martes, 17 de enero de 2012

HISTORIA DE LA SALVACIÓN (Resumen cronológico)


HISTORIA DE LA SALVACIÓN
Resumen cronológico

ANTES DE CRISTO

Hacia el 1850 ABRAHAM, emigra de Mesopotamia a la tierra de Canaán (Palestina). Su descendencia: Isaac, Jacob, José.

Hacia el 1700 Se establecen en Egipto, por invitación de José, los primeros hebreos. Su descendencia será oprimida.

Hacia el 1250 MOISÉS sale de Egipto por . La Alianza del Sinaí.

Hacia el 1220 JOSUÉ entra y conquista la Tierra prometida (Canaán). Los “Jueces" gobiernan.

Hacia el 1030 SAMUEL Y SAÚL primeros reyes de Israel.

Hacia el 1010 DAVID Conquista Jerusalén.

Hacia el 970 SALOMÓN: Rey hijo de David que construye el Templo de Jerusalén .

931 Asamblea de Siquem. El cisma entre el Israel (Norte) y Judá (Sur), dos reinos.

Hacia el 885 Fundación de Samaria por el rey de Israel, Omri.

Hacia el 874 Acab, rey de Israel. Los profetas Elías y Eliseo.

Hacia el 750 Los profetas Amós y Oseas.

740 El profeta Isaías (Libro de Isaías 1-39). El profeta Miqueas.

721 Conquista de SAMARIA por Sargón II de Asiria. Fin del Reino del Norte (Israel).

716 Ezequías, rey de Judá.
Hacia el 630 Los profetas Sofonías y Jeremías.

622 Josías, rey de Judá. Hallazgo de la Ley y reforma religiosa. Primera redacción de los libros de Josué, Jueces,
Samuel y Reyes.

612 Destrucción de Nínive, capital de Asiria.
El profeta Nahúm.

Hacia el 600 El profeta Habacuc.

587 Conquista de Jerusalén por los babilonios y deportación de los israelitas.

DESTIERRO DE BABILONIA (587-538). El profeta Ezequiel. El Libro de la Consolación de Israel (Oráculos de Isaías
40-55).

539 PERÍODO PERSA. El rey Ciro de los medos y persas conquista Babilonia. (539-333).

538 Edicto de Ciro concede la libertad a los deportados. Primeros retornos de judíos a Palestina. (otros judíos se van a Alejandría y otros lugares)

515 DEDICACIÓN DEL SEGUNDO TEMPLO. Los profetas Ageo y Zacarías (1-8). Tal vez Isaías 56-66.
445 Primera misión de Nehemías.
El profeta Malaquías.
Posiblemente aparecen los libros de Job, Proverbios, Cantar de los Cantares, Rut.
Numerosos Salmos.

Hacia el 400 Unificación de la legislación del Pentateuco.

Hacia el 350 El profeta Joel.
Los libros de las Crónicas y de Esdras-Nehemías.

333 Alejandro Magno. Comienzos del PERÍODO GRIEGO o HELENÍSTICO (333-63).
Profecías de Zacarías 9-14.
Judea sometida a los Lágidas de Egipto (323-197).
Libros de Jonás y Tobías.
Después del 300 Comienzo de la traducción griega de la Biblia, llamado de los “SETENTA”.
Helenización de Palestina, Libros del Eclesiastés y Ester.

200 Victoria de Siria sobre Egipto en Panión.
Judea sometida a los Seléucidas de Siria (200-142).

Hacia el 180 Ben Sirá escribe en hebreo el libro del Eclesiástico (Sirácida).

167 Persecución del Antíoco Epífanes (167-164).

166 Rebelión de los Macabeos.
Libro de Daniel.
Fariseos, saduceos y esenios.
132 Traducción griega del libro del Eclesiástico.
Hacia el 125 Segundo libro de los Macabeos.

Hacia el 100 Primer libro de los Macabeos. Libro de Judit.

63 Conquista de Jerusalén por Pompeyo. Comienzo del PERÍODO ROMANO (63 a.C. - 135p.C.).
Hacia el 50 Libro de la Sabiduría.

37 HERODES EL GRANDE. Los procuradores romanos en Palestina.

Hacia el 6 NACIMIENTO DE JESÚS.

4 Muerte de Herodes el Grande, a quien suceden sus hijos Arquelao, Herodes Antipas y Filipo.
Hacia el 8 Nacimiento de Pablo en Tarso.

14 TIBERIO, emperador romano.

26 Poncio Pilato, procurador (26-36).

27 Predicación de JUAN EL BAUTISTA.
Comienzos del ministerio de Jesús.

30 Viernes, 7 de abril. MUERTE DE JESÚS.

Pentecostés. La IGLESIA se propaga por el poder del Espíritu Santo.
Hacia el 34 Martirio de Esteban.
Conversión de Pablo.

44 Martirio de Santiago el Mayor, hermano de Juan.

46-48 Primer viaje misionero de Pablo.

Hacia el 48 La asamblea (o “Concilio”) de Jerusalén (Hechos 15).

Hacia el 50 La “Buena Nueva” anunciada se recoge en el PRIMER EVANGELIO ESCRITO (Evangelio de Marcos).
Hacia el 51 Primeras epístolas de Pablo: a los Tesalonicenses.
Hacia el 57 Epístolas a los Gálatas, Corintios, (Filipenses?), Romanos.
Hacia el 58? Epístola de Santiago el Menor, hermano del Señor, obispo de Jerusalén.
Hacia el 62 Epístolas a los Colosenses, Efesios y Filemón (¿y Filipenses?).
Santiago el Menor es lapidado en Jerusalén.
Hacia el 64 Primera epístola de Pedro y Evangelio de Marcos.
Hacia el 65 Primera epístola a Timoteo, Epístola a Tito.
64-67 Martirio de Pedro en Roma.
Epístola a los Hebreos. Segunda epístola a Timoteo.
Primera sublevación judía (66-70).
Hacia el 67 Martirio de Pablo en Roma.
Evangelio griego de Mateo, Evangelio de Lucas, Hechos de los Apóstoles (o hacia el 80).

68 Destrucción del monasterio esenio de Qumrán.

70 ASEDIO Y DESTRUCCIÓN DE JERUSALÉN por Tito.


Epístola de Judas. Segunda epístola de Pedro.

Hacia el 78 El historiador Josefo escribe “La Guerra de los judíos”.

Hacia el 95 Juan, deportado en Patmos, bajo el emperador Domiciano, escribe el Apocalipsis.
Evangelio y epístolas de Juan.

Hacia el 100 Muerte de San Juan en Éfeso.

110 Cartas y martirio de Ignacio de Antioquía.
Carta de Policarpo a los Filipenses.

131-135 Segunda sublevación judía, acaudillada por Simón Bar Kokebá.

134 Conquista de Jerusalén.

R.P. Roland Vicente Castro Juárez

¿POR QUÉ LEEMOS EL ANTIGUO TESTAMENTO?


¿POR QUÉ LEEMOS EL ANTIGUO TESTAMENTO?



Muchos suelen decir que debiéramos contentarnos con el Evangelio y los escritos de los Apóstoles, sin embargo estudiar el AT es fundamental para nuestra vida.

¿Qué es el Antiguo Testamento?

Para comprenderlo mejor diremos que la Biblia como es sabido, se divide en dos grandes partes, que son: Antiguo Testamento (AT) y Nuevo Testamento (NT).

La palabra

"Testamento" significa "pacto", "contrato" o "alianza" solemne, y también "herencia" debido a los bienes prometidos por Dios a su fieles cumplidores.

El Antiguo Testamento es, pues, un pacto hecho por Dios con el pueblo de Israel, pacto celebrado previamente con Abraham, a quien prometió hacerlo padre de un pueblo numeroso del cual descendería el Redentor, y concluido por Mosiés representante de dicho pueblo, en el monte Sinaí.

