viernes, 23 de junio de 2023

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XII T.O. CICLO A - 25 JUNIO 2023

 

 “NO TENGAN MIEDO”


COMENTARIO

                                                            

¿Cuáles son nuestros miedos? Ante todos esos “No tengan miedo, teman, no teman” del texto de hoy, Hay muchos más mártires en la actualidad que en los primeros tiempos de la iglesia y tenemos la tentación de olvidar a aquellos que teniendo razones muy poderosas para tener miedo han podido dominar su miedo y estos son los misioneros heroicos del evangelio.

Pero, ¿de que “miedo” me habla el evangelio? No se trata de nuestros temores “personales”: miedo al sufrimiento, a la vejez o a las bombas inteligentes. El evangelio de hoy habla del miedo ante lo que pide la fe, miedo a comprometerse, miedo a trabajar en la catequesis o en un apostolado difícil, miedo a perder allí el tiempo, el dinero y quizás el alma. Cuando Mateo escribió, su iglesia conocía toda clase de dificultades internas y de persecuciones externas. Presenta tres banderas en lo alto para entusiasmar nuestro corazón.

Primer estímulo: no tengan miedo de proclamar el evangelio. Durante su vida pública, Jesús no podía revelarlo todo, no habrían comprendido lo que él era, su mensaje fue progresando en la sombra. Pero también hubo una pascua y un Pentecostés. Los miedosos del viernes santo se hicieron líderes de un inmenso gentío. Deberíamos sumergirnos con frecuencia en esta atmósfera de seguridad y de audacia de los primeros cristianos (Lee Hechos de los Apóstoles). Nos ha entrado un extraño miedo, miedo a ser “triunfalistas”, seguramente habría que volver a encontrar la modestia y la discreción, pero no para hundirnos en un cristianismo de mudos. En medio del griterío del mundo hay que hacer oír el grito del evangelio: “Proclamen la buena nueva a todas las gentes a la luz del día, sobre los techos”.

¡Guerra al respeto humano! Probablemente nunca nos encontraremos ante verdugos decidido a hacernos pisotear el crucifijo, pero cuando sintamos la tentación de avergonzarnos de Cristo, por ejemplo, en nuestro ambiente laboral, debemos recordar a tiempo su advertencia: “El que se pronuncie por mí ante los hombres, me pronunciaré yo también ante el Padre, al que me niegue ante los hombres, lo negaré yo a mi vez ante el Padre”.

Segundo estímulo a nuestros hermanos amenazados de tortura y de muerte: “Tampoco tengan miedo de los que matan el cuerpo, teman al que puede acabar con alma y cuerpo en el fuego”. Sólo hay que temer una cosa: que nos aparten de Cristo, que nos alejen de la vida eterna con Dios. Decir como San Pablo: “Si Dios está por nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Rom 8, 31). ¿Tenemos miedo ante todo de las cosas y de las personas que pueden debilitar nuestra fe?.

Tercer estímulo: tenemos un Padre en el cielo, Jesús con comparaciones sabrosas, nos dice verdades capitales: “Ni un gorrión cae al suelo sin que lo disponga el Padre de ustedes; hasta los pelos de su cabeza están contados”. ¿Es posible evocar mejor la providencia?. No se trata de la súper organización de un Dios ordenador, sino de la atención de un Padre que nos dice por medio de su Hijo: “Ya lo sabes, para mí vales más que todos los gorriones del mundo”.

R.P. Roland Vicente Castro Juárez

 

ANTIFONA DE ENTRADA  Sal 27, 8-9.

El Señor es mi fuerza para su pueblo, apoyo y salvación para su Ungido. Salva a tu pueblo, Señor, y bendice tu heredad, se su pastor por siempre.

 

ORACION COLECTA

Concédenos, tener siempre, Señor respeto y amor a tu santo nombre, porque jamás dejas de dirigir a quienes estableces en el sólido fundamento de tu amor.  Por nuestro Señor Jesucristo.

