jueves, 12 de octubre de 2023

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XXVIII T.O. CICLO A - 15 OCTUBRE 2023

 A TODOS LOS QUE ENCUENTREN CONVÍDENLOS A LA BODA

COMENTARIO

 

En todas las misas en momentos previos a la comunión se nos recuerda esta gran parábola de las invitaciones: Dichosos los invitados a la cena del Señor. Pero Mateo el moralista no tarda en ponernos en alerta: ¡desgraciados los que rechazan la invitación y desgraciados los que vienen sin hacer un esfuerzo por ser dignos de ella!

De todas las formas, complace detenerse un poco en la alegría y en la dicha: el reino de Dios se parece a un Dios que celebrada la boda de su Hijo. Al decir esto Jesús, pensaba en muchas cosas. En el Padre y en la muchedumbre de los hombres. Y en él, el hijo del rey y el hermano universal. El, que no está solamente entre el Padre y los hombres, sino vuelto al Padre y dado a los hombres, uniendo a Dios y a la humanidad en unas bodas inauditas. No hay nada tan alegre como unas bodas; no deberíamos perder nunca esta visión de la fiesta inmensa del evangelio que abre a todas las puertas de Dios.

Jesús insiste en el empeño del Padre en decirnos: ¡Vengan, todo está preparado! Envió criados... Volvió a enviar criados... Dijo a los criados: Vayan a las salidas de los caminos y a todos los que encuentren invítenlos a la boda. El que no se siente alegremente invitado por Dios no conoce a Dios. Entonces, ¿por qué lo rechazan? <comprar una yunta de bueyes... Acabo de casarme...Podríamos decir que se trata de muy buenas razones: ¡Cuantos cristianos rechazan finalmente las invitaciones de Dios con buenas razones! Ahora la parábola no se dirige a los judíos amenazados de verse sustituidos por los paganos, sino que se dirige a los cristianos que dicen: He dejado la práctica religiosa, he dejado de rezar. Y viene las razones, a veces dramáticas, pero de ordinario lo que escucho se parece bastante a lo que dice la parábola: Estaba demasiado preocupado por esto..., por aquello...

Puesto que hacen estas reflexiones, la situación de ustedes no es ésta. Pero estemos atentos; Dios siempre ofrece sus invitaciones.  Podríamos pensar que hay aquí dos parábolas: la de la invitación general y los rechazos, y la del invitado que es expulsado de la fiesta. En realidad, se trata de la misma idea de invitación, pero tan amplia que al final hay en la sala buenos y malos, como nos indica también las parábolas de la cizaña y de la red, con las que Jesús quiere señalar que hasta el final los invitados de Dios, sean los que fueren, tendrán una oportunidad de hacerse buenos.

Pero es menester: ¡Dichosos los invitados del Señor! Y termina con una alusión a nuestro comportamiento de invitados. Estamos en la sala nupcial es la Iglesia, es la asamblea dominical, es el banquete eucarístico. No falta la llamada al examen de nuestro corazón: Reconozcamos que somos pecadores... Y antes de la comunión: Cordero de Dios, ten piedad de nosotros; danos un traje de boda.

R.P. Roland Vicente Castro Juárez

 

ANTIFONA DE ENTRADA Sal 129, 3-4

Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Pero de ti procede el perdón, Dios de Israel.

 

ORACION COLECTA

Te pedimos, Señor, que tu gracia nos preceda y acompañe, y nos sostenga continuamente en las buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Isaías 25, 6-10a

Aquel día, el Señor de los ejércitos preparará para todos los pueblos, en este monte, un festín de manjares suculentos, un

festín de buenos vinos; sabrosos alimentos, vinos deliciosos. Y arrancará en este monte el velo que cubre a todos los pueblos, el paño que tapa a todas las naciones. Aniquilará la muerte para siempre. El Señor Dios secará las lágrimas de todos los rostros, y borrará de la tierra la deshonra de su pueblo. Lo ha dicho el Señor. Aquel día se dirá: «Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara; celebremos y gocemos con su salvación. La mano del Señor se posará sobre este monte».

 

SALMO RESPONSORIAL (Sal 22)

 

Habitaré en la casa del Señor por años sin término.

