martes, 9 de septiembre de 2014

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XXIV EXALTACIÓN DE LA CRUZ - 14 SETIEMBRE 2014

EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ


PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de los Números 21,4b-9

En aquellos días, el pueblo estaba extenuado del camino, y habló contra Dios y contra Moisés: «¿Por qué nos has sacado de Egipto para morir en el desierto? No tenemos ni pan ni agua, y nos da náusea ese pan sin cuerpo.».
El Señor envió contra el pueblo serpientes venenosas, que los mordían, y murieron muchos israelitas.
Entonces el pueblo acudió a Moisés, diciendo: «Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti; reza al Señor para que aparte de nosotros las serpientes.».
Moisés rezó al Señor por el pueblo, y el Señor le respondió: «Haz una serpiente venenosa y colócala en un estandarte: los mordidos de serpientes quedarán sanos al mirarla.».
Moisés hizo una serpiente de bronce y la colocó en un estandarte. Cuando una serpiente mordía a uno, él miraba a la serpiente de bronce y quedaba curado.

SALMO RESPONSORIAL (Sal 77)

  No olvides las acciones del Señor

Escucha, pueblo mío, mi enseñanza,
inclina el oído a las palabras de mi boca:
que voy a abrir mi boca a las sentencias,
para que broten los enigmas del pasado. R.

Cuando los hacía morir, lo buscaban,
y madrugaban para volverse hacia Dios;
se acordaban de que Dios era su roca,
el Dios Altísimo su redentor. R.

Lo adulaban con sus bocas,
pero sus lenguas mentían:
su corazón no era sincero con él,
ni eran fieles a su alianza. R.

Él, en cambio, sentía lástima,
perdonaba la culpa y no los destruía:
una y otra vez reprimió su cólera,
y no despertaba todo su furor. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 2,6-11

Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre»; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Juan 3,13-17

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.».

COMENTARIO

En el día de la Cruz, la liturgia nos presenta un texto del evangelio de Juan, lleno de contenido simbólico, cuya comprensión sólo se entiende a la luz del Antiguo Testamento. En este texto, el evangelista Juan expone la realidad del Mesías, que ha bajado del cielo, indicando de este modo que la condición divina del Hijo del hombre no procede de su condición humana ni es el resultado de su desarrollo personal, sino que se debe a la plenitud del Espíritu que ha recibido de lo alto. El hombre no puede alcanzar la plenitud, si no es en comunión con Dios, fuente de la vida.


El evangelista establece un paralelo con el libro de los Números (21,8), donde se cuenta que Moisés, ante una plaga de serpientes venenosas, fabricó por indicación de Dios una serpiente de bronce y la levantó en un poste. Quien era mordido, al mirar a la serpiente alzada, quedaba curado, o según la expresión hebrea, “vivía”, “seguía vivo”. Por ese paralelo “ser levantado en alto” indica una seña destinada a ser vista y mirada (contemplada) y, al mismo tiempo, la localización de una fuerza salvadora, de una fuente de vida. En el caso de la serpiente, se obtenía la vida física; en el del Hijo del hombre, que es levantado en alto en la cruz, la vida definitiva, que significa no solamente la vida después de la muerte, sino una vida de calidad divina de la que goza el hombre ya durante su existencia mortal. Jesús, portador y dador de esta vida, se presenta de este modo como el prototipo de la nueva humanidad, indicando que lo que salva a los hombres de la muerte es fijar la mirada en el modelo de Hombre, que es Jesús, aspirar a la plenitud humana que resplandece en esa figura que, levantada en alto, destacará sobre todos y será el polo de atracción para la humanidad. Es en el crucificado, en esa figura levantada en alto, donde llega a su culmen el proyecto divino, el Hombre Dios, donde se desvela la capacidad inmensa de amor de Dios, su entrega sin límites a los hombres, para dar vida y librar de la muerte, de la muerte en vida y de la muerte final a todo el que se adhiere a él y fija en él su mirada para poner en práctica su mensaje.

PLEGARIA UNIVERSAL.

Dios Padre Nuestro, en este día que celebramos la Exaltación de la Santa Cruz, desde donde tu Hijo Unigénito nos redimió, te pedimos que aceptes nuestras peticiones y sobre todo, que nos enseñes a amar la cruz que a cada uno nos has dado. Decimos: “Enséñanos a amar tu cruz.

