jueves, 14 de enero de 2016

LECTURAS Y COMENTARIO II DOMINGO TIEMPO ORDINARIO CICLO C - 10 ENERO 2016

LA BODA EN CANÁ DE GALILEA

  
ORACION COLECTA

Dios  todopoderoso que gobiernas a un tiempo cielo y tierra, escucha paternalmente la oración de tu pueblo, y haz que los días de nuestra vida se fundamenten el tu paz. Por nuestro Señor  Jesucristo.

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Isaías 62,1-5

Por amor de Sión no callaré, por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que rompa la aurora de su justicia, y su salvación llamee como antorcha. Los pueblos verán tu justicia, y los reyes tu gloria; te pondrán un nombre nuevo, pronunciado por la boca del Señor. Serás corona fúlgida en la mano del Señor y diadema real en la palma de tu Dios. Ya no te llamarán «Abandonada», ni a tu tierra «Devastada»; a ti te llamarán «Mi favorita», y a tu tierra «Desposada», porque el Señor te prefiere a ti, y tu tierra tendrá marido. Como un joven se casa con su novia, así te desposa el que te construyó; la alegría que encuentra el marido con su esposa, la encontrará tu Dios contigo.

SALMO RESPONSORIAL (Sal 95)

Cuenten las maravillas del Señor a todas las naciones

Canten al Señor un cántico nuevo,
canten al Señor, toda la tierra;
canten al Señor, bendigan su nombre. R.

Proclamen día tras día su victoria,
cuenten a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R.

Familias de los pueblos, aclamen al Señor,
aclamen la gloria y el poder del Señor,
aclamen la gloria del nombre del Señor. R.

Póstrense ante el Señor en el atrio sagrado,
tiemble en su presencia la tierra toda.
Digan a los pueblos: «El Señor es rey,
él gobierna a los pueblos rectamente.» R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 12,4-11

Hay diversidad de dones, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de funciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común. Y así uno recibe del Espíritu el hablar con sabiduría; otro, el hablar con inteligencia, según el mismo Espíritu. Hay quien, por el mismo Espíritu, recibe el don de la fe; y otro, por el mismo Espíritu, don de curar. A éste le han concedido hacer milagros; a aquél, profetizar. A otro, distinguir los buenos y malos espíritus. A uno, la diversidad de lenguas; a otro, el don de interpretarlas. El mismo y único Espíritu   obra   todo  esto,  repartiendo a cada uno en   particular  como  a él le parece.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Juan 2,1-11

En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda.
Faltó el vino, y la madre de Jesús le dijo: «No les queda vino.».
Jesús le contestó: «Mujer, déjame, todavía no ha llegado mi hora.». Su madre dijo a los sirvientes: «Hagan lo que él diga.».
Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una.
Jesús les dijo: «Llenen las tinajas de agua.». Y las llenaron hasta arriba.
Entonces les mandó: «Saquen ahora y llévenselo al mayordomo.».
Ellos se lo llevaron. El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua), y entonces llamó al novio y le dijo: «Todo el mundo pone primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el peor; tú, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora.».
Así, en Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria, y creció la fe de sus discípulos en él.

COMENTARIO

Juan alude a la madre de Jesús en el milagro de Caná de Galilea que es una aldea de Galilea, mencionada tres veces en el evangelio de Juan (2,1; 4,46; 21,2). Un día, en aquella aldea, se celebraban unas bodas (Jn 2,1a). María estaba entre los invitados a su celebración, quizá era pariente. La invitación se extendió también a Jesús y a sus discípulos (v. 2).
Según las costumbres del AT, las fiestas de la boda duraban normalmente siete días (Gén 29 27, Jue 14,12; Tob 11,20), pero podían prolongarse durante dos semanas (Tob 8,20; 10,8). Y eran lógicamente la ocasión de un alegre banquete (Gén 29,22; Jue 14,10, Tob 7,14), servido de ordinario en casa del esposo (cf Mt 22,2). Por tanto, se necesitaba tener una buena provisión de vino. Y esto fue lo que falló en Caná (v. 3a).
El malestar de la situación no se le pasó de largo a la atención femenina de María, que puso al corriente de ello a su Hijo (v. 3b). Después de una respuesta un tanto enigmática (v. 4), Jesús escuchó la petición de la madre y convirtió en vino copioso el agua contenida en las seis tinajas, puestas allí para las purificaciones rituales que los judíos realizaban antes de sentarse a la mesa (vv. 6-10). De esta forma Jesús dio comienzo a sus prodigios y fue aquél el signo que suscitó la fe incipiente de los discípulos en él comoMesías (v. 11).
Todo esto constituye el núcleo de lo que ocurrió en Caná, durante aquel banquete de bodas que estuvo a punto de terminar con una amarga desilusión.
Juan está en disposición de penetrar en el sentido arcano que se escondía en aquel episodio de las bodas de Caná. Justamente él lo define como un signo (v. 11), es decir, como un hecho que en sus apariencias exteriores remite a una realidad más íntima, más oculta, inherente en definitiva al misterio mismo de la persona de Jesús. Podemos decir que:
-El milagro de Caná nos invita a profundizar en el sentido y el misterio de la obra de Jesucristo. El primer "signo" conduce  hacia la contemplación y la comprensión del signo central de la muerte-resurrección, y del  signo que es el amor-unidad de la comunidad (Jn 17, 20-23).
-La valoración de todo lo que de positivo hay en la alegría de la vida de los hombres,  no    como  realidad neutra o, menos aún, peligrosa, sino como realidad positiva en la vida  humana, capaz de manifestar el  don  de Dios.
-La urgencia de una dedicación de los cristianos y de las comunidades cristianas a  promover la alegría que proviene de la vida auténtica de la comunión con los demás, del  amor conyugal y  familiar,  de  la  participación en un pueblo, de la confianza en Dios.

PLEGARIA UNIVERSAL

Una vez más pedimos al Señor que aumente nuestra fe y nos haga capaces de bendecir y celebrar al Señor.

1.- Pidamos por la Iglesia Universal, de manera especial por nuestros pastores para que fortalecidos en la fe y animados por el Espíritu, trabajen con esmero en la misión  que han recibido. Roguemos al Señor.

2.- Por nuestra comunidad parroquial, para que trabajemos siempre en comunión con nuestro párroco y todos nos esforcemos en construir una comunidad unida. Roguemos al Señor.

3.- Por  nuestros hermanos y hermanas que sufren a causa de una enfermedad, para que Dios cuide de ellos, alivie sus dolores y haga que pronto se recuperen  y reincorporen sanos a su familia y a la comunidad eclesial. Roguemos al Señor.

4.- Por los niños y las niñas de nuestra parroquia, para que sus padres siempre cuiden de ellos y los eduquen en los valores del evangelio. Roguemos al Señor.

Oh Dios, la fe nos ayude a cercanos a ti y a cada uno de nuestros hermanos. Por Jesucristo nuestro Señor.

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor participar dignamente de estos santos misterios, pues cada vez que celebremos este memorial de sacrificio de Cristo se realiza la obra de nuestra redención. Por Jesucristo nuestro Señor.

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Derrama, Señor sobre nosotros tu Espíritu de caridad para que alimentados con el mismo pan del cielo, permanezcamos unidos en el mismo  amor.   Por  Jesucristo  nuestros Señor.

ACCION DE GRACIAS

    Bajo tu amparo nos acogemos,
    Santa Madre de Dios;
    no deseches las oraciones
    que te dirigimos
    en nuestras necesidades,
    antes bien
    Líbranos  de todo peligro,
    ¡Oh Virgen Gloriosa y bendita!
    Amen.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 18: 1Sam 15, 16-23; Sal 49; Mc 2, 18-22.
Martes 19: 1Sam 16, 1-13; Sal 88; Mc 2, 23-28.
Miércoles 20: 1Sam 17, 32-33.37.40-51; Sal 143; Mc 3, 1-6.8
Jueves 21: Santa Inés, virgen y mártir (MO). 1Sam 18, 6-9; 19, 1-7; Sal 55; Mc 3, 7-12.
Viernes 22: 1Sam 24, 3-21; Sal 56; Mc 3, 13-19.
Sábado 23: 2Sam 1, 1-4.11-12.19.23-27; Sal 79; Mc 3, 20-21.
Domingo 24: III del Tiempo Ordinario. Neh 8, 2-4ª.5-6.8-10; Sal 18; 1Cor 12, 12-30; Lc 1, 1-4; 4, 14-21.


