jueves, 17 de julio de 2025

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XVI T.O. CICLO C - 20 JULIO 2025

 “MARTHA LA RECIBIÓ EN SU CASA. MARÍA HA ESCOGIDO LA PARTE MEJOR”

 

COMENTARIO

 

El evangelio de este domingo recoge un incidente doméstico entre las hermanas Martha y María. Lucas es el único evangelista que habla de él, tal vez por su tendencia a dar entrada en su obra a personajes femeninos. El incidente le sirve para resaltar la necesidad de escuchar la palabra de Jesús.

Este texto despierta siempre una corriente de simpatía y de solidaridad con Martha. ¿Acaso no tiene razón al quejarse a Jesús por el comportamiento de su hermana María? ¿Acaso no es injusto Jesús con Martha echándole en cara sus desvelos y trabajos precisamente cuando él está disfrutando de ellos gracias a la hospitalidad que ella le ha ofrecido? Pero enseguida me doy cuenta de que éstas no son las preguntas adecuadas en un texto en el que Lucas no ha querido escribir la crónica de un incidente. Lucas quiere, sencillamente, inculcar en el lector la necesidad de una actitud de escucha, de abertura, cargada de esperanza, a aquél que es la respuesta del Padre.

Se trata de una temática habitual en el tercer Evangelio, en el que, ya en sus comienzos, se describe a María, la madre de Jesús, como prototipo de escucha reflexiva. Léanse los vs. 19 y 51 del cap. 2. Martha es reprendida por Jesús debido al exclusivismo que se encierra en su queja. A la queja de Martha le sucede lo que tantas veces sucede en nuestras afirmaciones: que fallan no por lo que dicen, sino por lo que niegan o silencian. Lo que la queja de Martha niega o silencia es la actitud reposada de escucha de la Palabra. Y es esta actitud la que Jesús quiere reivindicar cuando le dice a Martha que anda nerviosa e inquieta con muchas cosas siendo así que sólo una es necesaria, la que precisamente está haciendo su hermana María: escuchar.

Y aquí debería terminar el comentario de no ser por una sub-interpretación que se ha colado con demasiada frecuencia: preeminencia de la vida contemplativa sobre la activa y calificación sólo de la primera como de estado de perfección. El apoyo quiere verse en las últimas palabras de Jesús: María ha escogido la mejor parte. ¿De dónde ha salido el comparativo mejor? El texto original no compara, simplemente reivindica lo que se quiere negar: María ha escogido la parte buena.

No olvidemos que se trata de un diálogo, con todo el colorido y la riqueza de matices que tienen siempre los diálogos. Jesús le dice a Martha que su hermana está en la dirección buena. Y nada más. Es decir, no opone la contemplación a la acción, ni dice que la contemplación sea más perfecta que la acción. Pienso en tantas Marthas que trabajan duro gracias a su actitud contemplativa y de escucha, pero a las que, en base al texto de hoy, se las discrimina y desclasa. Mi simpatía y admiración por ellas, en nombre precisamente de este texto. Ellas son a la vez María y Martha

R.P. Roland Vicente Castro Juárez

 

 ANTIFONA DE ENTRADA Sal 53, 6.8

Dios es mi auxilio, el Señor sostiene mi vida. Te ofreceré un sacrificio voluntario dando gracias a tu nombre, que es bueno.

 

ORACION COLECTA

Muéstrate propicio con tus siervos, Señor, y multiplica compasivo los dones de tu gracia sobre ellos, para que, encendidos de fe, esperanza y caridad, perseveren siempre, con observancia atenta, en tus mandatos. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro del Génesis 18, 1-10a

En aquellos días, el Señor se apareció a Abrahán junto a la encina de Mambré, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda, en lo más caluroso del día. Alzó la vista y vio tres hombres frente a él. Al verlos, corrió a su encuentro desde la puerta de la tienda, se postró en tierra y dijo: «Señor mío, si he alcanzado tu favor, no pases de largo junto a tu siervo. Haré que traigan agua para que se laven los pies y descansen junto al árbol. Mientras, traeré un bocado de pan para que recobren fuerzas antes de seguir, ya que han pasado junto a la casa de su siervo». Contestaron: «Bien, haz lo que dices». Abrahán entró corriendo en la tienda donde estaba Sara y le dijo: «Aprisa, prepara tres cuartillos de flor de harina, amásalos y haz unas tortas». Abrahán corrió enseguida a la vacada, escogió un ternero hermoso y se lo dio a un criado para que lo guisase de inmediato. Tomó también cuajada, leche y el ternero guisado y se lo sirvió. Mientras él estaba bajo el árbol, ellos comían. Después le dijeron: «Dónde está Sara, tu mujer?».

Contestó: «Aquí, en la tienda». Y uno añadió: «Cuando yo vuelva a verte, dentro del tiempo de costumbre Sara habrá tenido un hijo».

 

SALMO RESPONSORIAL (Sal 14)

 

Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?.

 

El que procede honradamente y practica la justicia, el que tiene intenciones leales y no calumnia con su lengua. R.

 

El que no hace mal a su prójimo ni difama al vecino, el que considera despreciable al impío y honra a los que temen al Señor. R.

 

El que no presta dinero a usura ni acepta soborno contra el inocente. El que así obra nunca fallará. R.

