jueves, 14 de agosto de 2025

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XX T.O. CICLO C - 17 AGOSTO 2025

 NO HE VENIDO A TRAER PAZ, SINO DIVISIÓN.

 


COMENTARIO

 

Si la paz la concebimos como unanimidad, como amabilidad de corazón, como vida tranquila, como ambiente apacible (en la familia, en la comunidad, en el trabajo, en la aldea o en el barrio, y hasta en nuestro país y en el mundo entero), Jesús va a decirnos que no encontramos esos artículos en él: “No les doy la paz como la da el mundo”. “Fuego he venido a encender en la tierra, y ¡qué más quiero si ya ha prendido! Pero tengo que ser sumergido en las aguas y no veo la hora de que eso se cumpla. ¿Piensan que he venido a traer paz a la tierra? Les digo que no, división y nada más. Si estas palabras nos chocan y hasta nos sublevan, se impone un examen de las mismas: nuestro miedo a la división: ¿es sano, noble, o solamente un deseo bastante mediocre de tranquilidad?

Evidentemente, eso no va. Por la sencilla razón de que querer amar como Jesús (no olvidemos a menudo de precisar) nos lleva a dividir, exactamente como él. Y al estar nosotros mismos divididos, como a menudo sabemos que nos ocurre. Es el día en que escogemos amar de verdad cuando surgen los conflictos más duros. Por haber sido fraternales, en nuestro despacho, con un colega, tenemos que soportar la injusticia del jefe. Por amar a los enemigos la familia, hemos tenido que enfadarnos con nuestra familia. Por ayudar a unos vecinos pobres, chocamos con nuestra mujer o nuestra suegra: “¡Estás sacrificando a tus hijos!”.

Ahí es donde era menester que nos alcanzasen estas palabras: en el fondo de nuestro corazón. Jesús será siempre división porque nuestros corazones son malos. Cuando queremos amar y luchar por amor, no lo hacemos más que a partir de nuestras torpezas, de nuestros arrebatos, o de nuestros miedos. Frente a nosotros, los mejores cristianos, nos aman también como pueden, con su ser de pecadores. Tal como somos nosotros, corremos continuamente el riesgo de fabricar paces adulteradas. La paz del dominador que obliga a callar a todo el mundo y establecer forzosamente la calma. La de los obsesionados por la caridad fraterna que evitan el más pequeño conflicto dejando que se pudrieran las situaciones. La del que combate puramente por las justicias que cataloga a las personas y va avanzando tranquilo por entre sus buenos y sus malos. En esas paces tan falsas Jesús introduce la espada de la división. Pero ¿Cuál es su paz? Una paz critica, que quema, que ama, que se mete hasta el interior mismo de los conflictos y se queda allí. No busca los tranquilos lagos, sino que quiere hacer fecunda las tempestades. Para un hijo del evangelio no hay paz –a no ser en el cementerio-, sino un trabajo tenaz e inteligente de paz, posible en todas partes: en nuestro corazón traspasado, en nuestro grupo, en la Iglesia. Es ciertamente entre nosotros, imperfectos y pecadores, donde hay que hacer y que rehacer una y mil veces nuestras paces precarias. Unas veces las demolerán nuestros orgullos y otras la espada evangélica, en la que habrá que confiar animosamente sin soñar en un final definitivo del combate. Es imposible convertirse en artífice de paz a no ser tejiéndola continuamente con los hijos de la guerra.

R.P. Roland Vicente Castro Juárez

 

 

ANTIFONA DE ENTRADA Sal 83, 10-11

Fíjate, oh, Dios, escudo nuestro; mira el rostro de tu Ungido, porque vale más un día en tus atrios que mil en mi casa.