COMENTARIOS AL EVANGELIO
Jn 02, 01-12

1.- Hay que destacar que Juan, al contrario que los sinópticos, emplea dos niveles de formulación: el nivel de superficie para los personajes en torno a Jesús, y el nivel profundo en el que se mueve Jesús mismo. Así es como se explica la aparente falta de concatenación entre pregunta y respuesta.
El sentido de la respuesta de Jesús se escapa a este texto concreto y es sólo comprensible en la perspectiva global de todo el evangelio.
La hora no es el momento del milagro, sino la pasión (17, 1; 12, 27). La pasión, a su vez, es el momento de la glorificación de Jesús, porque es la expresión suprema de su amor. "No hay amor más grande que dar la vida por los amigos" (15,13). Por este motivo, la pasión es en Juan la gloria de Jesús; su hora, la hora exuberante del amor. Esta exuberancia de amor tiene en nuestro relato un símbolo: el vino bueno que aparece con profusión al final de la boda.
¿De dónde proviene este vino? "De las tinajas de piedra para la purificación de los judíos". Juan capacita así al lector para que lea entre líneas algo muy concreto: el orden religioso judío queda superado por Jesús. Agua y vino funcionan en el relato como símbolos de los dos órdenes distintos: ley (judaísmo), amor (Jesús).
EUCARISTÍA 1989, 4



2.- El sentido liberador del Evangelio se muestra también en medio de la vida cotidiana y no sólo en situaciones extremas y en momentos excepcionales. En el presente relato se dice que Jesús comenzó sus signos, comenzó a dar "señales" de la vida y de la abundancia de la vida que vino a traernos, precisamente en medio de una fiesta, en unas bodas que se celebraban en Caná de Galilea.
Las fiestas nupciales duraban hasta siete días cuando la novia era virgen, siendo sólo de tres cuando se trataba de una viuda.
Es posible que María llegara a la fiesta el primer día, y hasta que ayudara a los familiares. De todas formas, le bastaría su condición femenina para darse cuenta del apuro por el que pasaban los novios al faltarles el vino. Parece que Jesús llegó más tarde con sus discípulos, y hasta podría pensarse que la situación se agravaría con la presencia de aquellos pescadores. A todo esto, María intercede por los novios ante su hijo. La respuesta de Jesús debió de ser para el evangelista de gran importancia, pero es de difícil interpretación para nosotros. En ella se aprecia un cierto distanciamiento de Jesús frente a su madre, como si quisiera dejar en claro que nadie debe inmiscuirse en la misión que ha venido a cumplir. Por eso la llama "mujer", cosa muy extraña en la boca de un hijo y sobre todo en el contexto socio-cultural de Jesús. Sin embargo María no entendió esta respuesta como un rechazo y advirtió a los sirvientes que estuvieran atentos a lo que les dijera Jesús.
J/HORA: También es difícil saber lo que significaba la "hora". Hay comentaristas que entienden esa "hora" como la hora de la cruz, en la que Jesús tenía que ser glorificado o exaltado según la voluntad del Padre. Otros dicen que se trata de la hora del milagro o de su primera manifestación como enviado de Dios. De todos modos, la hora de la manifestación de Jesús no la señalan los hombres. Porque es la hora que Dios quiere y que sólo él conoce. De hecho no llega nunca con el simple transcurrir del tiempo, sino cuando acontece la fe como un don de Dios. Jesús, con su respuesta aparentemente dura, es el que prepara y actualiza la fe de su madre, y entonces llega la hora del milagro o del signo.
Jn/SIGNO: La palabra "signo" tiene en el evangelio de Juan un doble sentido: de una parte es una demostración del poder de Dios y de su presencia salvadora; de otra, es la revelación de la verdad de Dios y su mensaje. Queremos decir que los "signos" son en el cuarto evangelio como palabras visibles, como símbolos que deben ser interpretados y que suelen preceder a una enseñanza más detenida. La transformación del agua en vino significa la abundancia de la vida que Jesús ha venido a traer al mundo, la nueva vida y el verdadero gozo de vivir. Es un signo paralelo al de la multiplicación de los panes en el desierto. Uno y otro anticipan el sacrificio de Cristo, en el que se vuelca la generosidad de Dios sobre nosotros. Es lo que celebramos en la eucaristía con pan y vino, con el pan de cada día y con el vino de las fiestas. Es la gracia, que llena hasta rebosar las tinajas de la ley (de las purificaciones de los judíos) y que es el cumplimiento de todas las promesas.
EUCARISTÍA 1986, 5



3.- Según la tradición, se trata del lugar conocido por el nombre de Chirbet Caná, situado al norte de Nazaret, a unos catorce kilómetros.
Si la novia era virgen, duraban las fiestas hasta siete días; pero si era viuda, solamente se celebraban tres días de fiesta.
Probablemente, María, invitada por motivos de amistad o parentesco, se encontraba ya en Caná desde los comienzos de las fiestas. Se explica perfectamente que el vino llegara a faltar durante tantos días de boda y que María, que con toda seguridad ayudaría en la tarea de atender a los convidados, se diera cuenta de los apuros de los novios.
Aunque Jesús no había hecho aún ningún milagro, María, al verle ya rodeado de discípulo, pudo creer que el momento de su manifestación a los hombres había llegado. La respuesta de Jesús conserva el tono duro e independiente de aquella respuesta que le dio en el Templo, cuando sólo tenía doce años. En ambos casos, quiere hacernos ver que en el cumplimiento de su misión excelsa únicamente depende de su Padre.
Si todavía "no ha llegado la hora", ¿cómo ejecuta el milagro? La respuesta no es fácil. Entre otras posibles explicaciones, parece ser ésta la más probable: La fe de María, su petición humilde y confiada, hizo que sonara la hora de la "manifestación de la gloria" de Jesús. El momento de la manifestación del poder de Dios no lo señalan los astros sino la fe de los hombres: donde hay fe, allí ha llegado el momento. Pero la fe es un don de Dios, que El da cuando quiere y a quien quiere. Jesús, con su respuesta aparentemente dura, es el que prepara y actualiza la fe de la Virgen que señala el momento de la manifestación de Dios.
"Signo" debe entenderse en un doble sentido: demostrativo del poder de Dios y mostrativo o aclarativo del Misterio. Los milagros que nos relata San Juan tienen siempre un significado.
En este caso puede tratarse de la abundancia de la gracia salvadora (seiscientos litros de vino) que llena hasta el borde las exigencias de la Ley (las tinajas servían para la purificación prescrita por la Ley).
EUCARISTÍA 1971, 12



