jueves, 11 de agosto de 2022

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XX T.O. CICLO C - 14 AGOSTO 2022

 

NO HE VENIDO A TRAER PAZ, SINO DIVISIÓN.

 

COMENTARIO

 

¡Cómo queremos la paz! ¡A toda costa! Pero si la concebimos como unanimidad, como amabilidad de corazón, como vida tranquila, como ambiente apacible (en la familia, en la comunidad, en el trabajo, en la aldea o en el barrio, y hasta en nuestro país y en el mundo entero), Jesús va a decirnos que no encontramos esos artículos en él: “No les doy la paz como la da el mundo”. “Fuego he venido a encender en la tierra, y ¡qué más quiero si ya ha prendido! Pero tengo que ser sumergido en las aguas y no veo la hora de que eso se cumpla. ¿Piensan que he venido a traer paz a la tierra? Les digo que no, división y nada más. Si estas palabras nos chocan y hasta nos sublevan, se impone un examen de las mismas: nuestro miedo a la división: ¿es sano, noble, o solamente un deseo bastante mediocre de tranquilidad?

Evidentemente, eso no va. Por la sencilla razón de que querer amar como Jesús (no olvidemos a menudo de precisar) nos lleva a dividir, exactamente como él. Y al estar nosotros mismos divididos, como a menudo sabemos que nos ocurre. Es el día en que escogemos amar de verdad cuando surgen los conflictos más duros. Por haber sido fraternales, en nuestro despacho, con un colega, tenemos que soportar la injusticia del jefe. Por amar a los enemigos la familia, hemos tenido que enfadarnos con nuestra familia. Por ayudar a unos vecinos pobres, chocamos con nuestra mujer o nuestra suegra: “¡Estás sacrificando a tus hijos!”.

Ahí es donde era menester que nos alcanzasen estas palabras: en el fondo de nuestro corazón. Jesús será siempre división porque nuestros corazones son malos. Cuando queremos amar y luchar por amor, no lo hacemos más que a partir de nuestras torpezas, de nuestros arrebatos, o de nuestros miedos. Frente a nosotros, los mejores cristianos, nos aman también como pueden, con su ser de pecadores. Tal como somos nosotros, corremos continuamente el riesgo de fabricar paces adulteradas. La paz del dominador que obliga a callar a todo el mundo y establecer forzosamente la calma. La de los obsesionados por la caridad fraterna que evitan el más pequeño conflicto dejando que se pudrieran las situaciones. La del que combate puramente por las justicias que cataloga a las personas y va avanzando tranquilo por entre sus buenos y sus malos. En esas paces tan falsas Jesús introduce la espada de la división. Pero ¿Cuál es su paz? Una paz critica, que quema, que ama, que se mete hasta el interior mismo de los conflictos y se queda allí. No busca los tranquilos lagos, sino que quiere hacer fecunda las tempestades. Para un hijo del evangelio no hay paz –a no ser en el cementerio-, sino un trabajo tenaz e inteligente de paz, posible en todas partes: en nuestro corazón traspasado, en nuestro grupo, en la Iglesia. Es ciertamente entre nosotros, imperfectos y pecadores, donde hay que hacer y que rehacer una y mil veces nuestras paces precarias. Unas veces las demolerán nuestros orgullos y otras la espada evangélica, en la que habrá que confiar animosamente sin soñar en un final definitivo del combate. Es imposible convertirse en artífice de paz a no ser tejiéndola continuamente con los hijos de la guerra.

R.P. Roland Vicente Castro Juárez

 

ANTIFONA DE ENTRADA Sal 83, 10-11   

Fíjate, oh Dios, escudo nuestro; mira el rostro de tu ungido, porque vale más un día en tus atrios que mil en mi casa.

 

ORACION COLECTA

Oh, Dios, que has preparado bienes invisibles para los que te aman, infunde la ternura de tu amor en neutros corazones, para que, amándote en todo y sobre todas las cosas, consigamos alcanzar tus promesas, que superan todo deseo. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Jeremías 38, 4-6. 8-10

En aquellos días, los príncipes dijeron al rey: «Muera ese Jeremías, porque está desmoralizando a los soldados que quedan en la ciudad y a todo el pueblo, con semejantes discursos. Ese hombre no busca el bien del pueblo, sino su desgracia.».

Respondió el rey Sedecías:   «Ahí lo tienen, en su poder: el rey no puede nada contra ustedes».

Ellos cogieron a Jeremías y lo arrojaron en el aljibe de Malquías, príncipe real, en el patio de la guardia, descolgándolo con sogas. En el aljibe no había agua, sino lodo, y Jeremías se hundió en el lodo.

Ebedmelek salió del palacio y habló al rey: «Mi rey y señor, esos hombres han tratado inicuamente al profeta Jeremías, arrojándolo al aljibe, donde morirá de hambre, porque no queda pan en la ciudad.».

Entonces el rey ordeno a Ebedmelek, el cusita: «Toma tres hombres a tu mando, y sacad al profeta Jeremías del aljibe, antes de

que muera.».

 

SALMO RESPONSORIAL (39)

 

Señor, date prisa en socorrerme.

 

Yo esperaba con ansia al Señor; él se inclinó y escuchó mi grito. R.

Me levantó de la fosa fatal, de la charca fangosa; afianzó mis pies sobre roca, y

aseguró mis pasos. R.

 

Me puso en la boca un cántico nuevo, un himno a nuestro Dios. Muchos, al verlo, quedaron sobrecogidos y confiaron en el Señor. R.

 

Yo soy pobre y desgraciado, pero el Señor se cuida de mí; tú eres mi auxilio y mi liberación: Dios mío, no tardes. R.

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta a los Hebreos 12, 1-4

Hermanos:

Una nube ingente de testigos nos rodea: por tanto, quitémonos lo que nos estorba y el pecado que nos ata, y corramos en la carrera que nos toca, sin retirarnos, fijos los ojos en el que inició y completa nuestra fe: Jesús, que, renunciando al gozo inmediato, soportó la cruz, despreciando la ignominia, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.

Recordad al que soportó la oposición de los pecadores, y no os canséis ni perdáis el ánimo.

Todavía no han llegado a la sangre en su pelea contra el pecado.

 

ACLAMACION ANTES DEL  EVANGELIO  Jn 10, 27

Aleluya. Mis ovejas escuchan mi voz- dice el Señor-, y yo las conozco y ellas me siguen. Aleluya.

 

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 49-53

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo!. Tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia hasta que se cumpla!.

¿Piensen que he venido a traer al mundo paz?. No, sino división. En adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la  hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.».

