jueves, 18 de noviembre de 2021

LECTURAS Y COMENTARIO SOLEMNIDAD DE JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO T.O. CICLO B – 21 NOVIEMBRE 2021

 

SOLEMNIDAD DE JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO

T.O. CICLO B – 21 NOVIEMBRE 2021



TÚ LO DICES: SOY REY

COMENTARIO


La situación es bastante conocida: tras haber sido proclamada la culpabilidad de Jesús por las autoridades judías, una delegación oficial ha acudido con el reo al palacio de Herodes en Jerusalén, residencia ocasional del procurador romano Poncio Pilato, para solicitar de éste el comienzo de un proceso contra Jesús. El evangelio de hoy es el comienzo de la versión de Juan sobre este proceso. El interrogatorio del juez al acusado versa sobre si éste es o no el rey de los judíos. El acusado lo sostiene con matices. Indudablemente estos matices explican una noticia dada con anterioridad por el evangelista: "Dándose cuenta Jesús de que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez al monte, él solo" (Jn. 6,15). Es, pues, claro que Jesús no es rey en el sentido político habitual del término. De serlo en este sentido tendría las instituciones y cuerpos adecuados, los que no tiene. La realeza de Jesús no pertenece al orden de este mundo, pero esto no quiere decir que no sea para este mundo o no se dé en este mundo. Y es que la palabra mundo tiene en el cuarto evangelio dos sentidos. Unas veces expresa valoración. En estos casos suele ir acompañado del demostrativo este. Otras veces expresa espacio y designa el lugar de los humanos, es decir, la tierra. En la primera acepción, mundo tiene matiz negativo; en la segunda, no. En el texto de hoy se encuentran las dos acepciones.

La realeza de Jesús está en relación a la verdad. ¡Tremenda palabra!. ¡Cuánta intransigencia y tensión pueden encerrarse en ella! Fijémonos en un hecho curioso y significativo. Cuando empleamos esta palabra en nuestras conversaciones y disputas solemos utilizarla con los verbos tener o estar. Tengo la verdad, estoy en la verdad. En el cuarto evangelio, en cambio, jamás se emplea con estos verbos. Se emplea con los verbos ser, conocer, hacer.

El que hace la verdad se acerca a la luz (Jn 3,21). La verdad no la concibe Juan como posesión o estado adquirido, sino como quehacer o tarea. Por consiguiente, jamás puede esgrimirse como algo que da derecho. La primera vez que aparece en el cuarto evangelio forma pareja con gracia (cfr.Jn.1, 14) y se contrapone a ley. "La ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad se hicieron realidad por medio de Jesús" (Jn.1, 17). Esta verdad agraciada dice relación al descubrimiento de quién es Dios. A Dios nadie lo ha visto jamás; es el Hijo único, que es Dios y está al lado del Padre, quien lo ha explicado (Jn.1, 18). Por eso y en este sentido Jesús es rey. El saca a la luz a Dios, velado por la religiosidad de la ley. La verdad es el alumbramiento de Dios hecho por Jesús. Y este alumbramiento hace personas libres. La verdad los hará libres (Jn 8,32). Pero debe quedar muy claro que el problema es intra-religioso o, como diríamos hoy, intraeclesial.

R.P. Roland Vicente Castro Juarez

 

ANTIFONA DE ENTRADA   Ap 5, 12, 12; 1, 6

Dios todopoderoso y eterno, que quisiste recapitular todas las cosas en tu Hijo muy amado, Rey del Universo, haz que la creación entera, liberada de la esclavitud, sirva tu majestad y te glorifique sin fin. El, que vive y reina contigo.

 

ORACION COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que quisiste recapitular todas las cosas en tu Hijo muy amado. Rey del Universo haz que la creación entera, liberada de la esclavitud, sirva a tu majestad y te glorifique sin fin. El, que vive y reina contigo.

 

PRIMERA LECTURA

Lectura de la profecía de Daniel 7, 13-14

Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.

 

SALMO RESPONSORIAL (92)

 

El Señor reina, vestido de majestad.

 

El Señor reina, vestido de majestad, el Señor, vestido y ceñido de poder. R.

 

Así está firme el orbe y no vacila. Tu trono está firme desde siempre, y tú eres eterno. R.

 

Tus mandatos son fieles y seguros; la santidad es el adorno de tu casa, Señor, por días sin término. R.

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura del libro del Apocalipsis 1, 5-8

Jesucristo es el testigo fiel, el primogénito de entre los muertos, el príncipe de los reyes de la tierra. Aquel que nos ama, nos ha librado de nuestros pecados por su sangre, nos ha convertido en un reino y hecho sacerdotes de Dios, su Padre.

A él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.

Mirad: El viene en las nubes. Todo ojo lo verá; también los que lo atravesaron. Todos los pueblos de la tierra se lamentarán por su causa. Sí. Amén. Dice el Señor Dios: «Yo soy el Alfa y la Omega, el que es, el que era y el que viene, el Todopoderoso.».

 

ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO Mc 11, 9b-10a         

Aleluya. Bendito el que viene en nombre del Señor. Bendito el reino que llega, el de nuestro padre David. Aleluya.

 

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Juan 18, 33b-37

En aquel tiempo, dijo Pilato a Jesús: «¿Eres tú el rey de los judíos?».

Jesús le contestó: «¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?».

Pilato replicó: «¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?».

Jesús le contestó: «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí.». Pilato le dijo: «Conque, ¿tú eres rey?». Jesús le contestó: «Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.».

 

PLEGARIA UNIVERSAL

El Reino que Jesús vino a instaurar no es de este mundo. Pidámosle que su gracia y su paz estén en nuestros corazones para que podamos adelantar su reinado en la tierra. Digamos con confianza: Reina, Señor, en nuestras vidas.

 

1.-  Para que la Iglesia, a ejemplo de Cristo Rey, sea portadora con su vida y con sus obras del reinado que trajo Jesús: de justicia, misericordia y paz. Oremos. R.

 

2.- Por todos los que gobiernan, para que los hagan teniendo presente las necesidades de su gente, especialmente de los más excluidos y marginados. Oremos. R.

 

3.- Para que el mensaje de la salvación llegue a todos los hombres y reine la verdad, el amor y la paz de Cristo en los corazones y entre los pueblos. Oremos. R.

 

4.- Para que todos los que son perseguidos a causa de la fe sean profetas y testigos insobornables del amor que salva, del evangelio que santifica y de la esperanza que pone en camino y lo arriesga. Oremos. R.

 

5.- Para que Cristo reine en el corazón de los que se sienten desanimados, solos, desempleados, enfermos, tristes y traicionados. Oremos. R.

 

6.- Para que los difuntos, especialmente los que han fallecido a causa de la pandemia, gocen eternamente del reino que no tiene fin. Oremos. R.

 

Reina, Señor en nuestras historias, excluye de nuestra tierra la codicia, la ambición y la arrogancia y danos aguardar con esperanza la venida definitiva de tu Reino de justicia, amor y paz, tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Al ofrecerte, Señor, el sacrificio de la reconciliación humana, pedimos humildemente que tu Hijo conceda a todos los pueblos los dones de la paz y de la unidad. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

ANTIFONA DE COMUNION     Sal 28, 10-11

El Señor se sienta como Rey eterno, el Señor bendice a su pueblo con la paz.

 

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Después de recibir el alimento de la inmortalidad, te pedimos, Señor, que quienes nos gloriamos de obedecer los mandatos de Cristo, Rey del universo, podamos vivir eternamente con El en el reino del cielo. El que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes  22: Dn 1, 1-6.8-20; Sal: Dn 3, 52-56; Lc 21, 1-4.

Martes  23: Dn 2, 31-45; Sal: Dn 3, 57-61; Lc 21, 5-11.

Miércoles  24: Dn 5, 1-6.13-14.16-17,23-28; Sal: Dn 3, 62-67; Lc 21, 12-19.

Jueves  25:  Dn 6, 12-28; Sal : Dn 3, 68-74; Lc 21, 20-28.

Viernes 26: Dn 7, 2-14; Sal: Dn 3, 75-81; Lc 21, 29-33.

Sábado 27: Dn 7, 15-27; Sal: Dn 3, 82-87; Lc 21, 34-36.

Domingo 28: Jr 33, 14-16; Sal 24, 4bc-5ab.8-9. 10 y 14; 1Ts 3, 12-4, 2; Lc 21, 25-28. 34-36.