 

ORACION COLECTA

Oh, Dios, que has preparado bienes invisibles para los que te aman, infunde la ternura de tu amor en nuestros corazones, para que, amándote en todo y sobre todas las cosas, consigamos alcanzar tus promesas, que superan todo deseo. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Jeremías 38, 4-6.8-10

En aquellos días, los dignatarios dijeron al rey: «Hay que condenar a muerte a ese Jeremías, pues, con semejantes discursos, está desmoralizando a los soldados que quedan en la ciudad y al resto de la gente. Ese hombre no busca el bien del pueblo, sino su desgracia». Respondió el rey Sedecías: «Ahí lo tienen sus manos. Nada puedo hacer yo contra ustedes», Ellos se príncipe real, en el patio de la guardia, descolgándolo con sogas apoderaron de Jeremías y lo metieron en el aljibe de Malquías Jeremías se hundió en el lodo del fondo, pues el aljibe no tenía agua. Ebedmélec abandonó el palacio, fue al rey y le dijo: «Mi Jeremías al arrojarlo al aljibe, donde sin duda morirá de hambre pues no queda pan en la ciudad”. Entonces el rey ordenó profeta Jeremías del aljibe antes de que muera».

 

 SALMO RESPONSORIAL (Sal 39)

 

Señor, date prisa en socorrerme.

 

Yo esperaba con ansia al Señor, Él se inclinó y escuchó mi grito. R.

 

Me levantó de la fosa fatal, de la charca fangosa; afianzó mis pies sobre roca, y aseguró mis pasos. R.

 

Me puso en la boca un cántico nuevo, un himno a nuestro Dios. Muchos, al verlo, quedaron sobrecogidos y confiaron en el Señor. R.

 

Yo soy pobre y desgraciado, pero el Señor cuida de mí; tú eres mi auxilio y mi liberación: Dios mío, no tardes. R.

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta a los Hebreos 12, 1-4

Hermanos: Teniendo una nube tan ingente de testigos, corramos, con constancia, en la carrera que nos toca, renunciando a todo lo que nos estorba y al pecado que nos asedia, fijos los ojos en el que inició y completa nuestra fe, Jesús, quien, en lugar del gozo inmediato, soportó la cruz, despreciando la ignominia, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios. Recuerden que soportó tal oposición de los pecadores, y no se cansen ni pierdan el ánimo. Todavía no han llegado a la sangre en su pelea contra el pecado,

 

ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO Jn 10, 27

Aleluya. Mis ovejas escuchan mi voz-dice el Señor-, y yo las conozco, y ellas me siguen. Aleluya.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 12, 49-53

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «He venido a prender fuego a la tierra, ¡y cuánto deseo que ya esté ardiendo! Con un Bautismo tengo que ser bautizado, ¡y qué angustia sufro hasta que se cumpla! ¿Piensan que he venido a traer paz a la tierra? No, sino división. Desde ahora estarán divididos cinco en una casa: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra su nuera y la nuera contra la suegra».

 

PLEGARIA UNIVERSAL

Presentemos nuestras súplicas al Señor y pidámosle que atienda las necesidades de cada uno de sus hijos:

 

1.- Por la Iglesia, para que predique sin miedo la cruz de Cristo. Roguemos al Señor.

 

2.- Por los que anuncian el Evangelio, para que no se desanimen frente a las dificultades. Roguemos al Señor.

 

3.- Por nosotros, para que no tengamos miedo en seguir a Cristo hasta la Cruz. Roguemos al Señor.

 

4.- Por los difuntos, especialmente, por aquellos para que disfruten de Dios en la Patria Celestial. Roguemos al Señor.

 

Dios nuestro, que en la cruz de Cristo nos lo revelas como signo de contradicción, escucha nuestras plegarias. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

 ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, nuestras ofrendas en las que vas a realizar un admirable intercambio, para que, al ofrecerte lo que tú nos diste, merezcamos recibirte a ti mismo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ANTIFONA DE COMUNION Jn 6, 51

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; el que coma de este pan vivirá para siempre.

