto.- La liturgia no nos ofrece hoy un texto continuado, sino una  selección de dos cuadros. El primero gira en torno a las palabras de Jesús en la cruz: "Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu". Las palabras son descritas por Lucas como un gran grito que resuena tras tres largas horas de oscuridad (de doce a quince horas), coincidiendo con la ruptura en dos de la cortina del templo que separaba el altar del incienso del arca de la alianza. A las palabras sigue el comentario del centurión, la reacción del arrepentimiento de la gente y la mención de la presencia a distancia de conocidos y mujeres. Estas precisamente van a ser las protagonistas del segundo cuadro, que gira en torno a las palabras de dos hombres: "¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo?". De esta manera, las mujeres son el puente de unión de ambos cuadros.

Comentario. -El sentido global del díptico es bien claro: a Jesús, a quien las mujeres vieron morir, no hay que buscarlo entre los muertos porque está vivo. Pero a poco que nos aproximemos al díptico en seguida descubrimos datalles significativos.

Los rasgos del Jesús de Lucas no son los de alguien en quien el que contempla el cuadro no se pueda reconocer. Son rasgos humanos, perfectamente humanos. El que muere es un hombre justo, un hombre religioso, abierto al Padre, confiado en él, poniéndose en sus manos con sencillez, con espontaneidad. "Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu". En estas circunstancias no hay lugar para la muerte, sino para la vida. "¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo?"  Todos y cada uno somos llamados a este itinerario, a este programa de vida-muerte-vida.

Descubrimos también que Lucas había comenzado su evangelio en el altar del incienso ante la cortina que guardaba y ocultaba el arca, sede de la presencia de Dios. Lucas rasga ahora esa cortina en medio de un impresionante silencio (noche) al que sigue la gran voz del Hijo poniéndose en manos del Padre. Así, en esta actitud, Jesús es el templo y morada de Dios. No sólo para los judíos (templo de Jerusalén), sino para todas las gentes (centurión romano). Así, en esta actitud, Jesús es fuente de perdón y de reconciliación (muchedumbre dándose golpes de pecho).

ALBERTO BENITO - DABAR 1986, 54

 


 

11ª.: Lc 24. 13-35

12ª.: Jn 05. 24-29

13ª.: Jn 06. 37-40

14ª.: Jn 06. 51-59

15ª.: Jn 11. 17-27

16ª.: Jn 11. 32-45

17ª.: Jn 12. 23-28

18ª.: Jn 14, 01-06

18-1: En la casa de mi Padre hay muchas estancias. El evangelio de hoy tiene en cuenta una imagen común entre los judíos de aquel tiempo y que describía el cielo como un lugar de muchas estancias, pero le da un nuevo sentido al relacionar estas estancias con la casa del Padre. Así, los discípulos todos de Jesús tienen abierto el acceso a la casa del Padre gracias a la obra de su Hijo (cf. 4,34; 5,19-40; 17,4). El lugar preparado no es tanto un espacio como una existencia con Jesús en el Padre.

Después de la invitación a creer en Dios y en Jesús a la vez, se nos presenta el doble horizonte de nuestra fe: la situación actual de comunión con Jesús y con el Padre (involucrados en el servicio de Jesús: 13,8; 14,3; cf. lJn 1,3) y la situación futura con Jesús (involucrados en su resurrección) en la casa de su Padre. Ahora bien, a fin de tomar parte en la comunión divina es necesario tomar el camino correcto. La imagen bíblica del camino señala el norte de una existencia o de una opción fundamentada en Dios: Seguid el camino que os señala el Señor vuestro Dios: así seréis felices y tendréis larga vida en el país que poseeréis (Dt 5,33).

