sábado, 9 de agosto de 2014

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XIX TIEMPO ORDINARIO CICLO A - 10 AGOSTO 2014

EL VIENTO AMAINÓ



PRIMERA LECTURA

Lectura del primer libro de los Reyes 19,9a.11-13a

En aquellos días, cuando Elías llegó al Horeb, el monte de Dios, se metió en una cueva donde pasó la noche. El Señor le dijo: «Sal y ponte de pie en el monte ante el Señor. ¡El Señor va pasar!»
Vino un huracán tan violento que descuajaba los montes y hizo trizas las peñas delante del Señor; pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento, vino un terremoto; pero el Señor no estaba en el terremoto. Después del terremoto, vino un fuego; pero el Señor no estaba en el fuego. Después del fuego, se oyó una brisa tenue; al sentirla, Elías se tapó el rostro con el manto, salió afuera y se puso en pie a la entrada de la cueva.

SALMO RESPONSORIAL (Sal 84)

Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación

Voy a escuchar lo que dice el Señor:
«Dios anuncia la paz a su pueblo y a sus amigos.».
La salvación está ya cerca de sus fieles, 
y la gloria habitará en nuestra tierra. R.

La misericordia y la fidelidad se encuentran, 
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. R.

El Señor nos dará la lluvia, 
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
la salvación seguirá sus pasos. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 9,1-5

Digo la verdad en Cristo; mi conciencia, iluminada por el Espíritu Santo, me asegura que no miento. Siento una gran pena y un dolor incesante, en mi corazón, pues por el bien de mis hermanos, los de mi raza según la carne, quisiera incluso ser un proscrito lejos de Cristo. Ellos descienden de Israel, fueron adoptados como hijos, tienen la presencia de Dios, la alianza, la ley, el culto y las promesas. Suyos son los patriarcas, de quienes, según la carne, nació el Mesías, el que está por encima de todo: Dios bendito por los siglos. Amén.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Mateo 14,22-33

Después que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Y, después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. De madrugada se les acercó Jesús, andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma.
Jesús les dijo en seguida: «¡Ánimo, soy yo, no tengan miedo!». Pedro le contestó: «Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua.». Él le dijo: «Ven.».
Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua, acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: «Señor, sálvame.».
En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: «¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?» En cuanto subieron a la barca, amainó el viento.
Los de la barca se postraron ante él, diciendo: «Realmente eres Hijo de Dios.».

COMENTARIO

En la Iglesia y en toda existencia cristiana las cosas se desarrollan siempre entre la confianza y el miedo. Es lo que nos indica el evangelio de Jesús caminando sobre las aguas. El miedo. Una barca lejos de la orilla y amenazada por el oleaje, el viento contrario, la noche ¡Y un fantasma!. Aquellos hombres, a pesar de estar bien curtidos, gritan de espanto. La confianza. La noche pasa, se reconoce a Jesús. ¡Camina sobre el mar! Les habla: “¡Soy yo! ¡No tengan miedo! Y a Pedro: “¡Ven!”. Juego de la confianza y del miedo. Pedro empieza a caminar sobre las aguas. Pero tiene miedo y se hunde: “¡Sálvame!”. Jesús lo coge: “¡Por qué has dudado!”.
Cuestión clave de nuestra reflexión de hoy. La respuesta será el impulso de confianza total hacia la que se dirige todo el texto: “¡Tú eres el Hijo de Dios!”.
Este milagro parece inútil (los otros milagros curan). Pero hay que ver en él una lección capital: es un milagro-revelación. Simboliza nuestros miedos más hondos y las cimas de nuestra confianza, cuando nuestra fe es vivida por nosotros como una experiencia: “Realmente eres el Hijo de Dios”. ¿He hablado de símbolo para insinuar que el milagro no tuvo lugar y que se trata tan solo de una enseñanza en imágenes sobre la confianza? No, aquellos hombres vieron ciertamente a Jesús caminando sobre las aguas y comprobaron cómo amainaba el viento. Jesús hizo aquello  por ellos, para robustecer su confianza: “¡Aquí estoy. No tengan miedo!”.
Ahora, releído por nosotros ese mismo suceso nos hace pensar en nuestra confianza en Jesús. En la vida tranquila creer en Jesús es un evangelio bonito: Nos gusta lo que él dice, sentimos ganas de hacer lo que él exige, sobre todo cuando habla del amar. Llega la tempestad, la noche del sufrimiento físico, la noche del fracaso, de la traición, de la vejez. ¿Cómo creer que Jesús va a sacarnos de estas aguas?. El milagro de ayer puede hacerse milagro para nosotros. El mismo Jesús - ¡El mismo!- está allí y nos habla: “No tengas miedo”. Y nos dice: “¡Ven!”. Escuchar a comprender ese ¡Ven! Es sentir en nosotros un calor de confianza, como si fuera calcio en nuestras venas. Le pedimos poder acercarnos a él, hacia un poco de solidez y de calma y él nos dice: “¡Ven!”. Si la batalla contra el miedo es ardua, sentimos sobre nosotros su mirada de mansa severidad: “¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?”.
Nos lo dice a nosotros y se lo dice a la Iglesia; el simbolismo de la barca es natural; la Iglesia está azotada por las olas, pero él está allí. Cuando llegamos a escuchar esa voz que nos dice: “No tengas miedo”, ¿Es que van a cambiar las cosas?. No necesariamente aunque a veces sea así. Pero nosotros sí que cambiamos y llevamos lo que nos parecía imposible de llevar. “Tú eres el Hijo de Dios; contigo caminaré sobre estas  aguas del miedo y del sufrimiento”.
No puedo llegar más lejos; sólo aquel que ha realizado esta experiencia de confianza sabe lo que quiere decir: “El viento amainó”.

