lunes, 15 de abril de 2024

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO IV PASCUA CICLO B - 21 ABRIL 2024

 EL BUEN PASTOR

 


COMENTARIO

 

El pequeño rebaño de Jesús ha crecido y no dejará de crecer; podemos ya contemplar la formación de un pueblo inmenso. Profetizando sin saberlo, el sumo sacerdote Caifás dirá: “¡Que muera un solo hombre por todo el pueblo!”. Y Juan añadirá: “Sí, para reunir a todos los a todos los hijos de Dios que andaban dispersos”. A lo largo de los signos, converge hacia Jesús un pueblo que desafía la imaginación cuando se pone uno a pensar en la fantástica agrupación final.

Hay en esto algo que nos preocupa; nuestro lugar en medio de ese inmenso gentío. Sobre todo, si estamos acostumbrados a pensar en Cristo en términos de intimismo, hemos de hacer un esfuerzo para ponernos en sintonía con el proyecto de Dios: “Les quiero formando un pueblo, les amo siendo un solo pueblo”. Participamos de una aventura prodigiosa: toda la historia de los hombres y su agrupación en torno a Jesús.

Pero ¿qué hacer entonces de esa imagen tan hermosa de Jesús cargando sobre sus hombros una oveja perdida, una oveja amada?  Esa imagen sigue siendo verdadera. Jesús posee un doble poder que nunca podrá tener ningún otro unificador: caudillo del gentío más inmenso, puede sin saberlo mantener con dada uno de nosotros la relación más personal y más íntima. Para confirmarlo, nos dice aquellas palabras cariñosas: “Conozco a mis ovejas y mis ovejas me conocen a mí”.

Y lo que sigue es tan fuerte que uno se pregunta si lo ha oído bien: yo me veo distinguido y amado por Jesús, él quiere entablar conmigo unas relaciones comparables (el cómo de Juan) al amor mismo que lo une con el Padre.  ¿Por qué no sabemos decir al mundo entero que no hay en la tierra ningún hijo perdido, ninguna soledad?  Se está reuniendo un pueblo para que agrupe a todos los que se excluya a nadie.

Todos los hombres son llamados: “Tengo otras ovejas”, dice Jesús.  No cerremos el redil, no digamos nunca: “Esos están lejos de Cristo”.  En la eternidad sabremos quién estaba más cerca de Jesús en lo más denso del gentío.

R.P. Roland Vicente Castro Juárez

 

 

ANTIFONA DE ENTRADA Sal 32, 5-6

La misericordia del Señor llena la Tierra, la Palabra del Señor hizo el cielo. Aleluya.

 

ORACION COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, condúcenos a la asamblea gozosa del cielo, para que la debilidad del rebaño llegue hasta donde le ha precedido la fortaleza del Pastor. Él, que vive y reina contigo.

 

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 4, 8-12

En aquellos días, Pedro, lleno del Espíritu Santo, dijo: «Jefes del pueblo y ancianos: hoy ha quedado sano un hombre enfermo, y nos preguntan en nombre de quién se ha realizado esta curación; pues sepan todos ustedes y todo el pueblo de Israel que ha sido en nombre de Jesucristo Nazareno, a quien ustedes crucificaron y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por su nombre, se presenta este sano ante ustedes. Jesús es la piedra que desecharon ustedes los arquitectos y que se ha convertido en piedra angular; porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el cual nosotros podamos salvarnos».

 

SALMO RESPONSORIAL ( 117)

 

R. Es el Señor quien lo ha hecho.

 

Den gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. Mejor es refugiarse en el Señor que fiarse de los hombres, mejor es refugiarse en el Señor que fiarse de los jefes. R.

 

Te doy gracias porque me escuchaste y fuiste mi salvación. La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente. R.

 

Bendito el que viene en nombre del Señor, los bendecimos desde la casa del Señor. Tú eres mi Dios, te doy gracias; Dios mío, yo te ensalzo. Den gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. R.

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 3, 1-2

Queridos hermanos: Miren qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios; y en verdad ¡lo somos! El mundo no nos conoce porque no lo conoció a Él. Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos.

Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es.