4.- El propio autor dice de él al final que es un signo. Es decir, nos hallamos ante un relato evocativo, representativo. Su sentido no hay pues que buscarlo en el relato mismo, sino en la realidad evocada y representada en él. Para que esta búsqueda no sea subjetiva ni caprichosa deberá partir de los propios indicadores existentes en el relato.
HORA/GLORIA: Primer indicador: una indicación temporal no recogida en el texto litúrgico. El relato comienza así: Tres días después tuvo lugar una boda... En el conjunto de indicaciones temporales dadas con anterioridad por el autor, estos tres días después nos llevan al día séptimo. El autor sitúa la boda en el día séptimo. Segundo indicador: la indicación temporal de futuro "todavía no ha llegado mi hora". La hora es el término característico que emplea el autor del cuarto evangelio para referirse a la glorificación de Jesús, la cual tiene lugar en la cruz. El Calvario es la hora de la gloria de Jesús. Gloria en sentido etimológico hebreo significa peso, consistencia. En sentido figurado y aplicado a las personas es el conjunto de cualidades que las distinguen, su personalidad. En su comentario final el autor nos dice que a través del signo realizado Jesús manifestó su gloria, es decir, puso de manifiesto su cálida personal.
Desde estos dos indicadores podemos concluir que la realidad evocada en el relato de Caná es la fiesta del Señor, su gloria puesta de manifiesto en la cruz, cuya celebración tiene lugar el día séptimo, el domingo, el día del Señor.
Si, pues, los indicadores nos llevan al Calvario, vayamos a él de la pluma de Juan y leamos Jn. 19, 25-27. ¿A quién encontramos allí? A la madre de Jesús. Exactamente la misma designación empleada en el relato de Caná. En ambos casos no se le designa por el nombre, sino por su relación con Jesús. Pero aún hay más. En ambos casos Jesús interpela a su madre de la misma manera: ¡Mujer! Estas correlaciones entre los dos relatos nos llevan a interpretar las palabras de Jesús a su madre en el relato de Caná no como rechazo, sino positiva y colectivamente: ¿Qué nos va a ti y a mí ahora, si nuestro tiempo no es éste sino el de la Cruz? Llegamos así a la conclusión de que el autor está contraponiendo dos tiempos, de los cuales uno, el de la cruz, es el propio de Jesús y de su madre. ¿Cuál es el otro? "El tiempo de las purificaciones de los judíos". Se trata de dos tiempos cualitativos, de dos talantes contrapuestos, a cada uno de los cuales el autor le asigna un símbolo: agua para el tiempo de las purificaciones, vino para el de la cruz.
¿Cuál de los dos tiempos es el mejor? El autor responde con toda claridad que la cruz supera en calidad a la purificación.
Descubrimos además que el autor del cuarto evangelio gusta de la ironía, pues el reconocimiento de la superior calidad de la cruz lo hace alguien perteneciente a la purificación.
Resumiendo: el autor ha escrito un relato eminentemente evocador, cuya clave de interpretación se encuentra en el calvario, donde Jesús manifiesta todo el peso de su gloria, un peso superior al de las purificaciones.
Comentario. El tiempo de la cruz es el tiempo de la donación desinteresada. No está mal proceder por reglamento, código o ley, pero está mucho mejor proceder por amor. Nadie dice que el agua está mal en una comida, pero un buen vino siempre es mejor, Jesús es el buen vino; el reglamento y la ley son el agua.
Se tiene siempre más miedo al vino que al agua. ¿Será por eso por lo que el Judaísmo y la Iglesia gustan tanto de la ley y del código? La diferencia entre el que ama y el que cumple es que el primero es capaz de imposibles, mientras que el segundo nunca jamás puede nada.
Si el amor supremo consiste en dar la vida por los amigos, se comprende perfectamente que la cruz sea el lugar supremo de la revelación de Jesús y, como consecuencia, del creyente en Jesús.
La madre de Jesús es el prototipo de creyente en Jesús. Por eso mismo su tiempo y su lugar están, como los de su hijo, en la cruz.
A.- BENITO
DABAR 1989, 9



5.- El texto de hoy no pertenece a Lucas sino a Juan. Dos autores, muy diferentes en manera de escribir, Juan escribe en clave. De ahí que el sentido de sus textos no sea siempre evidente a primera vista. La clave la sitúa en el futuro y la denomina "la hora". Todavía no ha llegado mi hora. Esta hora es la muerte de Jesús en la cruz. Lo que el autor escribe con anterioridad a ella es signo de esa muerte, es decir, señal que apunta hacia ella, que la evoca o la representa. Así comenzó sus signos. El relato de hoy hay que leerlo, pues, desde la muerte de Jesús. Esta muerte la concibe Juan como la glorificación de Jesús, es decir, su grandeza, su esplendor, su magnificencia. Todo lo anterior son adelantos, anticipos de esa gloria, también esta palabra aparece en el texto de hoy. Manifestó su gloria. Parece evidente que Juan quiere que leamos este texto como anticipo de la gloria de Jesús que se va a manifestar en la cruz. Es el relato de su gloria futura anticipada en símbolos, Jesús es el vino bueno que mejora al anterior. Sus raíces hay que buscarlas en suelo y tradición judíos. Son el agua de las tinajas. A estas alturas del evangelio (estamos solamente en el cap. 2) no hay ningún tipo de tensión entre el agua y el vino. Hay simplemente constatación de una situación mejorada.
"Estaba junto a la cruz de Jesús su madre" (Jn. 19,25). La misma interpelación: Mujer. Un rasgo más de que el texto de hoy es una anticipación de la cruz. "Mujer, a ti y a mí, ¿qué nos va la vieja situación? Nuestra gloria está en la cruz". Es, en efecto, en la cruz donde el autor nos presenta a la madre de Jesús como madre de la Iglesia. Un evangelio precioso el de hoy. Un evangelio que en el texto original tiene lugar al tercer día.
A.- BENITO
DABAR 1986, 11



6.- Texto. Forma parte de las distintas escenas de presentación de Jesús que el autor del cuarto evangelio hace preceder a la actuación propiamente dicha de Jesús. Esta actuación, a iniciativa de Jesús, comienza a partir del último versículo de hoy. En la escena que precede (bodas de Caná) no es Jesús quien lleva la iniciativa. Jesús se encuentra en una boda y con él los discípulos: personaje este que en buena parte de los doce primeros capítulos del evangelio va a tener un simple papel de observador, descubriendo lentamente quién y de dónde es Jesús.
El relato tiene su centro de atención en el vino. La ausencia de vino primero y su presencia después dominan la escena. Por el comentario del autor en el v. 11 resulta claro que el vino funciona como signo de Jesús. Un signo que se abre hacia un después, hacia una hora. Esta hora puede verse en el cap. 19 del evangelio, donde encontraremos los mismos personajes que en Caná.
Este cap. 19, es la clave de lectura de todo el evangelio y en particular de 2, 1-12. Comentario. El relato quiere explicar en clave plástica quién y de dónde es Jesús. La clave es el vino, que procede de un agua, a la que supera. Los sirvientes conocen-descubren esta clave: el mayordomo, no. Y es precisamente el que no conoce la clave, quien canta las excelencias del vino (idéntico recurso empleará el autor con Caifás en 11, 50).
Pero el agua es también signo de algo y de alguien: purificaciones de los judíos. Agua y vino representan dos órdenes sucesivos. Con mucha ironía el autor hace que un representante del orden-agua reconozca que el orden-vino es mejor. Estamos sólo en los comienzos del evangelio. Lo trágico es que esta mejor calidad la adquiere el vino gracias a su color rojo y recio de sangre. Y tal vez todavía más trágico es que, en esa hora y creyendo dar culto a Dios, el mayordomo escanciará la sangre (cfr. Jn. 16,2). Pero también en esa hora alguien conocerá-descubrirá la clave: unas mujeres (=discípulo amado). Con audacia de autor genial es a este discípulo a quien Juan reserva el título de hijo de María (confrontándose Jn. 19, 26-27. Nótese cómo en Caná a María se le llama madre de Jesús, pero a Jesús no se le llama hijo de María).
DABAR 1983, 11



7.- "La madre de Jesús le dijo: No les queda vino": María interviene esperando la acción de Jesús, pero recibe una respuesta negativa.
Aquí Juan se mantiene en la misma línea de los sinópticos a propósito de las intervenciones de su familia: los lazos de parentesco no pueden ni detener ni poner en marcha su misión.
Aunque a menudo se ha intentado extraer de este pasaje un poder intercesor de María, más bien se pone de relieve la absoluta soberanía y libertad de Jesús. "Haced lo que él os diga": María debe colocarse en el reconocimiento de esta soberanía y en la confianza de la fe: sólo desde esta posición será posible el milagro.
J.- NASPLEDA
MISA DOMINICAL 1989, 2



Paradójicamente el invitado (Jesús) se convierte en el auténtico Esposo; para ello, el otro esposo no puede ofrecer vino. De este modo se quiere indicar la insuficiencia de la etapa antigua de Israel, contrapuesta a la plenitud mesiánica. Es el último vino, el de los tiempos escatológicos, el que es bueno. Hay una "Hora" -adelantada, hecha prenda a través del signo- que ratificará la insuficiencia del Antiguo Testamento. María constata esta insuficiencia e indica donde está la plenitud: en Jesús, el vino nuevo que trae la alegría abundante de la salvación, que saca de la situación desesperada e insuficiente en la que viven los hombres, que ofrece la inmensa perspectiva de la fe liberadora y transformadora, que es la Palabra que da sentido y dinamismo, que hace creer en el amor y la fe. El "signo" está relacionado evidentemente con la Eucaristía y con la Pascua ("signo" culminante y radical del evangelio de Juan).
Nos hallamos, pues, ante la teología de la salvación; en la plenitud de los tiempos -en este momento- llega el don de Dios, en abundancia, en la Iglesia. A nosotros nos corresponde el "reconocimiento", el convertirnos en discípulos, caminando espiritualmente hacia "la Hora" de Jesús.
J. GUITERAS
MISA DOMINICAL 1974