PLEGARIA UNIVERSAL.
Oremos, hermanos a Dios Padre todopoderoso que tanto amo al mundo que le dio a su Hijo Único:

1.- Por la santa Iglesia de Dios: para que la unidad, la caridad mutua y el fervor reine entre nosotros. Roguemos al Señor.

2.- Por la humanidad para que cesen en el mundo las guerras, las divisiones, los odios, los recelos y las discordias y recuperemos las esperanzas en el amor. Roguemos al Señor.

3.- Por los que, no conociendo el amor, sufren los frutos del egoísmo; la soledad, la depresión, el desamparo: para que encuentren en su camino quienes les comprenda y ayuden. Roguemos al Señor.

4.- Por nosotros mismos para que, abandonando todos los ídolos: dinero, prestigio, consumismo, amemos a Dios con un corazón indiviso. Roguemos al Señor.

5.- Para que saliendo de nuestra mediocridad, sepamos llevar a plenitud la fe recibida en el bautismo, caminando así hacia la santidad que Dios exige de nosotros. Roguemos al Señor.

Padre, que imitemos a tu Hijo, que paso por la vida haciendo el bien, llevando así la plenitud la ley; para que amemos a ti sobre todas las cosas y a nuestros hermanos como a nosotros mismos. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 11: Santa Clara virgen (MO) Ez 1, 2-5. 24-28c; Sal 148; Mt 17, 22-27.
Martes 12: Ez 2, 8—3, 4; Sal 118; Mt 18, 1-5.10.12-14.
Miércoles 13: Ez 9, 1-7; 10, 18-22; Sal 112; Mt 18, 15-20.
Jueves 14: San Maximiliano María Kolbe, presbiterio y mártir (MO) Ez 12, 1-12; Sal 77; Mt 18, 21—19, 1.
Viernes 15: La Asunción de la Santísima Virgen María (S). Ap 11, 19ª; 12m 1.3-6ª.10ab; Sal 44; 1Co 15, 20-27ª; Lc 1, 39-56.
Sábado 16: Ez 18, 1-10. 13b.30-32; Sal 50; Mt 19, 13-15.
Domingo 17: Domingo XX del T.O. Is 56, 1.6-7; Sal 66; Rm 11, 13-15.29.32; Mt 15, 21-28.



sábado, 2 de agosto de 2014

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XVIII TIEMPO ORDINARIO CICLO A - 03 AGOSTO 2014

COMIERON TODOS HASTA QUEDAR SATISFECHOS



PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Isaías 55,1-3

Así dice el Señor: «Oigan, sedientos todos, acudan por agua, también los que no tienen dinero: vengan, compren trigo, coman sin pagar vino y leche de balde. ¿Por qué gastan dinero en lo que no alimenta, y el salario en lo que no da hartura?. Escúchenme atentos y comerán bien, saborearan platos sustanciosos. Inclinen el oído, vengan a mí: escúchenme, y vivirán. Sellaré con ustedes alianza perpetua, la promesa que aseguré a David.».

SALMO RESPONSORIAL (Sal 144)
Abres tú la mano, señor, y nos sacias de favores

El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos,  es cariñoso con todas sus criaturas. R.

Los ojos de todos te están aguardando, tú les das la comida a su tiempo; abres tú la mano, y sacias de favores a todo viviente. R.