Este pueblo de Israel quedaba a su vez comprometido a rendir culto a Dios único y verdadero en medio de la idolatría en que vivían los otros pueblos.

Este pacto o alianza quedó sellada con la sangre del cordero pascual durante la Ley mosaica.

Los libros del AT que son 46 y que fueron escritos casi todos en lengua hebrea antes de Cristo, tratan de esta alianza entre Dios y la nación hebrea.

¿Por qué estudiar el Antiguo Testamento?

Muchos suelen decir que debiéramos contentarnos con el Evangelio y los escritos de los Apóstoles, por que el AT es algo ya atrasado y no pueden tener interés para un católico los Libros Sagrados de los judíos; mas esta afirmación, es menester confesarlo, es un verdadero error.

El estudio del AT se impone por muchas razones:

1. Por las enseñanzas sublimes que contiene.

Así nos lo dice el Vaticano II (Const. Dei Verbum, 15):

"Los libros del Antiguo Testamento (...) muestra a todos el conocimiento de Dios y del hombre y el modo como Dios, justo y misericordioso, trta con los hombres. Estos libros (...) contienen enseñanzas sublimes sobre Dios y una sabiduría salvadora acerca del hombre, encierran tesoros de oración y esconden el misterio de nuestra Salvación."

2. Para poder entender el Nuevo Testamento

Pues es imposible comprender a Jesucristo y su obra si se ignora el AT, por cuanto el NT se halla contenido en el Antiguo.

De hecho tenemos los testimonios de Jesucristo en los que nos dice que el AT habla de Él, y así lo dijo a los judíos poseedores de sus libros: Es necesario que se cumpla todo lo escrito de Mí en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos (Lc 24, 44-46).

Investigad las Escrituras (...), pues ellas dan testimonio de Mí. (Jn 5, 39)

Jesús, constantemente en el Evangelio nos habla de Moisés, de Abraham, de Elías, de los profetas, de la Ley, etc. El es la figura central de la Biblia. En Él convergen todas las profecías. De Él dan testimonio todos los profetas (Hech 10, 43), y así vemos que de Él hablaron varios siglos antes: Moisés (Dt 18, 15; Hech 3, 22), David (2 Sam 7, 12-16),

Isaías, quien dijo que nacería de una virgen y sufriría mucho por los pecados de los hombres (7, 14; 53), Miqueas, que dijo que nacería
en Belén de Judá (5,2), etc.... y todas las profecías se han cumplido en Jesús de Nazaret, y que Él es el Mesías.

San Jerónimo dijo: "Ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo". Si se nos pregunta: ¿de qué trata la Biblia?, tendríamos que responder: Trata de Jesucristo.

3. Para la inteligencia de la Liturgia

El ciclo litúrgico nos habla de las fiestas de la Pascua, Pentecostés...,
y en la Misa nos menciona a Abel, a Abraham, a Melquisedec,...; emplea los términos de Cordero de Dios, Tabernáculo, etc...

También el ritual nos habla de exorcismos, bendiciones..., y en la Misa de los esposos nombra a Raquel, Rebeca, Sara... y en la liturgia de la vigilia pascual y del bautismo, sus lecturas, la creación del mundo (Gen 1) la primera pascua (Ex 14, 24-31)...; la exhortación al pueblo judió para que sea fiel a la Ley (Dt 31, 22-30) y a los bautizados, "nuevo Pueblo de Dios", a fin de que vivan fieles a los mandamientos de Cristo.

4. Para convencernos mejor de la Providencia divina.

La creación es el primer acto de un plan, de un designio amoroso de Dios que quiere el bien de sus criaturas y se desenvuelve a través de la historia humana.

El hombre, por cierto, es libre y responsable de sus actos. Mas Dios gobierna, sin embargo, todos los acontecimientos por su Providencia omnipotente: se ve en la historia de Abrahám (Gen 11, 13-31; 18) en la historia de José (Gen 37; 41, 38-42; 50, 20), en la de Moisés (Ex 2-3; 5,1; 6, 1, etc.)...

Dios en el AT aparece, a pesar de las faltas de su pueblo escogido, como un Padre que nos guía en nuestra marcha hacia la Tierra Prometida: la Jerusalén celeste, pues no tenemos aquí una ciudad fija, sino que vamos en busca de una que es eterna (Heb 13, 14).

5. Para nuestra educación espiritual

La Biblia es un libro educador. Durante dos milenios, Dios condujo pacientemente al pueblo de Israel del paganismo semítico hasta la luz del Evangelio...; la Biblia nos revela la pedagogía divina.

La conducta del pueblo judío es una gran lección para nosotros. Los héroes del AT con sus virtudes (fe, esperanza...), nos enseñan a realizar en nuestra vida personal éstas y otras muchas virtudes...; y su marcha por el desierto nos enseña a caminar rectamente por el de nuestra vida al seno de la nueva comunidad que es la Iglesia, verdadero pueblo de Dios, y por ella al llamamiento del Señor a fin de entrar un día en el lugar de su descanso (Heb 3, 7; 4, 3).

¡Cuántas cosas y ejemplos bellos se nos narran para que los imitemos, y cuántos crímenes y cosas detestables se nos refieren también para que nos apartemos de ellas! En al AT: La virgu engrandece a los pueblos mientras que el pecado los hace miserables (Prove 14, 34).

¿Cómo hemos de estudiar la Biblia?

El estudio de la Biblia no está precisamente en aprender unas cuantas nociones o en disputar sobre estas o aquellas teorías a veces poco fundamentadas, o bien sobre el autor humano de cada libro bíblico en casos bastante dudosos; si bien todo es necesario para podernos acerca a la verdad y ver lo que puede darnos mayor luz, hemos de reconocer que lo más importantes es saber que la Biblia es la Palabra de Dios escrita y, por tanto, que Dios es su autor principal y que se valió de los autores humanos, sena los que fueren, para comunicarnos su Palabra.

Lo esencial, pues, en este estudio de la Biblia está en leer y relacionar el contenido de los libros de la misma para profundizar en el mensaje de Dios, y así saber lo que el mismo Dios ha querido que sepamos de el.

Por Benjamín Martín Sánchez, Manual de Sagrada Escritura, Tomo III, Ediciones Palabra, Madrid, 1979.

lunes, 16 de enero de 2012

10.- DECÁLOGO DE LA DEI VERBUM


10.- DECÁLOGO DE LA DEI VERBUM

1.- DIOS HA DESEADO DARSE A CONOCER Y COMUNICARSE A LOS HOMBRES (n° 2, 3, 4)

A esto llamamos “Revelación”. Dios se revela, se da a conocer, mediante gesto y palabras  a lo largo de la historia  de la salvación, revelándose a modo definitivo en Cristo. El objetivo final de la Revelación de Dios no es otro que mostrar su voluntad y deseo de Salvación para todos los hombres.

2.-  MEDIANTE EL DON DE LA FE, EL HOMBRE ESTÁ CAPACITADO PARA RECONOCER Y ACOGER A  DIOS (n° 5, 6)

La fe es un acto libre de total confianza hacia Dios. La fe es un don promovido y perfeccionado  por el Espíritu por medio del cual el hombre se convierte a Dios y se acerca a su verdad para acogerla y aceptarla.

3.- LA SALVACIÓN DE DIOS ES CAPAZ DE LLEGAR A TODOS LOS HOMBRES CON FIDELIDAD (n° 7)

De esta manera denominados “Transmisión” al proceso mediante el cual los contenidos de la  Revelación se transfiren de una generación a otra. Transmisores han sido los profetas, los apóstoles y sobre todo Jesús. Primero se da de modo ora, realizada de boca en  boca y que deriva hacia la fijación escrita que asegura su integridad y originalidad.