La pregunta-malentendido de Tomás sirve para recordar que, si creemos que Jesús es la Verdad y la Vida, seguro que hallaremos el camino que conduce al Padre, a quien Jesús vuelve y con quien ya está. La fe en Jesús nos permite gustar ya ahora y aquí, la comunión con él y con el Padre, y nos prepara a la vez para el momento en que esta comunión será plena y definitiva. Quien quiere tomar el camino que conduce a la casa del Padre ha de seguir a Jesús. El salmo 43,3 ha dicho que sólo la luz y la verdad llevan al lugar donde Dios reside.  Jesús es la luz (6,12; 9,5) y la verdad (8,32; 18,37-38) que nos guía.

En definitiva, Jesús es el camino hoy y siempre, porque es la verdad y la vida ya que los que creen en él como el Hombre (19,5) que revela al Padre, reciben el don de la vida para siempre (3,16). Los creyentes ya ahora recibimos este don, porque ya lo gustamos por la fe, sobre todo en la Eucaristía, y lo recibiremos, en plenitud y para siempre al final de los tiempos, cuando ya estemos acostumbrados a base de tanto pregustarlo. El evangelista, no obstante, deja bien claro que la iniciativa es siempre de Jesús: Jesús da siempre el primer y el último paso (13,8; 14,3).

 JAUME FONTBONA - MISA DOMINICAL 1999, 14 16


 

19ª.: Jn 17. 24-26

20ª.: Jn 19. 17-18/25-30 

 

PROPUESTA DE CANTOS FIELES DIFUNTOS  2025 CICLO C –

(02 DE NOVIEMBRE 2025

 

01.- CAMINARE EN PRESENCIA DEL SEÑOR (J.A. Espinoza)

CAMINARÉ EN PRESENCIA DEL SEÑOR,

CAMINARÉ EN PRESENCIA DEL SEÑOR.

 

1.- Amo al Señor porque escucha mi voz suplicante,

Porque inclina su oído hacia mí,

El día que lo invoco.

 

2.- Me envolvían redes de muerte,

Caí en tristeza y en angustia,

Invoqué el Nombre del Señor:

¡Señor, Salva Mi Vida!

 

3.- El Señor es benigno y justo,

nuestro Dios es compasivo,

el Señor guarda a los sencillos,

estando yo sin fuerzas me salvó.

 

4.- Alma mía, recobra tu calma,

que el Señor fue bueno contigo,

arrancó mi alma de la muerte,

mis ojos de las lágrimas,

mis pies de la caída.

 

02.- JUNTOS COMO HERMANOS (Cesáreo Garabain)

JUNTOS COMO HERMANOS

MIEMBROS DE UNA IGLESIA

VAMOS CAMINANDO

AL ENCUENTRO DEL SEÑOR.

 

1.- Un largo caminar

por el desierto bajo el sol,

no podemos avanzar

sin la ayuda del Señor.

 

2.- Unidos al rezar

unidos en una canción,

viviremos nuestra fe,

con ayuda del Señor.

 

3.- La iglesia en marcha está,

a un mundo nuevo vamos ya,

donde reinará el amor,

donde reinará la paz.

 

03.- JUNTOS COMO HERMANOS (Cesáreo Garabain)

JUNTOS COMO HERMANOS

MIEMBROS DE UNA IGLESIA

VAMOS CAMINANDO

AL ENCUENTRO DEL SEÑOR.

 

1.- Un largo caminar

por el desierto bajo el sol,

no podemos avanzar

sin la ayuda del Señor.

 

2.- Unidos al rezar

unidos en una canción,

viviremos nuestra fe,

con ayuda del Señor.

 

3.- La iglesia en marcha está,

a un mundo nuevo vamos ya,

donde reinará el amor,

donde reinará la paz.

 

04.- SABER QUIE VENDRAS

1.- En este mundo que Cristo nos da,

hacemos la ofrenda del pan;

el pan de nuestro trabajo sin fin,

y el vino de nuestro cantar.

Traigo ante Ti nuestra justa inquietud:

amar la justicia y la paz.

 

SABER QUE VENDRÁS,

SABER QUE ESTARÁS

PARTIENDO A LOS POBRES TU PAN. [Bis]

 

2.- La sed de todos los hombres sin luz,

la pena y triste llorar.