 

 

COMENTARIOS AL EVANGELIO

Jn 18, 33-37

 

1.- Texto. Está tomado del evangelio de Juan, donde todo es diferente respecto a los evangelios sinópticos. Pilato y Jesús están frente a frente. Pilato es el Procurador romano, representa a un Señor del mundo; Jesús es el Hijo de Dios, representa a otro Señor del mundo. Pilato lleva la iniciativa del interrogatorio porque Jesús es el acusado. En la pluma de Juan, sin embargo, esto es sólo el plano visible de la realidad. Pero Juan no se contenta sólo con este plano, al que llama carne. Para él la realidad tiene un segundo plano, al que denomina espíritu. Un plano igualmente real, aunque no tan visible como el de la carne. En este segundo plano Jesús es acusador. He venido a este mundo para dictar sentencia (Jn. 9,39).

MUNDO/SENTIDOS: El texto de hoy se mueve en los dos planos. De ahí que el diálogo entre Pilato y Jesús produzca la curiosa impresión de hallarnos simultáneamente ante dos acusadores y dos acusados.

Una segunda cosa a tener en cuenta en este texto es el empleo de la palabra mundo en un doble sentido. Por un lado están las afirmaciones "mi reino no es de este mundo, no es de aquí"; por otro, la afirmación "he venido al mundo para dar testimonio de la verdad". En el primer caso mundo expresa valoración, en el segundo espacio. En el primer caso mundo tiene matiz negativo; en el segundo, no . "Mi reino no es de este mundo, no es de aquí" significa que el reino de Jesús no pertenece a un orden de cosas viciado. Pero esto no quiere decir que el reino de Jesús no pueda existir en este espacio nuestro que llamamos planeta tierra. En realidad Jesús ha venido al mundo, a este espacio nuestro, para hacer posible un nuevo orden de cosas.

VERDAD/EV-Jn: Una tercera cuestión a tener en cuenta es la palabra verdad. Cuando en nuestras conversaciones empleamos este término solemos hacerlo con los verbos tener o estar. Tener la verdad, estar en la verdad. En el cuarto evangelio, en cambio, jamás se emplea con estos verbos. Se emplea con los verbos ser, conocer, hacer.

La verdad no la concibe Juan como posición o estado adquirido, sino como quehacer o tarea. La verdad del cuarto evangelio jamás da derecho a nada ni sobre nadie.

Comentario. El hecho de que Juan escriba a un doble plano de realidad, el visible y el menos visible, hace que el texto no tenga aires triunfalistas. Pilato cuenta con las instituciones y cuerpos legales, según los cuales Jesús es reo porque subvierte el orden constitucional. Ser rey es atentar contra el orden establecido. Por consiguiente Jesús tiene que ser condenado a muerte.

Pero porque Juan escribe a un doble plano de realidad Jesús es acusador. Él desvela, descubre quién es Dios. "A Dios nadie lo ha visto jamás; es el Hijo único, que es Dios y está al lado del Padre, quien lo ha explicado" (Jn 1, 18). Este desvelamiento, esta explicación, confieren a Jesús su papel y su función de rey.

La paradoja de su realeza es que Jesús es acusador y dicta sentencia desde su propia muerte. La verdad de Jesús pasa por su muerte. Por eso resulta tan poco triunfalista ser vasallos de una verdad cuya garantía es el sufrimiento e incluso la muerte del vasallo.

Desde un planteamiento así tienen muy poco sentido los habituales gritos de "Viva Cristo Rey".

ALBERTO BENITO- DABAR 1988, 58


 

2. PODER/NECESIDAD:

¿Cuál es el valor social concreto al que Juan denomina este mundo en la lectura de hoy? El poder del Estado, incluso legítimamente constituido. Esta es la clave de lectura de toda la secuencia entre Pilato y Jesús. Según Juan, la muerte de Jesús pone en tela de juicio un valor tan importante en la sociedad como es el poder por legítimo que éste sea. Desde la perspectiva de Jesús el poder es innecesario. Para mostrar también esto ha venido Jesús al mundo (cosmos, concepto espacial). Quien viva la perspectiva de Jesús (=la verdad) sabe que Jesús tiene razón (=escucha su voz).

Pero vuelve la pregunta de siempre ¿quién vive la perspectiva de Jesús? A nivel de colectividades, parece ser que casi nadie. Precisamente por esto el poder legítimo tiene que seguir existiendo en la sociedad. Juan diría: es un mal necesario. A lo que todos a coro replicamos escépticos e irónicos con Pilato: ¿qué es la verdad? ¿Es posible un mundo sin poder? Tal vez ahora captemos el significado y el alcance de aquella súplica del Padrenuestro: Venga a nosotros tu Reino.


 

3.- "En el evangelio que hoy escuchamos sería un error comprender las palabras de Jesús así: mi reino no es de este mundo y, por tanto, no me interesan los problemas sociales y políticos de este mundo; me conformo con dar una salvación espiritual, en forma individual, a las almas creyentes. Al decir Jesús que su realeza no procede de este mundo, lo único que recalca es que su autoridad la debe solamente al Padre que lo envió. En eso no se parece a las demás autoridades que se han impuesto, sea por la fuerza, sea ganándose el sufragio de sus compatriotas.

EUCARISTÍA 1988, 55


 

4. J/REY.

Los judíos (estos es, los enemigos de Jesús en el lenguaje de Juan) han resuelto acabar con el Nazareno; Pilato no puede menos de verse envuelto en la causa y lo somete a interrogatorio. Su pregunta supone la acusación, expresamente mencionada por Lucas (/Lc/23/02), de que este Jesús se hacía llamar "Cristo Rey" (o Rey Mesías) y soliviantase al pueblo. Con la sola excepción del pasaje de la adoración de los Magos (Mt 2, 2), el título de "Rey de los judíos" aplicado a Jesús aparece únicamente en conexión con su proceso.

Obsérvese que "Rey de los judíos" es propiamente la versión política del título mesiánico "Rey de Israel".

Sabiendo los judíos que a Pilato sólo le interesaba lo político, tergiversan el sentido de la realeza mesiánica tal y como la entendía Jesús y le obligan a intervenir. Muchos acusaron ante Pilato a Jesús de lo que no era, un rey político, y muchos lo hicieron por despecho, pues eso era lo que deseaban que fuera efectivamente y Jesús se resistió, decepcionando al pueblo. Y fue necesario que Jesús muriera por esa falsa acusación para que se mostrara al mundo su verdad: que es rey pero no como los reyes de este mundo.

El evangelista Juan es consciente de la ironía que envuelve todo el proceso de Jesús, esto es, de la tremenda verdad que se manifiesta en la farsa. Para los incrédulos y para los verdugos de Jesús todo acontece como una burla y según el ceremonial de la entronización de los reyes de Israel (cfr. 1 Re 1, 32-48): la coronación (Jn 19, 1-3), la aclamación del pueblo al que ha sido coronado (19, 5s), la entronización (19, 13-16). Pero este rey escarnecido por los romanos y rechazado por los judíos es, para Juan y para los creyentes, el verdadero rey que ha sido "exaltado" en la cruz y glorificado por el Padre. No sólo es rey de Israel, sino también de todos los que escuchan la verdad, porque es rey como testigo de la verdad. Los que buscan y hacen la verdad le siguen y escuchan su voz.

Jesús responde con otra pregunta a la de Pilato, aclarando la situación sicológica del interrogatorio. Pues es evidente que Pilato no había tomado en serio la acusación de los judíos y en sus palabras se adivinaba un tono burlesco. Pilato acusa el golpe y, dejándose de bromas de mal gusto, pide que Jesús declare lo que ha motivado la acusación. Sin embargo, Jesús recoge la primera pregunta de Pilato y la contesta. Le habla de un extraño reino que no es de este mundo, de un reino que no se apoya en la fuerza ni se defiende con las armas. El reino de Jesús no se parece en nada al imperio romano ni a otros reinos políticos. Pilato ya no entiende nada; no le cabe en la cabeza todo eso de un reino de soldados. Por eso va directamente al grano y le dice que conteste a la pregunta sin evasiones, que le diga si es o no rey.

La respuesta no se hace esperar. Jesús es rey. Pilato no querrá saber más porque no entiende más, porque no quiere entender más que esto. Pero Jesús añade algo muy importante. El sentido de su reinado no es la voluntad de poder, sino cumplir en el mundo la misión de atestiguar la verdad. Para esto no hacen falta soldados; para esto hacen falta testigos capaces de dar la vida. Jesús es el "Testigo fiel", el que sirve a la verdad como nadie.