3-9.- El leccionario ha reemplazado el inicio del fragmento, "Al tercer día...", por el convencional "En aquel tiempo...". El evangelista, con aquella indicación cronológica precisa, quería indicar que el signo de Caná cierra una semana completa, que él ha descrito día a día: la semana de la epifanía o manifestación del Señor, que concluye con la revelación de su gloria y la fe de los discípulos. También al final de la vida pública de Jesús el cuarto evangelio nos describirá día a día la última semana, para desembocar asimismo en el acto de fe pascual de los apóstoles y los lectores. María, que aparece en este primer signo, reaparecerá en la semana final, al pie de la cruz (19, 25-27); en ambos casos Jesús le da el insólito tratamiento de "mujer".
En la boda de Caná de Galilea encontramos los temas principales del cuarto evangelio. Es el primero de los milagros, o signos, como les llama Juan, porque no son sólo hechos prodigiosos para atraer la atención, sino significativos o pedagógicos. Los demás evangelios cuentan muchos milagros, Juan ha escogido sólo siete, cada uno de los cuales es explicado detalladamente e ilustrado con un diálogo o un discurso de Jesús, con el fin de extraer de él una lección, puesto que cada signo revela un aspecto del Reino; en este caso, los tiempos mesiánicos que ya los profetas habían simbolizado con los desposorios y el banquete.
H. RAGUER
MISA DOMINICAL 1977



10.- Jesús comienza su ministerio de rabino y de taumaturgo casi dentro de unos círculos familiares: su propia ciudad, Cafarnaún, su familia o la de sus apóstoles. Pero Juan ve ya en esas actuaciones, todavía discretas, toda la obra de divinización de la humanidad y, al mismo tiempo, la irradiación del misterio pascual. La lectura de este episodio bastante insignificante adquiere relieve si se mira con los ojos de Juan.
* * * *
a) El que María diga a Jesús que los convidados no tienen ya vino obedece sin duda a una preocupación de orden práctico por parte de una mujer atenta a los pequeños detalles de la recepción, pero significa también, en el plano simbólico, que el pueblo falto del vino de la felicidad y de la sabiduría y que permanece en actitud de pobre, espera la iniciativa de Dios para devolverle la felicidad. Jesús distribuye efectivamente el "buen vino" de esa felicidad prometida para los últimos tiempos, signo de la plenitud y de la sabiduría con que favorece al mundo.
b) Pero ese don depende de la glorificación final del Mesías, de esa "semana" y de esa "hora" que inaugurarán, a través de la muerte, el misterio de la gloria del Señor. Parece, en efecto, que las indicaciones cronológicas sembradas a lo largo de Jn. 1, 19 a 2, 1 (1, 29; 1, 35; 1, 39; 1, 41; 1, 43; 2, 1) son bastante intencionadas en la pluma de Juan: el evangelista no pondrá tanto cuidado por fechar los hechos y gestos del Señor a lo largo de su primera semana de ministerio que en su última semana, la de su pasión. El hecho de que el milagro se sitúe en un "tercer día" (v. 1; cf. Jn. 11, 6-7; 13, 33; Lc. 24, 7; Os. 6, 2-5) es igualmente una forma de hacer referencia al cumplimiento de la Pascua de Cristo.
Pero lo decisivo en esta ocasión es el tema de la hora (v. 4; cf. Jn. 2, 14; 7, 30-39; 8, 20; 13, 1; 17, 1). La hora designa concretamente la muerte del Señor, pero es una muerte que le glorifica y glorifica al Padre, puesto que realiza la salvación del mundo. Se puede incluso afirmar que, a partir de Jn. 7, 30, las referencias a la hora de Jesús designan ese momento de su vida en que se verá reducido a la impotencia, en que ya no hará milagros (cf.Jn. 9, 4; 11, 9-10; cf. el tema del "lugar" en Jn. 18, 12, 24; 19, 40).
Así es como se comprende el diálogo entre María y su Hijo. La Virgen no viene a pedir un milagro, sino que se limita a señalar un momento de apuro (v. 3). Jesús responde con bastante dulzura: "¿Qué nos va a ti y a Mi, mujer?" (v. 4): que quiere decir: sitúate en otro plano: el de mi omnipotencia, en lugar de quedarte en este punto de vista rastrero. Y así la explicación surge normalmente: "mi hora (es decir, la hora en que me veré atado, imposibilitado) no ha llegado aún. Sigo estando libre para hacer milagros" (v. 4). María acepta inmediatamente esa visión de fe y ordena que se hagan los preparativos del milagro (v. 5).
Cristo se refiere, por tanto, claramente al signo y la obra por excelencia que realizará en la humillación de su muerte, pero hasta tanto suene esa hora, le es facultativo dejar signos y realizar maravillas provisionales, algo así como provisionales eran las diferentes liberaciones maravillosas del Antiguo Testamento.
La idea de Cristo sería, por tanto, ésta: puedo hacer hoy el milagro que se me propone, pero llegará una hora en que mi omnipotencia realizará el milagro por excelencia, puesto que pasará por el amor hasta la muerte (Jn. 13, 1): todo milagro tiene una parte de caducidad hasta tanto no haya sido marcado por mi muerte y no esté vinculado a la única verdadera fe en mi resurrección.
c) Juan nos ofrece, pues, en este relato del episodio de Caná un ejemplo de la forma en que reflexiona en torno a un milagro de Jesús. aun cuando sea muy corriente, hasta ver en él un signo (v. 11). Lo sitúa al final de una semana; introduce incluso el tema de la hora; subraya intencionadamente la materia del vino; señala, los mismo que en Jn. 7, 1-10, la incapacidad de los suyos para descifrar correctamente el milagro; y todo eso para probar que un milagro es un llamamiento a la fe. No se trata tan solo de creer que Jesús puede hacer un milagro, como sucede en los sinópticos, sino también de leer su significado misterioso, sólo captable por quien ha comprendido el misterio pascual y vive del amor que entraña.
Tener esa fe que puede leer los signos no consiste tan sólo en apreciar el cambio del agua en vino (como quisiera María), ni en comprender el cambio del vino en la sangre de Cristo en la misa (que es hasta donde llegan algunos fieles), sino en captar la densidad pascual del signo realizado y en situarse a sí mismo dentro de una participación convencida en ese misterio.
NUEVA GUIA DE LA ASAMBLEA CRISTIANA II MAROVA MADRID 1969.Pág. 39 ss.


jueves, 7 de enero de 2016

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO BAUTISMO DEL SEÑOR CICLO C - 10 ENERO 2016

EL BAUTISMO DE JESÚS


ORACION COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que en el bautismo de Cristo, en el Jordán, quisiste revelar solemnemente que Él era tu hijo amado enviándole tu Espíritu Santo, concede a tus hijos de adopción, renacidos del agua y del Espíritu Santo, perseverar siempre en tu benevolencia. Por nuestro Señor Jesucristo.

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro del profeta Isaías 42,1-4.6-7

Así dice el Señor: «Miren a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero. Sobre él he puesto mi espíritu, para que traiga el derecho a las naciones. No gritará, no clamará, no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará. Promoverá fielmente el derecho, no vacilará ni se quebrará, hasta implantar el derecho en la tierra, y sus leyes que esperan las islas. Yo, el Señor, te he llamado con justicia, te he cogido de la mano, te he formado, y te he hecho alianza de un pueblo, luz de las naciones. Para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la prisión, y de la mazmorra a los que habitan en las tinieblas.».

SALMO RESPONSORIAL (Sal 28)

El Señor bendice a su pueblo con la paz

Hijos de Dios, aclamen al Señor,
aclamen la gloria del nombre del Señor,
póstrense ante el Señor en el atrio sagrado. R.

