sábado, 21 de junio de 2014

LECTURAS Y COMENTARIO DE SOLEMNIDAD CORPUS CHRISTI CICLO A - 22 JUNIO 2014

MI CARNE ES VERDADERA COMIDA Y MI SANGRE ES VERDADERA BEBIDA



PRIMERA LECTURA

Lectura del libro del Deuteronomio 8,2-3.14b-16a

Moisés habló al pueblo, diciendo: «Recuerda el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer estos cuarenta años por el desierto; para afligirte, para ponerte a prueba y conocer tus intenciones: si guardas sus preceptos o no. Él te afligió, haciéndote pasar hambre, y después te alimentó con el maná, que tú no conocías ni conocieron tus padres, para enseñarte que no sólo vive el hombre de pan sino de todo cuanto sale de la boca de Dios. No te olvides del Señor, tu Dios, que te sacó de Egipto, de la esclavitud, que te hizo recorrer aquel desierto inmenso y terrible, con dragones y alacranes, un sequedal sin una gota de agua, que sacó agua para ti de una roca de pedernal; que te alimentó en el desierto con un maná que no conocían tus padres.».

SALMO RESPONSORIAL (Sal 147)

Glorifica al Señor, Jerusalén

Glorifica al Señor, Jerusalén;
alaba a tu Dios, Sión:
que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R.

Ha puesto paz en tus fronteras,  
te sacia con flor de harina.
Él envía su mensaje a la tierra,
y su palabra corre veloz. R.

Anuncia su palabra a Jacob,
sus decretos y mandatos a Israel;
con ninguna nación obró así,
ni les dio a conocer sus mandatos. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 10,16-17

El cáliz de la bendición que bendecimos, ¿no es comunión con la sangre de Cristo?. Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el cuerpo de Cristo?. El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Juan 6,51-58

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.».
Disputaban los judíos entre sí: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?».
Entonces Jesús les dijo: «Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tienen vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de sus padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.».

COMENTARIO

El cuerpo de Cristo es, en primer lugar, la carne y la sangre que él da "para la vida del mundo", es decir, toda su existencia concreta: su cuerpo muerto para destruir la muerte y su cuerpo resucitado para manifestar la resurrección. En segundo lugar, cuerpo de Cristo significa el "pan que partimos", el "pan de vida": "El que come de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo le daré es mi carne para la vida del mundo" (Jn, 06-52).
Por último, cuerpo de Cristo significa la Iglesia, el pueblo que Dios reúne en Jesucristo, el descendiente de Abrahán y el heredero de las promesas. Por nuestra incorporación a Cristo, significada y realizada en la recepción de su cuerpo eucarístico, todos somos en él herederos de las promesas y constituimos el verdadero Pueblo de Dios (Ga 3, 16, 28-29). Todos somos cuerpo de Cristo, pues todos comemos de un mismo pan que es el cuerpo de Cristo muerto y resucitado; todos somos un mismo Pueblo de Dios, Iglesia, peregrinos en Cristo  hacia  el  Reino  de  Dios, alimentados por Cristo con su propia carne: "Este es el pan que ha bajado del cielo; no como el de sus padres, que lo comieron y murieron: el que come este pan vivirá para siempre".
Sólo en Cristo y por Cristo constituimos un pueblo, un cuerpo, una Iglesia comprometida con Cristo en su muerte y resurrección para dar vida al mundo.
Cuando la comunión se entiende sólo como "mi comunión", asunto privado entre Jesús y mi alma, el cuerpo de Cristo que es la Iglesia se desintegra: cada uno come su propio pan, y éste ya no es el "pan que partimos". La comunión sólo es auténtica cuando no se privatiza y se apropia, cuando comulgar con Cristo significa también comulgar con los hermanos, más aún, con todos los hombres: recibimos un cuerpo que se entrega por nosotros y por todos los hombres. El que comulga se compromete con Cristo y con los que son de Cristo, como un solo hombre, en el sacrificio de Cristo, en la salvación del mundo.

PLEGARIA UNIVERSAL.

Por medio de Cristo, hecho pan y alimento de nuestras almas, presentamos al Padre nuestra oración:

1.- Por la Iglesia: para que celebre con fe el sacramento del Cuerpo y Sangre de Cristo y se vea enriquecida con sus dones. Roguemos al Señor.