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los Colosenses 1, 24-28

Hermanos: Ahora me alegro de mis sufrimientos por ustedes: así completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, en favor de su cuerpo que es la Iglesia, de la cual Dios me ha nombrado servidor conforme al encargo que me ha sido encomendado en orden a ustedes: llevar a plenitud la Palabra de Dios, el misterio escondido desde siglos y generaciones y revelado ahora a sus santos, a quienes Dios ha querido dar a conocer cuál es la riqueza de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo en ustedes, la esperanza de la gloria. Nosotros anunciamos a ese Cristo; amonestamos a todos, enseñamos a todos, con todos los recursos de la sabiduría, para presentarlos a todos perfectos en Cristo.

 

ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO Lc 8, 15

Aleluya. Bienaventurados los que escuchan la Palabra de Dios con un corazón noble y generoso, la guardan y dan fruto con perseverancia. Aleluya.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 10, 38-42

En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Esta tenía una hermana llamada María, que, sentada junto a los pies del Señor, escuchaba su Palabra. Marta, en cambio, andaba muy afanada con los muchos servicios; hasta que, acercándose, dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola para servir?

Dile que me eche una mano». Respondiendo, le dijo el Señor: «Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; solo una es necesaria. María, pues, ha escogido la parte mejor, y no le será quitada».

 

PLEGARIA UNIVERSAL

Acogiéndonos a la misericordia infinita de Dios, presentemos al Señor nuestras necesidades.

 

1.- Por la Iglesia, para que siga brillando por su constante amor a Dios y por su amor al prójimo, en quien reconoce con prontitud el rostro del mismo Señor. Roguemos al Señor.

 

2.- Por los que olvidando los derechos de las personas matan a los niños por nacer, para que se conviertan y regresen a Dios, para bien de toda la humanidad. Roguemos al Señor.

 

3.- Por los pobres, los enfermos, los desempleados y marginados de nuestra sociedad, para que encuentren en Jesús vida y esperanza. Roguemos al Señor.

 

4.- Por esta comunidad, para que, como María, se ponga a los pies del Maestro, escuche la Palabra, la acoja y la transforme en nueva vida. Roguemos al Señor.

 

Señor, Tú que en el ejemplo del buen samaritano nos has enseñado a atender a nuestros hermanos necesitados, atiende nuestras súplicas y bendícenos con tu gracia, Por Jesucristo nuestro Señor.

 

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Oh, Dios, que has llevado a la perfección del sacrificio único los diferentes sacrificios de la ley antigua, recibe la ofrenda de tus fieles siervos y santifica estos dones como bendijiste los de Abel, para que la oblación que ofrece cada uno de nosotros en alabanza de tu gloria beneficie a la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ANTIFONA DE COMUNION Sal 110, 4-5

Ha hecho maravillas memorables, el Señor es piadoso y clemente. Él da alimento a los que le temen.

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Asiste, Señor, a tu pueblo y haz que pasemos del antiguo pecado a la vida nueva los que hemos sido alimentados con los sacramentos del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 21: Ex 14, 5-18; Sal: Ex 15, 1-2. 3-4. 5-6; Mt 12, 38-42

Martes 22: Cant 3, 1-4ª (o bien: 2Co 5, 14-17); Sal 62; Jn 20, 1-2. 11-18

Miércoles 23: Ex 16, 1-5. 9-15; Sal 77, 18-19. 23-24. 25-26. 27-28; Mt 13, 1-9

Jueves 24:  Ex 19, 1-2. 9-11.16-29b; Sal: Dn 3, 52.53.54.55.56; Mt 13, 10-17

Viernes 25: Hch 4, 33; 5, 12.27-33; 12, 2; Sal 66, 2-3. 5-7; Mt 20, 20-28

Sábado 26: Ex 24, 3-8; Sal 49; Mt 13, 24-30

Domingo 27: Gn 18, 20-32; Sal 137; Col 2, 12.14; Lc 11, 1-13

 

 

COMENTARIOS AL EVANGELIO

Lc 10. 38-42

 

1.- MARTA/MARIAJ/MUJERMUJER-JUDIA.

Texto. La habitual fórmula inicial litúrgica no debe impedirnos perder la perspectiva de camino hacia Jerusalén, en que Lucas sitúa expresamente el texto. Fuera de esta perspectiva el autor no tiene intereses localistas. Su atención se fija en dos mujeres, Marta y María. Todo intento de ulterior identificación de las mismas sería una distracción y un alejarse del texto. Sí, en cambio, debe resaltarse el hecho, porque probablemente no era normal en aquel entonces que las mujeres tomasen la iniciativa en ofrecer a los hombres su hospitalidad. Aún más, Jesús aparece como teniendo con Marta y María una gran confianza. Tanto la exigencia de Marta como la réplica de Jesús revelan una gran familiaridad y una amistad cordial. El hecho viene a confirmar el intencionado protagonismo que Lucas confiere a la mujer, en claro contraste con la mentalidad y las estructuras sociales de la época. Pero aún hay más en el texto de hoy. Lucas presenta a María en la postura clásica del discípulo, es decir, sentada a los pies del maestro. Contrastando con esta presentación, un dicho judío de la época rezaba así: El que enseña la Torá a una mujer le enseña necedades.

Pero todavía hay más en el texto de hoy. Lucas hace de María un modelo de discípulo de Jesús en razón de la escucha de la palabra: éste es el objetivo central del texto, lo que Lucas quiere inculcar en sus lectores. La temática no es nueva. Ha aparecido ya en Lc. 6, 46-49, en Lc. 8,15 y 8,21. En estos textos se habla de escuchar y de poner en práctica lo escuchado. Hoy se insiste sólo en lo primero, en la escucha, a la que se califica de parte mejor y de la que no se puede prescindir si se quiere ser discípulo de Jesús.