Por eso es rey. Jesús es incluso la Verdad misma. Por eso son de Jesús y siguen a Jesús cuantos sirven a la Verdad. Pilato busca un pretexto para salir de aquel embrollo; no busca la verdad, sino una causa para justificar su sentencia. Pilato es un "realista" que no entiende más que de política. No le interesa la verdad y no puede comprender que un hombre, por amor a la verdad, se deje matar. Por eso pregunta seguidamente como un escéptico: "¿Qué es la verdad?", y deja a Jesús sin esperar respuesta. Pilato renuncia a la verdad y la entrega a cambio de su torpe interés, haciendo su política de acuerdo a las circunstancias. Después se lava las manos y dice que es inocente (/Mt/27/24).

EUCARISTÍA 1985, 54


 

5.- La escena contiene una grandeza patética, y merece la pena contemplarla desde esta perspectiva. Y, dentro de este tono se convierte en una proclamación del sentido de la acción y la persona de JC, realizada en forma de discusión sobre el significado de la palabra rey aplicada a él.

La pregunta inicial de Pilato se refiere a la acusación con que se supone que los notables judíos lo habían presentado ante el gobernador romano: la de ser uno de los caudillos nacionalistas que, adoptando el título de "rey de los judíos", luchaban por instaurar un nuevo orden político libre de la opresión romana. Y la respuesta de JC, al afirmar que su realeza "no es de este mundo", no sólo niega todo afán de gobierno nacionalista, sino que niega también todo planteamiento de dominio espiritual a partir de la fe de Israel: la realeza de JC "no es de aquí", pertenece radicalmente a otro orden, diferente de todo lo que se podría deducir del puro análisis de la realidad israelita y humana en general.

Y esto se concreta en las últimas palabra de JC. Él es rey, y esto significa que él es testigo de la verdad. Ser testigo de la verdad significa presentar totalmente, con su palabra y su acción, lo que realmente es la verdad absoluta; es decir, revelar con su presencia en el mundo, en qué consiste el plan de Dios, la voluntad de Dios a propósito de la vida de los hombres; es decir, en definitiva, para JC, significa simplemente presentarse a sí mismo, vivir plenamente su fidelidad al Amor hasta la muerte. Y de este modo, ser rey es convertirse para los hombre en la imagen que hay que seguir, ser "la voz que hay que escuchar" por parte de "todos los que son de la verdad".

Los cual aunque tenga muy poco que ver con lo que creía Pilato, no es, sin embargo, una cuestión estrictamente espiritual y privada. La afirmación de que la realeza de JC no es de este mundo significa que no es deducible de la realidad de este mundo; y no que no tenga nada que ver con ella: ¡cómo podría ser que no tuviera nada que ver con la realidad de este mundo la muerte de aquél que se presenta como testigo del amor de Dios sobre los hombres y el mundo!

J.-  LLIGADAS - MISA DOMINICAL 1979, 21


 

6. J/PROCESO:

El dossier sobre el proceso de Jesús y el motivo formal de su condena es muy voluminoso, y no cesa de ampliarse con nuevos libros y artículos. Dejando de lado escritos más retóricos que científicos, podemos considerar sólidas estas dos conclusiones: 1) que Jesús fue condenado a muerte por la autoridad romana como reo de un delito político: por haberse hecho rey de los judíos; 2) Que tanto los acusadores como el juez de este proceso sabían perfectamente que esta acusación era falsa, porque la realeza que Jesús proclamaba no se interfería con la del César.

El cuarto evangelio despacha rápidamente el proceso judío de Jesús (por cuanto el proceso instruido por los dirigentes de Jerusalén ya ha empezado desde el momento en que Jesús empezó a predicar y actuar públicamente, y toda su vida pública ha sido un proceso); en cambio, se extiende en el proceso romano, y por medio de largos diálogos pone en evidencia las motivaciones de cada uno de los personajes del drama. En el diálogo entre Jesús y Pilato sobre la realeza del primero -que es la acusación formulada- queda claro que si al fin y al cabo Pilato, oportunista, lo condenará, no será por haberlo encontrado convicto ni confeso del delito. No ha existido el deplorable "malentendido" de que habla Bultmann, porque a la pregunta de Pilato sobre si Jesús era rey, éste ha respondido preguntando previamente de donde venía la pregunta, porque la realeza en el sentido judío bíblico era algo distinto de la realeza en sentido romano político. Una realeza que no podrá ser defendida (¡ni podrá ser destruida!) por legiones terrenas. Por el contrario: se debilitará siempre que desenvaine la espada o reclute legiones.

Su fuerza consistirá, como la del propio Jesús, en ser testigo de la verdad (v.37) con su propia sangre; sus súbditos no serán legionarios, sino "los que son de la verdad" y "escuchan su voz" (v.37).

La principal diferencia entre Jesús y Barrabás no es que el primero fuese un ciudadano honrado y el segundo un facineroso, sino que aquel proclamaba un reino de paz y éste quería imponer el suyo por medio de la violencia. Barrabás no es un delincuente común, sino un guerrillero (un zelote); por eso Pilato habría preferido retenerlo, como políticamente peligroso, y liberar a Jesús, inofensivo para el Imperio, y por eso el pueblo pide la amnistía de Barrabás y la crucifixión de Jesús, porque prefiere el líder nacionalista al maestro religioso.

Las tres lecturas de esta fiesta coinciden en distinguir netamente el Reino de Dios por respecto a todo proyecto político. El Reino de Dios afecta a los mismos hombres y discurre en una misma historia, pero es de otro orden, y no se puede confundir con ningún proyecto temporal. La fiesta de Cristo Rey no es día de la Cristiandad.

H.-  RAGUER - MISA DOMINICAL 1976, 21


 

7. VERDAD/MUNDO

"¿De qué verdad se trata aquí? Sólo entenderemos esta frase -"he venido al mundo para testimonio de la verdad"- si nos formamos idea clara de lo que significa verdad en Juan.

Esta verdad joánica no puede ponerse en plural, no es igual a la verdad como suma de proposiciones. Esta verdad se entiende como oposición al mundo: para eso he nacido y venido al mundo. ¿Qué es para Juan el mundo? No podemos imaginar que sea el mundo que nos cobija y sostiene, que nos place y en que nos sentimos a gusto. No, el mundo en Juan es algo distinto, emplea el término en otra acepción: mundo quiere decir aquí tinieblas, oscuridad, lo que se cierra frente a Dios y no quiere recibir la luz. Mundo quiere decir lo que se está muriendo y pasando; significa pecado, miseria y juicio (o condenación). Por oposición a ese mundo hemos de explicar la verdad joánica. Es lo uno, lo enteramente cerrado, lo fiel y seguro, lo que viene de Dios, lo que él tiene que desvelar, lo que sólo se da cuando Dios lo revela. Verdad es en San Juan uno de estos conceptos, como vida y luz, que expresan el conjunto y abarcan todo lo que es nuestra salud eterna, lo que está ahí, cuando él nos introduce en esta realidad. Por eso dice Juan, en el capítulo 17, que el diablo no está en la verdad. No tenemos nosotros la verdad, sino que estamos en ella. Por eso dice aquí que el que está en la verdad oye la voz de Cristo.

De esta verdad, de esta acción divina y realidad revelada se habla aquí... Mas para entender esta palabra hemos de considerar que Jesús está persuadido de que él es, personalmente, esta verdad venida a este mundo... Si no entendemos esta verdad, este reino de Cristo, tal vez seamos sabios, científicos, pero no estamos en la verdad que es luz y salud, vida y eternidad.

KARL RAHNER

Homiliario bíblico, 1967


 

8.- En el evangelio de hoy leemos un momento central de la pasión según san Juan, que muestra en qué consiste la realeza de Jesús, muy en la línea de lo que hemos leído en la segunda lectura.

Con el juego habitual de equívocos que tanto le gusta a Juan, Pilato interroga a Jesús acerca de la acusación presentada por los judíos de considerarse rey. La primera respuesta de Jesús ("¿Dices eso por tu cuenta...?") ofrece a Pilato la oportunidad de implicarse en el tema y escuchar de Jesús mismo la proclamación del mensaje. Pero Pilato no quiere implicarse y dice que eso son cosas de los judíos. Jesús entonces aclara lo que él no es: rechaza cualquier identificación con las esperanzas mesiánicas judías, que presuponían siempre para su Mesías (aun en sus versiones más espiritualizadas) algún tipo de poder, y se aleja de cualquier tipo de planteamiento nacionalista.