 

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Después de haber participado de Cristo por estos sacramentos, imploramos humildemente tu misericordia, Señor, para que, configurados en la tierra a su imagen, merezcamos participar de su gloria en el cielo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 18: Jc 2, 11-19; sal 105, 34-35. 36-37. 39-40. 43ab y 44; Mt 19, 16-22

Martes 19: Jc 6, 11-24ª; Sal 84, 9. 11-12. 13-14; Mt 19, 23-30

Miércoles 20: Jc 9, 6-15; sal 20, 2.3. 4-5. 6-7; Mt 20, 1-16

Jueves 21:  Jc 11, 29-39ª; Sal 39, 5. 7-8ª. 8b-9.10; Mt 22, 1-14

Viernes 22: Is 9, 1—6; Sal 112, 1-2. 3-4. 5-6. 7-8; Lc 1, 26-38.

Sábado 23: Rt 2, 1-3. 8-11; 4, 13-17; Sal 227, 1-2. 3-4.5; Mt 23, 1-12

Domingo 24: 1Ts 1, 1-5. 8b-10; Sal 149, 1-2. 3-4. 5-6ª y 9b; Mt 23, 13-22

 

COMENTARIOS AL EVANGELIO

Lc 12, 49-53

Paralelo: Mt 10, 34-36

 

1.- Texto. Recordemos las últimas palabras del domingo pasado: "Al que mucho se le confió, más se le exigirá". Era una llamada y una advertencia a la responsabilidad de los cristianos a vivir abiertos al futuro. E inmediatamente escuchamos hoy: "He venido a prender fuego en el mundo". La frase suena como un exabrupto y, sin embargo, pertenece a la misma conversación de los dos domingos anteriores entre Jesús y sus discípulos. El hecho tiene su importancia de cara a determinar el fuego del que habla Jesús.

Luego continúa: "¡Y ojalá estuviera ya ardiendo!". Es una de las varias propuestas de traducción de una frase con una fuerte carga emocional. Otra traducción: "¿Qué más quiero, si ya ha prendido?". Los Padres griegos son partidarios de esta segunda. Sigue una nueva frase emocional. La traducción litúrgica ha pasado por alto el matiz adversativo que tiene en el original. "Sin embargo, tengo que pasar por un bautismo" (v.50). Un preludio de Getsemaní.

La imagen se refiere, en efecto, al final trágico de Jesús. El sentido de la frase dentro de la conversación dependerá de la traducción que escojamos para el versículo anterior. En todo caso, se trata de una especie de paréntesis dado que los versículos siguientes se mueven en la línea del versículo inicial: "¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz? No, sino división". La conversación se cierra con un ejemplo explicativo de esta división. "En adelante, una familia de cinco estará dividida". El ejemplo está tomado de Miqueas, profeta que vivió en el siglo VIII a. C. "En adelante (desde ahora)" es una precisión temporal característica de Lucas (véase Lc. 1,48;5,10). Realza la novedad del presente respecto al pasado y señala un camino de cara al futuro.

Comentario: Comentando el primer versículo, escribe el P. Lagrange que hay que otorgar a la frase su claroscuro profético. Atinada observación. El fuego en cuestión no es el Espíritu Santo, como muchos Padres han pensado. Nos hallamos ante un típico texto profético, con un lenguaje imaginativo y denso, imprevisto e imprevisible. Con su enorme carga de emoción y de pasión, que haremos bien en dejarla correr indómita y en no tratar de amansarla y reducirla. Fuego, división. Es la eclosión incontenida de un ser ilusionado, motivado. Este texto nos permite penetrar en el alma de Jesús, en su pasión antes de la pasión. ¿Será que la vida de Jesús fue un Getsemaní continuado?