¿La parte mejor por contraposición a otra peor, que sería la escogida por Marta? Aparentemente esto es lo que se deduce de la presentación por contraste que Lucas hace de las dos hermanas y de la respuesta de Jesús al requerimiento de Marta. La regañina que Marta pedía para su hermana por no ayudarle en los preparativos. Una vez más, sin embargo, la agresividad del lenguaje y la plasticidad narrativa nos desconciertan y nos desbordan. El contrate de situaciones ni tiene razón de ser en sí ni comporta valoración alguna. Se trata de un recurso gráfico para dar realce y viveza a la única idea que el escritor quiere desarrollar: la necesidad imperiosa que tiene el discípulo de estar atento a la palabra del maestro. Y punto. Ni se contraponen ámbitos de la vida ni se hace una división dual de la vida en contemplativa y activa. Interpretar este episodio como una recomendación de la vida contemplativa, en cuanto superior a la vida activa, es introducir un enfoque alegórico, que no sólo carece de fundamento en el propio relato, sino que, además, da carta de ciudadanía a una distinción originada posteriormente como fruto de otras preocupaciones teológicas. El mensaje del texto va exclusivamente dirigido al cristiano, al cual se le pide estar a la escucha de Jesús.

Comentario. El cristiano puede llegar a prescindir de todo, si la palabra de Jesús es su alimento y guía; si no lo es, todo le parecerá poco y nada le satisfará. Pero entonces, ¿en qué se distinguiría un cristiano de uno que no fuera o no se proclamara cristiano? En evidente contraste con la mentalidad y la práctica de la época Lucas no tiene reparo en presentar a una mujer en actitud de discípulo, sentada a los pies de Jesús, e incluso en hacer de ella un modelo de discípulo. Ello indica una línea de pensamiento que, implícitamente, abría horizontes a una nueva identidad personal de las mujeres y a una nueva posición social de las mismas. Pero, sobre todo, se impone devolver al hecho toda su fuerza de novedad, ruptura y progresismo. Un hecho de tal envergadura bien puede considerarse como prototipo para otros en el futuro. Pienso, por ejemplo, en el sacerdocio de la mujer.

ALBERTO BENITO - DABAR 1989, 38


 

2.- Con el buen samaritano (10, 25-37) podemos suponer que sólo es necesario amar al prójimo. ¿Es cierta esa actitud? La respuesta nos la ofrece la misma división del evangelio. Continuamos leyendo y descubrimos que Jesús ha entrado en casa de Marta y María. Marta se ocupa del trabajo. María, sentada a los pies del Señor, escucha la palabra. Ante la protesta de Marta, Jesús ha formulado una sentencia decisiva: "Marta, Marta: andas inquieta y nerviosa con tantas cosas: sólo una es necesaria. María ha escogido la mejor parte" (10, 41-42).

Marta simboliza aquel trabajo repetido y agobiante que nos hace esclavos de la tierra y no permite que tengamos tiempo de escuchar el gran misterio de Dios que nos rodea. María, en cambio, es la que atiende a la palabra. Ciertamente deberá actuar, pero su obra no será un hacer desnudo, sino un poner en cumplimiento aquello que ha escuchado. Ordinariamente se oponen entre sí Marta y María como la acción y la contemplación. Esta perspectiva no es exacta. Marta representa únicamente aquella acción que no se basa en la palabra de Jesús (no se mantiene abierta al reino). María simboliza un escuchar la palabra que se tiene que traducir necesariamente en amor, es decir, en servicio hacia el prójimo.

Recordemos que nos apoyamos sobre el fondo de experiencia del antiguo testamento. Contrariamente al mundo griego, Israel ha desconocido el ideal de la contemplación pura. Ya por eso resulta imposible interpretar a María como expresión de la mística, que deja el mundo de las cosas (lo sensible) y se preocupa de ahondar en lo divino. Conocer a Dios implica en Israel el escuchar la palabra y llevarla a la práctica. Sólo desde aquí se entiende el mensaje radical de nuestro texto.

María es la que atiende a Jesús. Frente al judío que escucha la voz que Dios le ha transmitido por la ley se sitúa la figura del cristiano, que descubre la palabra de Dios en Jesucristo. Por eso la actitud de María no es la de un místico que sube hacia Dios, sino la de un creyente que está atento a la palabra concreta que Dios le ha dirigido. Pues bien, para que esa escucha sea auténtica se debe traducir en la práctica de la vida, es decir, en el amor al prójimo que estaba reflejado en la parábola del buen samaritano. Marta, en cambio, ocupada en sus cosas no ha descubierto la voz de Dios, que le ha llegado en Jesucristo.

Desde aquí podemos esbozar tres conclusiones importantes. a). La primera se refiere simplemente al sexo de María. En el contexto social de Israel, la mujer se consideraba como un creyente de segunda categoría; no tomaba parte oficial en el culto de la sinagoga ni se podía dedicar a la escucha y cultivo de la ley. Nuestro pasaje refleja una actitud totalmente distinta. El tipo del auténtico cristiano (que escucha y cumple la palabra de Jesús) se ha reflejado en la figura femenina de María. Pensamos que este rasgo no ha sido valorado por la Iglesia, que, en cierto modo, ha padecido una regresión volviendo a colocar a la mujer en actitud fundamentalmente pasiva dentro de la comunidad de los cristianos. b) Para que sea auténtica, la acción del creyente (el amor al prójimo) tiene que estar fundamentada en la escucha de la palabra, es decir, en la aceptación del misterio del amor de Dios que se refleja en Cristo. Sólo porque Dios me ha revelado toda la fuerza de su amor, me puedo convertir en fuente de amor para los otros. c)Una vez dicho todo lo anterior, podemos añadir que la "escucha de Jesús" puede venir a determinar un tipo de existencia cristiana que profundiza especialmente en el don de la fe. Tal sería el fundamento de la contemplación, que no está basada en un proceso ascensional de la mente que tiende hacia Dios, sino en la auténtica obediencia del que escucha la palabra y vive inmerso en el gozo y exigencia que ella nos produce.