 

PLEGARIA UNIVERSAL

Presentemos a Dios nuestras oraciones y ya que él siempre nos escucha, digámosle:

R.- Padre, escúchanos:

 

1.-  Por el Papa, los obispos, sacerdotes y ministros del evangelio: para que proclamen con su vida la opción por Jesucristo. Oremos. R.

 

2.- Por los cristianos: para que vivamos con valentía el profetismo evangélico en medio del conflicto y del sufrimiento. Oremos. R.

 

3.- Por los pueblos que viven en la opresión y en la guerra: para que surjan profetas, que les ayuden a conseguir la paz. Oremos. R.

 

4.- Por los que están cansados, tristes o deprimidos y por los que no tienen fe: para que experimenten el consuelo y la ternura de Dios a través de sus hermanos. Oremos. R.

 

5.- Por los ancianos y los enfermos: para que no desfallezca en ellos la esperanza y encuentren fuerza en la oración. Oremos. R.

 

6.- Por nosotros: para que el Señor nos fortalezca y nos ayude a ser fieles y coherentes en la vivencia del evangelio. Oremos. R.

 

Socorre a tu pueblo que te suplica y dale la fuerza de tu amor para no desfallecer. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, nuestras ofrendas en las que vas a realizar un admirable intercambio, para que, al ofrecerte lo que tú nos diste, merezcamos recibirte a ti mismo. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

ANTIFONA DE COMUNION   Jn 6, 51.

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; el que coma de este pan vivirá para siempre.

 

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Después de haber participado de Cristo por esto sacramentos, imploramos humildemente tu misericordia, Señor, para que, configurados en la tierra a su imagen, merezcamos participar de su gloria en el cielo. El, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 15: Ap 11, 19ª; 12, 1.3-6ª.10ab; Sal 44;  I Co 15:20-27a; Lc 1, 39-56

Martes 16:  Ez 28, 1-10; Dt 32, 26-28.30.35-36ab; Mt 19, 23-30.

Miércoles 17:  Ez 34, 1-11; Sal 22; Mt 20, 1-16.

Jueves 18: Ez 36, 23-28; Sal 50; Mt 22, 1-14.

Viernes 19: Ez 37, 1-14;  Sal 106; Mt 22, 34-40.

Sábado 20: Ez 43, 1-7ª; Sal 84; Mt 23, 1-12.

Domingo 21:  Is 66, 18-21; Sal  116; Hb 12, 4-7.11-13;  Lc 13, 22-30.

 

COMENTARIOS AL EVANGELIO

Lc 12, 49-53

Paralelo: Mt 10, 34-36

 

Ver JUEVES DE LA 29ª SEMANA

 

1.- Texto. Recordemos las últimas palabras del domingo pasado: "Al que mucho se le confió, más se le exigirá". Era una llamada y una advertencia a la responsabilidad de los cristianos a vivir abiertos al futuro. E inmediatamente escuchamos hoy: "He venido a prender fuego en el mundo". La frase suena como un exabrupto y, sin embargo, pertenece a la misma conversación de los dos domingos anteriores entre Jesús y sus discípulos. El hecho tiene su importancia de cara a determinar el fuego del que habla Jesús.

Luego continúa: "¡Y ojalá estuviera ya ardiendo!". Es una de las varias propuestas de traducción de una frase con una fuerte carga emocional. Otra traducción: "¿Qué más quiero, si ya ha prendido?". Los Padres griegos son partidarios de esta segunda. Sigue una nueva frase emocional. La traducción litúrgica ha pasado por alto el matiz adversativo que tiene en el original. "Sin embargo, tengo que pasar por un bautismo" (v.50). Un preludio de Getsemaní.

La imagen se refiere, en efecto, al final trágico de Jesús. El sentido de la frase dentro de la conversación dependerá de la traducción que escojamos para el versículo anterior. En todo caso, se trata de una especie de paréntesis dado que los versículos siguientes se mueven en la línea del versículo inicial: "¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz? No, sino división". La conversación se cierra con un ejemplo explicativo de esta división. "En adelante, una familia de cinco estará dividida". El ejemplo está tomado de Miqueas, profeta que vivió en el siglo VIII a. C. "En adelante (desde ahora)" es una precisión temporal característica de Lucas (véase Lc. 1,48;5,10). Realza la novedad del presente respecto al pasado y señala un camino de cara al futuro.

Comentario: Comentando el primer versículo, escribe el P. Lagrange que hay que otorgar a la frase su claroscuro profético. Atinada observación. El fuego en cuestión no es el Espíritu Santo, como muchos Padres han pensado. Nos hallamos ante un típico texto profético, con un lenguaje imaginativo y denso, imprevisto e imprevisible. Con su enorme carga de emoción y de pasión, que haremos bien en dejarla correr indómita y en no tratar de amansarla y reducirla. Fuego, división. Es la eclosión incontenida de un ser ilusionado, motivado. Este texto nos permite penetrar en el alma de Jesús, en su pasión antes de la pasión. ¿Será que la vida de Jesús fue un Getsemaní continuado?

Pero es indudable que este texto forma parte del contexto literario que Lucas ha organizado y que hemos ido descubriendo los domingos anteriores. Lo ridículo y peligroso de la codicia. La necesidad de una escala de valores en la que lo prioritario es el Padre y no el comer y el vestir. Buscad su reino y todo lo demás se os dará por añadidura. Dejad la riqueza. Relativizad todo. No os encerréis. Tened perspectiva. Este es el fuego que Jesús trae para abrasar y aniquilar mentalidades y prácticas ancestrales. ¡Fuego! "¿Qué más quiero si ya está ardiendo?" me parece la traducción más apropiada porque responde mejor al contexto literario y a la concepción del tiempo que tiene Lucas. "Hipócritas", leemos un poco más adelante, "sabéis reconocer el aspecto del cielo y de la tierra, y ¿cómo no reconocéis la ocasión presente?" (Lc. 12,56). El tiempo de Jesús es para Lucas una novedad respecto al pasado y un camino abierto para el futuro. De ahí su "desde ahora". El fuego ya está ardiendo, la división es ya una realidad. Estamos muy lejos de fantasías e imaginaciones irreales. El realismo más crudo está presente en las palabras de Jesús. Tan crudo, que le salpica y le hace mucho daño. "Tengo que pasar por un bautismo". Es un grito de dolor. "¡Qué angustia hasta que se cumpla!". Pero dado el matiz adversativo con que Lucas ha construido la frase, en este grito se esconden también un temor y una preocupación: ¿Supondrá la muerte de Jesús el sofocamiento y la desesperación de este fuego? ¡Dios no lo quiera!