4.- LA  IGLESIA CONTEMPLA A  DIOS EN LA  ESCRITURA Y POR MEDIO DE LA  TRADICIÓN (n° 8, 9)

La tradición “con mayúscula” tiene su origen en la predicación apostólica y contiene todas las tradiciones que permiten vivir a la Iglesia con santidad. Esta Tradición pervive en el seno de la  Iglesia, quien mediante la presencia del Espíritu la hace crecer, permitiendo  al hombre experimentar como  Dios sigue acompañando a  la Iglesia y hablando a los hombres. La tradición y la Escritura están íntimamente unidas en su origen, camino y destino, constituyendo ambas el mismo depósito de la Revelación; Palabra de  Dios escrita y transmitida.

5.- EL  MAGISTERIO VIVO DE LA IGLESIA ESTÁ AL SERVICIO DE LA PALABRA DE DIOS INTERPRETÁNDOLA (n° 10)

Mediante la acción del Espíritu Santo, el Magisterio tiene como razón de ser el interpretar con autenticidad la Palabra de  Dios escrita o transmitida. Esta presencia del  Espíritu posibilita el que la Palabra de Dios sea acogida, conservada y transmitida con fidelidad.

6.- LA IGLESIA VENERA LOS LIBROS DEL A.T. Y DEL N.T. COMO LIBROS INSPIRADOS POR DIOS (n° 11, 12, 13)

La Palabra de Dios escrita “Sagrada Escritura” ha sido confiada a la Iglesia, que reconoce en ella a su autor. En los hombres que verdaderamente escribieron cada uno de los libros, Dios ha actuado para poner por escrito lo que deseaba. A este complejo proceso llamamos “inspiración”. Esta Escritura contiene sin error  la verdad que  Dios ha querido escribir para nuestra salvación. Para leer hoy la Escritura y comprender su sentido genuino, así como leerla con le mismo Espíritu con que se puso por escrito, es necesario el conocimiento y uso de los “géneros literarios”.

7.-  EL A.T. CONTIENE TAMBIÉN LA SALVACIÓN POR ESO ES VERDADERA Y PERMANENTE PALABRA DE DIOS (n° 14, 15, 16)

Para llegar a todos los hombres.  Dios se ha servido de un pueblo al que ha elegido para confiarle su voluntad de salvación. “La pedagogía” de Dios ha establecido que la función del A.T. sea preparar, anunciar y significar la venida de Jesucristo. Esta es la razón última de su actualidad.  El N.T. está latente en el A.T. y el A.T. está patente en el N.T.

8.- EL N.T. ES TESTIGO DEL  MISTERIO DE CRISTO Y DENTRO DE ÉL, LOS EVANGELIOS SON EL CENTRO (n° 17, 18, 19, 20).

La Palabra de Dios se ha manifestado de un modo especial en el N.T. que avala y testimonia de modo singular el misterio de  Dios encarnado. Los  Evangelios,  Mateo, Marcos, Lucas y Juan son el mejor relato  de la vida y doctrina del Hijo de Dios tiene su origen en los apóstoles quienes tras cumplir el mandato del anuncio, por inspiración del Espíritu Santo los ponen por escrito.

9.- EN LA SAGRADA ESCRITURA DIOS PADRE HABLA CON AMOR A SUS HIJOS LOS HOMBRES (n° 21).

La  Iglesia ha conservado la Sagrada  Escritura con el mismo amor que la Eucaristía y esto se hace visible de modo especial en la liturgia. Es la Palabra de  Dios la fuente principal dela predicación cristiana y el lugar en el que la misma Iglesia encuentra vigor y fortaleza.

10.- PARA CONOCER, AMAR Y ANUNCIAR A CRISTO ES NECESARIO ESCUCHAR Y LEER LA PALABRA DE  DIOS (n° 22, 23, 24, 25).

La razón de ser de lo que hoy llamamos “traducción” de la Biblia es que debe estar siempre disponible y accesible a todos los hombres. El estudio científico de la Sagrada Escritura nutre a la Iglesia para su acción pastoral, así como supone el “alma” de la Teología. El ministerio de la Palabra  supone la lectura, el estudio y la oración con la Sagrada  Escritura. “Desconocer las Escrituras es desconocer al propio Cristo”.

9. TRADUCCIONES DE LA SAGRADA ESCRITURA.


9. TRADUCCIONES DE LA SAGRADA ESCRITURA.

"Los fieles han de tener fácil acceso a la Sagrada Escritura. Por eso la Iglesia desde el principio hizo suya la traducción del Antiguo Testamento llamada de los Setenta; y siempre ha honrado a las demás traducciones, orientales y latinas; entre estas la Vulgata. Pero como la Palabra de Dios tiene que disponible en todas las edades, la Iglesia procura con cuidado materno, sobre todo partiendo de los textos originales. Si se ofrece ocasión de realizar dichas traducciones en colaboración con los hermanos separados, contando con la aprobación eclesiástica, las podrá usar todos los cristianos" (D.V. 22).

Hay una necesidad de que los fieles tengan fácil acceso a la Sagrada Escritura y a su lengua nativa. Pero al ofrecérsela en su lengua nativa debe adoptar la Sagrada Escritura a ella y a la vez no traicionar el sentido y mensaje del texto. Por ello las traducciones deben ser esmeradas, "exactas y adaptadas en diversas lenguas, partiendo de los originales" (D.V. 22).

El Concilio, nos ofrece la posibilidad de hacer traducciones con los hermanos separados para fomentar la unidad entre los cristianos. Así como la Iglesia adaptó algunas traducciones (LXX, traducciones orientales y latinas, particularmente la Vulgata), por motivo misional vemos pues que es de plena actualidad y además la Palabra de Dios debe transmitirse a través de todos los tiempos, pues tiene un puesto propio en la vida de la Iglesia, Tenemos necesidad como Iglesia de presentarle a los hombres de todos los tiempos la Biblia como fuente de vida espiritual.

No podemos concebir una comunidad cristiana sin la Palabra de Dios, es por ello que vemos como la Iglesia con cuidado materno busca darle a todos los fieles el alimento de la Palabra de Dios.

            9.1. Textos originales.

Hagamos una breve historia de cómo fueron los textos originales de la Biblia que tenemos  el día de hoy, pero si la Palabra de Dios ha sido confiada a una comunidad en los dos testamentos, debemos saber como se ha conservado la Palabra de Dios hasta el día de hoy. Para ello, vamos a ver los papiros y pergaminos, textos originales, el texto hebreo y arameo del A.T. y el griego del N.T.

                        9.1.1. Papiros y originales.

Por Biblia y arqueología se sabe y demuestra, que los escritos solemnes se cincelaron en piedra (cf. Ex. 32,15ss; 34,1.28; Jb.19,24)[1]. Pero para textos más largos y por tanto  para escritos bíblicos, se solía acudir a los papiros y pieles (pergaminos). El papiro, es un junco que crecía antiguamente en las zonas pantanosas del delta del Nilo, donde en la actualidad se han extinguido. Se descortezaba el tallo y se cortaba en tiras largas, se unían las tiras, se mojaba y se maceraba el trenzado y así se obtenía el papiro[2]. Se podía escribir por un lado. Al comienzo del siglo II a.C. Se descubre en Pérgamo un modo especial de cortar la piel, el cuero así conseguido se llamaba pergamino, en razón de la cuidad de origen[3]. En él se podían escribir en las dos caras[4]. Hacia mediados del siglo IV el pergamino desplazó al papiro.

En la época bíblica se conocía la tinta tanto metálica como no metálica (Jer. 36,18; 2Cor. 3,3; 2Jn.12; 3Jn. 13)[5]. Los manuscritos de Qumrâm están escritos con tinta no metálica[6].

                        9.1.2. Textos originales.

De la Biblia no poseemos el texto original, pues se ha perdido ya que el papiro y el pergamino se dañan muy pronto. Al deteriorarse los textos por el uso, trae como consecuencia que se hicieran nuevas transcripciones las cuales se fueron haciendo más rápido y trajo como consecuencia errores de los copistas.[7]

No poseemos el texto original, pero si tenemos el testimonio del texto que ha llegado a través de numerosas transcripciones durante al cual, el texto ha sufrido correcciones, modificaciones y también revisiones bastantes extensas. Sin embargo podemos fiarnos del texto que poseemos hoy y verlo que es realmente Palabra de Dios[8].