COMENTARIOS A LA BIBLIA LITURGICA NT - EDIC MAROVA/MADRID 1976.Pág. 1324 ss.


 

3.-  JUDAISMO/MUJER  MACHISMO/RELIGION RABINO/MUJER:

Lo sorprendente de la escena presentada por Lucas es que el alumno sea una mujer. Los rabinos nunca enseñaban a las mujeres. Del rabino Eliezer procede la frase: "Mejor fuera que desapareciera en las llama la Torá antes de que les fuera entregada a las mujeres". Sentido del texto. A la luz de lo dicho anteriormente aparece clara la finalidad doctrinal o catequética de Lucas en este pasaje. La enseñanza se encuentra formulada en el v. 42: Una sola cosa es necesaria. ¿Qué cosa es ésta? La escucha de la palabra del Señor (cfr. v.39). La contraposición de Marta y María no es a nivel de vida activa y vida contemplativa sino a nivel de escucha o no escucha de la palabra. No se contraponen dos formas de vida sino dos actitudes que pueden darse en una misma forma de vida, sea ésta activa o contemplativa. La escucha de la palabra de Jesús es una exigencia fundamental del amor a Dios. Esta exigencia de escucha es tanto más imperiosa cuanto que a veces damos la sensación de organizar el mundo a partir de nosotros mismos y no de Dios.

DABAR 1977, 43


 

4.- La literatura mística y piadosa ha contrapuesto a menudo a las dos hermanas, convirtiéndolas en símbolos de la vida activa y de la vida contemplativa respectivamente. La palabra de Jesús, en este supuesto, elevaría la contemplación por encima de la acción. Pero todo esto son elucubraciones que rebasan el marco y la situación familiar en la que se desarrolla la escena. Jesús quiere decir a Marta que no se moleste demasiado, que cualquier cosa es suficiente para comer, que ha ido a verles y a hablar con sus amigos del reinado de Dios, y esto es lo que importa de verdad.

De modo semejante dice a la samaritana que el agua que sacia de verdad es la que salta hasta la vida eterna y no la del pozo, sin que esto signifique que no tuviera sed o que no le agradeciera el vaso de agua que le pedía para beber. Y cuando regresaban los discípulos, que había enviado al pueblo a comprar unos bocadillos mientras él se quedaba junto al pozo hablando con la mujer, les habla de otro alimento muy superior: el cumplimiento de la voluntad del Padre (Jn 4,8.34). Jesús no ignora las necesidades inmediatas del cuerpo y no prescinde en absoluto de la vida cotidiana, pero se eleva por encima de esto para descubrir lo más necesario y manifestar el sentido profundo de la vida. Tampoco la contemplación anula o prescinde de los cotidiano. Si bien es cierto que María ha escogido la mejor parte, Jesús no reprende a Marta como si fuera una mujer distraída y superficial. Marta continuaría sin duda con su trabajo doméstico, no obstante desear también sentarse a los pies del Maestro. Pensaría que, de momento, era más importante dar que recibir.

EUCARISTÍA 1989, 16


 

5.- Sólo una cosa es necesaria (evangelio). Marta y María, dos dimensiones de la acogida: el servicio diligente a las necesidades de los demás y la atención a su intimidad. La acogida debe ser total: al cuerpo y al espíritu. Jesús nos invita a reconocer esta necesidad de atención que tenemos cada uno de nosotros y que no se satisface con prisas y obsequios. ¡Qué superficial es muy a menudo la atención que nos damos unos a otros y qué pobre la comunicación!. También como cristianos: todo debe partir de la escucha atenta de la palabra del Señor, de la apertura a su intimidad: "a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer" (Jn 15,15).

¿No podríamos aprovechar las vacaciones para dedicar más tiempo, más tiempo "libre", a esta comunicación personal con el Señor Jesús?

JOSÉ M. TOTOSAUS - MISA DOMINICAL 1889, 15


 

6.- La hospitalidad que Marta y María ofrecieron a Jesús es un episodio exclusivo de Lucas. Jesús en este momento está de camino, en la estructura del evangelio de Lucas. Lo que no ha encontrado en la ciudad samaritana lo encuentra ahora: una casa acogedora y hospitalaria.

El relato presenta la actitud libre de Jesús, que, contra el ambiente, acepta la hospitalidad que le ofrecen dos mujeres. Era romper con la tradición judía. El evangelio no nos dice cómo ha surgido la relación de Jesús con las dos hermanas. Jesús va con el grupo de sus discípulos. La afirmación fundamental de todo el relato es que sólo una cosa es necesaria. Marta se preocupa de muchas cosas, quiere servir y obsequiar al huésped. Pero Jesús le dice: lo importante es la salvación que el huésped le trae, lo necesario es escuchar, acoger la palabra. En este momento, María, que se ha concentrado en la escucha de la palabra, ha escogido lo que debe, lo mejor.  Lo que hace Marta no es malo, pero supone desconocer la oportunidad de la visita del Señor. Se le ofrece una ocasión que debe aprovechar. Marta quiere servir a Jesús, pero Jesús quiere que acoja la salvación.