 

El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas. R.

 

Me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo:

tu vara y tu cayado me sosiegan. R.

 

Preparas una mesa ante mí, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa. R.

 

Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término. R.

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 4, 12-14.19-20

Hermanos: Sé lo que es vivir en la pobreza y también lo que es vivir en la abundancia. Estoy entrenado para todo y en todo: a estar satisfecho y a pasar hambre, para la abundancia y para la privación. Todo lo puedo en Aquel que me conforta. Sin embargo, ustedes hicieron bien compartiendo mis sufrimientos.

Mi Dios, por su parte, con su infinita riqueza atenderá con generosidad todas sus necesidades por medio de Cristo Jesús. A Dios, nuestro Padre, sea la gloria por siempre.

 

ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO  Ef 1, 17-18

Aleluya. El Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine los ojos de nuestro corazón, para que comprendamos cuál es la esperanza a la que nos llama. Aleluya.                                  

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 22, 1-14

En aquel tiempo, de nuevo tomó Jesús la palabra y habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «El Reino de los Cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los convidados a la boda, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados, encargándoles que les dijeran: “Tengo preparado el banquete, he matado

terneros y reses cebadas, y todo está a punto. Vengan a la boda”.

Los invitados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios; otros agarraron a los criados y los maltrataron hasta matarlos.

El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: “La boda está preparada, pero los invitados no se la merecían. Vayan ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encuentren invítenlos a la boda”. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de invitados. Cuando el rey entró a saludar a los invitados, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: “Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?”. El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los sirvientes: “Átenlo de pies y manos y arrójenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes”. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos».

 

PLEGARIA UNIVERSAL

Sabiendo que la bondad y la misericordia del Señor nos acompañan todos los días de nuestra vida, digámosle con fe: R. Muéstranos, Señor, tu misericordia

 

1.- Para que la Iglesia salga al encuentro de los que sufren, no tienen fe o necesitan ayuda. Oremos. R.

 

2.- Para que el Señor manifieste su presencia y consuelo a los que lloran a causa de la guerra, la opresión o la injusticia. Oremos. R.

 

3.- Para que los que trabajan por la convivencia fraterna de todas las personas experimenten la fuerza de Dios que los conforta. Oremos. R.

 

4.- Para que los hombres y mujeres de cualquier raza, condición social o religión se sientan seducidos por el bien, el amor y la verdad. Oremos. R.

 

5.- Para que todos los difuntos gocen del banquete de bodas de Jesús, el Hijo de Dios. Oremos. R.

 

6.- Para que crezcamos en el amor y un día podamos disfrutar de la gloria. Oremos. R.

7.- “Para que quienes se encuentran padeciendo la guerra y el terrorismo se mantengan fuertes en la esperanza, y el Señor les conceda prontamente el bálsamo del Consuelo y el don de la Paz. Oremos. R.

Muestra, Señor, tu misericordia a tu Iglesia que te suplica, acoge sus intenciones y da fecundidad a su tarea evangelizadora. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta las súplicas de tus fieles, Señor, juntamente con estas ofrendas, para que lleguemos a la gloria del cielo mediante esta piadosa celebración. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ANTIFONA DE COMUNION    1 Jn 3, 2

Cuando se manifieste el Señor, seremos semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es.

 

ORACION DESPUES DE LA COMUNION                                

Señor, pedimos humildemente a tu majestad que, así como nos fortaleces con el alimento del Santísimo Cuerpo y Sangre de tu Hijo, nos hagas participar de su naturaleza divina. Por Jesucristo nuestro Señor.  

 

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

 

Lunes 16: Rm 1, 1-7; Sal 97; Lc 11, 29-32

Martes 17: Rm 1, 16-25; Sal 18; Lc 11, 37-41

Miércoles 18: 2Tm 4, 9-17ª; Sal 144; Lc 10, 1-9.

Jueves 19: Rm 3, 21-30a; Sal 129; Lc 11, 47-54.

Viernes 20: Rm 4, 1-8; Sal 31; Lc 12, 1-7.

Sábado 21: Rm 4, 13.16-18; al 104; Lc 12, 8-12.

Domingo 22:  Is 45, 1.4-6; Sal 95; 1Ts 1, 1-5b.