 

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Jeremías 20, 10-13

Dijo Jeremías: “Yo oía la murmuración de la gente: “Hay terror por todas partes; denunciemos a Jeremías”. Hasta mis amigos esperan que yo de un paso en falso: “A ver si se deja engañar, y entonces lo venceremos, nos vengaremos de el”. Pero el Señor está contigo, como un guerrero poderoso; mis enemigos caerán y no podrán conmigo. Se avergonzarán de su fracaso, sufrirán una humillación eterna que no se olvidara. Señor todopoderoso, que examinas al justo y sondeas lo íntimo del corazón, hazme ver como castigas a esa gente, porque a ti he confiado mi causa. Canten al Señor, alaben al Señor que libro la vida del pobre de manos de los malvados”.

 

SALMO RESPONSORIAL (Sal 68)

 

Que me escuche tu gran bondad, Señor.

 

Por ti he aguantado afrentas, la vergüenza cubrió mi rostro. Soy un extraño para mis hermanos, un extranjero para los hijos de mi madre; porque me devora el celo de tu templo y las afrentas con que te afrentas caen sobre mí. R.

 

Pero mi oración se dirige a ti, Dios mío, el día de tu favor; que me escuche tu gran bondad, que tu fidelidad me ayude. Respóndeme, Señor, con la bondad de tu gracia; por tu gran compasión, vuélvete hacia mí. R.

 

Mírenlo, los humildes y alégrense, busquen al Señor, y revivirá su corazón. Que el Señor escucha a sus pobres, y no desprecia a sus cautivos. Alábenlo el cielo y la tierra, las aguas y cuanto bulle en ellas. R.   

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 5, 12-15.

Hermanos: Por un solo hombre entro el pecado en el mundo, y por el pecado entro la muerte y así la muerte paso a todos los hombres, porque todos pecaron. Porque, antes que hubiera la ley había pecado en el mundo, pero el pecado no se tenía en cuenta porque no había ley. A pesar de eso, la muerte desde Adán hasta Moisés, incluso sobre los que no habían pecado con una desobediencia como la de Adán, que era figura del que había de venir. Sin embargo, el don no es como el delito; si por el delito de uno murieron todos, ¡Cuánto más la gracia otorgada por Dios, el don de la gracia que correspondía a un solo hombre, Jesucristo, se ha desbordado sobre todos!

 

ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO Jn 15, 26b, 27a

Aleluya. El Espíritu de la verdad dará testimonio de mi – dice el Señor -; y también ustedes darán testimonio. Aleluya.

 

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según San Mateo 10, 26-33.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: “No tengan miedo a los hombres, porque no hay nada secreto que no llegue a descubrirse; nada hay escondido que no llegue a saberse. Lo que les digo de noche díganlo ustedes en pleno día, y lo que escuchen al oído pregónelo desde la azotea. No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma.

 Teman, más bien, al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unas moneditas? Y, sin embargo, ni uno de ellos cae al suelo sin que el Padre de ustedes lo disponga. En cuanto a ustedes, hasta los cabellos de la cabeza Él los tiene contados. Por eso, no tengan miedo; no hay comparación entre ustedes y los gorriones. Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte delante de mi padre que está en el cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negare delante de mi Padre que está en el cielo”.

 

PLEGARIA UNIVERSAL

A Dios que en su gran bondad siempre nos escucha, digámosle: Escúchanos, Señor

 

1.- Por la Iglesia: para que continúe en el mundo la obra salvadora de Jesucristo. Oremos. R.

 

2.- Por los pastores del pueblo de Dios: para que, viviendo en comunión con el sucesor de Pedro, promuevan la unidad de los cristianos. Oremos. R.

 

3.- Por los que son humillados, tratados injustamente o abandonados; para que el Señor se les manifieste con su bondad y en nosotros crezca la solidaridad con ellos. Oremos. R.

 

4.- Por los que hacen el mal, persiguen a los juntos o fomentar la violencia: para que se dejen tocar el corazón por Dios y cambien de vida. Oremos. R.