                        9.1.3. Textos (y arameo) del A.T.

El hebreo, es la lengua que habló el pueblo de Israel y Judá, durante la mayor parte de su historia bíblica. Por eso la  mayor parte del A.T. está escrita en hebreo. Es una lengua semita y pertenece al grupo de las lengua semitas occidentales[9]. Es la lengua que encontraron los israelitas al conquistar el país de Cannaán y con algunas ligeras modificaciones  la adaptaron. Por ello se llama la lengua de Canaán (Is. 19,18)[10]. Se han encontrado fragmento más o menos largos de todos los libros del A.T. que datan del siglo II d.C[11]. Son textos hebreos manuscritos hebreos antiguos hallados en Qumrâm[12].

En el texto hebreo, podemos ver como tres periodos: primero sufre cambios de gran consideración, luego se fija un texto normativo y finalmente el texto alcanza una estabilidad definitiva.

El arameo, que era una lengua del comercio internacional y luego en la diplomacia (2Re. 28,26) va tomando ventajas sobre el hebreo de los israelitas, pero a pesar de imponerse (200-180) el hebreo subsistía en los círculos de letrado e incluso en ciertas capas populares de Judea.[13]."Parece, - nos dice Haag - que el paso del hebreo al arameo no tuvo en Palestina el carácter de rompimiento ya que los escritos neotestamentarios siguen designado como hebreo, la lengua aramea del pueblo (Jn. 5,2; 19,13.17; 20,16; Hch. 21,40; 22,2)".[14] Pero, aún con todo, el arameo suplanta al hebreo que pasa a ser una lengua de la tradición, de la literatura Jesús, de los apóstoles, de la Iglesia primitiva de Jerusalén; es por tanto la lengua que está en la base de la palabras de Jesús.[15]. Empiezan a aparecer versiones arameas pero de una manera parafraseada. De eso nos ocuparemos más adelante.

                        9.1.4. El Texto griego del N.T.

Poseemos más de 2,500 manuscritos. Sólo 266 son importantes para los fines de la crítica textual y son las llamadas unciales (mayúsculas)[16].

La mayoría de estudiosos citan los códigos más importantes, así como los papiros[17]. También se le da importancia a los leccionarios, como a las citas de los Padres que dan la posibilidad de determinar el texto en uso en un tiempo y lugar determinado y siguen textos que son más antiguos que los nuestros. Aún cuando existe la posibilidad de que fueran citados de memoria. Creo que no le resta fuerza.

Pretender hoy fijar un texto del N.T. que trate de reproducir el original lo mejor posible, es un poco aventurado; pero, eso no quiere decir que no podamos usar con confianza un texto fijado críticamente[18].

9.2. Las traducciones antiguas.

Los judíos deportados (300 a.C.) a ciudades griegas al gozar de ciertos derechos de ciudadanos, adquieren la costumbre de hablar griego más que el arameo, el cual en el siglo IV acababa de invadir también Judea y Samaria respectivamente.

Se empiezan a traducir los libros: Pentateuco, Profetas y Salmos. Estas traducciones se utilizan en las reuniones para la oración sinagogal. Este es el origen de la versión llamada de los  setenta (LXX) mal vista por los sacerdotes y doctores de Jerusalén[19]. Digamos, que no es una traducción uniforme, sino que varía de Libro a Libro  y su traducción se basa en el texto hebreo, que es más antiguo y frecuentemente mejor que el Texto Masorético (TM).
           
En el año 1952, se hallaron en Qumrán algunos fragmentos del texto griego (s.I. a.C.)(4Q), se ve que es igual a la de los LXX y por ello podemos decir que esta versión era conocida en Palestina en los tiempos de Jesús. Se hizo por judíos y para judíos. Ellos fueron los que la utilizaron primeramente (Diáspora). Los cristianos tomaron esta versión y los Padres griegos la usaron casi con exclusividad[20].

Las citas de la Sagrada Escritura en el N.T. son tomadas en su mayor parte de los LXX. Pero lo que puede observar de la Septuaginta, es que a pesar de ser escrita en griego conserva su fuerte sabor semítico. Es una versión que sobresale por su antigüedad e importancia crítica. La gran importancia que tiene esta versión, es que la Iglesia primitiva tomó el texto de los LXX, como tanto del A.T. Sea cual sea la crítica que se ponga a esta versión se realizaron grandes polémicas judeocristianas de los primeros siglos de nuestra era. Es un gran intento de los judíos residentes en Alejandría que hacen una traducción de una lengua que entendían poco o casi nada a una lengua de su uso cotidiano.


                        9.2.2. Las versiones de Aquila, Simaco y Teodoción.

Son traducciones griegas que aparecen en el siglo II, con el fin de representar mejor el texto hebreo del A.T. pues querían los judíos una versión más próxima al texto recibido[21], ya que reconocían que el texto de los LXX se diferenciaba del texto hebreo oficial fijado (S.I. d.C.).

                                               a) Aquila.

Prosélito judío, cuya traducción era demasiado literal y trató de reproducir en griego las más ligeras peculiaridades del hebreo. No se conserva esta obra.

                                               b) Teodoción.

Prosélito de Éfeso. Su versión fue una recensión de los LXX con la traducción de Aquila y el Hebreo que no conocía bien. Su traducción de Daniel se encuentra en la versión de los LXX, en lugar de la original.

                                               c) Simaco.

Algunos creían que eran samaritano. No se sabe con certeza de donde era. Su traducción es clara y elegante, pero no suficientemente literal. Se tiene solo fragmentos.[22]

                        9.2.3. Los "Targumin".

A partir de la época del Exilio, los hebreos hablaban el arameo junto con el hebreo su lengua materna. El arameo, era pues, una lengua popular. Dice Mannucci: "El lector de la sinagoga hebrea traducía directamente el texto hebreo, frecuentemente parafraseándolo con el fin de darle al texto sagrado una interpretación: así surge el Targum, palabra aramea, que significa traducción".[23]

Fueron versiones arameas que de ser orales, acabaron por ser escritas. Por ser versiones parafraseadas del texto hebreo nos da conocimiento de como era la antigua exégesis judía.

9.2.4. Otras versiones orientales: Copta, Armenia, Etiópica, Gótica,                
          Georgina, Paleoslava, Siriaca.

Entre las versiones del A.T. que fueron realizadas sobre el texto griego de los LXX, tenemos: la Copta (siglo III), Armenia (siglo V); Etiópica (siglo IV-V); Gótica (siglo IV); Georgina (siglo V)[24]. Las versiones que fueron realizadas sobre el texto hebreo. Asípues, tenemos la Siriaca (siglo II).[25]



                        9.2.5. La "Vetus Latina".

Una de las versiones del texto del N.T. que interesa tenerla en cuenta junto con la Vulgata es la "Vetus Latina". Hacia fines del siglo I, hay una necesidad de la Iglesia del norte de Italia, África, Galia y España que se encontraban lejos de la influencia griega y hebrea. Surge entonces la necesidad de tener una versión latina, ya que las versiones tanto griega como hebreas, era casi nada entendibles para ello.[26] Parece que existían dos textos latinos que los han identificado como el africano y el europeo.                    