 

ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO   Jn 10, 14

Aleluya. Yo soy el buen Pastor —dice el Señor—, conozco mis ovejas, y las mías me conocen. Aleluya.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Juan 10, 11-18

R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús: «Yo soy el buen Pastor. El buen pastor da la vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo hace estragos y las dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor, que conozco a las mías, y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas. Tengo, además, otras ovejas que no son de este rebaño, también a esas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo pastor. Por esto me ama el Padre, porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para entregarla y tengo poder para recuperarla: este mandato he recibido de mi Padre».

 

PLEGARIA UNIVERSAL

Pidamos a Dios que el poder de Jesús resucitado se manifieste en su Iglesia, y en cuanto hoy queremos pedirle con fe. Digamos juntos: R. Te lo pedimos, Señor.

 

1.- Por la Iglesia: para que en este tiempo de gozo sea testigo de la presencia viva de Cristo, único Pastor universal. Oremos. R.

 

2.- Por el Papa, los sacerdotes y consagrados, por aquellos a quienes se les confía el anuncio del Evangelio: para que transmitan el mensaje liberador de Jesús desde un compromiso radical con la verdad. Oremos. R.

 

3.- Por nuestra sociedad: para que todos vivamos como hermanos y como hijos de Dios. Oremos. R.

 

4.- Por los jóvenes: para que el Señor les dé generosidad para seguirlo. Oremos. R.

 

5.- Por los que sufren: para que Jesús los conforte y alivie.  Oremos. R.

 

6.- Por nosotros y por nuestros familiares y amigos: para que la vida de Jesús se manifieste en nuestras acciones y así demos gloria al Dios que nos salva. Oremos. R.

 

Tú que eres el Buen Pastor y el guía de tu Iglesia, tú que diste tu vida para que nosotros la tuviéramos en abundancia, escucha nuestras oraciones y no permitas que nos apartemos de tu redil.  Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, alegrarnos siempre por estos misterios pascuales y que la actualización continua de tu obra redentora sea para nosotros fuente de gozo incesante. Por Jesucristo, nuestro Señor

 

ANTIFONA DE COMUNION 

Ha resucitado el buen Pastor, que dio la vida por sus ovejas y  se dignó morir por su rebaño. Aleluya.

 

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Pastor bueno, vela compasivo sobre tu rebaño y conduce a los pastos eternos a las ovejas que has redimido con la sangre preciosa de tu Hijo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 15: Hch 6, 8-15; Sal 118; Jn 6, 22-29

Martes 16: Hch 7, 51—98, 1ª; Sal 30; Jn 6, 30-35

Miércoles 17: Hch 8, 1b-8; Sal 65; Jn 6, 35-40

Jueves 18:  Hch 8, 26-40; Sal 65; Jn 6, 44-51

Viernes 19: Hch 9, 1-20; Sal 116; Jn 6, 52-59

Sábado 20: Hch 9, 31-42; Sal 115; Jn 6, 60-69.

Domingo 21: Hch 4, 8-12; 1Jn 117; 1Jn 3, 1-2; Jn 10, 11-19

 

 

COMENTARIOS AL EVANGELIO

Jn 10, 11-18

 

1.- El capítulo 10 de Jn contiene la alegoría del pastor modelo, constituyendo una verdadera síntesis del misterio de la salvación. En el v. 11 tenemos una definición descriptiva de Jesús como pastor. Este tema abre una serie de relaciones entre Jesús y los suyos haciendo ver que el conocimiento mutuo no es un conocimiento de tipo psicológico, ni un conocimiento entre maestro y discípulo, sino que es un conocimiento de amor, basado en las relaciones del Padre con Jesús. Por eso mismo, toda relación entre los que creen debe tener como base un amor real.

Traduzcamos hoy amor por respeto, comprensión, justicia, igualdad, cariño. En el grupo de los que creen la "autoridad" es Jesús, autoridad de uno que no tiene mayor interés que el de servir como sea.

Jesús hace un acto de radical generosidad con el hombre al que considera hermano de verdad: el dueño de la vida ("entregar-recuperar", fórmula de totalidad, v. 18) da su vida en favor de los que quiere. No hay aquí ningún rasgo de altiva beneficencia, sino la sencillez del que ofrece lo que más quiere por el amor que tiene a otro. De tal modo es radical la entrega que esta muerte adquiere una dimensión salvadora, un valor absoluto.