La voz del Señor sobre las aguas,
el Señor sobre las aguas torrenciales.
La voz del Señor es potente,
la voz del Señor es magnífica. R.

El Dios de la gloria ha tronado.
En su templo un grito unánime: «¡Gloria!».
El Señor se sienta por encima del aguacero,
el Señor se sienta como rey eterno. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 10,34-38

En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo: «Está claro que Dios no hace distinciones; acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea. Envió su palabra a los israelitas, anunciando la paz que traería Jesucristo, el Señor de todos. Conocen lo que sucedió en el país de los judíos, cuando Juan predicaba el bautismo, aunque la cosa empezó en Galilea. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.».

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Lucas 3,15-16.21-22

En aquel tiempo, el pueblo estaba en expectación, y todos se preguntaban si no sería Juan el Mesías; él tomó la palabra y dijo a todos: «Yo los bautizo con agua; pero viene el que puede más que yo, y no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él los bautizará con Espíritu Santo y fuego.».
En un bautismo general, Jesús también se bautizó. Y, mientras oraba, se abrió el cielo, bajó el Espíritu Santo sobre él en forma de paloma, y vino una voz del cielo: «Tú eres mi Hijo, el amado, el predilecto.».

COMENTARIO

Celebramos con la Iglesia universal el bautismo del Señor y una de las cosas que llama la atención es que cuando los evangelistas describen este hecho, su atención no se centra tanto en el rito purificador del agua como en la acción del Espíritu Santo que desciende sobre él. Sin duda, quieren dejar bien claro desde el comienzo que Jesús, el protagonista de las páginas que van a seguir, es un hombre lleno del Espíritu de Dios que le hace invocar a Dios como Padre y le urge al servicio de los hermanos necesitados.
Nuestra sociedad actual no parece demasiado abierta al Espíritu de Dios. Pero, sorprendentemente, cuando los hombres se cierran al Espíritu, caen esclavos de una multitud de "pequeños espíritus". Estamos asistiendo entre nosotros a un renovado interés por la parasicología, la astrología, el tarot, el ocultismo y los horóscopos. Y no siempre es curiosidad científica o puro pasatiempo. Con frecuencia, la fe es sustituida por las más curiosas supersticiones y a falta de verdadera espiritualidad, se nos infiltra, de mil maneras, toda clase de "espiritismos". Incluso estamos observando el renacimiento de recetas, métodos, fórmulas y caminos de salvación donde se intenta, de manera mágica, poner al Espíritu Santo al servicio de nuestros deseos. Más de un sacerdote ha tenido que catequizar actitudes paganas de creyentes que van a la iglesia en pos del agua de cáliz, aceite bendito, agua bendita para ritos mágicos, etc...Cuando la religión es utilizada desde una actitud no religiosa y la  invocación al Espíritu  Santo se reduce a asegurar la "obtención de favores", la fe queda vacía de su verdadero contenido. Abrirse al Espíritu es otra cosa. Se trata de acoger humildemente la presencia creadora de Dios en nosotros. Dejarse purificar y modelar por el Espíritu que animó toda la actuación de Jesús. Vivir desde la fe la experiencia de un Amor que nos envuelve y nos hace invocar a Dios como Padre y acercarnos a los otros como hermanos. Los verdaderos "favores" del Espíritu Santo son los frutos que suscita en nosotros: "amor, alegría, paz, tolerancia, agrado, generosidad, lealtad, sencillez, dominio de sí".
Terminemos este comentario evangélico subrayando el "hoy" característico de Lucas, que aparece en la cita sálmica -"Hoy te he engendrado"- y que vuelve a aparecer un poco más adelante en el sermón de Nazaret. Tomando sus distancias frente a una fe evangélica demasiado exclusivamente orientada hacia la salvación futura, Lucas subraya la prioridad del presente. Es "hoy" cuando Jesús es Mesías-Salvador de su pueblo; "hoy" cuando entabla el combate contra los "enemigos"; "hoy" cuando se entrega a Dios... "Hoy" es también cuando las palabras de la Escritura se cumplen para todos aquellos que participan en la unción regia de Jesús, reciben la efusión del Espíritu y entablan en torno a él el "gran combate". El tema del hoy de la acción divina toca fácilmente el corazón de los cristianos contemporáneos; Lucas nos ofrece la ocasión de subrayar este tema, de impulsar a los  cristianos   a vivirlo más.

PLEGARIA UNIVERSAL

Que el Señor en este día, reavive en nosotros la gracia del Bautismo para participar siempre más activamente en su Iglesia. Elevemos nuestras suplicas:

1.-Por la Iglesia universal, por el Papa Francisco quien nos guía y los Obispos que nos acompañan en cada Iglesia particular, para que todos junto con ellos, recordando nuestro bautismo quien los configura con Cristo, seamos fieles testigos de nuestra misión en el mundo. Roguemos al Señor.

2.- Por nuestros hermanos que se incorporan a la Iglesia por el sacramento del bautismo para que el Señor los asita con su gracia y les de fortaleza en el camino de la fe. Roguemos al Señor.

3.- Por nuestros hermanos cristianos perseguidos a causa de su fe, para que le Señor les de la fortaleza y el consuelo necesario para superar la adversidad y siempre haya manos solidarias que colaboren con ellos. Roguemos al Señor.

4.- Por los que se encomiendan a nuestras oraciones y aquellos  y los cuales ofrecimos orar por ellos, para que el Señor les conceda lo que más necesitan en la salud, en sus trabajos y en sus familias y así poder construir una Iglesia generosa y solidaria. Roguemos al Señor.

El Bautismo del Señor nos dice que Cristo vive hoy en el mundo y que en El podemos poner toda nuestra esperanza. Él es el Mesías, el único Mesías. Por Jesucristo nuestro Señor.

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor los dones que te presentamos en este día en que manifestaste a tu Hijo predilecto, y haz que estas ofrendas de tu pueblo se conviertan en aquel sacrificio con el que Cristo purificó el pecado del mundo. Por Jesucristo nuestro Señor.

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Alimentados con estos dones santos te pedimos, Señor, humildemente que escuchemos con fe la palaba de tu Hijo para que podamos llamarnos, y ser en verdad, hijos  tuyos. Por  Jesucristo nuestro Señor.

ACCION DE GRACIAS

    Bajo tu amparo nos acogemos,
    Santa Madre de Dios;
    no deseches las oraciones
    que te dirigimos
    en nuestras necesidades,
    antes bien
    Líbranos  de todo peligro,
    ¡Oh Virgen Gloriosa y bendita!
    Amen.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 11: 1Sam 1, 1-8; Sal  115; Mc 1, 14-20.
Martes 12: 1Sa, 1. 9-20; Sam de 1Sam 2, 1.4-8; ,c 1 21b-28.
Miércoles 13: 1Sam 3, 1-20; Sal 39; Mc 1, 29-39. Se puede celebrar la memoria de san Hilario, obispo y doctor de la Iglesia (blanco9
Jueves 14: 1Sam  4, 1-11; Sal 43; Mc 1, 40-45.
Viernes 15: 1Sam 8, 4-7.10-22ª; Sal 88; Mc 2, 1-12.
Sábado 16: 1Sam 9, 1-4.10.17.19; 10, 1ª; Sal 20; Mc 2, 13-17.
Domingo 17: II del Tiempo Ordinario Is 62, 1-5; Sal 95;  1Cor  12, 4-11;  Jn 2, 1-11.




CANTOS PARA EL TIEMPO ORDINARIO CICLO C


DOMINGO BAUTISMO DEL SEÑOR CICLO C

01.- ENTRADA: IGLESIA PEREGRINA

Todos unidos formando un solo cuerpo,
un pueblo que en la Pascua nació.
Miembros de Cristo, en sangre redimidos,
Iglesia peregrina de Dios.
Vive en nosotros la fuerza del Espíritu,
que el Hijo desde el Padre envió.
Él nos empuja, nos guía y alimenta,
Iglesia peregrina de Dios.

SOMOS EN LA TIERRA SEMILLA DE OTRO REINO,  
SOMOS TESTIMONIO DE AMOR. 
PAZ PARA LAS GUERRAS
Y LUZ ENTRE LAS SOMBRAS,
 IGLESIA PEREGRINA DE DIOS (2).