Hay un latín popular, con frecuencia algo tosco y sin gramática que escandaliza a San Agustín.[27] La traducción es literal, incluso servilmente, de ahí que sea relativamente fácil reconstruir el texto griego en que se funda. Tertuliano, Novaciano y Cipriano, usan una versión latina.[28] Cartago y el norte de Italia fueron los centros de traducción, revisión y difusión del Latín Antiguo.[29]

                                   9.2.6. La Vulgata.

Vulgata, significa divulgada, difundida entre el pueblo. Es una obra de San Jerónimo realizada ante la petición que le hace el Papa Dámaso I en el año 385, con el fin de revisar el texto de la Vetus Latina, cuya multitud de manuscritos la habían corrompido. Sale a fines del siglo IV y se basa para el A.T. sobre el texto hebreo y para el N.T. revisa la antigua versión latina sobre algunos códices griegos. Tuvo mucho cuidado de conservar el idioma latino antiguo, siempre que era posible. Así su revisión sería inmediatamente aceptable. Donde tuvo más cuidado fue en los evangelios.[30]

Su obra es buena siempre, pero no da siempre con su antigua forma, quizás a la prisa de su obra, que propicia que su traducción sea precipitada. Volvió a las fuentes, decir a los originales; en la Crítica textual sigue a Orígenes, pero subestimó el valor de los LXX.

Su traducción fue declarada versión oficial de la Iglesia Latina en el Concilio de Trento (EB 46). Basado en esto, muchos teólogos en una actitud bastante pueril llegaron a afirmar que la Vulgata era superior a los textos originales[31], y más aún como si fuera el único texto fidedigno de la Palabra de Dios.

Si en el día de hoy queremos saber cuáles fueron las riquísimas fuentes de la tradición teológica de primera mano, tiene que recurrirse a la Vulgata y conocerla, pues ésta fue casi toda la fuente dogmática de casi todo el pensamiento  teológico durante siglos. Pero, por esto, no podemos afirmar que siga ocupando el mismo puesto, ni decir que sea la expresión total de la fe y la devoción de quienes no entendían sus palabras: a lo más era un objeto de acto global o de devoción.

Es un medio muy digno de tenerse en cuenta y que debe ser imitada por los futuros intérpretes.  Gracias al genio de San Jerónimo, la Iglesia latina quedó dotada de una edición de la Biblia que es digna sucesora de la versión de los LXX.

En estos últimos tiempos se ha vuelto a reeditar la Vulgata[32], pero con las correcciones que se sugirieron a lo largo de los siglos, pues era necesario presentar una nueva edición de la misma a los hombres de hoy.

            9.3. Las traducciones modernas.

Somos testigos ahora en nuestro tiempo como aparecen una multitud de biblias de diferentes casa editoriales y crean confusión a la gente sencilla que no sabe qué versión escoger y nos preguntan para que les demos una respuesta al respecto. Nosotros mismos nos planteamos, cuál será la que va más de acorde con los textos originales, los gustos personales y su aplicación.

Podemos decir, que esto es normal y esta misma pluralidad nos lleva a elegir la Biblia que uno quiere. Digo que es normal, pues por todo lo visto más arriba hemos sido testigos de la gran cantidad de versiones que han ido apareciendo a lo largo de los siglos. Traducir la Biblia, Palabra de Dios dirigida al hombre, tan vieja y tan actual, es a la vez una verdadera obra de obra y se necesita ser maestro.

Los traductores de la Biblia, la cual está dentro del panorama de la literatura universal, deben tener en cuenta una serie de elementos críticos en orden a hacer de la traducción como arduo y alto servicio a la Palabra de Dios. Debe ver además la intención y el público al cual se dirige el traductor de la Biblia y en las encrucijadas que encuentra en el texto tiene que ir por uno de los varios caminos ya existentes o abrirse camino por donde uno puede.

Existe una serie de tentaciones en el traductor, como por ejemplo, la traducción literal, la traducción armoniosa, la paráfrasis, ampliar, explicar, explicar o enumerar aquí o allá.[33]

La exégesis, la teología y la pastoral está tan estrechamente unida que una buena traducción nos lleve a anunciar el misterio de Cristo partiendo de las Escrituras. Es por ello que vamos a ver algunas traducciones de Biblia católicas y protestantes.

                        9.3.1. Biblia católicas.

Llamamos católicas a las ediciones de los textos originales de la Biblia (hebreo, arameo, griego) sea en las mismas lenguas o en las traducciones, preparadas, editadas con la aprobación de la Iglesia Católica.

Han habido traducciones en el mundo del habla hispana que han surgido a lo largo de la historia y eran famosas, como la de Felipe Scio de San Miguel (1791) y de Félix Torres Amat (o de Petisco) (1823). Pero a partir de 1944, surgen nuevas ediciones, algunas son excelentes, otras con sus limitaciones.

                                               a)Nacar-Colunga.

Publicada en Madrid en 1944. Ha tenido varias traducciones. Tiene el mérito de ser la primera traducción directa de los originales. Fue fruto de las nuevas orientaciones de la Divino afflante Spiritu y de la renovación de los estudios bíblicos en la inmediata posguerra española. En su época barrió todas las marcas españolas. Las deficiencias de las primeras ediciones se han ido subsanando en el curso de los años. Ha sido llamada la Vulgata Española. Tiene giros propios de España que la gente sencilla de Latinoamérica no las entiende.

                                               b)Biblia de Jerusalén.

Tiene este nombre por haber sido publicada en Francia por la Escuela Bíblica de Jerusalén. Apareció primero en Francés (1956) de la que se sacó la primera edición en español en 1967 y en 1975 la segunda, revisada, mejorada y aumentada. Ha aparecido una nueva versión de la misma. Pero, como dice algún comentarista, “una revisión de la muy conocida y utilizada traducción de la Biblia, llamada Biblia de Jerusalén. La base de la misma sigue siendo la eduición francesa, pero a diferencia de las anteriores y teniendo en cuenta las obsaervaciones que se le hicieron a las ediciones anteriores en español, se ha traducido los textos originales consiguiendo una traducción mejor al castellano.

Se nota una mayor sensibilidad poética en la lectura de algunos textos poéticos que en la ediciones anteriores (Salmos, Cantar y Lamentaciones, clasificados como “lírica”). El traductor no sólo tiene que ser un buen conocedor del hebreo, griego y arameo, sino buscar una continua adaptación al lenguaje contemporáneo de las expresiones, giros y palabras que plasman el pensamiento bíblico en sus lenguas originales. Por ello necesita toda traducción ser revisada y actualizada cada cierto tiempo : son como puentes que se construyen para pasar de una lengua a otra, y que cada cierto tiempo conviene reparar.

Busca hacer asequible la Palabra de Dios, como un servicio prestado a la Iglesia. Busca una traducción fiel al original, usa códices antiguos, teniendo en cuenta los avances críticos y exegéticos y solucionar así gran parte de los problemas críticos. Recurre con frecuencia a otras versiones bíblicas antiguas (LXX o Biblia griega...) para aclarar las dificultades del texto original.

Al igual que las ediciones anteriores tiene mucho interés por la magnífica introducciones a cada libro, notas críticas y explicativas, divisiones de los libros, la abundancia de referencia marginales, apéndices, mapas, índices. Busca mantener las características de diferencia personalidades de los autores inspirados. Esta nueva edición ha tenido que actualizar todo esto, pues las investigaciones bíblicas incorporan nuevos datos que nos ayudan a entender mejor la Biblia y su mundo.

Su criterio ha influido tanto en todas las traducciones posteriores y ediciones de la Biblia. Hace y obliga a las otras versiones que procuren una correcta, claridad y pulcritud en el idioma castellano que es exigencia del lector moderno. Por ser una traducción para España y no para Latinoamérica, hace que haya algunos giros o frases que no suenan bien acá y crea confusión y burla por parte de algunos. Para un estudio serio de la Biblia es una guía muy completa y es imprescindible.

                                               c)La Biblia Latinoamericana.

Es una edición que se ha hecho muy popular y ha sido preparada por un equipo latinoamericano de pastoral, bajo la dirección pastoral de Ramón Ricciardi y Bernardo Hurault, y que ha venido apareciendo con el título general de la BIBLIA-Literatura. Ya han salido más de 80 ediciones. Obra de grandiosísima difusión por todo el continente americano. Su primera edición apareció en 1972. Se presenta en tres formas: normal, mediana., de bolsillo. Hay versión en CD-ROM y se ha utilizado como base para ofrecer un biblia al mundo chino.