1.- Por el Papa Francisco, por todas sus enseñanzas referentes a llevar bien nuestra cruz de cada día. Roguemos al Señor

2.- Por todos los que en la Iglesia tienen una misión específica de ayuda a los más débiles y necesitados para que, en su labor de caridad, reciban el apoyo de todos los hermanos. Roguemos al Señor

3.- Por los que sufren, por los enfermos, los prisioneros, los pobres y los niños que pasan hambre, para que sepa descubrir el consuelo que Jesús da desde la Cruz. Roguemos al Señor.

4.- Por aquellos que no creen en Jesús y menos en la capacidad salvífica de su Cruz, para que el Maestro Bueno les guíe hacía el camino de la conversión. Roguemos al Señor.

Padre, te presentamos esta necesidades de tu pueblo y del mundo. Atiéndelas con prontitud por tu Hijo Jesucristo que tras morir en la Cruz vive resucitado en tu compañía  y la de Espíritu Santo por los siglos de los siglos.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 15: Nuestra Señora la Virgen de los Dolores (MO) 1Co 11, 17-26.33; Sal 39; Jn 19, 25-27; (o bien Lc 2, 33-35).
Martes 16: San Cornelio, papa y San Cipriano, Obispo, mártires (MO) 1Co 12, 12-14. 27-31ª; Sal 99; Lc 7, 11-17.
Miércoles 17: 1Co 12, 31—13, 13; Sal 32; Lc 7, 31-35.
Jueves:  San Juan Macías, religioso (F) Sb 7, 7-10.15-16; (ó bien 1Co 1,26-31); Sal 130; Lc 12, 32-34.
Viernes 18: 1Co 15, 12-20; Sal 16; Lc 8, 1-3. Se puede celebrar la memoria de San Genaro, Obispo y mártir (rojo)
Sábado 19: San Andrés Kim Taegón, presbítero Santos Pablo Chong Hasang y compañeros, mártires (MO)  1Co 15, 35-37. 42-49; Sal 55; Lc 8, 4-15.
Domingo 20: Is 55, 6-9; Sal 144; Flp 1, 20c-24.27ª; Mt 20, 1-16.



sábado, 6 de septiembre de 2014

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XXIII CICLO A - 07 SETIEMBRE 2014

ATREVERSE A REPROCHAR


PRIMERA LECTURA

Lectura de la profecía de Ezequiel 33,7-9

Así dice el Señor: «A ti, hijo de Adán, te he puesto de atalaya en la casa de Israel; cuando escuches palabra de mi boca, les darás la alarma de mi parte. Si yo digo al malvado: "¡Malvado, eres reo de muerte!", y tú no hablas, poniendo en guardia al malvado para que cambie de conducta, el malvado morirá por su culpa, pero a ti te pediré cuenta de su sangre; pero si tú pones en guardia al malvado para que cambie de conducta, si no cambia de conducta, él morirá por su culpa, pero tú has salvado la vida.».

SALMO RESPONSORIAL (Sal 94)

Escuchemos la voz del Señor

Venid, aclamemos al Señor,
demos vitores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos. R.

Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía. R.

Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masa en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba y me tentaron,
aunque habían visto mis obras.» R
.
SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 13,8-10

A nadie le daban nada, más que amor; porque el que ama a su prójimo tiene cumplido el resto de la ley. De hecho, el «no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no envidiarás» y los demás mandamientos que haya, se resumen en esta frase: «Amarás a tu prójimo como a tí mismo.». Uno que ama a su prójimo no le hace daño; por eso amar es cumplir la ley entera.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Mateo 18,15-20

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Les aseguro que todo lo que aten en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra quedará desatado en el cielo. Les aseguro, además, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.».

PLEGARIA UNIVERSAL.

Oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre, que escucha la oración del pueblo congregado en su nombre:

1.- Para que la Iglesia cumpla sin temor la misión, recibida de Cristo, de denunciar el mal, que obstaculiza el desarrollo del reino de Dios en el mundo. Roguemos al Señor.

2.- Para nuestro Santo Padre el papa Francisco, por todos los obispos que predican la palabra de Dios: para que el Señor les conceda larga vida y santidad. Roguemos al Señor.

3.- Para que cuantos ejercen cargos de responsabilidad a todos los niveles en la Iglesia, en la sociedad civil, en la familia, sepan acepta la crítica constructiva, reconociendo los propios defectos. Roguemos al Señor.