Rugen tormentas y a veces nuestra barca, 
parece que ha perdido el timón.
Miras con miedo, no tienes confianza,
Iglesia Peregrina de Dios.
Una esperanza nos llena de alegría,
presencia que el Señor prometió.
Vamos cantando, él viene con nosotros,
Iglesia peregrina de Dios.

Todos nacidos en un solo bautismo,
unidos en la misma comunión.
Todos viviendo en una misma casa,
Iglesia peregrina de Dios.
Todos prendidos en una misma suerte,
ligados a la misma salvación
somos un cuerpo y Cristo es la Cabeza
Iglesia peregrina de Dios.

02.- COLECTA: AMAR ES VIDA

Amar es vida, vida es alegría
quién nunca amó, vivió sin ilusión
alegres cantan sus melodías
las ansiedades del corazón (bis).

ALEGRE ESTOY CANTANDO VOY
ESTE ES EL DÍA QUE HIZO EL SEÑOR (BIS).

Por los caminos áridos del mundo
busco la huella de un amor feliz
soy peregrino, soy vagabundo
un cielo eterno brilla hoy en mí (bis).

Yo soy feliz por cada día nuevo
por la ilusión de ver amanecer
por las estrellas y por el cielo
por la alegría de renacer (bis).

03.- DONES: LLEVEMOS AL SEÑOR

Llevemos al señor, el vino y el pan
llevemos al altar, la viña y trigal
el señor nos dará, él nos dará su amistad (2)
Llevemos al señor, pureza y amor
llevemos al altar, justicia, hermandad
el señor nos dará, él nos dará su amistad (2)

Llevemos al señor, trabajo y dolor
llevemos al altar, ofrendas de paz
el señor nos dará, el nos dará su amistad.

04.- COMUNION:  FUENTE BAUTISMAL

FUENTE BAUTISMAL DE DONDE BROTA LA FE.
RUTA DE LA LUZ, CAMINO DE SALVACIÓN.

Hijos de Dios por la gracia, miembros de Cristo en su Iglesia.

Todos unidos en Cristo, todos formamos su Cuerpo.
 Hoy te recibe la Iglesia en su familia cristiana.

05.- EN SU MESA HAY AMOR

EL SEÑOR NOS HA REUNIDO JUNTOS A ÉL.
EL SEÑOR NOS HA INVITADO A  ESTAR CON ÉL.
EN SU MESA HAY AMOR LA PROMESA DEL PERDÓN.
Y EN EL VINO Y PAN SU CORAZÓN.
EN SU MESA HAY AMOR, LA PROMESA DEL PERDÓN.
Y EN EL VINO Y PAN SU CORAZÓN.

Cuando Señor tu voz llega en silencio a mi
y mis hermanos me hablan de ti, se que a mi lado estas.
Te sientas junto a mi. Acoges mi vida y mi oración.

Al compartir tu pan nos unimos Señor,
tu voluntad se haga en mí.
Llenas mi corazón de alegría y paz, contigo podré yo caminar.

06.- SALIDA: EL BAUTISMO

EL BAUTISMO NOS DIO LA NUEVA VIDA (2V).
EL BAUTISMO NOS HACE RENACER
Y NOS UNE CON CRISTO Y CON SU IGLESIA
HASTA MORIR Y RESUCITAR CON EL (2V).
EL BAUTISMO NOS DIO LA NUEVA VIDA

Como siervos sedientos a la fuente venimos a beber
Cristo es la fuente de agua viva que sacia para siempre nuestra sed.

Como ciegos al borde del camino, gritamos a Jesús
Cristo es la luz del mundo nuevo, es siempre nuestra antorcha con su luz.

II DOMINGO CICLO C

07.- ENTRADA: UNAS BODAS EN CANÁ

Una vez a Galilea fue Jesús con su mamá, 
invitados a una fiesta de unas bodas en Caná (2) 
Ese día estaban todos los amigos del Señor 
y en la cara de los novios no faltaba la emoción (2) 
Ocurriendo lo imprevisto, todo el vino se acabó. 
“Algo así nunca se ha visto”, dijo el novio con razón. 

No hace falta que imaginen la revuelta que se armó.
Y en silencio fue la Virgen arrimándose al Señor (2) 
“Haz que el vino no les falte y por favor ayúdalos”
“A nosotros ¿qué nos hace?, madre, mi hora no llegó”(2) 
Al momento fue María que a los mozos ordenó:
“hagan todo lo que Él diga” y Jesús obedeció.
“Llenen de agua esas tinajas”, al Señor se le ocurrió,
y hasta el borde las llenaron sin pedirle explicación (2)
Convertida el agua en vino, el encargado lo probó.
Sin saber lo sucedido fue hasta el novio y lo retó: (2)
“El buen vino va al comienzo, lo tendrías que saber,
¿cómo explicas lo que has hecho?, no lo puedo comprender”.

08.- COLECTA: TU PONES LO DEMÁS

Un día de bodas el vino faltó, imposible poderlo comprar;
qué bello milagro, hiciste Señor, con el agua de aquél manantial.
Colmaste hasta el borde de vino mejor, las tinajas que pude llenar;
yo puse mi esfuerzo yo puse mi afán, tú pudiste, Jesús lo demás.

ES MUY POCO SEÑOR LO QUE VENGO  A TRAER.
ES MUY POCO LO QUE PUEDO DAR,
MI TRABAJO ES EL AGUA QUE QUIERO OFRECER
Y MI ESFUERZO UN PEDAZO DE PAN.
ES MUY POCO SEÑOR, LO QUE VENGO A TRAER,
ES MUY POCO LO QUE PUEDO DAR.
EN TUS MANOS DIVINAS LO VENGO A PONER,
TÚ YA PONES JESÚS, LO DEMÁS.

La gente con hambre sentada esperó, en el prado que baja hasta el mar;
con cuanto tenía  a ti se acercó un muchacho que quiso ayudar.
Tu mano en su frente feliz descansó en sus ojos tú dulce mirar;
El puso sus peces, el puso su Pan, Tú pusiste, Jesús, lo demás.

09.- DONES: OFRENDA DE AMOR (POR LOS NIÑOS)

Por los niños que empiezan la vida,
por los hombres sin techo ni hogar;
Por los pueblos que sufren la guerra,
te ofrecemos el vino y le pan.

PAN Y VINO SOBRE EL ALTAR
SON OFRENDAS DE AMOR,
PAN Y VINO SERÁN DESPUÉS,
TU CUERPO Y SANGRE SEÑOR.

Por los hombres que viven unidos,
por los hombres que buscan la paz;
por los pueblos que no te conocen,
te ofreceos el vino y el pan.

Por aquellos a quienes queremos,
por nosotros y nuestra amistad;
por los vivos y por los difuntos,
te ofrecemos el vino y el pan.

10.- COMUNION: UNA BODA EN CANA

Había una Boda en Caná
Jesús con su Madre estaba allí
de pronto los esposos pudieron comprobar
que el vino empezaba ya a faltar.

HACED LO QUE JESÚS OS DIGA
HACEDLO SIN VACILAR. (BIS).

María lo pudo saber
y al hijo enseguida fue a buscar:
“Jesús no tienen vino
no sé qué van a hacer”,
Tú sólo los puedes ayudar.

A muchos les falta el amor,
la paz, la alegría en el hogar.
Si tú no estás María
si ausente está el Señor
¿Quién puede el milagro realizar?

11.- EL PAN DE VIDA

TÚ ERES, SEÑOR, EL PAN DE VIDA,
MI VIDA SIN TI NO SERÁ VIDA.

“El pan que yo os daré ha de ser mi propia carne”.
Contigo viviré cuando coma de tu pan.

Aquel que cree en ti tiene ya la vida eterna.
Si como de tu pan de tu vida gozaré. 

“Mi Padre es quien os da verdadero pan del cielo
y a la tierra bajó para el mundo alimentar”.  

Quien come de tu pan no padecerá más hambre.
Quien bebe de tu sangre ya no tendrá sed jamás.