2.- Por los Obispos y sacerdotes, ministros de la Palabra y de la Eucaristía: para que ofrezcan con abundancia el alimento necesario a quienes tienen hambre de Cristo. Roguemos al Señor.

3.-  Por los Gobernantes, los hombres de empresas y los dirigentes sindicales: para que aúnen sus esfuerzos en la consecución de trabajo y pan para todos. Roguemos al Señor.

4.-  Por las comunidades cristianas: para que centren en la Eucaristía todas sus actividades pastorales como su fuente y su cumbre. Roguemos al Señor.

5.- Por los enfermos  y moribundos: para que sean alimentados y conformados por las fuerza de la Eucaristía. Roguemos al Señor.

6.- por quienes sufren y tienen hambre del pan material, Para que, el Señor, que vive en medio de su pueblo, los ayude a satisfacer sus     necesidades más apremiantes, y pueda encontrar en nosotros, el instrumento que haga posible la ayuda fraterna y solidaria. Roguemos al Señor.

Señor, que te dignas alimentarnos con el sacramento del Cuerpo y Sangre de tu Hijo; escucha nuestra plegaria y concédenos cuanto hemos pedido. Por Jesucristo nuestro Señor.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 23: 2r 17, 5-8. 13-15ª.18; Sal 59; Mt 7, 1-5.
Martes 24: Natividad de San Juan  Bautista (S) Is 49, 1-6; Sal 138; Hch 13, 22-26; Lc 1, 57-66.80.
Miércoles 25:2R 22, 8-13;23, 1-3; Sal 118; Mt 7, 15-20.
Jueves 26: 2R 24, 8-17; Sal 78; Mt 7, 21-29.
Viernes 27: El Sagrado Corazón de Jesús (S) Dt 7, 6-11; Sal 102; 1Jn 4, 7-16;Mt 11, 25-30.
Sábado 28: El Inmaculado Corazón de la Santísima Virgen María (MO) Lm 2, 2.10-14.18-19; Sal 73 (o bien: Is 61, 9-11; Sal: 1S 2, 1.4-8); Lc 2, 41-51.

Domingo 29: Santos Pedro y Pablo, apóstoles (S). Hch 12, 1-11; Sal 33; 2Tm 4, 6-8.17-18; Mt 16, 13-19.

jueves, 12 de junio de 2014

LECURAS Y COMENTARIO DOMINGO DE LA SANTISIMA TRINIDAD - CICLO A - 15 JUNIO 2014

LA SANTISIMA TRINIDAD
  

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro del Éxodo 34,4b-6.8-9

En aquellos días, Moisés subió de madrugada al monte Sinaí, como le había mandado el Señor, llevando en la mano las dos tablas de piedra. El Señor bajó en la nube y se quedó con él allí, y Moisés pronunció el nombre del Señor.
El Señor pasó ante él, proclamando: «Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad.».
Moisés, al momento, se inclinó y se echó por tierra. Y le dijo: «Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque ése es un pueblo de cerviz dura; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya.».

SALMO RESPONSORIAL (Sal: Dn 3)

A ti gloria y alabanza por los siglos

Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres,
bendito tu nombre santo y glorioso. R.

Bendito eres en el templo de tu santa gloria. R.

Bendito eres sobre el trono de tu reino. R.

Bendito eres tú, que sentado sobre querubines
sondeas los abismos. R.

Bendito eres en la bóveda del cielo. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 13,11-13

Alégrense, enmiéndese, anímense; tengan un mismo sentir y vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con ustedes. Salúdense mutuamente con el beso ritual. Les saludan todos los santos. La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo esté siempre con todos ustedes.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Juan 3,16-18

Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.