A. BENITO - DABAR 1986, 43

 

 

 


2.- Es frecuente ver en esta perícopa un intento para explicar el tiempo -la presencia- de Jesús como el tiempo de la decisión. Su venida y su historia se presentan como una situación de conflicto para él y para los que optan por él.

No es fácil precisar el concepto de "fuego". Jesús ha deseado algo que no ha llegado todavía. El cumplimiento de este deseo, en otros textos, significa la venida del Espíritu Santo (Lucas 3,16). Se podría pensar en el Espíritu Santo, pero aquí esta palabra-metáfora está asociada al concepto de juicio, un juicio que abrasará la tierra.

Se puede establecer un paralelo entre el fuego y el bautismo como un paso desde el dolor y la tribulación a la magnificencia de Dios. Se incluye entonces el sentido de purificación. Desde el versículo 50, parece que hay que entender el fuego como purificación de los corazones. La revelación de Dios nos trae el juicio y la purificación.

El Mesías será entendido y esperado como portador de salvación, pero el salvador hay que verlo en estrecha relación con la paz.

Paz anunciada en su nacimiento (Lc 2,14) y en la expresión: vete en paz (Lc 8,48). Es la paz mesiánica que no coincide con la paz romana o pacificación en sentido político.

La actuación de Jesús no puede ser la pacificación exterior. Su venida conlleva para los hombres decidirse frente a él y su mensaje. La posibilidad de libertad de elección trae la escisión y la división. La figura de Jesús es el centro. La actitud de cada cual es la que divide. Se ejemplifica esta división desde la comunidad familiar. La actitud frente a Jesús crea nuevos lazos y relaciones que relativizan los lazos de la sangre. Era una experiencia vivida en muchas familias. Dentro de la misma familia unos se convertían y seguían a Cristo y otros se oponían y perseguían a los seguidores.

P. FRANQUESA - MISA DOMINICAL 1986, 16

 

 

 


. FE/RUPTURA

En estos versículos, los dos primeros propios de Lc, hay distintas sentencias de Jesús agrupadas aquí en función de la idea central de que la venida de Jesús inaugura un tiempo crítico, que fuerza a los hombres a optar a favor o en contra de él. El cuarto evangelio lo señala dramáticamente, puesto que después de cada discurso o de cada milagro de Jesús se producen reacciones contradictorias entre los oyentes o espectadores: unos se encaminan hacia la fe, otros se irritan y no sólo rechazan, sino que odian a Jesús, con una aversión creciente, que los llevará hasta el homicidio. En este punto, como en tantos otros, Lc aparece muy de acuerdo con Jn.

Los vv. 49-50 son originariamente independientes. El "fuego" (v.49) que Jesús asegura va a prender en la tierra no debe entenderse como un recurso a la violencia para la implantación del Reino de Dios, sino como una alusión al Espíritu Santo o bien a la purificación de los corazones, según un simbolismo muy utilizado en el lenguaje bíblico. El "bautismo" (v.50) que Jesús tiene que recibir no es, evidentemente, ningún rito o sacramento. Debe entenderse la palabra en su sentido originario de "inmersión": Jesús debe sumergirse en unas aguas profundas, y ya sabemos que esas aguas son imagen de grandes sufrimientos. Es, pues, un anuncio de la Pasión. Tanto el "fuego" como el "bautismo" son objeto de un deseo vehemente de Jesús. Anhela purificar el corazón de todos los hombres con su Espíritu, y camina valerosamente hacia su pasión, que es su camino obligado. Estos dos versículos expresan por tanto, originariamente, la voluntad decidida de Jesús de realizar el plan que el Padre le ha propuesto.

Pero colocados aquí por Lc deben entenderse principalmente en función de los vv. 51-53 que siguen, en los que Jesús aparece como "signo de contradicción". Hay una referencia a Mi 7,6, que como una muestra de la corrupción general hablaba de las divisiones familiares. Naturalmente, Jesús no se propone obtener este lamentable resultado, pero de hecho el seguimiento fiel de Jesús originará tensiones e incluso rupturas. Cuando los apóstoles predicaban el evangelio entre los paganos del mundo greco-romano, la conversión al cristianismo implicaba un cambio de vida tan radical que podía dificultar seriamente la convivencia con los parientes aún paganos. En algunos países de misiones, en los que la vida social y familiar esté impregnada de actos religioso o supersticiosos, podemos ver aún en nuestros días situaciones de desgarro o ruptura familiar semejantes a los que se debían dar a menudo en los inicios de la Iglesia. En una sociedad secularizada, o en un cristianismo debilitado, el conflicto se presentará más raramente.

HILARI RAGUER - MISA DOMINICAL 1977, 15

 

 

 

sábado, 6 de agosto de 2022

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XIX T.O. CICLO C - 7 AGOSTO 2022

 

ESTÉN PREPARADOS

 


 

COMENTARIO

 

Maranata significa “¡Ven Señor!”. Es la última palabra de la Biblia y era la oración apasionada de los primeros cristianos. Ha vuelto a ser también la fórmula de oración de algunos cristianos de hoy, sobre todo en los ambientes carismáticos. Vale la pena que meditemos en ella. Maranata pide el fin del mundo, aquel formidable día en que Cristo apareciéndose en todo el esplendor de su gloria, inaugurará la nueva vida de los hombres en plena vida de Dios. Porque Dios mismo, nos dice Jesús, nos invitará al gozo de lo que él es: “Se pondrá el delantal, los sentará a la mesa y le irá sirviendo uno a uno. Pero por muy extraordinario que sea este final grandioso y por muy lleno de amor que esté, quizás no obsesiona bastante nuestros días y nuestras noches. Nos cuesta comprender qué es lo que Jesús quiere de nosotros cuando nos dice: “Vivan como hombres que aguardan”. Y cuando repetimos dócilmente según sus enseñanzas: “Padre, venga a nosotros tu reino” esto no hace palpitar nuestro corazón en la tensa espera, a pesar de que el sentido de esta frase está claro: “Qué llegue ese mundo final en el que tú reinarás”.

Viene ya. Caminamos hacia su plenitud, pero viene en el esbozo que de él vamos haciendo. La escatología (los últimos tiempos) es una aurora lejana que ilumina el progreso de la humanidad hacia el sol eterno. Por consiguiente, la esperanza cristiana no es ni mucho menos estática e inmovilizante. Es la conciencia de un parto gigantesco. Esa espiritualidad tan segura que siempre nos han enseñado es muy clara: hay que vivir plenamente el día de hoy. Pero se trata del “hoy de Dios” lleno de Dios y lleno de su espera.