 

5.- Por los difuntos: para que los méritos de Cristo les alcance la gloria del cielo. Oremos. R.

 

6.- Por los que compartimos esta Eucaristía: para que, cimentados en Cristo, no desfallezcamos en la vivencia de nuestra fe. Oremos. R.

 

Escucha a tus hijos que te suplican, y nunca permitas que nos apartemos de ti. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza y concédenos que, purificados por su eficacia, te ofrezcamos el obsequio agradable de nuestro corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ANTIFONA DE COMUNION Jn 10, 11-15.  

Yo soy el buen Pastor, yo doy mi vida por las ovejas, dice el Señor.

 

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Renovados por la recepción del Cuerpo santo y de la Sangre preciosa, imploramos tu bondad, Señor, para obtener con segura clemencia lo que celebramos con fidelidad constante. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 26: Gn 12, 1-9; Sal 32; Mt 7, 1-5

Martes 27: Gn 13, 2.5-18; Sal 14; Mt 7, 6.12-14

Miércoles 28: Hch 3, 1-10; Sal 18; Ga 1, 11-20; Jn 21, 15-19.

Jueves 29: Hch 12, 1-11; Sal 33; 2Tm 4, 6-8.17-18; Mt 16, 13-19.

Viernes 30: Gn 17, 1.9-10.15-22; Sal 127; Mt 8, 1-4.

Sábado 01: Gn 18, 1-15; Sal: Lc 1, 46-55; Mt 8, 5-17.

Domingo 02: 2R 4, 8-11. 14-16a; Sal 88; Rm 6, 3-4.8-11; Mt 10, 37-42.

 

COMENTARIOS AL EVANGELIO
Mt 10, 26-33

 

1.- Texto. Una característica muy acusada de Mateo es el reordenar diversas palabras de Jesús formando unidades discursivas. El texto de hoy pertenece a la segunda de estas unidades, que abarca la totalidad del cap. 10. Hilo conductor de la unidad: dificultades de los doce para el cumplimiento de su misión dentro de Israel. Es importante subrayar que los horizontes de esta misión no son universales sino estrictamente locales. Así se señala explícitamente al comienzo de la unidad: "No vayáis al extranjero" (Mt 10,5). Se trata, pues, de una misión destinada al que, a estas alturas de la obra, aparece todavía como único y verdadero Pueblo de Dios. Subrayemos también lo siguiente: se trata de una misión destinada a quienes se profesan creyentes. De algunos de estos creyentes se ha dicho que son lobos. "Os mando como ovejas entre lobos" (Mt 10, 16). Con estos antecedentes no tiene, pues, nada de extraño que los enviados puedan sentir miedo. De ahí la triple invitación "no tengáis miedo" (vs. 20, 28 y 31). En realidad, el texto de hoy puede calificarse de esfuerzo de Jesús con vistas a lograr que los enviados superen el miedo que sin duda sentirán en el decurso de la misión. El texto enumera diversas razones para superar el miedo.

La primera razón es de corte sapiencial-proverbial. Son los vs. 26 y 27. Nada hay cubierto que no deba descubrirse, ni escondido que no deba saberse (vs. 26). La razón tiene un innegable aire indefinido. Tal vez por ello no hay que buscar detrás de ella un sentido particularizado sino una impresión global que se trata de transmitir. Su conexión con el v. 27 permite entenderla en el sentido de que el proceso desencadenado por la palabra de Jesús es irreversible y nadie lo puede detener, por más obstáculos que ponga.

Segunda razón. v. 28. No es a los hombres sino a Dios a quien hay que temer.

