NO HE VENIDO A TRAER PAZ, SINO DIVISIÓN.
COMENTARIO
Si la paz la concebimos como
unanimidad, como amabilidad de corazón, como vida tranquila, como ambiente
apacible (en la familia, en la comunidad, en el trabajo, en la aldea o en el
barrio, y hasta en nuestro país y en el mundo entero), Jesús va a decirnos que
no encontramos esos artículos en él: “No les doy la paz como la da el mundo”.
“Fuego he venido a encender en la tierra, y ¡qué más quiero si ya ha prendido!
Pero tengo que ser sumergido en las aguas y no veo la hora de que eso se
cumpla. ¿Piensan que he venido a traer paz a la tierra? Les digo que no,
división y nada más. Si estas palabras nos chocan y hasta nos sublevan, se
impone un examen de las mismas: nuestro miedo a la división: ¿es sano, noble, o
solamente un deseo bastante mediocre de tranquilidad?
Evidentemente, eso no va. Por
la sencilla razón de que querer amar como Jesús (no olvidemos a menudo de
precisar) nos lleva a dividir, exactamente como él. Y al estar nosotros mismos
divididos, como a menudo sabemos que nos ocurre. Es el día en que escogemos
amar de verdad cuando surgen los conflictos más duros. Por haber sido
fraternales, en nuestro despacho, con un colega, tenemos que soportar la
injusticia del jefe. Por amar a los enemigos la familia, hemos tenido que
enfadarnos con nuestra familia. Por ayudar a unos vecinos pobres, chocamos con
nuestra mujer o nuestra suegra: “¡Estás sacrificando a tus hijos!”.
Ahí es donde era menester que
nos alcanzasen estas palabras: en el fondo de nuestro corazón. Jesús será
siempre división porque nuestros corazones son malos. Cuando queremos amar y
luchar por amor, no lo hacemos más que a partir de nuestras torpezas, de
nuestros arrebatos, o de nuestros miedos. Frente a nosotros, los mejores
cristianos, nos aman también como pueden, con su ser de pecadores. Tal como
somos nosotros, corremos continuamente el riesgo de fabricar paces adulteradas.
La paz del dominador que obliga a callar a todo el mundo y establecer
forzosamente la calma. La de los obsesionados por la caridad fraterna que
evitan el más pequeño conflicto dejando que se pudrieran las situaciones. La
del que combate puramente por las justicias que cataloga a las personas y va
avanzando tranquilo por entre sus buenos y sus malos. En esas paces tan falsas
Jesús introduce la espada de la división. Pero ¿Cuál es su paz? Una paz
critica, que quema, que ama, que se mete hasta el interior mismo de los
conflictos y se queda allí. No busca los tranquilos lagos, sino que quiere
hacer fecunda las tempestades. Para un hijo del evangelio no hay paz –a no ser
en el cementerio-, sino un trabajo tenaz e inteligente de paz, posible en todas
partes: en nuestro corazón traspasado, en nuestro grupo, en la Iglesia. Es
ciertamente entre nosotros, imperfectos y pecadores, donde hay que hacer y que
rehacer una y mil veces nuestras paces precarias. Unas veces las demolerán
nuestros orgullos y otras la espada evangélica, en la que habrá que confiar
animosamente sin soñar en un final definitivo del combate. Es imposible
convertirse en artífice de paz a no ser tejiéndola continuamente con los hijos
de la guerra.
R.P. Roland Vicente Castro Juárez
ANTIFONA DE ENTRADA Sal 83, 10-11
Fíjate, oh, Dios, escudo nuestro; mira el rostro de tu Ungido, porque
vale más un día en tus atrios que mil en mi casa.
ORACION COLECTA
Oh,
Dios, que has preparado bienes invisibles para los que te aman, infunde la
ternura de tu amor en nuestros corazones, para que, amándote en todo y sobre
todas las cosas, consigamos alcanzar tus promesas, que superan todo deseo. Por
nuestro Señor Jesucristo.
PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de Jeremías 38, 4-6.8-10
En aquellos días, los dignatarios dijeron al
rey: «Hay que condenar a muerte a ese Jeremías, pues, con semejantes discursos,
está desmoralizando a los soldados que quedan en la ciudad y al resto de la
gente. Ese hombre no busca el bien del pueblo, sino su desgracia». Respondió el
rey Sedecías: «Ahí lo tienen sus manos. Nada puedo hacer yo contra ustedes»,
Ellos se príncipe real, en el patio de la guardia, descolgándolo con sogas
apoderaron de Jeremías y lo metieron en el aljibe de Malquías Jeremías se
hundió en el lodo del fondo, pues el aljibe no tenía agua. Ebedmélec abandonó
el palacio, fue al rey y le dijo: «Mi Jeremías al arrojarlo al aljibe, donde
sin duda morirá de hambre pues no queda pan en la ciudad”. Entonces el rey
ordenó profeta Jeremías del aljibe antes de que muera».
SALMO RESPONSORIAL (Sal 39)
Señor, date prisa
en socorrerme.
Yo esperaba con ansia al
Señor, Él se inclinó y escuchó mi grito. R.
Me levantó de la fosa
fatal, de la charca fangosa; afianzó mis pies sobre roca, y aseguró mis pasos. R.
Me puso en la boca un
cántico nuevo, un himno a nuestro Dios. Muchos, al verlo, quedaron sobrecogidos
y confiaron en el Señor. R.
Yo soy pobre y
desgraciado, pero el Señor cuida de mí; tú eres mi auxilio y mi liberación:
Dios mío, no tardes. R.
SEGUNDA LECTURA
Lectura de la carta a los
Hebreos 12, 1-4
Hermanos:
Teniendo una nube tan ingente de testigos, corramos, con constancia, en la
carrera que nos toca, renunciando a todo lo que nos estorba y al pecado que nos
asedia, fijos los ojos en el que inició y completa nuestra fe, Jesús, quien, en
lugar del gozo inmediato, soportó la cruz, despreciando la ignominia, y ahora
está sentado a la derecha del trono de Dios. Recuerden que soportó tal
oposición de los pecadores, y no se cansen ni pierdan el ánimo. Todavía no han
llegado a la sangre en su pelea contra el pecado,
ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO Jn 10, 27
Aleluya. Mis ovejas escuchan mi
voz-dice el Señor-, y yo las conozco, y ellas me siguen. Aleluya.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 12, 49-53
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«He venido a prender fuego a la tierra, ¡y cuánto deseo que ya esté ardiendo!
Con un Bautismo tengo que ser bautizado, ¡y qué angustia sufro hasta que se
cumpla! ¿Piensan que he venido a traer paz a la tierra? No, sino división.
Desde ahora estarán divididos cinco en una casa: tres contra dos y dos contra
tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la
madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra su nuera y la
nuera contra la suegra».
PLEGARIA UNIVERSAL
Presentemos nuestras súplicas al
Señor y pidámosle que atienda las necesidades de cada uno de sus hijos:
1.- Por la Iglesia, para que predique sin
miedo la cruz de Cristo. Roguemos al Señor.
2.- Por los que anuncian el Evangelio, para
que no se desanimen frente a las dificultades. Roguemos al Señor.
3.- Por nosotros, para que no tengamos
miedo en seguir a Cristo hasta la Cruz. Roguemos al Señor.
4.- Por los difuntos, especialmente, por
aquellos para que disfruten de Dios en la Patria Celestial. Roguemos
al Señor.
Dios nuestro, que en la cruz de
Cristo nos lo revelas como signo de contradicción, escucha nuestras plegarias.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACION SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, nuestras ofrendas en las que vas a
realizar un admirable intercambio, para que, al ofrecerte lo que tú nos diste,
merezcamos recibirte a ti mismo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTIFONA DE COMUNION Jn 6, 51
Yo soy el pan
vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; el que coma de este pan vivirá
para siempre.
ORACION DESPUES DE LA COMUNION
Después
de haber participado de Cristo por estos sacramentos, imploramos humildemente
tu misericordia, Señor, para que, configurados en la tierra a su imagen,
merezcamos participar de su gloria en el cielo. Él, que vive y reina por los
siglos de los siglos.
PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE
CADA DÍA
Lunes 18:
Jc 2, 11-19; sal 105, 34-35. 36-37. 39-40. 43ab y 44; Mt 19, 16-22
Martes 19:
Jc 6, 11-24ª; Sal 84, 9. 11-12. 13-14; Mt 19, 23-30
Miércoles
20: Jc 9, 6-15; sal 20, 2.3. 4-5. 6-7; Mt 20,
1-16
Jueves 21: Jc 11, 29-39ª; Sal 39, 5. 7-8ª. 8b-9.10; Mt
22, 1-14
Viernes 22:
Is 9, 1—6; Sal 112, 1-2. 3-4. 5-6. 7-8; Lc 1, 26-38.
Sábado 23:
Rt 2, 1-3. 8-11; 4, 13-17; Sal 227, 1-2. 3-4.5; Mt 23, 1-12
Domingo 24:
1Ts 1, 1-5. 8b-10; Sal 149, 1-2. 3-4. 5-6ª y 9b; Mt 23, 13-22
COMENTARIOS AL EVANGELIO
Lc 12, 49-53
Paralelo: Mt 10, 34-36
1.- Texto. Recordemos las últimas palabras
del domingo pasado: "Al que mucho se le confió, más se le exigirá".
Era una llamada y una advertencia a la responsabilidad de los cristianos a
vivir abiertos al futuro. E inmediatamente escuchamos hoy: "He venido a
prender fuego en el mundo". La frase suena como un exabrupto y, sin
embargo, pertenece a la misma conversación de los dos domingos anteriores entre
Jesús y sus discípulos. El hecho tiene su importancia de cara a determinar el
fuego del que habla Jesús.
Luego continúa: "¡Y ojalá estuviera ya
ardiendo!". Es una de las varias propuestas de traducción de una frase con
una fuerte carga emocional. Otra traducción: "¿Qué más quiero, si ya ha
prendido?". Los Padres griegos son partidarios de esta segunda. Sigue una
nueva frase emocional. La traducción litúrgica ha pasado por alto el matiz
adversativo que tiene en el original. "Sin embargo, tengo que pasar por un
bautismo" (v.50). Un preludio de Getsemaní.
La imagen se refiere, en efecto, al final
trágico de Jesús. El sentido de la frase dentro de la conversación dependerá de
la traducción que escojamos para el versículo anterior. En todo caso, se trata
de una especie de paréntesis dado que los versículos siguientes se mueven en la
línea del versículo inicial: "¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz?
No, sino división". La conversación se cierra con un ejemplo explicativo
de esta división. "En adelante, una familia de cinco estará
dividida". El ejemplo está tomado de Miqueas, profeta que vivió en el
siglo VIII a. C. "En adelante (desde ahora)" es una precisión
temporal característica de Lucas (véase Lc. 1,48;5,10). Realza la novedad del
presente respecto al pasado y señala un camino de cara al futuro.
Comentario: Comentando el primer versículo,
escribe el P. Lagrange que hay que otorgar a la frase su claroscuro profético.
Atinada observación. El fuego en cuestión no es el Espíritu Santo, como muchos
Padres han pensado. Nos hallamos ante un típico texto profético, con un
lenguaje imaginativo y denso, imprevisto e imprevisible. Con su enorme carga de
emoción y de pasión, que haremos bien en dejarla correr indómita y en no tratar
de amansarla y reducirla. Fuego, división. Es la eclosión incontenida de un ser
ilusionado, motivado. Este texto nos permite penetrar en el alma de Jesús, en
su pasión antes de la pasión. ¿Será que la vida de Jesús fue un Getsemaní
continuado?
Pero es indudable que este texto forma parte
del contexto literario que Lucas ha organizado y que hemos ido descubriendo los
domingos anteriores. Lo ridículo y peligroso de la codicia. La necesidad de una
escala de valores en la que lo prioritario es el Padre y no el comer y el
vestir. Buscad su reino y todo lo demás se os dará por añadidura. Dejad la
riqueza. Relativizad todo. No os encerréis. Tened perspectiva. Este es el fuego
que Jesús trae para abrazar y aniquilar mentalidades y prácticas ancestrales. ¡Fuego!