La palabra debe ser escuchada. María se convierte aquí en símbolo de la comunidad que ha de estar a la escucha de la palabra. Es un eco del "buscad primero el reino de los cielos..." (Mt 6,33). En esta actitud de María y de la comunidad hay un cambio de papeles. María, igual que Marta, acoge a Jesús, pero la acogida que ella le da no es un don que ella le ofrece. Ella acoge, pero al mismo tiempo se siente acogida. La diferencia entre las dos hermanas está en que Marta se da al Señor y siente el gozo de darse, mientras que María se da pero no tiene la satisfacción de darse, sino la de ser acogida. Esta ha de ser la actitud de la Iglesia y de los evangelizadores al acoger a los pobres. Hay que dejarse evangelizar por aquellos a quienes se evangeliza, por los pobres.

PERE FRANQUESA - MISA DOMINICAL 1986, 14


 

7.- MUJER-JUDIA.

Marta es un nombre arameo, que significa "señora". Aparece como dueña de la casa: ella es la que acoge a Jesús (v.38). María, su hermana, no lo recibe como huésped sino como maestro: escucha "su palabra" sentada a sus pies, en la actitud propia de los discípulos, como san Pablo decía que se había instruido en la Ley "a los pies de Gamaliel" (Hch 22,3). El hecho es nuevo, por no decir revolucionario. En 8,2-3 Lucas ha hablado de las mujeres que acompañaban a Jesús y lo servían con sus bienes (que es más o menos lo que aquí hace Marta), lo cual ya es sorprendente, porque entre los judíos las mujeres eran equiparadas a los esclavos y a los niños, no podían participar de los oficios de la sinagoga y estaban exentas de una serie de deberes religiosos, tales como la recitación del Shemá y la acción de gracias de las comidas. Pero admitirlas como discípulos era impensable. No se les podía enseñar la Torá, y el rabí Elicer ben Hirkanos decía que "el que enseña la Ley a su hija, le enseña la estupidez".

Se ha opuesto tradicionalmente a Marta y María como, respectivamente, la vida activa y la vida contemplativa, y no es ese exactamente el sentido del texto. Marta está atareada y se queja de que le hayan dejado sola "con el servicio", literalmente "en la diaconía", o sea el ministerio o servicio de la mesa. El propio Lucas, en Hch 6, nos hablará del conflicto entre la diaconía de las distribuciones materiales y la diaconía de la Palabra y de la oración, que debe tener la primacía y para la cual deben reservarse los apóstoles, que por ello instituirán ministros de las mesas (los siete llamados diáconos). También en casa de Marta y María el servicio de la Palabra debe pasar por delante del servicio de la mesa. Ello no prejuzga que María sea mejor que Marta, porque el que en aquellos momentos hace de ministro de la Palabra no es María, sino Jesús. El Señor no dice que María haya hecho la mejor obra, sino que ha escogido la mejor parte. No se trata de juzgar cuál de las dos hermanas, o cual de dos estilos o estados de vida es mejor, sino de hacer ver con claridad que cuando el Señor pasa hay que acogerlo en casa, como ha hecho Marta, y cuando habla escucharlo, como hace María.

Parece que Jesús regaña a Marta, desagradecido con su solicitud. Pero Jacques Dupont, como conclusión de una conferencia familiar sobre esta perícopa, decía con humor que probablemente Jesús añadiría al final: "Y ahora, María, anda a ayudar un poco a tu hermana".

H. RAGUER - MISA DOMINICAL 1977, 14


 

8.-  ESCUCHA/PD:

Se ha transformado muchas veces la anécdota narrada en este pasaje en una alegoría, según la cual Marta representaría la acción y María la contemplación, y que estaría destinada a mostrar la superioridad de la segunda sobre la primera. De hecho, se trata de una anécdota perteneciente al fondo de las tradiciones referidas por Lucas en el círculo de sus discípulos -especialmente las mujeres- y que están a menudo concebidas desde una óptica y en un tono bastante originales.

a). La familia de Lázaro y sus hermanas es objeto de tres tradiciones evangélicas importantes (Lc 10. 38-42; Jn 11. 1-44; 12. 1-8). María y Marta aparecen cada vez en los papeles y sentimientos que Lucas les atribuye aquí: amoldándose sin duda a las costumbres familiares de la época, Marta se ocupa de las tareas domésticas; María, del recibimiento y la atención de los invitados. Se trata de un reparto de las tareas domésticas para asegurar lo más posible el "confort" del invitado. Se encuentra, en los tres relatos que sitúan en escena a Marta y María, esta misma complementariedad de las funciones domésticas con vistas a la mejor hospitalidad posible.

Esta anécdota recibirá, sin embargo, diferentes interpretaciones a lo largo de toda su historia literaria en las comunidades primitivas. La primera versión del relato ha hecho de él una expresión de la espera escatológica: el tiempo apremia demasiado para preocuparse encima de los cuidados materiales. Marta ha querido, sin duda, hacer honor a su huésped presentándole una cocina refinada, pero esta intención se vuelve contra ella y ha de reclamar la ayuda de su hermana (v.40). El Señor interviene para pedirle que se inquiete menos por la comida (basta con sólo un plato:v.42): "hace falta poco" (v.42a). Lucas concede mucha importancia a esta enseñanza: no conviene inquietarse por los asuntos del mundo mientras está tan próximo el Reino (Lc 12.22).