12.- SALIDA: JUNTO A TI MARIA (MADRE)

Junto a ti, María como un niño quiero estar.  Tómame en tus brazos, guíame en tu caminar.
Quiero que me eduques que me enseñes a rezar.
Hazme transparente lléname de Paz.

MADRE, MADRE, MADRE, MADRE (BIS)

Gracias madre mía por llevarnos a Jesús.
Haznos  más  humilde tan sencillos como tú.
Gracias, madre mía, por abrir mi corazón.
Porque nos congregas y nos das  tu amor.

III DOMINGO CICLO C

13.- ENTRADA: ESTAMOS DE FIESTA CON JESÚS

Estamos de fiesta con Jesús; al cielo queremos ir;
estamos reunidos en la mesa y es Cristo quien va a servir.

PODEROSO ES NUESTRO DIOS. (4)
ÉL SANA, ÉL SALVA:
PODEROSO ES NUESTRO DIOS.
BAUTIZA Y LIMPIA:
PODEROSO ES NUESTRO DIOS.
/ PODEROSO ES NUESTRO DIOS. / (4)

Su amor nos demuestra por doquier. Otorga a todos su amistad.
Su pan y su vino nos regala. Por madre a la suya da.

Nos dices: «Sois de la tierra sal»; la sal que dará sabor.
Semilla que nazca en esa tierra, mil frutos dará de amor.

Estamos alegres con Jesús, amigo no hay mejor,
su vida y las nuestras van unidas, cantemos al Creador.

14.- COLECTA: ENTRE TUS MANOS

ENTRE TUS MANOS ESTÁ MI VIDA, SEÑOR.
ENTRE TUS MANOS PONGO MI EXISTIR.
HAY QUE MORIR,  PARA VIVIR.
ENTRE TUS MANOS  CONFÍO MI SER

Si el grano de trigo no muere,
si no muere solo quedará,
pero si muere en abundancia dará
un fruto eterno que no morirá.

15.- DONES: LÁVAME CON TU SANGRE

Lávame con tu sangre, sana todas mis heridas,
escucha mi voz y háblame.
Quiero entregarme entero, ofrecerte vida y alma,
decirte que te quiero de verdad. Escúchame.

SENTIR DE NUEVO UN VIENTO CÁLIDO,
VERME EN TUS BRAZOS SONREÍR,
ENTREGARTE TODOS MIS PROBLEMAS,
VOLVER A SER FELIZ. ESCÚCHAME.

Muéstrame tu Palabra, siembra en mi semilla nueva,
que quiero ser fruto de tu amor.
Líbrame de peligros, guíame por nueva senda,
que siento cansancio al caminar. Escúchame.

Dame tu pan, tu vino; alimenta mi alma enferma,
que vive en anhelos de verdad.
Háblame de ese agua que me da la vida eterna
y dime que siempre me amarás. Escúchame.

16.-   COMUNION: JESUS QUIEN ERES TU

Jesús, ¿quién eres Tú?, tan pobre al nacer que mueres en cruz.
Tú das, paz al ladrón, inquietas al fiel,  prodigas perdón.

TÚ, SIENDO CREADOR, ME QUIERES A  MÍ, QUE SOY PECADOR.
TÚ, DUEÑO Y SEÑOR, ME PIDES A MÍ, SALVAR LA CREACIÓN.

Jesús, ya sé de ti, algo de tu ser, que quieres de mi.
Más yo quiero saber, que rumbo seguir, que debo de hacer.

DÍ, QUE HE DE ESPERAR, QUE SENDA ELEGIR,
¿POR QUE HE DE LUCHAR?.  
TÚ, AYÚDAME, PUES NO QUIERO MÁS, DUDAR NI TEMER.

Jesús, ya sé de ti, algo de tu ser, que quieres de mí.
Más yo quiero saber, que rumbo seguir, que debo de hacer.

DÍ, QUE HE DE ESPERAR, QUE SENDA ELEGIR,
¿POR QUE HE DE LUCHAR?.  TÚ, AYÚDAME,
PUES NO QUIERO MÁS, DUDAR NI TEMER.

Cristo es, sal en la vida, luz en tinieblas, es todo amor.
Cristo es, sal en la vida, luz en tinieblas, es todo amor.

ES FE AL DUDAR, ESPERA AL CRECER, AMOR AL VIVIR;
ES PAZ AL LUCHAR, BONDAD AL VENCER Y GOZO AL SERVIR.

Cristo es, sal en la vida, luz en tinieblas, es todo amor.
Cristo, es sal en la vida, luz en tinieblas, es todo amor.

ES FE AL DUDAR, ESPERA AL CRECER, AMOR AL VIVIR;
ES PAZ AL LUCHAR, BONDAD AL VENCER Y GOZO AL SERVIR.

Cristo es trigo molido, uva pisada, ¡Ese es Jesús!. Cristo es  trigo molido, uva pisada, ¡Ese es Jesús!. (2v).

17.-  DIOS ESTA AQUI

Dios, esta aquí
tan cierto como el aire que respiro
tan cierto como en la mañana se levanta el sol
tan cierto que cuando le hablo, el me puede oír.

Dios Jesús, esta aquí
tan cierto como el aire que respiro
tan cierto como en la mañana se levanta el sol
tan cierto que cuando le hablo, el me puede oír.

18.- SALIDA: HOY SEÑOR TE DAMOS GRACIAS

HOY SEÑOR TE DAMOS GRACIAS
POR LA VIDA LA TIERRA Y EL SOL,
HOY SEÑOR QUEREMOS CANTAR
LAS GRANDEZAS DE TU AMOR.

Gracias padre mi vida es tu vida,
tus manos amasan mi barro,
mi alma es tu aliento  divino
tu sonrisa en mis ojos está.

Gracias padre tu guías mis pasos
tu eres la luz y el camino,
conduces a ti mi destino
como llevas los ríos al mar.

Gracias padre me hiciste a tu imagen
y quieres que siga tu ejemplo
brindando tu amor al hermano
construyendo un mundo de paz.

IV DOMINGO CICLO C

19.-  ENTRADA: JESUCRISTO ME DEJO INQUIETO

JESUCRISTO ME DEJO INQUIETO
SU PALABRA ME LLENÓ DE LUZ,
NUNCA MÁS YO PUDE VER EL MUNDO,
SIN SENTIR AQUELLO QUE SINTIÓ JESÚS (2)

Yo vivía muy tranquilo y descuidado
Y pensaba haber cumplido mi deber
Muchas veces yo pensaba equivocado
Contentarme con la letra de la ley, 
Más después que mi Señor pasó
Nunca más mi pensamiento descanso.

Yo creía estar seguro y realizado
Y dejaba descansar mi corazón
Y siguiendo por la vía equivocada
Cosechaba en mi vida una ilusión
Más después que mi Señor pasó
Mi ilusión y mi engaño se acabo.

Sigo a veces intranquilo por la vida
Sin respuestas al que viene a preguntar
Mucha gente aún se encuentra adormecida
Y sin ganas de saber y de llegar
Más yo sé que El volverá a pasar
Y el descanso en inquietud El va a cambiar.

20.- COLECTA: SI ME FALTA EL AMOR

Aunque yo dominara las lenguas cercanas
 y el lenguaje del cielo supiera expresar
solamente  sería una  hueca campaña
si me falta el amor.

SI ME FALTA EL AMOR, NO ME SIRVE DE NADA
SI ME FALTA DEL AMOR NADA SOY. (2V).

Aunque todos mi bienes dejara a los pobres
y mi cuerpo en el fuego quisiera inmolar,
todo aquello sería una inútil hazaña 
si me falta el amor nada soy.

Aunque yo desvelase los grandes misterios, 
y mi fe las montañas pudiera mover,
no tendría valor ni me sirve de nada
si me falta el amor.

21.-   DONES: SI YO NO TENGO AMOR

SI YO NO TENGO AMOR, YO NADA SOY, SEÑOR (2V).

El amor es comprensivo, el amor es servicial,
el amor no tiene envidia, el amor no busca el mal.

El amor nunca se irrita, el amor no es descortés,
el amor no es egoísta, el amor nunca es doblez.

El amor disculpa todo, el amor es caridad; 
no se alegra de lo injusto, sólo goza en la verdad.