Tercera razón. Vs. 29 y 30. Los enviados han de saber que cuentan con la protección y cariño de Dios. Versículos muy logrados debido a la plástica de las imágenes empleadas. Los tres últimos versículos no son, propiamente hablando, razones para superar el miedo. Incluso a nivel de formulación son distintos de los anteriores. "Todo el que se ponga de mi parte, todo el que me niegue". La formulación general e impersonal abre el texto a situaciones y tiempos que trascienden el mero momento histórico de los doce. La misión tiene que ver con la persona de Jesús. Se trata de una novedad importante dentro de Israel. Asumirla o rechazarla no es indiferente.

Sugerencias para el comentario:

-Los obstáculos a la Palabra de Dios surgen en el interior mismo del Pueblo de Dios. -El texto no tiene en cuenta una dialéctica creencia-increencia, sino una dialéctica entre diversas formas de creencia dentro del propio Pueblo de Dios.

-Ser cristiano y ser religioso no se confunden. Pueden ser actitudes diferentes e incluso contrapuestas.

-Israel e Iglesia son términos intercambiables. Lo acontecido en Israel es perfectamente repetible en la Iglesia.

ALBERTO BENITO - DABAR 1987/34


 

2.- Observación metodológica.

Un evangelio es una composición literaria formada por unos relatos que previamente habían tenido una razón de ser y un sentido autónomo. Surgidos aisladamente en otro tiempo, estos relatos fueron recogidos más tarde por un autor, reuniéndolos en vastos conjuntos. Debido a esta conjuntación, la interpretación de los relatos debe hacerse a partir del marco de tales conjuntos y según el puesto que a cada uno le asignó el autor dentro de ellos, pudiendo muy bien suceder que un relato tenga ahora un sentido distinto al que tuvo en su existencia pre-literaria. La tarea de la exegesis es descubrir este nuevo sentido que el relato adquiere como pieza del engranaje literario. Esta toma de conciencia literaria es relativamente reciente. De ahí que los resultados de la exegesis puedan parecer a algunos poco tradicionales. Contexto.

A la proclamación de las líneas maestras del Reino de los Cielos (caps. 5-7), Mateo hace seguir una serie de relatos, fundamentalmente curaciones, a través de los cuales quiere poner de manifiesto el significado de esas líneas.

Literariamente hablando, los caps. 8-9 son dramatizaciones.

En ellas ha ido apareciendo por vez primera en la obra una oposición a Jesús. Esta oposición viene representada por los letrados, los fariseos y los discípulos de Juan. Es una oposición religiosa, que termina acusando a Jesús de no religioso, de demoníaco (cfr. Mt. 9, 34). Acto seguido, Mateo elabora un cuadro de contrarréplica que comienza en 9, 35: los grupos religiosos están creando personas maltrechas y derrengadas; son necesarias nuevas personas religiosas, nuevos trabajadores que no agobien ni abrumen. Dentro del cuadro de contrarréplica, el cap. 10 lo componen una serie de palabras de recomendación, de aviso y de ánimo.

Sentido del texto.

La unidad temática y el tono de las palabras están perfectamente marcados por la triple exhortación a no tener miedo (vs. 26, 28 y 31). Miedo ¿a quién? Texto litúrgico: a los hombres. Inexacto. El contexto indica que no se trata de los hombres en general sino de los hombres religiosos (cfr. Mt. 10, 25 y 9, 34). Son los hombres del fundamentalismo religioso. Es la oposición religiosa que Mateo ha ido haciendo aparecer a lo largo de los caps. 8 y 9 como contra-personaje de Jesús. ¿Quién no tiene que tener miedo? Los apóstoles. Exacto. Pero en Mateo este término no tiene sentido jerárquico. Designa la totalidad de los discípulos de Jesús y que Mateo reduce significativamente a doce: frente al viejo Israel de las doce tribus, el nuevo Israel de los doce.