Pero es indudable que este texto forma parte del contexto literario que Lucas ha organizado y que hemos ido descubriendo los domingos anteriores. Lo ridículo y peligroso de la codicia. La necesidad de una escala de valores en la que lo prioritario es el Padre y no el comer y el vestir. Buscad su reino y todo lo demás se os dará por añadidura. Dejad la riqueza. Relativizad todo. No os encerréis. Tened perspectiva. Este es el fuego que Jesús trae para abrazar y aniquilar mentalidades y prácticas ancestrales. ¡Fuego! "¿Qué más quiero si ya está ardiendo?" me parece la traducción más apropiada porque responde mejor al contexto literario y a la concepción del tiempo que tiene Lucas. "Hipócritas", leemos un poco más adelante, "sabéis reconocer el aspecto del cielo y de la tierra, y ¿cómo no reconocéis la ocasión presente?" (Lc. 12,56). El tiempo de Jesús es para Lucas una novedad respecto al pasado y un camino abierto para el futuro. De ahí su "desde ahora". El fuego ya está ardiendo, la división es ya una realidad. Estamos muy lejos de fantasías e imaginaciones irreales. El realismo más crudo está presente en las palabras de Jesús. Tan crudo, que le salpica y le hace mucho daño. "Tengo que pasar por un bautismo". Es un grito de dolor. "¡Qué angustia hasta que se cumpla!". Pero dado el matiz adversativo con que Lucas ha construido la frase, en este grito se esconden también un temor y una preocupación: ¿Supondrá la muerte de Jesús el sofocamiento y la desesperación de este fuego? ¡Dios no lo quiera!.

A. BENITO - DABAR 1986, 43


 

2.- Es frecuente ver en esta perícopa un intento para explicar el tiempo -la presencia- de Jesús como el tiempo de la decisión. Su venida y su historia se presentan como una situación de conflicto para él y para los que optan por él.

No es fácil precisar el concepto de "fuego". Jesús ha deseado algo que no ha llegado todavía. El cumplimiento de este deseo, en otros textos, significa la venida del Espíritu Santo (Lucas 3,16). Se podría pensar en el Espíritu Santo, pero aquí esta palabra-metáfora está asociada al concepto de juicio, un juicio que abrasará la tierra.

Se puede establecer un paralelo entre el fuego y el bautismo como un paso desde el dolor y la tribulación a la magnificencia de Dios. Se incluye entonces el sentido de purificación. Desde el versículo 50, parece que hay que entender el fuego como purificación de los corazones. La revelación de Dios nos trae el juicio y la purificación.

El Mesías será entendido y esperado como portador de salvación, pero el salvador hay que verlo en estrecha relación con la paz.

Paz anunciada en su nacimiento (Lc 2,14) y en la expresión: vete en paz (Lc 8,48). Es la paz mesiánica que no coincide con la paz romana o pacificación en sentido político.

La actuación de Jesús no puede ser la pacificación exterior. Su venida conlleva para los hombres decidirse frente a él y su mensaje. La posibilidad de libertad de elección trae la escisión y la división. La figura de Jesús es el centro. La actitud de cada cual es la que divide. Se ejemplifica esta división desde la comunidad familiar. La actitud frente a Jesús crea nuevos lazos y relaciones que relativizan los lazos de la sangre. Era una experiencia vivida en muchas familias. Dentro de la misma familia unos se convertían y seguían a Cristo y otros se oponían y perseguían a los seguidores.

P. FRANQUESA - MISA DOMINICAL 1986, 16


 

3.-  FE/RUPTURA

En estos versículos, los dos primeros propios de Lc, hay distintas sentencias de Jesús agrupadas aquí en función de la idea central de que la venida de Jesús inaugura un tiempo crítico, que fuerza a los hombres a optar a favor o en contra de él. El cuarto evangelio lo señala dramáticamente, puesto que después de cada discurso o de cada milagro de Jesús se producen reacciones contradictorias entre los oyentes o espectadores: unos se encaminan hacia la fe, otros se irritan y no sólo rechazan, sino que odian a Jesús, con una aversión creciente, que los llevará hasta el homicidio. En este punto, como en tantos otros, Lc aparece muy de acuerdo con Jn.

Los vv. 49-50 son originariamente independientes. El "fuego" (v.49) que Jesús asegura va a prender en la tierra no debe entenderse como un recurso a la violencia para la implantación del Reino de Dios, sino como una alusión al Espíritu Santo o bien a la purificación de los corazones, según un simbolismo muy utilizado en el lenguaje bíblico. El "bautismo" (v.50) que Jesús tiene que recibir no es, evidentemente, ningún rito o sacramento. Debe entenderse la palabra en su sentido originario de "inmersión": Jesús debe sumergirse en unas aguas profundas, y ya sabemos que esas aguas son imagen de grandes sufrimientos. Es, pues, un anuncio de la Pasión. Tanto el "fuego" como el "bautismo" son objeto de un deseo vehemente de Jesús. Anhela purificar el corazón de todos los hombres con su Espíritu, y camina valerosamente hacia su pasión, que es su camino obligado. Estos dos versículos expresan, por tanto, originariamente, la voluntad decidida de Jesús de realizar el plan que el Padre le ha propuesto.