Subyace aquí un tema profético: la universal y unidad del rebaño. Ya la antigua profecía (Is 60-61) había intuido que el mensaje de la Palabra, el don de Dios, no podía quedar reducido a las estrecheces históricas de un pueblo. Jesús, por medio del pensamiento del autor, muestra con claridad que su don al hombre ha llevado dicha universalidad a las últimas consecuencias.

Comienza a nacer la nueva comunidad mesiánica. El grupo de los que creen es lo menos parecido a un coto cerrado. Igual para todos y todos iguales. Un ideal que hay que construir.

EUCARISTÍA 1991/20


 

2.- La figura del pastor fue todo un símbolo en Israel y en el contexto histórico-cultural en el que vivió. En la literatura oriental antigua en general y, concretamente en la Biblia, se da el nombre de pastores a los reyes y jefes de los pueblos. Las relaciones de Yavhé con su pueblo Israel se ilustran con imágenes tomadas de la vida de los pastores. Ante la corrupción de los "pastores" de Israel, sean reyes o sacerdotes, se alza la voz de los profetas, quienes anuncian que, al fin, Dios mismo se hará cargo del rebaño o que suscitará de la estirpe de David un buen pastor que rija con justicia a su pueblo (Jr 23, 1-6; Ez 34, 23; 37, 24). Cuando Jesús dice que es el buen pastor, se refiere a estas profecías y se presenta como el Mesías prometido; pero en el evangelio de Juan el símbolo del pastor, aplicado a Jesús, ha perdido todo el significado de dominio sobre las ovejas.

No se trata aquí solamente de decir lo que hace el buen pastor, sino de la definición del buen pastor. Jesús es el buen pastor porque da la vida por sus ovejas.

El asalariado es todo lo contrario del buen pastor. En vez de dar la vida por las ovejas, vive de ellas. Por eso las abandona a su suerte cuando llega el peligro. No hay que pensar que el texto hace alusión a los fariseos del tiempo de Jesús o a los que se presentaron como Mesías y llevaron al pueblo al matadero. Asalariados, falsos pastores, demagogos de toda clase los hubo entonces y los hay ahora.

En cambio, no ha habido ni puede haber otro que sea el buen pastor. Nótese el contexto pascual en el que debe entenderse la expresión "Yo soy". Jesús, el Señor resucitado, es el "buen pastor". Nadie puede ocupar su lugar, nadie puede representarlo en el sentido de desplazarlo o sustituirlo. El "buen pastor" no tiene sucesores, pues vive y es hoy el "buen pastor". Los que se llaman pastores en la Iglesia sólo pueden hacer presente o visible el servicio de Cristo dando la vida por las ovejas de Cristo.

Las ovejas no son de Pedro ni de los sucesores de Pedro, ni de los obispos; son siempre las ovejas de Cristo. Y Cristo mantiene con ellas relaciones personales de conocimiento y de amor, las mismas que se dan entre él y el Padre.

EUCARISTÍA 1988/21


 

3.- Retomamos el cuarto evangelio hacia la mitad. En un momento especialmente tenso debido al intercambio de graves acusaciones entre las partes en litigio. Jn. 10, 1-18 puede considerarse como un auténtico alegato en el que el autor razona el pastoreo de Jesús frente a las pretensiones de pastoreo de los guías religiosos. (A propósito del lenguaje de los diálogos en el cuarto evangelio puede consultarse el comentario del cuarto domingo de cuaresma a Jn. 3, 14-21. Al comentar un diálogo de Juan es más exacto hablar de significado de Jesús que de palabras de Jesús).

El razonamiento del pastoreo de Jesús arranca de un símil tomado de la vida no metafórica de los pastores: la llegada del lobo. En una situación así, continúa el símil, la capacidad de desprendimiento en beneficio de las ovejas da la medida exacta del pastor, probando al que realmente es del que sólo aparentaba serlo. A este último, en realidad, no le importaban las ovejas.