4.- Para nosotros, que nuestra oración sea escuchada ante el trono de Dios, recibamos la abundancia de su misericordia y seamos dignos del reino eterno. Roguemos al Señor.

5.- Para que aprendamos a amarnos, corrigiéndonos fraternalmente y así cumplamos la ley nueva de Cristo. Roguemos al Señor.

Haz, Señor que nos ayudemos mutuamente en este empeño de vivir la caridad, utilizando la corrección fraterna que brota del amor que nos une. Danos  comprensión, paciencia, tolerancia y capacidad dialogal, ante los inevitables fallos humanos, propios y ajenos. Por Jesucristo nuestro Señor.

COMENTARIO

Hay pocas personas que sean capaces de hacer lo que Jesús nos pide: Si tu hermano peca, ve y házselo saber, a solas entre los dos. Se habla mucho, pero a espaldas de la gente. Mira esa muchacha, ¿te has enterado?... ¡qué mala suerte!. O bien se enfrenta uno con el otro, se le echa en cara su conducta, se le grita, se le dicen cuatro verdades. Jesús nos pide que seamos prudentes y cariñosos: Hazle saber su falta, repréndele mansamente y a solas. Si te hace caso, lo habrás ganado. Ganarlo. Para comprender bien esta palabra, hay que pensar en el grito del padre del hijo pródigo. ¡Mi hijo estaba perdido y lo he vuelto a encontrar! Cuando se habla a un culpable con estos sentimientos, hay algunas oportunidades de ganarlo. ¡Ganarlo! ¡No conquistarlo a la fuerza!. Con frecuencia reprochamos a los demás sus defectos, pero quizás no hayamos demostrado nunca que se trata en ese caso de un acto evangélico, que exige por consiguiente un corazón evangélico.
¿Qué es lo que hormiguea en mi corazón en el momento en que me dispongo a reprocharle algo a alguien? El interpretado descubrirá muy pronto ese terrible gusto de humillar del que pocos corregidores se libran. O, bien si ponemos el orden y nuestro honor por encima de todo, nos costará mucho dominar nuestra cólera ¡Ya ves en qué situación nos has puesto! ¿Te imaginas lo que la gente va a pensar de nosotros? Generalmente   la  reacción  del otro es: ¡Es asunto mío!
Encontraremos el tono para decirles: Es también problema mío. Yo no puedo quedarme indiferente.
Perdona mi falta de acierto y escucha solamente la preocupación que siento por ti, porque te quiero. Jesús nos pide que permanezcamos en el amor, aunque sea muy difícil; si, no ¿qué es lo que nos quiere decir amar?. Quizás tengamos que encajar cosas muy duras. Lo dicen todos los padres y responsables: ahora, apenas se atreve uno a hacer algunas advertencias, enseguida lo atacan:
Mucho hablar y mucho predicar, pero ¿prácticas tú acaso tu moral? Podría intentarse la humorada (si se puede):
Tienes razón, yo veo tu paja y no viga en el ojo. Pero hablaremos ahora de tu paja.
Las advertencias se reciben muy mal y tenemos tantas necesidades de un poco de paz que nos entrará la tentación de evitar ese deber tan desagradable. A no ser que seamos malgeniados de nacimiento, ¡eso sería otra cuestión! De ordinario, nos dejamos llevar, pero el deseo de tranquilidad a toda costa no es ciertamente evangélico. ¡Cuantas veces una palabra inteligente, tranquila y cariñosa, había a su alrededor amigos que veían claro y que se lamentaban, sin atreverse a dar el paso: Sería conveniente hablar con él...Pues bien, háblale tú. Déjate impulsar por Jesús que te dice: Procura ganarlo.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 08: Natividad de la Virgen María (F) Mi 5, 1-4ª; (o bien: Rm 8, 28-30) Sal 12; Mt 1, 1-16.18-23.
Martes 09: 1Co 6, 1-11; Sal 149; Lc 6, 12-19.
Miércoles 10: 1Co 7, 25-31; Sal 44; Lc 6, 20-26.
Jueves 11: 1Co 8, 1b-7.11-13; Sal 138; Lc 6, 27-38.
Viernes 12:  1Co 9, 16-19. 22b-27; Sal 83; Lc 6, 39-42.
Se puede celebrar la memoria del Santísimo nombre de María (Blanco).
Sábado 13: San Juan Crisóstomo, obispo y doctor de la Iglesia (MO) 1Co 10, 14-22; Sal 115; Lc 6, 43-49.
Domingo 14: La Exaltación de la Santa Cruz  (F) Nm 21, 4b-9; Sal 77; Flp 2, 6-11; Jn 3, 13-17.