COMENTARIO

¿En qué consiste el Misterio?.  Sabemos que hay UN SOLO DIOS, en tres personas distintas entre sí, no por su naturaleza -que es la divinidad misma- sí por su obrar en la historia de la salvación. Así decimos que: DIOS PADRE, es el "Principio-sin principio"; no fue creado ni engendrado; es por sí sólo el Principio de Vida; es la vida misma, que posee en absoluta comunión con el Hijo y con el Espíritu Santo. DIOS HIJO, es engendrado -no creado- por el Padre; Jesús es Hijo eterno y consustancial (de la misma naturaleza o sustancia); Dios es al mismo tiempo Padre, como el que engendra, e Hijo como el que es engendrado. DIOS ESPÍRITU SANTO, procede del Padre y del Hijo; es como una "espiración", soplo del Amor consustancial entre el Padre y el Hijo; se puede decir que Dios en su vida íntima es amor, que se personaliza en el Espíritu Santo.Si quisiéramos identificar a la Santísima Trinidad por sus "misiones" en el tiempo, o atribuciones, diríamos que: EL PADRE es el Principio de Vida, de quien todo procede. Se le atribuye la Creación. EL HIJO procede eternamente del Padre, como engendrado por Él, y asumió en el tiempo una naturaleza humana por nuestra salvación. Se le atribuye la Redención. EL ESPÍRITU SANTO es enviado por el Padre y el Hijo, como también procede de ellos, por vía de voluntad, a modo de amor; se manifestó primero en el Bautismo y en la Transfiguración de Jesús y luego el día de Pentecostés sobre los discípulos; habita en los corazones de los fieles con el don de la caridad (Cf. Ef 4,30). Se le atribuye la Santificación.
Porque el entendimiento humano no es capaz de comprender la esencia divina, no puede penetrar en el misterio de la vida íntima de Dios, sólo puede conocer lo que Dios revela y asumirlo con la fe; se puede aplicar aquí la frase de San Agustín: "Si lo comprendes, no es Dios". .
"Conocer el misterio de la Santísima Trinidad, nos involucra y compromete para adquirir ciertas actitudes en las relaciones humanas: "la perfectísima unidad de las tres Personas divinas, es el vértice trascendente que ilumina toda forma de auténtica relación y comunión entre nosotros, seres humanos" (Juan Pablo II)
No se trata de que queramos entender el Misterio de la Santísima Trinidad, esto es imposible. Jesús nos reveló ese Misterio para mostrarnos el modelo de lo que deben ser las relaciones humanas de los cristianos.

La Iglesia universal nos invita a "glorificar a la Santísima Trinidad", como manifestación de la celebración del Jubileo.

No hay mejor forma de hacerlo que revisando las relaciones con nuestros hermanos, para mejorarlas y así vivir la unidad querida por Jesús "que todos sean uno" .


PLEGARIA UNIVERSAL.
Con un corazón fiel, roguemos, queridos hermanos, al Padre del Unigénito, al Hijo del Dios eterno y al Espíritu Santo.

1.- Por la Iglesia de Dios verdadero, extendida por todo el universo: para que alcance la plenitud del amor de Dios. Roguemos al Señor.

2- Por los sacerdotes consagrados al Señor y por todos los pueblos que adoran al Dios verdadero. Roguemos al Señor.

3.- Por los que gobiernan  los pueblos: para que procuren la justicia y el bien. Roguemos al Señor.

4.- Por aquellos que sufren en el alma y en el cuerpo: para que encuentren el consuelo y la fortaleza   del  Espíritu.  Roguemos  al  Señor.

5.- Por todos nosotros, comunidad reunida en el nombre del Padre. Del Hijo y del Espíritu Santo: para que avancemos en la misma ley en el mismo amor. Roguemos al Señor.

Oh Dios, que hemos infundido en el corazón de tus fieles los dones del Espíritu Santo, da a tus siervos el conocimiento de tu voluntad de salvación, para que con todas sus fuerzas te alaben y cumplan con amor cuanto te agrada. Por Jesucristo nuestro Señor.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 16: 1R 21, 1-16; Sal 5; Mt 5, 38-42.
Martes 17: 1R 21, 17- 29;  Sal  50;  Mt 5, 43-48.
Miércoles 18: 2R 2, 1.6-14; Sal 30; Mt 6,1-6. 16-18.
Jueves 19: Eclo  48,  1-15;  Sal  96;  Mt  6, 7-15.
Viernes 20: 2R 11, 1-4. 9-18.20; Sal 131; Mt 6, 19-23.
Sábado 21: San Luis Gonzaga, religioso (MO) 2Cro 24, 17-25; Sal 88; Mt 6, 24-34.