Pero colocados aquí por Lc deben entenderse principalmente en función de los vv. 51-53 que siguen, en los que Jesús aparece como "signo de contradicción". Hay una referencia a Mi 7,6, que como una muestra de la corrupción general hablaba de las divisiones familiares. Naturalmente, Jesús no se propone obtener este lamentable resultado, pero de hecho el seguimiento fiel de Jesús originará tensiones e incluso rupturas. Cuando los apóstoles predicaban el evangelio entre los paganos del mundo greco-romano, la conversión al cristianismo implicaba un cambio de vida tan radical que podía dificultar seriamente la convivencia con los parientes aún paganos. En algunos países de misiones, en los que la vida social y familiar esté impregnada de actos religioso o supersticiosos, podemos ver aún en nuestros días situaciones de desgarro o ruptura familiar semejantes a los que se debían dar a menudo en los inicios de la Iglesia. En una sociedad secularizada, o en un cristianismo debilitado, el conflicto se presentará más raramente.

HILARI RAGUER - MISA DOMINICAL 1977, 15

  

PROPUESTA DE CANTOS TIEMPO ORDINARIO XX 2025 CICLO C –

(17AGOSTO 2025)

 

01.- IGLESIA SOMOS (Cesáreo Garabain)

Iglesia soy y tú también;

en el Bautismo renacemos a una vida singular.

Y al confirmar   hoy nuestra fe

lo proclamamos compartiendo el mismo pan.

 

NO VAYAS TRISTE, EN SOLEDAD, VEN CON NOSOTROS Y VERÁS

A LOS HERMANOS CAMINANDO EN EL AMOR.

VEN CON NOSOTROS Y SERÁS EN LA FAMILIA UN HIJO MÁS,

IREMOS JUNTOS CAMINANDO EN EL AMOR.

 

Yo la veré envejecer,

pero a mi madre con arrugas y defectos la querré;

la quiero más, pues sé muy bien

que ha envejecido sin dejarme de querer.

 

La Iglesia es tan maternal

que me ha engendrado, me alimenta

y acompaña sin cesar.

La Iglesia es tan maternal

que nunca duda en abrazarme y perdonar.

 

Tensiones hay y las habrá

porque nosotros somos hombres

y no ángeles de luz;

pero al final, sólo al final

la Iglesia unida encontrará su plenitud.

 

02.- POR UNA HUMANIDAD NUEVA

1.- Busco a un hombre sin doctrinas,

ni dinero ni poder,

cuya fuerza sea sólo

el respeto y el amor.

Busco a un hombre sin violencia,

que sonría al pasar,

sin más norma que pobreza,

ni más ley que libertad. (Bis)

 

CRISTO, NECESITAMOS DE TI,

CRISTO, CAMINA CON NOSOTROS,

CRISTO, NECESITAMOS DE TI,

SOLO DE TI.

QUIERO ANDAR POR TUS SENDEROS,

QUIERO SEGUIR TUS MISMAS HUELLAS,

QUIERO SEMBRAR UN HOMBRE NUEVO,

CRISTO: HOY ESPERAMOS EN TI.

 

2.-Yo te canto, Jesucristo,

hombre bueno, mi Señor,

que ante mí crezca esperanza,

ilusión para el amor.

Yo te canto, Jesucristo,

tierno brote del amor,

todo es nuevo y Evangelio

si nos mueves Tú Señor.

 

03.- ACEPTA SEÑOR EL VINO Y EL PAN (Joaquín Madurga)

ACEPTA SEÑOR EL VINO Y EL PAN

CON ELLOS TRAEMOS TU OFRENDA A TU ALTAR.