Hasta aquí el símil (v. 13). Lo central en él es la capacidad de desprendimiento en beneficio de las ovejas. Este es precisamente el caso de Jesús, a diferencia de los guías religiosos judíos, interesados en último análisis y no obstante su apariencia humanística en el cumplimiento de la ley (cfr. episodios de la adúltera y del ciego en Jn 8, 1-11 y 9, 13-34). "Este pueblo, que no conoce la ley, está maldito". En claro contraste con este modo de hablar que Juan atribuye a los fariseos en Jn. 7, 49 está el modo de hablar que atribuye a Jesús en el texto de hoy: "Conozco a mis ovejas y las mías me conocen". A conocer la ley Juan opone conocer a las ovejas. Ambos conocimientos los presenta a su vez dotados de una dinámica contrapuesta. La dinámica del conocimiento de la ley es la separación, la expulsión, la excomunión de las personas (cfr. Jn. 9, 22.34); la del conocimiento de las ovejas es la entrega de la propia vida en beneficio de ellas. De todas las ovejas, no sólo de las judías.

Juan introduce aquí un nuevo contraste: al exclusivismo opone la universalidad. Las "otras ovejas que no son de este redil" son todos aquéllos que no son judíos de nacimiento o por adopción y que en el cuarto evangelio quedan englobados bajo la denominación de "griegos". El autor está preparando la gran fiesta pascual de Jn. 12, 20-36, donde se nos dice que unos griegos quieren ver a Jesús (véase el comentario a este texto en el quinto domingo de cuaresma). Será entonces cuando resuene solemne lo siguiente: "Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del Hombre". Será, en efecto, entonces cuando se habrá hecho "un solo rebaño con un solo pastor". Espontáneamente vienen a la mente estas palabras de Pablo: "Y aquí no hay más griego ni judío, circunciso ni incircunciso...: no, lo es todo y para todos Cristo". (Col 3, 11). Pero Cristo crucificado. Porque "si el grano de trigo cae en tierra y muere, da mucho fruto". Es el voluntario desprendimiento de la propia vida del que se nos habla en la última parte del texto de hoy. La muerte del pastor no es explicable solamente como un fatal desenlace o como un juego de fuerzas y de intereses. "Nadie me quita la vida, sino que yo la entrego libremente". La muerte del pastor es consecuencia de su opción por las ovejas, por todas las ovejas. Por eso es el buen pastor a quien el Padre ama. Termino con estas otras palabras de Pablo: "Hermanos míos, en el cuerpo del Mesías os hicieron morir a la ley; así pudisteis ser de otro, del que resucitó de la muerte, y empezar a ser fecundos para Dios" (Rm 7, 4). Estamos realmente en el tiempo pascual.

ALBERTO BENITO - DABAR 1985/25


 

4.- El evangelio de hoy es de los que se prestan a fáciles extrapolaciones. Vamos, pues, a situarlo dentro del marco literario en que Juan lo ha colocado. Este marco literario es de naturaleza judicial. La autoridad religiosa judía ha abierto una investigación para examinar el caso del exciego de nacimiento (Jn. 9). El veredicto condena a este hombre a no ser discípulo de Moisés (Jn. 9, 34). En realidad, el condenado es Jesús. Por eso aparece Jesús de repente en la sala literaria del proceso. Pero ahora los papeles se cambian. En realidad, el condenado es la autoridad judía (Jn. 9, 39-41). En el cap. 10 Jesús fundamenta y razona el veredicto pronunciado en el versículo del cap. 9. La parábola del buen pastor no es pues una imagen idílica, sino la fundamentación judicial de un veredicto contra la autoridad judía.

Jesús basa su veredicto en el archiconocido cap. 34 de Ezequiel (archiconocido, por supuesto, para los judíos). El profeta comienza denunciando a los jefes de Israel como a falsos pastores del rebaño de Dios. Con su proceder injusto han destrozado el rebaño. Por eso Dios los destituye de su cargo y El en persona toma la guía, reúne las ovejas dispersas y restablece con ellas una relación de mutua confianza. Todos estos elementos los ha recogido Juan en 10, 11-18 introduciendo la equiparación Yahvé-Jesús. En esta equiparación radica precisamente el escándalo de los judíos (cfr. Jn. 6, 42; 7, 26-27). Jesús toma la guía, reúne las ovejas, crea un clima abierto de mutua confianza.