viernes, 29 de agosto de 2014

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XXII TIEMPO ORDINARIO CICLO A - 31 AGOSTO 2014

EL QUE QUISIERA VENIRSE CONMIGO, QUE SE NIEGUE A SÍ MISMO



PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de Jeremías 20,7-9
Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir; me forzaste y me pudiste. Yo era el hazmerreír todo el día, todos se burlaban de mí. Siempre que hablo tengo que gritar: «Violencia», proclamando: «Destrucción.» La palabra del Señor se volvió para mí oprobio y desprecio todo el día. Me dije: «No me acordaré de él, no hablaré más en su nombre»; pero ella era en mis entrañas fuego ardiente, encerrado en los huesos; intentaba contenerlo, y no podía.

SALMO RESPONSORIAL (Sal 62)
Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca,
agostada, sin agua. R.

¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!.
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios. R.

Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos. R.

Porque fuiste mi auxilio, 
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene. R.

SEGUNDA LECTURA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 12,1-2
Les exhorto, hermanos, por la misericordia de Dios, a presentar sus cuerpos como hostia viva, santa, agradable a Dios; éste es su culto razonable. Y no los ajusten a este mundo, sino transfórmense por la renovación de la mente, para que sepan discernir lo que es la voluntad de Dios, lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto.

EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Mateo 16,21-27
En aquel tiempo, empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día.
Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: «¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte.».
Jesús se volvió y dijo a Pedro: «Quítate de mí vista, Satanás, que me haces tropezar; tú piensas corno los hombres, no como Dios.».
Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta.».

COMENTARIO

Jesús dice: Voy a sufrir  me van a matar. Y un poco más adelante utiliza para nosotros estas palabras tremendas: Renunciar a sí mismo, cargar con la cruz, perder la vida. No intentemos escapar de ello; eludir el evangelio es rechazar el evangelio. Esto no quiere decir aceptarlo ciegamente. De hecho hay muchos que lo aceptan ciegamente, pero en teoría. El que quiere de verdad seguirle no vacila en interrogar para ver bien adónde hay que ir y por qué. ¿Por qué la cruz de Jesús?
Es algo inconcebible, dice Pedro. Jesús reacciona con dureza, porque para él es duro pensar en lo que va a ocurrir. Luchando contra la angustia, quiere entrar plenamente en los planes de Dios y Pedro quiere apartarlo en los planes de los hombres. ¡Quítate de mi vista, Satanás!.
Las ideas de Dios no son las ideas de los hombres: esto quiere decir que tiene que rechazar una vez más la tentación de ser un mesías triunfador, un mesías que logre su objetivo sin calvario. No, hay que seguir caminando hacía aquellas hora en que será injuriado y matado por el odio.
Las ideas de Dios, no las ideas de los hombres. ¿Las de Dios? ¡Qué impenetrables nos parecen ahora! ¿Quiere Dios el sufrimiento? ¡Es una blasfemia! Vislumbramos solamente que él quiso entregar a su Hijo para salvarnos y que aquello desembocó en esa hora angustiosa. En un mundo de injusticia, de violencias y de religión formalista. Jesús tuvo que portarse de tal manera que la muerte se siguió inevitablemente. Es lo que él percibe en este momento. El Padre no lo entrega a la muerte. El misterio sigue en pie. Si me pregunto: ¿Por qué esos sufrimientos y esa muerte?. El misterio sigue en pie.
Si me pregunto: ¿Por qué esos sufrimientos y esa muerte?, no encontraré salida; no puedo meterme dentro de los designios de Dios. Pero puedo ver como Jesús penetra en esos designios: Empezó a manifestar a sus discípulos que tenía padecer.
Tengo derecho a encontrar todo esto extraño, desconcertante, con tal que acepte dejarme enseñar por el ejemplo de Jesús.
El no aceptó el sufrimiento ciegamente; vio ese camino, vio que tenía que sufrir. Detrás de él, y es la gran parábola cristiana, seguimos avanzando en medio de nuestras tinieblas, pero también en su luz. He aquí por qué, cuando queremos salvar la vida apartándonos de él (por miedo a sufrir), la perdemos. Ahora podemos comprender mejor su afirmación: El que pierda su vida por mí, la salvará.
Pero estas parábolas nos parecerán incomprensibles y desconcertadas mientras no las hayamos convertido en experiencias. Nadie que haya seguido a Jesús se arrepintió de ello.
Al contrario, los que no ensayan el evangelio en su vida seguirán forzosamente encerrados en los porqués.