 

COMENTARIOS AL EVANGELIO

Mt 22, 1-14

 

1.- Mateo recalca fuertemente la posición de los que no aceptan el banquete. Deliberadamente "no se preocupan" del asunto y se vuelven a sus negocios. Incluso con sangre fría arremeten contra los mensajeros. La crítica que esto supone a la actitud de los jefes del pueblo es de toda dureza. Se describe una situación límite para poner en guardia al posible lector. Para el que ha recibido el don de la fe es de todo punto necesario responder con la vida a ese don, de lo contrario él mismo se autodestruye.

El mensaje de Jesús es para todos y a todos se llama al convite que es la fe. No hay situación, cualquiera que sea, que discrimine ante este don de Dios. Jesús recoge la herencia universalista del profetismo llevándola hasta sus límites. Más aún, no hay selección en cuanto a la postura moral de los participantes ya que hasta los malos pueden llegar a participar de la fe si aceptan a Jesús. Para ser buen creyente no es imprescindible ser ya bueno moralmente. Más todavía, a muchos les estorba su "bondad" para llegar a Dios. v.14: No hay en esta sentencia, un tanto oscura de por sí, ninguna clase de discriminación. A muchos, a todos (polloi), se ofrece el reino pero no todos tienen la limpieza de corazón para dar una respuesta de fe honda. Esto hace que el creyente se encuentre en una sana y creadora tensión de cara al Reino, para no dormirse en una vanidad o seguridad que le podría ser nociva.

EUCARISTÍA 1978/47


 

2. - -El Reino de Dios es un banquete de bodas.

Una idea que destaca en el evangelio de hoy es que el Reino de Dios es un banquete. Es algo que no conviene olvidar en un mundo y en una cultura que ha criticado a la religión como algo que aliena al hombre y va contra sus tendencias más naturales, como si se opusiese a su felicidad. Y esto no es así en la Palabra de Dios y, por tanto, en la fe cristiana. Otra cosa puede ser el camino y hasta la meta para conseguir esa felicidad. Ahí puede haber y hay discordancias profundas y opuestas. Pero quede claro que la felicidad es la meta del hombre para el sentido cristiano de la vida.

-El traje de fiesta.

Los exegetas no dan una explicación convincente y unánime. ¿Es la gracia? Parece que no, porque allí entran buenos y malos. ¿Es una nueva mentalidad? En este caso nos parece excesivo el castigo que se le propina. ¿Es que era un boicoteador de la fiesta y eso va contra lo más fundamental del Reino, rechazándolo y negándolo? Habría que preguntárselo a Jesús, y mientras tanto, la cuestión queda abierta. Yo me inclino a pensar que se trata de una actitud contra la Buena Nueva de la fe y la fiesta, que se opone de frente al Reino de Dios. Una especie de pecado contra el Espíritu Santo, contra lo más sagrado del hombre y de Dios, que sería la fe, la fiesta y la felicidad.

MARTÍNEZ DE VADILLO - DABAR 1987/50


 

3.- UTOPIA/RD: JESÚS HABLA EN CLAVE DE UTOPIA. EL REINO DE DIOS NO SE HACE CON GENTE BUENA SINO CON GENTE UTÓPICA.  SV/ CONDENACION /NUMERO "MUCHOS SON LOS LLAMADOS". DESGRACIADAMENTE ESTA FRASE SUELE SER CITADA PARA SUSTO Y TORMENTO DE CONCIENCIAS.

Una vez más, Mateo no está seguro de que el nuevo Pueblo no vaya a caer en los defectos del antiguo Pueblo. La segunda parte de la parábola es un aviso en serio de que no hay Pueblo de Dios por descontado. Más aún, en tiempos del autor el nuevo Pueblo empezaba ya a dar señales de convertirse en antiguo. Y de la pluma del evangelista brota la tinta de la desilusión: "muchos son los llamados, pocos los elegidos". Desgraciadamente esta frase suele ser citada para susto y tormento de conciencias.