B (Cabe además preguntarse si Lucas no se hace aquí discípulo de Pablo: un vocabulario común relaciona, en efecto, a Lc 10. 38-42 y 1 Co 7. 29-35, y una misma doctrina tiende a demostrar que la virginidad (porque Marta y María serán consideradas posteriormente como vírgenes) permite esperar el Reino que viene, sin estar demasiado retenido por las obligaciones del matrimonio. c)Si Lucas manifiesta una gran predilección por la pobreza, signo de la espera escatológica, concede igualmente un gran valor a la escucha de la Palabra (Lc 11. 27-28). Así, en otro lugar, opone a la familia de Cristo, preocupada por su subsistencia (Lc 8. 19, aclarado por Mc 3. 20), los que prefieren escuchar su palabra y ponerla en práctica (Lc 8. 20). Esto no significa que Cristo conceda una preferencia a la contemplación sobre la acción, sino más bien que la atención a las realidades del Reino (representado muchas veces como una Palabra: cf. Lc 8. 11-15) no puede dejarse distraer por una preocupación demasiado exclusiva por las realidades terrestres. Para S. Lucas, además, escuchar la Palabra no tiene nada de una contemplación ociosa, sino que desemboca en la acción y la puesta en práctica concreta y exigente (Lc 8. 15).

MAERTENS-FRISQUE - NUEVA GUIA DE LA ASAMBLEA CRISTIANA V - MAROVA MADRID 1969.Pág. 186


 

9.- Jesús sigue su camino; hace un alto poco antes de llegar a Jerusalén, al término de su misión. Se detiene en Betania, en casa de sus amigos de siempre. En el camino de la llegada del Reino, Jesús se detiene en la casa amiga y le presta acogida la Iglesia, como las dos hermanas.

Como suele ocurrir con las amas de casas, demasiado preocupadas por los preparativos para recibir bien a los huéspedes, Marta se olvida de algo esencial: el visitante. Corre a la cocina, de la cocina al comedor, del comedor a la despensa; es del huésped del que tenía que ocuparse y atender todos sus deseos; era a él a quien habría que servir. Todo estará realmente bien preparado cuando no pueda ocurrir nada nuevo e inesperado. Cuando la Iglesia se pone a imitar a Marta, se diría que estamos ante una empresa en cadena, donde todo está programado: se respetará el menú establecido, la cortesía un tanto ficticia evitará los malos modales, todo irá bien, pero la fiesta se acabará apenas se apaguen las lámparas. Una Iglesia que se basa en la sabiduría y en la prudencia, en la organización y en la maña. Una Iglesia de estrategias misioneras y de medios de presión: "Te afanas y preocupas por muchas cosas..." "María ha elegido la mejor parte". Una Iglesia recoge con diligencia la palabra del Maestro. Lo único que le importa es su presencia, aunque luego haya que improvisar un poco la comida.

Una Iglesia que tiene el candor de los niños, que se olvidan de todo al escuchar una historia que les conmueve y les hace salir de la realidad e ir a vivir en otra parte, de otra manera. Una Iglesia con los ojos abiertos, seducida por un viajero que se ha detenido en su casa. Una Iglesia de la verdadera contemplación, que va a lo esencial. Una Iglesia que prefiere la brisa áspera del camino a los sabores demasiado conocidos e insípidos de las cocinas cerradas. Una Iglesia que prefiere la falta de confort de la tienda de los nómadas a la seguridad de las moradas demasiado estables, que pronto se convierten en cargas o prisiones. Una Iglesia de la pasión y del corazón: María, que contempla a Jesús, correrá hasta el sepulcro cuando todavía la razón de los hombres se ríe de tan loca esperanza. María saborea las palabras de Jesús, y las frases grabadas en lo más íntimo de ella misma serán una fuente de asombro y de seguridad gozosa: más allá de las evidencias y de la muerte, será capaz de descubrir la sorpresa inesperada de la Pascua.

Una Iglesia de la contemplación que ve más allá de la dura realidad humana. Una Iglesia que descubre la imposible novedad pascual y la otra cara de las cosas. Una Iglesia del asombro. "¡Tú has escogido la mejor parte!", ¡no se te quitará! Tu esperanza se arraiga en la promesa del mismo Dios.

Dios, que pones tu morada entre nosotros, no permitas que nos acostumbremos a tu presencia. Concédenos saborear tu palabra siempre nueva: que nos admiremos siempre de tanto amor.

DIOS CADA DIA - SIGUIENDO EL LECCIONARIO FERIAL - SEMANAS XXII-XXXIV T.O. EVANG.DE LUCAS - SAL TERRAE/SANTANDER 1990.Pág. 98 s


 

PROPUESTA DE CANTOS TIEMPO ORDINARIO XVI 2025 CICLO C – (20 JULIO 2025)

 

01.- PUEBLO SANTO Y ELEGIDO (J.P. Martins)

1.- Caminamos hacia ti,

oh ciudad de nuestro Dios,

construyendo en este mundo

la verdad y el amor.

 

PUEBLO SANTO Y ELEGIDO

CONGREGADO EN EL AMOR,

VAS BUSCANDO, PEREGRINO,

LA CIUDAD DE NUESTRO DIOS.

 

2.- Avanzamos, peregrinos,

con Jesús, nuestra esperanza.

Él nos salva, Él nos guía,

con la luz de su palabra.