Ante eso, Pilato pide una respuesta directa y clara. Y aquí viene la definición de quién es Jesús. El, efectivamente, asume el titulo de rey: él se considera el cumplimiento de las esperanzas mesiánicas de Israel. Pero lo es de una manera que no tiene nada que ver con lo que estas esperanzas presuponían. Jesús es un "testigo de la verdad". Y eso quiere decir que él, con toda su vida, con la palabra y los hechos, y con la fidelidad total hasta la muerte que ahora se le avecina, ha mostrado y realizado lo que Dios es y quiere: ha mostrado y realizado el camino verdadero de vida, la auténtica realizaci6n humana. La "verdad" es Dios; y la "verdad" es la auténtica realización humana; y ambas cosas son lo mismo, y se hallan en lo que Jesús es, hace y vive.

Y el texto finaliza con una idea que Juan repite en su evangelio de diversas maneras: "Todo el que es de la verdad escucha mi voz". A Jesús y su proyecto el hombre se acerca y se siente atraído no por ninguna demostración ni presión, sino porque el corazón le conduce a él: a Jesús se le acercan los que "son de la verdad", los que en su corazón sintonizan con lo que Jesús vive y propone.

JOSEP LLIGADAS- MISA DOMINICAL 1994, 15


 

9. ACI DIGITAL 2003

36. Nunca definió Jesús con mayor claridad el carácter no político de su reino, que no es mundano ni dispone de soldados y armas. 

37. De la verdad: esto es, de la fidelidad de las profecías que lo anunciaban como tal (Luc. 1, 32; Ecli. 36, 18). 

38. ¿Qué cosa es verdad? Pilato es el tipo de muchos racionalistas que formulan una pregunta parecida y luego se van sin escuchar la respuesta de la Verdad misma, que es Jesucristo. Acertadamente dice S. Agustín: "Si no se desean, con toda la energía del alma, el conocimiento y la verdad, no pueden ser hallados. Pero si se buscan dignamente, no se esconden a sus amantes". Cf. Sab. 6, 17 ss. San Pablo, en Rom. 15, 8, nos refiere la respuesta que Jesús habría dado a esa pregunta.

 

 

 

 

PROPUESTA DE CANTOS PARA CRISTO REY

 

ENTRADA: ALELUYA EL SEÑOR ES NUESTRO REY

¡ALELUYA, ALELUYA! EL SEÑOR ES NUESTRO REY.

¡ALELUYA, ALELUYA! EL SEÑOR ES NUESTRO REY.

 

 1. Cantad al Señor un cántico nuevo,

porque ha hecho maravillas:

su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo.

 

 2. El Señor da a conocer su victoria,

revela a las naciones su justicia:

se acordó de su misericordia

y su fidelidad en favor de la casa de Israel.

 

COLECTA: DONDE ESTA TU TESORO

No atesores en la tierra, donde la herrumbre corroe,

donde los ladrones roban y la polilla carcome.

Atesora en las alturas, allí la herrumbre no existe,

la polilla no devora y el ladrón de Dios se viste.

 

Confiaos en la vida, esperad siempre en Dios;

al crearte ya te amaba, y en tu vida Él confió.

No hay fortuna más grande que esperar siempre en Dios,

y si en Dios tú confías, Él vive en tú corazón.

 

No te preocupe tu vida, el vestido o alimento,

es más la vida que el pan, y que la ropa, el cuerpo.

El ave nunca sembró, ni recogió en graneros.

El Dios Padre lo alimenta: sois vosotros más que ellos.

 

Tu tesoro puede estar en el cielo o en arcón,

y donde está tu tesoro, allí está tu corazón.

No hay riqueza más grande que el tesoro de tu amor,

es tesoro que no muere porque es riqueza de Dios

 

DONES: ESTO QUE TE DOY

Esto que te doy es vino y pan Señor

Estoy que te doy es mi trabajo

Es mi corazón mi alma,

es mi cuerpo y mi razón,

el esfuerzo de mi caminar.

 

Esto que te doy que te doy

mi vida es Señor

Es mi amor también es mi dolor

es la ilusión, mi sueños es mi gozo y mi llorar,  es mi canto y mi oración.

 

TOMA MI VIDA PONLA EN TU CORAZÓN 

DAME TU MANO Y LLÉVAME 

CAMBIA MI PAN EN TU CARNE 

Y MI VINO EN TU SANGRE

Y A MI SEÑOR RENUÉVAME

LÍMPIAME Y SÁLVAME.

 

Esto que te doy no solo yo Señor

Esta voz también es de mi hermano

Es la unión, la paz, y el orden

La armonía y felicidad

Es un canto en comunidad

 

COMUNION:   TU REINARAS

Tú reinarás, este es el grito

que ardiente exhalan nuestra fe

Tú reinarás, oh Rey Bendito

pues tú dijiste ¡Reinaré!

 

REINE JESÚS POR SIEMPRE

REINE SU CORAZÓN

EN NUESTRA PATRIA,

EN NUESTRO SUELO

QUE ES DE MARÍA LA NACIÓN

 

Tu reinarás, dulce esperanza,

que el alma llena de placer;

habrá por fin paz y bonanza,

felicidad habrá doquier

 

Tu reinarás en este suelo,

te prometemos nuestro amor,

Oh buen Jesús, danos consuelo

en este valle de dolor

 

Tú reinarás, Reina y ahora,

en esta casa y población

ten compasión del que implora

y acude a ti en la aflicción.

 

SALIDA:  VIVE CRISTO REY

Un grito de guerra se escucha

en la faz de la tierra y en todo lugar

Los prestos guerreros empuñan su espada

y se enlistan para pelear

 

Para eso han sido entrenados

defenderán la verdad

y no les será arrebatado

el fuego que en su sangre esta

 

Viva Cristo Rey, Viva Cristo Rey

el grito de guerra que enciende la tierra

Viva Cristo Rey, nuestro soberano Señor, Nuestro capitán y campeón,

pelear por Él, es todo un honor              

 

Sabemos que esta batalla no es fácil

y muchos se acobardaran

y bajo los dardos de nuestro enemigo

Sin duda perecerán

 

Yo tendré mi espada en alto

como la usa mi Señor

a Él nada lo ha derrotado

su fuerza es la de Dios

 

No conocemos mayor alegría

no existe más honroso afán

que con mis hermanos estar en la línea,

y juntos la vida entregar

 

A Él que merece la gloria

y nos recluto por amor

ante El la rodilla se dobla

y se postra el corazón

 

Sabemos que esta batalla no es fácil

y muchos se acobardaran

y bajo los dardos de nuestro enemigo

sin duda perecerán

 

 

martes, 9 de noviembre de 2021

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XXXIII TIEMPO ORDINARIO CICLO B – 14 NOVIEMBRE 2021

 

DOMINGO XXXIII TIEMPO ORDINARIO CICLO B – 14 NOVIEMBRE 2021

ÉL VIENE Y VENDRÁ


COMENTARIO

 

 “El sol se hará tinieblas” dice Jesús, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo”. Tanto el Génesis (Gen 1, 1 y 16) como Jesús evocan en final con el estilo tradicional de los Apocalipsis, la misma trilogía: el sol, la  luna, y las estrellas, es decir el mundo, el universo. Al principio había surgido un mundo con su espacio y su evolución a lo largo de los siglos. Al final surgirá otro mundo distinto, en otro espacio y por toda la eternidad.

La Biblia no pretende hacer ciencia: es un libro religioso, nos da a conocer los planes de Dios: lo mismo  que hubo un comienzo, la creación, habrá también un final y un volver a comenzar marcado por la llegada triunfal de Jesús. “Entonces verán venir al hijo del hombre  sobre las nubes, con gran fuerza y majestad, y enviará a los ángeles para reunir a sus elegidos”. Esto es lo esencial, el nuevo espacio, la nueva historia: vivir todos, eternamente, con Jesús. Un Jesús que toma sus verdaderas dimensiones: él es el final de nuestro mundo, él es el comienzo del nuevo, él es la eternidad. Marcos escribió su evangelio para decirnos que Jesús es el Hijo de Dios.