Desde la traducción que hace de los textos originales hebreo y griego, busca adaptarse a nuestro contexto ideológico y lingüístico. Tiene el mérito de estar adaptada al lenguaje latinoamericano (no obstante sus limitaciones), la cual la hace popular entre las biblias. Sus comentarios reflejan la realidad y problemática sociopolítica y religiosa de América Latina. Refleja la espiritualidad y la teología de la Liberación. Todo ella está orientada a una lectura exegética militante dentro del compromiso cristiano de liberación y de la opción preferencial por los pobres. Todo el N.T. está enriquecido por citas selectas del Documento de Puebla (1979). Está además enriquecido por temas bíblicos especiales.

Tiene cambios de palabras  no esenciales, que reflejan mejor la realidad y contexto propio. Algunas deficiencias, que han sido acentuadas por los especialista, las vemos en las imprecisiones de algunos términos y no conviene para la exégesis, estudios profundos y análisis bíblicos. Para el lenguaje litúrgico no es recomendable, pues éste debe ser correcto, alturado.

Ha habido un enorme cambio o evolución, para su bien. Las primeras ediciones llevaban comentarios, figuras o fotografías impresionantes o desafiantes. Ha recibido fuertes críticas o rechazo por parte de algunos sectores eclesiásticos o políticos ultraconservadores.

                                               d) La Biblia Española.

Traducida por Luis Alonso Schokel y Juan Mateos. Es una versión rigurosa del original, basada en estudios literarios de los textos y traducidos al buen castellano actual. Es un texto que pretende realizar la más perfecta actualización del léxico sagrado al lenguaje de nuestros días. Es muy buena para España, pero acá presenta dificultades por el lenguaje. Ha surgido una versión para latinoamericana. La Conferencia Episcopal Española ha presentado algunas objeciones especialmente al Nuevo Testamento a algunos textos o palabras que pueden derivar a otras lecciones no queridas por el autor sagrado.

                                               e) La Biblia de  América.

Tiene su origen en la Biblia denominada “Biblia de la Casa de la Biblia”. Después del éxito en España (1982), surgió la necesidad de realizar una versión para América Latina y por ello como se dice en el mismo prólogo de la edición para América latina “... preparar una serie de materiales para dos ediciones distintas de la Biblia; una para España y otra para América Latina”.

Una edición en donde podemos destacar el mérito de habérsele consultado a cuatro biblistas de América Latina : P. Mario Alvarez Gómez (Países Bolivarianos), P. Santiago Silva Retamales (Cono Sur), P. Carlos Aguiar Retes (México y centro América) y P. Horacio Simian-Yofre (Pontificio Instituto Bíblico de Roma), los que discutieron los casos difíciles de traducción terminando por revisarse la mayor parte de la tradición, notas e introducciones, ofreciendo su sugerencias.

Va de acuerdo con la sensibilidad evangelizadora que se ha hecho muy viva y ha hecho reavivar el deseo de compartir la lectura de la Biblia. Por estas y muchas más convicciones se ofrece esta edición como una edición que no pretende competir con la Biblia Latinoamericana, pero que ofrece una alternativa para una mejor comprensión de la Palabra de Dios.

                                               f) Sagrada Biblia de José Mª Bover y Francisco Cantera.

Su primera edición apareció en 1947 y esta traducción ofrece una literalidad exacta respecto al texto bíblico. No ha tenido fortuna como las anteriores. Es una edición muy cuidada que realizó en 1975 Manuel Iglesias, con un amplio equipo de traductores.

                                               g) Sagrada Biblia de Cantera-Iglesias

Esta edición es una buena traducción y el mérito que tiene es el abundante aparato crítico y las introducciones que hacen que el especialista se encuentra con una buena traducción y a la vez con un buen complemento en lo que se refiere a notas marginales e introducciones.

                                               h) La Biblia Didáctica

Publicada por PPC-SM, Madrid 1995. Una nueva edición de la Biblia siempre es motivo de enhorabuena.  Nos encontramos ante una nueva versión basada en la reciente traducción de la Casa de la Biblia de 1992.  Había aparecido ya en forma de pequeños libros que incluían un buen comentario e inmediatamente lo hizo en un solo volumen. Ahora, la misma versión es presentada bajo la forma de Biblia Didáctica. Se trata de una iniciativa feliz destinada al mundo escolar, especialmente a la Enseñanza de la Religión en la  Escuela. Es una obra fruto de un amplio equipo. El proyecto editorial y la dirección corresponde al Departamento de Religión de la editorial SM y de  PPC. La traducción del texto- debidamente aprobada por la Conferencia Episcopal Española - es la ya citada (responsabilidad de Sígueme, Atena, PPC y Verbo Divino) y forma el cuerpo de la obra. A lo largo de todo el texto aparecen constantes llamadas a un bloque de páginas complementarias que -al principio y al final del mismo - le dan su especial talante introductorio  y didáctico.  Estas páginas presentan una introducción general y otras particulares. Incluyen diversas secciones; un sencillo vocabulario y unas notas; también aparece una correlación del Credo Apostólico con los textos bíblicos; podemos hallar una esquematización de las fiestas judías y cristianas; propone igualmente una sencilla fundamentación y localización bíblica de las principales oraciones del cristiano (Eucaristía, Padrenuestro, Avemaría, Rosario, Viacrucis....); está completada con una curiosa aportación La Biblia en el habla, idea sugerente que intenta explicar refranes y dichos del entorno bíblico y por último ofrece un rico  Atlas Bíblico y un repaso de la influencia de la Biblia en el música, el arte, la literatura y en el cine. Estas doscientas páginas, aunque están concebidas como apoyo para la lectura del texto, pueden ser leídas como una sencilla introducción a la Biblia que permita entrever su relevancia cultural. Es de lamentar que el Antiguo Testamento no esté íntegro y que algunas brillantes ideas sólo sean insinuadas. Su formato está pensado para el manejo escolar y la consulta; está llamada a una gran difusión y a prestar un servicio importante. Echamos no obstante, en falta algún tipo de concreción relacionado con el Diseño Curricular Base del  Área de Religión. Desde aquí nuestra felicitación sincera por este trabajo.

                                               y) Biblia de América

Publicada por Casa de la Biblia, 1994. Tomando como base la edición española de la Biblia (Casa de la  Biblia) cuatro biblistas procedentes de áreas lingüísticas diferentes (México y Centro América: P. Carlos  Aguiar  Retes, Países bolivarianos: P  Mario Alvarez  Gómez, Cono Sur:  P. Santiago Silva  Retamales y  P.  Horacio Simian -  Yofre) han adaptado esta edición de la Biblia al lenguaje de América Latina. La traducción del texto bíblico es lo más importante de esta nueva edición. No obstante, hay que destacar la importancia de las notas, introducciones, cronología bíblica, mapas y vocabulario bíblico que orientan sobre la comprensión e interpretación de los textos.

                        Conclusión

Podemos concluir, luego de haber visto las ediciones más importantes, que su valor es múltiple y ha ayudado mucho en la espiritualidad como en el estudio de la Biblia sobre un texto bastante bueno.

                        9.3.2. Biblia Protestantes.

Llamamos así a las ediciones de los libros de la Biblia, en su lengua o en sus traducciones, preparadas por autores protestantes y publicadas por ellos mismos o por algunas de las muchas Sociedad Bíblica protestante. Las más conocidas entre nosotros son:

                                               a)Biblia de Reina Valera.

Sus autores-traductores son Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera. Su título completo es la Santa Biblia, Antiguo y Nuevo Testamento, Antigua versión de Casiodoro de Reina, (1569), revisada por Cipriano de Valera (1602) y cotejada posteriormente con diversas traducciones. Es una traducción protestante de gran valor estilístico como obra de la edad de oro de la literatura española.