PLEGARIA UNIVERSAL.
Oremos a Dios y pidámosle que nos ayude a superar las dificultades y ser anunciadores del reino que instauró Jesús con su venida al mundo.

1.- Para nuestro Santo Padre el Papa Francisco, los Obispos, por los sacerdotes y diáconos que sean promotores del diálogo y la comunión fraterna a ejemplo de Jesucristo. Roguemos al Señor.

2.- Para que los gobernantes promuevan la justicia y la amistad y la concordia entre todos los pueblos. Roguemos al Señor.

3.- Para quienes buscan la verdad,  hacen el bien  y predican el Evangelio obtengan el auxilio divino y la fuerza del Espíritu. Roguemos al Señor.

4.- Para que la celebración de esta Eucaristía nos anime e impulse a buscar caminos de comprensión. Roguemos al Señor.

5.- Por nuestros padres, hermanos, amigos y  conocidos que han muerto esperando la resurrección; para que el Señor les dé el descanso eterno y contemplen la luz del su rostro. Roguemos al Señor.

Muestra, Padre, tu bondad al pueblo que te suplica, para que reciba sin tardanza lo que te pide con humildad. Por Jesucristo nuestro Señor.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 01: 1Co 2, 15-; Sal 118; Lc 4, 16-30.
Martes 02: 1Co 2, 10b-16; Sal 144;  Lc  4, 31-37.
Miércoles 03: San Gregorio Magno, papa y Doctor de la Iglesia –(MO). 1Co 3, 1-9; Sal 32; Lc 4, 38-44.
Jueves 04: 1Co 3, 18-23; Sal 23; Lc 5, 1-11.
Viernes 95: 1Co 4, 1-5; Sal 36; Lc 5, 33-39.
Sábado 06: 1Co  4,  6b-15;  Sal  144;  Lc  6, 1-5.
Domingo 07: Domingo XXIII del T.O. Ez 33, 7-9; Sal 94; Rm 13, 8-10; Mt 18, 15-20.


viernes, 22 de agosto de 2014

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XXII TIEMPO ORDINARIO CICLO A - 24 AGOSTO 2014

TU ERES PEDRO Y TE DARÉ LAS LLAVES DEL REINO DE LOS CIELOS


PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de Isaías 22,19-23
Así dice el Señor a Sobná, mayordomo de palacio: «Te echaré de tu puesto, te destituiré de tu cargo. Aquel día, llamaré a mi siervo, a Eliacín, hijo de Elcías: le vestiré tu túnica, le ceñiré tu banda, le daré tus poderes; será padre para los habitantes de Jerusalén, para el pueblo de Judá. Colgaré de su hombro la llave del palacio de David: lo que él abra nadie lo cerrará, lo que él cierre nadie lo abrirá. Lo hincaré como un clavo en sitio firme, dará un trono glorioso a la casa paterna.».

SALMO RESPONSORIAL (Sal 137)
Tu misericordia es eterna, Señor,

Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario,
daré gracias a tu nombre. R.

Por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera a tu fama;
cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R.

El Señor es sublime, se fija en el humilde
y de lejos conoce al soberbio. 
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R.

SEGUNDA LECTURA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 11,33-36
¡Qué abismo de generosidad, de sabiduría y de conocimiento, el de Dios!. ¡Qué insondables sus decisiones y qué irrastreables sus caminos! ¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién fue su consejero?. ¿Quién le ha dado primero, para que él le devuelva? Él es el origen, guía y meta del universo. A él la gloria por los siglos. Amén.

EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Mateo 16,13-20
En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?».
Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.».
Él les preguntó: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?» .
Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.»
Jesús le respondió: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo.».
Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías.