 

3.- Quien tiene hambre de justicia,

quien anhela la verdad,

en la mesa del Señor

su Palabra encontrará.

 

4.- Reunidos en la Iglesia

proclamamos su verdad:

Jesucristo es el que salva

dando al mundo su amistad.

 

5.- Los caminos de este mundo

son caminos sin final:

sólo Cristo es el sendero

que conduce a la verdad.

 

6.- Cuando llegue el momento

de nuestra hora final,

Jesucristo, nuestro hermano.

 

02.-  EL SEÑOR ME HA INVITADO A SU CASA (José A. Cubiela – Fernando M. Viejo)

EL SEÑOR ME HA INVITADO A SU CASA,

LA MESA ESTÁ PUESTA, DISPUESTO ESTÁ EL PAN;

UN LUGAR EN LA MESA YO TENGO,

HAY FIESTA EN MI ALMA Y QUIERO CANTAR.

 

1.- Gracias Señor,

porque llego cansado y vencido;

y me esperas igual que un amigo,

espera al amigo que en todo triunfó.

Gracias Señor,

porque mi alma está triste y desierta;

y me estás esperando a la puerta,

dispuesto a llenarme de fuerza y valor.

 

2.- Gracias Señor,

porque llego como el peregrino;

que ha perdido la fe en el camino,

y Tú me devuelves la fe en el amor.

Gracias Señor,

porque traigo en mi rostro amargura;

y tu imagen derrama ternura,

sembrando en mi alma la luz del perdón.

 

3.- Gracias Señor,

porque voy mendigando esperanza;

y tu rostro me da confianza,

y luego tu abrazo me infunde valor.

Gracias Señor,

en el fondo yo soy como un niño;

y en tu casa yo encuentro el cariño,

de ver que me tratas igual que a un mayor.

 

03.- EL SEÑOR NOS LLAMA (Alberto Taule)

EL SEÑOR NOS LLAMA Y NOS REÚNE,

SOMOS SU PUEBLO, SIGNO DE UNIDAD.

ÉL ESTÁ EN MEDIO DE NOSOTROS,

SIRVE A LA MESA, NOS REPARTE EL PAN.

 

1.- Por todos los caminos nos sales al encuentro,

por todos hemos visto señales de tu amor.

Tu pueblo se reúne Señor a bendecirte,

a celebrar con gozo tu paso salvador.

 

2.- Convocas a tus fieles, nacidos de las aguas,

a festejar unidos la nueva creación.

La sala del banquete se llena de invitados;

estamos reunidos y en medio está el Señor.

 

3.- Revélanos al Padre oh Cristo, nuestra fiesta,

aumenta la esperanza de nuestro caminar.

Tu Espíritu divino nos dé la fortaleza,

los bienes que esperamos nos haga pregustar.

 

04.- A TU ALTAR HE LLEGADO (Brotes de Olivo)

1.- Venid a buscar a Cristo es gozar de pleno amor,

no puede haberlo en mi alma cuando yo tenga rencor.

Si triste quedó alguno y sé su falta de amor

vaya y le traiga conmigo, sin él no me quiere Dios.

 

HE CREIDO QUE IBA A TI

Y HASTA TU ALTAR HE LLEGADO

Y AL ENCONTRARME CONTIGO

ALGO ME HAS PREGUNTADO.

¿COMO SE ENCUENTRA TU VIDA

Y LA AMISTAD CON TU HERMANO?

SI CON EL NO TE HALLAS BIEN

ANDA, VETE Y VE A BUSCARLO.

CUANDO CON EL TENGAS PAZ

VEN AQUI JUNTO A MI LADO,

ENTONCES SI TE RECIBO

PORQUE YO VIVO EN TU HERMANO.

 

2.- Aquel que nos desagrada es costumbre abandonar.

Busco tan solo al amigo, los otros suelo dejar.

Este que tanto molesta y de él yo nada sé,

Dios le ha puesto en mi camino, sin él no me salvaré.

 

05.- UNA ESPIGA DORADA POR EL SOL

UNA ESPIGA DORADA POR EL SOL,

EL RACIMO QUE CORTA EL VIÑADOR,

SE CONVIERTE AHORA EN PAN Y VINO DE AMOR,

EN EL CUERPO Y LA SANGRE DEL SEÑOR.

 

Compartimos la misma comunión,

Somos trigo del mismo sembrador,

Un molino, la vida nos tritura con dolor,

Dios nos hace eucaristía en el amor.

 

Como granos que han hecho el mismo pan,

Como notas que tejen un cantar,

Como gotas de agua que se funden en el mar,

Los cristianos un cuerpo formaran.

En la mesa de Dios se sentarán,

Como hijos sus panes comulgaran,

Una misma esperanza caminando cantaran,

En la vida como hermanos se amarán.

 

06.- EL SEÑOR NOS INVITA JUNTO SU MESA (Carmelo Erdozain)

El Señor nos invitas junto a su mesa

Como hermanos venimos para la cena

Como hermanos venimos para la cena

A llamar la alegría que hoy es su fiesta.

 

Con el pan, con el vino de las ofrendas

El Señor nos recibe en su presencia

El Señor nos recibe en su presencia

La oración es ofrenda sueño y promesa.

 

Con las manos vacías vengo a su mesa

El Señor me las llena con su pureza

El Señor me las llena con su pureza

Con el pan de la vida, la vida eterna.

 

Con mis manos abiertas cruzo fronteras

Liberando a las gentes de su pobreza

Liberando a las gentes de su pobreza

Llevare el evangelio la buena nueva.