¿Y cómo podría decirlo mejor que con esta visión? Jesús vendrá, lo organizará todo, y eso será la  vida eterna. Jesús será nuestra eternidad y “Lo veremos venir sobre las nubes”. La creación ha sido hecha con vista a la llegada triunfal. La humanidad ha nacido para este radiante amanecer. La historia de los hombres no es sino el parto de su segundo y definitivo nacimiento al mundo, al mundo de Jesús al mismo de Dios. Aguardando ese día, a pesar de sus lágrimas de su noche y de sus gritos, los hombres viven su primavera por así decirlo: las ramas se van poniendo tiernas y brotan las primeras hojas. A nosotros nos toca creer que Jesús está “a la puerta”  en el sentido de que todo cuanto es vivido por los hombres y cuanto vivieron desde el comienzo de los tiempos va avanzando hacia el día y la hora en que desaparecerá el mundo antiguo y comenzará el mundo que nuestro Padre celestial ha soñado para nosotros  y organizado en torno a Jesús.

Vamos caminando hacia el fin, hacia nuestro propio fin, tanto si somos jóvenes como si hemos llegado a la vejez, Jesús está a nuestra puerta, cada día anuncia el último día, cada  día se van estrechando las fronteras entre nuestro mundo de aquí y nuestro mundo de allá. No se trata de una amenaza, sino de una visión tranquila en  el que pondremos el pie en el mundo de Jesús, cuando suenen las trompetas  de la gran resurrección.

Pero, ¿cuál es mi primavera actual? “Estén despiertos”, dice Jesús al final de su discurso. Esto quiere decir que hemos de estar preparados para la vida eterna.  ¿Van haciéndose más tiernas mis ramas de amor a mis hermanos? ¿Van brotando las hojas de mis actos de justicia y de generosidad?.

Sólo tú,  Señor, eres capaz de convertir mis días en días llenos a la vez de vida y de esperanza. ¡Ven,  Jesús, ven cada mañana hasta que llegue la gran mañana! ¡Maranata!. ¡Ven Señor!

R.P. Roland Vicente Castro Juárez

 

ANTIFONA DE ENTRADA     Jr 29, 11-12.14

Dice el Señor: “Tengo Designios de paz y no de aflicción, me invocaran y yo los escuchare; los consagrare sacándolos de los países y comarcas por donde los disperse”.

 

ORACION COLECTA

Concédenos, Señor, Dios nuestro alegrarnos siempre en tu servicio, porque en dedicarnos a ti, autor de todos los bienes, consiste la felicidad completa y verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

PRIMERA LECTURA

Lectura de la profecía de Daniel 12, 1-3

Por aquel tiempo se levantará Miguel, el arcángel que se ocupa de tu pueblo: serán tiempos difíciles, como no los ha habido desde que hubo naciones hasta ahora.

Entonces se salvará tu pueblo: todos los inscritos en el libro. Muchos de los que duermen en el polvo despertarán: unos para vida eterna, otros para ignominia perpetua.

Los sabios brillarán como el fulgor del firmamento, y los que enseñaron a muchos la justicia, como las estrellas, por toda la eternidad.

 


SALMO RESPONSORIAL (15)


 

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.

 

El Señor es el lote de mi heredad y mi copa; mi suerte está en tu mano. Tengo siempre presente al Señor, con él a mi derecha no vacilaré. R.

 

Por eso se me alegra el corazón, se gozan mis entrañas, y mi carne descansa serena. Porque no me entregarás a la muerte, ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción. R.

 

Me enseñarás el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia, de alegría perpetua a tu derecha. R.

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta a los Hebreos 10, 11-14.18

Cualquier otro sacerdote ejerce su ministerio, diariamente, ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, porque de ningún modo pueden borrar los pecados.

Pero Cristo ofreció por los pecados, para siempre jamás, un solo sacrificio; está sentado a la derecha de Dios y espera el tiempo que falta hasta que sus enemigos sean puestos como estrado de sus pies.

Con una sola ofrenda ha perfeccionado para siempre a los que van siendo consagrados.

Donde hay perdón, no hay ofrenda por los pecados.

 

ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO Lc 21, 36                            

Aleluya. Estén siempre despiertos, pidiendo fuerzas para mantenerse en pie ante el Hijo del hombre. Aleluya.

 

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Marcos 13, 24-32

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «En aquellos días, después de esa gran angustia, el sol se hará tinieblas, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, los astros se tambalearan.

Entonces verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes con gran poder y majestad; enviará a los ángeles para reunir a sus elegidos de los cuatro vientos, de horizonte a horizonte.

Aprendan de esta parábola de la higuera: Cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las yemas, deduzcan que el verano está cerca; pues cuando vean ustedes suceder esto, saben que él está cerca, a la puerta. Les aseguro que no pasará esta generación antes que todo se cumpla. El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán, aunque el día y la hora nadie lo sabe, ni los ángeles del cielo ni el Hijo, sólo el Padre.».

 

PLEGARIA UNIVERSAL

Hermanos Cristo se ofreció en sacrificio de una vez para siempre, él es el sacerdote capaz de compadecerse de nosotros y de interceder ante el Padre por cuanto necesitamos y deseamos. Por eso, oremos diciendo: Jesús, intercede por nosotros.

 

1.- Para que la Iglesia y quienes participan del sacerdocio de Cristo preparen al pueblo de Dios para acoger su Palabra y su venida, que se da en la cotidianidad. Oremos. R.

 

2.- Para que, en esta Jornada Mundial de los Pobres, no dejemos evangelizar por ellos, que nos muestran rasgos más genuinos del rostro del Padre. Oremos. R.

 

3.- Para que como Jesús seamos hermanos de modo especial en este tiempo, ya que por la pandemia los pobres han aumentado desproporcionadamente. Que él nos conceda la solidaridad social y la generosidad con proyectos a largo plazo que mejoren la calidad de vida de los que más sufren. Oremos. R.

 

4.- Para que con sabiduría nuestros gobernantes promuevan la justicia, el desarrollo, la igualdad de derechos y el bienestar en nuestra sociedad. Oremos. R.

 

5.- Para que Dios sea la esperanza y el consuelo a través de sus hermanos, de los que viven en la marginación, la pobreza y los que pasan necesidad a causa de la crisis actual. Oremos. R.

 

6.- Para que los que estamos presentes en esta Eucaristía nos dejemos convertir por la Palabra de Dios. Oremos. R.

 

Jesús, intercede por tu iglesia, bendícela con tu gracia y guárdala de todo mal hasta el día de tu retorno glorioso. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, que estos dones, ofrecidos ante la mirada de tu majestad, nos consigan la gracia de servirte y nos obtengan el fruto de una eternidad dichosa. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

ANTIFONA DE COMUNION Mc 11, 23.24

En verdad les digo: todo cuanto pidan en la oración, crean que se lo han concedido y lo obtendra, dice el Señor.

 

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Señor, después de recibir el don sagrado del sacramento, te pedimos humildemente que nos haga crecer en el amor lo que tu Hijo nos mandó realizar en memoria suya. El, que vive y reina pro los siglos de los siglos.

 

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 15:  1M 1, 10-15.41-43.54-57.62-64; Sal 118; Lcc 18, 35-43.

Martes 16:   2M 6, 18-31; Sal 3; Lc 19, 1-10.

Miércoles 17:   2M 7, 1.20-31; Sal 16; Lc 19, 11-18.

Jueves 18: 1M 2, 15-19; Sal 49; L 19, 41-44.

Viernes  19:  1M 4, 36-37.52-59; Sal: 1Cro 29, 10-13, Lc 19, 45-48.

Sábado 20:  1M 6, 1-13; Sal 9; Lc 20, 27-40.

Domingo 21:  Dn 7, 13-14; Sal 92; Ap 1, 5-8; Jn 18, 33b-37.

 

COMENTARIOS AL EVANGELIO

Mc 13, 24-32

Par: Lc 21, 20-33   Mt 24, 15-36

 

1. FUTURO/PRESENTE 

Ante este texto, fascinado por el futuro, ¿hay que sospechar una huida infantil hacia el porvenir, cierto rechazo de la realidad imposible de soportar, una evasión hacia lo imaginario, cuya necesidad febril apenas quedaría oculta bajo el velo cristológico de que está revestida? Podría pensarse en esto, si los ojos del lector evangélico se mantuvieran clavados por encima de la línea del horizonte, indiferente a las realidades terrenas. Pero no hay nada de esto. La mirada del creyente, animado por la fe evangélica, lejos de encerrarse en el futuro divisa simultáneamente el presente y el porvenir. Lo exigen la segunda parte de nuestro texto y, más aún los versículos omitidos (33-37). El futuro es esperado en el presente. En él aparecen los discretos signos de un futuro cuya fecha es de la competencia exclusiva del misterio de Dios. Estos signos reclaman una atención animada por la fe, pero también una eficaz vigilancia aplicada al trabajo de cada día. Sólo hay futuro... al final del presente. Sólo hay porvenir substancial, al cabo de una actualidad cuidadosamente organizada.