El nuevo Pueblo de Dios no debe tener miedo a los fundamentalistas religiosos. Tres razones. Primera: la concepción religiosa de Jesús seguirá adelante a pesar de la oposición también religiosa de los fundamentalistas (vs. 26-27). Segunda: Estos acudirán incluso a métodos mortales (v. 28a). Pero la integridad física no da la medida de la persona. La integridad personal no se agota con la integridad física. La integridad personal no la mata ni siquiera el arma mortífera del fundamentalista religioso. No es a éste a quien hay que tener miedo, sino a Dios, porque es Dios quien da la verdadera medida de la persona (v. 28b). Ahora bien, ¡Dios está de vuestra parte, pequeño rebaño! ¡Dios es padre! La pérdida de la integridad física no os debe asustar. Esta pérdida tiene un sentido y Dios no está ausente. Con los vs. 29-31 Mateo trata de salir al paso de una concepción judicial y terrorífica de Dios que el vs. 28 podría aparentemente sugerir.

Los vs. 32-33 añaden una tercera razón por la que el nuevo Pueblo de Dios no debe tener miedo a los correligionarios intransigentes: Jesús mismo sale garante del nuevo Pueblo. A la solidaridad por Jesús, éste corresponde con su solidaridad ante el Padre. Solidario con la suerte adversa del Maestro, el discípulo puede llegar a experimentar desánimo y ganas de retirarse. El texto de hoy quiere salir al paso de este comprensible estado de ánimo, infundiendo en el discípulo ilusión y esperanza contra toda esperanza.

DABAR 1981/37


 

3.- Reemprendemos el evangelio de Mateo en la última parte de las instrucciones dadas por Jesús a los Doce cuando los envía, que vamos a leer hoy y el próximo domingo. Y estas sentencias de Jesús deben leerse sobre la base de la misión. El evangelio de hoy está dominado por los imperativos que se hacen a los discípulos: no tengáis miedo (a los hombres, a los que matan el cuerpo, porque valéis más que los gorriones) y temed (al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo).

La fe y la adhesión personal de los discípulos a Jesús deben manifestarse en la proclamación abierta y clara del mensaje del Maestro. El motivo por el cual el creyente-testigo no debe temer es que aquéllos que se oponen al mensaje no tienen un poder real sobre la vida ("matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma" = vida). El único dueño y señor de la vida y el que tiene poder sobre ella es Dios; si acaso es a Él a quien debe "temerse", puesto que solamente El decide el destino de salvación o de condenación de cada hombre según la actuación de éste con respecto a los demás.

Un segundo motivo para no tener miedo dando testimonio de Cristo es la confianza en el Padre. Si su providencia llega incluso a los seres a los que apenas damos valor, mucho más tiene en cuenta la vida de cada hombre. No es que el Padre desee la muerte del discípulo o testigo de Cristo; lo que quiere el Padre es que este mensaje de amor llegue a todos. La muerte, si viene por esta causa, es el sello de este testimonio y Dios está presente -como lo estuvo en la Cruz- en aquél que da este testimonio, dándole la vida y la salvación definitivas.

La vida o la muerte, la salvación o la perdición definitiva de cada persona depende de la postura que cada uno tome ante Cristo. Lo que debe decirse a pleno día y pregonarse desde la azotea para que todos puedan oírlo es básicamente que se pertenece a Cristo, que somos solidarios con El por la adhesión de fe, de amor, de entrega personal. A este reconocimiento o confesión pública que el discípulo hace de Cristo corresponde un reconocimiento que Cristo hace del discípulo ante el Padre: así, el destino final de cada hombre depende de la palabra de reconocimiento o negación que Cristo pronuncia sobre él ante el Padre. (Mt es el único evangelista sinóptico que habla aquí directamente del "yo" y no usa la expresión "el Hijo del Hombre", insistiendo así en la autoridad definitiva del mismo Jesús. Véase también este texto en relación con Mt 25).

JOSEP ROCA - MISA DOMINICAL 1981/13

 

PROPUESTA DE CANTOS DOMINGO XII T.O. CICLO A

Tema: Confiar en el amor providente de Dios

 

01.- EL SEÑOR ES MI FUERZA

 

EL SEÑOR ES MI FUERZA,

MI ROCA Y SALVACIÓN.