COMENTARIO

Saliendo de Betsaida (Mc 8, 22) y remontando el valle del Jordán, Jesús se retira con los "doce" a la región de Cesárea de Felipe, al pie del monte Hermón. El Maestro quiere disponer de tiempo y de un lugar tranquilo para iniciar a sus discípulos en el misterio de su persona. Para introducir el tema, Jesús comienza preguntando qué han oído ellos sobre su persona y su misión, de la gente.
También quiere llamar la atención sobre su pertenencia a Cristo ("mi Iglesia") y sobre su perenne estabilidad. La Iglesia es una casa construida sobre roca, aunque se apoya en la fragilidad de los hombres. Por tanto, una estabilidad atormentada, inquieta. El destino de la Iglesia es como el de Cristo: un camino en la contradicción. Y no se trata solamente de enemigos externos; dentro de la Iglesia habrá siempre pecadores; por eso la Iglesia tiene necesidad de "atar y desatar"; continúa el pecado; por eso debe continuar el perdón. Dentro del motivo cristológico y del motivo eclesial es como se han de entender las palabras dirigidas por Jesús a Pedro. Son palabras afines a otros dos textos célebres: Lc 22. 31ss. y Jn 21. 15-17. Por lo demás, el evangelio entero de Mt. muestra interés por Pedro. No importa aquí saber si se trata o no de una inserción redaccional del evangelista. El hecho es que estos versos. Están aquí y que su presencia confiere un significado particular a este texto.
La función de Pedro se define con tres metáforas: la piedra, las llaves, atar y desatar. Para comprender la primera expresión podemos recurrir a otro texto de Mt (7, 24-27): Pedro es la roca que mantiene firme a la Iglesia. En otras palabras, es el punto alrededor del cual se constituye la unidad de la comunidad. La segunda metáfora es todavía más clara: dar las llaves significa confiar una autoridad verdadera y plena. Finalmente, la tercera metáfora (atar y desatar) tiene el sentido de permitir y prohibir, de separar y perdonar. En conclusión, el texto atribuye a Pedro títulos y prerrogativas que a lo largo de la Biblia se atribuyen al Mesías. Es como decir que la autoridad de Pedro es vicaria; él es imagen de otro, de Cristo, que es el verdadero Señor de la Iglesia. Más precisamente porque es imagen de Cristo, la autoridad de Pedro es plena e indiscutible. 
No obstante, hay todavía otro punto que hemos de observar con particular atención; no es ciertamente casual la presencia en el mismo fragmento de dos aspectos aparentemente en contraste: la fe de Pedro y su incomprensión del misterio de Jesús: la autoridad confiada a Pedro y el reproche que le hace Jesús. El tema es de fondo, hasta el punto de que recorre todo el fragmento bajo la forma de contraste entre debilidad y gracia. También los otros dos textos citados (Lc 22. y Jn 21.) evidencian el mismo contraste; por una parte, la debilidad de Pedro; por otra, su carácter de punto de referencia. Luego, los evangelistas subrayan intencionadamente este contraste para acentuar que por gracia, en virtud de una elección divina y no por dones naturales, es Pedro la roca sobre la cual funda Cristo la Iglesia.

CREDO NICENOCONSTANTINOPOLITANO

Creo en un solo DIOS, PADRE todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, JESUCRISTO, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz. Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros los hombres y por nuestra salvación, bajó del cielo; y por obra del Espíritu Santo se encarnó de  María,  la  Virgen,  y  se  hizo  hombre.
Y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el ESPÍRITU SANTO, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo la iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén

PLEGARIA UNIVERSAL.
Pidamos, queridos hermanos, a Dios todopoderoso y eterno, que nos conceda orar con tal confianza que merezcamos obtener lo que pedimos:

1.- Por la Santa Iglesia de Dios, extendida de oriente a occidente: para que el Señor la mantenga firme hasta el fin de los tiempos. Roguemos al Señor.

2.- Por cuantos tienen autoridad en el mundo: para que bajo su gobierno todos los pueblos progresen en paz, libertad y concordancia, glorificando a Cristo, nuestra esperanza. Roguemos al Señor.

3.- Por el buen tiempo y la abundancia de las cosechas: para que el Señor de a todos el pan de cada día. Roguemos al Señor.

4.- Por los enfermos, los emigrantes y los desterrados, por los que se sienten oprimidos en su trabajo o carecen de él: para que el Señor sea su ayuda y consuelo. Roguemos al Señor.

5.- Por cuantos estamos aquí reunidos, por nuestros hermanos ausentes y  por todas nuestras intenciones: para que el Señor nos guarde de todos en la fe y nos reúna en el reino de su Hijo. Roguemos al Señor.