El Señor es justo en todos sus caminos, es bondadoso en todas sus acciones; cerca está el Señor de los que lo invocan, de los que lo invocan sinceramente. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8,35.37-39

¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo?: ¿la aflicción?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada?. Pero en todo esto vencemos fácilmente por aquel que nos ha amado. Pues estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Mateo 14,13-21

En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: «Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer.».
Jesús les replicó: «No hace falta que vayan, denle ustedes de comer.».
Ellos le replicaron: «Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces.».  Les dijo: «Tráiganlo».
Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

Las parábolas de Mt 13 que hemos escuchado en domingos anteriores, habían puesto de manifiesto las contrariedades y las oposiciones que el Reino debía encontrar. Ahora en Mt 14 ya hallamos una, la de Herodes. La muerte de Juan Bautista es un anuncio y una amenaza de muerte para Jesús. Jesús se marcha a un lugar desierto. "Al saberlo la gente, lo siguió... Al desembarcar vio Jesús el gentío...": Jesús amenazado por el poder, por Herodes, pero rodeado por el gentío. Con todo, al escuchar anteriormente las parábolas, el gentío no había demostrado una especial comprensión del Reino.
Aunque falte esta respuesta profunda de la fe, a Jesús "le dio lástima y curó a los enfermos". Jesús, perseguido e incomprendido, reúne con amor a los hombres, los cura y los alimenta.
"Estamos en un despoblado y es muy tarde...": En seguida hallamos una de las seis narraciones de la multiplicación de los panes y peces que hay en los evangelios. En un despoblado, como el pueblo de Israel en el desierto fue alimentado por el maná, ahora el nuevo pueblo de Dios, formado por gente dispersa y heterogénea, será alimentado por Jesús. Notamos en el texto las oposiciones entre la propuesta de los discípulos: "que vayan a las aldeas y se compren de comer" y la propuesta de Jesús: "denle ustedes de comer" y entre el hecho palpable del gentío y la escasez de lo que hay para dar: "no tenemos más que cinco panes y dos peces". Con todo, las siete piezas ya nos indican un número de plenitud.
"Alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente": Al igual que el cabeza de familia judía decía -al empezar la comida- la acción de gracias sobre el pan y lo repartía para cada miembro de la familia, igualmente lo hace Jesús, y a través de los discípulos da el alimento al pueblo congregado por él. No podemos desunir la lectura de este hecho, de la imagen de Jesús como Pan de vida que hallamos en el evangelio de Juan y de la referencia clara que hay, en el vocabulario, a la Eucaristía, signo del don total de Jesús a los hombres.
Ser alimentado por Jesús exige un vivo despertar de la fe; por eso en nuestras eucaristías, hay una preparación penitencial y un alimento de la fe. El creyente está preso entre dos realidades. La de la vida: el trabajo, las distracciones, las preocupaciones, el amor y las fatigas. Y la realidad de Dios. No son dos realidades yuxtapuestas o que se oponen entre sí, como a veces se siente la tentación de imaginarse. Sin Dios, la realidad de la vida es pobre, cerrada y pesada. Empapada por la realidad de Dios, es nuestra propia vida la que explota sin límites, danzante, transfigurada.

CREDO NICENOCONSTANTINOPOLITANO

Creo en un solo DIOS, PADRE todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, JESUCRISTO, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz. Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros los hombres y por nuestra salvación, bajó del cielo; y por obra del Espíritu Santo se encarnó de  María,  la  Virgen,  y  se  hizo  hombre.
Y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el ESPÍRITU SANTO, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo la iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén

PLEGARIA UNIVERSAL.

Oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre, en quien tenemos puesta nuestra esperanza.

1.- Por la Iglesia para que sea como lámpara encendida en medio de las tinieblas, que ilumine y abra nuevos horizontes de esperanza para el mundo. Roguemos al Señor.

2.- Por cuantos tienen autoridad en el mundo: para que frenen las ambiciones, ponga, fin a las guerras brote en todas partes  la paz, la justicia y el amor. Roguemos al Señor.

3.- Por los navegantes y los que emigran, por los enfermos y los encarcelados, y por todos los que sufren. Roguemos al Señor.

4.- Por todos los que hemos sido iluminados  con el don de la fe para que nos mantengamos vigilantes en la esperanza y ardientes en la caridad. Roguemos al Señor.