El odio de los que mueren sin fe,

cansados de tanto luchar.

En la patena de nuestra oblación,

acepta la vida, Señor.

 

05.- CON AMOR TE PRESENTO SEÑOR (Carmelo Erdozain)

1.- Con amor te presento, Señor,

lo mejor de mi vida,

te presento, Señor, mi amistad.

 

Con amor te presento, Señor,

para ser mi manjar.

La viña, el racimo, el trigal,

el pan de mi hogar

te presento con amor.

 

2.- Con mis manos abiertas a Ti,

contemplando tu lámpara,

te presento, Señor, mi esperanza.

 

Hacia Ti se dirige mi barca,

hacia el cielo se va.

Es largo el camino, el remar,

ruta pascual,

Dios me guía al caminar.

 

3.- Con mi ofrenda también yo te doy

lo mejor de mis lágrimas.

Te presento, Señor, mi dolor.

 

Te presento, Señor, mi oración,

ofertorio de amor.

El grano enterrado ya es flor,

la espiga oblación,

 

06.- SALMO 123 A TI LEVANTO MIS OJOS (Miguel Manzano)

A TI LEVANTO MIS OJOS,

A TI, QUE HABITAS EN EL CIELO,

A TI LEVANTO MIS OJOS,

PORQUE ESPERO TU MISERICORDIA.

 

1.- Como están los ojos de los esclavos

fijos en las manos de sus señores,

así están nuestros ojos en el Señor

esperando su misericordia.

 

2.- Como están los ojos de la esclava

fijos en las manos de su señora,

así están nuestros ojos en el Señor,

esperando su misericordia.

 

3.- Misericordia, Señor, misericordia,

que estamos saciados de burla,

misericordia, Señor, misericordia,

que estamos saciados de desprecio.

 

4.- Nuestra alma está saciada

del sarcasmo de los satisfechos;

nuestra alma está saciada

del desprecio de los orgullosos.

 

07.-  NADA TE TURBE (Taize)

Nada te turbe, nada te espante

Quien a Dios tiene, nada le falta

Nada te turbe, nada te espante

Solo Dios basta.

 

Nada te turbe, nada te espante

Quien a Dios tiene, nada le falta

Todo se pasa, Dios no se muda (Nada te turbe, nada te espante)

La paciencia todo lo alcanza (Solo Dios basta)

 

Nada te turbe, nada te espante

Quien a Dios tiene, nada le falta

Nada te turbe, nada te espante

Solo Dios basta.

 

En Cristo mi confianza (Nada te turbe, nada te espante)

Y de Él solo mi asimiento (Quien a Dios tiene, nada le falta)

En sus cansancios mi aliento (Nada te turbe, nada te espante)

Y en su imitación mi holganza (Solo Dios basta)

 

Aquí estriba mi firmeza (Nada te turbe, nada te espante)

Aquí mi seguridad (Quien a Dios tiene, nada le falta)

La prueba de mi verdad (Nada te turbe, nada te espante)

La muestra de mi firmeza (Solo Dios basta)

 

Nada te turbe, nada te espante

Quien a Dios tiene, nada le falta

Nada te turbe, nada te espante

Solo Dios basta

 

Nada te turbe, nada te espante

Quien a Dios tiene, nada le falta

Ya no durmáis, no durmáis (Nada te turbe, nada te espante)

Pues que no hay paz en la Tierra (Solo Dios basta)

 

No haya ningún cobarde (Nada te turbe, nada te espante)

Aventuremos la vida (Quien a Dios tiene, nada le falta)

No hay que temer, no durmáis (Nada te turbe, nada te espante)

Aventuremos la vida (Solo Dios basta)

 

Nada te turbe, nada te espante

Quien a Dios tiene, nada le falta

Nada te turbe, nada te espante

Solo Dios basta

 

08.- MI PENSAMIENTO ERES TU, SEÑOR

Mi pensamiento eres tú, Señor.