Domingo 22: El Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo (S). Dt 8, 2—3.14b-16ª; Sal 147; 1Co 10, 16-17; Jn 6, 51-58.

viernes, 6 de junio de 2014

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO DE PENTECOSTÉS - CICLO A - 8 DE JUNIO 2014

PENTECOSTÉS


PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 2,1-11

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente, un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban.
Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, posándose encima de cada uno. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, cada uno en la lengua que el Espíritu le sugería. Se encontraban entonces en Jerusalén judíos devotos de todas las naciones de la tierra. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma.
Enormemente sorprendidos, preguntaban: «¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay partos, medos y elamitas, otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia o en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia que limita con Cirene; algunos somos forasteros de Roma, otros judíos o prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las maravillas de Dios en nuestra propia lengua.».

SALMO RESPONSORIAL (Sal 103 )
Envía tu Espíritu, Señor,  y repuebla la faz de la tierra

Bendice, alma mía, al Señor:
¡Dios mío, qué grande eres!.
Cuántas son tus obras, Señor;
la tierra está llena de tus criaturas. R.

Les retiras el aliento,
y expiran y vuelven a ser polvo;
envías tu aliento, y los creas,
y repueblas la faz de la tierra. R.

Gloria a Dios para siempre,
goce el Señor con sus obras.
Que le sea agradable mi poema,
y yo me alegraré con el Señor. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 12,3b-7.12-13

Nadie puede decir: «Jesús es Señor», si no es bajo la acción del Espíritu Santo. Hay diversidad de dones, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de funciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común. Porque lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo. Todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Juan 20,19-23

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a ustedes.».
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.».
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: «Reciban el Espíritu Santo; a quienes les perdonan los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengan, les quedan retenidos.».

COMENTARIO

El evangelista quiere demostrar que con la resurrección de Jesús se ha creado una situación totalmente nueva. La resurrección señala el inicio de una nueva creación que toma forma en la comunidad neotestamentaria de la salvación.
Con la exaltación del Resucitado se pasa del tiempo de Cristo al tiempo del Espíritu. El resucitado actúa en la comunidad con el poder y la actividad del Espíritu.
Este poder y esta actividad manifiestan al mundo la misión que los apóstoles han recibido de Cristo. Con ocasión del bautismo de Jesús, el Espíritu Santo había consagrado de manera oficial al Mesías y había inaugurado su actividad pública.
En Pentecostés el Espíritu hace que el pequeño núcleo de discípulos se presente en público, asuma el lugar que le toca en la historia de la salvación y que no lo abandone hasta el retorno del Señor. La misión de los discípulos es anunciar el don de la reconciliación y de la paz.
Hay cuatro hechos principales:
1. El saludo, el don de la paz, que ahora es la paz mesiánica prometida para los tiempos escatológicos. Paz que, para los discípulos reunidos, quiere decir perdón por la infidelidad durante la pasión, superación de la incredulidad y victoria sobre el miedo.
2. La identificación de Cristo. Es aquel con quien convivieron, al que crucificaron... sus manos y sus pies...
3. La misión. La paz y el perdón que ellos reciben deben transmitirlo a todos los hombres.
4. El "aliento" que indica la realidad y la naturaleza del don que se les ha hecho. "Reciban el Espíritu". Al principio de la creación el espíritu planeaba sobre las aguas -Gén. 1. 2-, es el soplo de Dios que ha dado vida al hombre (Gén. 2.7). Así ahora el Espíritu plasma el hombre nuevo e inaugura la nueva creación.

PLEGARIA UNIVERSAL.

En ese día en que terminamos las fiestas pascuales, oremos al Padre por mediación de su Hijo Jesucristo, que nos envié al Espíritu Santo para confirmar y acrecentar la renovación pascual de su Iglesia.

1.- Por la santa Iglesia de Dios, para que, llena de los dones del Espíritu, sea congregada en la unidad. Roguemos al Señor.

2.- Por nuestro Santo Padre el Papa Francisco, por nuestro Obispo José Antonio Eguren Anselmi y por todos los sacerdotes, para que les conceda en abundancia el Espíritu de sabiduría y santidad. Roguemos al Señor.