Es delicada, esa dosificación entre la acción inmediata y la espera. Varía con las épocas e incluso con cada temperamento. Siempre habrá en definitiva enamorados de la tierra y soñadores del cielo. Sin embargo, el que habla de dosificación dice por eso mismo que se necesitan las dos cosas y en cada uno de nosotros, la espera, si, pero en una paciencia muy activa. El razonar entre el hoy y el mañana tiene que estar siempre bajo vigilancia, pues corrió ya el peligro de falsearse desde los comienzos del cristianismo. Los tesalonicenses de san Pablo se agarraron tan bien al Maranata que se cruzaron de brazos y no querían trabajar. “No, les dice san Pablo, ¡El día del Señor no ha llegado! ¡Hay que vivir, hay que trabajar!” (2Tes). Nosotros nos hemos encargado de aprender bien esta lección ya que nuestro hoy está súper-ocupado hasta cometer una grave infidelidad contra la escatología. “¿Los últimos tiempos?”. ¡Ya vendrán! Incluso entre los cristianos se cede a veces a dos estilos de vida mortales para el Maranata, el alzarse de hombros y tratar de cumplir la agenda febril.

R.P. Roland Vicente Castro Juárez

 

ANTIFONA DE ENTRADA   Sal 73, 20.19.22.23.

Piensa, Señor, en tu alianza, no olvides sin remedio la vida de tus pobres. Levántate, oh, Dios, defiende tu causa, no olvides las voces de los que acuden a ti.

 

ORACION COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, a quien, instruidos por el Espíritu Santo, nos atrevemos a llamar Padre, renueva en nuestros corazones el espíritu de la adopción filial, para que merezcamos acceder a la herencia prometida. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

PRIMERA LECTURA    

Lectura del libro de la Sabiduría 18, 6-9

La noche de la liberación se les anunció de antemano a nuestros padres, para que tuvieran ánimo, al conocer con certeza la promesa de que se fiaban.

Tu pueblo esperaba ya la salvación de los inocentes y la perdición de los culpables, pues con una misma acción castigabas a los enemigos y nos honrabas, llamándonos a ti.

Los hijos piadosos de un pueblo justo ofrecían sacrificios a escondidas y, de común acuerdo, se imponían esta ley sagrada: que todos los santos serían solidarios en los peligros y en los bienes; y empezaron a entonar los himnos tradicionales.

 

SALMO RESPONSORIAL ( 32)

 

Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.

 

Aclamen, justos, al Señor, que merece la alabanza de los buenos. Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se escogió como heredad. R.

 

Los ojos del Señor están puestos en sus fieles, en los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y reanimarlos en tiempo de hambre. R.

 

Nosotros aguardamos al Señor: él es nuestro auxilio y escudo; que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti. R.

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta a los Hebreos 11, 1-2. 8-19

Hermanos:  La fe es seguridad de lo que se espera, y prueba de lo que no se ve.  Por su fe, son recordados los antiguos.

Por fe, obedeció Abrahán a la llamada y salió hacia la tierra que iba a recibir en heredad. Salió sin saber adónde iba.

Por fe, vivió como extranjero en la tierra prometida, habitando en tiendas— y lo mismo Isaac y Jacob, herederos de la misma promesa—, mientras esperaba la ciudad de sólidos cimientos cuyo arquitecto y constructor iba a ser Dios.

Por fe, también Sara, cuando ya le había pasado la edad, obtuvo fuerza para fundar un linaje, porque juzgó digno de fe al que se lo prometía.

Y así, de uno solo y, en este aspecto, ya extinguido, nacieron hijos numerosos como las estrellas del cielo y como la arena incontable de las playas.

Con fe murieron todos éstos, sin haber recibido lo prometido; pero viéndolo y saludándolo de lejos, confesando que eran huéspedes y peregrinos en la tierra.

Es claro que los que así hablan están buscando una patria; pues, si añoraban la patria de donde habían salido, estaban a tiempo para volver.

Pero ellos ansiaban una patria mejor, la del cielo.  Por eso Dios no tiene reparo en llamarse su Dios: porque les tenía preparada una ciudad.

Por fe, Abrahán, puesto a prueba, ofreció a Isaac; y era su hijo único lo que ofrecía, el destinatario de la promesa, del cual le había dicho Dios: «Isaac continuará tu descendencia.».

Pero Abrahán pensó que Dios tiene poder hasta para hacer resucitar muertos.  Y así, recobró a Isaac como figura del futuro.

 

ACLAMACION ANTES DEL  EVANGELIO  Mt 24, 42ª.44

Aleluya. Estén vigilantes y preparados, porque a la hora que menos piense vendrá el Hijo del Hombre. Aleluya.

 

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 32-48

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«No temas, pequeño rebaño, porque su Padre ha tenido a bien daros el reino.

Vendan sus bienes y den limosna; hagan talegas que no se echen a perder, y  un tesoro inagotable en el cielo, adonde no  se acercan los ladrones ni roe la polilla.

Porque donde está su tesoro allí estará también su corazón.  Tengan ceñida la cintura y encendidas las lámparas. ustedes están como los que  aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame.

Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; les aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo. Y, si llega entrada la noche o de madrugada y los encuentra así, dichosos ellos.

Comprendan que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, no le dejaría abrir un boquete. Lo mismo ustedes, estén preparados, porque a la hora que menos pensado viene el Hijo del hombre.».

Pedro le preguntó:  «Señor, ¿has dicho esa parábola por nosotros o por todos?».

El Señor le respondió:  «¿Quién es el administrador fiel y solícito a quien el amo ha puesto al frente de su  servidumbre para que les reparta la ración a sus horas?.

Dichoso el criado a quien su amo, al llegar, lo encuentre portándose así. Les aseguro que lo pondrá al frente de todos sus bienes.

Pero si el empleado piensa: "Mi amo tarda en llegar", y empieza a pegarles a los mozos y a las muchachas, a comer y beber y emborracharse, llegará el amo de ese criado el día y a la hora que menos lo espera y lo despedirá, condenándolo a la pena de los que no son fieles.

El criado que sabe lo que su amo quiere y no está dispuesto a ponerlo por obra recibirá muchos azotes; el que no lo sabe, pero hace algo digno de castigo, recibirá pocos. Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá; al que mucho se le confió más se le exigirá.».

 

PLEGARIA UNIVERSAL

Dirijamos al Padre nuestras suplicas, con confianza filial. Respondamos: R.- Padre, escúchanos.

 

1.-  Por el Papa y por todo el pueblo elegido; para que permanezcamos vigilantes a la llegada del Señor. Oremos. R.

 

2.- Por nuestros gobernantes: para que dirijan con justicia y equidad a su pueblo. Oremos. R.