Mi pensamiento eres tú, Señor.

Mi pensamiento eres tú, Señor.

Mi pensamiento eres tú. (2v)

Porque tú me has dado la vida,

porque tú me has dado el existir,

porque tú me has dado cariño,

me has dado amor. (2v)

 

Mi alegría eres tú, Señor

Mi alegría eres tú, Señor

Mi alegría eres tú, Señor

Mi alegría eres tú, Señor

Porque tú me has dado la vida,

porque tú me has dado el existir,

porque tú me has dado cariño,

me has dado amor. (2v)

 

Mi fortaleza eres tú, Señor

Mi fortaleza eres tú, Señor

Mi fortaleza eres tú, Señor

Mi fortaleza eres tú, Señor

Porque tú me has dado la vida,

porque tú me has dado el existir,

porque tú me has dado cariño,

me has dado amor. (2v)

 

09.- EUCARISTIA. MISTERIO DE AMOR (Alfonso Luna)

1.- Eucaristía, misterio de amor,

Eucaristía, comida del pan.

Hoy le comemos en esta mesa,

hoy nos unimos al comulgar.

 

CRISTO ESTA AQUÍ, VINO AL ALTAR

DIOS ES COMIDA QUE SE NOS DA. (BIS)

 

2.- Eucaristía es su regalo,

Eucaristía es su gran don:

en esta misa lo celebramos

todos unidos en comunión.

 

3.- Tu vida, joven tiene sentido

cuando te acercas a comulgar;

en esta fiesta Cristo te invita:

Dios es comida, comparte tu pan.

 

4.- En esta mesa de los hermanos

Dios nos entrega todo su amor.

Jesús te invita a dar tu vida,

a abrir tus manos y el corazón.

 

10.- SANTA MARIA DEL CAMINO (J.A. Espinoza)

1.- Mientras recorres la vida, tú nunca solo estás,

contigo por el camino santa María va.

 

VEN CON NOSOTROS AL CAMINAR, SANTA MARÍA, VEN. (BIS)

 

2.- Aunque te digan algunos que nada puede cambiar,

lucha por un mundo nuevo, lucha por la verdad.

 

VEN CON NOSOTROS AL CAMINAR, SANTA MARÍA, VEN. (BIS)

 

3.- Si por el mundo los hombres sin conocerse van,

no niegues nunca tu mano al que contigo va.

 

VEN CON NOSOTROS AL CAMINAR, SANTA MARÍA, VEN. (BIS)

 

4.- Aunque parezcan tus pasos, inútil caminar,

tú vas haciendo caminos: otros los seguirán.

 

11.-  JUNTO A TI MARIA (Madre) (Grupo Kairoi)

MADRE, MADRE,

 

Junto a ti María,

como un niño quiero estar,

tómame en tus brazos,

guíame en tu caminar.

 

Quiero que me eduques,

que me enseñes a rezar,

hazme transparente,

lléname de paz.

 

MADRE, MADRE,

MADRE, MADRE. (BIS)

 

Gracias Madre mía

por llevarnos a Jesús.

Haznos más humildes,

tan sencillos como tú.

 

Gracias Madre mía

por abrir tu corazón,

porque nos congregas

y nos das tu amor.

 

12.- EN LA HORA DE PARTIR (J.A. Espinoza)

EN LA HORA DE PARTIR, EN LA HORA DEL ADIÓS,

NOS VAMOS PERO QUEDAMOS UNIDOS EN EL AMOR.

 

1.- Unidos en el saber

que tu casa es nuestra casa,

que tu mesa es nuestra mesa

y que es nuestra tu palabra,

y que es nuestra tu palabra.

 

2.- Unidos en nuestra fe,

unidos en la alegría,

unidos en nuestras luchas,

siempre unidos en la vida,

siempre unidos en la vida.

 

3.- Unidos al construir

una tierra nueva y limpia,

unidos en la esperanza

de que nazca un nuevo día,

de que nazca un nuevo día.