Suele ser citada como prueba de que son más los que se condenan que los que se salvan. ¡Es ya hora de olvidar esta interpretación! Jesús no hablaba en clave ética. Jesús no hablaba en clave de buenos y malos, de salvación y condenación eternas, de cielo e infierno. Jesús hablaba en clave de utopía. A hacer realidad la utopía estamos llamados todos, pero ¡qué pocos se creen que la utopía pueda ser realidad! (=Muchos son los llamados, pocos los elegidos). La Iglesia de Jesús no se hace con gente buena (la bondad no es patrimonio de la Iglesia, sino de la conciencia. Y la conciencia es patrimonio de creyentes y de ateos). La Iglesia de Jesús se hace con gente utópica.

DABAR 1981/53


 

4. VESTIDO/SIMBOLISMO: JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDOS COMO PARA ASEMEJARSE MAS A LA HUMANIDAD PECADORA FRENTE A LA MUERTE: Ga 3. 27-28: Ef 4. 24:Col 3. 10-11: Gn 3. 11.

El tema del traje nupcial recuerda el del vestido y su significado simbólico en el orden de la salvación. El vestido humaniza el cuerpo, ayuda a situarse entre los semejantes, le saca a uno del anonimato. De ahí que sea con toda normalidad signo de la alianza entre Yahvé e Israel: cual un esposo, Dios extiende el paño de su manto sobre su esposa (Ez 16). Pero ésta es infiel y se muestra a todo el que llega: su vestido se deteriora, a no ser que Dios se lo quite y vuelva a dejar de nuevo a su esposa en el anonimato y la desnudez.

En la cruz, Jesús es despojado de sus vestidos como para asemejarse más a la humanidad pecadora frente a la muerte, que da al traste con todas las falsas seguridades y las apariencias.

Pero muy pronto revestirá, en la resurrección, la gloria divina que vive en Él. "Revestirse de Cristo" o "revestirse del hombre nuevo" (/Ga/03/27-28; /Ef/04/24; /Col/03/10-11), representa, pues, participar en ese orden de la salvación que engloba el desprendimiento y la resurrección de Jesús. Esta participación en plenitud está reservada a la escatología, cuando toda la humanidad se revestirá de la incorruptibilidad y estará engalanada para presentarse ante su Esposo eterno (Ap 21. 2).

Pero hay que revestirse del atuendo nupcial antes de participar en el banquete eucarístico. O, dicho de otro modo: esa participación es una fuente de exigencias morales que el invitado debe honrar mediante los desprendimientos que se imponen.

MAERTENS-FRISQUE - NUEVA GUIA DE LA ASAMBLEA CRISTIANA VII - MAROVA MADRID 1969.Pág. 164


 

5.- PD/V/SENTIDO. LA PALABRA DE JESÚS ES APTA PARA DAR EL SENTIDO PROFUNDO DE TODAS LAS COSAS. ES INCLUSO LA ÚNICA CAPAZ DE EXPRESAR EL SENTIDO DE LA VIDA.

Nosotros no podemos hacernos una idea de la resonancia que debió tener en la conciencia de los judíos de la época, convertidos o no al Evangelio, la toma y la destrucción por los romanos de la capital judía, de "Jerusalén, la Ciudad del Gran Rey" (5. 35).

Este derrumbamiento había afectado dolorosamente al sentido patriótico de todos los judíos y más todavía al sentido religioso, a su fe en las promesas divinas.

El otro acontecimiento es más actual, pero continúa desde hace mucho tiempo: es el fracaso que los predicadores del Evangelio han sufrido en el medio judío, sobre todo en Palestina. Pablo, que experimentaba más que otros muchos sus dolorosas consecuencias, sintió el carácter trágico de este hecho (Rm 9. 1-5; 10. 1-4, etc.); un hecho que hería, además, el sentimiento de solidaridad nacional y ponía a prueba la fe en la eficacia de la palabra de Dios.

La parábola evangélica es una meditación sobre estos acontecimientos. Es el fruto de esa confrontación entre la existencia y la Palabra, en que consiste lo más profundo de la vida de la fe. Para decirlo en lenguaje de hoy, puede decirse que esta parábola es una especie de "revisión de vida" que hace el evangelista ante sus oyentes. Su fe considera ante ellos los acontecimientos dolorosos que afectan al corazón de todos; esa fe los ve y llega a juzgarlos y a apreciar su sentido divino, y examina, en fin, qué proceder ha de adoptar ella para que la vida sea más conforme a la Palabra oída.