 

3.- Por los jóvenes: para que encuentren en el servicio el verdadero tesoro de su vocación. Oremos. R.

 

4.- Por los pobres, los migrantes y los marginados: para que, en estos tiempos de crisis, experimenten la fuerza de Dios y la ayuda de nuestra caridad. Oremos. R.

 

5.- Por los pueblos marcados por la guerra, la opresión o el terrorismo: para que luchen por la paz y la libertad. Oremos. R.

 

6.- Por nosotros: para que al celebrar el memorial de Cristo nuestra fe se robustezca. Oremos. R.

 

Escucha, Señor, nuestras oraciones y manifiesta tu bondad a tus hijos que te suplicamos. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta complacido Señor, los dones que en tu misericordia has dado a tu Iglesia para que pueda ofrecértelos y que ahora transformas con tu poder en sacramento de nuestra salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

ANTIFONA DE COMUNION  Jn 6, 51.

El pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo, dice el Señor.

 

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

La comunión en tus sacramentos nos salve, Señor, y nos afiance en la luz de tu verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA;

 

Lunes 08: Ez 1, 2-5.24-28c;  Sal 148;  Mt 17, 22-27.

Martes 09:  Ez 2, 8—3, 4;  Sal 118; Mt 18, 1-5.10.12-14

Miércoles 10: 2Co 9,6-10; Sal 111; Jn 12, 24-26.

Jueves 11: Ez 12, 1-12; Sal 77;  Mt 18, 21—19, 1.

Viernes 12:  Ez 16, 1-15.60.63; Is 12, 2-6; Mt 19, 3-12.

Sábado 13:  Ez 18, 1-10.13b.30-32;  Sal 50;  Mt 19, 13-15.

Domingo 14:  Jr 38, 4-6.8-10; Sal 39; Hb 12, 1-4; Lc 12, 49-53.

 

COMENTARIOS AL EVANGELIO

Lc 12, 32-48

 

Paralelos:

Mt 6, 20-21 Mt 24, 43-51

 

 1.CODICIA/RIQUEZAS: Texto. Forma parte de una larga conversación de Jesús con sus discípulos. El desencadenamiento de la misma ha sido un litigio de herencia (domingo pasado). Jesús empieza señalando la raíz de estos casos: la codicia. A continuación da un paso más: Por esto os digo: no andéis agobiados pensando qué vais a comer o con qué os vais a vestir. Vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de ello. Buscad más bien su reino y tendréis también todo aquello (/Lc/12/22/30-31). Es decir, Jesús les propone a sus discípulos un punto de mira distinto: el mundo del Padre en vez del mundo de las riquezas. Aquí se entronca el texto de hoy: No tengáis miedo, pequeño rebaño, de que vuestro Padre haya querido confiaros su reino. Prefiero este matiz al de la traducción litúrgica. Siguen después unas invitaciones a desprenderse de los bienes (vs. 33-34) y a vivir en perspectiva de futuro (va. 35-40). Esto último se expresa con la imagen de unos criados a la espera de su amo y la de un propietario que trata de impedir que los ladrones le roben. Enseñanza plástica, a través de una parábola.

Pedro quiere saber quiénes son los destinatarios de esta parábola. ¿Has dicho esa parábola por nosotros o por todos? Para el lector no queda claro quiénes son unos y otros. Dos comentarios antiguos que tengo delante entienden el "nosotros" de los doce y el de "todos" de los discípulos. Creo sin embargo que, por el modo como Lucas estructura el auditorio en el cap. 12, el "nosotros" se refiere a los discípulos y el "todos" a la gente en general. Aunque como vamos a ver por el tipo de respuesta de Jesús, la distinción no tiene mayor importancia. La respuesta de Jesús no es directa.

Basta fijarnos en ella para ver que no guarda relación con los términos de la pregunta (vs. 42-48). Esto significa que Jesús no acepta el planteamiento de Pedro. Lo que Jesús hace es contar una nueva parábola con vistas a replantear el problema en otros términos. Algo parecido a lo que veíamos hace cuatro domingos a propósito del prójimo. En el texto de hoy, el planteamiento de Jesús se encuentra en los versículos finales 47-48. Se habla del criado que sabe lo que su amo quiere y del criado que no lo sabe.

Ambos serán castigados si hacen algo digno de castigo, aunque al que sabía se le castigará más, porque al que mucho se le dio, mucho se le exigirá. El planteamiento de Pedro era exclusivo; por nosotros o por todos. El de Jesús es asertivo: por vosotros y por todos. Vivir en perspectiva de futuro es una actitud que compete a todos en general, aunque probablemente todos tendrán el mismo grado de conciencia de esa perspectiva o no todos la vivirán con la misma intensidad.

Comentario. Jesús acaba de proponer a los discípulos un cambio en su escala de prioridades y de valores: El Padre antes que la comida. La verdad es que un cambio así impone. ¿No imponen acaso estas palabras: "Vended vuestros bienes"? No es ya el miedo teórico, es el miedo práctico: ¿Qué será de mí y de los míos? Vamos a ser honestos y a no rebajar lo que Jesús dice. Sintamos toda la angustia y todo el miedo que queramos. Resistámonos todo lo que queramos. Pero, ¡por favor!, no escamoteemos el sentido de las palabras de Jesús. Está en juego la esencia del ser cristianos. Ya sé que los maximalismos no sirven, que el lenguaje de Jesús era a veces agresivo e hiriente y que respondía a condiciones socioeconómicas infinitamente mucho menos complicadas que las actuales. Pero repito: ¡No acomodemos la palabras de Jesús a nuestras conveniencias! Propongo una solución. ¿Por qué no reconocemos que no estamos dando curso a la idea cristiana de Jesús? ¿Por qué no reconocemos que tenemos mucha tarea por delante hasta poder decir que somos cristianos? Donde hay tarea por realizar hay ilusión. Y donde hay ilusión hay sentido del humor, alegría y humildad. Y la angustia irá desvaneciéndose de nuestro interior y una gran paz tomará en nosotros el puesto de aquélla. "No temas, pequeño rebaño, de que vuestro Padre haya querido confiaros su reino". Hay mucho cariño y mucha fuerza en estas palabras. Buscad al Padre. Descubriréis que nada os faltará para vivir y vivir bien. Ante las palabras "Buscad..." de Jesús se me ocurre la siguiente pregunta: ¿No será que a fuerza de no vender nuestros bienes ya no tenemos bienes? ¿No será que por preocuparnos tanto de nuestra vida ya no tenemos vida? ¡Esto no es vida! exclamamos a veces, ¿Será que intuimos que lo primero es el reino del Padre y después todo lo demás? Ello significaría que nos estamos haciendo cristianos y que empezamos a tener ceñida la cintura y encendidas las lámparas.