"¿Qué más quiero si ya está ardiendo?" me parece la traducción más
apropiada porque responde mejor al contexto literario y a la concepción del
tiempo que tiene Lucas. "Hipócritas", leemos un poco más adelante,
"sabéis reconocer el aspecto del cielo y de la tierra, y ¿cómo no
reconocéis la ocasión presente?" (Lc. 12,56). El tiempo de Jesús es para
Lucas una novedad respecto al pasado y un camino abierto para el futuro. De ahí
su "desde ahora". El fuego ya está ardiendo, la división es ya una
realidad. Estamos muy lejos de fantasías e imaginaciones irreales. El realismo
más crudo está presente en las palabras de Jesús. Tan crudo, que le salpica y
le hace mucho daño. "Tengo que pasar por un bautismo". Es un grito de
dolor. "¡Qué angustia hasta que se cumpla!". Pero dado el matiz
adversativo con que Lucas ha construido la frase, en este grito se esconden
también un temor y una preocupación: ¿Supondrá la muerte de Jesús el
sofocamiento y la desesperación de este fuego? ¡Dios no lo quiera!.
A. BENITO - DABAR 1986, 43
2.- Es frecuente ver en esta perícopa un
intento para explicar el tiempo -la presencia- de Jesús como el tiempo de la
decisión. Su venida y su historia se presentan como una situación de conflicto
para él y para los que optan por él.
No es fácil precisar el concepto de
"fuego". Jesús ha deseado algo que no ha llegado todavía. El
cumplimiento de este deseo, en otros textos, significa la venida del Espíritu
Santo (Lucas 3,16). Se podría pensar en el Espíritu Santo, pero aquí esta palabra-metáfora
está asociada al concepto de juicio, un juicio que abrasará la tierra.
Se puede establecer un paralelo entre el
fuego y el bautismo como un paso desde el dolor y la tribulación a la
magnificencia de Dios. Se incluye entonces el sentido de purificación. Desde el
versículo 50, parece que hay que entender el fuego como purificación de los
corazones. La revelación de Dios nos trae el juicio y la purificación.
El Mesías será entendido y esperado como
portador de salvación, pero el salvador hay que verlo en estrecha relación con
la paz.
Paz anunciada en su nacimiento (Lc 2,14) y en
la expresión: vete en paz (Lc 8,48). Es la paz mesiánica que no coincide con la
paz romana o pacificación en sentido político.
La actuación de Jesús no puede ser la
pacificación exterior. Su venida conlleva para los hombres decidirse frente a
él y su mensaje. La posibilidad de libertad de elección trae la escisión y la
división. La figura de Jesús es el centro. La actitud de cada cual es la que
divide. Se ejemplifica esta división desde la comunidad familiar. La actitud
frente a Jesús crea nuevos lazos y relaciones que relativizan los lazos de la
sangre. Era una experiencia vivida en muchas familias. Dentro de la misma
familia unos se convertían y seguían a Cristo y otros se oponían y perseguían a
los seguidores.
P. FRANQUESA - MISA DOMINICAL 1986, 16
3.- FE/RUPTURA
En estos versículos, los dos primeros propios
de Lc, hay distintas sentencias de Jesús agrupadas aquí en función de la idea
central de que la venida de Jesús inaugura un tiempo crítico, que fuerza a los
hombres a optar a favor o en contra de él. El cuarto evangelio lo señala
dramáticamente, puesto que después de cada discurso o de cada milagro de Jesús
se producen reacciones contradictorias entre los oyentes o espectadores: unos
se encaminan hacia la fe, otros se irritan y no sólo rechazan, sino que odian a
Jesús, con una aversión creciente, que los llevará hasta el homicidio. En este
punto, como en tantos otros, Lc aparece muy de acuerdo con Jn.