Hay, sin embargo, algunas que no quieren aceptarle (alusión a la autoridad religiosa judía) porque piensan que es absurdo que una persona de carne y hueso como Jesús pueda ser a la vez Dios. El eterno escándalo ante la materia: problema filosófico y existencial. Este y no otro es el problema que se les planteó a los judíos con Jesús (cfr. de nuevo Jn. 6, 42; 7, 26-27). Este y no otro es nuestro problema con Jesús; por eso "espiritualizamos" su persona.

Pero Jesús es también pastor de los que sienten escándalo ante su persona. ¡Nota humana en un contexto judicial! Aquí radica la gran diferencia entre el veredicto de la autoridad judía (Jn. 9, 34) y el veredicto de Jesús (Jn. 9, 41). Aquél es dictatorial; el de Jesús no, porque en realidad es auto-condena del propio condenado (cfr. Jn. 3, 17-19). Junto a estos elementos comunes con Ez. 34 hay en el buen pastor de Juan otros que van más allá del círculo de ideas de Ezequiel.

En concreto dos: 1. La relación de conocimiento y amor entre el Padre y el Hijo; 2. El amor de Jesús a sus ovejas es la única razón de ser de Jesús. Es un amor total y absoluto, cuya expresión es la aceptación soberanamente libre del veredicto dictatorial que lo condena a muerte (cfr. Jn. 15, 13). En lo que va de evangelio es la primera vez que Juan menciona con insistencia este aspecto sacrificial voluntario de la vida de Jesús.

DABAR 1985/25


 

5.-  J/BUEN-PASTOR:

Como la parábola precedente, ésta constituye la respuesta de Cristo a los fariseos, cuya autoridad ha puesto en duda (Jn 9, 40). Jesús desarrolla los tres criterios que establecen a sus ojos la verdadera autoridad: el buen pastor da su vida por su rebaño, vive en comunión y conocimiento mutuo con él (cosa que puede hacer porque vive en comunión con el Padre), se preocupa de su unidad y de la recolección de las ovejas perdidas.

* * *

a) Ofreciendo su vida por el rebaño, el buen pastor realiza varias profecías mesiánicas: Ez 34, Zac 11, 16 y Jer 23, 1 oponían ya, en efecto, al pastor que arriesga su vida por sus ovejas y a los profesionales que viven de la carne de su rebaño y son negligentes al darle los cuidados más elementales. Cristo no se contenta con procurar al rebaño cuidados exteriores: El da su vida. Aludiendo quizá la expresión "dar su vida" a Is 53, 10 (El ofrece su vida en expiación), el tema del buen pastor se encontraría así aclarado por el del Siervo paciente.

b) CON-D/A-D: El tema del conocimiento mutuo se encuentra ya en el Antiguo Testamento, donde da cuenta de la preocupación de Dios por apacentar El mismo a sus ovejas (Ez 34, 15). Este "conocimiento" no es solamente ni sobre todo una actitud intelectual, sino la expresión de una comunidad de vida basada antes en el amor que en la inteligencia. Se trata, pues, de un conocimiento existencial de Dios que permite alcanzarle, no como una abstracción, deducida a partir de silogismos, sino como un ser vivo y personal encontrado en la comunión con la persona de Jesús. El judío conocía a Dios en la medida en que constataba sus maravillas y su intervención en el mundo; el cristiano le conoce en esta intervención por excelencia que es Cristo.

Así, pues, Cristo es pastor porque conoce bien a sus ovejas, es decir, que vive en perfecta convivencia con ellas. Pero no es buen pastor más que en el momento en que este conocimiento mutuo, establecido entre El y su rebaño, le permite desvelar el conocimiento que le une al Padre. Si hoy el sacerdote tiende a conocer mejor a los hombres y con este propósito se despoja de inútiles privilegios de casta, queda que este conocimiento de las gentes y de sus problemas no tenga significado más que en la revelación del conocimiento último del Padre y de su presencia en el misterio de las cosas y de los seres.