Todo ello ha de ser contemplado más de cerca. Hay ya un primer hecho evidente: para hallar el sentido de la actualidad, el evangelista acude a la Palabra de Jesús. De hecho, la parábola que va a buscar en el pasado de Israel la explicación de todas las cosas, es una palabra de Jesús: "Jesús se puso a hablarles en parábolas" (v. 1). (...) Mateo demostraba que la palabra de Jesús es apta para dar el sentido profundo de todas las cosas; que es incluso la única capaz de expresar el sentido de la vida. Si hay fracaso de la Palabra, explica Jesús, no es más que momentáneo, ya que la sala del banquete se llenará completamente; este rechazo parcial es debido al libre rechazo de los primeros invitados. En cuanto al aniquilamiento de la ciudad, es el castigo a la incredulidad del pueblo y al trato infligido a los enviados de Dios.

LOUIS MONLOUBOU - LEER Y PREDICAR EL EVANGELIO DE MATEO - EDIT. SAL TERRAE SANTANDER 1981.Pág. 256


 

6. EV/ALEGRIA: VESTIDO DE FIESTA. NO COMO QUIEN VA A UNA OBLIGACIÓN O ENTIERRO.

Es preciso salir a los caminos del mundo para anunciar a todos -"malos y buenos" dice el evangelio- la Buena Noticia del amor de Dios, de la vida de Dios, que Él quiere para todos los hombres, el amor y la vida que Jesús quiere comparar con un gran convite de boda (para asistir al cual, dice Jesús, la única condición es ir con vestido de fiesta, es decir, no como quien va a una obligación -o a un entierro- sino a una alegre e importante fiesta.

J. GOMIS - MISA DOMINICAL 1987/19


 

7.- Muchos son los llamados y pocos los elegidos. A propósito de la traducción de esta frase se impone una observación. El adjetivo muchos es la manera semítica de decir todos. Un caso similar se encuentra en las palabras de la cena del Señor esta es mi sangre... que va a ser derramada por muchos=todos (Mt 26, 28). La frase final de la parábola no significa que unas personas sean llamadas y otras no. Para evitar malentendidos una buena traducción sería la siguiente: Todos son llamados, pero pocos escogidos.

Al margen de la traducción, el sentido de la frase no tiene nada que ver ni con las vocaciones sacerdotales ni con la predestinación ni con la salvación eterna. La frase significa sencillamente que todos estamos llamados a construir el Reino de los cielos aquí en la tierra, pero que no todos lo construimos.

ALBERTO BENITO - DABAR 1990/50


 

8. SV/ESFUERZO:

Había uno en el banquete sin traje de fiesta, y una vez descubierto es arrojado a las tinieblas atado de pies y manos.

Sin duda se apoya aquí Jesús en algún detalle histórico y costumbrista que desconocemos. Porque no se iba a hacer esto con aquellos pobres que fueron llamados por los caminos con urgencia, y es lógico suponer que no tenían traje de fiesta. ¿Es que les rogaron a todos que se pusieran unos trajes de fiesta que les proporcionaron y éste despectivamente no quiso hacerlo? Fuera lo que fuera aquí se quiere insinuar algo. Y es que para pertenecer al Reino de Dios hay que poner algo de nuestra parte. Dios invita y hasta pone el traje y todo lo demás. Pero algo se le exige al hombre. ¿Qué? Sinceridad, buena voluntad, apertura a Dios y los hermanos, frutos. Dios pone lo más, sin duda, que es su llamada y su gracia, pero hay algo imprescindible que tiene que poner el hombre. Porque Dios, que quiso crear al hombre sin el hombre, no quiere salvar al hombre sin el hombre (·Agustín-SAN). Nos hizo libres y quiere que ejerzamos la libertad. Dios llama, pero el hombre ha de responder. Esto nos lleva a la conclusión de la parábola: "Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos". Esto es así, pero no por culpa de Dios.