ALBERTO BENITO - DABAR 1986, 42

 

 

 


2.- Sentido del texto. No podremos en absoluto comprender estas fascinantes palabras de Jesús si desconocemos desde dónde están dichas. ¿Por qué puede hablar Jesús así? La respuesta es el v.32b: "Vuestro Padre ha tenido a bien daros el Reino". Jesús sabe del Padre y de su alternativa, lo conoce y la conoce. Jesús ha hecho un descubrimiento: "El Reino se parece a un tesoro escondido en el campo; si un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y de la alegría va a vender todo lo que tiene y compra el campo aquél" (/Mt/13/44). Desde este descubrimiento puede Jesús hablar e invitar como lo hace. Cuando se ha encontrado un tesoro, ¿qué importa la calderilla? ¿Qué miedo se puede tener a desprenderse de la calderilla? La atención y el interés estarán en el tesoro, no en la calderilla. "Buscad primero el Reino y esas otras cosas (alimento, vestido, etc.) las tendréis de sobra", son las palabras inmediatamente anteriores a las del evangelio de hoy (/Lc/12/31).

Secundar la invitación a desprenderse de las propias posesiones es lo mismo que secundar una invitación a desprenderse de la calderilla cuando se tiene un tesoro. Jesús no te invita a quedarte sin nada, sencillamente porque antes ya lo tienes todo. No tengas, pues, miedo a dejar el dinero.

CR/OPTIMISTA: Centra tu atención e interés en la maravillosa alternativa del Reino. Es un inesperado y fascinante valle de colores y de bienestar. Como los antiguos esclavos judíos en Egipto, ponte en disposición de marcha hacia la tierra que mana leche y miel. Estás a punto de llegar a ella. Haz un último esfuerzo: sal de la esclavitud y saborea la fiesta. Lucha, construye, no te desanimes. Te parece que no llegas: no creas a las sirenas que te hablan de realismo. El Hijo del Hombre sale a tu encuentro, está para llegar. ¿Eres cristiano? Lo tienes que demostrar por tu fe inquebrantable en un mundo nuevo. Ser cristiano lleva consigo esa fe. Por ser cristiano has adquirido la responsabilidad de creer en un mundo de colores y de bienestar. Quien no es cristiano no tiene tanta responsabilidad de creer en este mundo como tienes tú. Fuerza, pues, la historia: no te detengas, nunca te conformes, no caigas en la tentación esbozada por Pedro de entretenerte en jerarquizar personas y competencias. Fíjate cómo Jesús no da cabida en su respuesta a este tipo de problemática.

Lo importante es la capacidad de inquietud que tengas y la disconformidad que demuestres.

DABAR 1980, 43

 

 

 


3.RIQUEZAS/PREDESTINACION

Uno de los puntos más originales de la enseñanza de Jesús -y Lc lo señala más que ningún otro evangelista- es el juicio que hace sobre las riquezas. En la mentalidad general del Antiguo Testamento, las riquezas son una bendición de Dios, y a veces incluso una prueba de que alguien disfruta de su favor. En esta línea, el protestantismo y especialmente el calvinismo tenderá a ver en ella un signo de predestinación. Para Jesús, por el contrario, la riqueza está llena de peligros para el Reino.

HILARI RAGUER - MISA DOMINICAL 1977, 15

 

 

 


4.- Texto. Seguimos en la perspectiva de camino. El texto comienza con la fórmula de confianza "no temas", fórmula que garantiza protección y seguridad, y con el apelativo cariñoso de "pequeño rebaño", para inmediata- mente pasar a formular el motivo de la confianza y del cariño: "El Padre ha tenido a bien confiaros su reino". Manifestación capital en sí misma, por cuanto que supone la realización, al menos parcial, de la segunda petición del Padrenuestro: Venga tu reino. Manifestación, además, fundamental en el conjunto del texto, por cuanto que está a la base de todo lo que en él se dice después.

Tomando como punto de partida este versículo 32, el texto se articula de la siguiente manera:

1. Versículos 33-34. Una vez más nos sale al paso la frase corta y gráfica, desconcertante y agresiva." Vended vuestros bienes y dad limosna". La frase es de las que hieren, porque golpea fuerte. "Tocados" todavía por su impacto, escuchamos después algo sobre el corazón y el tesoro. Empezamos a relacionar: tesoro, dinero, valores, atención, importancia. De repente se nos ilumina el sentido de la frase: el dinero no puede ser el móvil de uno a quien el Padre le ha confiado su reino.

2. Versículos 35-40. Las palabras de Jesús siguen resonando gráficas. "Tened ceñida la cintura". En un mundo en el que se llevan túnicas muy holgadas que llegaban hasta los pies, era inevitable ceñirse la cintura con un cinturón para realizar cualquier actividad que supusiese esfuerzo o movimiento. Tener ceñida la cintura expresaba disposición, entrega a una tarea. Algo parecido hay que decir de las lámparas encendidas, indudablemente una metáfora para designar la actitud despierta y consciente.

Siguen a continuación dos situaciones, dos ejemplos de actitud despierta y consciente: de unos criados; de un dueño de casa. En ambos casos se pone de relieve la misma exigencia: necesidad de una actitud consciente y abierta al futuro.

¿De qué futuro se trata? Nos lo dice el v. 40 y lo formula en términos de venida del Hijo del Hombre. La formulación ahonda sus raíces en la imaginería apocalíptica judía, una imaginería al servicio de la más bella y la más real de las realidades: el encuentro pleno de los hijos con su Padre.

El sentido de los vs. 35-40 aparece claro: uno a quien el Padre le ha confiado su reino vive consciente de caminar hacia el encuentro pleno con el Padre.

3. versículos 41-48. Pedro interrumpe para saber si lo anterior se refiere sólo a ellos o también a todos en general. ¿Has dicho esta parábola por nosotros o por todos? Por el contexto inmediato el nosotros no se refiere a los doce, sino a los discípulos, es decir, al seguidor de Jesús.

En su respuesta Jesús emplea el mismo procedimiento que constatábamos hace cuatro domingos a propósito del letrado que quería saber quién era su prójimo. Jesús no responde en los mismos términos de la pregunta, sino que en los vs. 42-46 comienza contando la historia del posible doble proceder, bueno y malo, de un administrador. A continuación, en los versículos 47-48, centra su atención en el proceder malo y distingue dos nuevas posibilidades, según que ese proceder malo sea consciente o inconsciente. Por último, concluye con la siguiente llamada de atención: Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá; al que mucho se le confía, mucho se le pedirá. Hacia esta llamada de atención va encaminada toda la anterior historia; esta llamada es lo verdaderamente importante de la respuesta de Jesús.