c) El tercer criterio del buen pastor es su preocupación por la unidad y la reunión de todos (v. 16). Juan piensa aquí, sin duda, en el cumplimiento de la profecía de Jer 23, 3 anunciando que las ovejas "de todos los países" serían "reunidas". Pero entrega aún a la solicitud del pastor la realización de la reunión de todos los hombres y el encuentro de todas las situaciones humanas.

d) Pero todos estos diferentes temas presentan a Dios y a Cristo como buen pastor. La idea de un pastor que parte a la búsqueda de sus ovejas es corriente en el Antiguo Testamento (cf. Ez 34), donde caracteriza de una manera especial las relaciones entre Dios y su pueblo: no es nunca la oveja la que parte a la busca del pastor, sino a la inversa. En otros términos, incluso aunque la religión de la fe parece una búsqueda de Dios, no es en realidad más que una iniciativa divina, una revelación. Es menos un camino que conduce al hombre a Dios, que un camino que lleva a Dios hacia el hombre. Jesús es el buen pastor porque ha sido enviado por Dios a la búsqueda de los hombres. La imagen del pastor puede parecer anticuada en una cultura técnica e industrial, pero su mensaje no puede perderse: Dios ha terminado por encontrar al hombre porque ha venido allí donde el hombre le buscaba.

MAERTENS-FRISQUE - NUEVA GUIA DE LA ASAMBLEA CRISTIANA IV - MAROVA MADRID 1969.Pág. 119 s.

 

PROPUESTA DE CANTOS DE IV DE PASCUA - CICLO B - (21 DE ABRIL 2024)

TEMA: “EL BUEN PASTOR DA LA VIDA POR LAS OVEJAS”

 

01.- ALEGRIA DE VIVIR (Manuel de Terry)

CANTANDO LA ALEGRÍA DE VIVIR,

LLEGUEMOS A LA CASA DEL SEÑOR;

MARCHANDO TODOS JUNTOS COMO HERMANOS,

ANDEMOS LOS CAMINOS HACIA DIOS.

 

Venid entremos todos dando gracias;

venid, cantemos todos al Señor,

gritemos a la Roca que nos salva,

cantemos la alabanza a nuestro Dios.

 

La paz del Señor sea con vosotros:

la paz que llena sola el corazón,

la paz de estar unidos como hermanos,

la paz que nos promete nuestro Dios.

 

Entremos por las puertas dando gracias,

podamos al Señor también perdón,

perdón por nuestra falta a los hermanos,

perdón por nuestro pobre corazón.

 

Sabed que Dios nos hizo y somos suyos;

sabed que el Señor es nuestro Dios.

Nosotros somos pueblo y las ovejas,

ovejas del rebaño del Señor.

 

02.- A LA MESA DEL SEÑOR (Alberto Taule)

1.- A la mesa del Señor,

miembros vivos de la Iglesia;

no dejamos de cantar,

al Pastor que nos sustenta.

 

2.- Nos reúne en torno a Él,

vencedor, resucitado;

y nos habla al corazón,

conduciendo nuestros pasos.

 

3.- Nos sentamos a comer,

este cuerpo maltratado;

nos llenamos de su amor,

y de amor a los hermanos.

 

03.- BUEN  PASTOR (Cesareo Garabain)

 

CON PENA VA EL PASTOR

        SOL                        RE

CANTANDO VA A VOLVER

       SOL                              RE

TRAYENDO ENTRE SUS BRAZOS

        LA7                      RE

LA OVEJA QUE SE FUÉ. (BIS)

 

            LA7                    RE

 

1.- Huyendo de mi casa

      LA7                RE

un día me alejé

         LA7                     RE

qué triste me buscaba

      LA7                          RE

al ver que me marché.

 

2.- Por ver si me encontraba

salió al anochecer

gritando me llamaba

no quise responder.

 

3.- A solas y con miedo

llorando le busqué

y cómo me abrazaba

apenas le encontré.

 

4.- Los cielos hacen fiesta

y cantan cuando ven

que Dios está contento

pues vuelvo a estar con Él.