Es la Biblia clásica de los protestantes España y de Latinoamérica. Tiene muchas ediciones, diversos formatos, pero ya ha cumplido cinco siglos. Su valor es sobre todo histórico, con un lenguaje que nos resulta anticuado y difícil de entender para la mayoría de nuestro pueblo. Es la que más ha propagado el nombre de Jehová, traducción antigua e incorrecta del nombre hebreo de Yahvé. En esta Biblia nunca están los deuterocanónicos y aunque tiene referencias y notas marginales, nunca lleva introducción ni comentarios, dejando al lector que haga una libre interpretación.

Es muy usada por los protestantes y cada año se distribuyen en América Latina más de veinte millones de esta traducción.

                                               b)"Dios habla hoy".

Una versión moderna y popular, editada desde 1966, por Sociedades Bíblicas Unidas. Lleva varias ediciones. Presenta dos ediciones: una sin los libros: una sin los libro deuterocanónicos y otra con los deuterocanónicos. Esta última está aprobada por el CELAM, para que la puedan leer también los católicos. Tiene breve introducciones, notas de carácter cultura, histórico, breve vocabulario al final, algunos mapas y dibujos sencillos y atractivos.

Podemos decir que es una edición bastante aceptable, pero muy inferior a las ediciones católicas como la Biblia de Jerusalén, Española, Latinoamérica y otras.

                                               c)Otras Traducciones.

Dentro de las diversas traducciones que hay mencionaremos algunas de ellas como la "Biblia anotada de Scofield", "La Biblia al día", "Dios llega al hombre".

Advirtamos sin embargo que los Testigos de Jehová, tiene su misma traducción titulada "Traducción del nuevos mundo de las Sagradas Escrituras", traducida del inglés, usado y acomodado de acuerdo a su doctrina.

Los Mormones usan a modo de Biblia "El libro del Mormón" pero, tengamos en cuenta, que estas dos iglesia no son consideradas cristianas.

            9.4. Una tarea ecuménica.

Una traducción de la Biblia, constituye una necesidad ecuménica, pues la Sagrada Escritura es la herencia común más preciosa y apreciada por la Iglesia (LG 15; DO 14-17; 19-23). Por eso vemos el día de hoy  como diversas confesiones de una misma lengua sienten necesidad de emprender la tarea común de la Biblia. Lo que antes era objeto e instrumento de ataque entre protestantes y católicos, ha llegado a ser el día de hoy un campo de trabajo común.

El Espíritu Santo, nos ha dado luz y humildad para superar la mutua sospecha reconociendo los méritos, competencia y conocimiento existente entre las diferente confesiones cristianas. Hoy varios católicos usan traducciones protestantes con la debida aprobación eclesiástica. Tenemos pues necesidad de llevar la Biblia a millones que no la conocen.

Así como, la Vulgata y la traducción de los LXX, influyó en la formación de una lengua cristiana, culta y teológica, así las nuevas traducciones, nos deben llevar a formar una lengua religiosa.

Una cooperación de la traducción de una Biblia, donde de sientan católicos y protestantes para realizar una traducción ecuménica, constituye uno de los hechos más importantes de la historia del cristianismo contemporáneo.

            9.5. Problemas pastorales.

Los cristianos se confunde y no sabe cuál Biblia es la ideal. Aquí entra a tallar nuestra misión, como maestros y orientadores. Hay que darle a nuestro pueblo unos elementos de juicio frente a las diferente biblias que abundan en nuestro mercado, enseñándoles en primer lugar a distinguir entre una Biblia católica y protestante aprobada por la Iglesia, y las protestantes con sus riesgos y dificultades que presenta. Luego que él decida cuál es la Biblia que le satisface personalmente. Esto no quita una orientación y sugerencias de nuestra parte. La mayoría de traducciones están hechas para una pequeña élite y no para la gran mayoría.

Mucha gente de lengua española, usa la Biblia Latinoamericana, pues ésta llena más sus expectativas, por estar en un lenguaje latinoamericano. Esto no quita que le demos una información de las demás biblias.

Hay que ver en primer término cual es  la intención y hacia que público el traductor está orientado su versión. Hoy más que nunca los exégetas y traductores realizan una profunda actividad misionera de hacer llegar la Palabra de Dios al hombre de hoy en su lenguaje. Depende mucho del ministro de adecuar un poco la traducción de la Biblia, nuestra realidad con un comentario oportuno.

Pienso, que las traducciones del día de hoy con sus comentarios e introducciones fruto de las investigación moderna en lo  referente a la Biblia, junto con el texto sagrado van poniendo al lector en una mentalidad histórico-crítica, eclesial, libertadora, según las exigencias de la cultura y del momento histórico en que vivimos.

Preguntas para el diálogo.  

1. ¿Por qué se hace necesario el día de hoy una buena traducción de la Biblia?.
2. ¿Poseemos el día de hoy el texto original?...¿Cuál es la causa?.
3. ¿Qué motivó la aparición de la versión de los LXX?.
4. ¿El Concilio de Trento, decretó la Vulgata como versión oficial de la Iglesia Latina, por lo tanto hay que rechazar las demás versiones de la Biblia? ¿Qué opinas al respecto?.
5. ¿Qué es lo que motiva las versiones modernas de la Biblia?.
6. ¿Comenta la Biblia de Jerusalén y la Latinoamericana'.
7. ¿Por qué el libro del Mormón, no es Palabra de Dios?.
8. ¿Cuál es la tarea ecuménica?.
9. ¿Cuál es el problema pastoral de fondo ante la elección de una buena Biblia para un lector        medianamente culto en cuestiones de religión ?.