Los vv. 49-50 son originariamente
independientes. El "fuego" (v.49) que Jesús asegura va a prender en
la tierra no debe entenderse como un recurso a la violencia para la
implantación del Reino de Dios, sino como una alusión al Espíritu Santo o bien
a la purificación de los corazones, según un simbolismo muy utilizado en el
lenguaje bíblico. El "bautismo" (v.50) que Jesús tiene que recibir no
es, evidentemente, ningún rito o sacramento. Debe entenderse la palabra en su
sentido originario de "inmersión": Jesús debe sumergirse en unas aguas
profundas, y ya sabemos que esas aguas son imagen de grandes sufrimientos. Es,
pues, un anuncio de la Pasión. Tanto el "fuego" como el
"bautismo" son objeto de un deseo vehemente de Jesús. Anhela
purificar el corazón de todos los hombres con su Espíritu, y camina
valerosamente hacia su pasión, que es su camino obligado. Estos dos versículos expresan,
por tanto, originariamente, la voluntad decidida de Jesús de realizar el plan
que el Padre le ha propuesto.
Pero colocados aquí por Lc deben entenderse
principalmente en función de los vv. 51-53 que siguen, en los que Jesús aparece
como "signo de contradicción". Hay una referencia a Mi 7,6, que como
una muestra de la corrupción general hablaba de las divisiones familiares.
Naturalmente, Jesús no se propone obtener este lamentable resultado, pero de
hecho el seguimiento fiel de Jesús originará tensiones e incluso rupturas.
Cuando los apóstoles predicaban el evangelio entre los paganos del mundo
greco-romano, la conversión al cristianismo implicaba un cambio de vida tan
radical que podía dificultar seriamente la convivencia con los parientes aún
paganos. En algunos países de misiones, en los que la vida social y familiar
esté impregnada de actos religioso o supersticiosos, podemos ver aún en
nuestros días situaciones de desgarro o ruptura familiar semejantes a los que
se debían dar a menudo en los inicios de la Iglesia. En una sociedad
secularizada, o en un cristianismo debilitado, el conflicto se presentará más
raramente.
HILARI RAGUER - MISA DOMINICAL 1977, 15
PROPUESTA DE CANTOS TIEMPO ORDINARIO XX
2025 CICLO C –
(17AGOSTO
2025)
01.- IGLESIA SOMOS (Cesáreo Garabain)
Iglesia soy y tú también;
en el Bautismo renacemos a una vida singular.
Y al confirmar
hoy nuestra fe
lo proclamamos compartiendo el mismo pan.
NO VAYAS TRISTE, EN SOLEDAD, VEN CON NOSOTROS Y
VERÁS
A LOS HERMANOS CAMINANDO EN EL AMOR.
VEN CON NOSOTROS Y SERÁS EN LA FAMILIA UN HIJO
MÁS,
IREMOS JUNTOS CAMINANDO EN EL AMOR.
Yo la veré envejecer,
pero a mi madre con arrugas y defectos la querré;
la quiero más, pues sé muy bien
que ha envejecido sin dejarme de querer.
La Iglesia es tan maternal
que me ha engendrado, me alimenta
y acompaña sin cesar.
La Iglesia es tan maternal
que nunca duda en abrazarme y perdonar.
Tensiones hay y las habrá
porque nosotros somos hombres
y no ángeles de luz;
pero al final, sólo al final
la Iglesia unida encontrará su plenitud.
02.- POR UNA HUMANIDAD NUEVA
1.- Busco a un hombre sin doctrinas,
ni dinero ni poder,
cuya fuerza sea sólo
el respeto y el amor.
Busco a un hombre sin violencia,
que sonría al pasar,
sin más norma que pobreza,
ni más ley que libertad. (Bis)
CRISTO, NECESITAMOS DE TI,
CRISTO, CAMINA CON NOSOTROS,
CRISTO, NECESITAMOS DE TI,
SOLO DE TI.
QUIERO ANDAR POR TUS SENDEROS,
QUIERO SEGUIR TUS MISMAS HUELLAS,
QUIERO SEMBRAR UN HOMBRE NUEVO,
CRISTO: HOY ESPERAMOS EN TI.
2.-Yo te canto, Jesucristo,
hombre bueno, mi Señor,
que ante mí crezca esperanza,
ilusión para el amor.