 

1. Tú me guías por sendas de justicia

me enseñas la verdad

Tú me das el valor para la lucha

sin miedo avanzaré.

 

2. Iluminas las sombras de mi vida

al mundo das la luz

aunque pase por valles de tiniebla

yo nunca temeré.

 

3. Yo confío el destino de mi vida

al Dios de mi salud

a los pobres  enseñas el camino

su escudo eres Tú.

 

4. El Señor es la fuerza de su pueblo

su gran libertador

Tú le haces vivir en confianza

seguro en tu poder.

 

02.- TUS PALABRAS ALIENTAN MI VIDA

TUS PALABRAS ALIENTAN MI VIDA,

TU PRESENCIA CONFORTA MI FE.

ERES VIDA VERDAD Y CAMINO.

ERES FUERZA QUE AYUDA A VENCER.

 

No te tomes descanso en la lucha.

Sé testigo del reino de Dios.

Sigue siendo ese trigo que muere

Para ser una espiga mejor.

 

Y si acaso perdieras la vida

Porque estorba a los hombres tu luz,

No eres tú solamente el que muere:

Cristo sufre contigo en la cruz.

 

Es posible que digan algunos

Que es absurda tu forma de ser,

Piensa entonces que no eres del mundo

Aunque Dios te ha llamado de él.

 

Cuando todos te cierran sus puertas

Aun pensando que dan gloria a Dios,

Es tan sólo un fracaso aparente:

 Eso hicieron con Cristo, el Señor.

 

03.- ESTE ES EL MOMENTO

1.- Este es el momento de alegrar la mesa

con el vino y con el pan, que consagraremos

y que ofreceremos y que hemos de comulgar.

Este es el momento de llegar confiados

a la mesa del altar, porque tu palabra vivificadora

nos acaba de llamar.

 

PADRE DE JESÚS BENDICE LO QUE PRESENTAMOS HOY,

Y QUE AL PREPARAR TÚ MESA

SE RENUEVE EL GOZO DE SABER TU AMOR. (BIS).

 

2.- Pan de nuestras vidas, pan de nuestras manos,

pan de nuestra juventud, pan que te entregamos

juntos como hermanos en señal de gratitud.

Vino de la tierra buena y generosa vino te ofrecemos hoy,

lleva nuestras luchas, lleva nuestras penas,

lleva nuestra sed de amar.

 

04.- TE PRESENTAMOS EL VINO Y EL PAN (J.A. Espinosa)

TE PRESENTAMOS EL VINO Y EL PAN,

BENDITO SEAS POR SIEMPRE, SEÑOR. (2)

 

Bendito seas, Señor,

por este pan que nos diste,

fruto de la tierra

y del trabajo de los hombres.

 

Bendito seas, Señor,

el vino Tú nos lo diste,

fruto de la tierra

y del trabajo de los hombres.

 

05.- ANTE TI, SEÑOR, PRESENTAMOS HOY (Erdozain)

ANTE TI, SEÑOR, PRESENTAMOS HOY,

PRESENTAMOS VINO Y PAN.

ANTE TI, SEÑOR, Y EN TU ALTAR

PRESENTAMOS COMO OFRENDA LA AMISTAD.

[Bis todo]

 

1. Con el pan, Señor, te llevamos hoy

el esfuerzo y el dolor.

Con el pan, Señor, te entregamos hoy,

te entregamos nuestro amor.

 

2. Presentamos hoy en tu altar de amor,

presentamos la oración:

que el pan, Señor, se transforme hoy

en maná de salvación.

 

3. La amistad, la paz, la fraternidad,

nos exiges en tu altar;

La amistad, la paz, la fraternidad,

presentamos con el pan.

 

06.- NO TENGO MIEDO

Cristo, tu Cruz es respuesta real

para este mundo, para este tiempo

que huye en temores.

Tú eres Camino, eres Verdad, eres la Vida.