 Padre de misericordia y Dios de todo consuelo, que tanto amaste al mundo que le diste a tu Hijo Unigénito, escucha las oraciones que te hemos presentado y danos tu salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 25: 2Ts 1, 1-5.11b-12; Sal 95; Mt 23, 13-22.
Se puede celebrar la memoria de San Luis de Francia (blanco) o de san José Calasanz, presbiterio (blanco)
Martes 26: 2Ts 2, 1-3ª.14-17; Sal 95; Mt 23, 23-26.
Miércoles 27: Santa Mónica (MO) 2Ts 3, 6-10.16-18; Sal 127; Mt 23, 27-32.
Jueves 28: San Agustín, obispo y doctor de la Iglesia (MO) 1Co 1, 1-9; Sal 144; Mt 24, 42-51.
Viernes 29: El Martirio de San Juan Bautista (MO) 1Co 1, 17-25; Sal 32; Mc 6, 17-29.
Sábado 30: Santa Rosa de Lima, Patrona de Lima, del Perú y de América (S) (Precepto) Eclo 3, 17-24; Sal 15; Flp 3, 8-14; Mt 13, 31-35.

Domingo 31: Domingo XXII del T.O. Jr 20, 7-9; Sal 62; Rm 12, 1-2; Mt 16, 21-27.

viernes, 15 de agosto de 2014

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XX TIEMPO ORDINARIO CICLO A - 17 AGOSTO 2014

“MUJER, ¡QUE GRANDE ES TU FE!”.



PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de Isaías 56,1.6-7
Así dice el Señor: «Guarden el derecho, practiquen la justicia, que mi salvación está para llegar, y se va a revelar mi victoria. A los extranjeros que se han dado al Señor, para servirlo, para amar el nombre del Señor y ser sus servidores, que guardan el sábado sin profanarlo y perseveran en mi alianza, los traeré a mi monte santo, los alegraré en mi casa de oración, aceptaré sobre mi altar sus holocaustos y sacrificios; porque mi casa es casa de oración, y así la llamarán todos los pueblos.».

 SALMO RESPONSORIAL (Sal 66)
Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben

El Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación. R.

Que canten de alegría las naciones, 
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra. R.

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.
Que Dios nos bendiga;
que le teman hasta los confines del orbe. R.

SEGUNDA LECTURA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 11,13-15.29-32

Les digo a ustedes, los gentiles: Mientras sea su apóstol, haré honor a mi ministerio, por ver si despierto emulación en los de mi raza y salvo a alguno de ellos. Si su reprobación es reconciliación del mundo, ¿qué será su reintegración sino un volver de la muerte a la vida?.
Pues los dones y la llamada de Dios son irrevocables. Ustedes, en otro tiempo, eran rebeldes a Dios; pero ahora, al rebelarse ellos, han obtenido misericordia. Así también ellos, que ahora son rebeldes, con ocasión de la misericordia obtenida por ustedes, alcanzarán misericordia. Pues Dios nos encerró a todos en la rebeldía para tener misericordia de todos.

EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Mateo 15,21-28
En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón.
Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: «Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo.» Él no le respondió nada.
Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: «Atiéndela, que viene detrás gritando.».
Él les contestó: «Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel.».
Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió: «Señor, socórreme.».
Él le contestó: «No está bien echar a los perros el pan de los hijos.».
Pero ella repuso: «Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos.».
Jesús le respondió: «Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas.».
En aquel momento quedó curada su hija.