3.- Por todos los que trabajan por la paz y la concordia entre los pueblos, para  que logren reunir a los hombres en el amor. Roguemos al Señor.

4.- Por los que son víctimas de la debilidad humana, de los extravíos de su propio Espíritu o de los errores del mundo: para que el Espíritu del Señor los lleve por las sendas del bien y de la verdad. Roguemos al Señor.

5.- Por el pueblo de Dios aquí reunidos, por los fieles de nuestra comunidad (parroquia) y de nuestra diócesis para que la fuerza del Espíritu nos haga crecer a todos en la fe y en la unidad. Roguemos al Señor.

Dios todopoderoso y eterno, derrama tu Espíritu sobre todos escucha las oraciones de tu Iglesia para que los pueblos dispersos por la diversidad de las lenguas, lleguen finalmente a la unidad en la confesión de tu nombre. Por Jesucristo nuestro Señor.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 09: 1R 17, 1-6; Sal 120; Mt 5, 1-12.
Martes 10: 1R 17, 7-16; Sal 4; Mt 5, 13-16.
Miércoles 11: San Bernabé, apóstol (MO) Hch 11, 21b-26; 13,1-3; Sal 97; Mt 5, 17-19.
Jueves 12: Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote (F). Is 52, 13---53,12; (o bien 10, 12-23); Sal 39; Lc 22, 14-20.
Viernes 13: San Antonio de Padua, presbítero y doctor de la Iglesia (MO) 1R 19, 9.11-16; SL 26; Mt 5, 27-32.
Sábado 14: 1R 19, 19-21; Sal 15; Mt 5, 33-387

Domingo 15: La Santísima Trinidad (S)  Ex 34, 4b-6.8-9; Sal: Dn 3, 52.53.54.55.56; 2Co 13, 11-13; Jn 3, 16-18.

viernes, 30 de mayo de 2014

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO DE ASCENSION DEL SEÑOR CICLO A - 1 DE JUNIO 2014

LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR
  


PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 1,1-11

En mi primer libro, querido Teófilo, escribí de todo lo que Jesús fue haciendo y enseñando hasta el día en que dio instrucciones a los apóstoles, que había escogido, movido por el Espíritu Santo, y ascendió al cielo. Se les presentó después de su pasión, dándoles numerosas pruebas de que estaba vivo, y, apareciéndoseles durante cuarenta días, les habló del reino de Dios.
Una vez que comían juntos, les recomendó: «No se alejen de Jerusalén; aguarden que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que yo les he hablado. Juan bautizó con agua, dentro de pocos días ustedes serán bautizados con Espíritu Santo.».
Ellos lo rodearon preguntándole: «Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino de Israel?».
Jesús contestó: «No les toca a ustedes conocer los tiempos y las fechas que el Padre ha establecido con su autoridad. Cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, recibirán fuerza para ser mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los confines del mundo.». Dicho esto, lo vieron levantarse, hasta que una nube se lo quitó de la vista.
Mientras miraban fijos al cielo, viéndole irse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: «Galileos, ¿qué hacen ahí plantados mirando al cielo?. El mismo Jesús que os ha dejado para subir al cielo volverá como le han visto marcharse.».

SALMO RESPONSORIAL (Sal 46)

Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas

Pueblos todos batan palmas,
aclamen a Dios con gritos de júbilo;
porque el Señor es sublime y terrible,
emperador de toda la tierra. R.

Dios asciende entre aclamaciones;
el Señor, al son de trompetas;
toquen para Dios, toquen,
toquen para nuestro Rey, toquen. R.

Porque Dios es el rey del mundo;
toquen con maestría.
Dios reina sobre las naciones,
Dios se sienta en su trono sagrado. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 1,17-23

Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, Les dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo. Ilumine los ojos de su corazón, para que comprendan cuál es la esperanza a la que los llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos, y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para nosotros, los que creemos, según la eficacia de su fuerza poderosa, que desplegó en Cristo, resucitándolo de entre los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo, por encima de todo principado, potestad, fuerza y dominación, y por encima de todo nombre conocido, no sólo en este mundo sino en el futuro. Y todo lo puso bajo sus pies, y lo dio a la Iglesia como cabeza, sobre todo. Ella es su cuerpo, plenitud del que lo acaba todo en todos.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Mateo 28,16-20

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos vacilaban.
Acercándose a ellos, Jesús les dijo: «Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Vayan y hagan discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que les he mandado. Y saben que yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.».