 

1.- Sobre tu altar Señor va nuestra ofrenda

el abrazo sincero al hermano

perdonándonos nuestras ofensas.

 

2.- Sobre el Altar, Señor, va nuestra ofrenda:

trabajar por un mundo más justo de igualdad

y concordia fraterna.

 

3.- Sobre el Altar, Señor, va nuestra ofrenda:

convertir nuestra vida pasada

al mensaje de tu Buena Nueva.

 

04.- ESTE PAN Y VINO

Este pan y vino, Señor

Se transformarán

En tu cuerpo y sangre, Señor

En nuestro manjar. (bis)   

 

Gracias al sol y al labrador

En el altar florecen hoy

Las espigas, los racimos

Que presentamos a Dios.

 

Este pan y vino, Señor

Se transformarán

En tu cuerpo y sangre, Señor

En nuestro manjar. (bis)

 

Lo que sembré con mi dolor

Lo que pedí en mi oración

Hoy son frutos, son ofrendas

Que presentamos a Dios.

 

Este pan y vino, Señor

Se transformarán

En tu cuerpo y sangre, Señor

En nuestro manjar.

 

05.- TU ALIENTAS MI VIDA (E. V. Mateu)

TUS PALABRAS ALIENTAN MI VIDA,

TU PRESENCIA CONFORTA MI FE:

ERES VIDA, VERDAD Y CAMINO;

ERES FUERZA QUE AYUDA A VENCER.

 

No te tomes descanso en la lucha, sé testigo del reino de Dios,

sigue siendo ese trigo que muere para hacer una espiga mejor.

 

Y si acaso perdieras la vida porque estorba a los hombres tu luz,

no eres tú solamente el que muere: Cristo sufre contigo en la cruz.

 

Es posible que digan algunos que es absurda tu forma de ser.

Piensa entonces que no eres del mundo, aunque Dios te ha llamado de él.

 

Cuando todos te cierran sus puertas, aun pensando que dan gloria a Dios,

es tan sólo un fracaso aparente: eso hicieron con Cristo el Señor.

 

06.- JESUS ESTOY AQUI

Jesús, estoy aquí

Jesús, que esperas de mí

Mis manos están vacías

¿Qué puedo ofrecerte?

Solo sé que quiero ser diferente.

 

Jesús, estoy aquí

Jesús, qué esperas de mí

Mis ojos temen al mirarte

Quisiera, poder enfrentarte.

 

Amar, cómo Tú amas

Sentir, cómo tú sientes

Mirar, a través de tus ojos

Jesús...

 

Contigo, mi camino es difícil

Me exiges, abrir un nuevo horizonte

En la soledad de. mi noche, Jesús

No, no puedo abandonarte

Jesús, en mi penetraste

Me habitaste, triunfaste

Y hoy vives en mí.

 

Amar, cómo Tú amas

Sentir, cómo tú sientes

Mirar, a través de tus ojos

Jesús...

 

07.- CRISTO TE NECESITA

1.- Cristo te necesita para amar, para amar,

Cristo te necesita para amar. [bis]

 

NO TE IMPORTEN LAS RAZAS NI EL COLOR DE LA PIEL,

AMA A TODOS COMO HERMANOS Y HAZ EL BIEN. [bis]

 

2.- Al que sufre y al triste dale amor,

dale amor, al humilde y al pobre, dale amor. [bis]

 

3.- Al que vive a tu lado dale amor, dale amor,

al que viene de lejos dale amor. [bis]

 

4.- Al que habla otra lengua dale amor, dale amor,

al que piensa distinto dale amor. [bis]

 

5.- Al amigo de siempre dale amor, dale amor,

al que no te saluda, dale amor. [bis]

 

08.- CRISTO LIBERTADOR (Erdozain)

CRISTO NOS DA LA LIBERTAD,

CRISTO NOS DA LA SALVACIÓN,

CRISTO NOS DA LA ESPERANZA,

CRISTO NOS DA EL AMOR.

 

Cuando luche por la paz y la verdad, la encontraré.