DABAR 1978/55


 

9.- Estas líneas de J. Jeremías pueden sernos útiles para situar la parábola del banquete -la última de las dirigidas "a los sumos sacerdotes y a los senadores del pueblo"- en el ambiente en que fue pronunciada: "el anfitrión que daba una recepción podía distinguirse de modo espectacular por el número de sus invitados o, de forma más real, por el buen servicio a sus huéspedes... El invitado esperaba que le fuesen comunicados los nombres de los restantes comensales y que, independientemente de la invitación anterior, fuese llamado el mismo día del banquete por mensajero". (·JEREMIAS-JQ, Jerusalén en tiempos de Jesús, pp. 110-111)

La situación que se ha creado con el advenimiento del Reino en la persona de Jesús puede ilustrase con lo que se describe en la parábola. En primer lugar se destaca la importancia del que llama: "un rey" -la mentalidad popular pensaba inmediatamente en Dios- y de la fiesta que celebra: "la boda de su hijo". El punto que merece subrayarse con mayor insistencia son las reiteradas invitaciones, en primer lugar a sus amigos que ya habían sido convidados (llamados) anteriormente. En la invitación que se les dirige ("Todo está a punto. Venid a la boda") resuenan las palabras que inician y resumen la predicación de Jesús: "Está cerca el Reino de los cielos: convertíos" (cfr. Mt 4, 17).

Pero, a la hora de la verdad, los primeros invitados se desentienden. Tratándose del rey, rechazar su invitación y maltratar a sus enviados, es una muestra clara de estar contra él. La reacción del anfitrión es doble: a) Convidar a todos, malos y buenos, a la fiesta y llenar así la sala del banquete. Esto debía ser una gran bofetada para los que no habían querido acudir a la boda. B) Terminar con los que han rechazado la invitación y prender fuego a la ciudad. Parece que la parábola seguiría un orden más lógico sin los versículos 6 y 7, y así Lucas los desconoce totalmente. Seguramente son fruto de la reinterpretación que la iglesia mateana hace de la parábola después de la destrucción de Jerusalén, el año 70, a la que aquí se alude; y los malos tratos al segundo grupo de enviados pueden referirse a la actuación del judaísmo con los primeros cristianos.

El versículo 10 ("La sala del banquete se llenó de comensales") sería el final de la parábola. El nuevo pueblo de Dios se ha reunido abriendo a todos sus puertas: a buenos y malos. Pero los últimos versículos -una parábola de juicio- indican que del hecho de pertenecer a la comunidad eclesial no se sigue automáticamente la entrada en el Reino, sino que es necesaria una transformación personal, expresada con la imagen del traje de fiesta. El rey-juez excluye a quien no lo lleva y su situación expresa la desaparición de aquel que, por culpa propia, ha sido excluido de la salvación.

Y el texto evangélico termina con una sentencia generalizadora, en su origen seguramente independiente de la parábola: la llamada de Dios es para todos, pero exige una respuesta que no todos dan.

J. ROCA - MISA DOMINICAL 1981/19

 

PROPUESTA DE CANTOS DOMINGO XXVIII CICLO A - (15 OCTUBRE 2023)

 

TEMA: “A TODOS LOS QUE ENCUENTREN, INVÍTENLOS A LA BODA”

 

01.- ALREDEDOR DE TU MESA (Francisco Palazón)

ALREDEDOR DE TU MESA VENIMOS A RECORDAR,

ALREDEDOR DE TU MESA VENIMOS A RECORDAR,

QUE TU PALABRA ES CAMINO, TU CUERPO, FRATERNIDAD;

QUE TU PALABRA ES CAMINO, TU CUERPO, FRATERNIDAD.

 

Hemos venido a tu mesa

a celebrar el misterio de tu amor.

Con nuestras manos manchadas,

arrepentidos buscamos tu perdón.

 

Juntos y a veces sin vernos

celebramos tu presencia sin sentir

que se interrumpe el camino

si no vamos como hermanos hacia ti.

 

02.- EL SEÑOR ME HA INVITADO A SU CASA (José Antonio Cubiela)

EL SEÑOR ME HA INVITADO A SU CASA,

LA MESA ESTÁ PUESTA, DISPUESTO ESTÁ EL PAN;

UN LUGAR EN LA MESA YO TENGO,

HAY FIESTA EN MI ALMA Y QUIERO CANTAR.