PLEGARIA UNIVERSAL.
El mundo sufre numerosas formas de exclusión, marginación y pobreza, así como de conflictos en los que se mezclan causas económicas, políticas, ideológicas y también, desgraciadamente, religiosas.

1.- Para que los medios de comunicación pueden ayudar a que nos sintamos más cercanos los unos de los otros, a que percibimos un renovado sentido de unidad de la familia humana que nos impulse a la solidaridad y al compromiso serio por una vida más digna para todos. Roguemos al Señor.

2.- Para que la cultura del encuentro nos ayude a estar dispuesto no solo a dar, sino también a recibir de los otros. Roguemos al Señor.

3.- Para que siempre más podemos entender que comunicar significa, tomar conciencia de que somos humanos, hijos de Dios y no podemos vivir solos, encerrados en nosotros mismos. Necesitamos amar y ser amados. Roguemos al Señor.

4.- Para que nuestra comunicación sea aceite perfumado para el dolor y vino bueno para la alegría. Que nuestra luminosidad no provenga de trucos o defectos especiales, sino de acércanos, con amor y con ternura, a quien encontramos herido en el camino. Roguemos al Señor.

COMENTARIO

La Ascensión se sitúa en Galilea. Este dato nos remite al comienzo de la actividad de Jesús (Mt. 4, 12). Mateo hace, pues, coincidir el lugar de comienzo de la actividad de la Iglesia con el de comienzo de la actividad de Jesús pues hay unidad indisociable entre Jesús y su Iglesia. Pero hay todavía más: para Mateo, Galilea es algo más que un dato geográfico. Galilea funciona en calidad de símbolo de país desilusionado y sin horizontes, al que Jesús devuelve la ilusión y la esperanza. Para Mateo, pues, la Iglesia devuelve la ilusión y la esperanza a una tierra desilusionada y sin horizontes. La Iglesia es el nuevo pueblo de Dios, que toma el relevo del viejo pueblo judío surgido del monte Sinaí (véase la mención del monte en el v. 16). Los once funcionan en Mateo en calidad de germen eclesial. El v. 17 es un esbozo lacónico de toda la experiencia pascual de los discípulos. Estos tuvieron el gozo de ver a Jesús, pasaron por la indecisión de dudar y terminaron con la certeza de adorar.
Las palabras de Jesús (vs. 18-20) son una síntesis lapidaria de lo más esencial del pensamiento de Jesús acerca de sí mismo, de la Iglesia y del mundo. Su vocabulario y redacción tiene el timbre peculiar e inconfundible de Mateo. Bajo la aparente rigidez, en estas  palabras  se   respira  el  gozo  profundo   de   una comunidad que vivía la experiencia de tener al Señor Jesús, Vida, Luz y Fuerza de Dios.
El Padre ha comunicado al Hijo la plenitud de su soberanía sobre el universo. El parecido de este poder con el poder humano se limite a la sola fonética de la palabra "poder" (v 18b.). El poder de Dios es creativo y liberador. En este mandato no hay ni sombra de los antiguos y modernos ensueños de dominio y proselitismo políticos (vv 19-20a.).
El Mesías omnipotente no aspira a hacer de la universal comunidad humana su imperio. Ser discípulo es entrar en una nueva relación con el Padre, el Hijo y el Espíritu de Dios. Esta relación relativiza y está muy por encima de todas las formas humanas de convivencia. Sólo quien haya seguido a Mateo paso a paso desde sus comienzos podrá comprender lo que significa ser discípulo y que el mandato de Jesús no tiene nada de propagandístico.
Los discípulos tendrán que llevar a término su misión universal en un contexto de sufrimiento, crisis y persecución. Cuando, en la historia bíblica, Dios encomienda a alguien una misión, asegura al hombre comprometido su asistencia eficaz: No temas, yo estaré contigo. Esta asistencia es garantía de eficacia y estímulo de audacia humilde (v 20b.).