COMENTARIO

La cananea es una madre. Detrás de cada madre Jesús veía a María. No se muestra demasiado duro con la madre de Santiago y Juan cuando ésta le pide para ellos las plazas de ministros (Mt 20, 20). Cura con cariño a la suegra de Pedro. Se siente conmovido por la viuda de Naín que acaba de perder a su hijo. Creo que esto  hace comprender mejor lo que va a ocurrir entre Jesús y aquella madre cananea.
Es el judío ante la pagana; no quiere tratos con ella. Esto resulta antipático, sobre todo para los jóvenes que soportan mal estas historias de razas diferentes y religiones distintas: ¿Está Dios por todos, sí o no?.
Este universalismo de hoy, profundamente simpático corre sin embargo el peligro de quedarse en teorías. No es posible ensamblar tan fácilmente las diferencias hay que arreglar las cosas poco a poco y de forma progresiva. Jesús aceptó totalmente la condición humana, incluidos sus límites y la búsqueda a veces  difícil de la voluntad del Padre.
Nosotros estamos siempre dispuestos a juzgar a Dios: ¿Por qué un pueblo elegido? ¿Por qué Jesús quería deshacerse de la cananea? Porque Jesús, judío, entra en el plano de la salvación tal como lo conoce por las Escrituras de su pueblo y ese plano comprende dos datos perfectamente claros: 1). Dios quiere salvar a todos los hombres; 2). Pasando por los judíos.
En este momento, Jesús sólo se siente enviando a “las ovejas perdidas de Israel”. Pero está aquella madre. Algunos se imaginan que Jesús se hacía el indiferente (“no le contestó  palabra”) para   hacer    que creciera la fe de la cananea (!). Eso es rechazar el misterio de la encarnación. Jesús es un hombre y se siente sencillamente desconcertado ante aquella situación como cualquier hombre. ¿Mantenerse a distancia? ¿Escucharla para que lo deje en paz, como le sugiere los discípulos? Ellos se muestran más bien molestos y despreciativos que preocupados por los planes de Dios.
Es una madre. Jesús empieza a ablandarse y le da al menos lo que puede darle: la gentileza de un diálogo: “Deja primero que los hijos se alimenten. No está bien quitar el pan a los hijos para echárselo a los perritos, a los que no están preparados para recibir la salvación.
La cananea comprende perfectamente el matiz amistoso: en la casa todos quieren a los perritos.
Es lista, es madre y siente un impulso loco hacia aquel que puede salvar a su hija: “Los perritos se comen las migajas”. Aquel grito de fe desarma a Jesús. La cananea acaba de romper en él un límite. Con una fe tan humilde y tan fina que no le ha dicho:”Desobedece”; ella ha comprendido y entra con él en los designios  del Padre: “Si, Señor, cuídate primero de los hijos, pero no tardes en preocuparte de esos perritos que quizás creen mas en ti”.
Jesús realiza entonces el gesto que va a marcar la preeminencia total de la fe. Lo que ocurre con la cananea nos revela que en adelante todo va a depender de la fe. Los judíos tenían la precedencia, la cananea era una madre desconcertante; pero sólo importó una cosa, la misma que importará en adelante: “Mujer, ¡qué grande es tu fe!”.

PLEGARIA UNIVERSAL.
 Con todo el corazón y con toda el alma, pidamos, hermanos, al Señor, que nos escuches.

1.- Por la Iglesia inmaculada del Dios verdadero, extendida por todo el universo. Pidamos la plenitud del amor de Dios. Roguemos al Señor.

2.- Por los que rigen los destinos de los pueblos e influyen en la paz del mundo. Pidamos el espíritu de justicia. Roguemos al Señor.

3.- Por los que son víctimas de la debilidad humana, del odio y de la envidia, y de los innumerables errores del mundo. Roguemos al Redentor misericordioso. Roguemos al Señor.

4.- Por los ausentes y los encarcelados, por los débiles y oprimidos, y por los justos que sufren persecución. Roguemos a Jesús el Salvador. Roguemos al Señor.

5.- Por los aquí reunidos en la casa de Dios. Invoquemos al Señor de la Gloria. Roguemos al Señor.

6.- Por los que reclaman con fidelidad la Palabra de la salvación. Pidamos la sabiduría del Hijo de Dios. Roguemos al Señor.

Padre de bondad y Dios de todo consuelo, que tanto amaste al mundo que le diste a tu Hijo Unigénito, muéstranos tu misericordia y danos tu salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 18: Ez 24, 15-24; Sal: Dt 32; Mt 19, 16-22.
Martes 19: Ez 28, 1-10; Sal: Dt 32; Mt 19, 23-30.
Se puede  celebrar la memoria de San Juan Eudes, Presbítero (Blanco)
Miércoles 20: San Bernardo, abad y Doctor de la Iglesia (MO) Ez 34, 1-11; Sal 22; Mt 20,1-6.
Jueves 21: San Pio X, papa (MO) Ez 36, 23-28; Sal 50; Mt 22, 1-14.
Viernes 22:   Santa María Virgen, Reina (MO) Ez 37, 1-14; Sal 106; Mt 22, 34-40.
Sábado 23:  Ez 43, 1-7ª; Sal 84; Mt 23, 1-12.
Domingo 24: Domingo XXI del T.O. Is 22, 19-23; Sal 137; Rm 11, 33-36; Mt 16, 13-20.