Yo te canto, Jesucristo,
tierno brote del amor,
todo es nuevo y Evangelio
si nos mueves Tú Señor.
03.- ACEPTA SEÑOR EL VINO Y EL PAN (Joaquín Madurga)
ACEPTA SEÑOR EL VINO Y EL PAN
CON ELLOS TRAEMOS TU OFRENDA A TU ALTAR.
1.- Sobre tu altar Señor va nuestra ofrenda
el abrazo sincero al hermano
perdonándonos nuestras ofensas.
2.- Sobre el Altar, Señor, va nuestra ofrenda:
trabajar por un mundo más justo de igualdad
y concordia fraterna.
3.- Sobre el Altar, Señor, va nuestra ofrenda:
convertir nuestra vida pasada
al mensaje de tu Buena Nueva.
04.- ESTE PAN Y VINO
Este pan y vino, Señor
Se transformarán
En tu cuerpo y sangre, Señor
En nuestro
manjar. (bis)
Gracias al sol y al labrador
En el altar florecen hoy
Las espigas, los racimos
Que presentamos a Dios.
Este pan y vino, Señor
Se transformarán
En tu cuerpo y sangre, Señor
En nuestro manjar. (bis)
Lo que sembré con mi dolor
Lo que pedí en mi oración
Hoy son frutos, son ofrendas
Que presentamos a Dios.
Este pan y vino, Señor
Se transformarán
En tu cuerpo y sangre, Señor
En nuestro manjar.
05.- TU ALIENTAS MI VIDA (E. V. Mateu)
TUS PALABRAS ALIENTAN MI VIDA,
TU PRESENCIA CONFORTA MI FE:
ERES VIDA, VERDAD Y CAMINO;
ERES FUERZA QUE AYUDA A VENCER.
No te tomes descanso en la lucha, sé testigo del
reino de Dios,
sigue siendo ese trigo que muere para hacer una
espiga mejor.
Y si acaso perdieras la vida porque estorba a los
hombres tu luz,
no eres tú solamente el que muere: Cristo sufre
contigo en la cruz.
Es posible que digan algunos que es absurda tu
forma de ser.
Piensa entonces que no eres del mundo, aunque
Dios te ha llamado de él.
Cuando todos te cierran sus puertas, aun pensando
que dan gloria a Dios,
es tan sólo un fracaso aparente: eso hicieron con
Cristo el Señor.
06.- JESUS ESTOY AQUI
Jesús, estoy aquí
Jesús, que esperas de mí
Mis manos están vacías
¿Qué puedo ofrecerte?
Solo sé que quiero ser diferente.
Jesús, estoy aquí
Jesús, qué esperas de mí
Mis ojos temen al mirarte
Quisiera, poder enfrentarte.
Amar, cómo Tú amas
Sentir, cómo tú sientes
Mirar, a través de tus ojos
Jesús...
Contigo, mi camino es difícil
Me exiges, abrir un nuevo horizonte
En la soledad de. mi noche, Jesús
No, no puedo abandonarte
Jesús, en mi penetraste
Me habitaste, triunfaste
Y hoy vives en mí.
Amar, cómo Tú amas
Sentir, cómo tú sientes
Mirar, a través de tus ojos
Jesús...
07.- CRISTO TE NECESITA
1.- Cristo te necesita para amar, para amar,
Cristo te necesita para amar. [bis]
NO TE IMPORTEN LAS RAZAS NI EL COLOR DE LA PIEL,
AMA A TODOS COMO HERMANOS Y HAZ EL BIEN. [bis]
2.- Al que sufre y al triste dale amor,
dale amor, al humilde y al pobre, dale amor. [bis]
3.- Al que vive a tu lado dale amor, dale amor,
al que viene de lejos dale amor. [bis]
4.- Al que habla otra lengua dale amor, dale
amor,
al que piensa distinto dale amor. [bis]
5.- Al amigo de siempre dale amor, dale amor,
al que no te saluda, dale amor. [bis]
08.- CRISTO LIBERTADOR (Erdozain)
CRISTO NOS DA LA LIBERTAD,
CRISTO NOS DA LA SALVACIÓN,
CRISTO NOS DA LA ESPERANZA,
CRISTO NOS DA EL AMOR.