 

Comparemos ahora esta respuesta y la pregunta. Pedro quiere saber si lo manifestado por Jesús vale sólo para sus seguidores o también para todos. Jesús le contesta que no es eso lo que debe preocuparle como seguidor suyo. Lo que de verdad debe preocuparle es que por ser seguidor suyo tiene unas exigencias y unas responsabilidades, superiores incluso a la demás gente por cuanto un seguidor de Jesús sabe que las tiene y los demás no lo saben. Esas exigencias y esas responsabilidades es lo que de verdad debe de preocupar a un seguidor de Jesús, y no si los demás las tienen o dejan de tener, o si los demás son seguidores de Jesús o no. La respuesta de Jesús, por lo tanto, corrige los demás términos, y el planteamiento de la pregunta de Pedro.

Comentario. A decir verdad el texto no es fácil por cuanto que no deja traslucir a primera vista su articulación interna. A la hora de hablar de él hay que hacerlo partiendo de lo que es la afirmación central: El Padre ha tenido a bien confiaros su reino. El seguidor de Jesús debe vivir sabiendo que el reino del Padre es ya una realidad en él. Su vida goza del cariño, la protección y la seguridad que el Padre otorga. No tengas miedo.

A partir de esta vivencia y de esta certeza, el seguidor de Jesús da curso a un nuevo talante, a un estilo diferente de vida. El texto de hoy apunta dos manifestaciones de este nuevo estilo de vida.

Primera: El seguidor de Jesús no está en la vida para ganar dinero. Segunda: El seguidor de Jesús es sabedor de que camina hacia el encuentro claro y pleno con el Padre. Pero ¡ojo! Se trata de actitudes simultáneas e independientes entre sí. Por lo tanto, el no estar en la vida para ganar dinero no se debe al hecho de caminar hacia el Padre. Lo primero no está subordinado a lo segundo. Si el seguidor de Jesús no está en la vida para ganar dinero, ello se debe a que está en la vida para hacer otras cosas y con otros valores. A su vez, mientras hace esas otras cosas desde otros valores, el seguidor de Jesús sabe que su vida tiene perspectiva de futuro, un futuro que arranca del presente del Padre.

El texto termina con una parte que suele estar bastante maltratada. Una parte realmente maltratada. Hay comentaristas que la interpretan en el sentido de retribución según los méritos. Creo que esta línea de interpretación no tiene para nada en cuenta la articulación del texto. El sentido de la parte final está condicionado por la pregunta de Pedro, aunque no por los términos y su planteamiento. Lo hace por medio de la historia que cuenta, la cual tiene como función el preparar la llamada de atención final, que es donde se recoge el planteamiento o modo de ver las cosas por parte de Jesús. La preocupación de si lo que Jesús dice es aplicable sólo a sus seguidores o a todos en general debe dejar paso a esta otra: como seguidor de Jesús, éste tiene que llevar adelante un estilo de vida no basado en el dinero y consciente de su apertura al Padre. Esta es la tarea del seguidor de Jesús y de ella es de lo que tiene que responder. Los demás ya responderán de la suya, sea ésta la que sea. Lo que debe preocupar al seguidor de Jesús no es el hacer extensiva a los demás su visión de las cosas, sino el vivir de las cosas.

ALBERTO BENITO - DABAR 1989, 41

 

PROPUESTA DE CANTOS DOMINGO XIX CICLO C

 

01.- VIENEN CON ALEGRIA (Cesareo Gabaraín) (Entrada)

VIENEN CON ALEGRÍA SEÑOR,

CANTANDO VIENEN CON ALEGRÍA SEÑOR,

LOS QUE CAMINAN POR LA VIDA, SEÑOR 

SEMBRANDO TU PAZ Y AMOR.

 

Vienen trayendo la esperanza

a un mundo cargado de ansiedad,

a un mundo que busca y que no alcanza

caminos de amor y de amistad.

 

Vienen trayendo entre sus manos,

esfuerzos de hermanos por la paz,

deseos de un mundo más humano

que nacen del bien y la verdad.

 

Cuando el odio y la violencia

aniden en nuestro corazón,

el mundo sabrá que por herencia

le guardan tristeza y dolor.

 

02.- CON ALEGRIA EN EL CORAZON (Joaquin Madurga) (Entrada)

CON ALEGRÍA EN EL CORAZÓN

QUEREMOS CANTARTE, SEÑOR.

CON ESPERANZA, CON FE Y CON AMOR

QUEREMOS LLEGAR A TU MESA, SEÑOR.

 

1. Con alegría de amistad

compartida en una comida;

con esperanza de escuchar

tu Palabra, que da la vida.

 

2. Con alegría de fiesta

de hermanos en la Eucaristía;

con la fe y el amor que exige

juntarnos en tu comida.

 

3. Con alegría los primeros cristianos

su amor compartían;

con esperanza seguiremos

sus huellas y ejemplo de vida.

 

03.- PUEBLO SANTO Y ELEGIDO (Entrada)

1. Caminamos hacia ti,

oh ciudad de nuestro Dios,

construyendo en este mundo

la verdad y el amor.

 

PUEBLO SANTO Y ELEGIDO

CONGREGADO EN EL AMOR,

VAS BUSCANDO, PEREGRINO,

LA CIUDAD DE NUESTRO DIOS.

 

2. Avanzamos, peregrinos,

con Jesús, nuestra esperanza.

Él nos salva, Él nos guía,

con la luz de su palabra.

 

3. Quien tiene hambre de justicia,

quien anhela la verdad,

en la mesa del Señor

su Palabra encontrará.

 

4. Reunidos en la Iglesia

proclamamos su verdad:

Jesucristo es el que salva

dando al mundo su amistad.

 

5. Los caminos de este mundo

son caminos sin final:

sólo Cristo es el sendero

que conduce a la verdad.

 

6. Cuando llegue el momento

de nuestra hora final,

Jesucristo, nuestro hermano,

nos dará su eternidad.

 

04.- SABER QUE VENDRÁS (Dones)

En este mundo que Cristo nos da,

hacemos la ofrenda del pan,

el pan de nuestro trabajo sin fin,

y el vino de nuestro cantar.

Traigo ante Ti nuestra justa inquietud:

«Amar la justicia y la paz».

 

SABER QUE VENDRÁS, SABER QUE ESTARÁS

PARTIENDO A LOS POBRES TU PAN. / (2)

 

La sed de todos los hombres sin luz,

la pena y el triste llorar,

el odio de los que mueren sin fe,

cansados de tanto luchar.