Te pedimos, Señor, que no abandones  a tus hijos en su debilidad sino que en su pobreza manifiestes la fuerza de tu poder. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 04: San Juan María Vianney Presbiterio (MO) Jr 28, 1-17; Sal 118; Mt 14, 13-21.
Martes 05: Jr 30, 1-2.12-15.18-22; Sal 101; Mt 14, 22-36.
Se puede celebrar la memoria de la Dedicación de la basílica de Santa María (Blanco).
Miércoles 06:  La Transfiguración del Señor (F) Dn 7, 9-10.13-14; Sal 96; (o bien 2P 1, 16-19); Mt 17, 1-9.
Jueves 07: Jr 31, 31-34; Sal 50; Mt 16, 13-23. Se puede celebrar las memorias de los santos Sixto II,  papa y compañeros mártires (rojo); o de san Cayetano, presbítero (blanco).
Viernes 08: Santo Domingo de Guzmán, presbiterios (MO) Na 2, 1.3,1-3.6-7; Sal: Dt 32; Mt 16, 24-28.
Sábado 09: Ha 1, 12-2,4; Sal 9; Mt 17, 14-20. Se puede celebrar la memoria de Santa Teresa Benedicta de la Cruz, virgen y mártir (rojo).

Domingo 10:   Domingo XIX del TO. 1R 19, 9ª.11-13ª; Sal 84; Rm 9, 1-5; Mt 14, 22-33.

viernes, 25 de julio de 2014

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XVII TIEMPO ORDINARIO CICLO A – 27 DE JULIO 2014

¿VENDERLO TODO?.



PRIMERA LECTURA

Lectura del primer libro de los Reyes 3,5.7-12

En aquellos días, el Señor se apareció en sueños a Salomón y le dijo: «Pídeme lo que quieras.». Respondió Salomón: «Señor, Dios mío, tú has hecho que tu siervo suceda a David, mi padre, en el trono, aunque yo soy un muchacho y no sé desenvolverme. Tu siervo se encuentra en medio de tu pueblo, un pueblo inmenso, incontable, innumerable. Da a tu siervo un corazón dócil para gobernar a tu pueblo, para discernir el mal del bien, pues, ¿quién sería capaz de gobernar a este pueblo tan numeroso?».
Al Señor le agradó que Salomón hubiera pedido aquello, y Dios le dijo: «Por haber pedido esto y no haber pedido para ti vida larga ni riquezas ni la vida de tus enemigos, sino que pediste discernimiento para escuchar y gobernar, te cumplo tu petición: te doy un corazón sabio e inteligente, como no lo ha habido antes ni lo habrá después de ti.».

SALMO RESPONSORIAL (Sal 118)

¡Cuánto amo tu voluntad, Señor!

Mi porción es el Señor;
he resuelto guardar tus palabras.
Más estimo yo los preceptos de tu boca
que miles de monedas de oro y plata. R.

Que tu bondad me consuele,
según la promesa hecha a tu siervo;
cuando me alcance tu compasión,
viviré, y mis delicias serán tu voluntad. R.

Yo amo tus mandatos
más que el oro purísimo;
por eso aprecio tus decretos
y detesto el camino de la mentira. R.

Tus preceptos son admirables,
por eso los guarda mi alma;
la explicación de tus palabras ilumina,
da inteligencia a los ignorantes. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8,28-30

Sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien: a los que ha llamado conforme a su designio. A los que había escogido, Dios los predestinó a ser imagen de su Hijo, para que él fuera el primogénito de muchos hermanos. A los que predestinó, los llamó; a los que llamó, los justificó; a los que justificó, los glorificó.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Mateo 13,44-52

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra. El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto?».  
Ellos le contestaron: «Sí.».
Él les dijo: «Ya ven, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo.».