 

NO TENGO MIEDO DE LA LIBERTAD, 

NO TENGO MIEDO, SEÑOR DE LA VIDA,

ME QUIERO ENTREGAR.

TOMA MIS MANOS MI VOZ Y MI ANDAR 

Y YO ALZARÉ ALTO LA CRUZ DERRAMADA DE AMOR,

PARA QUE SEA BANDERA DE LA JUVENTUD,

TU TRIUNFO SANTO QUE JUNTO A MI CANTO

SE HARÁN FUERTE LUZ

PARA QUE VEAN TU ROSTRO, JESÚS,

HOMBRES CON SED, HOMBRES VALIENTES 

QUE QUIERAN SEGUIR TU CAMINAR.

 

Al verte herido reinando en la Cruz,

dices mi nombre,

Suenan tambores al escucharte.

Oigo las voces de aquellos hombres

que tienen hambre.

 

Santa María, me acojo a tu amor,

pido tu fuego que arde de ruegos hoy por tus hijos.

Virgen María, Rosa del cielo, oye mi canto.

 

07.- MÁS QUE UN PAN

El Señor nos dio un pan que es mucho más,

Es mucho más, mucho más (3v)

que un simple pan.   

          

Mi Señor nos dio un pan que es mucho más, 

Es mucho más, mucho más (3v)

que un simple pan (bis)

 

POR ESO LLAMO A ESTE PAN EL PAN DE VIDA, 

EL PAN DE VIDA, EL PAN DE DIOS.

POR ESO LLAMO A ESTE PAN EL PAN DE VIDA, 

EL PAN DEL CIELO, EL PAN DE DIOS.

 

08.- NO TEMAÍS (F. Palazon)

 

      DO           SOL   LAm

/ NO DEBÉIS SENTIR TEMOR

    MIm     FA      SOL7

PUES YO ESTARÉ CON VOSOTROS:

       LAm          RE7      SOL

VIVID SIEMPRE EN CONVERSIÓN,

          FA              DO    SOL7  DO

QUE YO QUIERO DESDE AQUÍ ILUMINAROS. /

 

     DO

1.Si Dios está con nosotros

     LAm    SOL    DO

¿a quién podremos temer?

      RE7              SOL

Si Dios es nuestro abogado,

LAm      RE7     SOL

El nos sabrá defender.

 

2. Vivo yo, mas no soy yo,

es Cristo quien vive en mí,

por eso todo lo puedo

en aquel que me conforta.

 

3. Los necios según el mundo

son los sabios para Dios,

los débiles son los fuertes

a quienes Él escogió.

 

09.- MARIA TESTIGO

DICHOSO QUIEN, EN SU VIDA,

VIVE COMO VIVIÓ MARÍA (2V)

SIEMPRE AMANDO A LOS DEMÁS,

SIEMPRE SIRVIENDO A LOS DEMÁS (2V).

 

Con tu entrega permitiste,

que nos acompañe Dios,

y creciendo El a tu lado

compartía nuestra vida.

 

En tu canto de alabanza

retrataste a nuestro mundo

donde siempre los pequeños

del Señor son preferidos.

 

Que sigamos la palabra

de Dios Padre el que nos ama,

por María todos sepan

que su amor a todos llega.

 

010.- FELICES SON LOS POBRES

Felices son los pobres, los que todo lo han dejado,

porque es de ellos el Reino de los cielos.

Felices los que lloran al ver a sus hermanos,

porque encontrarán consuelo a su tristeza.

 

FELICES SEREMOS

SI VAMOS POR LAS SENDAS,

SIGUIENDO TU SOMBRA AL CAMINAR;

FELICES SEREMOS SEÑOR.

 

Felices los que firmes, superan las desdichas,

porque encontrarán el premio de su firmeza.

Felices los que buscan y luchan por la paz,

porque están forjando la tierra para todos.

 

Felices los que miran con limpio corazón,

porque encontrarán el rostro del Dios vivo.

Felices los que tienen sed y hambre de justicia,

porque se verán satisfechos para siempre.