El amor soporto todo, el amor todo lo cree
El amor todo lo espera, al amor siempre es fiel

Nuestra fe nuestra esperanza frente a Dios terminara
El amor es algo eterno, nunca, nunca pasara

22.- COMUNION: EL PROFETA (PADRE DIEGO)

Antes que te formaras
dentro del vientre de tu madre,
antes que tú nacieras,
te conocía y te consagré,
para ser mi profeta
de las naciones, yo te escogí,
irás donde te envíe,
lo que te mande proclamarás.

TENGO QUE GRITAR, TENGO QUE ARRIESGAR, AY DE MÍ SI NO LO HAGO, CÓMO ESCAPAR DE TI, CÓMO NO HABLAR,
SI TU VOZ ME QUEMA DENTRO.

TENGO QUE ANDAR, TENGO QUE LUCHAR, AY DE MÍ  SI NO LO HAGO,
CÓMO ESCAPAR DE TI, CÓMO NO HABLAR,SI TU VOZ ME QUEMA DENTRO.

No temas arriesgarte
porque contigo Yo estaré.
No temas anunciarme
porque en tu boca yo hablaré.
Te encargo hoy mi pueblo
para arrancar y derribar,
para edificar,
construirás y plantarás.

Deja a tus hermanos,
deja a tu padre y a tu madre,
abandona tu casa
porque la tierra gritando está.
Nada traigas contigo
porque a tu lado yo estaré,
es hora de luchar,
porque mi pueblo sufriendo está.

23.- HAMBRE DE DIOS

NO PODEMOS CAMINAR
CON HAMBRE BAJO EL SOL.
DANOS SIEMPRE EL MISMO PAN,
TU CUERPO Y SANGRE, SEÑOR. (2V).

Comamos todos de este pan,
el pan de la unidad.
En un cuerpo nos unió el Señor
por medio del amor.

Señor, yo tengo sed de ti,
sediento estoy de Dios,
pero pronto llegaré a ver
el rostro del Señor.

Por el desierto el pueblo va
cantando su dolor;
en la noche brillará tu luz,
nos guía la verdad.

24.-  SALIDA: TUS ALIENTAS MI VIDA

TUS PALABRAS ALIENTAN MI VIDA,.
TU PRESENCIA CONFORTA MI FE.
ERES VIDA VERDAD Y CAMINO.
ERES FUERZA QUE AYUDA A VENCER.

No te tomes descanso en la lucha.
Sé testigo del reino de Dios.
Sigue siendo ese trigo que muere
Para ser una espiga mejor.

Y si acaso perdieras la vida
Porque estorba a los hombres tu luz,
No eres tú solamente el que muere:
Cristo  sufre contigo en la cruz.

Es posible que digan algunos
Que es absurda tu forma de ser,
Piensa entonces que no eres del mundo
Aunque Dios te ha llamado de él.

Cuando todos te cierran sus puertas
Aun pensando que dan gloria a Dios,
Es tan sólo un fracaso aparente:
Eso hicieron con Cristo, el Señor.

DOMINGO V CICLO C

25.- ENTRADA: DEJALO TODO

TODO DÉJALO TODO,
Y ANDA ENTRA EN EL MAR.
TODO EL MAR NO ES TODO,
ANDA ÉCHATE A ANDAR. 

Deja la orilla, deja la arena,
las maravillas están mas allá,
donde Dios llama no existe la espuma,
no existe la playa, sino sólo el mar. 

Que hay un destino que a Dios nos lleva,
Pero que el camino esta sobre el mar,
Mientras que no olvides que es firme la tierra,
Y pienses que acaso lo firme es el mar. 

Todo, todo es posible, 
andarás sobre el mar. 

26.- COLECTA: PESCADOR

Pescador, que al pasar por la orilla del lago
me viste secando mis redes al sol.
Tu mirar se cruzó con mis ojos cansados
y entraste en mi vida buscando mi amor.

PESCADOR, EN MIS MANOS HAS PUESTO OTRAS REDES 
QUE PUEDAN GANARTE LA PESCA MEJOR,
Y AL LLEVARME CONTIGO EN LA BARCA
ME NOMBRASTE SEÑOR PESCADOR.

Pescador, entre tantos que había en la playa,
tus ojos me vieron, tu boca me habló.
Y, a pesar de sentirse mi cuerpo cansado,
mis pies en la arena siguieron tu voz.

Pescador, manejando mis artes de pesca
en otras riberas mi vida quedó,
al querer que por  todos los mares del mundo
trabajen mis fuerzas por ti, pescador.

Pescador, mi trabajo de toda la noche
mi dura faena hoy nada encontró
Pero tu que conoces los mares profundos 
compensa  si quieres mi triste labor

27.- DONES: HÁBLAME

Yo siento, Señor, que Tú me amas;
yo siento, Señor, que te puedo amar.
Háblame, Señor, que tu siervo escucha,
háblame, que quieres de mí. Señor,
Tú has sido grande para mí,
en el desierto de mi vida, háblame.

YO QUIERO ESTAR DISPUESTO A TODO,
TOMA MI SER, MI CORAZÓN ES PARA TI,
POR ESO CANTO TUS MARAVILLAS,
POR ESO CANTO TU AMOR,
POR ESO CANTO TUS MARAVILLAS,
POR ESO CANTO TU AMOR,  LA, LA, LA, LA...

Te alabo, Jesús, por tu grandeza,
mil gracias te doy por tu gran amor.
Heme aquí, Señor, para acompañarte,
heme aquí, ¿qué quieres de mí? Señor,
Tú has sido grande para mí,
en el desierto de mi vida, háblame.

28.- COMUNION: PESCADOR DE HOMBRES

Tú, has venido a la orilla,
no has buscado, ni a sabios ni a ricos
tan solo quieres, que yo te siga.

SEÑOR, ME HAS MIRADO A  LOS OJOS
SONRIENDO HAS DICHO MI NOMBRE
EN LA ARENA, HE DEJADO MI BARCA
JUNTO A TI BUSCARÉ OTRO MAR.

Tú, sabes bien lo que tengo,
en mi barca no hay oro ni espadas,
tan solo redes y mi trabajo.

Tú, necesitas mis manos,
mi cansancio que otros descanse,
amor que quiera, seguir amando.

Tú, pescador de otros lagos
ansia eterna de almas que esperan,
amigo bueno, que así me llamas.

29.- JESUS ESTOY AQUÍ

Jesús, estoy aquí. Jesús, ¿qué esperas de mí?,
Mis manos, están vacías; ¿Qué puedo ofrecerte?
Sólo sé / que quiero / ser diferente.
Jesús, estoy aquí. Jesús, ¿qué esperas de mí?
Mis ojos / temen al mirarte;
Quisiera / poder enfrentarte.

AMAR, COMO TÚ AMAS; SENTIR, COMO TÚ SIENTES
MIRAR A TRAVÉS DE TUS OJOS, JESÚ(UU)S

Contigo mi camino es difícil
me exiges abrir un nuevo horizonte
en la soledad de mi noche.
Jesús.
No, no puedo abandonarte,
Jesús en mí penetraste,
me habitaste, triunfaste,
y hoy vives en mí.

30.- SALIDA: YA NO TEMO, SEÑOR (J.A.)

CRISTO ESTÁ CONMIGO, 
JUNTO A MÍ VA EL SEÑOR;
ME ACOMPAÑA SIEMPRE
EN MI VIDA, HASTA EL FIN.

Ya no temo, Señor, la tristeza;
ya no temo, Señor, la soledad;
porque eres, Señor, mi alegría,
tengo siempre tu amistad.

Ya no temo, Señor, a la noche,
ya no temo, Señor, la oscuridad,
porque brilla tu luz en las sombras,
ya no hay noche, eres luz.

Ya no temo, Señor, los fracasos,
ya no temo, Señor, la ingratitud;
porque el triunfo, Señor, en la vida,
Tú lo tienes, Tú lo das.

Ya no temo, Señor, los abismos;
ya no temo, Señor, la inmensidad;
porque eres, Señor, el camino
y la vida, la verdad.

Ya no temo, Señor, a la muerte;
ya no temo, Señor, la eternidad;
porque Tú estas allá esperando
que yo llegue hasta Ti