COMENTARIO

Jesús como vendedor de Dios. “Señoras y señores, un momento por favor. Hoy es su oportunidad. Tengo para  ustedes una ocasión única: una perla y un tesoro. ¡No desaprovechen la ocasión! Les voy a contar la historia del hombre que encontró un tesoro y la historia del que compró la más hermosa de las perlas”. ¿La gran ocasión? Descubrir que Jesús es la perla  y el tesoro. Una lectura, un encuentro, un retiro, una alegría o un dolor muy intenso, y de pronto comprendemos; la vida es Jesús. Bajo esta luz, todo se simplifica, todo toma un sentido, en adelante sabemos por qué y cómo vamos a vivir.
¿Hemos aprovechado esta ocasión? Estas dos bellas parábolas son las que nos juzgan. Quieres la perla, quieres el tesoro, pero sigues adelante sin decidirte a venderlo todo para comprarlos. Porque esta ocasión es maravillosa, pero cuesta caro. El campesino venderá “todo lo que posee” el negociante venderá “todo lo que posee”. Si no hubiera que pasar por esta venta, todos aceptaríamos enseguida a Jesús. ¿Qué venta? No puedo responder por ustedes. Yo sé muy bien lo que a mí me cuesta vender, y creo que, si miran un poco su vida en este momento, verán también que es lo que les impide comprar la perla y el tesoro.
Estas dos mini-parábolas son en el fondo la llamada más dura a la renuncia. “Venderlo todo”,  si quiero comprar la vida. En términos claros esto significa: renunciar a lo que me impide elegir a Jesús. Por tanto, tengo que vender mis seguridades, mis egoísmos, mis suficiencias, mis perezas, mis orgullos. Cada vez que aparecen estas parábolas sentimos un impulso. ¡Para ganar a Jesús, vamos a renunciar a esto y a aquello!. ¡Ya esta hecho!. Pero, desgraciadamente, no está hecho. Y procuramos salvar las apariencias pensando; no voy a ponerme a jugar a san Francisco.
Efectivamente, la renuncia para adquirir la perla puede llegar a las formas extremas que tuvo en San Francisco, pero el evangelio es para todos. Jesús no predica solamente a unos cuantos profetas espectaculares de la renuncia, ni predica tampoco un sueño. Su “venderlo todo”, es difícil, pero debe ser posible para cualquier hombre en cualquier situación. Simplemente, hay que decir que no se sigue a Jesús con toneladas de confort o con montañas de reticencias ante una de sus exigencias precisas, por ejemplo la del perdón. “Venderlo todo” puede significar un despojo muy duro del amor propio o una generosidad en el terreno económico algo loca, o la opción heroica de la confianza ante una terrible enfermedad. Y también desde luego, el sí a una vocación.
En estas dos parábolas, en las que cada una de las palabras está pensada, hay un inciso que nos dice hasta que punto escoger a Jesús es una formidable ocasión que hay que aprovechar aunque nos cueste mucho: “En su alegría”. Loco de alegría el hombre que encontró el tesoro va a venderlo todo. La oportunidad más grande de nuestra vida es cuando el “venderlo todo” está devorado por el fuego de la alegría.

PLEGARIA UNIVERSAL.

Con la fuerza del espíritu, oremos, hermanos y pidamos a Dios nuestro Padre, que escuche en su bondad nuestra oración:

1.- Por el Papa y por todos los Obispos, que proclaman al mundo la palabra de Dios: para que gobiernen la Iglesia con sabiduría y prudencia. Roguemos al Señor.

2.- Padre, acompaña a nuestros gobernantes y políticos para que sepan discernir el bien del mal y contribuyan al desarrollo de los pueblos. Roguemos al Señor.

3.- Padre, acompaña a todos aquellos que llamaste a servirte, para que perseverando en el amor sean glorificados en tu Reino. Roguemos al Señor.

4.- Padre, acompaña y fortalece  a aquellos que aún no han encontrado fe, para que estén atentos a tus palabras y descubran ese tesoro que llevan dentro. Roguemos al Señor.

5.- Por toda la humanidad, para que Dios Padre todopoderoso purifique al mundo de todo error, aleje el hambre, conceda el retorno a los que están lejos, salud a los enfermos, liberad a los oprimidos y paz a los que bien sin ella. Roguemos al Señor.

6.-  Por cuantos estamos aquí reunidos en el Señor: para que Dios nos de la paz del corazón, el perdón de los pecados y la firme voluntad de obedecer siempre sus mandamientos. Roguemos al Señor.

 Padre, como tu siervo Salomón, te pedimos que nos llenes de tu Sabiduría, para discernir los signos de los tiempos y actuemos siempre según tu voluntad. Te lo pedimos por tu Hijo Jesucristo nuestro Señor.


PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 28: Nuestra Señora de la Paz (F) Is 9, 1-3.5-6(o bien: Flp 4, 4-9); Sal: Jdt 13, 18bcde.19; Lc 1, 39-47.
Martes 29:  Santa Marta (MO) Jr 14, 17-22; Sal 78; Jn 11, 19-27 (o bien: Lc 10, 38-42).
Miércoles 30:  Jr 15, 10.16-21; Sal 58; Mt 13, 44-46.
Jueves 31:  San Ignacio de Loyola, presbítero (MO) Jr 18, 1-6; Sal 145; Mt 13, 47-53.
Viernes 01:  San Alfonso Maria de Ligorio, Obispo y doctor de la Iglesia (MO) Jr 26, 1-9; Sal 68; Mt 13, 54-58.
Sábado 02: Jr 26,  11-16.24; Sal  68; Mt 14, 1-12.