 

04.- ACEPTA SEÑOR EL VINO Y EL PAN (Joaquin Madurga)

 

FA               SIb      DO7

Acepta señor el vino y el pan

             FA        SOLm          FA

con ellos traemos tu ofrenda a tu altar

 

  FA                                DO7

1.-  Sobre tu altar Señor va nuestra ofrenda

                         FA

el abrazo sincero al hermano

       DO7               FA

perdonándonos nuestras ofensas.

 

2.- Sobre el Altar, Señor, va nuestra ofrenda:

trabajar por un mundo más justo de igualdad

y concordia fraterna.

 

3.-  Sobre el Altar, Señor, va nuestra ofrenda:

convertir nuestra vida pasada

al mensaje de tu Buena Nueva.

 

05.- NOS PRESENTAMOS ANTE EL ALTAR (Néstor Jaén)

1.- Nos presentamos ante al altar,

para ofrecer y compartir,

lo que tenemos lo que esperamos,

pedazos del vivir.

A ti pedimos pueblos hermanos,

que el egoísmo, desunión,

para encontrarnos en el esfuerzo,

hacia la comunión.

 

 A LOS GRANOS DEL PAN,

Y A LAS UVAS DEL VINO,

QUEREMOS ASOCIARNOS,

AL ANDAR EL CAMINO.

PARA QUE NOS TRANSFORMES,

EN TI SEÑOR JESÚS,

Y SEAMOS PARA EL MUNDO,

REFLEJOS DE TU LUZ.

 

2.- Te presentamos nuestras familias,

las que nos dieron el amor,

y las que viven para ser signos,

de vida y comunión.

Te presentamos nuestras culturas,

notas de un inmenso cantar,

que desde el fondo de sus riquezas,

luchan por la unidad.

 

3.- Te presentamos nuestros contritos,

sed de justicia y libertad,

pueblos heridos de sus derechos,

en busca de la paz.

Te presentamos nuestras iglesias,

con sus carismas para amar,

con sus opciones y sus proyectos,

nueva a evangelizar.

 

06.- NO HAY MAYOR AMOR

 

RE       mi

Y ES QUE NO HAY MAYOR AMOR

    LA7    RE

QUE DAR LA VIDA,

           mi   LA7  RE

QUE DAR LA VIDA POR AMOR.

         mi

Y ES QUE NO HAY MAYOR AMOR

    LA7    RE

QUE DAR LA VIDA,

             mi       LA7 RE

QUE DARLE A CRISTO EL CORAZON.

                      si7     mi

 

1.- Como grano que al morir da fruto,

         LA7               RE

y en espiga se transformará.

       si                   mi

Así Cristo puesto en el sepulcro,

       LA7            RE

en nosotros resucitará.

                      mi

Dale muerte a tu egoísmo,

         LA7              RE

a tu orgullo y a tu vanidad,

                     SI     mi

déjalos que caigan en la tierra,

          LA7              RE

pues muriendo, tú florecerás.

 

2.- Cual pastor que ama a sus ovejas

y por siempre las protegerá.

Nos conduce Cristo a buenos pastos

con su muerte nos rescatará.

Con tu vida harás como el pastor,

entregándote sin vacilar.

El que hace de su vida entrega

siempre vida en Cristo encontrará.

 

3.- En la Pascua un mandamiento nuevo

a nosotros nos dejó el Señor:

entregar la vida a los hermanos

como Cristo nos la entregó.

Esta es la señal de los cristianos,

por la que nos reconocerán:

el amor con el que nos amamos,

y la propia entrega a los demás.

 

07.- EL BUEN PASTOR (Vicente Morales)

YO SOY EL BUEN PASTOR

Y CONOZCO A MIS OVEJAS,

Y TODAS LAS DEL REDIL

ME CONOCEN A MÍ.

DEL REDIL LA PUERTA SOY:

DEJO ENTRAR A MIS OVEJAS,

ELLAS CONOCEN MI VOZ,

ES LA VOZ DE SU PASTOR.

 

1.- Al redil del cielo

se entra por la puerta,

sí es por otra parte

eres un ladrón.

 

2.- El que viene hacia Mí

tendrá vida abundante,

yo mi vida entregaré

por las reses del redil.

 

3.- También tengo otras ovejas,

que no son de este aprisco,

a ellas debo apacentar

y ellas oirán mi voz.