[1] Job nos habla de un buril de hierro aleado con plomo. Jr 17,1 habla de u curioso instrumento: un punzón de hierro con punta de diamante. Se refieren al grabado en piedra.
[2] HARRINGTON, Wilfrid, O.P. Iniciación a la Biblia, Santander, Sal Terrae 1967, tomo I pag. 99; HAAG, Herbert, "La Palabra de Dios se hace libro en la Sagrada Escritura", en Mayterium, Salutis, dirigida por FEINER, Johannes y LOHRER, Magnus, Vol. I, tomo I, Madrid, Cristiandad 1969, pags 357-358; MANUCCI, Valerio, La Biblia como Palabra de Dios (introducción general a la Sagrada Escritura), Bilbao, DDB 1985, pags. 95-96.
[3] HAAG, Herbet, o.c. pag.358; lo mismo HARRINGTON, o.c. pag.100 donde describe de dónde era y cuál era su uso.
[4] Para escribir se utilizaba el “palillo” y la “plumilla”. La llamada “pluma escolar” era una caña con la punta afilada y partida para que pudiera retener la tinta. A diferencia del llamado “buril” ... esta pluma aseguraba una escritura fluida y rápida, tanto sobre el cuero como sobre el pergamino o trozos de cerámica.  Los egipcios usaron el junco, aplastando sus extremidades y formando una especie de pinceles, pero vieron que era más práctico cortar cañas en punta.
[5] Habían dos tipos de tinta : la tinta negra hecha de hollín de las lámparas de aceite y la tinta llamada metálica hecha de hojas de roble, pero noe ra estable y el escrito se deterioraba facilmente; por eso los judíos la prohibieron a comienzos de la era cristiana, lo cual no impidió la generalización de su empleo dutrante la edad media, a pesar de la prohibición del Talmud.
[6].La tinta de la comunidad de Qumrán estaba hecha de materia vegetal o carbónica. Los escritos sobre papiro en Egipto y los manuscritos de Qumrán son seguramente los testigos irrefutables del ingenio de la antigüedad para fabricar tintas indelebles, más duraderas que las tintas metálicas de las épocas siguientes.
[7] MANUCCI V. o.c. pags. 96-97; TREBOLLE BARRERA, Julio, La Biblia Judía y la Biblia Cristiana, Trota, Valladolid 1993, 101ss
[8] BROWN, R. - JONHSON D.W. - O’CONNEL k.; “Texts and versions”; en BROWN R. - FITZMYER J. - R. MURPHY; The Jerome Biblical Commentary, Goeffrey Chapman, Great Britain 1993, 1084ss.
[9] TREBOLLE BARRERA, Julio, La Biblia Judía y la Biblia... o.c. 61-83.
[10] HAAG, H o.c. pags. 362 y 100.
[11] MANUCCI V. o.c. pags. 97-98 y 100-102. Para ddtallar un poco más los datos históricos, véase Harrington, W. o.c. pags. 95-96; HAAG, H o.c. pags. 362-365. donde nos hace un breve estudio de la lengua hebrea y su evolución; CAVAIGNAC-GRE-LOT-BRIEND; "Marco histórico de la Biblia", en la Introducción Crítica al A.T. dirigida por CAZELLES, henri, Barcelona, Herder 1981, tomo I, pags 48-49; 102; 132-135, donde habla del hebreo en la história de Israel; LEFEBRE-DELCOR, "Los libros deuterocanónicos", en Introducción...o.c. pag. 752-757; donde dice cuales y cuales no son los textos hebreos en estos libros.
[12]  Los abundantes materiales de Qumrâm, incluyen aproximadamente 130 fragmentos de copias del AT encontrados en la cueva 4, hay una extraordinaria variedad en años, formatos, escritura, ortografía y afiliación textual. Cf. BROWN, R. - JONHSON D.W. - O’CONNEL k.; “Texts and versions”; en BROWN R. - FITZMYER J. - R. MURPHY; The Jerome... o.c., 1085s.
[13] CAVAIGNAC-GREDOT-BRIEND, o.c. pags. 102-103; HARRINGTON o.c. pag  96 MANUCCI V. O.c.
pags. 85-86.
[14] HAAG, o.c. pags. 366-367.
[15] MANUCCI V. o.c. pag. 86; HARRINGTON o.c. pag. 97.
[16] NESTLE-ALAND presenta el texto griego y todas las variantes que se han ido dando a lo largo de toda la historia del texto; cf. NESTLE-ALAND; Novum Testamentum. Graece et Latine; Deutsche Bibelgesellschaft; Stuttgart 1991; 684-738. También se puede ver ALAND, Kurt;  Synopsis Quattuor Evangeliorum. Locis parallelis evangeliorum apocryphorum et patrum adhibitis edidit Kurt Aland, Deustche Bibelgesellschaft, Stuttgart 1990; XIV-XVIII presenta los manuscritos griegos (minúsculos y unciales) de acuerdo a la época en que aparecieron, dónde se encuentran, lo que contienen y la numeración que le dan los especialistas.
[17] HARRINGTON o.c. pags. 99-100; MANUCCI V. o.c. pags.102-103
[18] TREBOLLE BARRERA, Julio, La Biblia... o.c.351-366.
[19]CAVAUGNAC... o.c. pag. 100-101; MANUCCI V. pags. 98-99.
Omitimos la leyenda del libro que no pretende otra cosa que demostrar la superioridad de la sabiduría judía sobre la griega. Para verla remitimos a MANUCCI V. oc. pag. 98; HARRINGTON, o.c. pag 107-108; GUZMAN, José Pablo Richard; "Traducciones de la Biblia", en Comentarios a la Constitución "Dei Verbum", sobre la Divina Revelación; dirigida por ALONSO SCHOKEL, Luis; Madrid, BAC 1969. Si se quiere ver algo de la limitaciones y aportes que presenta esta traducción, así como las dificultades que surgen en pro y contra la canonicidad, véase GRELOT, Pierre; Biblia y Teología; Barcelona, Herder 1969; pags. 194-199; lo mismo ALONSO SCHOKEL, Luis, La Palabra Inspirada ( la biblia a la luz de la ciencia del lenguaje), Barcelona, Herder 1969; pags. 253-257, donde de da el prestigio de haber sido la biblia de los hagiógrafos del N.T. de la Iglesia en su periodo de formación.
[20] Gilles DORIVAL – Marguerite Harl – Olivier MUNNICH, La Bible Grecque Des Septante, Du judaïsme hellénistique au christianisme ancien, Éditions du Cerf / Éditions du C.N.R.S. 1994, Dernière modification le 1er mai 1998. Por las investigaciones hechas hay que decir que no hay una obra de conjunto sobre los LXX que haya sido traducida al español. Por ello menciono alguna obra en español, si encontrando mucha materia en otros idiomas, pero disperso. Veamos: J. TREBOLLE BARRERA, La Biblia judia y la Biblia cristiana. Introducción a la historia de la Biblia, Madrid, 1993; B. Botte et P.-M. Bogaert, " Septante et versions grecques ", DBSuppl. 12, 1993, col. 536-692. Otras obras vamos a señalar: : S. P. CARBONE et G. RIZZI, Le Scritture ai teinpi di Gesù. Introduzione alla LXX e alle antiche versioni araniaiche, Bologne, 1992 ; S. OLOFSSON, The LXX Version. A Guide to the Translation Technique of the Septuagint, Stockholm, 1990 ;.· J. LUST, E. EYNIKEL, K. Hauspie, A Greek-English Lexicon of the Septuagint, with the Collaboration of G.; Chamberlain, Part. 1. A.-I, Stuttgart, 1992; T. MURAOKA, A Greek-English Lexicon of the Septuagint (The Twelve Prophets), Louvain, 1993.
[21] RICHARD GUZMAN, José Pablo; o.c. pag. 703; TREBOLLE BARRERA, Julio. La Biblia ... o.c., 328-330.
[22] HARRINGTON, o.c. pag. 110.
[23] MANUCCI o.c. pag. 99; TREBOLLE BARRERA, Julio, La Biblia.. o.c. 341ss.
[24] Para ver los textos latinos cf. ALAND, Kurt;  Synopsis Quattuor Evangeliorum. Locis parallelis, oc. XXIX-XXXIII
[25] Idem. pag. 103.
[26] Idem. pag. 103.
[27] Citado en HARRINGTON o.c. pag. 111.
[28] MANUCCI, pag. 105.
[29] MANUCCI o.c. pag. 104; HARRINGTON o.c. pag. 111.
[30] MANUCCI o.c. pags. 104-105; HARRINGTON pags. 111-114; RICHARD GUZMAN, José Pablo o.c. pags. 705-707; ALONSO SCHOKEL, Luis o.c. pags. 257-260. Nos habla de una manera más detallada y académica el influjo que tuvo la Vulgata desde su publicación hasta ser declarada versión oficial de la Iglesia latina.
[31] A este respecto, PIO XII en "Divina Afflante Spiritus", de 1943 sin  despreciar la Vulgata, le da autoridad e importancia a los textos originales: "Si el Concilio Tridentino ordenó que la Vulgata fuese la versión que todos usaran como auténtica...sólo se refiere a la Iglesia Latina y a su uso público en la Escritura y en nada disminuye la autoridad y el valor de los textos originales...la autenticidad de la Vulgata, no fue establecida por el Concilio principalmente por razones críticas, sino más bien jurídicas". Para los especialistas, no es más que otra versión entre muchas. Hoy se tiende volver a los textos originales críticamente establecidos.
[32] Librería Editrice Vaticana 1986
[33] Dada la síntesis del trabajo, no es necesario entrar en detalles de cómo debe ser una traducción, pero si es bueno tener algunos elementos de juicio en forma general. Si se desea algo sobre el arte de traducir, los problemas teóricos de traducción o sobre la teoría y la práctica de la traducción bíblica véase ALONSO SCHOKEL, Luis, o.c. pags. 260-263, pero también verse otro artículo del mismo autor donde nos dice si es o no conveniente una o varias traducciones de la Biblia, ALONSO SCHOKEL, Luis, ¿Cuántas traducciones de la Biblia?; Ecclesia, Febrero 1965, pags. 21-23; ALONSO SCHOKEL, Luis; "Una traducción preferente de la Biblia", Ecclesia, Marzo 1965, pags. 27-30.