Domingo 03:  Domingo XVIII del T.O. Is 55, 1-3; Sal 144; Rm 8, 35.37-39; Mt 14, 13-21.

viernes, 18 de julio de 2014

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XVI TIEMPO ORDINARIO CICLO A - 20 JULIO 2014

VIVIR CON LA CIZAÑA
LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XVI TIEMPO ORDINARIO CICLO A - 20 JULIO 2014 

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de la Sabiduría 12,13.16-19

Fuera de ti, no hay otro dios al cuidado de todo, ante quien tengas que justificar tu sentencia. Tu poder es el principio de la justicia, y tu soberanía universal te hace perdonar a todos. Tú demuestras tu fuerza a los que dudan de tu poder total, y reprimes la audacia de los que no lo conocen. Tú, poderoso soberano, juzgas con moderación y nos gobiernas con gran indulgencia, porque puedes hacer cuanto quieres. Obrando así, enseñaste a tu pueblo que el justo debe ser humano, y diste a tus hijos la dulce esperanza de que, en el pecado, das lugar al arrepentimiento

SALMO RESPONSORIAL (Sal 85)

Tú, señor, eres bueno y clemente

Tú, Señor, eres bueno y clemente,
rico en misericordia, con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración,
atiende la voz de mi súplica. R.

Todos los pueblos vendrán a postrarse en tu presencia, Señor;
bendecirán tu nombre: «Grande eres tú,
y haces maravillas; tú eres el único Dios.» R.

Pero tú, Señor, Dios clemente y misericordioso,
lento a la cólera, rico en piedad y leal,
mírame, ten compasión de mí. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8,26-27

El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables. Y el que escudriña los corazones sabe cuál es el deseo del Espíritu, y que su intercesión por los santos es según Dios.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Mateo 13,24-43

En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente: «El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: "Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?" Él les dijo: "Un enemigo lo ha hecho." Los criados le preguntaron: "¿Quieres que vayamos a arrancarla?" Pero él les respondió: "No, que, al arrancar la cizaña, podríais arrancar también el trigo. Déjenlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: Arranquen primero la cizaña y atenla en gavillas para quemarla, y el trigo almacénenlo en mi granero."».
Les propuso esta otra parábola: «El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.».
Les dijo otra parábola: «El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina y basta para que todo fermente.».
Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: «Abriré mi boca diciendo parábolas; anunciaré los secretos desde la fundación del mundo.».
Luego dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle: «Acláranos la parábola de la cizaña en el campo.».
Él les contestó: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será el fin del tiempo: el Hijo del Hombre enviará sus ángeles y arrancarán de su reino a todos los corruptos y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su padre. El que tenga oídos, que oiga.».

COMENTARIO

Una lección de realismo; aceptar vivir en un mundo en el que hay por todas partes buenos y malos, trigo y cizaña. A veces esto resulta tan duro que siente uno la tentación del celo; ¡arranquemos la cizaña!. Jesús hablaba a personas llenas de esta impaciencia: ¿Por qué tantos malhechores?. ¿Qué espera Dios para liquidarlos a todos? Es exactamente la idea que Juan Bautista se hacia del Mesías como destructor implacable del mal: “¡Van a verlo!. Trae la horquilla en la mano para aventar la trilla y reunir el trigo en su granero; la paja en cambio la quemará en una hoguera”. (Mt. 3 12).
Jesús tiene que calmar estas impaciencias. ¡Y las nuestras!. Sí, habrá un juicio al final de los tiempos. Y entonces el juez será únicamente Dios.
A veces nos tomamos por Dios: “Aquí, las personas decentes, allí, los corruptos e irrecuperables, ¡al fuego!. Siempre ha existido una tentación en los mejores cristianos: formar todos juntos un hermoso campo de trigo. Es una pena que haya tanta cizaña en el mundo; lo menos que podemos hacer es limpiar nuestro terreno, vivir entre verdaderos creyentes, entre gente limpia y bien educada. Se sueña con una Iglesia de puros, con una parroquia pura, con una comunidad pura, con una familia pura. ¡Arranquemos la cizaña! Estamos aquí, ante una peligrosa tendencia a la secta; nada más que voluntarios y gente selecta, nada más que los que se conforman con las reglas; nada de desviados, nada de débiles, nada de semi-convencidos. Existen ciertamente grupos homogéneos que son fervorosos, heroicos; es el caso típico de los comienzos de las órdenes religiosas. Pero hay otros muchos mundillos escogidos contaminados por el orgullo del buen trigo: detestan la cizaña.
Jesús ve a su Iglesia de un mundo muy distinto. Un pueblo de amplia acogida y de paciencia, un pueblo de gente bonita y de gente fea. Un pueblo de humildad y de esperanza.
Humildad. ¿Quién eres tú para eliminar la cizaña? ¿Te crees campo de trigo? ¿Por qué no? Pero un campo mezclado. Mira tu corazón y tus hechos; así tolerarás mejor que los otros en el mundo y a tu alrededor sean también una mezcla sagrada.
Esperanza. Esa mezcla es una esperanza. Nadie es enteramente puro, pero tampoco hay nadie que sea enteramente malo. Todos pueden ir evolucionando positivamente, ¡gracias a Dios! Cuando se nos acepta pacientemente con nuestras taras, guardamos cierta esperanza de mejorar.  Y cuando somos nosotros los que aceptamos la cizaña, seguimos en contacto con ellos y podemos ayudarles a convertirse en trigo. Esta parábola de la paciencia es una maravillosa parábola del progreso.