Los cristianos deben temer -así se les ha dicho con frecuencia- que su inclinación al futuro les lleve a olvidar las tareas del presente; no se puede echar en saco roto la amonestación. ¿Pero no deben temer, al menos en igual medida, olvidar el futuro cuando tan absorbentes son las tareas del presente? Pues, al fin, creer en el futuro es creer... a pesar de todo. Y creer no es tan fácil...

LOUIS MONLOUBOU - LEER Y PREDICAR EL EVANGELIO DE MARCOS - EDIT. SAL TERRAE SANTANDER 1981Pág. 161


 

2. ESCA/SIGNIFICADO:

El significado más obvio de "escatología" es el de un discurso sobre las realidades últimas y definitivas. Se trata ciertamente -aun cuando esta convicción haya ido madurando lentamente y con no pocas fatigas- de realidades que están más allá de la historia, pero sin que esto signifique que no se van preparando dentro de la historia. En efecto, la escatología bíblica es un discurso sobre la historia, un modo de leerla y de asumirla.

Esta es la sorprendente perspectiva bíblica interesante y concreta. La mirada hacia el futuro (esto es, la revelación de lo que será el futuro) hace importante al "presente" y ofrece un criterio de opción y de valorización. La atención en el fondo se dirige al presente. El futuro ofrece un criterio de orientación en el presente, pero es en el tiempo presente donde se está jugando el futuro. Esta es la posición, por ejemplo, frente a Jesús: él es el Hijo del Hombre que habrá de volver, pero lo decisivo es la actitud que hoy asumimos frente a su anuncio.

HT/FIN  HT/CICLICA: El punto más original del mensaje bíblico en general y del profético en particular es el concepto de que la historia va caminando hacia un último término bajo la dirección de Dios. La concepción griega, por el contrario, es sustancialmente cíclica. La convicción de que la historia es conducida por Dios hacia una salvación indestructible está ya presente en los orígenes de la fe hebrea; en esta convicción se arraigan los gérmenes de su desarrollo sucesivo, incluida la exigencia de que esta salvación tiene que colocarse más allá de la historia, en la comunión con Dios. Efectivamente, la esperanza que acompañó a Israel durante toda su historia (y más tarde a la comunidad cristiana desde sus orígenes hasta la actualidad) es el encuentro entre la promesa de Dios (siempre amplia) y la situación actual (siempre llena de desilusiones) que continuamente parece desmentir a la promesa y retrasarla.

Esta experiencia ha obligado a colocar las realidades últimas cada vez más allá y purificar las esperanzas: las realidades últimas son obra de Dios y no simplemente fruto del hombre; además, son cualitativamente distintas de lo que vivimos y soñamos.

Así pues, podemos resumir de este modo las convicciones de Israel sobre la historia: Dios, y no sólo el hombre, es protagonista de la historia; la historia es conducida por Dios hacia una salvación definitiva; la historia está sometida a un juicio (no todas las opciones conducen a la salvación, sino sólo aquellas que se hacen dentro de la obediencia a los designios de Dios).

Todo lo que hemos dicho corresponde sustancialmente a la visión escatológica de los profetas. Es una visión grandiosa y sobria al mismo tiempo, sin intento alguno de penetrar en los secretos de Dios y sin ceder a la curiosidad del "cuándo" y del "cómo". Pero esta "sobriedad" parece que fue fallando en el último período postexílico, cuando se desarrolló en el judaísmo una vasta literatura que fue llamada "apocalíptica". Son tiempos difíciles, de persecución, y parece inútil la fidelidad de los buenos. Se necesita un consuelo, que se encuentra en la confianza inquebrantable de que al final de los tiempos (unos tiempos que están ya "cerca") se realizará el juicio de Dios y cambiará la situación gracias a una intervención de Dios. El lenguaje de esta literatura es típico: describe los últimos tiempos como tiempos de guerras y divisiones (pueblo contra pueblo, reino contra reino), de terremotos y carestía, de catástrofes cósmicas (el sol y la luna se oscurecerán y las estrellas caerán), todo ello bajo el signo de una tremenda imprevisión por parte de los hombres (lo mismo que se presentan de pronto los dolores de parto en la mujer). Este lenguaje está también ampliamente presente en el discurso de Marcos: no se trata del mensaje, sino simplemente del medio expresivo que utiliza para comunicárnoslo. De ninguna forma se pueden entender estas expresiones al pie de la letra.

BRUNO MAGGIONI - EL RELATO DE MARCOS - EDIC. PAULINAS/MADRID 1981.Pág. 181


 

3. /Mc/13/26  J/VUELTA.

Más allá del lenguaje de las imágenes, son éstos los elementos que constituyen su contenido: el triunfo del Hijo del Hombre, que parece ahora ser desmentido por la historia, será visible a todos; será inesperado; el juicio; la reunión de todos los elegidos en la gran familia de Dios (en efecto, el plan de Dios es un plan de hermandad universal).

Queda por aclarar todavía un punto: la vuelta del Hijo del hombre en poder y majestad no significa, de ningún modo, que Dios, al final, abandona el camino del amor para sustituirlo por el de la fuerza. Si así fuera, la cruz dejaría de ser el centro del plan de la salvación y el mismo comportamiento de Dios acabaría dándoles la razón a todos los que afirman que el amor es inútil, incapaz de conseguir su finalidad; ¡sólo la fuerza es eficaz! Pero no es así, ni mucho menos. La vuelta del Hijo del Hombre será el triunfo del Crucificado (Mc/14/61-62), la demostración de que el amor es poderoso, victorioso.

BRUNO MAGGIONI - EL RELATO DE MARCOS - EDIC. PAULINAS/MADRID 1981.Pág. 186


 

4.- Texto. A continuación del texto del domingo pasado Marcos nos presenta a Jesús abandonando el Templo y hablando de la futura destrucción de éste. Sentado después en el monte de los olivos, teniendo precisamente ante su vista ese Templo, Jesús responde a una pregunta formulada por Pedro, Santiago, Juan y Andrés. Son los mismos cuatro con los que Marcos había iniciado la andadura pública de Jesús. La pregunta ha sido la siguiente:

¿Cuándo sucederá esa destrucción y cuál será la señal anunciadora? Jesús les pone en guardia contra la curiosidad por saber tiempos y fechas, invitándoles más bien a tomar conciencia del difícil futuro que como discípulos suyos les espera. Es en este punto donde entronca el texto de hoy.

Este comienza con una referencia a esa situación de dificultad de los discípulos. La llama "gran tribulación". Sin embargo, y ésta es la peculiar aportación del texto, esta situación de dificultad no va a durar indefinidamente. Su final se articula en tres actos: fenómenos cósmicos, llegada gloriosa del Hijo del Hombre, reunión de los elegidos dispersos por los cuatro puntos cardinales. Esta reunión que pone fin a las penalidades de los elegidos es el punto culminante y razón de ser de los fenómenos cósmicos y de la llegada del Hijo del hombre.

A continuación el lenguaje del texto deja de ser informativo para hacerse interpelativo: empleo de la segunda persona del imperativo (aprended, sabed). La interpelación está basada en el símil del despuntar de la higuera como señal inconfundible de la proximidad de la estación buena. La formulación textual de la trasposición del símil es como sigue: "Así también vosotros, cuando veáis suceder esto, sabe que está cerca, a la puerta". Los problemas de esta formulación son dos: a qué se refiere el pronombre "esto"; ausencia de sujeto en la frase "está cerca". La traducción litúrgica supone precipitadamente que el sujeto es el Hijo del Hombre. Por exigencia interna del símil el sentido de la trasposición parece que debe ser como sigue: cuando por ser discípulos míos os veáis inmersos en la dificultad, sabed que el final de ésta, está cerca. El pronombre "esto" se refiere a las dificultades de los discípulos y no a los fenómenos cósmicos. La función del símil es despertar en los discípulos la certeza de que sus sufrimientos tendrán un desenlace feliz.

Incluso se afirma después la proximidad de ese desenlace, aunque su delimitación exacta no se pueda precisar.