En la patena de nuestra oblación,

acepta la vida, Señor.

 

05.-  ACEPTA SEÑOR EL VINO Y EL PAN (Dones)

ACEPTA SEÑOR EL VINO Y EL PAN

CON ELLOS TRAEMOS TU OFRENDA A TU ALTAR

 

1. Sobre tu altar Señor va nuestra ofrenda

el abrazo sincero al hermano

perdonándonos nuestras ofensas.

 

2.Sobre el Altar, Señor, va nuestra ofrenda:

trabajar por un mundo más justo de igualdad

y concordia fraterna.

 

3. Sobre el Altar, Señor, va nuestra ofrenda:

convertir nuestra vida pasada

al mensaje de tu Buena Nueva.

 

06.- CON AMOR TE PRESENTO SEÑOR (Dones)

Con amor te presento, Señor,

Lo mejor de mi vida,

Te presento, Señor, mi amistad.

Con amor te presento, Señor,

Para ser mi manjar.

 

La viña, el racimo, el trigal,

El pan de mi hogar

Te presento con amor.

 

Con mis manos abiertas a Ti,

Contemplando tu lámpara,

Te presento, Señor, mi esperanza.

 

Hacia Ti se dirige mi barca,

Hacia el cielo se va.

Es largo el camino, el remar,

Ruta pascual,

Dios me guía al caminar.

 

Con mi ofrenda también yo te doy

Lo mejor de mis lágrimas.

Te presento, Señor, mi dolor.

 

Te presento, Señor, mi oración,

Ofertorio de amor.

El grano enterrado ya es flor,

La espiga oblación,

La semilla redención.

 

07.- FIESTA DEL BANQUETE (Comunion)

FIESTA DEL BANQUETE, MESA DEL SEÑOR,

PAN DE EUCARISTÍA, SANGRE DE REDENCIÓN.

 

1. Este Pan que nos das por manjar

es el Pan de unidad y de fraternidad.

 

2. Hacia Ti vamos hoy, a tu altar

Tú nos das la ilusión en nuestro caminar.

 

3. Escuché su voz en mi caminar,

conocí al Señor en la fracción del Pan.

 

4. Pan de vida eterna, Cuerpo del Señor

Cáliz de la Alianza, fuente de Salvación.

 

08.- TAN CERCA DE MI (Comunion)

TAN CERCA DE MÍ

TAN CERCA DE MÍ

QUE HASTA LO PUEDO TOCAR,

JESÚS ESTÁ AQUÍ.

 

Ya no busco a Cristo en las alturas,

ni le buscaré en la oscuridad:

dentro de mi ser, en mi corazón,

siento que Jesús conmigo está.

 

TAN CERCA DE MÍ …

 

Yo le contaré lo que me pasa

Como a mis amigos le hablaré

Yo no se si es él, quién habita en mí

O si soy yo quien habita en él.

 

TAN CERCA DE MÍ…

 

Mirale a tu lado caminando

En las alegrías y el dolor

A tu lado va, siempre al caminar

Él es un amigo de verdad.

 

09.- HAMBRE DE DIOS (Comunion)

NO PODEMOS CAMINAR CON HAMBRE BAJO EL SOL,

DANOS SIEMPRE EL MISMO PAN, TU CUERPO Y TU SANGRE, SEÑOR

 

Comamos todos de este pan, el pan de la unidad,

en un cuerpo nos unió el Señor por medio del amor.

 

Señor, yo tengo sed de Ti, sediento estoy de Dios,

pero pronto llegaré a ver el rostro del Señor.

 

Por el desierto el pueblo va, cantando su dolor,

en la noche brillará tu luz, nos guía la verdad.

 

10.- SEÑOR, NO SOY DIGNO (Comunion)

SEÑOR, NO SOY DIGNO

DE QUE ENTRES EN MI CASA

PERO UNA PALABRA TUYA

BASTARÁ PARA SANARME.

 

1. Eres el Pan de Vida,

a todos das la paz;

quien come de tu carne

por siempre vivirá.

 

2. Somos el nuevo pueblo

que Cristo congregó,

vivamos siempre unidos,

testigos del amor.

 

3. Vamos por esta vida

buscando la verdad,

la paz y la justicia,

un mundo que vendrá.

 

11.- TU ERES DEL SEÑOR (Salida)

1. Eres tan sencilla

como luz de amanecer

eres Tú, María,

fortaleza de mi fe

Tú eres flor, eres del Señor

te dejas acariciar por su amor.

 

2. Eres tan humilde

como el vuelo de un gorrión

eres Tú, María,

el regazo del amor

Tú eres flor, eres del Señor

te dejas acariciar por su amor.

 

Yo quiero estar, __

en las manos del Señor

como Tú

para amar, __

en las manos del Señor

como Tú

como Tú, como Tú.

 

3. Eres tan pequeña

como el canto de mi voz

eres la grandeza

de Aquel que te modeló

Tú eres flor, eres del Señor

te dejas acariciar por su amor.

 

4. Eres tan hermosa

como el cielo, como el mar

eres Tú, María,

como el gozo de soñar

Tú eres flor, eres del Señor

te dejas acariciar por su amor.

 

12.- ANUNCIAREMOS TU REINO. (Salida)

Anunciaremos tu reino, Señor

Tu reino, señor, tu reino.

 

Reino de paz y justicia

Reino de vida y verdad

Tu reino, Señor, tu reino.

 

Reino de amor y de gracia

Reino que habita en nosotros

Tu reino, señor, tu reino.

 

Reino que sufre violencia

Reino que no es de este mundo

Tu reino, señor, tu reino

 

Reino que ya ha comenzado

Reino que no tendrá fin

Tu reino, señor, tu reino

 

AMOR ES VIDA

Amor es vida, vida es alegria.

Quien nunca amo vivio sin ilusion.

Alegres cantan sus melodias

las ansiedades del corazon (bis).

 

ALEGRE ESTOY, CANTANDO VOY,

ESTE ES EL DIA QUE HIZO EL SEÑOR. (BIS)

 

Cuando recuerdo aquel amor divino,

que siendo Dios, al suelo descendio,

mi alma canta, mi alma goza,

porque la vida me dio el Señor (bis).

 

Yo soy feliz por cada dia nuevo,

por la ilusion de ver amanecer,

por las estrellas y por el cielo,

por la alegria de renacer (bis).

 

Por los caminos aridos del mundo

busco la huella de un amor feliz.

Soy peregrino, soy vagabundo,

un cielo eterno brilla hoy en mi (bis).