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 02: Hch 19, 1-8; Sal 67; Jn 16, 29-33.
Martes 03:  San Carlos Luanga y Compañeros, Mártires (MO). Hch 20, 17-27; Sal 67; Jn 17, 1-11ª.
Miércoles 04: Hch 20, 28-38; Sal 67; Jn 17, 11b-19.
Jueves 05: San Bonifacio, Obispo y Mártir (MO)  Hch 22, 30; 23, 6-11; Sal 15; Jn 17, 20-26.
Viernes 06: Hch 25, 13-21; Sal 102; Jn 21, 15-19. 
Sábado 07: Hch 28, 16-20.30-31; Sal 10; Jn 21, 20-25.

Domingo 08: Domingo de Pentecostés (S) Hch 2, 1-11; Sal 103; 1Co 12, 3b-7.12-13; Jn 20, 19-23.

viernes, 23 de mayo de 2014

LECTURAS Y COMENTARIO DEL VI DOMINGO PASCUA CICLO A - 25 MAYO 2014

YO LE PEDIRÉ AL PADRE QUE LE DE OTRO DEFENSOR



PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 8,5-8.14-17

En aquellos días, Felipe bajó a la ciudad de Samaria y predicaba allí a Cristo. El gentío escuchaba con aprobación lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los signos que hacía, y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se llenó de alegría. Cuando los apóstoles, que estaban en Jerusalén, se enteraron de que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron a Pedro y a Juan; ellos bajaron hasta allí y oraron por los fieles, para que recibieran el Espíritu Santo; aún no había bajado sobre ninguno, estaban sólo bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo.

SALMO RESPONSORIAL (Sal 65)
Aclama al Señor, tierra entera

Aclamen al Señor, tierra entera; 
toquen en honor de su nombre, 
canten himnos a su gloria. 
Digan a Dios: «¡Qué temibles son tus obras!» R.

Que se postre ante ti la tierra entera, 
que toquen en tu honor, que toquen para tu nombre. 
Vengan a ver las obras de Dios, 
sus temibles proezas en favor de los hombres. R.

Transformó el mar en tierra firme, 
a pie atravesaron el río. 
Alegrémonos con Dios,
que con su poder gobierna eternamente. R.

Fieles de Dios, vengan a escuchar, 
Les contaré lo que ha hecho conmigo. 
Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica 
ni me retiró su favor. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 3,1.15-18

Glorifiquen en sus corazones a Cristo Señor y esten siempre prontos para dar razón de su esperanza a todo el que se la pidiere; pero con mansedumbre y respeto y en buena conciencia, para que en aquello mismo en que son calumniados queden confundidos los que denigran su buena conducta en Cristo; que mejor es padecer haciendo el bien, si tal es la voluntad de Dios, que padecer haciendo el mal. Porque también Cristo murió por los pecados una vez para siempre: el inocente por los culpables, para conducirnos a Dios. Como era hombre, lo mataron; pero, como poseía el Espíritu, fue devuelto a la vida.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Juan 14,15-21

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si me amans, guarden mis mandamientos. Yo le pediré al Padre que les dé otro defensor, que esté siempre con ustedes, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; ustedes, en cambio, lo conocen, porque vive con ustedes y está con ustedes. No los dejaré huérfanos, volveré. Dentro de poco el mundo no me verá, pero ustedes me veran y viviran, porque yo sigo viviendo. Entonces sabran que yo estoy con mi Padre, y ustedes conmigo y yo con ustedes. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él.».