PLEGARIA UNIVERSAL.
Esa cizaña que sembró en nosotros el Maligno y que confundimos a veces con trigo verdadero, es la que nos hace caer, pedimos hoy al Padre que por medio de su Espíritu nos ayude a discernir y descubrir nuestra debilidad

1.- Por nuestro Señor Padre el Papa Francisco, por los Obispos; presbiterios  y diáconos por cuantos tienen un servicio en la iglesia y por todo el pueblo santo de Dios. Roguemos al Señor.

2.- Padre, te pedimos por los agentes pastorales para que iluminados por tu Espíritu nos hagan reconocer la cizaña en este mundo y aislándola, hagamos crecer el trigo de tu palabra. Roguemos al Señor.

3.- Padre, te pedimos por todos los que gobiernan las naciones y pueblos de la tierra para que sea su labor de sembradores de paz, armonía y así contribuyan al desarrollo de todos los países del mundo. Roguemos al Señor.

4.-  Padre, te pedimos por los misioneros y todos aquellos que siembran la Palabra, para que alienten a sus oyentes en la necesaria formación ante la llegada de la cizaña. Roguemos al Señor.

5.- Por los que viven lejos de sus casas, por los que no tienen trabajo ni hogar, por cuantos padecen injusticias en la tierra tu ayuda y tu consuelo. Roguemos al Señor.

Dios todopoderoso, mira con amor a tu pueblo; y a quienes has llamado a los premios eternos, no les niegues en la tierra tu ayuda y tu consuelo. Por Jesucristo nuestro Señor.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 21: Mi 6, 1-4.6-8; Sal 49; Mt 12, 38-42.
Martes 22: Santa María Magdalena (MO) Mi 7, 14-15.18-20; Sal 84; Jn 20, 1.11-18.
Miércoles 23: Jr 1, 1.4-10; Sal 70; Mt 13, 1-9.
Jueves 24: Jr 2, 1-3.7-8.12-13; Sal 35; Mt 13, 10-17.
Viernes 25: Santiago, apóstol (F) Hch 4, 33; 5, 12.27-33; 12, 2 (o 2Co 4, 7-15); Sal 66; Mt 20, 20-28.
Sábado 26: Santos Joaquín y Ana, padres de la Santísima Virgen María (MO) Jr 7, 1-11; Sal 83; Mt 13, 24-30.
Domingo 27:  Domingo XVII del TO 1R 3, 5.7-12; Sal 118; Rm 8, 28-30; Mt 13, 44-52.

sábado, 12 de julio de 2014

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XV TIEMPO ORDINARIO CICLO A - 13 JULIO 2014

SIEMPRE HAY UNA COSECHA



PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Isaías 55,10-11

Así dice el Señor: «Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que dé semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra, que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo.».

SALMO RESPONSORIAL (Sal 64)
   La semilla cayó en tierra buena y dio fruto

Tú cuidas de la tierra, la riegas y la enriqueces sin medida; la acequia de Dios va llena de agua, preparas los trigales. R.

Riegas los surcos, igualas los terrones, tu llovizna los deja mullidos, bendices sus brotes. R.
Coronas el año con tus bienes, tus carriles rezuman abundancia; rezuman los pastos del páramo, y las colinas se orlan de alegría. R.

Las praderas se cubren de rebaños, y los valles se visten de mieses, que aclaman y cantan. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8,18-23

Sostengo que los sufrimientos de ahora no pesan lo que la gloria que un día se nos descubrirá. Porque la creación, expectante, está aguardando la plena manifestación de los hijos de Dios; ella fue sometida a la frustración, no por su voluntad, sino por uno que la sometió; pero fue con la esperanza de que la creación misma se vería liberada de la esclavitud de la corrupción, para entrar en la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que hasta hoy la creación entera está gimiendo toda ella con dolores de parto. Y no sólo eso; también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos en nuestro interior, aguardando la hora de ser hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Mateo 13,1-23

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla.
Les habló mucho rato en parábolas: «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga.».