Comentario. En una obra literaria el espacio y el tiempo que cuentan son el espacio y el tiempo creados por el autor. Una vez más hay que hacer hincapié en que también este texto hay que verlo a la luz de la muerte-resurrección de Jesús. Ellas representan para Marcos el final de un mundo y el comienzo de otro nuevo y bueno.

En la literatura judía anterior y contemporánea de Marcos la esperanza en un futuro mejor había adquirido relevancia especial. Esa esperanza se revestía de tintes apocalípticos, es decir, de imágenes sombrías y grandes cataclismos de la naturaleza. Dichas imágenes y cataclismos pertenecían al lenguaje metafórico, cuya verdad no está en lo que afirman sino en lo que traslucen: la esperanza en un futuro mejor.

También Marcos hace suyo este lenguaje metafórico, no para anunciar la crónica de un futuro, sino para formular una esperanza de novedad y de bondad. Esta esperanza tiene su realización en la resurrección de Jesús, que pone fin a la dificultad y a la tribulación, representadas realísticamente por la muerte de Jesús. Con este esquema, modelo o paradigma es con el que Marcos habla del fin del mundo y de la llegada gloriosa del Hijo del Hombre. Y lo hace con una única finalidad: inculcar en los discípulos la certeza de que la penalidad que tendrán que padecer no serán la ultima palabra. La resurrección de Jesús es la garantía del final de sus penalidades y de su dispersión. El metafórico "enviará a sus ángeles para que reúnan a los elegidos" tiene su realización la mañana de pascua en el encargo dado por el resplandeciente joven a las mujeres y que ellas deben transmitir a los discípulos: "Os precede en Galilea. Allí le veréis, como os lo tenía anunciado" (Mc. 16, 7).

Este encargo pone fin a la dispersión de los discípulos provocada por la muerte del maestro (ver Mc. 14, 27-28). A su vez la relación entre Mc. 13, 27; 14, 27-28 y 16, 6-7 permite dar al término "elegidos" su verdadero sentido. Es sinónimo de discípulos, es decir, seguidores voluntarios del maestro en su camino de muerte. Cansado por lo arriesgado del camino, el seguidor de Jesús encuentra en el texto de hoy la fuerza y la razón de su esperanza.

Precisamente cuando el invierno arrecia, él sabe que la buena estación está para llegar.

A.- BENITO - DABAR 1988, 57


 

5.- Contexto. Visión de la historia según Jesús.

Texto. Descripción imaginativa del final del mundo no bueno en que vivimos (vs. 24-27). Jesús trata de inculcar en sus discípulos la certeza de este final. Para ello se sirve de una comparación (vs. 28-29) y de dos aseveraciones (vs. 30-31). Sin embargo, certeza no es sinónimo de fecha: ésta permanece oculta (v. 32).

Pre-texto. Ardiente espera de un final del orden presente, al que seguirá un orden o mundo nuevo. La apocalíptica es la literatura que aborda esta temática. Para ello se sirve de un lenguaje especial, el lenguaje que tiene su origen en la fantasía. No es de naturaleza informativa, es decir, no es una guía en la que se nos comunica el desarrollo de unos hechos. Es de naturaleza simbólica, plástica y está al servicio de una idea, de una concepción. Por lo que respecta al final, éste es expresado con imágenes tremendistas: cataclismos cósmicos, guerras, fuego, derrumbamientos, personajes celestes, señales luminosas, trompetas convocando a juicio. Es la imaginería que se recoge en el Evangelio de hoy. Su valor no es literal, sino simbólico.

Sentido del texto. ¿Es la vida una gran epopeya de una enorme insustancialidad? ¿Es algo cerrado en sí mismo y carente de sentido? ¿Es un caminar constante hacia una meta inalcanzable? ¿Un camino a lo largo del cual vivimos, sin más y sin perspectiva, el amor y el odio, la voluptuosidad y la angustia, la esperanza, el anhelo, la soledad y el desaliento?

¿Es un vivir simplemente porque hay que vivir, sin otra razón de ser que el de tener que hacerlo? La cruda experiencia así parece sancionarlo. Pero, por encima de la voz de la experiencia, resuena este domingo la voz potente de Jesús, para gritarnos que la vida es una tarea hermosa, cuyo alcance y proporciones se verán un día, día que El no está en condiciones de precisar, pero sí de asegurar, con la seguridad y certeza de quien está también cimentado en la Roca (Dios).

DABAR 1982, 56


 

6.- Como en otras ocasiones, Mc habla ayudado de imágenes tradicionales en su cultura (cf. Is 13, 10; Jl 2, 10; 3, 4; Zac 2, 10). La caída del "mundo viejo" con todos los poderes que lo rigen y determinan coincide con la irrupción de una creación nueva. En el mismo momento en que todo sea oscuro (confesión, caos), aparecerá a los ojos de los hombres el Hijo de Dios (del hombre), o sea, Jesús = el salvador.

Pero falta una detallada descripción del juicio. Y es que para Mc no es importante el destino de "los otros", sino la afirmación a los elegidos: ¡No os perderéis! Podéis permanecer hasta el final como discípulos de Jesús. Después estaréis en comunión (comunidad) con vuestro Señor. Y como el mundo sólo encuentra salud y redención en el Hijo del hombre, tampoco Dios puede llevarlo por otros caminos que obvien esa profunda crisis que le sobreviene. En manos del mundo está confiar o no confiarse al mensaje de Jesús. Por eso no tendría sentido que los discípulos de Jesús pidieran a Dios sólo por el mundo en general.

Los versos finales sobre el fin de los tiempos contienen a primera vista dos expresiones contradictorias entre sí. De un lado, la reconocible proximidad del fin; por otro, se acentúa que el momento sólo Dios lo sabe. Esto hace suponer que el evangelio quiere expresar a sus oyentes esta tensión y hacerles tomar conciencia de su situación.

EUCARISTÍA 1988, 54


 

7.- Esta lectura recoge parte del llamado "apocalipsis sinóptico" según la versión de Marcos.

En las palabras de Jesús se mezclan dos motivos o temas, uno referente al fin de Jerusalén y otro al fin de los tiempos. No es fácil distinguir entre ambos. Siendo la destrucción de Jerusalén figura o tipo del fin del mundo, lo que se dice del hecho ya acaecido quiere decir también algo de lo que está por venir. De manera que el texto se parece a un cuadro con sus diferentes planos, sin que sea posible establecer una línea divisoria entre el primer plano y el segundo.

Las tres versiones del "apocalipsis sinóptico" (cfr. Mc 13; Mt 24 y 25; Lc 21) coinciden en las siguientes características: a) el discurso escatológico se presenta como respuesta de Jesús a la pregunta de los discípulos sobre la destrucción del templo de Jerusalén; b) se trata de una composición en la que se han reunido palabras del Señor, pronunciadas en distintas ocasiones, y cuya redacción obedece también a las exigencias de la catequesis y al deseo de interpretar la situación histórica en la que se hallaba la iglesia primitiva; c) sobre todo en la redacción de Marcos y en la de Mateo, se adivina la convicción de los cristianos de que la venida del Señor era inminente; d) por eso el motivo dominante es una llamada a la vigilancia ante la venida imprevisible del Señor y a estar atentos a los signos de los tiempos; e) el estilo apocalíptico se presenta lleno de imágenes o símbolos de difícil interpretación y que, desde luego, se resisten al que pretende tomarlos al pie de la letra.

En la descripción de este cataclismo, en la que se descubre la influencia del libro de Isaías (34, 4), se presupone la visión mítica del universo. La conmoción del "firmamento" y la "caída" de las estrellas es la ruina de un orden viejo, el fin del cosmos que dará paso a un orden nuevo. Los "ejércitos celestiales" son sencillamente los astros. Jesús, el que habla, es el Hijo del Hombre que vendrá sobre las nubes, el Señor. Se alude aquí a la misteriosa figura de la visión de Daniel (7, 13). La palabra "venir" en los profetas significa frecuentemente "manifestarse", y ése es aquí su sentido más apropiado. Por lo tanto, Jesús se manifestará como Señor y en él aparecerá la misma gloria de Dios.

Por eso vendrá con "poder" (esto es, acompañado de los ángeles o ejecutores de la voluntad de Dios) y "majestad" (o "gloria", que es el atributo exclusivo de Dios).