COMENTARIO

San Juan fabrica su miel haciendo asomar primero la flor de una revelación, luego la inunda de aroma y vuelve a libar su jugo. Es lo que hace con la fe que Jesús nos pide: “Si me han conocido, si me han visto, si me han creído”. Y ahora para el amor: “Si me aman…. Si alguno me ama…” Hay aquí grandes cosas al alcance de la mano.
Pero en cada ocasión está la barrera de una enorme “si…”. Si alguno me ama, hará caso de mi mensaje, mi Padre lo amará y pondremos en el  nuestra  morada.
Estas pocas palabras nos han transportado en medio de las cumbres y nos han llenado de entusiasmo, pero hay también algunas que nos aferran a la realidad y que a veces no escuchamos: hará caso de mi mensaje,   “Guardara  mi palabra”.
Guardar la palabra o guardar los mandamientos no es una consecuencia más o menos facultativa de nuestro impulso de amor a Jesús. Ni siquiera es una cosa lógica; si amo a Jesús, será preciso que observe sus mandamientos.
El “si· une mucho más  estrechamente nuestro deseo de amar a Jesús y nuestra conducta en la vida: no amo más que cuando obedezco a su palabra, ya que mi amor concreto y real es lo que yo hago.
Nuestros fracasos tienen aquí su raíz: nos negamos a ver que el amor no es una palabra, ni un sueño, ni un latido del corazón, sino una conducta.
Cuando se medita con san Juan, esta conducta  está muy  clara: “Tenemos que amar a nuestros hermanos”. Con el amor con que Jesús ama.
Amor profundizado y vivido en su relación con el Padre. Nuestra conducta fraternal prolonga lo que se vive en la Trinidad.
Ese es el vínculo tan fuerte que une  nuestro deseo tan real de amar a Dios y lo que hacemos en concreto desde la mañana hasta la tarde con nuestra inteligencia y nuestras manos y a lo largo de nuestros encuentros fraternales. Si en todo esto no hay amor, no hablemos de amor a Dios. Jesús nos dice: “Cuando amas a tus hermanos es cuando me amas también a mí”.
En esta luz, el texto de hoy, ampliamente recogido desde el versículo 15 al 29 nos dice como la aparente ausencia de Dios puede ser una experiencia continua de presencia.
Presencia triple, presencia trinitaria, el tono se da ya desde el principio: “Si me aman, le pediré al Padre que se les dé otro abogado, el Espíritu de la verdad”, multiplicando las experiencias de caridad fraterna, experimentamos la dulzura de vivir con Jesús su propia experiencia de Hijo, en esa misteriosa corriente de amor que llamamos el Espíritu. Pero todo esto no puede dar más que una impresión de algo irreal o de una ausencia demasiado cruelmente real, si no buscamos obstinadamente la realidad de la presencia en la realidad  de  nuestra conducta. Cada vez que queramos meditar en nuestra relación con el Padre, el Hijo y el Espíritu, empecemos por tomar asiento en la mitad de nuestras relaciones fraternales. Son ellas las que nos garantizan una verdadera aproximación a Dios.
Es imposible realizar la experiencia de la presencia a no ser en la experiencia del mandamiento del amor.

PLEGARIA UNIVERSAL.

Con Jesús, que  ofrece a los suyos el testamento de su amor, oremos al Señor diciendo: Escúchanos Señor.

1.- Para que los que buscan la verdad, la fe, la esperanza encuentren en el evangelio una llamada a abandonarse en la confianza de Dios. Roguemos al Señor.

2.- Para que el testimonio de los que trabajan en el mundo al servicio de Dios se haga transparente por la fe y la verdad de sus acciones. Roguemos al Señor.

3.- Para que cada uno descubran que el amor lo es todo, si es vivido en la fidelidad al mandato de Jesús. Roguemos al Señor.

4.- Para que nosotros vivamos  los tiempos de crisis como alumbramiento del futuro que reclama nuestra fe y nuestro compromiso. Roguemos al Señor.

Creemos, Señor nuestro Dios, en su promesa: Tu Espíritu habita la Iglesia. Haznos emprender en este tiempo la construcción de la ciudad en que tú lo serás todo en todos. Por los siglos de los siglos.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 26: SANTA MARIANA DE JESÚS PAREDES, virgen. Ap 21, 1-5; Sal 44; Mt 11, 25-30.
Martes 27: Hch 16, 22-34; Sal 137;  Jn 16, 5-11.
Miércoles 28:  Hch 17, 15.22—18,1; Sal 148; Jn 16, 12-15.
Jueves 29:  Hch 18, 1-8; Sal 97; Jn 1, 16-20.
Viernes 30:  Hch 18, 9-18; Sal 46; Jn  16, 20-23ª.
Sábado 31: LA VISITACIÓN DE LA VIRGEN MARÍA FIESTASof 3, 14-18; Is 12; Lc. 1, 39-56.

Domingo 01: LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR SOLEMNIDAD. Hch 1, 1-11; Sal 46; Ef 1, 17-23; Mt 28,16-20