COMENTARIO AL EVANGELIO

El leccionario nos permite elegir hoy entre una lectura corta, nada más que la parábola del sembrador que salió a sembrar y una lectura larga que trae además la respuesta de Jesús a la pregunta de los discípulos: ¿Por qué razón hablas en parábolas?. Y la explicación de la parábola del sembrador. Voy a escoger el texto corto que nos describe la siembra de Jesús. Al llegar a este capitulo trece de Mateo, el capitulo de las parábolas, ¿Qué es lo que sabemos?. Jesús ha estado ya sembrando por todos los terrenos: ha chocado con las cabezas duras de los escribas y fariseos, ha visto como algunos entusiastas lo dejaban muy pronto, ha aclarado las dudas de los discípulos de Juan Bautista y las perplejidades de este. “¿Eres tu el que tenia que venir?”. La indiferencia de algunas poblaciones le ha afectado mucho. “¡Ay de ti, Corazaín! ¡ Ay de ti Betsaida!. Todo esto constituye un cuadro bastante sombrío; parece ser que el reino a empezado con mal paso.
En este contexto es donde la parábola del sembrador cobra toda su importancia. Simboliza la constatación de Jesús, lúcida y sin embargo lejos del desaliento. Nos invita a nosotros mismos a ser valientes, fijando nuestra mirada en lo que más importa: aquel sembrador que salió a sembrar. ¡Pero que sembrador! El salió a las profundidades de Dios y vino a nosotros para sembrar a Dios. Es un acontecimiento inaudito: no un simple episodio de la  historia, sino la convulsión de toda ella: ¡Hay que convertirse pronto, en el reino que llega!.
Esta buena nueva suscitó el entusiasmo. Luego, cuando la predicación se hizo exigente, algunos oyentes hundieron en ellas sus raíces, pero otros volvieron a caer en su vida superficial o complicada, incluso en la hostilidad. Senderos, piedras, zarzas, tierra buena: ¡qué diferentes son los terrenos! No importa: ese sembrador extraordinario ve ya la cosecha: del 30, del 40, del 100 por uno. ¡Quien tenga oídos, que oiga!.
Hay que escuchar la llamada a la confianza cuando la siembra parece haber sido un fracaso. Ese fue el caso de muchos misioneros y lo es para el apóstol de hoy, para cualquier cristiano que se ponga frente a la TV, el internet y a la gente por la calle: ¿Por dónde estás los tallos que brotan!.
La respuesta está ahí. El que mejor conoce las tierras de los hombres nos asegura que, si hay algunas duras, hay otras excelentes. Y que siempre hay cosecha. Jesús le dijo esto a la gente desalentada, a los discípulos  cansados. Nos lo dice ahora a nosotros que medimos el abandono de la práctica religiosa, la indiferencia de nuestros hijos, la oleada creciente de la increencia. El sembrador está ahí: nadie, en ningún sitio, tiene derecho a juzgar que se pierde todo el grano. Mientras se siembre el evangelio, siempre habrá fruto al 100, al 60, al 30 por uno.

PLEGARIA UNIVERSAL.
En este domingo en que Cristo nos invita a acoger su Palabra le pedimos a Dios Padre que sepamos acoger esa palabra y que nos dejemos trasformar por ella.

1.- Señor, te pedimos por el Papa Francisco para que siendo sembrador del Evangelio sus palabras y peticiones sean acogidas por todos. Roguemos al Señor.

2.- Señor te pedimos por todos aquellos que escucharon una vez tu Palabra y que ahora están lejos de la Iglesia, para que descubran el tesoro de la fe y den pronto fruto abundante. Roguemos al Señor.

3. Por los laicos que trabajan activamente en las parroquias y en otras obras de la Iglesia. Roguemos al Señor.

4.- Por nosotros, presentes en la Eucaristía, que buscamos con fe y humildad recibir la semilla de la Palabra enseñada por Jesús. Roguemos al Señor.

5.- Señor, te pedimos por todos los agricultores para que sean estos tiempos favorables para el crecimiento de la semilla y obtengan fruto de su trabajo. Roguemos al Señor.

Padre acoger con infinita bondad estas plegarias que tu pueblo te presenta, da fruto a todas sus necesidades. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 14: San Francisco Solano, Presbítero (F) Is 52, 7-10 (o bien 1Co 1, 18-25); Sal 95; Mc 16, 15-20.
Martes 15: San Buenaventura, Obispo y doctor de la Iglesia (MO) Is 7, 1-9; Sal 47; Mt 11, 20-24.
Miércoles 16: Is 10, 5-7.13-16; Sal 93; Mt 11, 25-27.
Jueves 17: Is 26, 7-9.12.16-19; Sal 101; Mt 11, 20-30.
Viernes 18: Is 38, 1-6. 21-22. 7-8; Sal : Is 38; Mt 12, 1-8.
Sábado 19: Mi 2 1-5; Sal 9; Mt 12, 14-21.

Domingo 20: Domingo XVI del TO. Sb 12, 13.16-19; Sal 85; Rm  8, 26-27; Mt 13, 24-43.