 

1. Gracias Señor,

porque llego cansado y vencido;

y me esperas igual que un amigo,

espera al amigo que en todo triunfó.

Gracias Señor,

porque mi alma está triste y desierta;

y me estás esperando a la puerta,

dispuesto a llenarme de fuerza y valor.

 

2. Gracias Señor,

porque llego como el peregrino;

que ha perdido la fe en el camino,

y Tú me devuelves la fe en el amor.

Gracias Señor,

porque traigo en mi rostro amargura;

y tu imagen derrama ternura,

sembrando en mi alma la luz del perdón.

 

3. Gracias Señor,

porque voy mendigando esperanza;

y tu rostro me da confianza,

y luego tu abrazo me infunde valor.

Gracias Señor,

en el fondo yo soy como un niño;

y en tu casa yo encuentro el cariño,

de ver que me tratas igual que a un mayor.

 

03.- DIOS NOS CONVOCA (Carmelo Erdozaín)

DIOS NOS CONVOCA

VENID Y ESCUCHEMOS SU VOZ.

LA MESA HA PREPARADO,

SU PAN ES SALVACIÓN.

GRACIAS SEÑOR

POR SER TUS INVITADOS. (bis)

 

1. Venid, celebrad la Palabra,

Venid, acoged la verdad,

y en hermandad cantad la Nueva Alianza.

 

2. Venid, celebrad la Esperanza,

venid a la cena pascual

y en hermandad, cantad la Nueva Alianza.

 

3. Venid, celebrad la Victoria,

Venid, renovad la amistad

y en hermandad cantad la Nueva Alianza.

 

04.-  PAN Y VINO DE AMOR (Brotes de Olivo)

En la tierra la sembró el sembrador

La semilla de tu pan, señor.

Y después el viñador trabajó en buena lid,

Y las tierras ven crecer las espigas y la vid (Bis)

 

El trigo se molió en el molino

rompiendo su cuerpo como Tú.

La uva la pisó el hombre en el lagar,

igual que Tú te dejaste pisar;

y ahora convertido en pan y vino

tu pueblo lo ofrece en tu altar.

Conviértelos, oh Dios, son frutos de tu amor

en tu Cuerpo y Sangre Señor.

 

05.-  JUNTO AL VINO Y EL PAN (Cantos Salesianos)

JUNTO AL VINO Y AL PAN,

YO TE TRAIGO MI VOZ 

VIDA EN UNA CANCIÓN,

PARA TI SERÁN.

TRAIGO RISA Y DOLOR,

TRAIGO AL MUNDO SIN LUZ

DE LOS HOMBRES LA SED

PARA QUE LA CALMES TU.

 

El agua de la risa de los niños

El viento de las madres al cantar

Hoy, para Ti serán Oh Señor.

 

El fuego de la fuerza de los hombres

La tierra de su débil corazón

Hoy para Ti serán, Oh Señor.

 

06.- BANQUETE SAGRADO

Invitados al Banquete del Señor,

compartimos nuestra vida y nuestro pan,

con su sangre y con su cuerpo inundados por su amor,

nuestras manos se entrelazan para dar.

 

OH BANQUETE SAGRADO,

PAN DE VIDA ETERNA,

PAN DEL POBRE Y HAMBRIENTO

QUE VA CAMINANDO SEDIENTO DE TI (BIS).

 

Tu entrega amorosa en comunión,

es prodigio que renueva nuestro ser,

asumidos por tu gracia, consumidos por tu luz,

fortaleces nuestros pasos al andar.

 

Todo tú mi creador vienes a mí

y te encierras en mi simple pequeñez,

Tú el verbo encarnado, Tú el todopoderoso,

te conviertes en mendigo de mi amor.

 

Me llamaste a compartir tu intimidad,

en la cena del perdón y la amistad,

tú en mí yo en ti, en perfecta unidad,

no hay dicha para mí fuera de ti.

 

CORO… SEDIENTO DE TI (BIS).

 

07.-  FIESTA DEL BANQUETE (Carmelo Erdozaín)

FIESTA DEL BANQUETE, FIESTA DEL SEÑOR

PAN DE EUCARISTÍA, SANGRE DE REDENCIÓN.