 

08.- A COMER TU PAN

1.- Tú, Jesús, eres mi amigo,

mi alegría y mi ansiedad.

Dame, Señor, la luz que busco;

quiero caminar sin dudar.

 

A COMER TU PAN NOS ACERCAMOS,

FUERZA NOS DARÁ PARA VIVIR.

ERES TU, SEÑOR, EL PAN DE VIDA,

QUE NOS DA CONSUELO

Y PAZ EN EL SUFRIR.

 

2.- El que sufre y el cansado,

el que busca la verdad,

el que quiere el bien y no lo logra,

buscan el amor y la paz.

 

3.- Tú, camino y esperanza

de quien ama al caminar,

si no se siembre, no habrá fruto;

el trigo, al morir, vida da.

 

4. Ahora que te encuentro

Jesús mi salvador,

hoy quiero entregarte

mi corazón a Ti, Señor.

 

09.-ENVIADOS (Antonio Alcalde)

 

LO QUE HEMOS VISTO Y OÍDO,

     SOL   MIm      LA

LO VIVIDO ANTE EL ALTAR,

   RE      SOL      LA

A TODOS NUESTROS HERMANOS

    MIm    SOL  LA

LO TENEMOS QUE LLEVAR.

        RE    SOL    RE

LO QUE HEMOS VISTO Y OÍDO,

SOL  RE    LA      RE

LO VIVIDO ANTE EL ALTAR.

 

RE  SOL             RE

Es Cristo quien no envía:

  SOL            LA

testigos de la verdad,

  SOL   MIm    RE

profetas y misioneros,

    SOL       MIm   LA

constructores de la paz.

 

RE         SOL    RE

Peregrinos sin fronteras

   SOL           LA

de una patria universal,

  SOL    MIm   RE

esperamos la venida

     SOL      MIm  LA

del Señor que volverá.

 

 

RE        SOL    RE

Caminamos por el mundo

  SOL                    LA

con la fuerza que él nos da,

   SOL     MIm   RE

el señor glorificado,

   SOL    MIm  LA

la noche iluminará.

 

10.- ID Y ENSEÑAD (Cesáreo Garabain)

Sois la semilla que ha de crecer

Sois la estrella que ha de brillar

Sois levadura, sois grano de sal

Antorcha que ha de alumbrar.

 

Sois la mañana que vuelve a nacer

Sois espiga que empieza a granar

Sois aguijón y caricia a la vez

Testigos que voy a enviar.

ID, AMIGOS, POR EL MUNDO, ANUNCIANDO EL AMOR

MENSAJEROS DE LA VIDA, DE LA PAZ Y EL PERDÓN

SED, AMIGOS, LOS TESTIGOS DE MI RESURRECCIÓN

ID LLEVANDO MI PRESENCIA. ¡CON VOSOTROS ESTOY!.

 

Sois una llama que ha de encender

Resplandores de fe y caridad

Sois los pastores que han de guiar

Al mundo por sendas de paz.

 

Sois los amigos que quise escoger

Sois palabra que intento gritar

Sois reino nuevo que empieza a engendrar

Justicia, amor y verdad.

 

Sois fuego y savia que viene a traer

Sois la ola que agita la mar

La levadura pequeña de ayer

Fermenta la masa del pan.

 

Una ciudad no se puede esconder

Ni los montes se han de ocultar

En vuestras obras que buscan el bien

Los hombres al padre verán.

 

11.- MADRE DE NUESTRO PUEBLO

MADRE DE NUESTRO PUEBLO,

LOS HOMBRES ABREN EL CORAZÓN:

QUIEREN LLAMARTE MADRE;

EN SUS PALABRAS, EN SU CANCIÓN.

 

Madre te llaman los pobres,

pobres sin pan ni calor,

pobres sin libros en las manos,

pobres sin una ilusión.

 

Madre te llama el que sufre

penas de llanto y dolor,

penas de verse oprimido,

penas que evoca el amor.

 

Madre te llama este pueblo,

pueblo nacido en la cruz,

pueblo que marcha hacia el Reino,

Madre del pueblo eres tú.

Madre te llama el que ríe,

el que camina en la luz.

Madre de todos los hombres,

Virgen María, eres Tú.