La reunión de todos los elegidos constituye un rasgo esencial del Reino de Dios que aparece ya en las expectativas mesiánicas de Israel. La asamblea eucarística quiere ser también un signo de esperanza en el que se anticipa la gran reunión de los elegidos cuando vuelva el Señor. Aunque Marcos no menciona el juicio final, lo presupone: los que no sean reunidos quedarán excluidos del Reino de Dios. Sólo entonces se reunirán los elegidos en una misma asamblea como ahora se reúnen las espigas esparcidas por los montes para formar un mismo pan eucarístico (como dice una hermosa oración de la Didajé). Entonces será el tiempo de la cosecha, y por lo tanto, del juicio, de la separación del grano y de la paja. Mientras tanto, en el mundo todo está mezclado, y en la iglesia también.

Después de referirse al fin del mundo y a su venida gloriosa, Jesús responde a la pregunta que le hicieron sus discípulos sobre la ruina del templo (v. 4). De este hecho serán testigos los hombres de su generación.

Hubiera sido preferible traducir así: "Mas de aquel día y hora nadie sabrá nada..." Pues Jesús se refiere ahora al fin del mundo y no a la destrucción de Jerusalén; alude a su venida repentina y al día del juicio. Para esto se utiliza en el género apocalíptico la expresión "aquel día".

En los evangelios se presenta a Jesús con rasgos verdaderamente humanos, como hijo de mujer, pero también con otros rasgos que lo elevan por encima de los hombres. Como hijo de mujer, Jesús crece en edad y sabiduría, se somete a la voluntad de Dios y nos dice que no conoce "aquel día ni la hora". Pero, como Hijo de Dios, revela a los hombres la intimidad del Padre y somete a su dominio las criaturas. Nosotros creemos que Jesús el hijo de María, es también el Hijo de Dios; pero no sabemos cómo sea esto posible. Por eso tampoco conocemos el misterio de su conciencia, el misterio que sólo Jesús conoce, su misterio.

EUCARISTÍA 1982, 52


 

8.- Hemos escuchado hoy unos textos escatológicos del Nuevo Testamento. Hablan "escatológicamente" de la salvación que Dios nos dará el último día. El evangelio habla de la venida de Jesús, acompañada de unos acontecimientos cósmicos: vendrá como un ladrón en la noche, de manera imprevista... ¿Cómo se ha de entender todo esto? Aquí hay un lenguaje con imágenes. No son afirmaciones exactas, sino comparaciones alusivas. Del mismo modo que los primeros capítulos del Génesis no son historia, sino una expresión literaria libre de la verdad de la creación, del mismo modo los datos sobre la venida de Jesús y la salvación escatológica no son más que imágenes sobre la verdad de que Jesús, de algún modo, quiere conducir a la perfección al mundo y a los hombres.

Este evangelio no es, por supuesto, una guía de los últimos días; no hay un reportaje sobre los últimos acontecimientos. Más bien es un balbuceo de la nueva realidad -que no se puede expresar con nuestras palabras, con la que Dios quiere llevar a su fin la creación. Dios supera nuestra imaginación y no podemos comprender su acción. Pero en este futuro actuar de Dios hay un sí absoluto al mundo que ha creado.

EUCARISTÍA 1988, 54


 

9. ACI DIGITAL 2003

24. Véase Is, 13, 10; Ez. 32, 7; Joel.. 2, 10. 

27. Entonces... congregará, es decir, que el arrebato que anuncia S. Pablo en I Tes. 4, 15 ss. será al tiempo mismo de la Parusía, esto es cuando aparezca el Señor (v. 26), como lo dice el Apóstol. Así Marcos explica aquí que seremos llevados desde la extremidad de la tierra hasta el sumo cielo. Lo mismo dice Mat. 24, 31. Se trata de los elegidos, ya vivos transformados, ya resucitados de entre los muertos. Cf. I Cor. 15, 51 ss. texto griego. 

30. Véase Mat. 24, 34: "En verdad, os digo, que no pasará la generación ésta hasta que todo esto suceda". Cf. Luc. 21, 32: "En verdad, os lo digo, no pasará la generación esta hasta que todo se haya verificado". 


32. Ni el Hijo, sino el Padre: Una de las más sorprendentes palabras del Evangelio que nos podría hacer dudar de la divinidad de Jesucristo, si no tuviésemos de su misma boca el testimonio de que El es igual al Padre. Cf. Juan 10, 30: "Mi Padre y Yo somos Uno", y muchos otros pasajes (Mat. 28, 18; Juan 5, 17; 6, 58; 14, 10; 16, 15; 17, 10, etc.). "La aparente contradicción se explica y justifica con la alteza del misterio que es preciso aceptar a menos que renunciemos a toda certeza. El Hijo todo lo recibe de su Padre, y el Padre todo lo da... pero a manera de comunicación continua, perpetua y constante, por la cual el Padre está en el Hijo, y en el Hijo ejecuta El mismo sus obras, de modo que quienquiera que vea al Hijo y le conozca, ve al Padre y conoce al Padre con un conocimiento que es la vida eterna" (Breton, La Trinidad, pág. 33). Lo mismo expresan las clásicas palabras de S. Hilario: "El Padre no es mayor que el Hijo, en poder, eternidad y grandeza, sino en razón de que es principio del Hijo, a quien da la vida". Cf. Mat. 24, 36; Juan 14, 28; Hech. 1, 7; I Cor. 15, 28 y notas. Los teólogos suelen distinguir entre la ciencia de Cristo como Dios y como Hombre.

 

 

 


PROPUESTA DE CANTOS

 

ENTRADA:   CRISTO NOS DA LA LIBERTAD

CRISTO NOS DA LA LIBERTAD,

CRISTO NOS DA LA SALVACIÓN,

CRISTO NOS DA LA ESPERANZA,

CRISTO NOS DA EL AMOR.

 

1.- Cuando luche por la paz y la verdad, la encontraré,

cuando cargue con la cruz; de los demás me salvaré.

Dame, Señor, tu Palabra; oye, Señor, mi oración.

 

2.- Cuando sepa perdonar de corazón tendré perdón

cuando siga los caminos del amor veré al Señor.

Dame, Señor, tu Palabra; oye, Señor, mi oración.

 

3.- Cuando siembre la alegría y la amistad vendrá el amor,

cuando viva en comunión con los demás seré de Dios.

Dame, Señor, tu Palabra; Oye, Señor, mi oración.

 

COLECTA: AMAR ES ENTREGARSE

Amar es entregarse olvidándose de sí,

buscando lo que al otro, pueda hacerle feliz (2v).

 

QUE LINDO ES VIVIR PARA AMAR, 

QUE GRANDE ES TENER PARA DAR,

DAR ALEGRÍA Y FELICIDAD,

DARSE UNO MISMO ESO ES AMAR (2V).

 

Si amas como a ti mismo y te entregas a los demás.

Veras que no hay egoísmos que no puedas superar.

 

DONES: ESTE PAN Y VINO

ESTE PAN Y VINO, SEÑOR, SE TRANSFORMARÁN

EN TU CUERPO Y SANGRE, SEÑOR, EN NUESTRO MANJAR.

 

 Gracias al sol y al labrador,

en el altar florecen hoy

las espigas, los racimos,

que presentamos a Dios.

 

 Lo que sembré con mi dolor,

lo que pedí en mi oración,

hoy son frutos, son ofrendas,

que presentamos a Dios..

 

COMUNION:  NO PODEMOS CAMINAR

NO PODEMOS CAMINAR
CON HAMBRE BAJO EL SOL.
DANOS SIEMPRE EL MISMO PAN,
TU CUERPO Y SANGRE, SEÑOR. (2V).

 

Comamos todos de este pan,
el pan de la unidad.
En un cuerpo nos unió el Señor
por medio del amor.

Señor, yo tengo sed de ti,
sediento estoy de Dios,
pero pronto llegaré a ver
el rostro del Señor.

Por el desierto el pueblo va
cantando su dolor;
en la noche brillará tu luz,
nos guía la verdad.

 

SALIDA:  BUENA MADRE

 Buena Madre estoy aquí,

quiero rezar, te quiero hablar.

Buena Madre has sido tú,

con sencillez, creyente fiel.

En tu regazo quiero estar, cerca de ti.

Como un pequeño te daré, todo mi ser, acéptalo.

 

 BUENA MADRE, NUESTRA BUENA MADRE.  (2)

 

Buena Madre veo en ti, a la mujer llena de Dios.

Buena Madre por la fe, sabes vivir la oscuridad.

Mira a tus hijos caminar, buscando luz.

Mira la angustia y el dolor,

danos tu fe, acógenos.