 

07.- EUCARISTIA, MISTERIO DE AMOR (Alfonso Luna)

1.- Eucaristía, misterio de amor,

Eucaristía, comida del pan.

Hoy le comemos en esta mesa,

hoy nos unimos al comulgar.

 

CRISTO ESTA AQUÍ, VINO AL ALTAR

DIOS ES COMIDA QUE SE NOS DA. (BIS)

 

2.- Eucaristía es su regalo,

Eucaristía es su gran don:

en esta mesa lo celebramos

todos unidos en comunión.

 

3.- Tu vida, joven tiene sentido

cuando te acercas a comulgar;

en esta fiesta Cristo te invita:

Dios es comida, comparte tu pan.

4.- En esta mesa de los hermanos

Dios nos entrega todo su amor.

Jesús te invita a dar tu vida,

a abrir tus manos y el corazón.

 

08.- EN TORNO AL PAN

EN TORNO AL PAN LE CONOCEMOS

EN TORNO AL PAN, EN TORNO A ÉL.

 

1.- La entrega suprema de su amor

a manos llenas se reparte

comamos todos de este pan

a manos llenas se reparte.

 

2.- Comamos todos de este pan

en esta mesa compartida

Jesús invita con su cuerpo

Jesús invita a su comida.

 

3.- La mesa siempre está servida

caliente siempre está su pan

comamos todos de su cuerpo

comamos todos de su pan.

 

4.- Una vez más hoy le recibes

Jesús te llena de su amor

felices y contentos hoy comamos

vivamos una Iglesia en comunión.

 

09.- EN SU MESSA HAY AMOR (Kairoi)

El Señor nos ha reunido junto a Él,

el Señor nos ha invitado a estar con Él.

En su mesa hay amor,

la promesa del perdón,

y en el vino y pan, su corazón.

En su mesa hay amor,

la promesa del perdón,

y en el vino y pan, su corazón.

 

Cuando Señor tu voz llega en silencio a mí,

y mis hermanos me hablan de Ti,

sé que a mi lado estás, te sientas junto a mí,

acoges mi vida y mi oración.

 

10.- MARIA, LA MADRE BUENA (Kairoi)

Tantas cosas en la vida nos ofrecen plenitud,

y no son más que mentiras que desgastan la inquietud

Tú has llenado mi existencia al quererme de verdad

yo quisiera Madre Buena amarte más.

 

En silencio escuchabas la palabra de Jesús

y la hacías pan de vida meditando en tu interior,

 

la semilla que ha caído ya germina y está en flor

con el corazón en fiesta cantaré.

 

Ave María, Ave María, Ave María, Ave María

desde que yo era muy niño has estado junto a mi

y guiado de tu mano aprendí a decir si

Al calor de la Palabra nunca se enfrió mi fe

en la noche más oscura fuiste luz

 

No me dejes Madre mía, ven conmigo a caminar

y quiero compartir mi vida y crear fraternidad

muchas cosas en nosotros son el fruto de tu amor

la plegaría más sencilla cantaré

 

Ave María, ave María

Ave María, ave María

 

11.- ANGELES DE DIOS

i sientes un murmullo muy cerca de ti

Es un ángel llegando para recibir

Todas tus oraciones y llevarlas al cielo

 

Así, abre el corazón y comienza a alabar

El gozo del cielo todo sobre el altar

Hay un ángel llegando y bendición en sus manos.

 

Hay ángeles volando en este lugar

En medio del pueblo y junto al altar

Subiendo y bajando en todas las direcciones.

 

No sé si la iglesia subió o si del cielo bajó

Sí, sé que está lleno de ángeles de Dios

Porque el mismo Dios

Está aquí

 

Cuando los ángeles pasan, la Iglesia se alegra

Ella canta, ella llora, ella ríe y congrega

Enfrenta al infierno y se disipa el mal.

 

Siente la brisa del vuelo de tu ángel ahora

Confía, hermano, pues esta es tu hora

La bendición llegó y te la vas a llevar.

 

Hay ángeles volando en este lugar

En medio del pueblo y junto al altar

Subiendo y bajando en todas las direcciones.

 

No sé si la iglesia subió o si del cielo bajó

Sí sé que está lleno de ángeles de Dios

Porque el mismo Dios

Está aquí.

 

Hay ángeles volando en este lugar

En medio del pueblo y junto al altar

Subiendo y bajando en todas las direcciones.

 

No sé si la iglesia subió o si del cielo bajó

Sí, sé que está lleno de ángeles de Dios

Porque el mismo Dios

Está aquí.

 

12.- DANZA DE MI PAIS

Vivo en un país maravilloso, lleno de

riqueza y voluntad, Dios pintó mi alma

blanco y rojo y por nada cambio este lugar.

 

Mi pueblo es valiente y generoso, pobre

pero rico en dignidad y ni el sufrimiento

ni el enojo le han hecho que deje de danzar.

 

Y ASI DANZA, DANZA, DANZA CON SUS PENAS,

CON SUS ALEGRIAS, CON SU CAMINAR,

DANZA, DANZA, DANZA POR QUE ESPERA QUE EL

DIOS DE LA VIDA LOS LIBERARA.

 

Si vas a vivir en otras tierras, diles lo

que pasa aquí en verdad, cuéntales que el

odio y la miseria no nos han podido doblegar.

 

Habla de toda la gente buena que ha dado

su vida por la paz y que, tras su muerte,

los que quedan se han unido para continuar.