Cuando luche por la paz y la verdad, la
encontraré.
Cuando cargue con la cruz de los demás, me
salvaré.
Dame, Señor, tu Palabra, oye, Señor, mi oración.
Cuando sepa perdonar a los demás, tendré perdón.
Cuando siga los caminos del amor, iré al Señor.
Dame, Señor, tu Palabra, oye, Señor, mi oración.
Cuando siembre la alegría y la amistad, vendrá el
amor.
Cuando vaya en comunión con los demás, seré de
Dios.
Dame, Señor, tu Palabra, oye, Señor, mi oración.
09.- GRITA PROFETA (Emilio Vicente Mateu)
1.- Has recibido un destino
de otra palabra más fuerte,
es tu misión ser profeta,
palabra de Dios viviente.
Tú irás llevando la luz
en una entrega perenne,
que tu voz es voz de Dios
y la voz de Dios no duerme.
VE POR EL MUNDO, GRITA A LA GENTE
QUE EL AMOR DE DIOS NO ACABA
NI LA VOZ DE DIOS SE PIERDE. (BIS)
2.- Sigue tu rumbo, profeta,
sobre la arena caliente,
sigue sembrando en el mundo
que el fruto se hará presente.
No temas si nuestra fe
ante tu voz se detiene,
porque huimos del dolor
y la voz de Dios nos duele.
3.- Sigue cantando, profeta,
cantos de vida o de muerte,
sigue anunciando a los hombres
que el Reino de Dios ya viene.
No callarán esa voz,
y a nadie puedes temerle,
que tu voz viene de Dios
y la voz de Dios no muere.
10.- TU CAMINO Y TU VERDAD
YO QUIERO SER INSTRUMENTO DE VIDA,
QUIERO SEGUIR TU CAMINO Y TU VERDAD (x2)
Lo que he vivido me enseñó
que eres un Dios de vida y paz,
que la justicia y el amor
es lo que quieres de verdad.
Quiero seguirte mi Señor,
tus actitudes asumir,
y que la duda y el temor
no me hagan cómplice del mal.
Como inocente, muerto en cruz,
el Padre te resucitó.
Yo te he podido descubrir
de tus verdugos triunfador.
Protege a los que matarán
Por el delito de pensar
Y abrir la boca y exigir para vivir con dignidad.
11.- CANTO A MARIA (Alejandro Mejia)
MI ALMA GLORIFICA AL SEÑOR MI DIOS,
GÓZASE MI ESPÍRITU EN MI SALVADOR,
EL ES MI ALEGRÍA, ES MI PLENITUD,
EL ES TODO PARA MI.
1.- Ha mirado la bajeza de su sierva,
muy dichosa me dirán todos los pueblos,
porque en mí ha hecho grandes maravillas
el que todo puede cuyo nombre es: Santo.
2.- Su clemencia se derrama por los siglos
sobre aquellos que le temen y le aman;
desplegó el gran poder de su derecha,
dispersó a los que piensan que son algo.
3.- Derribó a los potentados de sus tronos
y ensalzó a los humildes y a los pobres.
Los hambrientos se saciaron de sus bienes
y alejó de sí, vacíos a los ricos.
4.- Acogió a Israel, su humilde siervo,
acordándose de su misericordia,
como había prometido a nuestros padres,
a Abraham y descendencia para siempre.
12.- SANTA MARIA DEL CAMINO (J.A. Espinoza)
Mientras recorres la vida
Tú nunca solo estás
Contigo por el camino
Santa María, va.
VEN CON NOSOTROS AL CAMINAR
SANTA MARÍA, VEN
VEN CON NOSOTROS AL CAMINAR
SANTA MARÍA, VEN.
Aunque te digan algunos
Que nada puede cambiar
Lucha por un mundo nuevo
Lucha por la verdad.
Si por el mundo los hombres
Sin conocerse van
No niegues nunca tu mano
Alguien contigo está.
Aunque parezcan tus pasos
Inútil caminar
Tú vas haciendo caminos
Otros los seguirán.