 

1.-  Este Pan que nos das por manjar

es el Pan de unidad y de fraternidad.

 

2.-  Hacia Ti vamos hoy, a tu altar

Tú nos das la ilusión en nuestro caminar.

 

3.- Escuché su voz en mi caminar

conocí al Señor en la fracción del Pan.

 

4.- Pan de vida eterna, Cuerpo del Señor

Cáliz de la Alianza, fuente de Salvación.

 

08.-GUSTAD Y VED (Francisco Palazón)

GUSTAD Y VED QUÉ BUENO ES EL SEÑOR,

DICHOSO EL QUE SE ACOGE A ÉL;

GUSTAD Y VED QUÉ BUENO ES EL SEÑOR,

DICHOSO EL QUE SE ACOGE A ÉL.

 

1. La Palabra del Señor es sincera

y todas sus acciones son leales;

Él ama la justicia y el derecho

y de su amor está llena la tierra.

 

2. El Señor es fiel a sus palabras,

bondadoso en todas sus acciones;

cerca está de aquellos que lo invocan

y lo invocan de todo corazón.

 

09.- DONDE HAY CARIDAD (Joaquín Madurga)

DONDE HAY CARIDAD Y AMOR

ALLÍ ESTÁ EL SEÑOR, ALLÍ ESTÁ EL SEÑOR (2v).

 

Una sala y una mesa, una copa, vino y pan, 
los hermanos compartiendo en amor y en unidad.
Nos reúne la presencia y el recuerdo del Señor, 
celebramos su memoria y la entrega de su amor.

 

Invitados a la mesa del banquete del Señor, 
recordamos su mandato de vivir en el amor.
Comulgamos en el Cuerpo y en la Sangre que él nos da, 
y también en el hermano, si lo amamos de verdad.

 

10.- HIMNO AL SEÑOR DE LOS MILAGROS

SEÑOR DE LOS MILAGROS, A TÍ VENIMOS EN PROCESIÓN

TUS FIELES DEVOTOS, A IMPLORAR TU BENDICIÓN. (BIS)

 

Faro que guía, da a nuestras almas

la fe, esperanza, la caridad,

tu amor divino nos ilumine,

nos haga dignos de tu bondad.

 

SEÑOR DE LOS MILAGROS, A TÍ VENIMOS EN PROCESIÓN

TUS FIELES DEVOTOS, A IMPLORAR TU BENDICIÓN. (BIS)

 

Con paso firme de buen cristiano

hagamos grande nuestro Perú,

y unidos todos como una fuerza

te suplicamos nos des tu luz.

 

SEÑOR DE LOS MILAGROS, A TÍ VENIMOS EN PROCESIÓN

TUS FIELES DEVOTOS, A IMPLORAR TU BENDICIÓN. (BIS)

 

11.-  HIMNO AL SEÑOR CAUTIVO

Jesucristo Cautivo Ayabaca

hoy te aclamo con gran devoción (bis)

 

 Tú eres Dios y tu amado del Padre

y del hombre eres tú el salvador (bis)

 

 Peregrinos de un pueblo que marcha

a la patria, hacia el cielo y hacia Dios (bis)

 

El amor es el lema que guie

Nuestro anhelo de liberación (bis)

 

 Una tierra más justa queremos

con trabajo, con paz, con amor (bis)

 

 Para hacer de un mundo más bello

donde todos vivamos mejor (bis)

 

 Nuestra fe inquebrantable María

su pilar y modelo encontró (bis)

 

 Para estar al servicio como ella

Y de esclava de Dios se llamó. (bis).

 

12.- MANOS ABIERTAS (Fernando San Romualdo)

QUE SUERTE ES TENER UN CORAZÓN SIN PUERTAS.

QUE SUERTE ES TENER LAS MANOS SIEMPRE ABIERTAS.

 

Manos abiertos llenos de amor las de María

Manos abiertas ellas son nuestra luz y guía.

 

Manos abiertas para estrechar las de un amigo,

manos abiertas para ayudar en el camino.

 

Manos abiertas las de Jesús las del maestro

Manos abiertas las del que supo amar primero.