Cuando cargue con la cruz de los demás, me salvaré.

Dame, Señor, tu Palabra, oye, Señor, mi oración.

 

Cuando sepa perdonar a los demás, tendré perdón.

Cuando siga los caminos del amor, iré al Señor.

Dame, Señor, tu Palabra, oye, Señor, mi oración.

 

Cuando siembre la alegría y la amistad, vendrá el amor.

Cuando vaya en comunión con los demás, seré de Dios.

Dame, Señor, tu Palabra, oye, Señor, mi oración.

 

09.- GRITA PROFETA (Emilio Vicente Mateu)

1.- Has recibido un destino

de otra palabra más fuerte,

es tu misión ser profeta,

palabra de Dios viviente.

Tú irás llevando la luz

en una entrega perenne,

que tu voz es voz de Dios

y la voz de Dios no duerme.

 

VE POR EL MUNDO, GRITA A LA GENTE

QUE EL AMOR DE DIOS NO ACABA

NI LA VOZ DE DIOS SE PIERDE. (BIS)

 

2.- Sigue tu rumbo, profeta,

sobre la arena caliente,

sigue sembrando en el mundo

que el fruto se hará presente.

No temas si nuestra fe

ante tu voz se detiene,

porque huimos del dolor

y la voz de Dios nos duele.

 

3.- Sigue cantando, profeta,

cantos de vida o de muerte,

sigue anunciando a los hombres

que el Reino de Dios ya viene.

No callarán esa voz,

y a nadie puedes temerle,

que tu voz viene de Dios

y la voz de Dios no muere.

 

10.- TU CAMINO Y TU VERDAD

YO QUIERO SER INSTRUMENTO DE VIDA,

QUIERO SEGUIR TU CAMINO Y TU VERDAD (x2)

 

Lo que he vivido me enseñó

que eres un Dios de vida y paz,

que la justicia y el amor

es lo que quieres de verdad.

Quiero seguirte mi Señor,

tus actitudes asumir,

y que la duda y el temor

no me hagan cómplice del mal.

 

Como inocente, muerto en cruz,

el Padre te resucitó.

Yo te he podido descubrir

de tus verdugos triunfador.

Protege a los que matarán

Por el delito de pensar

Y abrir la boca y exigir para vivir con dignidad.

 

11.- CANTO A MARIA (Alejandro Mejia)

MI ALMA GLORIFICA AL SEÑOR MI DIOS,

GÓZASE MI ESPÍRITU EN MI SALVADOR,

EL ES MI ALEGRÍA, ES MI PLENITUD,

EL ES TODO PARA MI.

 

1.- Ha mirado la bajeza de su sierva,

muy dichosa me dirán todos los pueblos,

porque en mí ha hecho grandes maravillas

el que todo puede cuyo nombre es: Santo.

 

2.- Su clemencia se derrama por los siglos

sobre aquellos que le temen y le aman;

desplegó el gran poder de su derecha,

dispersó a los que piensan que son algo.

 

3.- Derribó a los potentados de sus tronos

y ensalzó a los humildes y a los pobres.

Los hambrientos se saciaron de sus bienes

y alejó de sí, vacíos a los ricos.

 

4.- Acogió a Israel, su humilde siervo,

acordándose de su misericordia,

como había prometido a nuestros padres,

a Abraham y descendencia para siempre.

 

12.- SANTA MARIA DEL CAMINO (J.A. Espinoza)

Mientras recorres la vida

Tú nunca solo estás

Contigo por el camino

Santa María, va.

 

VEN CON NOSOTROS AL CAMINAR

SANTA MARÍA, VEN

VEN CON NOSOTROS AL CAMINAR

SANTA MARÍA, VEN.

 

Aunque te digan algunos

Que nada puede cambiar

Lucha por un mundo nuevo

Lucha por la verdad.

 

Si por el mundo los hombres

Sin conocerse van

No niegues nunca tu mano

Alguien contigo está.

 

Aunque parezcan tus pasos

Inútil caminar

Tú vas haciendo caminos

Otros los seguirán.